Hola es Aurora, hoy Circinus se quedó dormido, les tengo un pequeño regalo, hoy actualizamos previniendo el hecho de que no sabemos cuanto tardaremos en actualizar nuevamente, y teniendo este listo, no me pareció justo hacerles esperar. No olviden alentarnos con Reviews, se los agradeceremos, Sally, tus preguntas serán respondidas a lo largo de la historia, LaChicaRiddle, DamaNegra90, Draco, gracias por los reviews, y no los defraudaremos, seguiremos escribiendo, sin más que agregar disfruten! Advierto que hay algo de contenido pasado de tono.

Gracias a sus reflejos como Auror, y del hecho de conocer a su mejor amigo, Ronald no llegó golpearlo, además Hermione le lanzó un "Petrificus Totalus", el pelirrojo cayó al suelo, mientras Hermione y Harry suspiraron de alivio, conocían la impulsividad de Ron y tenían que esperar a tenerlo controlado, para poder soltarlo. Hermione se quedo viendo a Harry, mordiéndose el labio inferior con nerviosismo. Sentaron a Ron en el mueble y pronunciaron "Finite Incantatem", Ron parpadeó desconcertado, y pronto su color pasó a ser el mismo de su cabello, parecía una bomba apunto de explotar, el pelirrojo al ver las varitas apuntandole, supo que no podría contra ellos, y con furia se paró, los miró fijamente y finalmente dijo con resentimiento

- No los reconozco-. Se dirigió a su cuarto sin decir más, dejando a Hermione y a Harry solos de nuevo.

-Harry no te preocupes por él, sígueme contando lo de Malfoy.- Dijo Hermione decidida a olvidar lo sucedido.

Harry le miró de tal forma que ella entendió de inmediato, Hermione tomó un gran suspiro y comenzó a contarle la situación entre ella y el pelirrojo, pasó el tiempo y Harry sintió algo vibrando en su bolsillo, era su localizador, lo necesitaban en el departamento de aurores, lamentó el momento en que decidió implementar aparatos muggles.

-Herms no puedo creer la situación entre ustedes dos, pensé que todo estaba en orden a pesar de que no respondiste la propuesta de matrimonio aquel día, me imagino que no has hablado nada con Artur y Molly ¿cierto?- Dijo Harry levantando una ceja.

-No Harry, no he tenido el coraje para decirles a ellos aun, después de que Ron me pidió matrimonio y no le contesté, no he tenido la paciencia para ir a verlos y continúen con la insistencia de la boda- Dijo Hermione con los ojos vidriosos, consideraba a Molly y a Artur como sus segundos padres, no podía permitir perderlos por esa situación.

-El aparatico eléctrico vibra nuevamente, Herms. Debo irme-. Dijo Harry, burlonamente puesto que era obvio que sabía manejarse con el pequeño localizador, aunque en su personal muy pocos los usaban, se acercó a Hermione la abrazó y le susurro

-Confía en mí, todo estará bien. Hablamos luego-.

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-¡Qué cansada estoy no doy para más!-. dijo la pelirroja en voz alta, acababa de llegar a la casa, y fue quitándose la ropa, dejándola tirada por toda la casa, dirigiéndose a la ducha, necesitaba relajarse, el entrenamiento de ese día la dejó agotada.

Minutos después Harry llegó a la casa y se sorprendió al ver la ropa de su prometida tirada por toda la casa fue siguiendo el rastro de ropa y se topó con la puerta del baño semi abierta, Ginny estaba tarareando una canción, mientras se enjabonaba, Harry no perdió tiempo y se quitó la ropa rápidamente, sin hacer ruido entró al baño, y observo una silueta que bien conocía, se dijo mentalmente que ese cuerpo tenía que poseerlo, entró a la ducha sin que ella se diera cuenta.

