Un millón de disculpas por la demora, entre mi inspiración y una enorme pérdida que sufrí la verdad no pude continuar esta historia antes pero ya la tienen.

De antemano me disculpo por el OoC que puedan encontrar, sobretodo en mis amados chicos de Free! Soy una noob con ellos, juro que hago todo lo posible pero bueno, esto es lo que salió.

Ni los personajes de Free ni los de Kuroko no Basket me pertenecen, yo solo me dediqué a mezclarlos en esta loca historia.

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Bajaban por fin de ese árbol del demonio, ¿por qué rayos un árbol de limones debía tener espinas?

Tras varios rasguños en los cuales intentó no gritar, maldecir, ni decir nada para no alertar a sus compañeros en la posada por fin, lograron llegar al piso, una vez saliendo del lugar tuvo que correr debido a que faltaban alrededor de 5 minutos para su cita y no quería llegar tarde.

Cuando llegaron al lugar donde le había dicho que lo vería se sorprendió un poco ya que estaba con el castaño, ambos chicos se encontraban sentados en la arena, pensó que quería estar a solas con el de ojos azules y recordó que llevaba a Ryou con él, ahora parecía aún mejor la idea de haberlo llevado.

Con las manos en los bolsillos y gesto despreocupado disimuló a la perfección su nerviosismo y se acercó a los dos chicos en la playa seguido de cerca por su compañero de cuarto.

Haru se quedó sentado mientras Makoto se ponía de pie junto a él, fue el de ojos verde el primero en verlos y antes de que Haru lo notara se alejó para saludar a los recién llegados aprovechando para entretener a Sakurai mientras el moreno se acercaba a saludar al su amigo nadador.

Aomine llegó a detenerse frente a Haru y sus miradas se cruzaron mientras en silencio las dudas comenzaban a formarse en su cabeza siendo la más importante un ¿por qué estoy aquí?

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Estaba bastante sorprendido de verlo afuera de su habitación, ¿o será que se había quedado dormido y estaba soñando?

- ¿Planeas ir así? - dijo señalando al rubio que planeando dormir llevaba puesto una camiseta y short.

Volteó a ver a Sousuke en jeans y polo, nada elegante pero tampoco tan informal, de hecho para él se veía más que perfecto así, después recordó lo que él mismo llevaba puesto y se puso rojo de la vergüenza. Bajó la mirada negando con la cabeza, se suponía que era modelo que debía saber enfrentar este tipo de situaciones pero era él, ese chico le ponía de los nervios, ni Aomine podía hacerle sentir tan avergonzado aunque se lo propusiera.

- Pasa - dijo haciéndose a un lado para dejarlo entrar

- ¿Es correcto que me dejes entrar? – Se preguntaba el mayor

- Luce peor que me esperes afuera además no tengo intenciones de salir – dijo el rubio mientras lo dejaba pasar a su suite.

- ¿Tan mal se puso tu lesión? – preguntó serio el nadador.

- ¿Cómo sabes de mi lesión? - dijo Kise algo tenso no pensó que su situación fuera tan notoria

- Me di cuenta cuando saliste de la piscina.

- Estoy bien, el médico me dijo que si descanso lo suficiente en unos días podré volver a practicar, es solo fatiga por el esfuerzo, supongo que debí prever lo que la resistencia del agua era capaz de provocar. - dijo Kise con un gesto de la mano restándole importancia

- A veces eso pasa, pero hay algo que me intriga ¿habías nadado antes para competencia? - Preguntó Yamazaki

Kise movió la cabeza en negativa, la verdad es que hasta ese momento realmente solo había entrado a una alberca dos veces en su vida para nadar ya que las demás veces era cuando hacían entrenamientos de resistencia.

- Es sorprendente, pero entonces como fue que aprendiste la técnica - preguntó más por curiosidad.

- Viendo, puedo hacer casi cualquier cosa después de ver como lo hace alguien más, siempre que esté dentro de mis capacidades físicas

- Eso parece... interesante - contestó Yamazaki a falta de otra palabra, ahora se sentía un poco más intrigado acerca del modelo - ¿Entonces qué quieres hacer si no quieres salir? - preguntó Sousuke al rubio

- Pues… no sé ¿quieres acompañarme, estaba por cenar, podemos comer en la terraza y... eso cuenta ¿no? – preguntó el rubio volteando a otro lado para que no se notara tanto el claro sonrojo que se abría paso a sus mejillas.

