Disclaimer: El universo de Harry Potter, así como sus personajes y lugares, le pertenecen J.K. Rowling y las películas a Warner Bros. studios.
-Viendo un poco de césped crecer-
Mis pasos resuenan en las paredes de este antiguo castillo mientras con un andar moderado recorro sus antiguos pasillos cumpliendo con mi ronda del lunes. No sabría decir que hora es pues mi reloj de pulsera sigue sin funcionar, pero puedo intuir que no falta mucho para que esta termine. Quisiera creer que este día fue uno sin complicaciones, aunque algo bueno salió de aquella escena de hace aproximadamente 24 horas de la cual, por cierto, aprendí bastante. De ahora en adelante me dedicare a cumplir completamente con mis rondas y obligaciones para no interrumpir sus momentos a solas. Tal vez hubo una que otra cosita que me hizo sentir mal, pero no siempre se puede vivir en el pesar. A veces, sin tu quererlo, el día mejora por un breve momento o por una larga tarde
Y la mejor parte de mi día fue que prácticamente todo la tarde me la pase con alguien especial, aunque aún no se decir por qué.
Me desperté a duras penas con el tiempo encima de mí para poder llegar a la primera clase. Al tallarme los ojos pude notar que estaban hinchados y entonces recordé que me estuve despierto hasta altas horas de la madrugada quedándome, o eso quería creer yo, sin reservas de agua salada en mis ojos. ¿Acaso era muy difícil decir "Mira Harry estamos saliendo"? o "¿No te parece genial que al fin estemos juntos?"
Al menos yo le conté a Ron, antes de irse con su familia, lo que pasaba en cuanto a mi relación con Ginny. En ese momento no lo tomo muy bien, es digno hermano de Ginny, pero al final lo comprendió. Supongo que soy lo bastante maduro ahora como para tragar una noticia como que mis mejores amigos ahora son novios y aceptar que Hermione nunca se fijaría en mí. Lo que quiero decir es, si él pudo comprenderme… que les hace creer que yo no podría hacerlo; después de todo, a sus ojos, yo nunca he expresado más que cariño fraternal hacia ella y creo que es un poco ilógico que no me lo dijeran, pero bueno tendrán sus razones para no haberlo hecho.
Rápidamente estire mi cama acomodándola lo mejor posible y me metí a bañar. Con una buena ducha caliente se pueden relajar muy bien los músculos tras haber estado durmiendo en una incómoda posición. Salí de allí y comencé a colocarme el uniforme junto con la túnica, acomode mis cosas y salí volando hacia el gran comedor esperando encontrar aunque sea un postre o un panecillo.
Al llegar escuche claramente el silencio en el que se encontraban todos los alumnos e incluso algunos profesores, todos mirando en la misma dirección. Y, aunque nunca me gustó mucho la atención, hubiera preferido que me estuvieran viendo a mí para no tener que localizar a los protagonistas de tal show.
Como lo intuía, Hermione y Ron acababan de hacer pública su relación con un gran beso frente a todos. Inconscientemente volví a alzar mis defensas y a envolver mi corazón con una gruesa cota de malla hecha enteramente de indiferencia sentimental. Aunque en el fondo me dolía tanto como si este estuviera a merced de Tom Riddle.
Tome asiento en el primer lugar desocupado que encontré, ignorando todas las miradas que me dirigían todos los Gryffindors a mi alrededor. Busque rápidamente algo de comer solo alcanzando a tomar una humeante taza de café y un par rebanadas de pan tostado con mermelada. Desayune tan rápido que ahorita no estaría contando nada, si no fuera por la palmada que me di Ginny en la espalda para poder pasar el trago que tenía atorado en mi tráquea.
En el camino a las mazmorras, Hermione y su novio no paraban de decirse cosas al oído y reírse entre ellos. Los celos me quemaban por dentro como lava ardiente, de nuevo comprendí que ellos merecían estar juntos por apoyarme siempre y no dejarme solo (aunque ahora empiecen a desplazarme), así que los aplaque con un poco de la culpa que siempre cargo conmigo.