Ginny sintió unas manos pasando por sus hombros, e iban bajando hasta sus senos lo que hizo que su piel se erizara, reconoció inmediatamente las manos que la estaban rodeando, no fue muy difícil que Harry notara lo duro que se habían puesto los pezones de Ginny, ella sabía muy bien que en ese momento no poseía el control de su cuerpo, solo podía dejarse llevar por aquellas manos que le recorrían por todo su cuerpo, Harry la giró para quedar frente a frente y besarla, Ginny soltó un gemido que el pelinegro ahogó con su boca, mientras una mano bajaba por su espalda rozando los huequitos de su espalda, las manos de Harry siguieron bajando llegando a las nalgas de ella, apretandolas de tal forma que la pelirroja no pudo aguantar más y cogió el miembro de su prometido haciendo movimientos suaves con sus manos, Harry sin pensarlo más la llevó hasta la pared de la ducha y la beso apasionadamente mientras le tocaba los senos y de un momento a otro la penetró, Ginny soltó un gemido placentero, y cuando ambos empezaban a disfrutar, en la sala sonó un gran BOOM que se hizo sonar en toda la casa, Harry y Ginny se miraron con unas miradas entre desesperación y molestia, debieron haber bloqueado la red flu para evitar interrupciones, salieron de la ducha y se vistieron desordenadamente, cuando se iban a dignar a ver quién los había interrumpido, Ginny notó aquel bulto que se le formaba a Harry entre las piernas

-Harry será mejor que te quedes arriba hasta que eso se baje-. Dijo Ginny bajando las escaleras, dejando a un pelinegro totalmente rojo, Ginny al ver quién se encontraba en su sala, sonrió.

-Hola Ginny-. Dijo Luna con su típica mirada perdida y una sonrisa nerviosa. -Espero no haber interrumpido nada-.

-No, no tranquila dime, ¿Qué pasa Luna?-. Ginny sabía que por la hora que Luna apareció no era un buen augurio, Luna suspiró y dijo nerviosamente

-Es sobre Rolf, Ginn-.

Ginny la observó inquisitivamente, y obligandola a Luna a continuar.

-Ginn, es que me pidió matrimonio, Rolf me pidió matrimonio y de los nervios huí a mi casa. No es que no quiera casarme con él, Ginn, lo amo, pero de los nervios aparecí en mi casa-.

Ginny sonrió consolando a su amiga y le respondió.

-¿Cual es el problema Luna? Si ya tienes claro que te quieres casar con él, deberías ir a buscarlo y explicarle seguro entenderá-.

Luna rompió en un suave llanto y finalmente respondió con voz ahogada

-Tengo una semana sin encontrarlo Ginn, desapareció, seguro me odia por desaparecer así-.

Ginny entendió la desesperación de su amiga, y termino abrazandola para calmar sus sollozos, si no se calmaba no podría sacar más información de ella.

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Un Crucio soltó aquel hombre con máscara, sus manos estaban manchadas de sangre, y cuerpos sin alma estaban tendidos a sus pies, aquel Crucio golpeó al auror haciendolo caer al suelo con un gesto adolorido en su rostro, mientras su captor se regocijaba del daño que le efectuaba, el auror aprovechó para sacar de sus recuerdos los ojos grises que lo torturaban y tiro la botella lejos de él, esperando que alguien lo encontrara. El hombre con máscara se acercó y preguntó nuevamente

-¡¿DÓNDE ESTÁ?!-.

El auror no tenía respuesta para aquella pregunta, y si la tuviese definitivamente no le respondería, el hombre se acercó a su oído, con una sonrisa sádica en sus labios y susurro

-Avada Kedavra-.

Disfrutó decir aquella maldición, mientras una luz verde golpeó al auror y un silencio perturbador ocupó la casa.

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Harry recibió un Patronus en forma de zorro, lo reconoció como el de Finnigan, e inmediatamente se angustió al oír que se le indicaba que fuera urgentemente a la casa de Michael Nobb. Seguro que Ginny entendería se dijo a sí mismo, y se fue rápidamente.

Al llegar al lugar se quedó horrorizado de lo que sus ojos vieron lo hizo recordar la guerra contra Voldemort inmediatamente fue abordado por los aurores dándole todas las evidencias que habían recolectado

-¿El lugar está vacío?-. Dijo Harry observando duramente a los aurores.

-Si jefe, lo hemos revisado más de dos veces y no hay rastros de nadie-. Respondieron ellos, buscando la aceptación de su jefe, cuando de repente se escuchó.

-Potter debes entrenar más a tus aurores, ninguno de ellos ha reparado en mi presencia-.

