Editado por: foxsqueen

Escrito por: Vc1500

Disclaimer: No me pertenece la serie, solo las ideas originales que estén incluidas en este fic.


Final alternativo

Capitulo final: El cambio de rumbos.

I

Tierra - Año 795

Diversas partículas se concentraron en el cielo. En un destello de luz, la máquina del tiempo apareció cargando a los sobrevivientes de la destrucción causada por Zamasu.

La máquina descendió poco a poco hasta tocar el suelo. La compuerta se abrió y Trunks salto de esta, ayudando a Mai a bajar. Cuando vio que Gokú no había bajado por su cuenta, el peli azul dedujo que necesitaría ayuda. Sin embargo, el mencionado cayó fuertemente de la maquina en su espalda con los ojos desorientados

-"¿Señor Gokú?"- preguntó la chica

-"R-recuerden me no observar el exterior cuando viajemos en el tiempo"- Dijo el saiya-jin intentando salir del terrible mareo que sentía.

-"Al parecer todo fue un éxito."- Dijo el ángel observando sus alrededores. Trunks y Mai, luego que el primero retornara la máquina del tiempo a una capsula, también lo hicieron y se sorprendieron al ver que el cielo estaba totalmente despejado, la ciudad estaba como nueva, e incluso las personas caminaban alegres y despreocupada a excepción de los típicos problemas diarios.

Entre todo, no había señal de que alguna catástrofe rondara en los alrededores.

Gokú, quien se había recuperado de las náuseas, se reincorporo y también observo al nuevo mundo que habían llegado. Mientras el azabache mostraba una sonrisa tranquila, tanto la de Trunks como su compañera estaba cargada de emociones al ver que en verdad tendrían una nueva oportunidad de vivir.

Pero ahora todavía no era el momento de relajarse.

-"Si mal no recuerdo, faltaran unos dos días antes de la pelea con los seres que intentaran revivir a Majin Buu, ¿verdad?" Inquirió Whis.

Trunks lo miro serio y asintió.

-"Entonces no tengo tiempo que perder, iré a visitarlo en este momento. Nos veremos pronto."- Dijo con un saludo y posteriormente desapareció en una ráfaga de luz, dejando a nuestros héroes solos una vez más.

Gokú se volteó a sus compañeros con una mirada seria. -"Por ahora creo que deberíamos ver a tu madre, Trunks. Le explicaremos lo que ha pasado y luego nos prepararemos para ir al Planeta Supremo, ¿de acuerdo?" -Trunks asintió con una nueva sonrisa ante el prospecto que volvería a ver a su madre. A la persona que le fue brutalmente arrebatada en su mundo.

-"Por cierto, señor Gokú."

-"¿Si?"

-"Muchas gracias por decidir acompañarnos aquí." - Dijo el peli azul haciendo una leve reverencia junto con Mai. Gokú sonrió. -"No fue nada."

Y dicho esto, entraron al lugar.

Trunks fue invadido por la nostalgia al ver el interior del edificio y a tantas personas trabajando. El guerrero recordaba que luego de la amenaza de los androides, el negocio de las capsulas había vuelto a las andadas, con bastantes mentes brillantes decidiendo echar una mano a Bulma.

Los tres se acercaron a la recepción, donde una mujer joven vestida de traje, con largo cabello castaño y ojos del mismo color escribía en la computadora. Al escuchar los pasos, ella se volteó de la pantalla para saludarlos, arqueando una ceja al ver los atuendos que ellos llevaban. Sin embargo, logro reconocer al peli azul casi de inmediato.

-"¡Joven Trunks! ¡Qué bueno que ya regreso!" - Exclamo animada la mujer con una gran sonrisa.

-"¡Hola, Alice! ¿Sabe si mi madre se encuentra ocupada? Es que necesitamos hablar con ella urgentemente." - Imploro Trunks dejando de sonreír. Alice, al notar la seriedad en su rostro, tomo el teléfono y llamo a su jefa. Luego de unos minutos de conversación, la secretaria lo miro nuevamente con una sonrisa.

-"Sólo al mencionar tu nombre, ella dijo que estaba totalmente dispuesta a verte."- Los tres sonrieron y Trunks les indico que lo siguieran mientras subía las escaleras.

Al llegar a la puerta que conectaba a la oficina de su madre, Trunks estuvo a punto de abrirla cuando se detuvo en seco. Su mano comenzó a temblar de la ansiedad. Varias memorias vinieron poco a poco a su mente, lo cual alimentaban dicho sentimiento.

Recordó como su madre y él se reunieron luego de tanto tiempo para llevar el combustible de la máquina del tiempo. El creía que lograría volver al pasado con su madre y así luchar contra el despiadado asesino, pero en un momento, el apareció y le arrebato a una de las personas que más apreciaba.