Ya se habían adelantado bastante mientras recordaba todas la cosas de las que era culpable, que no se en que momento llego Luna. "Descuida… para ellos solo es como un sueño hecho realidad y como sabrás los sueños solo son eso, fantasías que no siempre cumplen con nuestras expectativas y al final nos decepcionan. Pero eso no importa ahora, corre que los Plufkins no tardaran en llegar y le gusta entrar en mentes afligidas..." luego de ese pequeño paréntesis informativo Luna me empujo para continuar con mi camino hacia la clase de pociones.
Nunca comprenderé del todo a mi rubia amiga, a veces parece que, como todos dicen, está realmente loquita y algunas otras es la persona sabia del mundo, es realmente un tipo de persona especial. Afortunado quien logre llegar a su corazón. Entonces caí en la cuenta de que ella, al parecer, sabía lo que yo sentía por Hermione y por consecuencia tal vez Ginny también lo sabía. Hice una nota mental de hablar con Luna sobre mi secreto para que no lo divulgara con esa parlanchina boca que tiene. Si Ginny lo llegara a saber, se armaría la tercera guerra mágica en menos de dos años y todo el mundo se enteraría de mi pequeño secreto.
Puede que incluso Ron me rompa un par de huesos antes de que yo logre explicarle algo de todo lo que pasaba alrededor de esa terrible verdad. Corrí hacia el último salón de la segunda mazmorra, pero mi suerte, como siempre, es tan buena que choque con alguien que, inmediatamente, reconocí como la profesora Megan de DCAO. Caí justo sobre de ella con mis labios rozando los suyos mientras nos mirábamos intensamente, enrojecido hasta la medula me levante rápidamente casi volviendo a caer al sentir el efecto de la gravedad sobre mí.
"Disculpe profesora Relish pero no la pude ver en toda esta oscuridad…" le dije mientras la ayudaba a levantarse del suelo." No se preocupe señor Potter, solo ha sido un accidente…" su voz sonaba tan melodiosa que daban ganas de escucharla todo el tiempo"…ahora apúrese o llegara retrasado a su clase de pociones." Yo asentí mientras ella me guiñaba un ojo y haciéndome a un lado para dejarla pasar, más rojo que de costumbre, comencé de nuevo mi carrera hacia la clase del Profesor Slughorn.
Cuando por fin alcance la puerta del salón sentí un leve mareo, pero no le di importancia creyendo que era a consecuencia de haber estado corriendo. Entre al salón y como de costumbre cuando alguien llega tarde a alguna clase, todos me miraban como un bicho raro. Busque con la mirada mi asiento junto a Ron, pero alguien más ya lo ocupaba.
Hermione nunca quería sentarse junto a nosotros en clases, siempre alegando que le copiaríamos los apuntes y no trabajaríamos como es debido. Por esa razón se me hizo bastante raro encontrarla sentada junto a mi amigo, claro que ellos aún no se habían percatado de mi presencia, perdidos en su mundo de color rosa supongo yo.
"Harry muchacho pasa, pasa. Qué bueno que decidiste unírtenos, busca un lugar para poder comenzar con la clase…" mientras el profesor se volteaba hacia la repisa busque con la mirada un asiento vacío en alguna mesa. En las primeras filas todos estaban ocupados, busque en las filas de atrás y encontré un lugar vacío junto a una chica de Slytherin. Entonces la recordé, ella fue la que me dio un beso en la mejilla luego de darme las gracias el día que llegamos al colegio.
"¿Puedo sentarme?" le pregunte con un poco de timidez, "claro, siéntate…" me contesto señalándome el lugar a su derecha, "… ¿por qué has llegado tarde?" me pregunto sin ninguna inhibición A pesar de que antes no lo había notado, su voz es particularmente única, es como si cantara una canción de cuna a un infante, tierna y dulce pero a la vez es firme y directa, dándote a entender que ella no se andaba con rodeos.
