Bueeenaaass :D Aquí tengo el Capítulo 3 de Ouran... que digo, De EL DESEO DE LOLA. Bien, gracias por sus Review's. En serio, me encantan cuando me escriben, son como si no tuviera nada de dinero y una iglesia me mandara dólares *Q*. En serio ._.
Ouran High School Hots Club NO me pertenece a mí, sino a la espectacular Bisco Hatori.
El Deseo de Lola
Capítulo 3
Era una hermosa mañana aquél día, cuando la segunda temporada de Ouran comenzaba, y, una hermosa chica dormía en los adentros de una enorme mansión europea. Su nombre era Lola Wildember, una colegiala de dieciséis años de edad, hija de dos condes ingleses de muy buen criterio. Esa chica, estaba por empezar sus estudios en la prestigiosa academia de Ouran en Japón. Se encontraba dormida, acurrucada entre las sabanas de terciopelo, cuando una sirvienta abrió la puerta, haciendo que el cuarto se iluminara por la luz del pasillo exterior. La noble entre-abrió los ojos, afectada por el resplandor en su rostro. Unos hermosos ojos grises se asomaron.
– Señorita – La sirvienta se adentró en la habitación, con una bandeja llena de comida en sus manos-. Ya es hora de despertar – Le colocó los alimentos a un lado de ella-. Tiene que levantarse para ir a su nueva academia aquí en Japón.
–Acujubudis... – Lola se acurrucó más en las sabanas, pronunciando palabras incomprensibles.
–Señorita, levántese por favor.
–Voy, voy – Lola solo bromeaba, se sentó en el espaldar de la cama y se dispuso a comer.
–¿Quiere que le tenga el uniforme ya listo? – Dijo cortésmente la sirvienta.
– Si, por favor – Lola tomó una croqueta y se la llevó a la boca, tragó y volvió a entablar una conversación-. Ten listo los cuadernos y libros también, Petra – Le llamó por su diminutivo nombre.
–Como usted quiera, señorita – La sirvienta dio una reverencia-. Llame cuando termine de desayunar para limpiar – Petronila, como era su nombre real, ya se disponía a salir de la habitación cuando de repente Lola la llamó como si fuera un militar.
– ¡Petra! – La llamó fuerte y firmemente.
–¿Que... qué, señorita? – Petrolina volteó algo abrumada por el llamado tan serio que le había dado la hija de los condes.
–Gracias – Sonrió divertida Lola, pero a la vez serena y tierna.
En el Hots club, los anfitriones ya se preparaban para atender a sus clientas. ¡Qué descaro! Se preocupan más por su club que por sus estudios! Ese era un pensamiento que mantenía la única mujer integrante de ese grupo como anfitrión, Haruhi Fujioka. Ella se encontraba limpiando unas tazas de porcelana pulida, pensando en el examen que tenía que presentar en la segunda hora. Dio una revisión a su alrededor y, todo como de costumbre. Los gemelos estaban aburridos, buscando a quién molestar. Mitsukuni jugando con su conejito y Takashi sentado con las piernas abiertas observando a su primo. Kyoya se encontraba en su "my precious", haciendo montajes para las revistas del Hots -Empezaba el año y tenía que reunir mercancía desde ya-. Y, por último y, cómo no, Tamaki estaba rondando de allá para acá por la sala de música, bailando, cantando, o quién sabe qué estaba haciendo, pero estaba más inspirado que nunca, tal vez, porque...
–Tamaki, ¿Qué carajos te pasa? – Preguntó Hikaru, empezando a molestar.
–Estás más raro de lo normal – Le siguió Kaoru.
– ¡Oh, gemelos del demonio! – Hizo énfasis en las palabras pero sin querer ofender, como si fuera un Dios del Olimpo hablándole a sus súbditos, aunque... era algo parecido el caso-. ¡Estamos de nuevo unidos en este paraíso llamado Hots Club! Además, ¡Es nuestro último año!
– Eh... señor... – Dijeron los gemelos al unísono y con cara de ironía-. Es SU último año.
–Oh, ¡Cierto! – Dijo Tamaki, primero comenzando con duda y, terminado con esplendor-. Olvidaba que son apenas unos infantes de diecisiete años. ¡Nada se compara con el último año en tu academia! Soy del último año ¡Así que soy el REY de la academia!
