Steve POV
No lo pensé dos veces. Hulk estaba haciendo alguna de las suyas. Por eso, al escuchar los gritos, Stark y yo salimos afuera, preparados para todo.
Y en la pared, vimos a una chica asustada, con los ojos cerrados. Y Hulk estaba a punto de cargar contra ella.
No lo pensamos dos veces. Me lancé sobre la chica, la empujé contra la pared de al lado y grité a Stark:
- ¡ Stark, contrólale!¡ Yo la protejo !
Pude ver como asentía y comenzó a lanzarse contra Hulk, intentando calmarle o por lo menos alejarle de allí. Me giré hacia mi protegida, y me la encontré mirándome.
La estudié con detalle.
Tenía el pelo largo, pelirrojo y ondulado. Sus ojos eran de un azul intenso, y aunque en ese momento mostraban terror, más adentro podía ver que había sufrido mucho.
De pronto, ella se abrazó fuertemente a mi. Me eché a reír, ya que ese ruido provenía de Iron Man y Hulk, que al parecer se alejaban. Escuché a Tony decir:
-¡ Rogers, le tengo ya, vuelve a su forma! ¡ Nos vamos dentro!
Yo asentí, y por el rabillo del ojo pude ver como la chica también miraba para comprobar que eso era verdad. Yo la miré, y ella también me miró de nuevo, y por un momento, el tiempo se paró para ella...
Y para mí también.
Poco a poco, me aparté para que ella tuviese espacio. Se puso la mano en el pecho.
- Que miedo he pasado... Pensé que iba a morir.
- Suele pasar cuando Hulk hace su aparición - respondí, y ella se rio.
- Gracias por salvarme la vida - me dijo con una sonrisa.
Y su sonrisa me hechizó.
- De nada... Es mi deber - dije haciendo una reverencia. Ella volvió a reír.
- Tú debes ser el capitán América, ¿ no? Pero no creo que te llames siempre así.
- Claro que no. Soy Steve Rogers.
- Yo soy Valerie. Un gusto.
- El gusto es mío, señorita - me incliné para besarle la mano y ví que volvía a sonreír.
Y su sonrisa de nuevo se clavó en mi corazón.
- ¿ Y qué trae por aquí a una señorita tan guapa?
- He venido a ver a Nick Furia. por un asunto laboral.
- ¿ Laboral? - pregunté asombrado.
- Si. Furia vino hace unos días a hablar conmigo, pero vino en un momento... delicado... - ví que las lágrimas asomaban a sus ojos.
- No hables de ello si te hace daño.
- En algún momento tendré que echarlo afuera - ella volvio a sonreír, aunque le costó. - ¿ Puedes acompañarme dentro? Necesito ver al doctor Banner, ver como está. Y hablar con Nick Furia.
- Claro - los dos nos encaminamos a nuestro ritmo hacia las instalaciones. De pronto, me percaté de la lluvia.
- Nos cogeremos un resfriado si estamos mucho bajo la lluvia.
- Me gusta estar bajo la lluvia - dijo ella. - Es relajante.
- ¿ Y cuantos años tienes?
- Dieciocho.
- Aún eres una niña, prácticamente.
- Pero se pelear, y por eso estoy aquí. ¿ Tú cuantos tienes?
- Noventa y cinco.
- No se te notan - me dijo con una risa floja.
- Es que es una historia larga.
- ¿ Oficialmente?
- Veinticinco.
- Ya tengo a alguien que me proteja... Contigo podré sentirme segura - y de pronto, vino a abrazarme. Y yo la devolví el abrazo.
¿ Era posible que estuviese encontrando los sentimientos que tenía Natasha,de los que me había hablado Tony? Quizá fuese irreal, pero empezaba a pensar que había algo dentro de mí que me empujaba hacia Valerie.
Se separó de mi y llegamos por fin a las instalaciones de S.H.I.E.L.D. Ahí estaban Stark y Banner, sentados en un rincón alejado, junto a Thor. Natasha y Clint estaban hablando con Nick, y todos volvieron la vista cuando nos vieron aparecer.
- Vaya, Rogers, gracias por traer de una pieza a la señorita Jones... Empezaba a preguntarme donde andaría.
- De nada, señor - dije, y me fui junto a Stark y Banner. Este alzó la mirada y miró hacia Valerie.
- Señorita Jones, disculpe por lo acaecido antes. Yo... Me siento avergonzado...
Ella alzó la mano.
- No pasa nada, doctor Banner. No era consciente de lo que hacía.
Nick la hizo un gesto y ella se acercó a él. Todos nos reunimos y ellos se pusieron frente a nosotros.
- Bueno, señores, a partir de hoy, la iniciativa Vengadores contará con un miembro más que nos va a dar ventaja en las batallas que se libren. Les presento a la señorita Valerie Jones, nueva miembro de S. H. I. E. L. D y una de sus nuevas compañeras de batalla.
Todos aplaudimos, pero yo no apartaba la mirada del rostro de mi nueva compañera, que exhibía una tímida sonrisa, y se apartaba el pelo de la cara con gestos nerviosos.
Creo que mi corazón comenzaba a hablar por sí solo, porque me decía que, a pesar de ser una maquina imparable de guerra, esa chica iba a ser causa de numerosos cambios en mí.
Aunque al girar la vista, advertí también la mirada de Stark.
Y no me gustaba nada.
Su mirada era la misma que cuando iba a atacar a alguna fémina... O cuando estaba empezando a gustarle alguna.
Pero ahora solo me importaba la chica que estaba frente a mí, mi nueva compañera, amiga, protegida...
Mi nuevo impulso de salir hacia delante.
Valerie Jones.
