Glee ni sus personajes me pertenecen. yo solo juego con ellos :P

Capitulo 3. Don't Stop Believin' (Parte II)

-Te matare por esto, Fabray- le susurro Rachel a la rubia debido a que los aplausos del publico no parecían querer cesar.

-Aceptare el castigo con mucho gusto, Berry- replico Quinn con una sonrisa traviesa antes de dejar un beso en la mejilla de la morena que sonrió completamente emocionada mientras abandonaban el escenario dejando solamente a Brody parado allí con el micrófono en la mano.

-Ustedes piensan que esto se ha terminado pero me complace informarles que aun queda una ultima presentación- escucho Rachel que decía el chico llamando la atención del publico mientras la miraba a ella con una sonrisa que llamo la atención de Rachel. -Es un placer para mi presentar a la encargada de finalizar este maravilloso espectáculo. Algunos de ustedes quizás la hayan visto algunas de las obras en las cuales ella actuó o la hayan escuchado como recién tuvieron el placer de hacerlo...

-Quinn... ¿De que esta hablando Weston?- cuestiono Rachel sintiéndose nerviosa mientras Quinn sonreia con culpabilidad.

-De cualquier forma vas a matarme- bromeo la rubia tomando a la morena por los hombros al tiempo que la miraba a los ojos. -Brody esta hablando de ti. Tú eres la encargada de cerrar el show, Rachel.

-¿Qué? ¡No! No lo haré... No lo haré- negó Rachel con la cabeza entrando en estado de histeria. -No puedo hacerlo, Quinn. Llevo meses sin cantar. ¿Estas loca? ¡No lo haré!

-Si lo harás- dictamino Quinn tomándola del rostro. -Mírame, Rachel... Esta mañana me pediste que te ayudara a regresar a lo que eras y eso es lo que estoy haciendo. La Rachel Berry que yo conozco, la que quiero que vuelva, no le importaría el tiempo transcurrido desde la ultima vez que canto por que confía en su talento, lo que le importaría seria dejar a todos con la boca abierta, completamente sorprendidos... Tal y como lo acabas de hacer. Has nacido para esto.

-Quinn, debe subir al escenario- informo Brody acercándose a las dos chicas.

-Rachel, hay un publico esperándote. Escuchalos, quieren escucharte cantar... Yo quiero escucharte cantar- confeso Quinn con un rubor en las mejillas que hizo sonreír a Rachel. -Imagínate que solamente estas tú...

-¿Puedo imaginar que también estas tú?- cuestiono la morena sorprendiendo a Quinn. -Corrijo, es mi fantasía y yo hago de ella lo que quiero, asi que si, vas a estar en mi imaginación... Weston, dame el micrófono.

Se sentía segura. La seguridad y determinación que desprendía Quinn la contagiaba a ella también. Sabia que la rubia tenia razón, ella había nacido para estar sobre un escenario, para cantarle a un publico que en ese momento le regalaba aplausos y vítores haciéndola sentir querida. Era momento de dar un paso a delante y dejar atrás el sufrimiento que la había sumido en esa odiosa depresión que la mantuvo tres meses ajena del mundo. Tres meses que ya no volverían pero que ella se encargaría de recuperar y compensar. Una ultima mirada hacia donde estaba Quinn fue todo lo que necesito para enfrentarse al publico. Ni siquiera le importo que la rubia estuviera abrazada a Brody, lo que le importo en ese momento fue saber que la sonrisa y la mirada de orgullo que tenia Quinn en ese momento eran para ella.

Le había dicho a los chicos de la banda la cancion que debían tocar. Prefirió seguir con la temática que había elegido Quinn: canciones que cantaron en el Club Glee. "Here To Us" había sido elegida para la ocasión. Ya la había cantado y el elegido esa vez había sido Finn, pero esta vez no había elegido a nadie en particular. Podría haber elegido a Quinn pero cantar "Because You Loved Me" de Celine Dion no creía que fuera lo indicado, principalmente por que era una cancion un poco intima, personal, por eso eligio "Here To Us". Terminar como comenzó el show era lo indicado.

Muchas fueron las miradas que lanzo hacia donde estaba Quinn sonriendole. Se sintió más tranquila cuando se dio cuenta de que Brody ya no abrazaba a la rubia sino que se había encargado de volver al escenario con los chicos del curso, entre ellos Alex que apenas la vio se acerco para tomarla de la mano y admirarla como siempre hacia cuando la escuchaba cantar.

La imagen de Rachel con su sobrino fue demasiado para Quinn. Hizo todo lo que pudo para que su corazón latiera con normalidad pero le fue imposible. Muchos conocían a Rachel Berry, la actriz, la chica que estudiaba en NYADA, la que se comía el escenario cada vez que se subía a uno, quien de vez en cuando firmaba algún que otro autógrafo pero nadie conocía, o al menos muy pocos lo hacían, a la Rachel Berry de puertas para adentro, la que hablaba en sueños, la que había sufrido una decepción amorosa recientemente, la que te avisaba antes de abrazarte o la que siempre intentaba ayudar pero que casi siempre metía la pata. Esa era la Rachel Berry que Quinn conocía y la que quería.

Sintió un escalofrío correr por todo su cuerpo cuando la morena se acerco a ella, aun con el micrófono en la mano, y la incito a que la acompañase al escenario. ¿Como resistirse cuando la miraba con sus ojos marrones llenos de ilusión? ¿O cuando le sonreia con esa sonrisa dulce que volvía loca a Quinn?

-Contrólate, Fabray- se reprendió en su mente pero aun asi no pudo evitar esbozar una sonrisa llena de felicidad y de orgullo.

A Rachel poco le importo que la cancion ya hubiese terminado o los plausos y silbidos de aprobación que le regalaron, lo que le importaba a ella eran los ojos verdes que la miraban completamente orgullosos. Dejo de mirar a Quinn solo para comprobar, una vez más, lo perfectas que se veían sus manos unidas.

-Eres la mejor- dictamino Quinn antes de que su sobrino se lanzara a la morena y la alejara de ella mientras que Brody se acerco a la rubia tomándola de la cintura para levantarla del suelo haciendo que ésta soltara una carcajada.

