Konnichi wa, Minna-san n.n
Antes que nada quiero pedirles disculpas por haberme ausentado durante tanto tiempo...GOMEN!! Es que la uni me viene copando hasta el tiempo de ocio, y cada vez que por fin me decidía a escribir algo sucedía...y a eso le debmos sumar el hecho de que mi monitor estuvo muerto por casi una semana hasta que lo repararon T-T
Pero, en fin, ya estoy de vuelta y con el capi 3 up nOn y se me ha ocurrido dividir el paseo al Parque de Diversiones en dos partes...la primera mostrará el tiempo a solas de la protagonista (Ayaka) con Kaoru...así es, leyeron bien n.n
Bueno acá coloco el disclaimer: OURAN HIGH SCHOOL HOST CLUB NO ME PERTENECE, ES PROPIEDAD DE HATORI BISCO Y DE BONES. Pero lo que sí me pertenece es el OC y toda la idea de la historia...
Sin más tiempo que perder, acá está la tercera parte de Unexpected Love!
Dentro de la limo Ayaka estaba literalmente desparramada en el asiento. Cuando por fin se pudo acomodar se dio de lleno con las caras de los dos jóvenes.
- Buenos días – dijeron al unísono.
- ¿Buenos días? – preguntó Ayaka en tono sarcástico – ¿les parece bueno comenzar el día siendo arrastrados fuera de su casa por la fuerza?
Chapter 3: En el Parque de Diversiones: Tiempo a solas con Kaoru
A esto los gemelos sólo se miraron entre sí e hicieron un movimiento de hombros.
En ese mismo instante el estómago de Ayaka gruñó recordándole a su dueña que no había desayunado.
- L-lo siento – dijo Ayaka muy apenada y algo ruborizada. – no pude desayunar.
- ¿Es que te levantaste tarde? – preguntó Hikaru.
- Ni me lo recuerdes, por favor. El maldito despertador no sonó y me desperté 15 minutos antes de las 10 a.m. – recordó Ayaka con amargura.
- Eso sucede con los aparatos plebeyos. – mencionó Kaoru a su hermano.
Ayaka se acostumbró a escuchar la palabra "plebeyo" salir de la boca de los gemelos, así que sólo hizo lo que siempre hacía cuando la usaban para referirse a ella: les sacó la lengua y volteó hacia otro lado.
Por unos minutos estuvo así, volteada mirando hacia fuera de la ventana: la limosina iba rápido pero no tanto como para no distinguir las calles con claridad. Se estaba preguntando cómo habrían reaccionado sus vecinos al ver un auto tan elegante estacionado fuera de su casa, supuso que la vieja del costado –ahem!- la vecina, iría con el chisme más tarde.
Al pensar en la vecina y su voz chillona, Ayaka no pudo suprimir una risita, la cual llamó la atención de los chicos.
- ¿De que te ríes? – preguntaron al mismo tiempo.
- N-nada – respondió Ayaka – Por cierto¿a dónde nos dirigimos? – cambió rápidamente de tema.
- Al nuevo parque de diversiones que está a las afueras de la ciudad – contestó Kaoru.
- Y hoy es la inauguración. – completó la información Hikaru.
- Ya veo. – dijo Ayaka – de seguro habrán muchos juegos divertidos – agregó con una enorme sonrisa, que la hacía parecer una niña pequeña.
- Puedes apostarlo – contestó Kaoru con una pequeña sonrisa.
Pronto Ayaka notó algo…cómo encontraron los gemelos su casa si ella no recordaba haberles dado su dirección y tampoco recordaba que ellos se la hubiesen pedido...decidió preguntar.
- ¿Cómo encontraron mi casa? – preguntó.
- Gracias a Kyouya-senpai, él nos entregó la dirección y un mapa de cómo llegar – respondió tranquilamente Hikaru, como si aquella frase fuera común y corriente.
Lo único que Ayaka pudo hacer fue poner cara de oh-ya-veo para disimular su sorpresa. Pero en realidad sí que ese senpai le inspiraba lago de miedo...
Los 3 continuaron hablando por algunos instantes más hasta que la limo se detuvo y el chofer les habría la puerta.
- Hemos llegado – anunció Hikaru.
- Genial!! – exclamó Ayaka impaciente por querer salir.
- Vayamos hacia la entrada – dijo Kaoru abriendo la puerta, después de todo estaba más cerca.
