Capitulo 3
La llegada de un fantástico artista
—Todos ustedes lo conocen, él es el mejor trapecista individual de todo el mundo. Sin embargo, Sora no sabe de quién se trata, así que apreciable Sora, te presento a nuestro querido Maksim Mikhailovitch Litvochenko—profirió Sergei.
—… ¡Es él!, no puedo creerlo—pensaba Sora—, una sola vez lo vi en televisión haciendo un poco de acrobacias y desde ese entonces me cautivo su actuación. Esa fue una de las razones por la cual yo quise ir a Kaleido, pues creí que él estaría ahí. Cierto es que yo admiraba mucho a Layla, pero Maksim era mi otro gran ídolo de los escenarios. De verdad que yo era bastante ingenua creyendo que los mejores acróbatas estaban en Kaleido y vaya sorpresa la que me lleve al llegar a dicho lugar y ver que él ya no estaba. Sin embargo, ahora lo encuentro aquí y solo puedo decir que el destino es inevitable.
Tras varios segundos de silencio, Sora por fin pudo articular palabra y dijo.
—Mucho gusto Maksim, mi nombre es Sora Naegino, en verdad es un placer conocerte.
— ¡Vaya! por fin reaccionaste. Que gusto me da verte aquí y que seas parte de nuestro elenco—hablo Maksim—. Yo también puedo decir que te admiro Naegino Sora, pues estuve presente entre el público cuando realizaste la técnica fantástica y la técnica angelical. De verdad me sorprendió ver que a pesar de tus limitaciones lo hayas logrado; quiero aclarar que cuando hablo de tus limitaciones no me refiero a la falta de técnica, pues eso ya está solucionándose. Las limitaciones de las cuales hablo son tus compañeros Layla y Leon; ellos no están a tu nivel y fue por ello que en un inicio te despreciaron porque tú tienes ese don que ellos jamás poseerán y por eso te admiro Sora, porque a pesar del bajo nivel de tus colegas y de los malos tratos y pésimos entrenamientos que recibiste, lograste ejecutar si bien no a la perfección las técnicas si lo conseguiste a un gran nivel y por eso te respeto.
—En otros tiempos me habría enfadado por tus palabras, pero en estos seis meses he aprendido mucho aquí, y aunque aprecio a mis compañeros de Kaleido, sé que tienes razón. Aunque hay algo que me intriga, Yuri Killian es ruso y tiene un gran nivel, pero ahora que estoy con ustedes noté que él no es tan grandioso como todos los de este escenario, y repito, me sorprende porque él también es ruso como ustedes.
—Es cierto Sora, pero eso ocurrió porque él busco venganza, algo que tú ya sabes y por esa razón Yuri dejo de practicar a gran nivel, aunado a que se enamoro de Layla opto por no elevar más su nivel para no opacar a la mujer que ama. No obstante, una cosa si te voy a decir, si Yuri entrena duro en este tiempo, llegara a ser como cualquiera de nosotros, pues su talento es magnifico y él lo sabe solo es cuestión de que se decida y que no se preocupe por incluso aplastar a su amada Layla artísticamente hablando. Si él hace eso ten por seguro que será de los mejores aunque sospecho que ya no quiere hacerlo, pues sabe que su tiempo ha pasado y que ese fue su gran error de su parte, por lo tanto, estoy seguro que hizo todo lo posible para que a ti no te pasara lo mismo, que no te estancaras como él y por eso te envió con nosotros para que aprendieras realmente la verdadera pasión del escenario. Si no me equivoco tu amigo el espíritu Phool, ya te lo dijo.
—Ya veo—dijo Sora—, esas eran las intenciones de Yuri, ahora lo comprendo todo. Como bien dices, Phool ya me lo dijo y he descubierto que es cierto. En este país se siente una armonía artística sin igual es impresionante.
—Me alegro que se lleven bien—hablo Sergei—, pues como bien sabes Sora, Maksim es un trapecista individual y está buscando pareja. Por tal motivo, la razón por la cual tú llegaste con nosotros fue principalmente por una petición personal del propio Mikhailovitch, él me dijo que nunca había trabajado con parejas, pero que lo haría solamente si tú te convertías en su compañera. Ahora ya sabes la razón más importante por la cual llegaste con nosotros y solo te queda practicar mucho para que logres convertirte en su pareja, su compañera y no solo en una acróbata más, ¿de acuerdo?
—Comprendo y daré lo mejor de mí, no fallare y mil gracias por hacer mi sueño realidad Maksim, pues siempre quise actuar junto a tu lado.