"Me entretuve un poco en el camino… por cierto, aunque creo que ya lo sabes, soy Harry Potter…" le dije estirando mi mano para darle un cordial saludo, pero ella la ignoro olímpicamente acercándose de nueva cuenta a mi cara y besándome en la mejilla dijo "Mucho gusto Harry, yo soy…"
— ¡Oye ten cuidado!… oh perdona Harry, no te había visto…— Me dice Ginny.
Estuve tan adentrado en mí que mis pasos me llevaron inconscientemente al camino que lleva hacia la sala común de Slytherin.
—No te preocupes Ginny, solo ten más cuidado la próxima vez… por cierto ¿qué haces por aquí y a estas horas de la noche?— le pregunto, ciertamente me intriga que este recorriendo el castillo sola y más por aquí.
—Oh… yo… no nada solo iba de paso… buenas noches Harry— se aleja un poco nerviosa, "tal vez sea el frio que se siente" pienso yo. Sigo con mi caminando checando que por aquí todo este tranquilo.
Después de haber revisado los alrededores, me encamino de nuevo hacia mi torre, perdiéndome en mis recuerdos nuevamente.
"…Astoria Greengrass, me alegro de que por fin podamos conocernos" me dice de nuevo con ese grácil tono de voz, con el que ahora la podre localizar donde sea. "¿Por fin…? no te entiendo" y de veras que no la comprendía, hasta donde yo recuerdo nunca la había visto antes. "Si. Veras, desde que entramos al colegio y me entere que -el niño que vivió- estudiaría conmigo, siempre quise poder hablar contigo, pero creo que por obvias razones…" menciono haciendo alusión a su casa y a la mía "… nunca lo iba a lograr, o por lo menos no sin que mi compañeros me menospreciaran pero ahora es distinto, has eliminado las diferencias entre los magos de diferentes clases sociales, así que no pienso desaprovechar mi oportunidad."
La seguridad con la que hablaba me sorprendió. Casi nunca ninguna chica hablaba conmigo de esa forma, salvo claro Hermione, normalmente todas eran bastante tímidas y reservadas. Luego de ese intercambio de mutua información, por así decirlo, comenzamos a prestar atención a la clase de pociones, la cual consistía en seguir con la misma poción que habíamos empezado la semana anterior.
Parecía bastante simple nada más ir agregando un ingrediente cada semana, pero definitivamente no lo era, los ingredientes de esa vez fueron muy escurridizos y saltarines. Durante toda la clase trate de prestar atención a mi poción, pero cada vez que lo intentaba podía ver a Hermione ayudando a Ron con su propia poción.
Había estado tan atento en movimientos ajenos que casi me explota el caldero en la cara, si no fuera porque Astoria salvo mi poción en el último minuto con poco de bezoar molido. Mientras le daba las gracias no podía dejar de admirar sus aristocráticas facciones, era evidente que era una bruja de sangre pura, aunque su personalidad fuera totalmente lo contrario a lo que uno esperaría de una bruja de esa categoría.
Durante las siguientes clases pude conocerla mejor, porque pasamos todo el día sentándonos juntos en cada una de las clases. Al parecer sus amigos y familia, que eran su padre, madre y hermana mayor, habían muerto durante la última guerra a manos de los mortifagos por creerlos traidores a la sangre.
Según lo que ella me dijo su padre no era un partidario total de Voldemort, y por eso lo habían reclutado a la fuerza amenazándole con dañar a su esposa e hijas si no accedía a matar a los blancos que ellos mismos determinaban.
Me sentí muy mal por ella, porque aunque yo no llegue a convivir mucho con mis padres, creo saber lo difícil que es seguir con tu vida normalmente sin aquellos lazos de amor que alguna vez formaste. Y que de repente te los arrebataran sin darte tiempo de nada es un gran golpe, por eso tome la firme de decisión de no dejarla sola en ningún momento dentro de lo que mis capacidades me lo posibilitaran.