Salió primero y le siguió Ayaka, y como todo un caballero le ofreció la mano y la ayudó. Al final salió Hikaru y se encaminaron hasta la puerta principal y la boletería.
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Lo primero que hizo Ayaka al entrar fue lanzar un "Woooow", ese Parque sí que era enorme y se veía muy divertido también. Luego de más "ah"'s y "oh"'s se propuso encontrar un kiosco de comidas.
Cuando por fin lo logró, arrastró a los gemelos con ella y los sentó en una mesa; después fue directo a comprarse algo de comer, claro que les preguntó a los chicos si deseaban algo pero ellos le respondieron que no.
Al volver a la mesa, Ayaka cargaba una fuente repleta de sandwinchs de pollo, jamón y queso, huevo y tomate, y todos los sandwichs que puedan imaginarse, además de un vaso extra grande de gaseosa.
Al poner la bandeja en la mesa los gemelos se quedaron boquiabiertos, no podían creer que alguien tan pequeño pudiera comer tanto.
- ¿T-te vas a comer todo eso? – preguntó Kaoru aún muy sorprendido.
- Sí – respondió tranquilamente Ayaka.
- E-es mucha comida – señaló Hikaru.
- Lo sé – respondió nuevamente una muy serena Ayaka.
- ¿Estás segura de que vas a poder terminarte eso tú sola? – preguntó Kaoru.
- Sí¿por qué? – cuestionó la muchacha.
- N-no, p-por nada – respondió Kaoru totalmente incrédulo.
- ¿Quieren probar algo, chicos? – ofreció la chica.
- No, gracias – contestó rápidamente Hikaru.
- Es que estamos llenos del desayuno – completó Kaoru igual de veloz que su hermano.
- Ok. – dijo Ayaka y procedió a dar el primer mordisco a su rico sándwich.
Después de un rato y de de dar el último sorbo a su vaso Ayaka anunció:
- Estoy llena.
Los chicos no sabían qué decir, nunca pensaron que Ayaka comiera tanto y tampoco que lo hiciera tan rápido. Lo hizo de una manera limpia y educada pero definitivamente a una velocidad increíble.
- Uhm…¿nos vamos? – preguntó la muchacha sacando a ambos de su estado de shock.
- C-claro – respondieron al unísono y poniéndose en pie.
- ¿A dónde nos subimos primero? – preguntó nuevamente Ayaka.
- Mmmm…que tal a "Los Carritos Chocones"? – propuso Hikaru.
- Sí, suena genial. – aprobó Kaoru.
- De acuerdo, a "Los Carritos Chocones", entonces – anunció Ayaka muy emocionada.
Después de subirse a casi todos los juegos del Parque, decidieron tomarse un pequeño descanso, así que se dirigieron a las banquetas. Pero al pasar por las carpas de juegos,
Ayaka divisó un lindo peluche lila en forma de gatito y se detuvo para observarlo más de cerca. Ya que Ayaka caminaba entre Hikaru y Kaoru, al detenerse tan de repente, hizo girar a los chicos preguntándose el por qué de tan inesperada parada.
- Ayaka¿Qué sucede? – preguntó Hikaru acercándose a la muchacha.
- ¿Qué viste? – preguntó también Kaoru.
- Nada, es sólo que me ha llamado la atención ese gatito – dijo señalando el pequeño minino.
- ¿Huh? – exclamaron ambos chicos al ver el peluche.
- ¿El lila? – preguntó Kaoru.
Ayaka asintió.
- Es que me hace recordar a alguien o algo, pero no estoy muy segura...
- Talvez tenías un gato cuando eras niña. – dijo Hikaru.
Ayaka negó con la cabeza.
- Eso es imposible, mi hermano es alérgico a los gatos y no había manera de que pudiéramos tener una mascota así.
- Ya veo, conque tienes un hermano. – preguntó Hikaru con obvio interés.
- Así es – respondió Ayaka. – tengo un hermano menor.
Este tipo de información hacía que ambos muchachos se sintieran mucho más cerca de Ayaka. Kaoru notó el interés que había despertado eso en Hikaru y tan sólo sonrió.
- ¿Por qué no nos lo habías comentado antes? – inquirió Kaoru.
Ayaka se encogió de hombros.
- Talvez porque ustedes no me lo preguntaron.
- Tienes razón – respondió Kaoru.
- En fin…- trazó Ayaka - ¿cuál es la siguiente parada?
