La loli pelinegra estaba frente a frente con la loli pelirroja la cual miraba con shock a su pobre sensei que estaba con una cara de pocos amigos. La joven trataba de aclararlo todo pero la mayor se volteó y cerró la puerta… Ahora si era un ajuste de cuentas.

-Nico sensei, yo…

La idol bajó la mirada mientras apretaba los dientes

-Oye niñita… Si haces ese tipo de estupideces procura cerrar la puerta con seguro

Adiós mundo cruel

La idol caminó un poco hacia la pobre pelirroja la cual miraba con terror ese ceño fruncido por parte de su sensei que sin mediar palabra miró detenidamente su cuarto… Bueno, ya no hizo nada indebido en su cama pero vio de reojo el futón y una bata de dormir rosa claro tendida sobre el suelo y ahora a la pelirroja que trataba que subirse los pantalones.

La mayor apuntó con sus ojos rojos sobre los verdes cristal de la menor la cual podría reaccionar y hablar incoherencias en cualquier momento. La pequeña idol suspiró para calmarse un poco y trataba de lidiar su indignación tratando de hablar de manera coherente.

-Vine a verte porque creí que algo no andaba bien o algo ocurrió a mis hermanos pero…

-Erm… Esto… Um… ¡PIGGY!- La pobre trataba de dar aunque sea una palabra pero la vergüenza como el miedo le nublaban el pensamiento aunque era el común denominador en la Kurosawa menor

-Pero veo que te estabas complaciendo a ti misma con el sonido de mi voz, ¿Eh?- Levantó su puño con vena brotando mientras de la nada el humo brotaba en su cabeza, mientras sus coletas se alzaban con el aire como si se pudiera convertirse en Super Saiyajin, o peor sería capaz de ser un Saitama capaz de hacer daño con tan solo un golpe.

Emprendió el certero puño que al final no fue un puño ya que le arrebató su celular para ver que elementos sucios podría encontrar y en efecto la pobre mayor quedó boquiabierta viendo toda una galería que resultaba de Nico en todo su esplendor, en las PV, en los calentamientos, en la escuela, hasta cuando estaba en la piscina…

Hablando de piscina aquel día en donde nuestra Ruby se excitó en la piscina, de una manera rara caminó como hipnotizada por su sensei hasta que de la nada cayó al agua pero no del todo, ya que pasó lo indebido y es que la pobre Ruby cayó sosteniéndose de las piernas de su pobre sensei la cual trataba de lidiar con su vergüenza.

Empujaba la cabeza de su pupila idiota mientras esta posaba su cara en pleno punto íntimo, la pobre la cual quedó en breves momentos en ridículo. Aunque se ganó unas risas del par de tetonas pervertidas.

Ahora, la idol estaba en completo estado de horror y más cuando miró una foto donde la pelirroja abrazaba rodeando con sus brazos el cuello de su sensei y luego una foto de un beso en la mejilla, mientras la mayor se sonrojaba como idiota.

-Qué demonios es esto… ¿Fotos mías con las chicas y con Aquours?... ¡¿Y aparte casi todas son mías? No hay ninguna donde yo no salga… Ahora entiendo porque en la piscina Maki-chan me miró muy feo.

-¡Espera sensei! ¡Eso es mío!

Ahora miró con ira el móvil de su pupila… Quería hacerlo pedazos

-Captura… Captura… Yoshiko…

-¡ES YO…!

-¡CIERRA LA MALDITA BOCA, ¿QUIERES?!

-Captura… Y en todas soy yo- Una vena roja brotó en su frente hasta estallar

-¡BORRA ESAS MALDITAS FOTOS!... ¡NO ME MEZCLES CON ESA GOTICA SUBNORMAL!

-¡QUE ES YOHA…!

-¡QUE TE CALLES MALDITA SEA!

La pobre Kurosawa menor hizo un puchero de tristeza mientras argumentaba el porque se de su galería

-Lo siento sensei, pero ambas son importantes de diferentes maneras… Bueno aunque sólo usted por obvias razones

-Si, si, como sea…-Se calmó- No guardas más que…Como decirlo… ¿Contenido inútil?- Miró fijamente a la pelirroja con un ceño fruncido aunque como buena sensei debía tratar a las buenas

-Si tienes algo que decir, dímelo de una vez

La pobre menor ladeó la mirada por vergüenza aparte de que sentía algo de dolor y tristeza ya que había deshonrado a su sensei aparte de que fantaseó de forma algo obsesiva con ella. Estaba jodidamente mal, una voz quebrada y un intento de llorar si se le placiera

-La única explicación que puedo dar después de ser vista en este estado- Suspiró aunque quería mirar a su sensei pero la vergüenza y el miedo la hacían mirar por lo bajo

-Es porque… Me excité por ti, Nico sensei

-Aquello no podría ser más evidente- La loli miraba con frialdad como su chaqueta era puesta en la cabecera del futón y tan solo imaginar el proceso masturbatorio de su pupila le hacía temblar e incluso sus tripas, en cambio la pequeña Ruby mantenía la mirada baja pero por desgracia sus lágrimas le traicionaron, trataba de limpiarlas pero era inevitable… No importaba si su sensei la odiara o la alejara, era capaz de aceptar su castigo y el precio a pagar.