—Para mí es un honor Sora, lograremos grandes cosas tú y yo.
Todos aplaudieron y se sintieron felices ante el regreso de Maksim.
Seis meses más pasaron y ya se había cumplido un año de la estancia de Sora en Rusia, en ese tiempo ella gracias a su talento natural ya había aprendido muy rápido. Sabía perfectamente todo lo necesario en el ballet clásico, la música, la gimnasia y por fin había conseguido estar al nivel de Maxim, Vladimir y Ludmilla. Ante los cuales ya se trataba de igual a igual ni más ni menos. Ellos estaban sorprendidos al ver como ella había logrado alcanzarlos en tan poco tiempo a pesar de los años de entrenamiento de ventaja que los rusos tenían sobre Sora.
Gracias a que Sora logro adaptarse y estar al mismo nivel que sus colegas comenzaron a hacer muchas presentaciones no televisadas en Rusia alternando los protagónicos, pues todos eran excelentes artistas y nadie era mas que el otro. Sora se sentía extremadamente feliz, pues su compañero Maksim, un tipo alto muy bien parecido de ojos verde claro y cabellos color rubio, lacio y cinco años mayor que ella, la hacía sentir extrañamente feliz y gracias a todo eso se logro una buena química entre ambos para poder ser una de las mejores parejas a nivel nacional; pero mientras Sora progresaba en Rusia, que ocurría en Kaleido.
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—Jefe ¿aún no sabe nada de Sora? —pregunto Ken.
—No Ken, no se ha reportado y Yuri dice que no tiene comunicación con ella, al igual que todos nosotros.
—Le pido me permita ir a Rusia para buscarla, pues no sabemos si algo malo le ha ocurrido ya que ni a sus padres los hemos podido localizar y eso es muy extraño, le ruego me deje ir a buscarla.
—De hecho ya tenía pensado eso y precisamente Yuri es el que iría a buscarla personalmente, pero si vas con él eso seria mejor y cuando la veas dile que si se siente mal en ese sitio, puede regresar. Que no se preocupe por el contrato que yo me arreglo con Ludmila.
—Si jefe no se preocupe la traeré de vuelta si es que esta pasándolas difícil.
Ken salió muy contento porque iría a Rusia con Yuri para buscar a Sora, todos sus compañeros estaban muy felices al saber que irían por ella, pues estaban muy ansiosos de que pasara este nuevo año para participar en el festival de Rusia y demostrar que Kaleido era el mejor de los escenarios y querían hacerlo junto a Sora.
En esas fechas estaban por presentar la obra el cascanueces en Kaleido con Layla como protagonista acompañada de Yuri y tanto Leon, May y Rosetta serian los antagonistas. Esta obra estaba muy bien montada y dirigida por Mía y Cathy Taymor, solo faltaba el eslabón final para qué Kaleido fuera invencible en ese festival y ese eslabón era Sora Naegino.
Al día siguiente Yuri y Ken se alistaron para partir rumbo a Rusia, en ese momento Layla le pidió a su novio darle un recado a Sora, el mensaje era que la esperaban con ansias y que esta vez ella, Layla, estaba preparada para vencerla por el sitio protagónico de Kaleido, a lo que Yuri asintió, pero no sin antes esbozar una extraña sonrisa.
Todos los integrantes de Kaleido despidieron a Yuri y a Ken además de mandarle saludos a su amiga Sora. Rosetta estaba ansiosa, ella deseaba verla para poder actuar junto a ella, pues ahora Rosetta había adquirido mucho nivel el cual supero al de May y quería ver que tanto había progresado Sora, en caso de que ella regresara a Kaleido en este viaje.
Por su parte May ansiaba competir con Sora al igual que contra Layla y Rosetta por ser la estrella principal de Kaleido, pues todas ellas habían adquirido un magnifico nivel en este año lo mismo que Leon y Yuri y eso se había demostrado la noche anterior en la presentación del cascanueces, puesto que todos hicieron movimientos nuevos, espectaculares y vistosos que sinceramente habían superado a la técnica angelical anteriormente interpretada por Sora Naegino. Por esa razón todas las estrellas femeninas principales del escenario querían ser las protagonistas y para lograrlo deseaban competir contra Sora, la cual era hasta entonces la mejor de todas, pero ahora ellas sabían y sentían dentro de su ser que ya habían superado las habilidades de Naegino, por lo cual anhelaban verla para demostrárselo y también para actuar juntas una vez mas.