Rápidamente todos varitas en mano, estaban tratando de ubicar al dueño de aquella voz, un encapuchado salió de la oscuridad de una esquina, todos ellos se abalanzaron hacia él con sus varitas esperando un movimiento en falso. Harry reconoció aquella voz y con un tono algo molesto dijo en voz alta

-Sí, puede que tengas razón-. Se acercó a la persona indicándole a todos que bajaran sus varitas, al momento que estuvieron cerca se desaparecieron al instante ambos. Los aurores enojados por lo ocurrido se preguntaron quién era aquel cuya cara no lograban divisar y que su jefe le dio la razón parcialmente y permitiendo que los tratara como poca cosa.

Harry y el encapuchado se dirigieron a su oficina para hablar sobre lo ocurrido en aquella casa

- ¿Porque no estabas a la vista de los aurores?-. dijo Harry interrogando al encapuchado

-Potter tu crees que si mostrara mi hermoso rostro por ahí, yo fuese aceptado en el sitio-. Dijo con una sonrisa ladeada.

-Tienes razón pero en tal caso, ¿porque no me avisastes a mi que estabas en el lugar?-. Dijo Harry secamente

-Basta de interrogaciones Potter, no estamos aquí para que me interrogues, en tal caso yo puedo afirmar el por qué tardaste en llegar-. Respondió fastidiado el encapuchado, pero claramente burlandose.

Harry recordó lo de Ginny sin más nada que decir a su favor, busco entre su chaqueta la botellita donde estaban los recuerdo del auror que le habían entregado entre las evidencias, lo que vio le molesto por no obtener más información que una capa, unos ojos grises, y sangre goteando en los guantes del asesino, salió del pensadero para decirle lo que observo a su acompañante y cuando se le quedó viendo fijamente a la cara, se asombró con la similitud de la persona que tenía al frente con la del recuerdo del auror.

-Potter ¿qué observaste en el pensadero?-.

Pasaron unos minutos, y Harry seguía mirándolo fijamente y sin responderle.

-Maldición Potter, ¿Me vas a ignorar?-. dijo el encapuchado alzando la voz

-Joder si no vas hablar tú lo haré yo, me dieron información de otro ataque un poco cercano del lugar de la casa de Nobb, fui lo mas rápido que pude y evite aquel ataque, los mortifagos están un poco maltratados-. Dijo sabiendo que los torturó hasta que casi se desmayaron de dolor.

- Escuche unos gritos que provenían de la casa de Nobb, y fui lo más rápido posible cuando llegue era muy tarde ya todo había pasado-.

Harry aun seguía en sus pensamientos, pero prestandole atención a lo que decía aquella persona, luego de aquel relato sus pensamientos se volvieron algo más claros y entendió que su mano derecha no lo había traicionado AUN.

-Malfoy, ¿A los mortifagos que maltrataste, lograste sacarles algo de información?-.

-Potter, ¿Qué dije de los interrogatorios? Yo te diré las cosas a su tiempo, lo único que logre obtener es que buscan a una mujer no me dieron nombres.

-Maldición,-. dijo Harry al no poder encajar las piezas, además sentía que le ocultaba algo -Por cierto, el asesino en los recuerdos de Nobb, tiene un parecido a ti Malfoy-.

-¿Qué coño quieres decir cara rajada, me estas culpando a mi? Te dije donde estaba, y gracias a mi no hubo otra familia masacrada porque veo que tus aurores no pudieron hacer nada al respecto-.

Harry por mucho que odiara admitirlo Draco tenía razón, y aun mas odiaba que tuviera la razón dos veces

-Cálmate joder, sólo es un comentario que hice para ver si sabrías de alguien que se parezca a ti y esté detrás de todo esto-.

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Hermione estaba despertando como siempre de madrugada para ir a trabajar, se arreglo y al bajar las escaleras se topó con Ron.

-Hola Granger, ¿cómo amaneces?- le dijo Ron secamente.

-¿Bien y tú?-. Respondió ignorando la voz y la forma de referirse a ella de su novio, terminó de arreglarse abajo y se dispuso a salir, pero antes de salir Ron le dijo en un tono de voz algo agresivo.