Mai miro a su compañero con una mirada triste. En un intento de ofrecerle algún comfort, ella coloco su mano en su hombro con una sonrisa en su rostro. Trunks volteo a verla con una cara de sorpresa y luego de unos minutos se relajó un poco.

Gokú observo a ambos un poco cabizbajo, lamentándose en sus adentros al ver el estado en el cual se encontraban sus compañeros. El guerrero apretó los puños jurándose a sí mismo que protegería este tiempo a costa de su vida, para que algo similar o peor no ocurriera si él podía evitarlo. El moreno salió de sus pensamientos al escuchar la puerta abrirse, pero decidió quedarse atrás y darle un espacio para la reunión familiar.

'Después de todo, creo que sería demasiado para Bulma el ver a su hijo con Mai seguido de alguien que debería estar muerto en este tiempo.' Sonrió nervioso para sí mismo.

Por otra parte, Trunks inhalo y exhalo para calmar sus nervios y decidió entrar junto con Mai. Por más que el peli azul quisiera calmar sus emociones, estas comenzaron a brotar al ver a su progenitora escribiendo algunas notas en su escritorio con una mirada que denotaba concentración.

-"Mamá."- Una simple palabra hizo que la científica saliera por completo de su mundo y alzara su vista hacia su hijo.

-"¡Trunks!"- Exclamo alegre y se levantó de su escritorio para abrazarlo con todas sus fuerzas.

El mencionado le devolvió el abrazo casi al borde de las lágrimas al sentir la calidez de su madre rodear su cuerpo. Este hecho no pasó desapercibido por Bulma, la cual sintió como su hombro se mojaba y los hombros de Trunks se contraían con unos silenciosos sollozos.

-"¿Qué ocurre Trunks? ¿Estás bien? "- Pregunto Bulma, pero Trunks no respondió y abrazo a su madre aún más fuerte, soltando todas las lágrimas que hasta ahora había guardado. Bulma intentaba calmarlo pasando su mano por su espalda suavemente, y luego de algunos segundos que parecían horas, Trunks nuevamente se tranquilizó.

Ambos se separaron mientras que Trunks se limpiaba las lágrimas.

-"¿Porque lloras hijo? Me dijiste que te irías al entrenar a algún lugar muy lejos... ¿paso algo malo?"- Trunks intento pensar en alguna forma de decirle a su madre lo que pasaba - "pues veras... em-". En eso, Bulma noto a Mai detrás de Trunks y logro juntar las piezas (o al menos es creía).

-"Ya veo, así que estabas llorando de felicidad porque seré abuela, ¿verdad?"- Dijo con tono pícaro. Ambos jóvenes se sonrojaron por segunda vez.

-"¡M-mama! ¡Claro que no!" - Exclamo Trunks avergonzado. La científica se rio ante la broma que hizo. Después de todo, ella sabía bastante bien que su hijo tampoco era tan irresponsable.

-"Aun así, no sabía que ya tenías novia. Veo que eres todo un galán Trunks."- Continuo dándole unos leves empujones con su codo. Sin embargo, Trunks se mostró un poco serio, lo que hizo que se detuviera. Bulma vio que la mujer también había dejado de sonrojarse y ahora portaba una cara seria.

-"¿Qué ocurre?"- Pregunto Bulma observándolos a los dos con una mirada confusa, en eso, logro divisar algo en el borde de la puerta que despertó su curiosidad.

-"¿Trajeron a otro amigo? Puedo ver parte de las puntas de su cabello detrás de la puerta."- Señalo, lo cual hizo que dichas puntas se movieran como si la persona hubiera dado un pequeño sobresalto. La mirada de Bulma pasó de ser una de curiosidad a una completa de shock cuando poco a poco, la persona detrás de la puerta se hizo presente.

A pesar de que ahora era un poco más delgado y las ropas eran completamente diferentes, podía reconocerlo casi de inmediato gracias a su cabello y su típico semblante despreocupado y sonriente. Ahora era ella quien intentaba contener las lágrimas.

El azabache saludo como siempre lo hacía, de manera sonriente.

-"¡Hola Bulma!" - Todos esos recuerdos de las aventuras que pasaron ambos, y hasta de su dolorosa muerte a causa del ataque cardiaco hicieron que los ojos se le llenaran de lágrimas al ver a su gran amigo de la infancia parado frente a ella. Con todas sus fuerzas, la científica corrió a abrazarlo.

-"¡SON-KUN!"- El azabache se sorprendió un poco ante el gesto, pero nuevamente volvió a sonreír y le devolvió el abrazo gustoso.

Luego que la atmosfera se tornó tranquila nuevamente, todos decidieron ir a la sala a relajarse un poco. Después de todo, aún faltaba contarle todo a su madre, y Trunks quería esperar un poco antes de esto, más cuando veía en ella una inmensa curiosidad, la cual albergaba muchas preguntas al respecto.