– Acaba de cumplir los dieciocho... – Dijeron los gemelos en susurro.
– Oigan – Vino Mitsukuni adorable y con su vocecita tierna-. Están equivocados – Mostró su carita de no quien no rompe un plato-. En Ouran, hay un año de más de clases. ¡Así es más divertido! – Empezó a dar vueltas con su conejito–. Takashi y yo estamos aquí gracias a eso – Paró y se coloco delante de ellos, con flores rondándole por la cabeza-. ¡Así todos estamos unidos! ¡Yuupii! – Lanzó su conejito al aire y empezó a jugar con él. El último año era para saber de qué se tratan todas las carreras, para que después los estudiantes universitarios no se molestaran al escoger una carrera que, en realidad, no era para ellos.
A Tamaki le iba a dar algo, estaba en gris. Su cabello cambió de color, en vez de ser rubio, se volvió verde, un efecto nuevo que perfeccionó en vacaciones.
–Con que... – Empezó Hikaru.
–El señor... – Siguió Kaoru.
–¡No está en su último año! – Dijeron los dos para guindársele del cuello, con intenciones de molestar.
–Así que el señor se inspiró para nada – Dijo Hikaru riendo por lo bajo.
–Y todavía no va a ser el REY de la academia – Kaoru imitó la acción de su hermano.
–¿Qué se siente estar equivocado? – Los gemelos se desguindaron y le vieron de frente, entrecruzando sus brazos entre si (El de Hikaru con el de Kaoru y viceversa), apoyando sus manos en la cabeza. La película que habían visto la noche anterior... les afectó demasiado, la fábrica de chocolate.
– ¡CALLENSE GEMELOS DEL INFIERNO! – Esta vez sí les llamó ofensivamente. Su cabello volvió a la normalidad y se encontraba dispuesto a noquear a esas caras idénticamente burlonas, pero éstos empezaron a correr y no le dio más remedio que perseguirlos–. ¡NO HUYAN COBARDES!
Haruhi vio la escena, arqueó las cejas y dando movimientos negativos con su cabeza, siguió su labor de limpiar las tazas. De repente, se recordó de una persona que había conocido en las vacaciones y tenía ganas de ver.
–Lola...
Los gemelos corrían y correteaban al rubio. Al pasar Hikaru y Kaoru por ahí, escucharon el suspiro de Haruhi y se pararon al frente de ella, haciendo que Tamaki, que iba a demasiada velocidad detrás de ellos, no le diera chance de parar y chocara con ellos, siendo él el único afectado.
– ¿Lola? – Dijeron los gemelos-. ¿La chica loca que estaba en tu casa?
–Si – Sonrió Haruhi, sin tomar en cuenta el insulto de ellos a su amiga-. Parece que va a estudiar aquí.
A alguien que se estaba recuperando del piso, no le agrado mucho oír eso.
– ¡¿QUE?! – Tamaki quitó del camino a los Hitachin y se hizo paso a Haruhi-. ¿LA PSICOPATA QUE NO DEJABA DE RONCAR?
–Sí, esa misma – Haruhi respondió como si nada y terminó de limpiar las tazas guardándolas en una vidriera de la esquina.
–¡NO! – El rubio se dispuso amenazante hacia las LO PERMITIRE! ¡Si te juntas con esa gente te convertirás en rebelde!
–Hey, Señor – Los gemelos estaban afectados por el rubio-. Tampoco se ponga así.
–Además – Hikaru se limpió el pantalón, aunque el piso estaba limpio-, hay que aceptar que es muy guapa.
–Si – Kaoru sacudió su chaleco y acomodó algo su peinado-, creo que más que Haruhi.
Upss... Eso sí que no le agrado PARA NADA al rubio.
– ¡¿QUÉ DICEN?! – Como siempre, exagerado en todo aspecto-, HARUHI ES BELLÍSIMA – Haruhi ni idea de lo que hablaba el rubio que, aunque lo gritaba, ella era demasiado distraída para prestarle atención, sin mencionar que no le interesaba. Haruhi en ese momento estaba eligiendo y recordando al frente de la vidriera, cuál era el juego de tazas que faltaba por limpiar-. ES UNA DE LAS MAS LINDAS DE LA ACADEMIA.