- Parece buena idea - Habló Sousuke con una sonrisa parecía ser que el rubio si era una buena persona después de todo además empezaba a parecerle de lo más tierno, comenzó a dirigirse a la terraza cuando tocaron de nuevo a la puerta.

- Deben ser los del servicio, adelántate y yo te alcanzo.

Yamazaki siguió su camino cruzando la puerta de la habitación de la suite para llegar a la salida para la terraza. Era una amplia habitación que parecía incluso un pequeño apartamento, aun así le intrigaba más la sencillez del rubio, no parecía jactarse de su trabajo o de lo que tenía. Al caer en cuenta que le prestaba demasiados de sus pensamientos al rubio simplemente sonrió para sí mismo, tenía mucho que no pensaba en alguien más que no fuera Rin sobre todo con la competencia que se venía dentro de unos días

Kise fue a abrir la puerta cambiando su gesto por uno de molestia al ver quien había sido - ¿Qué haces aquí? - le preguntó al pelirrojo que tenía afuera de su habitación.

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Una vez dándoles espacio a sus amigos Makoto y Sakurai no tenían mucho que hacer

- ¿Quieres nadar? - Preguntó el mayor

- No-no sé nadar - contestó nervioso Sakurai

- Mmmm bueno eso se puede solucionar, si quieres puedo enseñarte pero... ¡oye! ¿Cómo vienes a un campamento en la playa si no sabes nadar? - preguntó bastante sorprendido.

- Yo-yo lo siento es que todo lo que hacemos en el agua es superficial por lo que no era necesario para poder participar. - habló de nuevo Sakurai más nervioso que de costumbre.

- No te disculpes, pero en serio si quieres puedo enseñarte a nadar.

- Lo siento estoy nervioso, no suelo hacer estas cosas

- ¿Qué cosas?

- Desobedecer las reglas, fugarme y eso

- Ah! se... ¿fugaron? - Sakurai asintió murmurando otro montón de disculpas

- Sabes yo solía ser así como tú, pero cuando entré a segundo año de preparatoria en dos ocasiones me llamaron la atención en la escuela por invadir propiedad privada - Dijo con una sonrisa nada avergonzado de su confesión, recordando cuando demolerían su antiguo club de natación y cuando se colaron en Samezuka.

- Yo-yo... soy un cobarde no creo que pueda hacer aquello.

- Se dónde te puedo enseñar a nadar aunque ahora no es buen momento para ir, lo que sí es que por ahora creo que deberíamos dejarlos solos - dijo tomando de la mano a Sakurai - Haru nos vemos en un rato - exclamó lo suficientemente alto para que su amigo lo escuchara aunque no hubo reacción alguna ya que seguía en su duelo de miradas con el moreno.

Se llevó al menor por las calles, haciendo un poco de tiempo pasando por algunos puestos esperando a que el sol se ocultara por completo, saludaba a las personas que encontraban por su camino, hasta que llegaron a unas escaleras en una colina.

Disfrutaban del silencio mientras ambos subían las escaleras observando la hermosa vista nocturna del pequeño poblado, los escalones eran algo irregulares por lo que Sakurai no pudo evitar tropezar un poco y avergonzarse por ello rompiendo el silencio con mil y un disculpas, mientras llegaban a la cima.

- ¿Y qué te parece? - habló el de ojos verdes señalando al mirador para poder apreciar la vista en todo su esplendor, la belleza del lugar animó al menor y un brillo se instaló en sus ojos chocolate sobre todo cuando vio a Makoto rodeado de aquel fondo oscuro lleno de estrellas y luces, le inspiraba a dibujarlo.

- Es hermoso

- Lo sé, este lugar me gusta mucho, antes venía aquí cada que necesitaba un respiro o para armarme de valor cada que tenían pensado que hiciéramos algo imprudente o después de hacerlo

- Algo imprudente... - habló Sakurai en un suspiro.

