Advertencia: Yaoi, Lemon.

Los personajes de Shingeki no kyojin no me pertenecen… lamentablemente =(

.

.

Capítulo 2

Llevaba ya tres años viviendo en aquella gran mansión y la verdad es que no era tan malo como se lo había imaginado. Por alguna extraña razón, su amo había decidido tratarlo muy amablemente.

-Denle una buena habitación y ropas decentes – fue lo que ordenó el hombre en cuanto recorrió con la mirada a Eren, el día en que lo llevaron a ese lugar – trabajarás como encargado de la limpieza de las habitaciones – le dijo con una expresión afable – está prohibido darle trabajos pesados a este niño – agregó esta vez en voz alta para que todos le escucharan. El castaño se sorprendió pero sonrió al darse cuenta de que a pesar de ser el jefe de la mafia, su ahora dueño era una buena persona, o eso creyó en aquel momento.

Y así había comenzado a trabajar para pagar la deuda de su padre, haciendo la limpieza como una típica sirvienta de gente millonaria. No se podía quejar, le daban techo, comida y hasta educación, en esos tres años había podido desarrollarse como un joven casi normal, hasta llegó a considerar que debió haber dejado ir a Mikasa en vez de él para que pudiese disfrutar de una vida mejor, eso le causaba mucha nostalgia… la extrañaba, demasiado.

Ese día, al igual que todos los otros, el muchacho se levantó a las 7 a.m. se dio un baño, se vistió y ordenó su habitación para luego ir a la cocina a desayunar y poder comenzar una nueva jornada de trabajo. Conversaba alegremente con una de las cocineras, Sasha, una joven muy activa de cabellos y ojos marrón, la cual le superaba en edad solo por un par de años, eso le facilitó llevarse bien con aquella joven y entablar una amistad, cuando otra de las sirvientas entro para interrumpirlos.

-Eren, Erwin-sama desea verte – lo llamó la joven de cabellos dorados y ojos azules – te espera en su despacho.

-Oh, gracias Christa – el castaño terminó rápidamente de desayunar y se marchó.

Al llegar al despacho de su jefe, golpeó un par de veces hasta que escuchó un "Adelante" que le dio la autorización para entrar.

-¿Me mando llamar, Erwin-sama? – miró al hombre que se encontraba sentado detrás de un escritorio, acompañado de una de sus guardaespaldas, la cual estaba parada a su lado izquierdo.

-Eren, toma asiento, hay algo que quiero hablar contigo – dijo observándolo con atención de arriba hacia abajo, el joven se incomodó un poco por esa mirada, mas se quedó en silencio y tomó asiento frente a ese hombre alto y rubio que lo llamaba – he estado pensándolo mucho y creo que ya es hora de que comiences a pagar la deuda que tienes conmigo.

-No entiendo – el ojiverde lo miró contrariado – yo pensé que ya lo estaba haciendo, con mi trabajo – susurró.

-¡Ja! ¿Crees que con tender un par de camas es suficiente? – rió Erwin sonoramente – he invertido más en ti de los que has trabajado – lo escrutó detenidamente con lascivia – prepárate jovencito, porque me pagarás vendiendo tu cuerpo en uno de los prostíbulos que manejo.

Yeager empezó a temblar, impactado por lo que acababa de escuchar. De pronto todo comenzó a cobrar sentido, los buenos tratos, el constante cuidado a su cuerpo y su dieta, había caído en una maldita trampa, que había sido ideada el mismo día que puso un pie en esa mansión. Lleno de ira se levantó de la silla en la que estaba y golpeó el escritorio con fuerza.

-¡Eres un maldito cerdo! – gritó descontrolado - ¡no dejaré que me vendas como a una puta! – hubiese seguido vociferando de no ser por una patada en su estómago que le hizo perder el aire y caer de rodillas al piso. Alzó la vista y ahí estaba Ymir, la guardaespaldas de Erwin, una joven morena y alta de cabellos negros, ella lo había golpeado para hacerlo callar.