–Sí, sí, señor – Le abanicaron a distancia para bajarle el ego y decirle después en un obvio sarcasmo que el rubio notó-. Igual que usted.
–MALDITOS – De nuevo la correteadera detrás de los Hitachin-. VUELVAN AQUÍ.
La hija de los Wildember ya se hacía del sofisticado uniforme para chicas de Ouran. Acompañaba su cabello en con dos lazos azules que combinaban con sus rulos que le llegaban hasta un poco más abajo del busto. Era otra persona, antes de entrar a Ouran, era una chica rebelde que se vestía con lo primero que se encontrara. Pero ya no, sus padres lucharon mucho en ello. Parecía ahora toda una dama de la nobleza inglesa, el esfuerzo de sus padres sirvió de algo. Estaba irreconocible para quien la hubiera conocido antes de las clases.
Lola bajó del automóvil, mientras un guardaespaldas le abría la puerta, le dio las "gracias" amablemente y se dispuso a entrar a Ouran. El automóvil se alejó de la institución hasta perderse de vista. Muchos ojos estaban plantados en ella, por muchas razones: Era la primera vez que veían ese rostro, por su pulcritud y por su belleza señorial. Los rumores sobre aquella empezaron a surgir, primero en el pasillo, después en los salones de clase, en la biblioteca, cafetería. Aunque suene increíble, el rumor no llegó a la tercera sala de música, pues, no habían abierto y los Hots no salían de allí a socializar. Lola solo entró a su respectivo salón de clase, pero... por alguna razón, se maravillaba por las paredes, esculturas, pinturas de aquella academia, ¿Por qué será?
La primera clase era inglés, una materia que Lola perfeccionó o, era obligatorio perfeccionar, gracias a sus padres. La hora le resultó aburridamente aburrida, hasta que la profesora le llamó por su apellido.
–Señorita Wildember – La profesora tenía una carpeta en la mano, pero Lola no sabía si era la carpeta de asistencia y decir un simple "Presente" o era un llamado para que pasara al frente. Maldijo por lo bajo su persona-. Pase al frente, por favor – Oh, era eso.
Lola pasó al frente, captando las miradas de todos sus compañeros de clase, estaba en 1-B, el mismo salón donde cursó Haruhi el año pasado. Por alguna razón, veía su salón como una reliquia, ¿Por qué sería?
–Preséntese a la clase– Dijo primero firme la profesora, pero recordó de que a quien le estaba hablando, era a una noble-. Oh, disculpe. Déjenme mencionarles, clase – Se dirigió a sus alumnos-, que la señorita Wildember es la hija de Susan y Stephen Wildember. Supongo que saben quiénes son – La clase esbozó sorpresa que, aunque ellos eran de gente adinerada, les surgía algo de asombro por conocer a una 'inglesa' y, por lo bella que era.
El interior de Lola estaba pasando por una situación parecida a esta: "¡MALDITA PROFESORA DEL CARAJO! YO QUERÍA SER INVISIBLE AQUI PARA HACER LO QUE SE ME DIERA LA GANA"
–Preséntese, señorita Wildember.
–Gracias – Sonrió encantadora y dulce, gustó mucho aquella actitud... falsa-. Mi nombre es Lola Wildember, tengo dieciséis años y vine con mis padres desde Inglaterra por asuntos de negocios – Nadie se dio cuenta de que una parte de esa frase era mentira-. Espero que me acepten como su amiga y – Llevó su mano delicadamente a su boca, como si riera tiernamente-, mucho gusto en conocerlos.
La clase guardó silencio, intimidados por la noble, los chicos se sonrojaron y las muchachas también, esa chica emanaba un esplendor inigualable. De repente, una bulla empezó en el salón, aplausos, gritos, alabanzas, declaraciones de amor, alagos, entre muchas cosas que le decían a la recién llegada que se sentó sin más y sonriendo linda ante sus compañeros. Por fuera se veía natural, pero en su interior, parecía un robot que no sabía caminar. Si el rumor se corrió antes, ahora ya era farándula, los celulares no dejaban de recibir mensajes sobre ella. Se hizo famosa el primer día. No obstante, por alguna razón, en el Hots club no llegaba ni un mensaje.