La pobre en medio de una voz ahogada aclaró

-Sé bien que esta situación puede resultarte repulsiva… Discúlpame, pero…- Levantó su cara apuntando sus mojados ojos de cristal hacia una incrédula Nico

-¡TE QUIERO NICO SENSEI!

La idol mayor quedó con la boca abierta y en verdad no se lo esperaba por parte de su tonta alumna…Por alguna extraña razón le resultaba algo escabroso y quizás algo excitante la actitud de su pupila en la piscina y eso que le recordaba en gran parte a Maki aunque con buenas similitudes y diferencias

-Lo siento sensei, probablemente diez veces, no, cientos de veces, hasta miles de veces más de lo que te imaginas- Se limpiaba infructuosamente sus saladas mientras la mayor estaba completamente callada sin decir nada

-Lo hago hasta el punto en donde pierdo el control, en otras palabras, no podía decirte algo tan vergonzoso y terminé…

-Y terminaste ¿Qué…?- La loli miró con enfado hacia su chaqueta blanca, que por cierto era su favorita como lo era uno de sus animales favoritos- ¿Usaste mi ropa para satisfacerte?

La loli menor quedó en silencio aunque estaba sumida en los nervios

-No me digas que hacerlo por tu propia cuenta… ¿No me digas que haciendo esta estupidez crees que te voy a dar sexo barato?

-¡Claro que no, sensei! ¡De hecho cuando…!- La pobre chica quedó muda, ahora su cara miraba por lo bajo mientras se apretaba sus manos- De hecho cuando estoy con usted… Siento ganas de hacerlo, como si estuviera ansiosa

La loli ahora quedó mirando con indignación y bajó su mirada, apretó puños y dientes… No iba a permitir tal ofensa por parte de su alumna a lo cual se le acercó con tal de encestarle una buena lección, entre más pasos daba más atemorizaba a la Kurosawa la cual cerró los ojos con tal de recibir el castigo.

Con voz baja pero amenazante le interrogó a la pelirroja

-Eres una… pequeña bastarda. Me tomé la molestia de ser considerada contigo como mi alumna y aprendiz, tenía mis esperanzas puestas en ti pero ahora…- La pobre idol le temblaba el cuerpo y sus manos, la tristeza y la decepción la embargaban mientras unas pequeñas lagrimas surgían de su rostro

-Y todo para que… ¡Sólo para terminar percatándome que gasté mi tiempo en una niñita lujuriosa cuya única utilidad es la coger!

La pelirroja exclamó con un tono de valentía y determinación aunque se sentía poca cosa frente a su maestra

-Ya te dije que es

-¿Qué?

-¡ME GUSTAS SENSEI! ¡TE AMO TANTO QUE ME ENLOQUECES!

La loli quedó en silencio por un breve momento mientras la pobre pelirroja se cubría la cara con sus manos mientras lidiaba con su llanto, la idol se fue hacia la cocina donde sacó unas cuantas botellas de sake donde tomó muchas o hasta un sorbo para acabar con la bebida hasta vaciar la canasta six pack.

Fue hacia su cuarto donde en menos de nada apagó la luz de su cuarto, en ese momento acorraló a la pequeña pelirroja contra el futón mientras clavaba sus rojos vivos en los verdes brillantes de su alumna, en menos de nada devoró sus labios de manera deleitable.

Ambas chicas se despojaron de sus ropas aunque el climax se llevó al cabo de unos minutos hacia la cama de diosa de la pequeña idol poniendo de testigo sólo a sus peluches y las telas de terciopelo. La Kurosawa estaba boca abajo de la mayor, la pequeña rodeaba con sus delgados brazos el cuello de su sensei.

La joven Kurosawa entre más placer sentía, más se aferraba en su sensei sea en su cuello o en la espalda , en cambio Nico usaba sus dedos dentro de la cálida entrada de la joven. Finalmente la joven pelinegra expedía un olor que por cierto era muy agradable al olfato de la menor la cual se sentía embriagar y viajar en un mundo de ensueño.

-Estás toda mojada- La pequeña idol tomó la barbilla de su pupila la cual hipnotizada aceptó la penetrante vista de su sensei, sintió un punzor y un grito leve pero Nico la calló con un dedo en los labios que no causaría ruido.

La joven abrazaba a su sensei ahora jugaba dentro del trasero de la menor

-Wow, estás toda resbaladiza y amplia. ¿Jugaste con tu trasero todo este tiempo?