Voy llegando a mi sala común donde ya nadie está despierto, entonces me acerco al caballero que lucha contra el dragón para decirle la contraseña. Luego de entrar por el cuadro y atravesar a pared que me separa de mi torre, subo las escaleras de caracol con mi cuerpo pidiendo una buena ducha caliente.
No me extraña ver que no hay nadie ya en la sala, pues un reloj de pared indica que son la 2:30 am, al parecer me pase un poco con mi ronda, subo por mi lado de las escaleras que se bifurcan en dos caminos y entro a mi habitación.
Sigue tan oscura como la deja al principio de mi recorrido. Sin preocuparme por nada más, me apresuro hacia el baño, abro la llave y mientras espero que se entibie me desnudo de pies a cabeza. Entro en el chorro de agua caliente recordando el final de mi día.
La última clase del día fue DCAO, yo estaba agotado por todo el trabajo que había tenido durante las clases anteriores, Herbologia y Transformaciones no ayudaron para nada. No había recordado el incidente de la mañana con la profesora hasta que la volví a ver a los ojos, ella me guiño un ojo discretamente y supuse que mi cara debía estar al rojo vivo puesto que soltó una risilla divertida.
"¿Te sientes bien Harry?…" me había preguntado Astoria preocupada mientras me tocaba la frente buscando alguna señal de fiebre, supongo yo. "Si, no te preocupes…" le dije tomándole la mano para quitarla delicadamente de mi frente, "sentémonos".
Ya sentados la profesora Relish comenzó a explicar el hechizo Cripsis, el cual sirve para poder hacerte invisible. Hizo que formáramos parejas para poder practicarlo, no lo pensé dos veces para preguntarle a Astoria si quería ser mi compañera, ella acepto inmediatamente. Inconscientemente voltee a ver a mis amigos, ellos obviamente eran pareja y ya a nadie se le hacía extraño ver tomados de la mano.
"Bien Harry, primero yo, date la vuelta para poder realizarlo…" asentí casi imperceptiblemente volteándome para ver al resto de mis compañeros hasta que Astoria dijera que estaba lista. La igual que yo la mayoría se volteaba para luego corroborar la efectividad del hechizo, solo algunos miraban a sus parejas para verlas desvanecerse ante sus ojos. "Bien, ya puedes voltear…" me voltee para no encontrarme con nada más que unas curiosas líneas transparentes que definían las nada sutiles curvas de mi compañera. Un poco avergonzado por mis pensamientos le dije que aun podía distinguirla de todo lo demás.
"Finite… bien hecho señorita Greengrass, mejor que los demás…" nos comentó la profesora que se acercó a nosotros para ver nuestro desempeño. Yo sabía que solo había alguien que lo hizo correctamente y no era otra que Hermione, pero lo curioso fue que Astoria fue la que lo hizo mejor que ella. Ese cambio en su desempeño académico me venía extrañando un poco desde que llegamos al colegio, hasta yo estaba más atento a las clases que ella. "Ahora usted señor Potter, quiero ver que es lo que puede hacer…", esa frase llamo la atención de toda la clase poniéndome en los reflectores de nueva cuenta.
En el lugar donde estaba de pie comencé a imaginar cómo me volvía invisible de la cabeza a los pies. Eso no fue muy difícil puesto que desde que estaba en quinto año lo venía haciendo continuamente esperando inútilmente que así los demás no me notaran y dejaran de llamarme loco solo por haber presenciado algo que ellos no.
Tome firmemente mi varita y pronunciando el hechizo en voz baja, sentí como un huevo imaginario se quebraba sobre mi cabeza bañándome con sus viscosas sustancias. Seguidamente abrí los ojos y pude ver como Astoria, la profesora Relish y toda la clase miraban hacia mi posición con los ojos abiertos como si se les fueran a salir de sus cuencas. Creyendo saber por qué era empecé a moverme sigilosamente alrededor de ellos.
"¿Harry?..." pregunto Astoria al aire "¿Dónde estás? Volvió a preguntar ella con un poco de nerviosismo en su tono de voz.