Actualmente, Bulma fue a traer unas bebidas mientras que los viajeros se relajaban en los sofás del segundo piso en silencio, esperando a la científica.

-"Aquí están."- Dijo Bulma subiendo las escaleras y cargando las bebidas.

-"Muchas gracias mama."- Dijo Trunks tomando la suya y los demás hicieron lo mismo. La científica se sentó a la par de su hijo y Mai, mientras que enfrente de ellos se encontraba Gokú con su bebida en la mano. Pasaron varios minutos en los cuales nadie decía nada, simplemente tomando del jugo de naranja que tenían, hasta que Trunks decidió comenzar.

-"Mama, tenemos que hablar."- Bulma se tornó seria y asintió, colocando su vaso casi vacío en la mesa y dirigiéndole toda su atención.

Trunks comenzó a relatar desde lo que ocurriría con la batalla de Majin Buu, seguido de la gran amenaza en forma de nada más y nada menos que su amigo de años. El peli azul relataba los hechos bien detallados, ya que todavía los tenía frescos en la memoria. En los momentos más difíciles de la historia, ambas mujeres intentaban calmar al peli azul.

El semblante de Trunks se volvió mucho más tranquilo cuando comenzó a narrar lo que paso después y como una previa amenaza ahora había vuelto a ser el Gokú que todos conocían. Bulma sonrió al ver que su amigo no había cambiado en nada. Gracias a su piedad, el había restaurado el cuerpo de su otro yo. Su sonrisa se volvió más notoria cuando su hijo le relato animado como el Gokú quien había sido revivido y que ahora estaba con ellos, había decidido ofrecer toda la ayuda posible para su futuro.

-"Debo decir que es una situación verdaderamente complicada."- Dijo Bulma, pasados unos momentos de silencio. A pesar de lo extraordinario que sonaba la historia de Trunks, ella no estaba tan conmocionada con el orden de los hechos. Después de todo, ella fue la inventora de una máquina que podía viajar en el tiempo.

-"¡Y que lo digas! A mi todavía me cuesta trabajo entenderlo."- Hablo el de prendas oscuras por primera vez rascándose la cabeza. -"¡Hmph! Tu nunca fuiste hecho para la ciencia después de todo." Dijo Bulma con tono burlón y cruzándose de brazos.

El azabache respondió cruzándose de brazos haciendo un puchero infantil, -"que mala eres Bulma."- Los demás se rieron ante su respuesta. Aunque fuese otro Gokú, era a la vez el que todos amaban con ese aura de tranquilidad e inocencia que solo el podía emanar.

Pero ahora que le habían contado todo a su madre, tanto Gokú como Trunks sabían que debían partir cuanto antes. Ambos guerreros se miraron el uno al otro con una mirada seria y asintieron sin decir palabra alguna. –"¿Hay algo más que deben decirme?"- Pregunto Bulma al verlos.

-"Si, Trunks y yo iremos al Planeta Supremo a advertirles a los demás lo que sucederá y quizás nos quedemos ahí por los próximos días para entrenar."- Explicó el saiya-jin.

Bulma le dirigió la misma mirada seria y asintió, -"tengan mucho cuidado por favor."- Gokú y Trunks asintieron en el acto. El joven se levantó y coloco su mano en el hombro del guerrero mayor en lo que el saiya-jin colocaba dos dedos en su frente. En un milisegundo, ambos desaparecieron sin dejar rastro.

Bulma soltó un aire que estaba conteniendo, recostándose aún más en el sillón con un semblante cansado. -"¿Se siente bien?"- Pregunto Mai con un tono preocupado.

-"Es solo...que son muchas cosas. En verdad espero que todo se solucione."

-"No se preocupe señora. Tanto Trunks como Gokú salvaran el mundo, ¡ya lo vera!" Dijo entusiasmada Mai con una gran sonrisa. Bulma no pudo evitar sonreír al verla -"tienes razón. Debemos confiar en ellos."

II

Planeta supremo

-"¡HAAA!"-Una estocada hacia adelante seguido de un salto y un corte hacia arriba.

-"¡HMM!"-El individuo realizo una serie de cortes en el aire a gran velocidad y haciendo unas piruetas, cayó grácilmente en una pose de combate sin ninguna apertura.

Detrás de él, se escucharon unos leves aplausos. El joven volvió su vista hacia otro que era mucho más pequeño que él, con piel morada y cabello blanco vestido de las típicas ropas de Kaio-shin.

-"Bien hecho, Trunks, estas progresando mas de lo que esperaba."- Dijo el ser Supremo sonriente. El joven peli azul hizo una reverencia hacia su maestro, y luego dijo: -"pero todavía me falta un poco más de fluidez. Aun no me acostumbro 100% al peso de la espada."