-Tenias razón. Esa chica es puro talento- sentencio el chico con una sonrisa de oreja a oreja. -Ahora entiendo por que la quieres tanto.

-Mírala- pidió Quinn una vez que estuvo en el suelo viendo como la morena era rodeada por los chicos y sus padres firmando algún que otro autógrafo u sacándose fotos cual diva que era. -Ella nació para esto, Brody. Gracias por ayudarme con toda esta locura.

-Yo soy el que debería agradecerte. Has salvado el espectáculo- sonrió Brody contagiando a Quinn pero la sonrisa del chico cambio por un gesto más formal. -Uh, mira. Ahí esta el señor Harper. El amigo de mi madre.

Quinn dirigió su mirada hacia donde señalaba Brody encontrándose con un hombre alto, buen mozo y una sonrisa bonachona que aumentaba a medida que se acercaba a ellos.

-Brody, muchacho. Que placer verte- saludo el señor Harper tendiéndole la mano a Weston. -Estas cada día más grande. Pensar que te conocí cuando eras apenas un niño. Por cierto, como siempre estuviste excelente con tu actuación.

-Gracias, señor Harper- agradeció Brody con amabilidad tomando la mano del amigo de su madre. -Mmm... debo ir a ver a los niños pero lo dejo en buenas manos. Ella es Quinn Fabray, es...

-Sé quien es- interrumpió el hombre con una sonrisa mirando a la rubia. -Ve tranquilo, muchacho. Esta hermosa jovencita y yo tenemos algunas cosas que hablar, ¿Cierto?- Quinn asintió con timidez mientras Brody dejaba una suave caricia en su espalda antes de irse. -Déjame decirte que tenias toda la razón, Quinn. Disfrute muchísimo este espectáculo, me enamore de él. Personalmente, creo que deberían haberles dado más tiempo.

-Gracias, es muy amable y le agradezco enormemente que se haya tomado su tiempo para venir a ver el show. Tengo en claro de que usted es un hombre muy ocupado, Señor Harper- comento Quinn mientras el hombre asentía con una sonrisa en los labios.

-No vayas a pensar que fue una perdida de tiempo venir aqui. Es más, creo que si no hubiese sido por ti jamas habría conocido tan inmenso talento y eso que debido a mi profesión he visto a muchos- repuso el hombre y Quinn se ruborizo mientras buscaba fugazmente a Rachel en el escenario. -Cuando me llamaste y me dijiste que era importante que viniera a ver el espectáculo, lo primero que le dije a mi esposo fue: "Seguramente es otra más del montón" pero veo que me equivoque, definitivamente tiene talento... Más del que cree.

-¿Quiere que se la presente?- pregunto Quinn con emoción y el señor Harper asintió antes de que la rubia saliera en busca de su objetivo.

-Tú vienes conmigo- indico Quinn tomando la mano de Rachel que estaba hablando con Santana. La morena la siguió entre la multitud de padres y alumnos sin saber bien de que se trataba todo eso.

-Señor Harper, le presento a Rachel... Rachel Berry- afirmo Quinn empujando suavemente a Rachel que se quedo petrificada. Lo único que pudo hacer fue buscar la mano de Quinn como si de su salvación se tratase. -La chica de la que le hable.

-Un gusto conocerte, Rachel- saludo el hombre tendiéndole una mano a la morena que le devolvió el gesto con su mano libre completamente nerviosa. -Cambia esa cara, que no voy a matarme... Sino todo lo contrario. Soy productor teatral y musical.

-Quinn, ¿Que esta pasando?- cuestiono la morena sin mirar a la rubia que con disimulo trataba de rescatar a su mano de la de Rachel que cada vez ejercía más presión.

-Pasa que la señorita Fabray, aqui presente, me llamo hace unos días, bueno, varias semanas atrás para decirme que había una obra teatral escolar y que el acto final lo iba a realizar una joven con mucho talento- explico el señor Harper mientras Rachel miraba a Quinn que sonrió con timidez encogiéndose de hombros. -Rachel, déjame decirte que eres puro talento. Confieso que al escuchar "Don't Rain On My Parade" en tu versión dije: "no debo confiarme por que esa es una interpretación de años atrás", al menos eso decía el panfleto que nos entregaron en la entrada. Aun asi tenia la piel erizada y todo por culpa de tu maravillosa voz- Rachel abrió los ojos completamente sorprendida. -Si por ese entonces ya me había enamorado de tu voz, con tu acto final me enamore mucho más.

-¡Oh, por dios!- exclamo la morena cuando el hombre le entrego su tarjeta de presentación.

-Con mi esposo estamos preparando la comedia musical de la Bella y la Bestia. Habrá audiciones dentro de un mes y sinceramente me encantaría que tú estés presente allí- explicaba el señor Harper intercambiando una mirada con Quinn. -Rachel, quiero que seas mi Bella.

-Esta emocionada por eso no habla- indico Quinn por que la morena parecía en estado de shock mirando la tarjeta que tenia en la mano. -Le agradezco por todo, señor Harper.

-Es un placer para mi, Quinn- replico el hombre mirando su reloj pulsera. -Creo que es hora de que me vaya. Debo preparar la cena sino George me pedirá el divorcio- Quinn soltó una risita por la broma. -Permiteme agradecerte por haberme mostrado tan inmenso talento, Quinn. De mas esta decir que tu también eres grandiosa, tienes una de las voces más dulce que he escuchado. Me encantaría contar contigo si alguna vez necesito a alguien como tú.

-Para mi sera un placer, señor Harper- respondió Quinn aceptando la tarjeta que le ofrecía el hombre. -Después de lo que acaba de hacer por mi, solo me queda decirle que soy completamente suya para lo que quiera y necesite.

-Mmm... suena tentador eso- bromeo el señor Harper acariciando el hombro de la rubia. -Pero hay tres contras: la primera, estoy casado; la segunda, soy gay y la tercera podrías ser mi hija- Quinn se unió a la risa del hombre antes de que este continuase: -Me despido, pero nuevamente gracias, Quinn. Estoy seguro de que nos veremos muy de seguido. Adiós a ti también, Rachel. Espero verte en las audiciones. Hazme feliz, ¿Si?