–... No hay señal – Dijo Kyouya viendo su laptop y después probando con su celular de última generación.
–Tampoco llega el wi-fi – Dijo Hikaru, que trataba de ver un video en su celular.
– A mí tampoco me llega – Respondió Kaoru.
–Mi DS no tiene señal tampoco – Honey veía perplejo su aparato de video juegos-. Takashi... ¿Qué está pasando?
–Ni idea – Respondió Takashi.
En un lugar, por la antena que le daba señal JUSTAMENTE al Hots club... se electrocutó una iguana. Por eso no les llegaba señal, pero nadie lo sabía. Nekozawa, que había oído las quejas de los chicos más bellos de toda la academia, apareció de su puerta.
– Esto es una maldición – Saco a Beelzenef desde su capa, dándolo a ver en su muñeca, su voz era de doble tono, parecía como si hablaran dos personas... Que miedo-. ¡Es la maldición de no unirse al club de magia negra!
–¡AAHHH! – Tamaki se espantó al ver y oír la voz de Nekozawa. Saltó de repente y calló en un sillón del Hots, pero este no aguantó su peso y se fue para atrás, haciendo caer de espaldas al rubio-. ¡AY ME CAIGO! – Recordó las palabras del brujo-. ¡MALDICIONES! Un momento... ¡YO MALDIJE ESTA MAÑANA! – Señalo a los gemelos-. ¡FUERON ELLOS! YO SABIA QUE TENÍAN UN PACTO.
– Hey, señor. Nosotros no hicimos nada.
– Claro que si, JI JI JI JI – Rió en doble voz Nekozawa-. Ustedes no se han unido a las fuerzas del mal... – Fue interrumpido por algo o alguien.
La puerta del Hots se había abierto, dando a llegar a todas las chicas interesadas en ellos y... dejando a Nekozawa aplastado en la pared detrás de la puerta. El rubio actuó con temor excesivo pensando que Nekozawa lo iba a aniquilar o algo por el estilo, pero las chicas lo llevaron a un sillón grande para que las atendiera.
– Bueno... Rutina, rutina – Dijeron los gemelos levantando sus brazos, siendo llevados igualmente por las clientas.
–Hay que trabajar – Dijo Haruhi dejando una bandeja de galletas en la mesa que le tocaba.
– ¡A trabajar! ¡Yuupii! – Mitsukuni se sentó de un salto en el sofá, al lado de Takashi, abrazando fuertemente a su conejito.
–Supongo que tendré que empezar a tomar lista de las clientas... – Dijo Kyouya levantándose y ajustando sus anteojos.
Llegaron muchas clientas. Tamaki atendía a trece, los gemelos a diez, Haruhi a ocho, Mitzukuni y Takashi atendían a siete. Un número muy elevado, a pesar que era la primera hora.
– Tamaki senpai – Llamó una clienta de 1ero-, ¿Por qué es tan educado con nosotras?
–Porque mi propósito de vida es agradarle a mujeres bellas como tu – Tomó de la barbilla a la que preguntó.
–Tamaki senpai – Empezó otra-. ¿Cuánto tiempo va a estar atendiéndonos? – Ésta preguntó preocupada por la hora e inocentemente, esperando una respuesta como "cinco minutos". Pero Tamaki respondió algo irresistible.
–El tiempo que unas princesas como ustedes requieran, o sea, para siempre.
Que galán.
En otra mesa, la de los Hitachin, se oían risas y risas. En vez de hacer su "amor fraternal", contaban chistes de "su amor fraternal". A las clientas igualmente les gustaba, porque mal pensaban todo.
–Já já já – Reía Hikaru por un chiste que echó Kaoru-. ! ¡Y cuando me caí de la cama!
– ¡SI! – Kaoru también se estaba riendo-. ¡Entonces vino la sirvienta y nos encontró a los dos así! – De repente los dos se vieron y dieron la carcajada mayor.
–! ¡LA CARA QUE PUSO! JA JA JA JA JA – Riéndose sin más, y las clientas quedaron imaginándose la escena de "a los dos así".