Ambos gemelos se pusieron a pensar en la siguiente atracción que podrían visitar.
- Ni idea. – dijo por fin Hikaru.
- No se me ocurre nada – contestó Ayaka.
Pero a Kaoru sí que se le había prendido el foquito, recordó la razón de su visita a este lugar y decidió poner en marcha un pequeño plan que había estado maquinando desde hacía horas.
- Que tal si vamos a "La Casa del Terror" – propuso Kaoru casualmente.
- ¿L-la Casa del terror? – preguntaron al mismo tiempo Hikaru y Ayaka algo asustados.
- Sí. – asintió Kaoru.
- P-pero por que mejor no vamos a… - empezó a decir Ayaka cuando fue interrumpida por Kaoru.
- ¿Es que tienes miedo, Ayaka? – cuestionó el gemelo mirándola con su tan familiar cara de pequeño demonio.
- N-no – contestó rápidamente Ayaka. Ese gemelo definitivamente se las estaba trayendo.
"Ese gemelo malo. Un minuto¿dije gemelo? Sí, un solo gemelo. Kaoru. Y…¿Qué hay con Hikaru¿Es que acaso no están planeando algo juntos? Eso es nuevo."
- Y tú Hikaru¿Qué dices? – Kaoru dirigió su pregunta esta vez a su hermano mayor.
- Por mí no hay ningún problema – mintió Hikaru. La verdad es que eso ni se lo esperaba por parte de Kaoru.
La primera parte del plan le estaba yendo de maravillas a Kaoru: los tenía a ambos listos para entrar en el juego. Y ya estaba oscureciendo, lo que creaba un ambiente tétrico y propicio para llevar a cabo el resto del plan. Pero…si realmente las cosas iban viento en popa…¿por qué se sentía así?¿qué sucedía con él?
Estas interrogantes que asaltaban la mente de Kaoru se empezaron a reflejar en su rostro, aunque el único que pudo descifrarlo fue Hikaru.
- Kaoru – dijo Hikaru sacándolo de su monólogo interior.
- ¿Eh? – contestó éste.
- ¿Estás bien? – preguntó.
- Sí, claro. – sonrió – vámonos ya.
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Mientras esperaban su turno para ingresar al juego, Ayaka estaba muy nerviosa. Nunca le habían gustado este tipo de atracciones. Además no podía dejar de preguntarse por qué Kaoru se mostró tan triste unos minutos antes. Kaoru habría pensado que sólo Hikaru podía darse cuenta cuando su hermano cambiaba de expresión, pero lo cierto es que Ayaka muy aparte de saberlos diferenciar a la perfección, también detectaba sus cambios de actitud con mucha facilidad. Y era precisamente eso lo que ocupaba su mente ahora. Ambos chicos le preocupaban. Y no era sólo en esta ocasión que Ayaka los sentía diferentes, en el transcurso de esa semana notó un pequeño cambio en sus actitudes. Era eso o talvez era ella la que estaba cambiando. Los sentía mucho más cercanos y talvez, quizá lo más correcto sería decir que Ayaka sentía algo más por ellos que un simple cariño de amigos.
"¡¡Pero que rayos estoy pensando!!" se dijo Ayaka a sí misma "claro que los quiero, ellos son mis amigos. Si no fuera así, ni siquiera estaríamos en este lugar juntos. Además…no hay forma de que… "
- Siguientes – anunció una voz masculina muy ronca, que logró apartar a Ayaka de lo que estaba pensando.
- ¿Eh? – preguntó la chica.
- Ya vamos a entrar – le contestó Hikaru.
- C-claro – fue lo único que pudo decir Ayaka.
- ¿Listos? – preguntó Kaoru a ambos.
- Listos – respondieron al mismo tiempo Hikaru y Ayaka.
Al ingresar a la Casa Ayaka se situó en medio de los gemelos, así se sentía más protegida. A su lado derecho estaba Kaoru y al izquierdo Hikaru. Avanzando por el corredor en penumbras, vieron que más adelante una figura enorme se acercaba rápidamente hacia ello. El único reflejo de Ayaka fue el de cogerle la mano a Kaoru, a lo que el muchacho respondió con un leve sonrojo.
"Rayos¿Por qué esta sensación nuevamente? No. Debo calmarme. Es Hikaru el que quiere a Ayaka."Y antes de que pudiera seguir con esas ideas decidió cambiarse de lugar. Ahora Hikaru estaba en el medio y según Kaoru, Ayaka tendría que coger a Hikaru.
