Gracias a Alada1998, dana masen cullen, Liiiz-Carlie Cullen, Maru-chan1296, ani-rekb, serenasexilady, ariadne cullen, perl rose swan por agregar a sus Alertas y Favoritos. Espero que este capítulo les guste, y sobre todo, que compartan conmigo su opinión.
Ironía
Parte III: de cómo Bella Swan aprendió que los problemas no desaparecen de la noche a la mañana.
Reaccioné finalmente al escuchar la voz preocupada de Charlie, quien trataba desesperadamente de sacarme del vehículo. Preguntaba con consternación qué carajo me había pasado.
- Se nos ha aparecido un lobo frente a la oficina. - Brandon explicó con su infinita naturalidad. ¡Vaya que era una buena actriz la condenada! - No nos ha hecho nada, ¡pero nos ha metido un susto bárbaro!
En mi vida había visto un lobo, pero estaba segura que no me hubiese causado tanta impresión como la noticia que había causado mi desmayo. Edward Cullen, un vampiro... ¡mierda! Tenía el semestre entero compartiendo mesa con él en la clase del Sr. Molina y, pese a que nuestras conversaciones jamás se desviaron de aquello que mirábamos en el microscopio, era un buen compañero.
Un buen compañero vampiro.
Tan abrumada me tenía dicho pensamiento que me era imposible salir de mi letargo, y Charlie comenzó a preocuparse más.
- Vaya, quizá no les ha arrancado una pierna, pero un doctor tiene que revisarlas. Le marcaré a Cullen.
La mención de la palabra "doctor" antes que el apellido me hizo pensar directamente en el doctor Cullen. El alivio de sacar a Edward de mi mente, sin embargo, me duró poco. Carlisle Cullen era el padre de mi vampírico compañero de clase... y ese es el tipo de cosa que uno debe de saber acerca de sus hijos, ¿cierto? ¿Era tan excepcional padre de familia que aceptaba que su hijo no perteneciera plenamente al mundo de los vivos?
O quizá...
No. No podía permitirme pensar eso.
Todos los Cullen no podían ser vampiros.
Un grito se quedó atrapado en mi garganta y mi padre, quien ya se disponía a marcar al mencionado doctor, fue hábilmente detenido por la dulce psicóloga. Un par de palabras de ella y mi papá terminó creyendo que no había necesidad de enviarme a checar por nadie.
La Dra. Brandon se marchó no mucho después, no sin antes decirme que podía tomarme el día siguiente. Charlie me llevó enseguida a mi habitación, arropándome como no lo hacía desde bastante tiempo atrás. Fue entonces fácil pedirle disculpas por mi actitud (y me sorprende haber pensado en eso, considerando lo exaltada que me encontraba), y fui recompensada con la actitud desinteresada de mi padre. Desinteresada para bien, debo aclarar.
- Lo que importa es que te encuentres bien en este momento, - dijo él, abrigándome en la última frazada que encontró, - ese error lo puedes enmendar. Eres una buena chica Bells.
Se quedó sentado al borde de la cama, mirando a la puerta un par de minutos, antes de decidir que era momento de dejarme descansar. Hubiese preferido que permaneciera a mi lado más tiempo, ya que una vez que me abandonó, imágenes de un furioso Edward Cullen decidido a comerme no abandonaban mi cabeza. Me costó trabajo conciliar el sueño...
... Y a la mañana siguiente, la sensación de que no había estado sola no dejaba de enviar escalofríos a lo largo de mi cuerpo.
Al día siguiente, las burlas no se hicieron esperar en la preparatoria, pero al menos ahora sabía ante que me enfrentaba, y a la vez no. Puse mi mejor cara ante la situación, me burlé de mi desgracia junto con mis verdugos, pero no sabía qué esperar de la clase de Biología. No cabía duda del por qué Cullen se había marchado tan molesto la mañana anterior, dado que yo le había dicho un sinfín de insultos sin darme cuenta; sin embargo, desconocía que acciones podría tomar ahora.
Mi agobio se vio infundado al enfrentarme a su asiento vacío. Le pregunté a Josh, un chico que iba a su misma clase de Literatura, si lo había visto esa mañana. Luego de mofarse de mi extraña preocupación (¿acaso eres otra que ha quedado fascinada con sus aires de grandeza?, preguntó, evidentemente divertido), me respondió que no había asistido.
Aliviada, continué con mi rutina matutina de manera normal. Mike pasó la mañana entera disculpándose por haber provocado todo el lío, lo que complicó dejar de pensar en ello, salvo cuando estaba en clases y podía concentrarme en algo más. Estaba poniendo demasiada atención. ¡Vaya que quería ver mis notas al final de todo esto!
Así fueron, más o menos, los cuatro días siguientes. Le pedí ayuda a Eric para diseñar el mural que quería Alice (ya había comenzado a llamarla por su primer nombre), Jasper me entregó los volantes, estudié sin cesar... y Edward no daba señales de vida. No se había aparecido por la escuela, al igual que sus dos hermanos. Recuerdo que Charlie mencionó que el Dr. Cullen se los había llevado a ellos y a su bella esposa de vacaciones improvisadas. No cabía la menor duda que todos eran vampiros, entonces, y que habían preferido marcharse a un lugar donde una estúpida adolescente como yo no insultara a los de su raza. No había logrado quitarme la sensación de que no pasaba la noche sola, pero finalmente me calmé, sonreí a la tranquilidad después de la tormenta, y me permití seguir adelante, hasta el quinto día.
Un par de ojos ámbar se fijaron en mi tan pronto puse un pie en el salón de clases. Había una extraña sonrisa en su rostro, y yo deseaba, más que nada, quitársela de un golpazo. ¿Qué le parecía tan divertido? ¿Por qué había vuelto?
Quise dar marcha atrás, y en el proceso casi tiro al Sr. Molina. Ya me era imposible escapar de esta; el vampiro había regresado y parecía determinado a torturar a quien se había burlado de él, incluso cuando nadie lo sabía. Caminé a mi lugar con calma, mirando todo a mi alrededor menos él, aún y cuando seguía sintiendo como caía su pesado mirar sobre mi. Me senté en el banco al lado de él, saqué mi cuaderno y fingí demencia.
Pero nada me pudo haber preparado para lo que pasó después. Se inclinó ligeramente hacía mi, y no pude evitar lanzar una mirada a su boca. Sus finos labios se abrían lentamente; yo esperaba ver los afilados colmillos listos para atacarme. Sin embargo, lo único que salió de su garganta fueron dos palabras, sonidos que me fue imposible interpretar como buenos o malos.
- Hola Bella.
Continuará...
Lobos... ¿hombres lobo, quizá? No, la verdad es que no. En mi fantástico universo alterno solamente existen los vampiros. Es solamente una sutil referencia a nuestro licántropo favorito. Así que no se me emocionen demasiado...
Y si... Jasper no es parte de los Cullen. Me he tomado esa libertad para poderlo adaptar un poco más a la historia, aunque su papel no es demasiado grande.
En fin. Gracias por leer. ¡Nos vemos en el próximo!