Rachel asintió y Quinn supo que lo hacia por pura inercia. La morena aun seguía sin entender que era lo que estaba pasando. No sabia si estaba soñando o si aun seguía en su estado de depresión llevándola a alucinar cosas. Solo la mano y la mirada de Quinn le hicieron saber que aquello era real, que eso estaba ocurriendo en ese preciso momento. Estaba a punto de interrogar a la rubia cuando la niña que había cantado al principio se acerco a ellas.

-¡Quinn, Quinn!- llamaba la niña completamente emocionada mientras la rubia se inclinaba un poco para corresponder el abrazo que le regalaba. -Esto es maravilloso. Me han felicitado, eso que ni siquiera cante de verdad. Mis padres dicen que están orgullosos de mi por lo que acabo de hacer y... ¡Oh, por dios! ¿Es ella? ¿Es Rachel Berry?

-Si, es ella, Megan- afirmo a Quinn esquivando la intensa mirada de la morena.

-¿Crees que si le pido un autógrafo me lo dará?- cuestiono la niña con timidez en el oído de Quinn que sonrió con ternura. -¿O una foto?

-Rachel, mi amiga Megan quiere un autógrafo tuyo y una foto, ¿Crees que sea posible?- le pregunto la rubia a la diva y ésta solo se limito a asentir. -Ve por la cámara de fotos, Meg. Aquí te esperamos- Quinn espero a que la niña se fuera y se dirigió a la morena: -Ey, reacciona que me estas dando miedo, ¿Acaso no estas contenta? ¿No te gusto mi sorpresa?

Rachel no respondió, simplemente la abrazo. Necesitaba abrazarla, hacerle saber que no estaba contenta, que estaba feliz y que no solo le gusto la sorpresa sino que la amo también. Más aun cuando sintió los brazos de Quinn alrededor de su cintura aferrándose más a ella. Se mordió el labio al sentir como su cuerpo se estremecía.

-Otra vez no, por favor. Ya supere esa etapa- rogó Rachel en su mente cuando se alejo del cuello de Quinn para mirarla a los ojos y se encontró con su mirada y una sonrisa capaz de enamorar a cualquiera. Sentía que le temblaban las piernas pero no sabia si era por la adrenalina del show o por el hecho de tener a Quinn tan cerca de ella.

-Gracias- susurro la morena con los ojos cerrados juntando su frente con la de Quinn que soltó un suspiro que hizo sonreír a Rachel. Cuando se alejaron quedaron mirándose una a la otra, como si no existiera nada más. Siguiendo un impulso Quinn coloco su mano en la mejilla de Rachel acercándola más a su rostro.

-Rachel...- aquel susurro por parte de la rubia hizo temblar todo el cuerpo de la morena que se aferro a los hombros de Quinn.

-Siento interrumpir pero tengo la cámara de fotos, papel y lápiz- interrumpió la niña con emoción.

-Claro, Megan- respondió Quinn pero sin dejar de mirar a la morena, sino todo lo contrario, le regalo un beso en la frente. -Rachel, tu admiradora quiere una foto contigo y un autógrafo.

-Claro, claro- balbuceo la morena aturdida por lo que acababa de pasar. ¿Había estado a punto de besar a Quinn? Ese no era el problema, debido a su trabajo se había besado con varias chicas. El problema estaba en el hecho de que con ellas fue por trabajo pero con Quinn, por alguna extraña razón, lo deseaba.

-Basta, Rachel- se ordeno a si misma en su mente mientras la niña se posaba a su lado lista para la fotografía que Quinn se encargaría de sacar.

-Fui a verte a varias de tus obras con mis padres. Papá dijo que serias la próxima Barbra Streinsand- decía la niña con emoción mientras Rachel le firmaba el autógrafo y le regalaba un abrazo.

-¡Tía Quinn!- exclamo Alex sacando a la rubia de su burbuja Berry. Detrás de él venían sus padres y Alyson que extrañamente sonreia y miraba a su hermano con orgullo. -Ha estado genial el show. ¿Has visto como baile? Cuando hables con Tyler debes decirle que he hecho todo lo que él me enseño y...

-Hola, Rachel- saludo Frannie con amabilidad acercándose a morena para dejar un beso en su mejilla. -Como siempre estuviste estupenda en el escenario.

-Si, debo admitir que para tener el cuerpo tan pequeño cantas muy bien- intervino Alyson cruzándose de brazos. -¿Adonde va todo el aire? ¿A tus piernas?

-Alyson- reprendió Frannie al tiempo que su hija rodaba los ojos.

-Descuida, Frannie. Tu hija y yo nos comunicamos asi, ¿Verdad, rubia?- Rachel busco complicidad en la chica que la miro con una ceja levantada lo cual le recordó a la morena lo mucho que se parecía a su tia Quinn. -Tomo eso como un si.

-Alex, despídete de tus tías y vamonos que ya es un poco tarde y tu madre debe volver a su casa para la cena- intervino el ex cuñado de Quinn regalandole a la rubia una sonrisa fraternal a medida que se acercaba a ella para abrazarla. -Estuviste genial sobre el escenario, Quinn. Deberías replantearte la posibilidad de estudiar comedia musical.

-Me halaga lo que me dices, Zach, pero la artista aqui es Rachel- indico la rubia señalando con la cabeza a la morena mientras ésta se despedía de Alex.

-Eso es amor- susurro Zach en el oído de Quinn antes de alejarse del abrazo. La rubia sonrió con resignación mientras se encogía de hombros.

Tenia una excelente relación con su ex cuñado. Zachary Gallagher, aquel hombre de treinta y cinco años de edad, con el cabello marrón y los ojos azules, sonrisa dulce y mirada amable, que renegaba casi siempre de su nombre por que decía que no combinaba con su apellido. Aquel que llego a la vida de la hermana de Quinn trayendo con él la ilusión del primer amor. Quien le había dado a la rubia dos hermosos sobrinos, quien en sus noches de insomnio pasaban horas debatiendo sobre arte y música, aborreciendo juntos la política. Parte de que a Quinn le gustara el dibujo era culpa de su ex cuñado que le había enseñado todo lo que él sabia. Quinn sabia que a pesar de que se haya divorciado de su hermana, Zach siempre estaría para ella y ella siempre estaría para él. Ambos tenían eso en claro.