En la mesa de los primos, las clientas estaban oyendo atentamente. Algunas se encontraban de pie por la falta de puestos, pero, con tal de oír lo que Mitsukuni les decía...
–Y entonces – Dice Honey contando un sueño que tuvo, dramatizando todo-, ¡El helado desapareció! – Hizo sorpresa.
–Wow, ¿Y qué pasó con el chocolate y la magdalena? – Preguntaron las clientas oyendo atentamente la historia.
– Ellos dos... no pudieron vivir felices, porque... – Se montó en la mesa y tomó con el tenedor un pastel de fresa-. ¡Vino el monstruo y se los comió! – Honey se comió de un solo bocado el pastel.
– ¡No puede ser! – Las clientas se preocuparon ante la historia.
Con Haruhi, todo iba normal, como siempre. Haruhi no se disponía a coquetear mucho con las clientas, sino que, las ayudaba en sus estudios y cocina. Muchas chicas estaban interesadas en ese puesto.
– Entonces, cambian esto por eso... – Haruhi explicaba de una manera tan... clara. Pero había algunas veces que se acercaba, sin querer, demasiado e intimidaba a las clientas, sonrojándolas, y siempre después de hacer esto, les sonreía, como para rematar.
Tamaki no pudo evitar echar una miradita a la mesa de Haruhi. Cuando vio ese acercamiento, actuó demasiado impulsivo y se escondió detrás de una clienta para admirar mejor.
– ¡¿Por qué eres tan popular, Haruhi?! ¡Papá te quiere como chica!
– ¡QUE LIIINDOOO! – Gritaron las clientas al oír ese comentario nada adecuado de Tamaki.
En la cafetería, estaba Lola, siendo rodeada por muchos chicos que le brindaban comida y daban regalos, con claras intenciones de coqueteo. Había de todos los años, de 1ro, 2do, 3ro y 4to, los de cuarto eran ya unos hombres "papis", según Lola, bien formados y ciertamente apuestos. Algunos les ofrecían flores y le dedicaban canciones, pero Lola no les aceptaba sus intenciones a nadie que, por más que gritara desde adentro por lo contrario, no lo hacía por su 'comportamiento de fachada' y, por no adquirir mala fama.
De repente, una chica desde las escaleras pegó un grito de llamado.
– ¡Chicas! – Parecía que se iba a desmayar- ¡Tamaki Senpai va a cantar una canción en el Hots club! ¡APURENSE! – La última palabra sonó extremadamente chillona. Como parecía, se desmayó y, todas las chicas de la cafetería subieron las escaleras hasta la tercera sala de música. Lola, por supuesto, no se iba a quedar ahí SOLA con ese montón de chicos en la cafetería, así que subió igualmente las escaleras.
Lola subió y cuando llegó, no pudo entrar porque la puerta estaba repleta de gente, así que no le quedó más que ver desde afuera, pero igual, no divisó al cantante. En el Hots club, había DEMASIADA gente, tanto chicas como... algunos gays, que fueron a ver al rubio cantar, que, no lo hizo para nada mal pero, la letra de la canción... era obviamente escrita por él.
– ¿Por qué Dios me hizo tan hermoso? – Cantaba Tamaki con un micrófono y repartiendo rosas por todos lados. Mitsukuni animaba y lanzaba pétalos. Siguió cantando y las chicas gritaron al oír esto:-... Hará que su corazón estalle. Sin embargo usted está viéndome a mí y creo que tengo que para porque esto parece ser un…AMOR CULPABLE DE MI BELLEZA.
Las chicas gritaban encantadas... los gays también. El tono de voz de Tamaki era espléndido, cantaba maravilloso. Siguió cantando: "Mi crimen es que todo lo que toco se enamora de mí", todos afirmaron eso... Menos los del Hots y... una chica afuera del club que se ahogaba de la risa.
– ¡QUE GAAY! – Lola no sabía quién era la persona que cantaba, pues no entendió muy bien las palabras de la chica que se desmayó, pero no podía soportar reírse de aquella letra tan subestimada–. ¿QUIEN CARAJOS ESCRIBIO ESO? JA JA JA JA– Lola no quería insultar a Tamaki, porque no sabía que era él, pero... Lola era Lola después de todo- ¡QUE GAY!