-"Y aun así, has llegado bastante lejos."- Agrego otra voz perteneciente a un Shin-jín mucho más alto y viejo que ambos, con piel de color rojo y mismo color de pelo que el más pequeño, solo que en un estil diferente: Era largo le llegaba hasta la espalda media, en vez de ser un mohawk.

-"Tienes razón Kibito."- Dijo el menor dirigiéndose al Shin-jín y luego a Trunks -"bien Trunks, una vez más."- El joven hibrido asintió y se preparó, pero antes de dar un paso, dos personas se materializaron cerca de el.

Cuando los vio, se quedó perplejo. Uno de los visitantes era nada más y nada menos que su amigo Gokú, lo cual ya provocaba bastantes preguntas, pero cuando vio al segundo, prácticamente no tuvo idea de que decir.

Después de todo, no es todos los días que una copia casi exacta de ti mismo y uno de los más grandes guerreros que debería estar muerto a excepción del pasado, estaban parados frente a ti como si nada.

El otro Trunks, el cual había aparecido junto al de ropajes oscuros, se tomó su tiempo para observar los alrededores, sintiendo nostalgia al ver que había vuelto a uno de sus antiguos lugares de entrenamiento.

-"¿Quién eres tú?" Escucho una voz, o mejor dicho, su voz hablar.

-"Escucha, esto parecerá completamente alocado, pero es la pura verdad."- Comenzó a decir Trunks levantando sus manos en señal que no deseaba hacer daño alguno. -"No somos enemigos, es más, puedes comprobarlo al sentir nuestro Ki."- El otro Trunks asintió lentamente, aun con mil y un preguntas en la cabeza, pero al estudiar el ki de ambos, logro calmarse un poco al ver que en verdad no había malas intenciones. Los Kaio-shin, con caras similares a la de su pupilo se acercaron a los tres para ver que ocurría.

-"¿quién eres tú? Acaso eres un clon de Trunks?"- Pregunto Kibito enarcando una ceja. El joven que sobrevivió el ataque de Zamasu inhalo para prepararse para sus siguientes palabras.

- "No, tanto Gokú como yo venimos del futuro."

Silencio total

Tanto el Trunks de este futuro como los kaio-shin se quedaron perplejos ante la revelación.

-"Escuchen bien…"- Hablo Gokú sacándolos de su shock, con las miradas posándose sobre él.

-"No tenemos mucho tiempo. Deben creer lo que les vamos a decir."- Dijo el azabache con un semblante muy serio.

Al paso de unas horas, Gokú y Trunks terminaron de contra todo lo sucedido, y como era de esperarse, los demás estaban helados por las revelaciones. Era una historia simplemente loca y muy compleja para cualquiera después de todo. Aun si fueran individuos acostumbrados a cosas increíbles como los Kaio-shin o Trunks, constaba mucho trabajo creer en las palabras de ambos viajeros. Sin embargo, el Trunks que venia del futuro, o al menos como él decía, había relatado tan a detalle muchos aspectos de su vida junto con su entrenamiento con los Kaio para la batalla contra sus enemigos, que no podían tachar los sucesos como simples tonterías. Al final, luego de responder tantas preguntas y discusiones, todos los presentes lograron calmarse y llegar a una conversación más tranquila. Aun rondaban algunas preguntas en las mentes de los Kaio, pero decidieron guardárselas para otra ocasión.

-"Oh, ¡es cierto!" Exclamo de repente Gokú, dirigiéndose al Trunks con ropas de Kaio -"estabas usando la Espada Z para entrenar, ¿no es así?"

-"E-em, así es, señor Gokú." Respondió con dificultad el joven peli azul, todavía acostumbrándose al hecho que frente a él estaba uno de sus más grandes aliados del pasado, que a la vez perteneció a su futuro. El azabache sonrió de lado -"tengo una idea. ¿Podrías prestármela por favor?"- Solicitó el saiya-jin extendiendo su mano. Aun confuso por las acciones del de ropajes oscuros, Trunks se acercó a entregarle la espada ya que no quería lanzarla por lo pesada que era.

Al tenerla en sus manos, todos se asombraron al ver que Gokú pudo sostenerla sin mucha dificultad, incluso decidió practicar un poco con ella mientras volaba, dando varias estocadas a una velocidad casi imperceptible y rápidamente cambiando de dirección y blandiéndola. Este acto que a Gokú le parecía fácil (debido a todo el entrenamiento que ha tenido hasta ahora) dejó boquiabiertos incluso a su compañero.

Ambos Trunks sabían que Gokú era increíblemente fuerte, pero el lograr manipular una espada tan pesada como si nada era bastante increíble. El azabache descendió nuevamente.