Poco a poco el escenario y la sala de actos escolares se fue vaciando. Los padres, alumnos y directivos se iban todos y cada uno de ellos con una sonrisa en los labios, hablando de lo maravilloso que estuvo el show en general, sobre todo el final. Hacia poco más de quince minutos que Quinn se había despedido de sus sobrinos y ahora se disponía a ir a los vestuarios del lugar para darse una ducha.

La sonrisa que tenia en sus labios parecía no querer abandonarla y ella tampoco quería que lo hiciera. Estaba feliz, su sobrino había actuado, bailado y cantado como ella sabia que lo haría. Rachel había recibido su sorpresa y estaba contenta. Tenia una nueva posibilidad de encabezar un espectáculo en el teatro gracias al señor Harper. Cuando Brody le había comentado que un amigo de su madre estaba planeando un nuevo espectáculo automáticamente en su mente apareció el rostro de Rachel, por esa razón estuvo varias semanas intentando contactar al señor Harper en compañía de Brody hasta que por fin lo logro, hacia poco menos de una semana. Sabia que no se resistiría una vez que escuchara a Rachel cantar. Lo había hecho por ella, por su amiga.

Rachel, mientras tanto, estaba sentada sobre el escenario vacio. Parecía que aun no podía salir de su estado de shock y estaba asi por culpa de Quinn. Aquella rubia que le había hecho el mejor regalo de todos, aquella que la miraba con orgullo durante todo el acto. Quien había hecho que en ella renaciera algo que creía que ya había dejado en el pasado y en su mente aun estaba el hecho de desear besarla. Quizás se debía a la adrenalina del momento o al hecho de que estaba tan lastimada que era capaz de dejar su corazón a cualquiera que le ofreciera un poco de cariño. Pero Quinn no era cualquier persona, era su amiga, su confidente, quien la había hecho feliz esa noche por el simple hecho de recordarle quien era ella en realidad.

-Ey, enana. ¿Que haces aqui sola?- cuestiono la voz de Santana sacándola de sus pensamientos. -¿Estas bien? ¿Te pisaron o algo?

-Estoy bien, San. Estoy esperando a Quinn que esta duchándose en los vestuarios- explico Rachel con una sonrisa en los labios mientras Santana se sentaba a su lado. -Ahora que estas aqui me gustaría preguntarte algo si puede ser. Tengo entendido que sigues trabajando en el teatro...

-Ni se te ocurra preguntarme por el idiota de St. James- advirtió Santana con el ceño fruncido que se acentuó más cuando Rachel bajo la mirada. -¡Por dios, Rachel! Te lastimo y ¿Tú aun quieres saber de él? ¡Yo no lo puedo creer!

-¿Tú-tú sabes lo que me hizo?- cuestiono la morena con los ojos vidriosos.

-No, le pregunte a Quinn pero no quiso decírmelo- respondió Santana bajando un poco el tono de voz. -Use todo tipo de torturas con ella, pero aun asi se mantuvo en silencio. Solamente me dijo que tu estado depresivo se debía a algo que había pasado entre tú y el idiota. Te das cuenta, ¿No, Rachel?

-¿De qué?- pregunto la morena con desconcierto mientras Santana rodaba los ojos.

-De la persona maravillosa que es Quinn. Mira, no me pondré sentimental por que el sentimentalismo y yo vamos en sentido contrario, pero Quinn es mi mejor amiga, mi hermanita- repuso la latina sentándose al lado de la morena y tomándole la mano. -Hemos tenidos nuestras peleas, nuestras diferencias pero siempre que una nos necesite estaremos ahí para la otra. Escucha, Quinn ha hecho esto solo para ti. Ha pasado días sin dormir, ha hablado con ese productor que vino hoy y ha hecho muchas cosas más. ¿Crees que ella se merece, después de todo lo que hizo para que hoy estés sonriendo, que tú preguntes por St. James? Yo no lo creo, Rachel.

-¿Lo paso muy mal?- cuestiono la morena bajando la mirada sintiendo ganas de llorar. -Hablo de Quinn.

-Yo no diré nada, mi fidelidad esta con ella en este momento al igual que también lo estará contigo cuando la necesites- respondió la latina. -Solo digamos que volvió a sonreír solo cuando tú lo hiciste.

-¿Y Jesse? ¿Él como esta?- cuestiono la morena sin poder contenerse y sin ser consciente que detrás de ella estaba Quinn.

-Esta mal, Rachel. Tu sufrimiento no fue nada comparado con el que esta sufriendo él- ironizo Quinn con la mandíbula apretada avanzando hacia sus amigas de la mano de Brody.

-¿Estuvo buena la ducha, rubia?- bromeo Santana para quitar la tensión mientras que Rachel bajaba la mirada.

-¡Oh, si!, ¿Verdad, Brody?- replico Quinn ignorando a Rachel que tras esa frase automáticamente la miro.

-Weston, acompáñame a la puerta- ordeno Santana ignorando la mirada asesina de Quinn.

Las dos se fueron dejando a las dos chicas sola en aquel lugar que estaba completamente silencioso, solo se escuchaban los pasos de Quinn acercándose a Rachel que sonrió disimuladamente, sonrisa que desapareció cuando la rubia se sentó a su lado con el rostro serio.

-Hace poco más de dos meses la escuela había anunciado que harían un espectáculo para juntar fondos para materiales escolares y refacciones del lugar- relato Quinn mirando al frente. -Brody fue el encargado de la parte de canto y baile, pero no tenia un espectáculo que mostrar, no se le ocurría que podía llegar a ser. Alex estaba completamente emocionado con la posibilidad de cantar y bailar- Rachel fue testigo de como una sonrisa aparecía en los labios de Quinn que parecía empecinada en no mirarla. -Un día llego a casa completamente triste por que le habían dicho que el espectáculo de ellos no se realizaría. Hable con Brody y nos dimos cuenta de que teníamos lo que el otro necesitaba. Él necesitaba un show y yo un lugar donde mostrar uno.