Tamaki paró de cantar al oír una risa retorcidamente psicópata que provenía desde afuera del Hots. Al parar la música, gritos y alabanzas se esfumaron, haciendo oír solamente las carcajadas que, sinceramente, parecían de una rana combinada con una ardilla riendo. Era ese tipo de risas que... como lo dicen folclóricamente, se ríen sabrosos. Tamaki pensó que era alguien en apuros, por lo que salió de la sala de música, acompañado de todo el Hots. Kyoya cambió el papel que tenía en las manos por una tableta digital para hacer algunos arreglos a las revistas del Hots, por lo que no le prestaba mucha atención a lo que pasaba a su alrededor.
Lola estaba arriba de las escaleras, a solo tres pasos para bajar por ellas, detrás de una pared que impedía la vista al Hots club. Rió hasta que oyó las voces de unas personas que se acercaban, se tapó la boca y abrió los ojos prevenida. "Mi fachada" Pensó la noble. Justo cuando se encontraba en esa posición, llegaron los apuestos anfitriones de la sala de música y uno estaba más que amistoso.
–Oh, princesa del atardecer – Tamaki divisó a la noble, sin reconocerla, y se le acercó tomándole de la mano. El Hots completo se ubicó detrás de él. Haruhi estaba a su izquierda, viendo... verificando a la chica-. ¿Puede un humilde sirviente saber por qué gritaba?
–Tan horriblemente– Dijeron los gemelos en susurro.
–Esto... – Lola no sabía qué decir. No tenía idea si seguir con su fachada o actuar como ella normalmente era-. Tamaki Sama... – La voz de Lola era la de toda una señorita, angelical y delicada. Qué buena actriz sería Lola en el futuro.
– ¡Oh! Sabe mi nombre – Tamaki volteó al Hots-. ¡Sabe mi nombre! Les dije que estar en el último año era lo mejor – Estaba espléndido, estrellas le rondaban por la cabeza imitando a su ego.
–Si... Supongo – Lola rió tiernamente y desvió su mirada que llegó, sin querer, a su amiga.
Haruhi se le quedó observando un buen rato con ojos perplejos, como recordando. Abrió los ojos más al rememorar quién era. Asomó levemente su cabeza por debajo del brazo de Tamaki, podía pasar tranquilamente por ahí gracias a su estatura, dio tres pasos empujando su cuerpo.
– ¿Lola? – Puso una expresión de extrañez tímida.
– ¿Lola? – Mencionaron los dos gemelos confundidos.
– ¿Lola Chan? – Preguntó Honey desde el cuello de su primo-. ¡Lolita! – Abrió los brazos alegre.
– ¿Lola? – Los ojos de Takashi estaban serenos pero desorientados. Habló con esa voz tan varonil que tenía.
– ¿Lola? – Kyouya desvió su vista del aparato tecnológico, ¿cómo se le pudo pasar ese dato? ¡Tenía a una persona al frente y no se había dado cuenta de quién era! Recapitulando lo dicho, guardó su aparato en el forro protector e hizo a un lado-. Wow, estás diferente – Sonrió malicioso.
– ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? – Tamaki movía su cabeza a los lados como diciendo "no", cada vez que emitía palabra, con expresión de extrañez y mirada de confusión. Paró al cargar la conversación de sus compañeros y... quedó por un momento en shock hasta que llegó al punto, emitiendo un grito extraño-. ¡¿EHHHHHHH?! – Fue más inhalación la que hizo que el desprender aire de su boca. Se encontraba en una posición de abrazo amoroso a distancia, con las dos manos puestas en los hombros de Lola, así que tenía vista perfecta al rostro de ella. Lo examinó minuciosamente hasta que llegó al punto de que se parecían mucho, sólo que ésta estaba más arreglada. Pero como Tamaki es él (distraído), actuó exageradamente reprendido defendiéndola. ¡Ésta hermosa damisela NO puede ser Lola!
– Querrás decir "varicela" – Dijo Hikaru que ya se había dado cuenta de, que en verdad, era ella.