Ayaka estaba demasiado aterrada como para notar el pequeño cambio de Kaoru. Así que la siguiente vez que se sintió invadida por el miedo fue el brazo de Hikaru el que fue estrujado. Pobre Hikaru, daba gracias al cielo que todo estuviera a oscuras ya que de otro modo se vería el color granate de su rostro.
Cualquiera pensaría que la muchacha ni se había percatado del cambio, pero lo cierto era que, a pesar del pánico Ayaka estaba segurísima de quien era el dueño del brazo al cual estaba abrazada.
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Después de 15 minutos de terror infinito, los 3 jóvenes salieron por fin. Ayaka ya estaba más tranquila, Hikaru ya había vuelto a su color original y Kaoru se colocó de nuevo al lado de Ayaka.
Al pasar nuevamente por las carpas de juegos, Ayaka se plantó delante del gatito de peluche lila.
- ¿Qué sucede? – preguntó Hikaru por la súbita parada de la chica.
- Eso. – dijo señalando Ayaka.
- ¿Qué cosa? – fue el turno de preguntar de Kaoru.
- El gato…es que me gusta…y mucho… - dijo tímidamente Ayaka.
- Oh! El gato. – contestó monótonamente Hikaru.
- Sí, y ¿saben qué? – agregó la chica.
- ¿Qué? – preguntaron al mismo tiempo los muchachos.
- Me lo voy a llevar – dijo muy decidida Ayaka.
- Te refieres a que… - trazó Kaoru.
- ¿te lo vas a robar? – completó Hikaru.
Ayaka hizo una caída digna de cualquier anime a la vez que le salía una gota detrás.
- No, tontitos, voy a jugar y me lo voy a ganar – explicó.
- Ahhh – dijeron los gemelos.
Ayaka se acercó a la chica que cuidaba el lugar y le preguntó cómo era el juego y cuántos puntos necesitaba para ganarse el gatito.
- Son 30 puntos como mínimo – respondió la chica.
- Muy bien – dijo Ayaka – lo voy a intentar.
- Son 100 yenes. – anunció la encargada.
- Aquí tiene – dijo Ayaka entregando el dinero.
- Tienes que encestar la pelota en el aro. Cada encestada equivale a 10 puntos.
- Perfecto. – contestó Ayaka cogiendo el balón.
Los gemelos miraban con mucha atención a la muchachita. Su expresión había cambiado drásticamente. Había pasado de niña traviesa a loca competitiva.
Era muy cierto, cuando de retos se trataba Ayaka era la indicada para cualquier actividad. Pero ahora estaba en juego el gatito. Ese gatito que le hacía pensar en alguien pero que no estaba segura en quién.
Y así empezó…la primera pasó rapidísimo sumándole 10 puntos, la segunda fue una falla, la tercera otra falla, la cuarta la encestó y ahora tenía 20 puntos. Una más y el peluche sería todo suyo.
Los gemelos se mordían las uñas y esperaban atentos el desenlace. Pero, para la mala suerte de Ayaka, la última la falló por unos escasos centímetros.
- ¡Nooo! – gritó Ayaka derrotada.
- Lo siento, suerte para la siguiente vez. – dijo la encargada.
- Sí, supongo… - contestó Ayaka suspirando.
- No importa. – dijo Hikaru apareciendo por detrás de Ayaka.
- Al menos ganaste este oso – agregó Kaoru entregándole a Ayaka un pequeño oso beige.
- Tienen razón, chicos. – sonrió la chica cogiendo el osito – talvez no debía tener el gatito.
- Talvez. – dijo Hikaru.
Ya cansados de caminar tanto y haber jugado en casi todos los juegos, los jóvenes pensaron que sería una buena idea descansar.
A unos cuantos metros del Parque de Diversiones se encontraba una laguna artificial y un muelle muy tradicional, así que se dirigieron hacia allí.
Pobres, ellos habían imaginado que esta sección del parque estaría casi desierta, ya que la mayoría de gente prefiere jugar que detenerse a observar una laguna; sin embargo, grande fue su sorpresa al encontrar el lugar atestado de personas. Habían tantas que casi no había espacio para caminar.
Entre el bullicio pudieron divisar una hilera de bancas con vista al muelle y fueron en esa dirección.
- Por allá se ve un lugar donde sentarnos – dijo Ayaka poniéndose de puntitas para ver, ya que con su pequeño tamaño no podía.