-"Supremo Kaio-sama."- El nombrado lo volteo a ver, "¿s-si?" dijo aun con estupefacción.

-"¿Podría traer el material más pesado del universo por favor?"

-"¿¡Que QUE!?"- Interrumpió Kibito -"¿¡cómo te atreves a hacer una petición como esa!?"- Gokú solo siguió sonriendo como si nada, pero su mirada mostraba la determinación de piedra que lo caracterizaba -"Ah, confíen en mí. Este será el último paso para el entrenamiento de Trunks."

Su voz denotaba tanta seguridad que asombro al Shin-jín. En su mente hasta daba la sospecha como si el azabache lo hubiera vivido y sabía perfectamente lo que iba a pasar. Todo esto lo fue convenciendo de cumplir con la petición dada, y más cuando ya el otro Trunks había mencionado que de una u otra forma, lo haría para probar el filo de la espada. Asumiendo que Gokú quizá se refería a lo mismo, invoco el bloque.

'Perfecto, si todo marcha bien, ambos Trunks obtendrán poderes impresionantes.' Pensó Gokú para sí mismo, sonriendo aún más.

-"Está bien, señor Gokú, probaremos de lo que está hecha la espada."- Declaro el supremo mientras que el bloque caía a la par suya.

-"¿Está seguro que podemos confiar en ellos, Supremo?"- Musito Kibito.

-"Kibito, el Trunks que apareció junto al saiya-jin llamado Gokú detallo paso a paso como fue el entrenamiento que le dimos, y coincide con nuestras acciones al 100%. Además, ellos dos no han intentado asesinarnos a pesar de tener un poder de pelea muy superior al nuestro. Yo digo que es suficiente para confiar en ellos, al menos por ahora."- El asistente no pudo articular palabra alguna ante las palabras de su superior. Muchas veces intento encontrar alguna excusa para desmentir lo que el más bajo había explicado, pero no pudo. Al final, simplemente asintió.

-"Bien Trunks, ahora ve y lánzame ese bloque."- Dijo Gokú preparándose para blandir la espada. Unos momentos de silencio se hicieron presentes en los cuales solo se escuchó el sonido del viento. Arqueando una ceja, Gokú se volteó a ver a ambos Trunks, quienes lo miraban confundido.

-"¿Se referirá a ti?"- Dijo el de ropajes de Kaio.

-"No, como esta es tu línea de tiempo, creo que eres tú."- se respondió a sí mismo.

Una gota de sudor se hizo presente en la cabeza de Gokú al ver el dilema. -"Em...no importa cual Trunks, solo que venga uno de los dos."- dijo antes de soltar una risilla burlona. Ambos peli azules asintieron y el Trunks vestido de Kaio se aproximó al bloque mientras que los demás aparte de Gokú prestaron toda la atención posible.

Trunks levanto el bloque con un poco de dificultad al ver que el material era sumamente pesado, y luego se tornó al azabache, quien mantenía su posición.

-"¿listo, señor Gokú?"

-"¡Listo! ¡Lánzalo cuando quieras!"- Sin más, el guerrero lanzo el bloque con todas sus fuerzas. Gokú puso toda su fuerza en chocar la espada contra el bloque, y tal como era de esperarse, esta se rompió en dos. Gokú evito que el bloque le cayera en la cabeza esquivándolo a ultimo segundo, pero tuvo que cubrirse los oídos por lo que paso después.

-"¿¡QUEEEEEE!?"

-"¡OH NO NO NO NO NO!"

-"¡SEÑOR GOKÚ, PERO QUE HA HECHO!"- Los presentes no creían lo que había pasaba. Los híbridos miraban al azabache como si estuviera loco, aunque el compañero que viajo en la máquina del tiempo le dio mucho más beneficio de la duda que su contraparte. Sin embargo, no le cupo para nada en la cabeza que Gokú partiera la espada en dos declarando que era importante. Era completamente ilógico.

Por otra parte, tanto el supremo Kaio-sama como Kibito se sentían culpables por sí mismos y por haberle hecho caso a Gokú debido a que ahora que la espada estaba rota, la idea había resultado completamente estúpida.

-"Ahora la única arma que teníamos contra Majin Buu ha sido destrozada."

-"Yo no estaría tan seguro."- Se escuchó una voz hablar.

Todos los presentes, a excepción de Gokú, votaron a ver de dónde provenía, y vieron al azabache cruzándose de brazos con una sonrisa que exclamaba '¡Bingo!' y otro ser a la par de el con los mismos trajes que portaba el Kaio del norte, solo que mucho más viejo y con menos pelo.

-"¿Q-quien es usted?"- Pregunto Kibito.