– ¡Oye, Hikaru! – Lola podía aparentar ser educada, pero no podía permitir que la insultaran al frente de TODA la academia-. ¡¿Cómo que "varicela", eh?! ¡Para tu información...!
– ¡Ella es Lola Wildember! – Interfirió un estudiante que había oído el chisme de "la noble"-. ¡Hija de Stephen Wildember y Susan Wildember! Aunque usted sea un Hitachiin, ¡Le debe respeto!
– ¿Y qué me interesa a mi? – Dijo Hikaru mezquino levantando los hombros. Simplemente, le gustaba discutir-. Esos condes no tienen poder aquí.
–Hey... Hikaru – Haruhi le tomó del hombro-. No tienes que ser tan rudo en esto, solo es Lola. Discúlpate con ella – Vio a la multitud y le dijo en silencio-, la has hecho pasar vergüenza al frente de todos.
Hikaru podría ser rebelde, endemoniado, grosero, contestador, pero le importaban los sentimientos de las mujeres, así que lo pensó dos veces y, con algo de repudio, se acercó a Lola y le pidió perdón al frente de todos. Todos quedaron impresionados, y las chicas deliraron. Kaoru por su parte veía con las cejas arqueadas la escena, "Hikaru... Oh Dios. Lo que hace la fama". Lola, de nuevo, no sabía qué hacer, así que solo le aceptó la disculpa. Haruhi veía sonriente la escena, se le acercó y... de la nada saltó solo ella y le dio un abrazo.
– ¡Sabía que vendrías, Lola! – La abrazó con mucho cariño, Lola también la abrazó y empezaron a... gritar de la emoción las dos.
– ¡AW! ¡Haruhi es amigo de la noble! – Dijeron las chicas, rumoreándose que Haruhi no podía ser una persona más perfecta. Haruhi oyó este comentario y pegó la oreja.
– Ah, sí – Se rascó la nuca y se dirigió a sus clientas-. Lola es una buena amiga mía – Sonrió.
– ¡QUE HERMOSO! – Todas gritaron y saltaron entre sí.
–... Explíquenme – Tamaki tenía los brazos estirados contra el piso, la boca más abierta que un cocodrilo y con la duda más grande del planeta-. Entonces... esa es la verdadera Lola...
– Como tú lo dices, Tamaki – Kyouya se posó al lado de él con los brazos cruzados-. Irreconocible, ¿Verdad?
– ¿Cómo esa chica rabalera se convirtió en... ella? – Dijo Hikaru hincándose en el hombro de Tamaki-. ¡Hasta me hicieron pedirle perdón!
– Aunque – Kaoru se aproximó con las manos en los bolsillos al lado de su hermano-, te pasaste un poco con ese comentario, Hikaru. La verdad es que no parece varicela, parece...
– ¡Un helado de cinco capas con palitos de chocolate y chispitas de colores por todos lados! – Honey no podía faltar en la escena, pero no se lo había dicho a ellos, ni siquiera estaba al tanto de la conversación, solo le estaba preguntando a su conejito que era lo que quería comer y se auto-respondió.
–-... Una hermosa mujer – Terminó Kaoru con los ojos cerrados, intimidado por el parloteo de Honey.
– Wow... – Kyouya y les Hots club veían a Lola y Haruhi compartiendo ideas en la sala, sin mencionar una multitud que las veía a las dos-. Parece que se llevan muy... – De repente, Kyouya se dio cuenta de que los chicos de la academia, en una cantidad razonable, veían a Lola con ojos de salmón, o sea, saltones-... bien – La última palabra la dijo como subiendo el tono en la "e" y bajándolo en la "n", razonando. Bajó la mirada un poco y sacó de nuevo su tableta digital. Buscó el documento de Lola Wildember, ya que tenía acceso a toda información de la academia, y vio su fotografía pensador. Después, sonrió gustoso-. Oye, Tamaki.
– ¿Ah? – Estaba algo desorientado por el cambio repentino de Lola. No le cabía en la cabeza que esa refinada mujer fuera esa, como le veía en su mente antes, plebeya rabalera-. ¿Qué pasa Kyouya?
– Necesitamos dinero para los eventos del Hots – Cambió rápidamente la pestaña donde cargaba a Lola.
– Aja... ¿Y?
