Aclaración: Está ubicado en las tiras Buon San Valentino, en las cuales Italia le obsequia un ramo de rosas rojas a Alemania por el 14 de febrero de manera amistosa y Alemania lo toma como una declaración de amor. A grandes rasgos es sobre el germano confusamente feliz por sus sentimientos a Italia, esforzándose por ser bueno para él, ¿no es lindo?

Nombrando a los nuevos recuerdos

Italia se dejó caer sobre la hierba, inhalando agotado pero con una enorme sonrisa en el rostro. Jugar con Alemania y sus perros era muy divertido, aunque aún no entendía por qué Alemania estaba tan amable con él desde San Valentín, ¿quién sabe? Tal vez las flores cumplieron su trabajo de ablandar el corazón del germano.
Ah, las flores, eso le recordaba que el hombre que se las vendió le preguntó por un nombre para poner en la tarjeta, a Italia le hubiera gustado poner un bonito nombre común y corriente pero acabó escribiendo "Alemania" para extrañeza de aquél amable hombre. Una vez Francia le había dicho que era muy despistado, que si quería llegar al corazón de la otra persona debía preguntar por su nombre primero.

—Hey, Alemania, ¿cuál es tu nombre? —le preguntó al verlo sentarse a su lado en el césped.
El rubio estuvo a punto de contestarle "lo acabas de decir", pero al ver su rostro, extrañamente serio y con los ojos abiertos para observarle entendió de qué iba la pregunta.
—Mi primer nombre es Ludwig.
—Ya veo, como Beethoven —reconoció con una leve sonrisa Italia—. Es un placer, yo soy Feliciano Vargas.
Alemania lo observó a Italia decir eso último como si de un juego se tratara, con un tono infantil y juntando las palmas de las manos, acercándolas a su rostro. Le agradaba ese dulce gesto suyo, ese que usaba para ser amable con las personas, como Japón. E inevitablemente el rubio se sonrojó, estaba encontrando aspectos muy interesantes de Italia más allá de su inutilidad en el campo de batalla.
—Ludwig, ¿puedo llamarte así a menudo?
—Cla-Claro, siempre que los demás países no nos escuchen.
—¡Si señor!
Italia rió suavemente, era divertido estar con Alemania incluso si a veces lo regañaba. No le gustaba admitirlo, pero en momentos como ese le recordaba demasiado al Sacro Imperio Romano, el hecho de estar ahí, divirtiéndose un poco con él. Y la manera en que se había comportado últimamente, sonrojado a veces, torpemente y tratándolo dulcemente… pero no podría decir nada, Prusia le había pedido no hablarle a Alemania del SIR.
Eso le recordaba que nunca pudo escuchar el nombre humano del SIR, era triste, nunca pudieron presentarse como humanos y eso era lo que él más disfrutaba: ser humano, cantar, pintar, comer, dormir. De esa manera se había enamorado y ese sentimiento aún a veces le pinchaba en el pecho, el saber que incluso en ésta época le seguía esperando. Aunque ahora tenía a Alemania, era bueno saberse amigo de alguien tan bueno como él.

—Es por eso que el nombre humano es importante —murmuró mirando al rubio con una ensoñación que lo hizo sonrojarse.
—Vámonos ya, Italia —ordenó levantándose y el castaño le siguió animado.
Tal vez seguiría esperando estúpidamente al Sacro Imperio Romano, pero sabía que tenía a Alemania y con él si iba a aprovechar todo el tiempo que pudiera como humanos y como países.

**~*~Fin~*~**

A/N:
¡Hola de nuevo! ¡Aquí está la ya atrasada viñeta con un Koko muy alegre! ¡Es que fueron 7 reviews! ¡Eso me hace endemoniadamente feliz! ^^
Así que muchas gracias a miko0, Lina-Shan, Osterreicher und Puroisen, Gilbird, freezeLIGHT (por cierto, creo ya había comentado que la trama de este trabajo sí está inspirada en los doujinshis de Risorgimento :D), mikaelaamaarhcp y LoReKaZe131. Ustedes son los mejores =w=.
Bueno, por último, el próximo será de nuestro grandioso Prusia y Hungría en general, así que espérenlo pronto.
Todos sus comentarios, críticas constructivas, correcciones, sugerencias y demás serán bien recibidos.
Oyasumi~.