-¿Cuantas cosas más me tienes ocultas?-.

Hermione se auto contralaba con Ron, pero de un tiempo para acá había perdido totalmente el auto control.

-Primero y principal yo no te oculto nada a ti ¿está claro?, segundo no te lo mencionamos antes por tu forma de actuar y creo que te has dado cuenta de eso, ayer que intentaste golpear a tu mejor amigo Ronald,por tu actitud y tu agresividad siempre eres el ultimo en enterarse de las cosas y mientras sigas así siempre serás el ultimo en todo-. Con eso Hermione se dignó a irse a su trabajo donde Megara la esperaba sonriente.

-Buenos días, ¿Cómo te fue ayer Mione?-.

Hermione recordó su encuentro con el hurón y recordó que estaba más apuesto de lo que recordaba, sin quererlo se sonrojó, a Megara ese gesto le pareció atractivo y sus ojos se dirigieron al vestido que Hermione cargaba. Hermione notó la mirada fija de Megara y respondió.

-Bien Meg, ¿Qué hay para hoy?, espero que nada importante, quiero salir temprano-.

-No recuerdo, ahorita te paso tú agenda, por cierto Mione un chico apuesto vino a dejarte esta carta, se me hace que es un admirador tuyo.

-Gracias-. dijo Hermione con una sonrisa al recibir la carta, al abrirla se fijo en la letra y la reconoció inmediatamente, era Viktor Krum.

"Hola Hermione ¿Cómo estás? Espero que bien, aquí en Durmstrang la estamos pasando muy mal con el escape de Azkaban, los estudiantes están alterados, en especial los que estaban en la época de la batalla, espero que Harry esté bien ya que su trabajo es atrapar a esos malditos. Te escribo realmente para informarte que según unas fuentes hay un prisionero cerca de donde vives, procura estar siempre alerta. Cuídate

Besos, Viktor Krum."

Todo iba bien, le alegraba que su amigo fuera ahora profesor de Quidditch, ya no tenía una vida tan ajetreada, seguro que el que vino a entregar la carta no era más que un mensajero, Hermione recordó la parte de que alguien de Azkaban estaba por los lados de donde ella vivía, e inmediatamente se puso seria, creyó que todo había acabado con el final de Voldemort, decidió hacerle caso a Krum y hacerle honor a Moody estando en alerta permanente, Hermione se puso a trabajar firmando cartas, redactando otras, leyendo y al finalizar su trabajo se fijó en la hora, apenas iban hacer las 2 de la tarde. Inmediatamente llamó a Megara.

- Meg ya que hemos terminado temprano ¿te apetece tomar un café? y así relajarnos de esta ajetreada semana-.

Megara no podía desperdiciar esa oportunidad que le estaba dando, sonriendo le dijo

-Sí, con gusto déjame recoger y vamos-. tras unos minutos llamó a la puerta y entró diciéndole.

-Mione ya estoy lista, ¿A donde vamos?

-Vamos a un nuevo café que se llama "La dolce tentazione" me han dicho que es bueno y usan el Cacao venezolano para darle cierto toque al café, Megara sin saber nada de esas cosas solo asintió. Al llegar al café empezaron a ver los tipos de café en una lista enorme, con muchos nombres extraños que ni Hermione sabía que eran, pidieron los de nombre más corto y se dignaron a charlar un rato, Hermione observó la hora y se dio cuenta que si quería hacer algunas visitas a las tiendas, si seguía hablando no le daría tiempo, le dijo a Megara que se tenía que ir a hacer algunas diligencias, Megara no tuvo ningún problema y tras la insistencia de Hermione las dos pagaron la cuenta, y se fueron las dos por sus caminos respectivos.

Hermione distraídamente compró lo que necesitaba, mientras la cabeza de Hermione daba vueltas y vueltas, con respecto a quién podría ser el maldito que andaba en la cercanía, al estar a una cuadra de su casa sintió nuevamente esa mirada helada, oscura y pesada en su espalda, rápidamente agarró su varita y siguió caminando más rápido no le faltaba nada para llegar a casa, no tenía ni la energía y concentración para aparecerse, antes de llegar un Imperius sonó a la distancia.

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