- ¿De verdad nunca has hecho nada imprudente en tu vida? - habló Makoto recargándose en el barandal del mirador

- No, antes de hoy, nunca había hecho algo así - dijo Sakurai agachando la mirada

Makoto lo tomó de la muñeca para acercarlo a él y con la otra mano tomó su barbilla para ver sus ojos

- Y si pudieras hacer algo alocado ¿que sería?

- N-no lo sé - El menor hablaba nervioso por la cercanía

- Mmmmmm, veamos cierra los ojos - Sakurai obedeció - ahora imagina que mañana se acaba el mundo - Sakurai abrió los ojos de golpe

- Eh!?

- En serio, vamos cierra los ojos e imagina - dijo Makoto colocándose justo frente al menor que volvió a obedecer

- Ahora, si eso pasara, ¿qué te gustaría hacer? algo que digas no puedo morir sin haberlo hecho - le dijo en una voz un poco más baja, casi un susurro solo para él - y ahora hazlo

La voz de Makoto se apagó pero no se separó en ningún momento de él, lo demás pasó rápido, Sakurai se colocó de puntillas y lo besó, corto, muy corto, demasiado como para todo lo que había provocado con ese simple toque sobre sus labios, Makoto se sonrojó a niveles insospechados con mil mariposas o avestruces en el estómago mucho más rápido que el único segundo que ese beso duró. Sakurai al darse cuenta de lo que acababa de hacer se puso más nervioso de lo normal, si es que eso fuera posible y comenzó con una infinita lluvia de disculpas que Tachibana trató de calmar pero que no se detenía por nada.

Si fue confusión, desesperación o deseo ni el mismo lo entendía pero su cuerpo lo orilló a tomar a Sakurai por la cintura al terminar una nueva reverencia y besarlo, pero besarlo en serio, moviendo sus labios y pegando su cuerpo, sintiendo el aliento del otro, separándose un momento para tomar aire y volver de nuevo al ataque con aún más fuerza e insistencia, un suspiro por parte del menor le dejó el paso libre para adentrar la lengua en su boca y saborearle mejor, acariciando la contraria y recorriendo el interior como si en verdad fuera la última oportunidad que tuviera para hacerlo en la vida.

A Makoto se le movió el piso en ese momentoa pesar de ser él quien intensificó ese beso no esperó la cooperación que recibía por parte del menor, por lo que a tientas buscó recargarse de nuevo en el barandal del mirador sin dejar de abrazar a Sakurai por la cintura mientras este por reflejo, por deseo, por necesidad o por que las piernas le fallarían en cualquier momento, se abrazó a su cuello dejándose llevar por ese contacto delicioso y ese maravilloso sabor que ahora su lengua degustaba sin pudor alguno.

El tiempo pasó junto con un nuevo beso, y otro más sin detenerse más de lo absolutamente necesario para respirar.

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El silencio reinaba entre ellos desde el momento en que sus miradas se cruzaron, no sabían que decir, apenas y escucharon cuando Makoto se había llevado al castaño menor. Cada uno buscaba la respuesta en los ojos contrarios a esas preguntas que no se atrevían a formular en voz alta.

- Nada conmigo - dijo Haru levantándose y tomándolo de la mano para casi arrastrarlo a la orilla donde empezó a desnudarse como la primera vez que lo vio descubriendo el traje de baño que llevaba bajo la ropa.

Aomine también se quitó la ropa pero él no llevaba traje de baño así que entró en ropa interior al mar que debido al verano a pesar de haber anochecido, conservaba una temperatura agradable.

Ambos entraron al agua, Haru tenía dudas y siempre que eso pasaba lo que más le ayudaba era sentir el agua en su piel, el chico que lo acompañaba confundía todos sus sentidos y eso era algo que no comprendía pero que, aunque no le molestaba, estaba dispuesto a solucionar.

Aomine por su parte estaba confundido, al principio ese chico había llamado su atención por el ligero parecido que encontró con Tetsu pero al haberlo tratado mejor la tarde anterior notó que realmente no se parecían, ni físicamente, ni mucho menos en su forma de ser, tal vez lo único que tenían en común era lo de dedicarse por completo al deporte que amaban.