- Entonces, vamos. – dijo Kaoru.
A Hikaru algo le daba vueltas en la cabeza: la cara tímida de Ayaka admitiendo que realmente quería ese peluche. No podía dejar el asunto así…tenía que dárselo, mejor dicho quería dárselo. Así lo decidió y así lo cumpliría, pero no podía hacerlo con la ayuda de Kaoru, su hermano ya lo había ayudado bastante, ésta era su oportunidad de demostrarle a Kaoru y a él mismo que podía conquistar a Ayaka por sí mismo.
- Un momento… - interrumpió Hikaru.
- ¿Qué sucede, Hikaru? – preguntó preocupado Kaoru.
- Yo… - tenía que pensar bien lo que iba decir, necesitaba una excusa –… necesito ir al baño – dijo por fin.
Kaoru y Ayaka se lo creyeron.
- Ok – dijo Ayaka.
- Te esperamos aquí. – propuso Kaoru.
- N-no – respondió rápidamente Hikaru – ustedes vayan avanzando y los alcanzo luego.
- Bueno – dijo Kaoru aunque algo inseguro.
Luego de darse las instrucciones correspondientes y el lugar dónde se encontrarían, Hikaru se separó del grupo dejando a Ayaka y a Kaoru solos.
- Perfecto, eso salió bien – se decía a sí mismo Hikaru luego de alejarse de los demás – ahora a buscar el dichoso gato.
Ahora que estaba a solas, Ayaka pensó que ésta sería una buena oportunidad para conocer a los chicos por separado. No quería admitirlo pero, aún cuando sabía diferenciarlos el uno del otro, no estaba completamente segura de quién la atraía más.
Al llegar a las bancas, tomaron asiento y se quedaron en silencio mirando la hermosa vista que tenían por delante. Ayaka decidió dar el primer paso.
- Esta tarde me la estoy pasando genial con ustedes – dijo con una sonrisa.
- Es verdad – concordó Kaoru con otra sonrisa.
- Creo que debo agradecerles por haberme invitado – agregó la chica.
- N-no – negó kaoru – gracias a tí por venir con nosotros – dijo el gemelo.
- Bueno, no es como si tuviera otra opción, ya que prácticamente me secuestraron – comentó Ayaka en broma.
- Kaoru y Ayaka rieron juntos.
- Siento mucho lo de haberte sacado de tu casa así como así – se disculpó el chico.
- En realidad fue algo muy divertido que además no pasa todos los días. – dijo la muchacha.
- Es cierto.
- Pero no sé por qué me hizo pensar en que era algo que hubiese hecho Tamaki-senpai – agregó Ayaka recordando a su senpai rubio en modo hiperactivo abrazando frenéticamente a Haruhi.
- Tienes razón, es algo que el Tono hubiera hecho – comentó Kaoru recordando también a Tamaki y sonriendo traviesamente.
- Sí, sobretodo si se trata de Haruhi – dijo Ayaka.
- Exacto – rió Kaoru.
- A mí me parece que al senpai le gusta Haruhi – intervino Ayaka.
- ¿Tú crees? – preguntó Kaoru.
Ayaka asintió con la cabeza y siguió con la conversación.
- Y no sólo eso, se me hace que Haruhi también siente algo por el senpai.
- Pero si ustedes son tan amigas¿no te ha comentado nada? – Kaoru se encontró de repente muy interesado en ese tema.
- A pesar de que conversamos de muchas cosas, nunca hemos tocado ese tema – contestó Ayaka.
- ¿No? – preguntó nuevamente el muchacho.
- No, y si lo hacemos nunca llegamos a nada concreto, creo que me oculta algo, y en mi opinión ese algo es… - trazó Ayaka.
- Lo que siente realmente por el Tono – completó Kaoru.
- Así es. – coincidió la chica.
El tema de Tamaki y Haruhi los llevó rápidamente a conversar acerca del Host Club y sin darse cuenta, Ayaka le estaba contando acerca de su familia.
Ayaka se sorprendió por la súbita conexión que acababa de tener con el chico. Aún hablando de otras cosas, se sentía super cómoda con él y la conversación venía tan natural.
Kaoru se sentía de la misma manera. Nunca había tenido una conversación tan "random" con alguien más que no fuera su hermano y jamás lo había disfrutado tanto como lo estaba haciendo al charlar con Ayaka.
