Y las cosas no mejoraron con el pasar del tiempo, pasó casi un año desde aquella noticia y las cosas habían cambiado mucho. Ahora Stan se había convertido en el novio psicópata obsesivo que enviaba a su pareja a casa con gorro y bufanda, Kenny valoraba toda esa preocupación y atenciones, pero ¿para qué cubrir el sol con un dedo? Él jamás la había necesitado.
Por otro lado Kenny tenía otras cosas en qué pensar, ya había cumplido los 16 y estaba decidido a irse, tristemente por Stan que proyectaba su relación con mucho futuro, para Kenneth era todo lo contrario, se podría decir que "Ya había hecho las maletas" y solo faltaba la despedida.
Aquel día se vieron en la terraza del apartamento de un amigo en el cual había decidido hacer una "fiesta" organizada por Kenny, ojo, "organizada" no "pagada", cada uno llevaba su alcohol.
Kenneth lo había invitado a fumar un cigarrillo para tomar un poco de aire, lo sé suena ridículo pero así funcionaban las cosas en el cerebro de Kenny.
Stan se acercó a la baranda y sintió la brisa helada removerle los cabellos libres fuera de su gorro.
"Esto es genial, nunca había estado en la terraza de un edificio tan alto"
Kenneth encendió un cigarrillo y se lo pasó a Stan.
"Excelente, se agrega a la lista de primeras veces que has tenido conmigo Marsh" Le sonrió divertido en lo que terminaba de encender su propio cigarrillo.
"Que modesto, me alarma un poco esa "humildad" viniendo de ti Kenny"
Kenny se echó a reír y se acomodó junto a él en posición contraria, de espaldas a la baranda mirando hacia la puerta del ascensor, Stan seguía observando el paisaje nocturno lleno de luces.
"Tengo algo que decirte Stan…" Usó un tono de voz mucho más serio y quedo.
Stan volteó a verlo por la metamorfosis en el ánimo de su novio.
"¿Pasa algo?..." porque si, un año juntos como novios no es lo mismo que como amigos, queriendo o no aprendes a descifrar gestos corporales, tono de voz y muchas cosas cuando pasas más tiempo en otro plan con una persona. Stan lo conocía ya lo suficiente en "ese plan" como para saber que se venía algo serio, lo que no pensó fue en el tamaño de la bomba que se venía.
"Si, pasa algo Marsh…" Kenny bajó la mirada exhalando el humo al suelo.
"Bien… ¿Qué es? Pero no pongas esa cara de drama Kenny, que no va contigo, vamos dime… ¿estás embarazado o qué?"
Stan se echó a reír y Kenny como siempre le lo acompañó pero esta vez con una risa floja.
"Ya quisieras marica…"
"solo dime…"
Kenneth levantó la vista al fin para mirar de frente a Stan, quien por sus facciones se notaba que jamás estaría preparado para algo así… pero debía decirlo, sería mucho peor si solo se iba y lo dejaba sin una explicación.
"Stan… 'aclaró su garganta' mañana me voy de South Park"
No supo cómo reaccionar, como si las palabras hubieran llegado de forma muy lenta a su cabeza.
"¿Qué…digo…A qué, por qué? " Lo primero que su cerebro pudo conectar fue que sería algo puntual, como ir volver y ya, pero el mutismo del McCormick y su cara de pesar ante sus inocentes preguntas le dijeron mucho más que su vaga noticia anterior.
"Kenny…¿De qué estás hablando?..." Le dijo con la voz mínimamente alterada.
"Me voy Stan, me iré a vivir a Denver."
Todo pasó en un segundo en la cabeza de Stan, todo el tiempo que vivieron, las citas al centro comercial, los fines de semana en su casa sin nada más que unas películas y una consola de videojuegos, las veces que Stan le enseñó a manejar su auto, cuando Kenneth lo invitaba a casa y se las arreglaba para preparar algo decente para comer. Todo.
Se echó a reír fingiendo demencia, Stan sabía que no era una broma típica de Kenny pues de haberlo sido le habría cogido por culo a Stan y a Kenny no le agradaba lidiar con un Stan molesto por tres días. Pero fingió demencia, ni siquiera se molestó, porque muy en el fondo sabía lo que se venía.
"Eres un pendejo Kenny… ésta vez no voy a creer tus pendejadas, marica"… Pero esta vez la eterna sonrisa de Kenny que se hacía presente hasta en la más mínima idiotez sin gracia, no estaba, en lugar de eso su rostro lucía opaco y culposo.
"Lo siento Stan… "
Entonces Stan exigió respuestas, razones… errores, sacó sus frustraciones y demonios, lo increpó de muchas formas para luego disculparse, Kenny permaneció estoico todo ese tiempo, cosa que a Stan le enloquecía, su novio nunca fue así con él y no poder descifrar sus verdaderos motivos lo enloquecían.