Me coloque detrás de ella cuidadosamente controlando mi respiración y tomando con celo unos cuantos mechones de su cabello oscuro, diligente los comencé a alzar hacia el aire mientras divertido veía como su cara cambia de intrigada a alegre.
"Suficiente señor Potter, veo que, como ya me lo habían comentado, usted no me decepcionara en esta materia… 20 puntos para Gryffindor y otros 10 a Slytherin por su buena realización del hechizo señorita Greengrass…"
"Vaya Harry lo has hecho de maravilla" me halago mi compañera mientras me daba un abrazo y el olor de su perfume comenzaba a embriagarme. Ese tipo de reacciones por parte de ella nuevamente me sorprendieron. No me había sentido así desde que Hermione lo comenzara a hacer cuando nos hicimos amigos, pero lejos de tener las mismas reacciones que dé más pequeño, inmediatamente le devolví el abrazo.
Automáticamente mi mirada busco la de Hermione, la cual me veía de una forma de no pude interpretar. "¿será que esta…?" Pensé, pero al momento deseche ese pensamiento, ella no podía estar celosa y menos de mí.
"Bien clase eso es todo, recuerden practicar el hechizo… oh y una cosa más, las sesiones del club de duelo serán los miércoles y viernes a las seis de la tarde y el sábado a las cuatro, espero verlos ahí… obviamente a los que se anotaron. Buenas noches."
Salimos del salón, entonces hice algo que hasta para mí me pareció raro. "¿Quieres que te acompañe a tu sala Astoria?". Pueden creerlo yo le pregunte a una chica que conocí hoy si quería que la acompañara. Estuve a punto de arrepentirme cuando ella, como respuesta a mi pregunta me tomo de la mano y comenzó a andar hacia la sala común de Slytherin.
"Gracias Harry de hecho no me gusta andar mucho sola…" mientras nos encaminábamos hacia su sala común comenzamos a hablar sobre trivialidades, cuando le pregunte "¿estás en el club de duelo?..." comenzaba a sentirme muy bien cuando estaba con ella, era una sensación especial.
"Claro que sí, tengo que estar en el sí quiero más posibilidades de entrar a la academia de aurores… por cierto ¿qué piensas estudiar tú?"
"Parece que vamos por caminos parecidos. Yo también quiero ser auror…" pude notas un singular brillo en sus verdosos ojos, "Pero tu podrías entrar así como así por todo lo que has hecho ¿por qué pasar por todo eso del reclutamiento y los EXTASIS?"
"Porque quiero hacer algo por mí mismo, por mis propios méritos y no solo por llamarme Harry Potter… ya llegamos…" le conteste mientras llegábamos a la entrada de su sala común. Note como al ver la entrada de su sala, el brillo de sus ojos desaparecía dejando ver un rastro de decepción bastante perceptible. El mismo desapareció al instante al voltear a verme para despedirse.
"Bien… gracias por acompañarme Harry… nos vemos mañana ¿sí?" luego de esa simple interrogación me beso la mejilla, ya comenzaba a acostumbrarme a la sensación de sus labios sobre mi cara.
"Claro… nos vemos mañana" inesperadamente yo también le di un beso y ella al instante adquirió un curioso sonrojo que contrasto con su blanca piel. Ese pequeño gesto inconsciente de su cuerpo elevo un poco mi demacrado ego.
Astoria traspaso el recuadro que la separaba de su torre, no sin antes despedirse con un movimiento de mano que yo correspondí.
Volví corriendo a mi torre para adelantar un poco las tareas de ese día antes de comenzar con mi ronda. Pensé en ir a la biblioteca por un libro de artes oscuras, pero recordé que los yo había traído desde la mansión Black tenían muchísima más información en ese aspecto que los de Hogwarts. Cuando llegue a mi habitación, no sin saludar a algunos amigos en el camino, comencé con mi tarea la cual solo era describir cien usos para el hechizo visto hoy en la clase de DCAO, nada complicado.