Por su parte, Leon ni siquiera se presento, él se quedo practicando pensando en el festival y como su carácter siempre era muy hermético no le gustaba distraerse con ese tipo de reuniones. Él se limito a mandar sus saludos a Sora, aunque todos se extrañaron pues Sora era su compañera de actuación, y su actitud parecía demostrar que nunca más volvería a actuar a su lado, al menos eso representaba su aspecto y actitud.
Y así Yuri y Ken partieron rumbo a Rusia en busca de Sora Naegino.
Mientras tanto en el escenario de Moscú algo extraño le estaba ocurriendo a la citada.
— ¿Qué es esto que siento? ¡No lo entiendo!
¡Mi corazón palpita mas aprisa cada que estoy cerca de Maksim!
— ¡Hola Sora!, me alegra saber que no soy el único que siente eso.
Mira, no le daré vueltas a esta situación y te diré lo que siento, desde que comenzamos a tratarnos más a fondo gracias a que te convertiste en mi compañera, en mi creció un sentimiento que nunca antes había sentido. Es cierto que gran parte de mi vida he sido un hombre con muchas mujeres, no voy a ser un mentiroso en ese aspecto, sin embargo esto que siento por ti es genuino y nunca antes lo había sentido. Lo que quiero decir Sora Naegino, es que te amo, te amo de verdad. Desde el primer momento que te mire en Kaleido me hiciste sentir algo extraordinario dentro de mí. Aunque no sabía que era en ese instante, sin embargo cuando te volví a ver hace medio año aquí, volví a sentir lo mismo. Ya para este tiempo yo sabía cuáles eran mis sentimientos, pero me resistía a expresarlos pues no era el tiempo adecuado, no obstante, después de que comenzamos a actuar juntos supe que era el tiempo justo y al escucharte decir que tu sentías algo raro cuando estabas a mi lado me di cuenta que era el momento. Así que lo volveré a repetir. Sora Naegino, yo te amo y deseo por sobre todas las cosas que seas mi pareja, mi novia quiero seguir compartiendo este hermoso escenario contigo en todos los aspectos ¿Qué dices Sora? ¿Aceptas ser mi pareja sentimental?
— ¡Me has dejado sin palabras Maksim!, pero no tengo ninguna duda al respecto, mi respuesta es ¡Sí! ¡Acepto ser tu novia!, pues yo también te amo y quiero estar siempre a tu lado compartiendo el mismo escenario y muchas otras cosas.
La pequeña Sora ya se había convertido en toda una mujer, y sus sentimientos habían salido a flote, era de esperarse, pues ahora Sora estaba mucho mas inmiscuida en el escenario de Moscú y con esa declaración ella tenía más dicha y felicidad que antes.
Lo interesante de esto era saber que pasaría con el escenario Kaleido y como tomaría esta noticia Ken Robins.
—Por cierto Sora, Yuri me aviso que llegarían mañana, él y un tal Ken a Moscú para saber el porque no te has comunicado con ellos, así que tú decides ¿Los quieres ver o no?
—Ya veo, mira, mi amigo Ken siempre me ayudo en Kaleido, es una buena persona, aunque prefiero no verlo, solo quiero platicar con Yuri para agradecerle sus intenciones y para pedirle que le diga a mis amigos que en un año mas estaré con ellos en Kaleido.
— Ya entiendo querida Sora, está bien, así lo haré no te preocupes.
Sora seguía teniendo en mente el regresar con sus amigos a Kaleido y Maksim accedió a todo lo que ella le pidió, pues a la mañana siguiente Yuri y Ken llegaron a Moscú. Rápidamente se dirigieron al escenario de aquella ciudad, ya en este, Ludmila y Vladimir recibieron a Yuri y a Ken, pues como ya sabemos ellos se encargaban además de ser artistas también eran administradores del escenario ruso. Inmediatamente Ken pregunto por Sora, a lo que Ludmila respondió tal cual Sora le había pedido a Maksim que lo hiciera.
—Lo sentimos, pero Sora pidió ver exclusivamente a Yuri Killian y a nadie más, pues no quiere ser distraída en sus entrenamientos y pidió que fuera una plática breve y concisa.
Ken no daba crédito a lo que escuchaban sus oídos, pero Yuri lo apaciguo y Ken no tuvo otra opción que aceptar las indicaciones.
Pasado esto, Yuri se dirigió a la oficina de Ludmilla, en donde ya se encontraba Sora y esto ocurrió.
—Sora, ¡eres otra! ¡Estás muy cambiada!, te has cortado el cabello y luces bastante bien. De verdad me da mucho gusto verte de nuevo ¿Imagino que sabes a lo que he venido?