–El caso es que necesitamos... – No pudo terminar la frase por un grito que venía de su lado.
–¡AHH! – Hikaru se llevó las manos a la cabeza. Sus ojos estaban abiertos y parecía como si vieran algo terrorífico y, esa cosa era Lola-. ¡LOLA SABE EL SECRETO DE HARUHI!
Silencio se guardó en el grupo. La multitud hacía demasiada bulla como para que las dos chicas oyeran el tremendo grito de Hikaru. Por la escalera, estaban los integrantes del Hots completamente grises, contando a Honey y Takashi que pudieron oír eso gracias a su cercanía. Kyouya abrió los ojos y amplió su sonrisa, levantando el brazo que cargaba a la tableta impulsivamente.
– ¡Ojou! – Emitió Kyouya al ver que su plan no necesitaría tanto esfuerzo-. Es una tragedia – Su sonrisa seguía ahí, sus palabras y su expresión no hacían juego. Parecía un diablo hablando de desgracias, o sea, regocijado. ¡Una tragedia total!
– ¡UNA TRAGEDIA TOTAL! – ¡Tamaki no lo podía creer! Lola era una estudiante que sabía el secreto de su hija y que lo podía poner en riesgo al público-. ¡MAMÁ! – Agarró a Kyouya por los hombros impulsivos-. ¿QUE HACEMOS? – Kyouya iba a responder, pero Tamaki le batió demasiado rápido y lo mareó.
– ¡AY! ¿QUÉ HACEMOS, KAORU? – Hikaru mantenía sus manos en la cabeza buscando respuesta en su hermano.
– ¡NO SE, HIKARU! – Éste llevó las manos a su pecho.
– ¡Lolita no sería capaz de hacer eso! – Honey se acercó a ellos-. Ella es una buena persona.
– ¡¿BUENA PERSONA?! – Tamaki soltó a Kyouya, dejándolo viendo círculos-. ¡Con solo oír sus ronquidos basta saber qué es! – Quedaron ellos discutiendo, cada vez subiendo el tono.
Más adelante, estaban las dos chicas cuadrando una pijama da en la casa de Lola. Estaban las dos muy felices de volverse a encontrar. Haruhi le comentó que estaba cambiadísima, pero que se veía bien. Lola por su parte, disimuló al preguntarle por qué estaba vestida de varón.
– Ah... eso es porque... – Vio a los lados y se le acercó al oído, sin dobles intenciones que NO captaron las clientas y los admiradores de Lola, que gritaron al ver ese acercamiento tan cursi-, tengo que fingir que soy un hombre para pagar una renta.
–MM... – Lola solo actuó de lo más normal-. Te entiendo. Una vez tuve que vestirme de pato para pasar una materia je, je.
– ¡Oh por Dios! – Empezaron a reír las dos. Pero de un segundo para el otro, se hizo un silencio grandísimo que guardó la multitud y ellas, dando a oír otro grupo más atrás.
– ¡LOLA SE INTREGRARÁ AL HOTS! – Dijo Honey con su voz de niño, pero que pegaba un grito de gigante, tratando de parar la discusión de sus amigos, pero sin haber tomado en cuenta el vacío del silencio-. Ups...
– ¡Ojou! – Kyouya estaba más que alegre, no tuvo que hacer nada para que se diera lo que quería. Un nuevo integrante; más dinero en ganancias.
Toda la academia oyó lo que dijo Honey. Parecía que trataban de encajar las piezas; Si Lola se integraba al Hots, podían entrar chicos y... tendrían más posibilidades con ella. Y en el caso de las chicas; Podrían hacerse amigas de una noble y, tal vez cuñada por parte de Haruhi, lo que haría que tuvieran más votos a su favor con 'el'. Sin pensarlo dos veces, toda la academia aplaudió y tiró gorras al aire, alabando la decisión del Hots. Los chicos pensaban: "Al fin sirve para algo ese grupito de homos".
Haruhi vio a su amiga, siendo correspondida en el acto, y subió los hombros, amigable.
–Soy otra víctima – Dijo Lola por fuera, pero por dentro-. ¡YEEYY! ¡DESTRUIRE LA ACADEMIA!
Espero que les haya gustadoo :D Saluditos.
Review's
