Ranma 1/2 y todos sus personajes son propiedad de Rumiko Takahashi.
Colores
—El desayuno está servido—escucho Akane la voz de su hermana mayor desde, suponía, la cocina.
Realmente no sentía hambre pero sabía que los demás, a excepción del maestro y el padre de Ranma, no empezarían a comer sin ella presente. Se obligo a levantarse y acomodar su ropa, el que sea sábado le quitaba el peso de tener que apresurarse y a su prometido para llegar a la escuela. Paso por el baño para mojar un poco su rostro y quitar la pesadez que sentía en el cuerpo.
Al llegar al comedor ya todos se encontraban sentados, por lo que tomo asiento en su lugar habitual para así dar inicio al desayuno. Como era usual Ranma y su padre peleaban por la comida mientras tía Nodoka trataba, inútilmente, de que mostraran un poco de decoro hasta que se cansaba, desenvainaba su katana y los amenazaba, la única forma de que ambos se portaran mejor. Su padre y Nabiki hablaban sobre cómo le estaba yendo a la última en la universidad. Sonrió, siempre le alegraba oír a su hermana sobre su experiencia universitaria, la cual ella deseaba tener en años venideros.
— ¿Y dime Akane, que planes tienes para hoy? Es un día muy bonito—la voz de su hermana mayor la saco de su ensoñación.
Kasumi portaba la misma dulce sonrisa de siempre y como en los últimos seis meses ella era capaz de observar a su alrededor brillo y destellos pero inesperadamente en ese momento pudo apreciar con nitidez los colores exactos que envolvían a su hermana, era como un violeta demasiado claro…índigo, sí ese era el color que envolvía a Kasumi y si enfocaba su vista percibía destellos bronces en sus manos. Esto la sorprendió, pensaba que quizás tuviera problemas en la vista, había leído algo y pensaba preguntárselo al doctor Tofu cuando volviera de su viaje, pero esto no podía ser algo de ese estilo. Desvió su mirada al resto de los integrantes de la mesa entornando sus ojos, Nabiki era rodeada de brillos anaranjados en tanto su padre era blanco, casi imperceptible, tía Nodoka poseía destellos amarillos y su prometido era rodeado de un rojo fuego, era como un arcoíris, exceptuando al tío Genma y el maestro, que con unas braguitas en la cabeza, eran rodeados de colores grises con matices ocres o violetas.
No sabía que pasaba ni que significaban estos colores, empezó a asustarse si bien Akane había presenciado auras de batallas, ya que como cualquier artista marcial era capaz de sentirlas cuando personas realmente fuertes como su prometido, Ryoga o Shampoo peleaban es su máximo esplendor o cuando se enojaban; pero estos colores no eran eso; para empezar Kasumi ni Nabiki ni su tía practicaban artes marciales y como era obvio es estos momentos nadie se encontraba peleando. Bajo un poco su cabeza enfocando su vista en sus manos que sostenían con más fuerza de la necesaria los palillos entre sus dedos. Miles de preguntas empezaron a rondar su cabeza, ¿tendría esto que ver con las visiones que llegaban en sus sueños? o es que acaso ¿algo estaba realmente mal con ella?
— ¡Akane!—el fuerte grito de su prometido la hizo levantar la cabeza con los ojos bien abiertos. Todos se encontraban mirándola con clara preocupación, en especial Ranma que ya se encontraba a su lado y tomo sus hombros y logrando que le prestara atención desviando su mirada a él.
— ¿Qué sucede?
— ¡Estas sangrando!
— ¿Qué?
—Tu nariz mi niña— Nodoka apareció al lado de Ranma con un blanco pañuelo en sus manos, el cual coloco suavemente sobre su nariz. Cuando lo bajo ella pudo contemplar no sin horror la sobriedad del pañuelo con una macha roja que se notaba húmeda.
—A ver inclínate un poco hacia delante Akane—su, algún día suegra, tomo con calma una de sus manos y coloco sus dedos pulgar e índice cada lado del puente de su nariz apretando ligeramente. — Kasumi ve por hielo o paños fríos, mantente así unos minutos cariño—Akane puede ver por el rabillo del ojo como su hermana se levanta presurosa.
— ¿Qué le pasa a mi bebe?—escuchó a su padre llorar como de costumbre. No le dolía nada, salvo quizás una pequeña punzada en su cabeza.
—Aquí tienes tía— apareció Kasumi con un paño con hielos depositándolos en la mesa y mirando a su hermana con aprensión.
— ¿Te duele algo querida?— ella sólo negó con la cabeza, perdiéndose unos instantes en los posos azules y hondos en preocupación de Ranma que seguía a su lado. Pasado unos minutos tía Nodoka le tomo la mano nuevamente separándola de su nariz.
—Ya está, no hay mas hemorragia—expreso con una sonrisa tomando unos paños para limpiar su rostro y colocando otro con suavidad, apenas rosando sobre su nariz. —Sostenlo otro rato, tranquilos es probable que sea por el calor—miro a los demás—en la tele pasaron un programa ayer sobre estas cosas—termino riendo con una mano en su mejilla.
—Es mejor que vayas a descansar hermanita—le dijo Nabiki con su altanería de siempre pero con ojos preocupados; los demás le dieron la razón mientras ella sólo asintió con la cabeza levantándose de la mesa y encaminado hacia las escaleras. Tendría que esperar a la vuelta del doctor para ir con sus dudas, aunque de por si el tema sería bastante difícil de tratar pero no se le ocurría con quien más consultar, bueno puede que si hubiera alguien aunque dicha persona no le inspirara completa confianza. Ya encaminada a su cuarto pudo por fin dejar de sentir la pesada mira de su prometido en su espalda.