Realmente ésta chica era distinta. Y distintos se estaban tornando sus pensamientos. Él quería ayudar a Hikaru a superar lo de Haruhi…pero...podría lograr ayudar a su hermano a tener algo con ésta muchacha. Sin duda, Ayaka era una persona muy especial para ambos, pero, ahora en su pecho se sentía un dolor punzante cada vez que imaginaba a Ayaka en brazos de Hikaru; y no sólo en los de su hermano, en los de cualquier persona que no fuera él.
¿Cómo era posible ilusionarse tanto de una persona con tan sólo haber charlado un rato? Esa era la misma pregunta que se hacía Kaoru. Y ahora que su hermano ya estaba por volver, talvez ya no podrían conversar así.
Pero…¿y si ella no sentía lo mismo por él? Quizá ella lo veía solo como un amigo, talvez prefería a Hikaru…
WHAT'S UP huanzai ippai
hanzai kienai towani
WHAT'S UP huanzai ippai
(uramini wana dare DOWN?)
WHAT'S UP huanzai ippai
hanzai kienai towani
WHAT'S UP huanzai ippai
El sonido de What's up people?, que se escuchaba interrumpió los pensamientos de Kaoru. Era su móvil que estaba sonando…y justamente la melodía de Hikaru.
Ayaka se había acercado al muelle a ver los peces y los botecitos. Contestó.
- Moshi-moshi – dijo Kaoru.
- Kaoru – respondió Hikaru en la otra línea.
- Hikaru! – contestó a su vez el chico - ¿Dónde estás? – preguntó preocupado.
- Me he perdido… -admitió con bastante vergüenza el gemelo. – había demasiada gente y se me hizo imposible encontrarlos.
- Espera – interrumpió Kaoru apartándose el aparato - ¡Ayaka! – gritó en dirección a la chica.
Ayaka que estaba muy concentrada viendo a los peces y dándoles de comer se acercó rápidamente hacia el chico.
- ¿Qué sucede?¿Es Hikaru? – preguntó con obvia preocupación Ayaka.
- Sí – contestó Kaoru, colocándose nuevamente el móvil en el oído - ¿Hikaru?
- Aquí estoy – contestó Hikaru.
- ¿No estás seguro de dónde estás? – preguntó nuevamente Kaoru.
- No estoy muy seguro, no recuerdo que hubiéramos caminada hasta acá cuando llegamos. – respondió Hikaru.
Ayaka miraba impacientemente a Kaoru, es que la pobre no escuchaba nada de la conversación y trataba de adivinar lo que pasaba basándose en los gestos del muchacho.
Estaba preocupada por Hikaru. El tiempo que pasó charlando con Kaoru fue el mejor de todos. El muchacho la entendía muy bien y se la habían pasado tan bien juntos. Momentos como esos eran los que Ayaka buscaba: confortables e irremplazables.
Lo que ahora quería era poder llegar a conocer a Hikaru y tener un tiempo a solas con él, al igual que con Kaoru.
Mientras Ayaka seguía intentando adivinar la conversación, Hikaru ya le había dado una descripción de lo que le rodeaba a su hermano y ahora ya podían ir en su búsqueda.
- Está bien – dijo por último Kaoru. – no te muevas de allí.
- ¿Qué hacemos? – preguntó por fin Ayaka.
- Iremos a buscar a Hikaru. – respondió.
- Pero…¿dónde está exactamente? – preguntó nuevamente Ayaka.
- Exactamente…no lo sé – admitió Kaoru. – pero me ha dado una descripción de lo que lo rodea.
- Bueno, entonces en marcha – propuso Ayaka.
- Vamos – asintió el chico.
Y así el tiempo a solas de Kaoru y Ayaka llega a su fin...para disgusto de ambos. Pero ahora van en busca de Hikaru...
Continuará...
Y ese es el tercer capi n.n, que les pareció? y no se pueden perder el siguiente capítulo en el que veremos cómo es el tiempo a solas de Hikaru y Ayaka...
No se olviden de comentar, que sus comentarios me motivan a seguir escribiendo y me dicen si estoy yendo bien o mal xD
Esta vez quiero mandar saludos especiales para:
Megumi Echizen
Belu-Saku
oOoKRAZYGALoOo
Muchas gracias por su apoyo chicas, las kiero un montón nOn
Nos vemos la próxima vez y no se despeguen de Unexpected Love!
Anee-chan