-¿Para que querías mostrar un show?- cuestiono Rachel en un susurro como si temiera romper la burbuja que se había generado alrededor de Quinn.

-Tenia a una de las personas más geniales que conocí en mi vida encerrada en una habitación, sufriendo y castigándose asi misma por un error que ella no había cometido. Ella no tenia la culpa de que el infeliz del novio no supiera apreciar a excelente mujer que tenia a su lado- Esta vez si la miro y para Rachel fue demasiado. Hablaba de ella y de Jesse. Una lagrima rebelde caía del ojo de Quinn y estuvo a punto de limpiarla pero la rubia se giro nuevamente a su antigua posición. -Tú no tenias la culpa de que Jesse no te supiera amar como te mereces y yo no tenia la culpa de verte sufriendo. Necesitaba jugar mi ultima carta, hacer mi ultimo esfuerzo para que volvieras a ser Rachel Berry.

Rachel parpadeo varias veces para evitar que asi las lagrimas que anidaban en sus ojos cayeran. Se sentía mal pero no por que la rubia nombrara a Jesse sino por lo que estaba contando. Las palabras que estaba utilizando, el dolor que se ocultaba tras ellas.

-Le plantee mi idea a Brody y él acepto. No sé si te habrás dado cuenta pero utilice varias de las canciones que cantamos en el Club Glee. Quiera recordarte los buenos momentos que pasamos allí, que tu recordaras quien eras- continuo Quinn con una sonrisa tierna. -Que eras Rachel Berry, la estrella de McKinley, no Rachel Berry la ex novia engañada de Jesse St. James.

Rachel se acerco silenciosamente a la rubia y con temor la tomo de la mano. Necesitaba transmitirle todo lo que estaba sintiendo en ese momento, que supiera que le agradecía todo lo que había hecho para ella.

-También me hablo de un productor amigo de su madre y le pedí que me contactara con él. ¡Dios, Rachel! si supieras como le insiste a ese pobre hombre de que viniera esta noche. Creo que el esposo creyó que yo era su amante- La suave risa que salio de la boca de Rachel hizo que Quinn se girara para mirarla. Con cuidado casi con lentitud quito el cabello del rostro de la morena. -Era primordial que él estuviera esta noche aqui, tenia que escucharte cantar.

-¿Qué hubiese pasado si yo no venia hoy? Lo hubieses hecho venir en vano- apunto Rachel pero Quinn esbozo una sonrisa de medio lado.

-Créeme, jamas paso por mi cabeza la opción de que no vendrías- respondió la rubia. -Te hubiera traído con la cama si era necesario pero esta noche, de cualquier forma, tú hubieses estado aqui.

-Gracias- susurro Rachel acercándose más a la rubia que se removió nerviosa. -No solo por esto, sino por todo que vienes haciendo, por guardar silencio, por seguir hablándome después de haber preguntado por Jesse... por ser simplemente tú.

-Eres mi mejor amiga, Rachel. Así como lo hice por ti también lo haría por Santana, o Kurt, Tyler, hasta por el mismísimo Brody lo haría- repuso Quinn mientras que Rachel hacia una mueca al escuchar los dos últimos nombres . -Solo quería que volvieras a sonreír. Dime, ¿Lo he logrado, gnomo?

-Si, lo has logrado, rubia- respondió Rachel con una sonrisa sincera justo antes de lanzarse hacia Quinn para abrazarla cayendo para atrás. -Quiero un abrazo de panda.

-¿Uno de gorila no es mejor?- cuestiono una voz masculina en la sala haciendo que las dos se separen automáticamente.

-¡Tyler!- exclamo la rubia yendo a abrazar a su amigo que la esperaba con una sonrisa de oreja a oreja. -¿Que haces aqui? ¿Como es que te dejaron entrar?

-Lo que me faltaba. Pongan los fideos que estamos todos- susurro Rachel para si misma mientras se cruzaba de brazos y de piernas con el ceño fruncido viendo la escena de Quinn con sus piernas alrededor de la cintura del chico.

-¿Qué tal ha estado la rubia con la voz más dulce del planeta?- pregunto Tyler acercándose con Quinn hacia la morena. -Hola, Rachel. Que gusto verte de nuevo.

-Hola, Tyler- respondió la morena mientras de soslayo vio como venían Santana y Brody.

-Pero miren a quien tenemos aqui, el Magic Mike de Connecticut- repuso la latina mientras el chico la abrazaba por la cintura. -Bájame, Collins. Te recuerdo que por muy sexy y apetecible que seas me gustan las mujeres.

Otra cosa que molestaba e incomodaba a Rachel sobre Tyler era la complicidad que mostraba con Santana. Sabia que si le caía bien a la latina el resto seria pan comido. Quinn amaba a Santana, era su mejor amiga también, su hermana como habían dicho miles de veces las dos. Era ley que para conquistar a Quinn Fabray tenias que llevarte bien con su entorno y Rachel sospechaba que Tyler Collins sabia sobre eso. El chico tampoco era malo como para que le cayera mal o algo pero se había enamorado de su amiga y ella no estaría dispuesta a perder a Quinn ni a su amistad.

-Antes que nada, esto es para ti- indico Tyler sacando del bolsillo de su camisa a cuadro algo asi como un sobre pero que estaba decorado con dibujos y crayones, pareciera que lo hubiese hecho un niño pequeño. -Britt lo envía. Es la invitación para su cumpleaños. Dice que no debes faltar.

-¿Britt? ¿Has hablado con ella?- cuestiono Quinn completamente emocionada.

-Si, de hecho. Ahora estamos todos de vacaciones. Dentro de dos semanas volvemos a los ensayos y un mes más tarde a las giras- explico Tyler con una sonrisa de lado que llamo la atención de Rachel.

-Definitivamente Quinn tiene buen gusto- comento es su mente.

-Esta vez se nos unieron Mike y Eleonor, asi que somos más. Tenemos una competencia dentro de poco y necesitamos bailarines. El ganador firmara un contrato y bailara de por vida en cada show que se presente, ¿Sabes lo que eso significa, Quinn? ¡Trabajo!- repuso el chico que tenia la atención de todos lo presentes. -Pero eso ahora no importa, ¿Qué tal si te invito a cenar y seguimos hablando?