La termine al cabo de una hora y viendo que eran cinco para las once, salí de mi torre para comenzar con mi obligada ronda.
Me termino de poner mi clásica pijama de un pantalón a cuadros y una camiseta blanca, dejándome caer en la cama. Volteo a ver el reloj que coloque recientemente en mi buro y marca las 3:30 am, afortunadamente mañana mis clases comienzan a las diez y podre dormir lo suficiente para repones fuerzas. Recordando unos ojos verdes que me hicieron el día más llevadero, cierro los ojos con una sonrisa adornando mis rostro.
… estaba a punto de ir a buscarlo cuando sintió unos pasos detrás de ella, bajando por las escaleras, no necesito voltear para saber que era su mejor amigo, debido que podía sentir la verde mirada en su nuca. Se levantó junto con Ron, expectante de saber dónde se había metido. Al mirarlo creyó por un momento ver dolor en su esmeralda mirada, pero solo fue un segundo, porque desapareció al instante cuando él la desvió a los alrededores, cerciorándose que no hubiera nadie cerca.
Harry bajó las escaleras, pasando a un lado de ellos, para luego encararlos. Ahora si vio en sus ojos pesar, que ella supuso había sido por haber descubierto algo Terrorífico. No estaba equivocada.
-Te creíamos en el Bosque, ¿Dónde estabas?- pregunto Ron con curiosidad. La castaña sintió un alivio inmediato, gracias a que alguien más hizo la pregunta que ella no se atrevía a hacer.
-Es a donde voy ahora- dijo el azabache, ignorando olímpicamente la pregunta de su amigo. Hermione y Ron no pudieron ocultar la sorpresa que apareció en su rostro, estaban a punto de replicar, cuando Harry continuo hablando.- Descubrí algo… hay una razón por la cual puedo hablar parsel, por la cual puedo escuchar a los horrocruxes, por la cual puedo ver en mente de Voldemort y él en la mía…
La castaña, en ese momento, odio ser tan inteligente y perceptiva. Ella ya sospechaba desde hace algún tiempo, a lo que Harry se refería, pero había decidido olvidarse de ese temor, no podía darse el lujo de preocuparse por algo de lo que no tenía pruebas contundentes. Y ahora uno de sus miedos se tornaba realidad.
-¿De qué hablas Harry?- cuestiono Ron, exasperándose porque su amigo le daba muchas vueltas al asunto.
-… yo soy un horrocrux.- Termino de decir Harry.
La castaña y el pelirrojo, quedaron en shock instantáneamente, tratando de comprender lo que su amigo le acaba de revelar. Un horrocrux. Harry Potter era un horrocrux. Llevaba en su cuerpo una parte del alma de su enemigo. Toda su vida había vivido con una parte del ser que le arrebató a su familia, encerrada en su propio cuerpo.
Un peculiar sonido, saco de sus cavilaciones a Hermione. Harry sostenía una carta entre sus manos, parecía llevar a cabo una lucha interna en él, al final se decidió y la puso en una de las bolsas de la chamarra de Hermione. Ella lo mira sin comprender del todo, mientras Ron veía todo como un mudo espectador.
-Lo siento… -Fue lo que escucho decir a Harry antes de tomara el rostro de la chica entre sus manos y la besara en los labios. Fue un beso lleno de cariño, confianza, complicidad pero sobre todo, de amor. Fue un como si Harry quisiera recordar la sensación de sus labios contra los suyos… en esencia fue un beso de despedida.
Justo cuando estaba a punto de corresponder el beso, él se separó unos centímetros de sus labios, para decirle en voz alta…
-Te amo- entonces sintió como todo en el universo se colocaba en su correspondiente lugar al escuchar esas palabras, del chico que ella amaba desde hace unos años atrás. Porque si, Hermione Granger amaba a Harry Potter con locura, tanto que visualizarlo con alguien que no fuera ella, la hacía sentir peor que mil crucios sobre sí misma. Así de intenso era su amor por el ojiverde.