La oscuridad que los rodeaba les obligaba a una cercanía casi absoluta para no perderse de vista ya que no era buena idea nadar en el mar durante la noche pero la compañía era agradable. Después de tal vez una hora de nadar, Aomine tomó a Haru del brazo para que se detuviera un momento a mirarle, y eso más que cualquier cosa fue lo que aclaró las ideas del más bajo, dejándose llevar por esos ojos azul oscuro, como ese mar donde se encontraban en el momento, el mayor simplemente lo besó.

Había una suavidad indescriptible en ese ligero contacto junto con una calidez que comenzó a hacerse presente en su pecho, solo unos segundos y se separaron para volver a la orilla donde se secaron con unas de las toallas que el mayor tenía entre sus cosas y las de Makoto, sabía que su amigo se había ido para darles algo de espacio pero ahora que lo pensaba mejor si ellos habían estado ya bastante rato nadando entonces ¿Cuánto tiempo llevaba perdido Makoto?

Las ideas se fueron de su cabeza cuando sintió unos brazos rodear su cintura desde la espalda.

- ¿Lograste aclarar tus ideas? - la voz del moreno se coló en su cerebro desde aquel susurro en su oído se le olvidó su preocupación.

- ¿Cómo lo supiste? - Preguntó bastante sorprendido porque alguien más aparte de Makoto lograra entenderle

- Adiviné - contestó el moreno soltándole para terminar de colocarse las prendas que habían dejado sobre la arena sin embargo por haberlas dejado cerca de la orilla, su ropa estaba un poco húmeda pero no le importaba, él tenía calor de todos modos.

Tras terminar de colocarse la ropa nuevamente tenía se recostaron en la arena, si se preguntaba de donde se encontraba Makoto pero a la vez le agradecía que le diera ese tiempo, sentía que el verano le había afectado por que no hay modo en que alguien te pueda gustar de un día para otro ¿o sí? Bueno no importaba, si el mundo se acababa mañana por lo menos no se quedaría con las ganas de sentir esas mariposas en el estómago que en alguna ocasión le escucho a Gou mencionar.

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- Pasa - Habló el rubio algo a la defensiva, podía cerrarle la puerta o algo pero habría ocasionado un escándalo que prefería evitar, además algo en la expresión del pelirrojo le hacía imposible tal acción.

- No te quitaré mucho tiempo... es solo que... yo... que yo... quería disculparme

Esa frase descolocó al rubio, pero la seriedad en el rostro de Matsuoka le decía que era en serio

- He estado estresado últimamente y me he estado desquitando con todos y también contigo y... ni te conozco... y no he sido la mejor persona contigo y... disculpa

- ¿Por qué estas estresado? - se notaba claramente que no estaba de lo más cómodo pidiendo una disculpa así que debía haber un fuerte motivo detrás.

Yamazaki notó que el rubio había tardado bastante y regresaba al living de la suite para ver si había algún problema pero se detuvo en la puerta de la habitación al escuchar una conocida voz

- Yo tengo una competencia dentro de dos días y estoy dispuesto a ganar, quiero ganar, necesito ganar, no es solo por mí, Sousuke habría querido participar pero no puede por su condición así que debo ganar por los dos. Se que pronto estará en condiciones de regresar pero mientras tanto mis convertiré mis logros en suyos - Era la voz de Rin

- Entiendo... está bien - Dijo Kise

- ¿Qué cosa?

- Se lo que se siente querer ganar por alguien que es importante para ti -escuchó de nuevo la voz del rubio

El tono de voz con el que hablaba se notaba alegre, no le costó trabajo imaginarse la sonrisa que el rubio tendría en su rostro, una de lo más hermosa, se sonrojó ante el pensamiento, de verdad que el modelo era una buena persona.

- Es mi mejor amigo después de todo

Sousuke se alejó de la puerta para dejarlos terminar su conversación, no quería interrumpir si esos dos empezaban a llevarse mejor, mientras preparaba algo más especial para que esa contara como cita entre él y el rubio porque estaba seguro que seguirían siendo ellos dos para cenar.