-Estaría bueno, pero... ellos... nosotros...- balbuceo Quinn señalando a sus amigos. Frunció un poco el ceño cuando se encontró con el rostro de Rachel completamente serio.

-Ellos pueden venir si quieren. Una reunión de amigos no viene mal. Ademas quiero que Rachel me cuente sus historias del teatro. Siempre me gustaron- señalo Tyler sorprendiendo a la morena que busco la mirada de Quinn pero ésta se encogió de hombros.

-Si tú invitas, yo voy ¿Que dices, Weston? ¿Vienes?- cuestiono la latina mirando a Brody que simplemente asintió un poco aturdido. Santana se dirigió a Rachel que parecía estar en el mismo estado que el chico. -¿Tú te apuntas, pequeño pony?

-Por supuesto. Solo si cenamos en casa- dictamino Rachel sorprendiendo a todos pero más aun a Quinn.

No es que planeara hacer algo macabro o vil. Simplemente quería estar en su hogar. Si algo le molestaba, y estaba segura que asi seria, podía irse a su habitación alegando que tenia sueño o algo por el estilo. En cambio en un restaurante no podría irse tan tranquilamente como quisiera.

-Tú no sabes cocinar, Rachel- indico Quinn con una ceja levantada.

-Pero tú si, anda vamos. Quiero comer en casa, hablar un poco con Tyler y sobre todo saber quien es la tal Britt- indico Rachel con una sonrisa encantadora.

-Britt es la persona más especial que jamas conocerás. Tiene de hermosa lo que tiene de inocente- explico Tyler ofreciéndole su brazo cual caballero a Rachel que lo tomo con la mejor de sus sonrisas.

No es que fuera falsa ni nada por el estilo. Estaba intrigada por saber que era lo que llevaba a Quinn tener una relación y posteriormente una amistad con ese chico, ademas quería averiguar que intenciones tenia Tyler con la rubia.

Durante el trayecto del colegio hasta el hogar de ambas chicas los únicos que hablaron fueron Rachel y Tyler. Hablaron de todo un poco bajo la atenta mirada de Santana, Brody y Quinn.

-Esta celosa- le susurro Santana a la rubia viendo como Rachel se reía de Tyler por que estaba haciendo caras graciosas imitando vaya uno a saber a quien. -No se de que forma. Si son celos por miedo a perderte como amiga o si son por algo más, pero que esta celosa es seguro.

-Pienso igual- intervino Brody que no pudo evitar escuchar la conversación. -Y ahora lo comprobaremos. Tú solo observa disimuladamente, Quinn.

Rachel, que en ese momento estaba riéndose de las caras graciosas que hacia Tyler sentada en el asiento de copiloto, no puedo evitar desviar su mirada hacia atrás cuando escucho la risa suave de Quinn. Su sonrisa fue reemplazada con una mueca de desagrado cuando descubrió a la rubia riéndose de algo que Weston le decía al oído.

-Hay menores presente- ironizo la morena girándose para mirar por la ventanilla perdiendo su mirada en la calle.

-No hay menores presentes, Rachel- afirmo Santana con una sonrisa diabólica. -Que tu tengas la altura de una chica menor de dieciséis años, no significa que seas una.

Rachel ignoro ese comentario. Su mente seguía en la situación anterior. Ya tenia a Tyler Collins casi controlado. Se dio cuenta de que hablar con el chico era agradable, tenia sentido del humor, era respetuoso, divertido pero no podía olvidarse que aun no sabia que intenciones tenia con Quinn. Pero en ese momento parecía que no solo tendría que controlar a Tyler sino que también a Weston.

-Rachel, ¿Estas bien?- cuestiono la Quinn cuando se bajaron de la camioneta de Tyler y se disponían a entrar al departamento.

-Escucha, ya sé que después de lo que paso con... Jesse- repuso Rachel en voz baja solo para que la rubia la escuchara mientras todos los demás entraban al edificio. -Te molesto que haya preguntado hoy por él, pero ¿Era necesario que te refriegues con Weston en frente de mi?

-¿De-de que hablas, Rachel?- se extraño la rubia o al menos fingió extrañarse. Santana tenia razón, Rachel estaba celosa aunque Quinn no debía confiarse demasiado de eso, casi siempre suelen ser absurdos espejismos.

Rachel no quiso responder. Ni ella sabia lo que le pasaba. Lo que si sabia era que le molesto ver a Quinn con Brody. Ese día fue un día de muchas emociones juntas, podía culpar a eso si llegaba a decir algo de más. Estaba a punto de irse y darle la espalda a Quinn cuando esta la tomo de la mano y la tiro hacia ella misma haciendo que sus pechos chocaran.

-No te iras. No hasta que me digas que es lo que te pasa- susurro la rubia mirando a Rachel a los ojos.

-No-no me... ¡Por dios, Quinn! ¿Puedes alejarte?- pidió Rachel apartándose de la rubia que esbozo una sonrisa traviesa. -No me pasa nada. Supongo que se me cruzaron las ideas y-y... la termine agarrando contigo, lo siento.

-Descuida, no pasa nada si solo es eso- dijo la rubia tendiendo su mano hacia la morena. -Vamos, que Santana tiene mis llaves y seguro ya armo un descontrol en nuestra casa.

Rachel acepto la mano de la rubia entrelazando sus dedos. Había perdido el control minutos antes y no tenia razón para hacerlo. Quinn era su amiga, podía hacer de su vida lo que quisiera, ella no tendría por que enojarse con la rubia si esta decidía salir con Weston. con Tyler o con quien sea. Quinn en cambio, se sentía bien. Definitivamente, Santana tenia razón, Rachel estaba celosa, lo que tenia que averiguar era que tipo de celos tenia, si amistosos o algo más. Mientras averiguaba eso se divertiría un poco. Después de todo los celos en pequeñas dosis era divertido.

Llegaron al departamento y efectivamente Santana se había hecho dueña del lugar, había música puesta mientras que la latina y Brody estaban jugando en la consola de vídeos juegos. Como la puerta de la cocina estaba abierta pudieron comprobar que el encargado de preparar la cena era Tyler que ya tenia un delantal puesto.