El rubio, por su parte se levantó de su asiento y se acercó a Eren, jalándolo del cabello con violencia para que lo viera a los ojos, el joven palideció ante aquella mirada asesina, jamás la había visto antes, su amo por fin se mostraba tal cual era.

-Tú harás todo lo que yo quiera, te he dado todo, techo, comida, educación, ya no estás aquí sólo por la deuda de tu padre, sino que también por la tuya propia – sonrió – no te alcanzará la vida para pagar todo lo que me debes… ¿has entendido?

-Si, Erwin-sama.

-Eres un buen chico – el mayor sonrió complacido.

-o-

Eren cerró los ojos con fuerza, mientras sentía las caricias que Levi le proporcionaba a su cuerpo desnudo. Estaba sumamente asustado y nervioso, pero ya no tenía sentido arrepentirse – "Mejor diablo conocido" – pensó y una sonrisa amarga se dibujó en sus labios. Abrió los ojos cuando sintió unos dedos rozando su entrepierna, dejó escapar un pequeño jadeo y se incorporó un poco para mirar al pelinegro, el cual estaba sobre su cuerpo besando y mordisqueando uno de sus pezones – "Pude evitarlo, pero no quise" – ese pensamiento invadió su mente. Quizá era porque aquel hombre, aunque tuviese esa mirada severa, era atractivo y parecía confiable, pero la verdad era que el castaño quería sentir, aunque fuera por un segundo, la ilusión efímera de ser dueño de su cuerpo y sus actos. Suspiró por última vez y comenzó a participar… debía hacer bien su trabajo.

Poco a poco Eren fue desnudando a Rivaille, se atrevió a tocarlo, su piel era suave y blanca, y su cuerpo delgado, con músculos bien definidos; era deseable. Un calor que nació desde las entrañas del joven lo sacó de su letargo, se sonrojó notoriamente al percatarse que el mayor había comenzado a masturbarle placenteramente.

-Ahh… - un sonoro gemido salió de la garganta del ojiverde – deberíamos… irnos a la cama… señor – sugirió mientras acariciaba la espalda del otro.

-No creas que voy a acostarme en una cama que no sea la mía – contestó – prefiero que lo hagamos en el sofá – agregó en su oído para luego lamerlo, sintiendo que el joven se estremecía bajo su cuerpo.

La temperatura fue subiendo, sobretodo en Levi que se sentía extasiado al sentir y saborear la dulce y suave piel del castaño, por lo que dejó de atenderlo con su mano para llevar sus dedos a la boca del menor.

-Lámelos – Eren obedeció.

Rivaille tomó las piernas del más joven y las posó sobre sus hombros, para lego meter uno de sus dedos en la entrada del muchacho, estaba muy estrecho y le costó trabajo sumar un segundo dedo y luego un tercero.

-Ahh… no tiene que hacer esto – lo interrumpió Eren, controlando el dolor –usted puede hacer lo que quiera conmigo – apartó la mirada y se sonrojó – métala ya… -

-"Hermoso" – pensó Levi, al ver al muchacho completamente sumiso y entregado, con sus mejillas sonrojadas y sus hermosos ojos aguamarina dejando escapar una que otra lágrima, eso le excitaba demasiado y su miembro ya comenzaba a doler – como desee – susurró de manera lasciva y lo penetró con un certero movimiento – "maldición, está muy estrecho" –sintió como si el calor del menor lo consumiera. La intromisión hizo al de ojos verdes gritar de dolor.

-¡Ahh… Rivaille! – Eren se sentía como la peor de las rameras gritando el nombre del pelinegro y no estaba muy lejos de la realidad. Un agudo dolor interrumpió nuevamente sus pensamientos. El mayor había comenzado a embestirle con fuerza, llegando cada vez más profundo en su interior - ¡Ahh… duele, duele mucho!

-Relájate, ya vas a comenzar a disfrutar – Rivaille hablaba con dificultad, tratando de no perder el control por completo. Sin embargo la estrechez del otro no le facilitaba las cosas. Todo era demasiado placentero, quería desgarrar al mocoso, que gritara su nombre, poseerlo y marcarlo como propio; aumentó su velocidad, llegando aún más adentro de sus entrañas.