—Hola Yuri. Efectivamente se a que has venido.
— ¡Vaya, vaya! me hablo de tú—pensó Yuri—. Por fin se acabo esa Sora sumisa la cual siempre se dirigía a los que creía sus superiores de una manera demasiado formal. Eso quiere decir que ella ya no nos ve como superiores, me alegro por ti Sora.
Tal y como lo pediste seré breve. Mi visita aquí es por una sencilla razón, Kalos me ha enviado para llevarte de regreso a Kaleido, ya que él teme que tú ya no vuelvas y que su idea la cual consistía en que aprendieras mas en Rusia para que después regresaras y fueras una gran estrella en Kaleido este viniéndose abajo. Por lo cual teme que tú decidas quedarte aquí o en cualquier otro escenario, es por eso que he venido Sora.
—Comprendo ¿Así que ese era su plan desde el principio?, pues dile a Kalos que no se preocupe que el próximo año yo volveré a ver a todos mis queridos amigos del escenario Kaleido, Pero la razón más importante y por la cual accedí a platicar contigo es para agradecerte, agradecerte por haber hecho todo lo posible para que yo viniera a este país. Sé que sin tu ayuda, Kalos jamás habría accedido a dejarme venir a este sitio sólo eso quería decirte querido Yuri, ¡Gracias!
—No cabe duda que eres otra, nada que ver a la tímida Sora del anterior Festival Circense y mucho menos de aquella Sora que llego a Kaleido soportando las humillaciones que Layla te hacia. Realmente te han cambiado para bien y me alegra que eso haya pasado, así que no hay nada que agradecer, pues solo hice lo que debía; lo que yo no pude hacer por débil y por mi tonta venganza.
— ¡Que gusto verte de nuevo Yuri!
— ¿Así que por fin regresaste Maksim?, ya nunca supe que paso contigo desde que rechazaste el contrato con Kaleido y con el escenario de Moscú. Pensé que te habías retirado.
—Así es amigo, a Kaleido lo rechace por que tu sabes que nunca me gusto ese sitio, tú te quedaste ahí por tu venganza sin sentido, pero principalmente porque te enamoraste de Layla Hamilton y pues en ese aspecto no te critico ya que yo ahora tengo otras prioridades mucho más importantes y al escenario de Moscú no entre porque aun no tenía suficiente nivel para ser aceptado.
—Siempre lo supiste, era tan obvio, pero las cosas así se dieron y por tu expresión y la de Sora veo con agrado que a ustedes las paso lo mismo que a Layla y a mí.
—Así es amigo, Sora es mi pareja en todos los aspectos y soy muy feliz con ella.
—Ya veo y por mí no se preocupen, pues no diré nada, sobre todo por el joven que está afuera, pues es tan obvio que ese muchacho ama a Sora y este golpe seria muy fuerte para él.
—Sí, lo sé y gracias por guardar la noticia para un mejor momento. Por ahora yo me retiro, pues debo ir a mi clase de piano y después de ballet nos vemos pronto
Yuri y diles en Kaleido lo que te mencione por favor.
—Claro Sora, de todos modos se que presentan el cascanueces esta noche así que asistiré a esa función y no te preocupes por Ken ya que a él le diré que voy a unos asuntos de mi familia.
Por último debo decirte que tanto Layla como tus demás amigas te mandan sus saludos lo mismo que Leon. Por cierto, las chicas me pidieron (en especial Layla) que a tu regreso te esperan para competir para ser la estrella principal de Kaleido, pues ellas están muy bien preparadas, así que ya sabes lo que te viene cuando regreses a Kaleido, una fuerte competencia por recuperar tu lugar.
—Gracias por avisarme Yuri, eso me dice que en Kaleido todo sigue como antes, me alegro.
—Así es Sora, sin más que agregar nos vemos en la noche, iré a verles actuar, pues deseo ver que tan fácil o complicada será nuestra victoria en el próximo festival. Nosotros estamos muy bien preparados y seguiremos preparándonos, así que no se confíen.
— ¿Confiarnos? Ese no es nuestro estilo.
—Esas voces son de... ¡No puede ser cierto!—exclamo Yuri—. ¡Si a ellos nunca les agrado ser parte de ninguna compañía! ¿Como es que están aquí?
Continuará…
N/A: Un capítulo más de esta historia, esperando siga siendo de su agrado.
Mil gracias a todos los que me honran con sus visitas, lecturas y comentarios.