"Ya te dije Stan, no es una decisión de ayer u hoy… esto lo llevaba planeando hacía mucho tiempo, incluso desde antes de comenzar una relación contigo viejo, para ser sincero… amigo, nunca pensé que lo nuestro duraría tanto…"
Stan se echó a llorar, sus ojos inundados en lágrimas y enrojecidos por la casi patológica piel blanca le aplastaban el corazón a Kenneth, los cristalinos ojos azules de Stan siempre le gustaron mucho, eran enormes y llenos de energía, distintos a los de él, que eran de un celeste casi albino.
"Stan, déjalo por favor, no llores… también es difícil para mí esta situación…" Se acercó al más alto y lo abrazó llevándolo a su pecho, Stan sollozaba como un niño y Kenneth acariciaba su cuello desesperado sin poder hacer nada más. ¿Cómo aliviar el dolor de una pérdida? Fácil, con algo o alguien que llene ese vacío, eso Kenneth lo sabía más que bien, sabía que en un par de semanas Stan estaría de puta madre, lo tenía más que claro… Kyle se lo había asegurado.
"No Kenny, tú eres el que se va, obviamente tus motivos son mucho más importantes que dejarme a mi ¿cierto?..." Stan se separó y limpió sus lágrimas, se quedó de pie por un momento como si iba a hacer algo pero cerró sus ojos en un puchero y volvió a los brazos de Kenny, como si hubiese hecho el intento de ser frío y duro con él, pero ¡vamos! Stan no es de esos chicos, puede parecer un vikingo, de aspecto fuerte y rudo, pero es lo más alejado a eso, Kenneth lo compararía más como un gigante amigable.
Se quedaron largo rato ahí, tirados en el piso del balcón sin hablar nada, Stan abrazado de Kenny y éste sin saber cómo decirle que debía marcharse, aún le quedaban algunas cosas por hacer antes de partir.
Luego de otro largo rato bajaron de vuelta a la fiesta, eran casi las dos de la madrugada y algunos de los chicos ya estaban en nota, habían improvisado una pista y habían varias parejas bailando, gracias a dios las luces y la música acallaron los sollozos ahogados de su ahora ex novio, porque si, Kenneth le aclaró que su relación debía tomarse un receso, al menos el tiempo que estuviera fuera, le había argumentado que no le sería fiel y Stan ridículamente, aquel motivo lo entendió muy bien.
Cuando casi cruzaban la puerta, Stan le soltó la mano, Kenneth volteó a verlo y este se quedó parado en la puerta.
"¿Qué haces?" le preguntó extrañado Kenny.
"Pues, quedarme…" le dijo Stan, ya algo más cuerdo.
"¿Solo?..."
"¿A qué te refieres con solo Kenny, eh? Me estás jodiendo o qué?..."
Entonces cayó en la cuenta, simplemente estaría sin él, lo que significaba que le había dicho indirectamente que estaría solo desde ahora.
"Stan…"
"No te disculpes Kenny, no estaré solo, mira cuanta gente hay…"
Kenneth agachó la cabeza y suspiró, le miró por última vez y le hizo una veña de despedida con la mano.
"Kenn… espera…" Salió de dentro del departamento y dejó la puerta junta, se acercó a él y le tomó las mejillas acercándolo a su rostro y mirando sus ojos un poco sorprendidos. Entonces, juntó sus labios en un último beso, tranquilo y lento…
"Extrañaré esto…" le dijo Kenn luego de separarse, a lo que Stan respondió con una débil sonrisa.
"maldito seas Kenny… yo también" Kenny sabía que lloraría; entonces el otro giró de golpe sin más luego de eso, entró al departamento dando un fuerte portazo al cerrar y dejó a Kenneth con aquel beso vivo en los labios. Este suspiró y emprendió camino, le quedaba la última y más importante cosa que hacer, despedirse de Craig Tucker.
Llegó a un teléfono público y tomó su celular, marcó en su agenda telefónica la letra "T" y bajó hasta dar con el apellido "Tucker".
Al otro lado de la línea le contestó la seca voz de Craig.
"Hola…"
"¡Heeey! Tucker, soy yo…" le dijo usando ese tono alegre que estaba explotando al máximo, pues pocos ánimos tenía después de la escena que se había montado Stan poco tiempo atrás.
"¿Qué quieres McCorcmick?" Le tajó el siempre cortante Craig Tucker.
"Pues, verás… mañana me voy por la mañana y quería…"
"¿Quieres verme?"
"Um, si…"
"No, no tengo nada que decirte McCormick, solo vete, que tengas buen viaje, adiós" …bipbip.
Fin.
Si, esa era la "cosa importante" que debía hacer Kenneth antes de largarse de ese jodido pueblo, hablar con Craig Tucker, pero no contaba con que lo mandara a comer mierda 'no es cierto, si sopesaba la idea' así que se fue a casa resignado, lo de su viaje temprano era cierto así que decidió irse a dormir, ya no tenía nada más que hacer y a nadie más quien ver en ese lugar.