Hermione y Ron volvieron a entra en shock cuando comprendieron el significado de aquello, de esas palabras tan fuertes como la magia misma. Ahora Harry si se separó completamente de ella, retrocediendo de espaldas sin apartar la mirada de la de ella, bajando un escalón de las escaleras que estaban detrás de él…
Despierto bañado en sudor con mi respiración entrecortada por la impresión del sueño que acabo de tener. Se parecía demasiado al momento en que me despedí de mis amigos para ir a encarar a Voldemort, solo cambiaban unas cosas sin importancia.
Sin importancia para alguien más, pero para mí eran muy importantes. Todo lo vi como si alguien me lo estuviera contando, en este sueño yo le entregaba una carta a Hermione, la besaba y le decía que la amaba todo justo antes de entregarme.
Que más pediría yo porque eso hubiera sucedido en realidad, si tan solo me hubiera dado cuenta un poco antes de lo que sentía por ella, pero él hubiera no existe y todo fue un sueño, solo eso.
Olvidándome momentáneamente de eso, veo mi reloj del buró y veo que marca las 9:30, tan rápido como puedo salto de mi cama, tomando el uniforme limpio los elfos han dejado sobre mi buró y corro hacia el baño para darme una ducha rápida.
Para cuando termino de ducharme y salgo de la sala común, supongo que han de faltar muy poco para que inicie Herbologia. Así que comienzo a correr por todo el castillo hacia los invernaderos.
Cuando llego a ellos en un reloj de pared puedo ver que son las 10:15 am. Alarmado por la hora y un seguro castigo, localizo mi salón rápidamente. Al entrar todos de nueva cuenta me ven como un bicho raro.
—Señor Potter…— dice la profesora Sprout con un poco de molestia—que bueno que llega, le aviso que es la única vez que lo dejare pasar al invernadero después de 10 minutos de iniciada la clase. Busque asiento para continuar con la clase…—
—Si, gracias profesora— inmediatamente corro a colocarme junto a mi nueva amiga, cerca de una plantación de césped mágico— ¿De qué me perdí?— le pregunto poniéndome una bata.
—De nada realmente, solo que vamos a recordar un poco de los años pasados… se te está haciendo costumbre llegar tarde a clases ¿no crees?— me dice acomodándose sus guantes de jardinería.
—Un poco… es que estuve hasta tarde haciendo la ronda y tuve un sueño bastante extraño… pero eso no importa ¿Cómo dormiste tú?
—Bastante bien a decir verdad… ¿terminaste la tarea de DCAO? Yo tarde como dos horas para poder acabarla…
—Si, la hice en una hora con unos libros que traje desde casa…
—Presumido…
Yo iba a replicar para expresarle que no lo dije de esa forma cuando ella me palmea la espalda haciéndome saber que en realidad solo estaba jugando. No sé por qué pero siento un gran alivio al comprender el significado de ese gesto.
—Bien clase, hoy recordaremos como acelerar el crecimiento de las plantas comunes y corrientes así como de algunas mágicas. ¿Alguien recuerda el encantamiento correcto para llevar a cabo esta reacción?
La única que levanto la mano fue Astoria y me extraño que Hermione no lo hiciera. Cuando la voltee a ver recordé el sueño que tuve esta noche e inconscientemente paso la lengua por mis labios buscando un sabor que nunca llegare a probar.
—Bien señorita Greengrass…— dice la profesora extrañada al igual que toda la clase que fuera la única mano alzada—… efectué el encantamiento a la porción de pasto mágico que tiene frente de si—
—Herbivicus…— dice y al momento el pasto comienza a crecer de forma acelerada elevándose medio metro sobre el suelo en el que estaba plantado.
—Muy bien señorita Greengrass… 20 puntos para Slytherin—yo quedo sorprendido ante la gran inteligencia de Astoria. Ni siquiera recordaba ese encantamiento.