-Iré a darme un ducha. Tú ayuda a Ty con la cena que parece que se esta haciendo un lío impresionante- indico Rachel que sonrió cuando el chico las miro con una sonrisa en los labios y la cara manchada de harina.

-¿Ty? ¿Desde cuando es 'Ty'?- cuestiono Quinn con el ceño fruncido.

-No lo sé. Desde que me mostró su lado divertido y me enamore de él, ¿Quizás?- bromeo la morena pero Quinn levanto una ceja y eso la hizo reír. -Tranquila, es broma... Quería ver que hacías en el caso hipotético de que yo comenzara una relación con el sexy Tyler Collins.

-Los mataría a los dos. A ti por meterte con uno de mis ex's y a él por meterse con la mujer que... que es mi amiga- se corrigió bajo la atenta mirada de Rachel. -¿No ibas a ir a bañarte, pitufina?

-Ya voy, ya voy, mamá- ironizo Rachel acercándose a Quinn para dejarle un tibio beso en la mejilla. -Santana, después es mi turno de jugar. Quiero ver que tan bueno es Weston en el baile.

Quinn se quedo parada mirando como Rachel se alejaba de allí rumbo a su habitación. Sonrió con ternura cuando la morena desde el piso de arriba le sonrió y le guiño un ojo.

-Rachel me gusta- dejo caer Tyler como si nada una vez que la rubia entro a la cocina dispuesta a ayudar al chico pero ésta la miro mal y el soltó una carcajada. -Oh, no, no. No lo decía en ese modo. Me refiero a que me gusta como persona, es divertida, hermosa, canta como los dioses.

-Como los dioses no lo sé, pero si como los ángeles- agrego Quinn con una sonrisa tonta en los labios mientras Tyler levantaba una ceja. -¿Podemos hablar de otra cosa? Dejemos a Rachel en paz. Ya tuvo demasiado por un día.

-Te pasaste con todo lo que hiciste, Quinn. Definitivamente si esa chica no sale de su depresión con todo lo que hiciste por ella es por que no quiere hacerlo- dictamino Tyler regalandole una sonrisa a la rubia que se encogió de hombros. -No te menosprecie, rubia. Eres una mujer genial, amable. Si, ok, tienes tus constantes cambios de humor pero eso es lo que me gusta de ti, que uno no sabe con que puedes salir. Eres tan impredecible como un rayo.

-Siempre me dices esa frase- recordó Quinn abrazando al chico por la espalda y colocando su mentón en el hombro viendo como preparaba la cena. -Aun me pregunto por que lo nuestro no funciono.

-Yo me he hecho esa misma pregunta durante mucho tiempo- respondió Tyler mirándola momentáneamente con una sonrisa. -Y siempre llego a la conclusión de que funcionamos mejor como amigos. Ok, hacíamos una pareja del carajo. Los dos somos hermosos...

-Ademas de modestos- interrumpió Quinn soltando una carcajada.

-Sabes que somos hermosos. En el sexo eramos dinamita... Si la cocina, el baño, y la habitación de Britt hablara estaríamos fritos, pero una relación es mucho más que eso. Yo tenia mi mente puesta en el baile y tú... bueno, tú tenias, no solo tu mente sino que también tu corazón en New York, ¿O me equivoco?- Quinn negó con la cabeza y el chico se giro para abrazarla. -Lo vuelvo a decir: Funcionamos mejor como amigos. Aunque si quieres tener sexo conmigo nuevamente no me molesta. Solo te pediría que esta vez si dijeras mi nombre- Quinn bajo la mirada completamente avergonzada. -Te amo como a una hermana. Si una hermana con que la que me besaba pero una hermana al fin.

-También te amo- replico Quinn sin saber que justo en ese momento Rachel entraba a la cocina escuchando claramente las palabras de la rubia. -¡Rachel!

-Yo-yo... mmm... Santana tiene...- balbuceo la morena con un nudo en la garganta. -Santana tiene... tiene hambre y pregunto si-si ya esta la comida.

-Dile que en diez minutos ya esta lista- respondió Tyler con una sonrisa encantadora. Rachel no dijo ni hizo nada, simplemente salio como había llegado.

Se sentía estúpida por tener todos esos sentimientos dentro de ellas. Sentimientos que no sabia por que los tenia. Ese día fue una constante contradicción. Por la mañana había estado depresiva, después a la hora del desayuno había dejado un poco de lado su depresión reemplazándola por tristeza al creer que estaba perdiendo a Quinn, alegría cuando descubrió que no era asi, ansiedad cuando se entero de la sorpresa que la rubia tenia preparada para ella, celos cuando supo que Brody Weston estaba con su amiga, descubrió la perfección de su mano junto a la de Quinn, sintió emoción y sorpresa cuando el acto escolar dio comienzo y disimuladamente la tenia a ella como protagonista, celos de nuevo cuando vio a Weston cerca de Quinn, el deseo de besarla cuando el show termino, orgullo cuando supo que la rubia había contactado a un productor teatral para que ella tuviera su gran oportunidad de volver a las tablas, celos nuevamente cuando Quinn desapareció y luego reapareció con Brody tomados de la mano, confusión por las palabras de Santana, se sintió culpable cuando supo todo lo que la rubia había hecho para que volviera a sonreír y ella lo único que quería saber era sobre Jesse. Después se lanzo a sus brazos abrazándola como si no hubiese mañana, sintiendo nuevamente el impulso de besarla, pero no podía. Todo eso había quedado en el pasado y no debía confundir amistad con algo más.

Ahora allí estaba otra vez hecha un manojo de contradicciones. No debía molestarle aquel "Te amo" pronunciado por Quinn que tenia como destinatario a Tyler Collins, aquel chico que con su humor empezaba a caerle mejor. Después de todo era obvio que le dijera que lo amaba si habían sido novios. Se detuvo en seco cuando en su mente se formulo la posibilidad de que quizás Quinn estaría pensando en volver con el chico, al fin y al cabo era todo lo que la rubia necesitaba.