-Ah… Sí, pero no era suficiente

-Que lasciva- Dijo con malicia mientras ahora empujaba sus dedos dentro de la intimidad y otro en el trasero de la menor haciéndola sacudir aunque la menor apretaba los dientes para no generar escandalo… De hecho quería gritar y expulsar su placer reprimido ya que como lo imaginó pensaba que los dedos de su sensei eran suaves al contacto pero como ésta estaba ebria lo hacía más brusco.

-¿Me imaginabas mientras te lo hacías? ¿Cuántas veces a la semana?

-Dos veces… A la semana

-Mentirosa, no pudieron ser tan pocas ocasiones- Ahora aprovechó para dirigir su boca al punto de la menor para usar lengua y boca haciendo retorcer y derretir a la menor de tantos espasmos mientras se aferraba a las sabanas

-Está bien… Lo hice cada día- La menor una vez más cayó víctima de la lujuria asesina de su sensei hasta caer en otro clímax. La mayor acercó la cara a la de su estúpida alumna mientras hacía una mirada entre burla y prepotencia

-Ya veo… Como eras capaz de pedir que te sostuviera, optaste por ti misma… Eres una pobre inútil

-No tienes que decirlo de esta manera- La menor sentía ganas de llorar, un repentino round no era buena idea pero era el precio que debía pagar por divulgar sus fantasías. La mayor tumbó al suelo a la menor con tal abrirle las piernas para colocar su pelvis… Si, era esa legendaria posición donde ambas se volvían una

-Pequeña tonta, no existe la posibilidad de que estás satisfecha por tu propia cuenta- Empujó bruscamente su pelvis mientras la pelirroja estaba con la boca abierta y sus ojos alterados, se sentía morir como si le borraran la mente… No podía pensar en nada.

Nico con el cabello suelto que sufría su rostro, algunos de sus cabellos cubrían su plano pecho desnudo mientras emitía un brillo temible como poseedor… Un demonio con el cuerpo de una niña pero con la fachada de una pequeña diosa.

La menor miraba con terror a su sensei aunque era de esperarse que en el fondo quería que esa malicia la hiciera disfrutar y gozar como nunca, como un instrumento de deleite de su sensei

-Lo hiciste de un solo golpe

-Je je… Lo sabía, esto es increíble… La sensación de tu lloriqueo y tus espasmos, es algo que no puedo obtener de una idiota como tú- La pequeña idol alzó la pierna de su alumna sobre su hombro con tal de empujar su pelvis contra el punto húmedo mientras la Kurosawa menor perdía el control en medio de sus jadeos agudos, Nico gruñía y reía como si disfrutara sufrir de placer a la menor que se retorcía.

Quién diría que el alcohol pudiera sacar un lado de la joven nunca visto, un lado sádico, masoquista y humillante que disfrutara el sufrimiento en forma encubierta de tirar, coger y follar cuanta mujer se le cruzara en el camino y esa idiota de pelo rojo era un ejemplo.

Pero era fascinante que tan dócil e inútil podría ser la Aqour, tal como lo expresó… La amaba tanto que era capaz de tirar por la borda su cordura sin importar las consecuencias. La mayor continuó sus fuertes embestidas hasta sumirse en el climax, dando lo que pudieron dar a lo cual sellaron el acto con un beso aunque el dulce aroma de Sakura se combinaba con el amargo tufo de sake.

Ruby Kurosawa, la alumna más fiel de la popular Idol Nico Nii Yazawa, integrante de Aqours… Tenía en mente a su maestra como una clara fantasía sexual… Esa parte y esos ocultos pensamientos planeaba guardarlos y atesorarlos en un velo de lo más profundo de su corazón o de su mente si era preciso.

No obstante esos sentimientos eran tan brillantes que derritían todos los inconvenientes pero creaban otros teniendo en cuanta que ambas tenían pareja pero a la larga pareciera que eso poco importaba.

Pareciera que el corazón de la pequeña Kurosawa estaba siendo atrapada quizás por la belleza o por el encanto infantil de su sensei… Sus ojos rojos, su cabello negro, su actitud de niña… Ni siquiera no tenía una respuesta, ni siquiera no sabía que hacer en esta situación. Cada vez que se topaba con su sensei pareciera que poco a poco su existencia se llenaba quizás de vida, de sueños, de sentimientos… Quien sabe

Prefirió dormirse en los brazos de una Nico borracha que dormía como idiota rodeada de peluches y telas rosadas, la pequeña pelirroja sonreía levemente ya que posiblemente Nico se levantaría con borrachera y mareos, tratar de dar una excusa barata y guardarse ese momento de placer entre ambas.

Quizás no había cabida en el amor pero no hay nada mejor que incluir a una más en la lista, de acuerdo no podían ser novias pero cuando una de ellas no se sentía bien con su pareja no había mejor idea que expulsar y sacar esa tensión sexual.

Por ahora debía dormir en brazos de su sensei y tratar su relación de alumna-maestra de manera discreta y en las sombras jugar a las novias y amantes… Bueno sería la tercera ya que su amiga el ángel caído se uniría a la diversión… Definitivamente Nico encantaba a todas, pero se maldecía a sí misma.