Vaya que ha sido un fantástico día, solo con algunos inconvenientes claro está, ahorita me encuentro cenando frente a mis mejores amigos, los cuales no dejan de sonreírse y tomarse de la mano. Volteo mi cabeza hacia el lado contrario para no tener que ver esa escena de nuevo por enésima vez en el día.
Mis ojos se van hacia las distintas mesas de las casas. Luna en Ravenclaw charlando animadamente con unos chicos que no paran de comérsela con los ojos, he de admitir que es muy guapa pero no para cometer ese tipo de acciones tan indiscretas. Creo que ella no se ha dado cuenta aun de ese hecho, pero me voltea a ver y me saluda moviendo animosamente la mano.
En Slytherin busco a Draco pero no lo localizo ahí. Lo veo salir del gran comedor con paso acelerado, regreso mi mirada a la mesa para ver a Astoria comiendo sola. Sintiéndome impotente al recordar la razón de ello, termino mi emparedado y ante las miradas desconcertadas de Hermione y Ron, me levanto y comienzo a caminar hacia su mesa. Coloco mis manos sobres su ojos, dado que ella esta volteada y le pregunto.
— ¿Quién soy?— le digo con una voz distorsionada. Ella comienza a tantear mi cara desde su posición y cuando encuentra la cicatriz en mi frente me dice con su armoniosa voz.
—Basta Harry, quiero terminar mi cena…— quito las manos de sus ojos y me siento junto a ella. Mientras comenzamos a hablar recuerdo las últimas horas junto a ella.
Luego de la clase de Herbologia, lo demás no fue laborioso que digamos. Transformaciones y Astronomía fueron únicamente de teoría mágica. La hora de la comida llego tan rápido que yo me había olvidado de comer algo en la mañana. Nuevamente la última clase antes de la cena fue DCAO, donde únicamente continuamos practicando el hechizo de invisibilidad.
—Bueno Harry estoy satisfecha y además tengo mucho sueño, ¿nos vamos?— me pregunta al terminar su cena. Yo asiento seguro de mí mismo— Pero ¿y tú amigos?—
—Descuida a ellos no les importara que me aleje de ellos un rato. Vámonos…—
La deje en su sala común como en la noche anterior y regrese a mi habitación en la torre anual como le he apodado. En la pequeña sala de la torre no había nadie y no había señales de que Hermione hubiera regresado ya. Imaginando cosas nada gratas para mí, subo a mi habitación con el estómago un poco revuelto. Pero esa sensación desaparece al instante al ver dentro de mi habitación.
Al entrar puedo ver un gran paquete sobre mi escritorio personal y preguntándome de quien o que será me acerco cautelosamente sin aguantar las ganas de abrirlo. Veo la etiqueta de quien lo envía y junto con ella una nota. Mi cara se llena de incredulidad al terminar de leerla, ellos no pudieron haberlo hecho o ¿sí?
HGHP95: ¡Gracias por tus comentarios! es verdad que a mi también me gustaría que Hermione llegar y dijera "aléjate de Harry... ¡es mío!", pero aún falta un poco para que tenga reacciones como la de este capítulo, aunque un poco más exageradas claro. De hecho hay una situación más adelante que le hará ver todo lo que ha estado haciendo últimamente. De nuevo agradeciéndote, espero te haya gustado este capítulo y sigas dejando reviews.
anita675: ¡Hola, gracias por el review! Espero que este capítulo te haya dejado satisfecha, en cuanto tus suposiciones, decidí poner un poco de todo para confundir a los lectores. Gracias y hasta la próxima.
satorichiva: Hola igualmente gracias por tu comentario. yo también pienso que Harry fue un tonto por dejarla ir y no ver a tiempo a quien amaba, pero ya sabemos cómo es él, siempre achacándose la culpa de todo lo que pasa. En cuanto a la relación de Hermione y Ron pronto sabremos porque no dijeron nada. Espero te haya gustado el capítulo y me dejes otro review de que tal te pareció.
Gracias a todos por darse el tiempo de leerlo y esperando que les haya gustado, nos leemos la próxima semana.
