Baile Veneciano

Tercer Capítulo: Lo bueno también tiene cosas malas

Al separarse, Hermione le pidió que le dijera su nombre y el, ha respuesta de eso se quito la máscara diciendo:

-Draco, Draco Malfoy...

Hermione al verle y oírle se dirigió corriendo a la sala de baile, buscó a su amiga Diana y le dijo que no se encontraba bien y que se quería ir.

Se dirigieron a coger sus túnicas cuando Malfoy se acercó corriendo y le dijo:

-¿Por qué te vas?, ¿no te gusto?, ni siquiera me has dicho tu nombre...

-Va ha ser mucho mejor para los dos que no sepas quién soy…

-¿Pero porqué?

-Por esto-Hermione se quitó la máscara.

-Granger-dijo Draco sorprendido.

-No comprendo…-comenzó él.

-¡¿Qué?!, como una sangre sucia se puede permitir el lujo de venir a un baile como este-le interrumpió ella y se fue.

Al día siguiente Hermione recibió una docena de rosas con pequeñas hadas en cada una de ellas y una tarjeta que decía:

No comprendo como antes

no me había dado cuenta

de lo hermosa que eres..

Diana que también no había leído la tarjeta le dijo:

-Cuando un bambino te dice que eres hermosa y te regala flores es que esta enamorado…y créeme que entiendo de esto. (N/A: Imaginaos que tiene acento italiano)

-Draco Malfoy enamorado de mí-pensó Hermione.

-Yo creo que deberías ir-dijo Diana sacándola de sus pensamientos.

Al final de la nota decía:

…Señorita número trescientos cincuenta y dos,

te espero en la fuente del parque de la biblioteca central…

Y lo firmaba:

…siempre tuyo…

Draco Malfoy

Hermione decidió acudir a la cita prevista.

Llegó al lugar acordado y se sentón en un banco cercano a la fuente para esperarlo.

Pasaron 10 minutos, 20,30 y al cabo de una hora Hermione decidió irse, estaba claro que Draco no vendría.

Al llegar a casa, Hermione se dio cuenta de algo:

-¿Cómo alguien como Malfoy iba estas interesado en mí?, estaba claro que había sido una broma pesada, ahora Draco estaría partiéndose de risa en su casa.

Paso un tiempo y Hermione intentó olvidarse del tema de Malfoy pero había algo que la dejaba intranquila.

Un día paseando por el mercado de flores, chocó con alguien sin querer y al darse la vuelta para disculparse se encontró con la persona que menos esperaba.

-Malfoy…

-Granger…-dijeron al unísono.

Hermione se giró para irse rápidamente pero Draco la sujetó del brazo.

-Grang…Hermione espera-comenzó él.

-¿Para que te puedas reír en mi cara? No, gracias-le cortó ella.

-No para poder disculparme-Hermione le miró con extraña incertidumbre, conocía a Malfoy y siempre había intentado herirla pero en ese momento sabía que decía la verdad.

-Note creo-mintió ella.

-Mentirosa-dijo él sonriendo.

-¿Porqué tendría que creerte?

-Porque…-le puso una mano en la mejilla-…digo la verdad.

-¿Y como puedo estar segura?-la voz le temblaba.

-Por esto-Draco la cogió de la cintura y la besó larga y apasionadamente (y Hermione no se resistió lo más mínimo).

Al acercarse se miraron a los ojos (algo sonrojados) y se abrazaron fuertemente, como si dos amantes se reencontraran después de haberse separado por un largo tiempo. (N/A: Puag! ¿De donde salio eso?)

-¿Por qué me dejaste plantada?-preguntó la castaña cuando terminaron el abrazo.

-Eh…porque…-decía mientras se pasaba una mano por el pelo.

-Draco-dijo mirándolo seriamente-¿porque?

-Ven-dijo cociéndola de la mano y guiándola.

Se mete rieron en un callejón solitario.

-Mi padre me llevó a ver a una Sibila-dijo el rubio en un susurro.

-¿A una que?-dijo ella incrédula.

-A una Sibila, es una…

-Se lo que es una Sibila-le cortó ella-era el nombre que recibían las adivinas en la antigüedad, lo que no entiendo es para que te llevó.

-Eso es lo más extraño, mi padre me dijo que había "visto algo" que me inmiscuía y que la Sibila solo me lo contaría a mí, por eso fui.

-Pero… ¿Y que te dijo?

-Era algo así como:

"Ni cielo,

ni sangre,

solo lo etéreo

nos traerá paz"

-Que raro, ¿Qué quiere decir?

-No lo sabemos, pero mi padre piensa que no es nada bueno.

-Pero si dice que nos traerá paz…

-Hermione, piensa, ¿a mi padre le conviene la paz?

-Significaría el final de la guerra-dijo ella abriendo mucho los ojos.

-Exacto, pero el problema es que no sabemos como.

-Draco-dijo ella poniéndose repentinamente seria- tu padre no te habrá pedido que te unas a los mortífagos ¿verdad?

Él a respuesta, bajó la mirada.

-Sí-dijo inaudiblemente.

-Y tú… ¿Qué le has contestado?

-No le he contestado.

-¿Qué?-preguntó ella extrañada.

-El da por hecho que yo deseo ser un mortífago.

-¿Y tú…?

-Yo lo que quiero es estar contigo-dijo mirándola dulcemente para después acabar en un tierno beso.

-Vaya, vaya, vaya, que tenemos aquí-dijo una cruel voz zigzagueante.

Se separaron rápidamente.

-¡Padre!

-Con que era esto lo que te mantenía tan distraído últimamente-dijo acercándose a ellos.

-¡Crucio!-dijo apuntando a Hermione pero Draco se puso en medio antes de que le diera a ella.

Draco comenzó a retorcerse dolorosamente.

-Maldito estúpido-dijo su padre despectivamente.

-¡Finite Icatate!-dijo Lucius apuntando a su hijo.

Draco se alzó con dificultad y se colocó delante de Hermione.

-Vamos Draco,-dijo su padre mirándolo fríamente-No se que clase de hechizo le abras echado a mi hijo, maldita sangre sucia, pero ten por seguro que la próxima vez no habrá nadie para defenderte.-y desapareció.

-¿Draco, estas bien?-dijo abrazándolo.

-Si pero tengo que marcharme, no quiero ponerte más en peligro.

-Lo siento Draco, por mi culpa ahora tu padre…

-Tranquila, sabré apañármelas.

Se dieron un tierno beso y se separaron cada uno yéndose por un lado de la calle.

-Fin del Flash Back-

(GaretClaus: Lose, lose, hace mucho tiempo que no actualizo, pero es que este fic ya no me atrae mucho. Estoy pensando en quitarlo, aunque antes pondré el cuanto capítulo con el que os reiréis mucho, ¿vosotrs que pensáis?)