Ranma cuando escuchó la voz de Kasumi se levanto de la duela secando su rostro con una toalla y encaminándose al lugar de donde provenía la voz. Al llegar tomo asiento en su ya habitual lugar y se dispuso, al igual que el resto, a esperar a la única que faltaba.
Cuando Akane tomo asiento a su lado empezó a comer vigilando disimuladamente todos sus movimientos a pesar de los manotazos con su panda padre, se calmo cuando su madre puso orden luego de unos diez minutos. Akane no había probado bocado, se dedicaba a escarbar en la comida. Escucho como Kasumi le hacia una pregunta y ella continuaba callada pero la miraba fijamente. Sus ojos pasaron de la fatiga a la sorpresa y al horror y mientras lo hacían él distinguió como ese matiz miel empezaba a abarcar la pupila de su prometida. Ella paseo su vista por todos ellos como si tratara de ver entre o en ellos que a ellos y fue entonces cuando empezó a sangrar su nariz y el miedo lo embargo.
Grito su nombre y tomo sus hombros hasta que ella por fin le prestó atención y luego su madre se hacía cargo de la situación bajo la preocupada mirada de todos. Realmente Kami le pago la deuda de su nefasto padre con su bendita madre. Cuando todo pasó Akane bajo la sugerencia de Nabiki fue a su cuarto bajo su atenta mirada.
—No te preocupes Ranma, tu prometida estará bien—le sonrió su madre. Claro ella no estaría segura de eso si hubiera presenciado lo mismo que él ayer.
—Respira cuñadito, parece que se te olvido como hacerlo. —la burla de Nabiki no se hizo esperar y él compuso su sonrisa sardónica.
—Claro que lo sé, Akane es fuerte como un elefante. Me iré a entrenar. —No había terminado de pararse cuando el ruido de una explosión seguida de una cantarina risa.
—Airen—la amazona hacia acto de presencia en un momento realmente inoportuno a sus ojos— Shampoo traerte ricos tallarines.
—Shampoo, querida toma asiento y trata de hacer silencio—su madre dirigió a la chica una practicada sonrisa que le helo la sangre a todos—Akane está enferma, por lo que debe descansar.
— ¿Chica violenta estar enferma?—una sonrisa tenebrosa cruzo el rostro de la amazona—Bueno, no importar Ranma comer lo que Shampoo preparar para ti.
—Am… si sobre eso—aparte de que el apetito se le había quitado las comidas de la chica siempre eran cosas a temer— no tengo hambre en estos momentos—sonrió forzadamente
—Ja Ranma no quiere tu comida— otra voz que en estos momentos no auguraba cosas buenas era la de su amiga Ukyo—Él prefiere lo que yo le preparo.
— ¿Eso creer ilusa chica de la espátula?—Shampoo le dirigió a su amiga de la infancia una venenosa mirada pero no pudo continuar porque Kasumi hizo su aparición.
—Ya chicas, tranquilas, tomen sírvanse un té—ofreció colocando una bandeja en la mesa con su típica sonrisa—Debemos dejar a Akane descansar para que se sienta mejor.
—Jojojo— lo primero que cruzo la mente de Ranma es que Kami lo odiaba— ¿Akane Tendo está convaleciente? Dejen que la rosa negra se encargue de todo— grito la más loca de todas dirigiéndose a la escalera. Ranma y los demás la siguieron al instante, abriendo la puerta de la habitación de Akane para encontrar el cuarto vacío.
Akane caminaba presurosa al lugar en el que estaba pensando en su habitación hasta escuchar la voz de Shampoo. Esto en cierto sentido le dio camino libre para encaminarse a donde tenía planeado y con algo de dificultad bajo por la ventana siendo la ultima voz que escucho la de Ukyo. Como de costumbre estas dos pensaban comprar a su prometido a base de comida.
—Estúpido Ranma—suspiro, en realidad el enojo era más consigo misma que con alguien más. El hecho de no saber cocinar la afectaba más que ver a esas dos pelear por sus brazos; como razono anteriormente ese día sus sentimientos los sentía tranquilos y en la misma dirección no así su orgullo, y es que para ella realmente toda mujer debería saber cocinar, es más todas las que ella conocía sabían hacerlo.
Se sentó a la orilla de un lago que quedaba de camino por el parque observando su reflejo con ganas de llorar de frustración, el agua le devolvió su rostro triste cuando una pequeña piedra debió caer y ocasionar que el reflejo se distorsionara. La imagen de a poco iba volviendo a la normalidad ante sus ojos cuando ante su sorpresa su reflejo empezó a llorar amargamente, un llanto que rompe corazones de corazones rotos. Akane estaba atónita era ella en el lago tapando su rostro con la manos enredando sus largos cabellos.
— ¿Cómo?—llevo automáticamente las manos a su pelo sintiéndolos llegar solo a la altura de sus hombros. Su imagen en el lago lo tenía tan largo como ella nunca lo tuvo, miro con ojos desorbitados su reflejo que empezaba a quitar las manos de su rostro mostrando unos ojos mieles que presagiaban un infierno congelado.
A las personas que leen mi fic perdón la demora, tuve problemas técnicos y con eso quiero decir mi hermana rompió mi portátil y mi hermano no me presta la suya nunca. Con la facu y todo lo deje pasar y cuando la lleve a arreglarla tuvieron que borrar todo, así es empezar de nuevo con los capítulos que tenía escritos y buscar la información de nuevo, por que nombro cosas de las que no se así que debo informarme jeje.
En serio gracias por sus reviews, espero les guste a los que lo lean y dejen sus criticas je.
Besos.