-"AH pues veras, yo soy el-"- y fue bruscamente interrumpido- "¡Anciano supremo Kaio-sama de no sé cuántas generaciones pasadas! ¡Es bueno volver a verlo!"- Exclamo el saiya-jin alegre y sonriente. Una vena proturo en la frente del anciano -"¡ES DE 15 GENERACIONES TARADO!"- Dijo furioso mientras que los demás solo observaban en silencio la plática entre los dos.

El anciano tosió recobrando un poco la compostura -"aun así, veo que en verdad vienes del pasado para saber quién soy."- Gokú se rasco la cabeza como siempre - "haya bueno, es que… oiga, espere un segundo, ¿cómo supo que yo vengo del pasado?"- Dijo intrigado.

-"Muchacho tonto, aunque yo estaba sellado en la espada, logre despertar y escuchar las conversaciones que tenían."- El guerrero chasqueo los dedos - "que bien, eso nos ahorrara explicarle la situación."- continuo alegre, haciendo que el anciano asintiera con una sonrisa.

-"¿Nos ayudara entonces desbloqueando el potencial de Trunks?"- Ambos guerreros levantaron la vista al escuchar las palabras de Gokú.

-"Vaya, ¿acaso mi yo del pasado realizo la técnica especial?"- El asintió - "así es, en el pasado usted desbloqueo el potencial de mi hijo Gohan y así se volvió un gran guerrero..."- soltó con un dejo de tristeza que, para su fortuna, nadie noto.

En todo esto, Kibito y Shin observaban con perplejidad lo que estaba ocurriendo.

-"Oiga supremo, ¿en verdad cree que ese anciano sea su antepasado?"- Dijo Kibito susurrándole al oído a su superior no convencido del todo.-"Eso parece, recuerda que nosotros los Kaio poseemos un ki divino, y siento ese mismo tipo de ki proviniendo de él."- El shin-jín de color rojo volvió a ver lo aun con cara de sorpresa ante todo lo que estaba pasando. -"Ya veo, así que eso es lo que paso. Está bien, entonces usare mi técnica especial."- Sonrió el Kaio anciano.

-"¡Perfecto! Entonces quiero que por favor saques todo el potencial del Trunks vestido de Kaio."

-"Con una condición."- condicionó, levantando su dedo índice para hacer el énfasis.

-"¿Una condición?"- Pregunto el hombre parpadeando lentamente. La sonrisa del anciano se tornó bastante picara.

-"Si logras conseguirme una cita con una bella chica, entonces lo hare." -Tanto los guerreros a excepción del saiya-jin, como los kaio, cayeron de espaldas ante la petición del mayor.

-"¡A-Antepasado! ¡Por favor! ¿¡Qué clase de comportamiento es ese!?"- Exclamo Shin indignado.

En todo esto, Gokú se puso en pose pensativa ignorando lo pervertido que sonaba, primero, el no conocía a ninguna mujer en el futuro aparte de Bulma, Mai y quizá su esposa Milk. Tanto la primera como la última estaban descartadas porque el creía que Bulma ya estaba muy vieja en este tiempo y además sabía que no era correcto que otro hombre cortejara con la esposa de uno.

Estuvo a punto de considerar a Mai, pero una parte de su subconsciente grito '¡PELIGRO!' si se atrevía a siquiera mencionarla a su compañero. Como el hombre era tan o más inocente que un niño, no tenía idea de dónde vino pero creyó que era mejor hacerle caso.

'Que hare? No conozco a ninguna mujer que quiera salir con este anciano...pero quizás...'

De un momento a otro, el azabache apareció frente a ambos Trunks fuera del alcance auditivo del anciano Kaio quien no se había movido de su lugar. El susodicho solo logro escuchar levemente sus voces y que los más jóvenes asentían con la cabeza. El azabache se materializo cerca del gracias a su velocidad con una sonrisa en su rostro.

-"Escucha, no puedo conseguirte una cita, pero te propongo algo."- Dijo Gokú.

-"Muy bien, ¿dime que es?"

El azabache se le acerco a susurrarle al oído -"conozco a alguien que quizá tiene más experiencia que tú en términos de mujeres. Estoy seguro que el estará dispuesto a acompañarte y darte bastantes consejos para conocer a una chica."- El anciano Kaio lo observo con una mirada sospechosa -"estas seguro que podrías presentarme a una persona así."- Gokú hizo una seña de 'Ok' -"¡claro! Te lo prometo."- Dijo con un ademán despreocupado.

En la mente del anciano comenzaron a venir ideas de como él y su compañero podrían visitar lugares no aptos para menores y lo más importante, ¡él lo ayudaría a conseguir chicas! La oferta en verdad se oía prometedora.

-"¡Acepto! ¡Manos a la obra entonces!"

-"¡Muy bien!"- Animo Gokú con su puño alzado, haciendo una seña al Trunks de ropajes de Kaio para que se acercara.