-Uhn.. ahh… - un gemido deferente salió esta vez de la boca del castaño, Levi había tocado su punto sensible y un placer incontrolable recorrió su cuerpo. Desesperado intentó aferrarse de algo pero en el sofá solo resbalaba, así que dirigió las manos a sus nalgas para apretarlas y separarlas, dejando que el otro llegara más profundo – ahh… más… por favor – sus palabras se entrecortaban, sentía que se derretía, hasta que ya no pudo más y se corrió abundantemente a la vez que se tensaba y apretaba el pene del moreno, aprisionándolo, haciendo que eyaculara en su interior.

Se quedaron unos minutos más en la misma posición, regularizando sus respiraciones y dejando ir los últimos espasmos producto del orgasmo. Rivaille salió del cuerpo de Eren, luego lo tomó entre sus brazos y lo acostó en la cama que anteriormente se había negado a usar. El más joven se dejó, pensando que su comprador deseaba un segundo round, mas se sorprendió cuando este simplemente lo miró con frialdad, como si quisiera llegar más allá de sus pensamientos, luego se acercó a su rostro para besarlo.

-Lo siento, no se nos está permitido besar… en la boca – el muchacho esquivó los labios del mayor volteando el rostro – cualquier otra cosa que desee hacer… no me negaré.

-No eres más que un mocoso estúpido – el pelinegro se levantó de la cama y empezó a buscar su ropa para vestirse, después se dirigió a la puerta y se dispuso a salir de la habitación, si decir ni una sola palabra más. Antes de cerrar, pudo escuchar la voz del ojiverde – "Si desea volver… pregunte por Eren Yeager" -

-o-

Eren se quedó un par de horas, acostado y mirando al techo, se sentía sucio, utilizado y lo peor era que había disfrutado tener sexo con un completo desconocido – "me gustó venderme" – soltó una risa hueca y llevó una de sus manos a sus labios, acariciándolos. Había mentido sobre el beso, jamás se lo prohibieron, pero quería poder mantener aunque fuera esa parte tan pequeña sin ser ultrajada y así entregársela a aquella persona que amara de verdad… si es que algún día podía hacerlo. Unas lágrimas cayeron incontrolablemente de sus ojos y terminó por derrumbarse, comenzando a llorar lleno de rabia y desolación, lamentando en lo que se había convertido y no cesó su llanto hasta que se quedó completamente dormido.

-o-

En el otro lado de la ciudad, en un complejo de lujosos departamentos, un hombre de cabellos azabache entraba a su piso. Lo primero que hizo fue dirigirse al baño y darse una larga ducha, odiaba estar sudado y oler a sexo, prefería bañarse y acostarse tarde antes de dormir con su cuerpo sucio. Luego sacó un pijama limpio de sus cajones y se metió a la cama, tapándose con sus pulcras sábanas blancas.

-Eren Yeager –repitió ese nombre nuevamente, era la octava vez que lo hacía. No entendía como era posible que ese mocoso le hubiera otorgado el mejor sexo de su vida.

Rivaille decidió apartar esos pensamientos de su cabeza, de todos modos ese chico no era diferente de las rameras que vio esa misma noche y le causaron asco, intentaba convencerse, pero su interior sabía que eso no era cierto. Terminó por quedarse dormido, rendido por la persistente presencia de los ojos verdes de Eren rondando su cabeza.

.

.

Holi, holi, aquí traigo otro capítulo, me dio así como un atacaso artístico por lo que no me costó nada escribir esta vez *-*, sin embargo no sé si pueda llevar el ritmo que tengo así que prometo actualizar sí o sí todos los fines de semana y si me ilumino otra vez quizás actualice durante la semana.

Espero hayan quedado conforme con el lemon, mi intención era que igual se notara que es sexo pagado o.o, más adelante tendrán sexo con amors xD.

Quiero agradecer por sus reviws, los contestaré todos en un rato más ^^. Saludos especiales a Kote-chan 54 y Dark Moon 00 quienes fueron las primeras en comentar mi historia y me hiceron ñoñamente feliz, también para Hanniel que me ayuda a corregir *-*.

Eso, nos leemos =D