Rin y Kise no duraron mucho tiempo conversando cuando Rin dijo - No le digas que te lo conté pero venía para acá

- No se lo diré - contestó Kise con una sonrisa - si prometes no dejarme ganar la próxima vez

- No te dejé ganar

- Claro que sí, te vi nadar ayer, tú eres mucho más rápido así que me gustaría nadar contigo en serio la próxima vez

Rin se sonrojó y desvió la mirada al sentirse descubierto, si había bajado un poco la velocidad ya que Sousuke nunca salía con nadie y se la pasaba al pendiente de él y su entrenamiento y después de todo lo que lo había hecho pasar las últimas semanas sintió que se lo debía ya que no iba a aceptar dejar de cuidarlo como un padre a su hijo por una noche, entonces pensó que sería buena idea que aceptara salir con el rubio mas no pensó que este se daría cuenta.

- Entonces la próxima será en serio

- Es un trato - le dijo Kise mientras se despedía recibiendo la cena que llegaba justo a tiempo mientras el pelirrojo se alejaba.

Kise empujó el carrito hacia la terraza después de dar la propina a la persona de servicio.

Cruzó la habitación para encontrarse con una sorpresa en la terraza, Yamazaki había movido la mesa y sillas hacia la orilla y colocado la ropa de cama en el suelo junto con las almohadas, haciéndolo como un picnic nocturno solo para ellos.

Kise acercó el carrito de servicio y ambos comenzaron a tomar lo que quisieran comer del pequeño bufet disfrutando de la buena compañía y de un hermoso cielo nocturno colmado de estrellas, el verano comenzaba a pintar mejor cada día.

La conversación siguió mientras terminaban la cena para después recostarse un poco a mirar las estrellas en algún momento Kise terminó recostado sobre su pecho, cuando Sousuke se dio cuenta el chico estaba completamente dormido.

Con cuidado cargó al rubio en brazos hasta la cama y lo cubrió con las sabanas que aun estaban sobre la misma, se encargó de recoger todo lo de la terraza para dejar cerrada la misma y por un momento lo observó dormir.

Ese chico rubio era hermoso física y emocionalmente, no entendía por que había querido tener una cita con él pero agradecía que lo hubiera hecho, y esa estúpida apuesta con Rin.

Debía irse, al día siguiente el también estaría en la sesión, eso era otra cosa que agradecía, al principio se molestó de que lo usaran como rostro de la natación pero de no haber sido por ello no hubiera conocido al rubio, ahora que lo pensaba era extraño que hablara tan bien el Japonés, había hablado de gustos e interese pero no habían mencionada de dónde eran, al día siguiente le preguntaría, tal vez le pediría su teléfono o salir de nuevo antes de que tuvieran que separarse, era lo malo del verano, en algún momento termina, pero cunado eso pase será más adelante.

Se inclinó sobre el cuerpo del rubio, dejó un casto beso sobre sus labios y se retiró de la habitación no sin antes dejarle una nota.

Deberíamos hacer esto de nuevo algún día

- Sousuke

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Eran más de media noche cuando estaban de regreso al pie del bendito árbol intentado escalarlo de nuevo para poder regresar a su habitación, Sakurai había tardado bastante en regresar además de que ninguno parecía querer despedirse, prometieron volver a verse al día siguiente por la noche, Aomine no estaba interesado en si rompía o no las reglas pero para Sakurai esa adrenalina de hacer algo que no debía le empezaba a resultar adictiva, lo gracioso fue que apenas tocaron las sabanas ambos cayeron rendidos, víctimas del sueño más profundo que hubieran tenido en la vida, completamente agotados pero eso sí, con una sonrisa inigualable en adornando su rostro.


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De nuevo un millón de disculpas, espero que el capitulo haya sido de su agrado, son libres de cometer intento de homicidio, siempre y cuando no me maten por que nos quedamos sin fic

No prometo fecha de actualización por que estoy con miles de cosas encima pero lo que si les prometo es que lo termino, no tendrá muchos capítulos, de hecho si llega a 10 creo que será mucho pero no se preocupen que el fic continúa.

C.C: Si, soy bastante cruel pero no te preocupes que mi crueldad no llega al punto de un fic inconcluso, lo voy a continuar hasta el fina y me algra de verdad que te esté gustando