-"Bien Trunks, tu sigue las instrucciones del anciano."- Dijo colocando las manos sobre el peli azul, -"te aseguro que obtendrás poderes impresionantes cuando esto termine."- Al anciano Kaio asintió varias veces.

-"En eso, yo entrenare con tu otro yo y luego ustedes cambiaran de lugar."- Trunks aprovecho ese momento para hablar.

-"Pero… ¿Qué hay de usted señor Gokú?"- La mirada despreocupada del saiya-jin se tornó en una seria -"no te preocupes por mí, ustedes lo necesitan más que yo. Además, solo dos de nosotros podrán obtener esos poderes antes de que llegue la batalla contra Majin Buu."

-"¡Pero entonces usted debería ser quien tenga esta gran oportunidad!"- Argumento Trunks.

-"Confía en mi Trunks. Creo poder tener la suficiente fuerza para hacerles frente."- Fue lo único que dijo con una seguridad que dejo sin palabras al más joven.

Sin tener alguna forma de ir en contra de su amigo, Trunks se limitó a aceptar sus palabras y posteriormente, el anciano comenzó a darle instrucciones. En eso, Gokú retorno con su compañero de viaje y le explico lo mismo. Al saber que el de ocho protuberancias era difícil de convencer, no opuso mucha resistencia y decidió seguir el plan.

Y así el tiempo transcurrió en el Planeta Supremo, con los guerreros preparándose arduamente para el combate que posiblemente cambiaría el destino tanto de los Kaio como del Dios de la destrucción y su ayudante.

Dos días después

-"Ya está todo listo."- Anuncio el anciano Kaio luego de retractar las manos del peli azul que había viajado en la máquina del tiempo. Este se levantó sin sentir cambio alguno, algo de lo que se dio cuenta casi de inmediato y comenzó a inspeccionar su Ki.

-"Que extraño, no siento algún cambio."

-"Eso es normal. Tu poder oculto saldrá a la luz cuando debas luchar."- Explico el kaio. El guerrero asintió y noto que Gokú y el otro Trunks se acercaban a él con semblantes serios.

-"Siento la energía maligna de Babidi en movimiento. Lo más seguro es que intentaran reunir energía para revivir a Majin Buu."- Hablo el Supremo Kaio-sama.

Era la hora de la verdad.

-"Bien, andando."- Dijo Gokú colocándose dos dedos en la frente, mientras que ambos Trunks colocaban sus manos en su espalda.

Un silencio incomodo se hizo presente durante unos momentos.

El semblante de Gokú se mostró alarmado por un segundo. El puntiagudo se tornó a los dos Kaio y Kibito observándolos expectantes.

'¿Que es este extraño presentimiento?'

Sus ojos se abrieron de par en par, como si se hubiese recordado de algo.-"Anciano, Supremo, Kibito, ustedes también vengan."- Dijo con una mirada muy seria que era rarísima de ver.

-"¿Sucede algo, señor Gokú?"- Pregunto el Supremo Kaio-sama.

-"No tenemos tiempo, primero iremos a la corporación Capsula y los dejaremos ahí."- Explico dirigiéndose a ambos Trunks, quienes lo miraban confundido, "necesito que ustedes tres supriman su Ki lo más que puedan cuando lleguemos, ¿entendido?"- Esto lo dijo viendo a los Kaio.

-"Tengo un mal presentimiento de esto."- Musito mientras que volvía a colocar los dedos en su frente al ver que los dioses habían hecho lo que le había pedido.

En un milisegundo, todos los presentes se desmaterializaron del lugar.

De vuelta en la corporación Capsula, ambas mujeres se encontraban relajándose en los sillones donde se habían sentado la otra vez, pero ambas saltaron de la impresión al ver como seis personas se materializaban cerca de ellas, de los cuales reconocieron a 3 como sus compañeros, pero de los demás no tenían idea de quienes eran. Normalmente, una situación ahí conllevaría más explicaciones por parte de los guerreros, pero estaban cortos de tiempo, por lo que simplemente los introdujeron como los Kaio-shin y les pidieron permiso si se podían quedar en la corporación capsula hasta después de terminar la pelea. Al sentir la urgencia en las voces de sus amigos, Bulma les dijo que no había problema, aunque no le gustaba mucho la mirada del mas anciano para con Mai. Gokú y los dos Trunks (quienes decidieron vestirse diferente para diferenciarse) no perdieron el tiempo y volvieron a hacer la tele trasportación para evitar que los malvados cobraran alguna víctima.

III

Bosque frondoso - 50 Km de la ciudad del oeste

-"Señor Babidi, hace un momento pude sentir la presencia de tres poderes fuera de lo común, pero han desaparecido. Sin embargo, el medidor indicaba lo suficiente para poder revivir a Majin Buu."- Hablo un ser alto de color rojo, con dos cuernos en la frente, orejas puntiagudas y vistiendo un traje de color azul con una capa y botas blancas.

