Chapter 3
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Estaba embarazada
Embarazada de Edward, mi amigo.
No lo podía creer, estaba completamente en shock.
Acaricie mi vientre el cual por ahora estaba plano y tuve la sensación de sentir a mi bebe. En mi mente pasaron imágenes de un hermoso bebe de piel blanquita y ojos brillantes como la esmeralda, en mis brazos.
En mis planes por ahora no estaba ser madre pero no me importaba iba a ser mamá.
-mamá-susurre viéndome con una sonrisa en el espejo.
Me acosté en la cama, todavía con una sonrisa, acariciando mi vientre. Como seria mi bebe y después cai en cuenta de algo.
Edward.
¿Cómo se lo diría? y lo mas importante ¿Cómo reaccionaría? era lo que mas me preocupaba, conociéndolo quizás no reaccione tan mal, pero tendría que esperar unos días para poder decirle ya que no estaba en la ciudad.
Después de que se lo dijera a el se lo podía decir a los demás, se que no es una situación normal pero no podía hacer nada, pero me sentí confiada de que por lo menos tendría una persona que siempre estará conmigo, acaricie mi vientre.
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Hoy era el dia en que le diría a Edward, ya había vuelto de su viaje y le había dicho que tenía que hablar con el.
todo el dia me la pase nerviosa y con nauseas mas frecuentes debido al nerviosismo. a cada rato miraba impaciente el reloj y parecía que las horas pasaban volando, ya eran las 6:30 de la tarde, sali del trabajo y agarre un taxi que me dejo en mi apartamento.
Me di un largo baño con agua caliente para relajarme, después me empecé a arreglar me maquille naturalmente, después me coloque el un vestido azul oscuro de tirantes que tenia un cinturón plateado, mis cabellos los peine y deje que cayeran en ondas por mi espalda y unos zapatos de color negro de tacón bajo.
Toda esta vestimenta era claramente cortesía de Alice y sus idas al centro comercial.
tres ligeros golpes me tensaron, sentí las irremediables ganas de vomitar pero me contuve, al abrir la puerta me encontré con Edward.
-hola- saludo sonriéndome.
-hola.
- te ves hermosa- me sonroje- ¿estas lista?
-si, solo dejame que vaya por mi bolso.
después de eso salimos del apartamento y fuimos hacia su auto, Edward como siempre me abrió la puerta para que entrara y después entro el, llegamos al restaurante. me hablo de su viaje y de cómo le fue, estaba esperando la oportunidad para decirle pero no podía.
-Edward necesito hablar contigo-dije al fin.
-claro ¿ de que quieres hablar?-pregunto.
-te molestaría si fuera un lugar mas tranquilo.
- si, claro.
Edward pidió la cuenta y nos fuimos del restaurante. cuando me di cuenta de que estábamos camino a su departamento, mi corazón empezó a latir desbocadamente, no venia aquí desde el dia del incidente.
-¿Qué es lo que querías hablar?-pregunto.
- es que…- no sabia como decirlo- yo …
-Bella ¿Qué ocurre?-pregunto preocupado.
-esta bien- tome una profunda respiración-estoy…-maldición por que las palabras no quería salir.
-estas…- Edward me miro divertido.
-estoy… estoy embarazada- solte de un vez.
mire a Edward el cual parece no había entendido.
-es tuyo.
Y reino el silencio. Esto justamente era lo que temía que pasara.
-¿pero…?- se aclaro la garganta- ¿estas segura?¿es una broma?
-no, no es una broma y ,si estoy segura, tanto como tu y yo sabemos lo que paso- dije- se que no es fácil de aceptar nunca pensamos que esto podía haber pasado, pero…
- ¿estas segura que no es de Jacob?-dijo.
-no-ya me estaba enojando- ¿Por qué lo dices?
- yo no se si te reconciliaste con el y..
Esa fue la gota que colmo es vaso, sentí como mi corazón se volvia a romper, no podía creer que Edward pensara eso de mi.
-adios Edward- dije levantándome del sillón y agarrando mi bolso, mis ojo empezaban a llenarse de lagrimas.
-Bella- me llamo Edward.
Me trato de parar sujetando mi mano, pero le di un abofeteada y me solte de su agarre dejando a Edward sorprendido.
Sali como alma que llevaba el diablo del edificio donde vivía Edward y agarre el primer taxi que vi y sin importarme si el conductor empecé a llorar, el conductor me dirigió una mirada de tristeza.
Cuando llegue a mi apartamento llore con todas mis fuerzas.
pensé que no iba a reaccionar tan mal, pero nunca pensé que fuera capaz de pensar asi de mí, me dolió en mi alma cuando dijo eso y lo pero fue que pensó que era una broma.
Puse las mano sobre mi vientre y me fui calmando poco a poco, dicen que los bebes sienten lo mismo que su mamá y no quería que estuviera triste por mi.
-por lo menos te tengo a ti- susurre mientras tarareaba una canción de cuna y me quede dormida.