Hacia ya varios meses que la rubia no salia con nadie, al menos que ella supiera, ya era tiempo que Quinn tuviera una nueva ilusión. Que ella haya fracasado en el amor no significaba que la rubia tuviera que hacerlo también. Si Quinn estaba empezando nuevamente un noviazgo con Tyler ella debería apoyarla aunque eso le molestara muchísimo.

-Ey, preciosa. Te estaba buscando, la cena ya esta lista- informo Quinn entrando a la habitación de Rachel. -¿Qué haces aqui?

-Te quiero- susurro Rachel abrazando a la rubia que le correspondió el abrazo completamente desconcertada. -Perdón por haberme comportado asi y gracias por todo lo que has hecho por mi. Eres mi mejor amiga y pase lo que pase siempre sera asi.

Quinn se alejo un poco de la morena para mirarla y tratar de entender a que iba todo aquello pero con lo único que se encontró fue con los labios de Rachel en su mejilla regalandole un lento y sentido beso.

-Vamos a comer. Quiero ver que tan bueno es Tyler cocinando y si es digno para ser tu esposo- bromeo la morena yéndose de su habitación seguida de Quinn que soltó una carcajada.

Durante la cena Rachel se mantuvo un poco callada, analizando a los dos posibles candidatos para conquistar a Quinn: Brody Weston y Tyler Collins. El primero parecía que su única pasión era el canto y el baile. Estaba ejerciendo de profesor de teatro en el colegio de Alex en reemplazo de su primo y que su pasión y su amor estaba en la actuación ademas de lo otro. Hubiese sido el novio ideal para Rachel si no se hubiese ganado el titulo de posible novio de Quinn. Tyler, en cambio y a pesar de todo, le empezaba a caer mejor. El chico había ido hasta allí a pasar sus ultimas semanas de vacaciones y Quinn le ofreció su departamento como lugar de hospedaje.

-Serán las semanas más largas de mi vida- se dijo a si misma Rachel en su mente.

Después de la cena se dispusieron a jugar una batalla de baile en la consola de juegos de Quinn. Obviamente, Tyler se hizo dueño del titulo de mejor bailarín, seguido de Santana y por ultimo Brody. Rachel prefirió mirar como jugaban sus amigos sentada en el sofá.

Tyler era excepcional bailando. Hacia magia cada vez que lo hacia y supo que eso era una de las cosas que seguro llamo la atención de Quinn. Santana, como siempre lo hacia excelente incluso había vencido a Brody en las tres rondas que habían jugado y seguramente lo haría en la cuarta que se llevaba a cabo en ese momento.

Sintió como Quinn se recostaba en el sofá a su lado. Le dedico una sonrisa antes de que la rubia se recostara apoyando su cabeza en las piernas de la morena.

-La mejor de las almohadas- sentencio Quinn en su mente mientras Rachel le acariciaba el pelo llevándola a un estado de sueño que la hizo cerrar los ojos, disfrutando de las caricias de su amiga en su pelo.

-Vas a hacer que me quede dormida- indico la rubia con los ojos cerrados haciendo reír a Rachel que detuvo lo que estaba haciendo con una sonrisa traviesa en los labios. -Jamas dije que te detuvieras, Berry.

-Ey, Quinn, ¿Quieres jugar?- ofreció Tyler interrumpiendo la replica de la morena. Quinn negó con la cabeza mientras esbozaba una sonrisa. -Jo, que aburrida. Así jamas conseguirás novio... o novia.

-¿Novia?- indago Santana deteniendo su baile. -Weston, pon en pausa el maldito juego que esto me gusta. Quinnie, ¿Tú quieres tener una novia?

-Mmm... no lo sé- respondió Quinn como si nada mientras que Rachel la miraba asombrada. -Tu misma dijiste que debía intentar estar con una chica, Santana- la latina asintió con una sonrisa picara. -Lo cierto es que no me molestaría estar con una mujer si de esa forma encuentro el amor nuevamente.

-Weston, te dije que pusieras pausa. Deja de jugar, Ken del subdesarrollo- ordeno Santana antes de volver su atención hacia Quinn que le lanzo una mirada de complicidad al ver el estado de todos los presentes.

Tyler se encogió de hombros tras esa respuesta regalandole una cálida sonrisa a Quinn antes de unirse a Brody en el juego de baile mientras que Weston no parecía para nada sorprendido por aquella respuesta sino todo lo contrario, choco su mano con la de Quinn antes de seguir jugando con intenciones de superar a Santana en el puntaje. La única que parecía aturdida era Rachel, que miraba a Quinn completamente sorprendida.

¿Había escuchado bien? ¿La rubia dijo que podía estar con una mujer? ¿Ese era el secreto tan vergonzoso del que hablaba Jesse? ¿Por eso dijo que lo esperaba de Santana y no de ella? ¿Donde había quedado la chica religiosa, presidente del Club de Celibato? En su lugar había quedado una Quinn más abierta y liberal. Al menos ese comentario asi se lo decía.

Definitivamente podía soportar a un hombre en la vida de la rubia pero no estaba tan segura de poder soportar verla con una mujer, no por discriminarla sino por que en su cabeza no entraba la imagen de Quinn en un relación más que la amistosa con una chica. Para ella, la únicas mujeres en la vida de Quinn debían ser su madre. su hermana, su sobrina, Santana y ella, nadie más.

-Acaríciame el pelo que quiero dormir, enana- ordeno Quinn sacándola de su hermetismo.

Rachel hizo lo que la rubia le pidió sonriendo disimuladamente aunque en su mente aun seguía el tema de la (¿Posible?) bisexualidad de Quinn sin darse cuenta de que la rubia intercambiaba miradas de complicidad con Santana.

Ambas sabían que habían instalado la duda en Rachel, asi como también sabían que Rachel Berry jamas se quedaba con la duda de algo. Quinn sabia que la morena haría lo que fuera por resolver aquel misterio y ella estaba encantada de que asi lo hiciera. Después de todo, no debía dejar de creer.

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Perdón por el retraso. No me maten, no me maten! Surgió algo y por eso no pude actualizar antes!

Como siempre gracias por todo y a todos :)

Hasta la próxima!

Besos y Abrazos :)