Otro ser, ,mucho más diminuto y vestido de lo que parecía ser una pequeña camisa negra con una falda larga celeste y una capa anaranjada, volteo a verlo con una cara llena de confusión -"¿estas seguro de eso Dabura?" - El más alto asintió - "fueron solo unos segundos, pero estoy seguro de lo que sentí. No pueden estar muy lejos."- De pronto, la máquina que rastreaba poderes volvió a mover la aguja hasta casi completar un giro. Ambos seres abrieron los ojos como platos al verlo.

-"Ahora dice que están en esta dirección señor Babidi! ¿Se habrá descompuesto?"

-"Yo no lo creo."- Interrumpió una voz masculina que los hizo voltear rápidamente. Cuando lo hicieron observaron a un hombre vestido de color negro a excepción de su uwagi, una cinta roja y unas botas blancas. El hombre se encontraba de brazos cruzados y sonriendo de lado, como si se estuviera burlando de ellos.

-"¿Quién eres tu granuja?"- Pregunto el mago.

-"Mi nombre es lo de menos."- Respondió el azabache sonriendo, lo cual enfureció al enano. Este se tornó a su sirviente - "¡Dabura, dale su merecido! ¡Mátalo, mátalo!"- Gritaba haciendo un berrinche.

-"Señor Babidi, espere un segundo. El contenedor detecta que ese sujeto posee una energía impresionante."- Los ojos de Babidi se abrieron de par en par ala vez que una sonrisa malévola se hacía presente en su rostro -"entiendo, entonces déjalo agonizando y este aparato se encargara del resto."- Dijo indicando al contenedor.

Dabura sonrió y voló a toda velocidad para atacar al hombre, quien no se había movido ni un milímetro de su posición. Sin embargo, sintió que algo choco fuertemente contra su mejía, lo cual lo lanzo lejos. Babidi se quedó con la boca abierta por lo que había pasado, y cuando volvió sus ojos al frente, otro guerrero con el cabello dorado y unos ojos entre azules y verdes se encontraba con el brazo extendido.

-"Esto es increíble, en verdad la habilidad del anciano Kaio es sorprendente, señor Gokú."- Dijo el de cabellos dorados volteando su vista al azabache, pero la mirada seria que este portaba lo detuvo. -"¡No quites la vista de tu oponente Trunks!"

Trunks presintió el Ki de Dabura aproximándose otra vez y cuando este volteo, Dabura había soltado varias escupidas a gran velocidad. Afortunadamente, Trunks despareció antes que alguna lo tocara y reapareció arriba del demonio. Pero en eso, Babidi uso sus poderes para intentar paralizar a Trunks mientras este no se daba cuenta. Para su desgracia, una figura le propino una patada bastante poderosa que partió en dos al mago.

Dabura se quedó atónito al ver la muerte de su amo, y vio con furia al culpable, solo para sorprenderse que fuera otro guerrero igual que el primero, solo que este vestía una chaqueta azul con una bufanda roja en vez de una camisa desmangada.

-"No permitiré que interfieras, Babidi."- Declaro con una voz fría al ver caer el cuerpo del mago, y le disparo una ráfaga de Ki que lo vaporizo por completo.

Su otro yo seguía pulverizando a Dabura sin darle un tiempo de respiro. Cuando el ser intentaba propinarle un golpe, este lo evadía con suma facilidad. El guerrero le propino varios golpes al estómago haciendo que escupiera sangre, y lo pateo fuertemente en el costado mandándolo lejos. Sin perder un segundo, el guerrero cruzo sus manos sobre su frente, y un brillo comenzó a emanar de estas.

-"¡MASENKO!"- Grito el guerrero disparando un poderoso poder, del cual Dabura no pudo hacer nada más que observar con terror como se acercaba hasta él. El ataque lo envolvió por completo y vaporizo su cuerpo sin dejar rastro alguno.

-"¡Bien hecho!"- Escucharon ambos a Gokú exclamar desde su posición -"sabía que se acostumbrarían bastante rápido a sus nuevos poderes."- Sonrió.

Ambos Trunks volvieron a sus formas base y se aproximaron donde su compañero.

-"Ahora sí, todo se ha terminado."- Declaro el Trunks que había viajado en la maquina con una sonrisa, pero esta se desvaneció al ver que Gokú se había tornado serio y su mirada estaba en otro lugar.

-"Aun no."- Gokú volteo a ver detrás de él, a cierto grupo de árboles, y sus ojos se entrecerraron como si hubiera descubierto algo.

-"¿Sienten eso? Parece un Ki maligno que se está acercando poco a poco. