-¿Dónde está Perry?- Pregunta Phineas a su hermanastro Ferb al ver que no encuentra a su querida mascota con la vista.
Dubi dubi duba Dubi dubi duba Dubi dubi duba. ¡Es Perry! ¡El ornitorrinco!
Perry la mascota de Phineas y Ferb oculta un secreto, en realidad es un detective miembro de una organización secreta en la lucha contra el crimen, cuyo nombre en clave es Agente P.
Tras escabullirse de sus dueños por un conducto secreto que le lleva directamente a su guarida secreta se convierte en una pieza fundamental contra el crimen. No diremos la ubicación de este lugar no sólo porque es secreto, sino porque además la puerta que lleva al mismo cada día es diferente.
Nada más bajar por el conducto que le deja sobre el sillón de su guarida secreta, Perry el ornitorrinco, con cara de lelo, pasa a convertirse en el Agente P. Con muy buen gusto para elegir los sombreros.
-Agente P.- Quien habla es el Mayor Francis Monograma, el jefe del Agente P.- Tenemos problemas, hemos recibido una nota de que el Dr. Doofenshmirtz pretende hacer de las suyas en el centro comercial de la ciudad, búscale y entérate de por qué demonios nos ha enviado una nota para que nos enteremos. Porque la nota es suya ¿Verdad Carl?
Carl, el ayudante de gafas del Mayor Francias asiente con la cabeza.
-Confiamos en ti Agente P.
…
Vanessa se siente desconcertada. ¿Cómo podía hacerle eso a su padre? Vale que su padre son era el mejor padre del mundo, ni siquiera era un padre normalucho. Pero casarse con la persona que más odiaba en el mundo era feo. Aunque si le quería… Todo era muy difícil, por eso había quedado con él.
-Agente P. Veo que recibiste mi nota.
El pequeño ornitorrinco verde con gorro de detective asiente con la cabeza. En la firma de la nota ponía V. Doofenshmirtz no H. Doofenshmirtz , no entendía como Carl no se había dado cuenta.
-Sé que te resultará extraño todo esto pero necesito tu ayuda. Bueno, mi padre la necesita.
El detective dio la media vuelta y comenzó a caminar, lo que estaba escuchando no le interesaba.
-Por favor, no lo entiendes, va a ser un golpe muy duro para mi padre.
Perry se gira para mirar a Vanessa, la chica parece realmente afectada por lo que sea. Así que decide escuchar lo que le tenga que contar.
-Mi madre ha decidido reiniciar su nueva vida amorosa con mi tío Roger. Y peor aún han decidido ambos que como ya se conocen desde hace muchos años se pueden casar mañana mismo como si fuera la tontería más grande del mundo ¿Tú lo ves normal?
Perry sigue sin saber qué tiene que ver él en todo este asunto y piensa en lo poco que le interesa el tema.
-¿No te das cuenta?- Pregunta Vanessa con los ojos rojos a punto de llorar- eres su mejor amigo. ¿Lo ves?- Pregunta sacando un pequeño cuaderno negro y azul del bolsillo. –Esta es su agenda, como tiene muy pocos números están todos en la misma página mira: "Charlene" Esa es mi madre. "Vanessa", "Perry el Ornitorrinco", "Pizzería","Bomberos" y "Ambulancia". Ni un solo número más.
Los dos se quedaron mirando a la nada callados.
-Creo que lo primero sería avisar a mi padre. Y esta noticia deberías de dársela tú.
El Agente P. Mira diez segundos más a Vanessa antes de volver a irse. Definitivamente ese no era problema suyo.
-¡Eres idiota!- Grita la chica entre lágrimas. Se había fiado del estúpido detectivucho. Realmente era el mejor amigo de su padre. ¿Es que no se había dado cuenta?
…
Candace llama a su padre. Su relación no había sido muy estrecha desde que su madre volvió a casarse con Lawrence. Pero al fin y al cabo seguía siendo su padre, ella le quería y suponía que él la seguiría queriendo.
El teléfono suena un par de tonos antes de que una voz se oyera al otro lado.
-¿Diga?
-Papá soy yo, Candace.
-Oh cariño.-La voz de su padre suena dulce y amable como siempre.-te echo de menos pequeña.
-Pues vas a dejar de echarme de menos, porque he decidido irme allí contigo.
-Oh cielo, me parece una idea estupenda, pero no sé si habrá sitio para ti y Phineas aquí.
-No, no vamos a ir Phineas y yo, sólo iré yo.
-Vaya, bueno, no hay ningún problema. ¿Sabe tu madre que vas a pasar unos días conmigo?
-Sí, lo sabe. Pero papá, no van a ser sólo unos día, pretendo irme a vivir contigo.
-Esa sí que es una gran idea. Pero sabes que no estoy mucho tiempo quieto, Cindy y yo…
-¿Cindy?
-Te he hablado mil veces de ella. Es la persona con la que estoy saliendo desde hace algunos meses.
-Ah sí, esa… Cindy. -Candace se muerde la lengua intentando evitar insultar a la novia de su padre. No la conocía. Pero alguien que se llamaba Cindy no le caía bien, aún sin conocerla.
-Pues eso, ya sabes que pasarías poco tiempo con tus amigos, ya que por motivos de trabajo me tengo que desplazar por todo el mundo: Londres, París, Tokyo… Sólo estaremos fijos en el Área de los Tres Estados cuando Cindy tenga los exámenes en la universidad.
-¿Es profesora?- Tal vez debería de empezar a respetar a la novia de su padre.
-No cariño. Estudia en la universidad.
-¡Pero papá! ¿Cuántos años tiene Cindy?
-¿Por quién me tomas Candace? 21 años por supuesto, y dentro de poco cumplirá los 22.
Candace cuelga a su padre tras despedirse de él y prometerleque le volvería a llamar después de pensarlo detenidamente.
La chica mira el móvil fijamente y lo deja sobre la maleta con ruedas que está a su lado. Tal vez no tenía que haber dado por supuesto nada. Sabía que su padre le diría que sí e iría a buscarla donde ella dijese. Y lo de ver poco a sus amigos le daba bastante igual, ella ya no tenía amigos. Pero el sólo hecho de pensar en la novia de su padre hacía que se le erizasen los pelos de la nuca. Casi se llevaba más edad con su hermano Phineas que con Cindy…
¿Qué iba a hacer ahora?
…
Doofenshmirtz oye el timbre de la puerta y va rápidamente a abrirla. No solía recibir visitas así que cualquiera era un motivo de alegría. ¿El pizzero que se había equivocado? ¿Un testigo de Jehová? ¿El cartero tal vez? ¿Un vendedor ambulante de enciclopedias? Llevaba tiempo sin inventar nada y le apetecía charlar.
-Perry el Ornitorrinco.- Exclama Doofenshmirtz en posición de defensa.
El pequeño detective mira fijamente al hombre que tiene delante. Se trata de un cuarentón triste con ojeras y cara de loco, cuya vestimente se basa normalmente en ropas simples y una bata blanca de farmacéutico encima. Perry no sabe cómo va a salir de todo ese embrollo. Pero lo primero es lo primero, darle la mala noticia.
-¿Qué demonios estás haciendo aquí Perry el ornitorrinco?
El Agente P. comienza a agitar los brazos explicando todo lo que ocurría: Lo de su ex mujer, lo de la boda, que había más peces en el mar…
-No entiendo lo que quieres decir Perry el Ornitorrinco. Pero no tengo ninguna trampa preparada para ti en estos momentos, así que te invito a salir fuera de mi casa.
Perry utiliza un descuido para coger la mano izquierda al Dr. Doofenshmirtz y arrancarle la alianza de bodas de la mano.
-¿Qué haces? ¿Tan poco dinero te dan como detective que ahora te has unido a los nuestros? ¡Devuélveme mi anillo!
Pero el anillo dura poco tiempo en las manos del ornitorrinco quien lo lanza al suelo.
-¿Y ahora lo tiras al suelo? ¿Qué estás queriendo decir? ¿Estás loco? Sabía que terminarías volviéndote loco. O tal vez quieras salir de paseo…
Perry notablemente enfadado se acerca al televisor y lo enciende.
-¿Y ahora te apetece ver la televisión?
"Toda la ciudad se viste con sus mejores galas- suena la voz del presentador a través de la televisión- para preparar la boda entre nuestro querido alcalde Roger Doofenshmirtz y su prometida, que según los rumores se trataría de su ex cuñada Charlene Doofenshmirtz. Es decir la ex mujer del conocido dueño de "Pérfido Doofenshmirtz SL." Que en varias ocasiones…"
El televisor se apaga de repente. Perry se encuentra ante sí con un hombre desesperado con el mando de la televisión en la mano.
El timbre de la puerta vuelve a sonar. Ninguno de los dos va a abrir. De pronto la cerradura comienza a moverse y la puerta se abre.
-¡Papá!- Vanessa llega casi sin respiración.-Tengo que decirte algo antes de que te enteres por otro lado, mamá…
-¿Se va a casar con tu tío Roger? -Doofenshmirtz suena con voz triste, dejada y un poco automática.
-Sí pero cómo… ¡Ah claro ha sido Perry!- Sonríe en dirección al ornitorrinco. –Sabía que te daría la noticia alguien cercano.
-¿Cómo por ejemplo la cadena de televisión del Área de los Tres Estados?
-Oh Dios mío. ¿La noticia ha salido por la televisión?
-Claro que sí, es mi hermanito el alcalde ¿Recuerdas? Y ahora si me hacéis el favor, salid de mi casa, los dos, ahora.
Vanessa da un beso a su padre en la cabeza antes de salir. Perry le pone una de sus patas delanteras en el hombro y agacha la cabeza con gesto afligido.
Después, Doofenshmirtz recoge la alianza del suelo, se sienta en el sofá y se queda mirando el objeto con el que hubo un tiempo en que fue el hombre más feliz del mundo.
El teléfono comienza a sonar.
-Me da igual quien llame.
Tras varios "Ring Ring" el contestador termina por saltar.
-Heinz hijo. ¿Sabías qué? Un hijo mío se casa y no eres tú. Jua, jua, jua, jua.
-Yo también te quiero- dice Doofenshmirtz de forma sarcástica mirando al contestador y agradeciendo no haber cogido el teléfono. ¿Para eso le llamaba? Hace tanto que no sabía de él que pensaba que estaba muerto.
-Así que estaba pensando- la voz de su padre seguía sonando a través del aparato- que necesitarán un gnomo de jardín para tenerlo ahí, encima de la mesa al lado del cura, presidiendo la mesa. ¿Crees que tú podrías hacer el trabajo? Jua, jua, jua. Como tú…
La cinta se acababa de terminar, la voz deja de sonar.
Doofenshmirtz suspira.
CONTINUARÁ
En fin, ordenador nuevo vida nueva e historia casi casi terminada. Así que estaos tranquilos que un par de retoques y lo que tengo escrito en el cuaderno lo pasaré en algún momento al ordenador para que lo leáis y así terminar al fin esta historia. ¿Cómo solucionarán Phineas y Ferb que su hermana/hermanastra haya decidido irse? ¿Qué decidirá hacer Candace? ¿Habrá boda? Todo esto y mucho más en el próximo episodio, es el penúltimo. Muchísimas gracias por vuestros comentarios como siempre y siento no haber contestado a los últimos pero con esto de no tener ordenador era algo difícil. Saludos y hasta dentro de poco.
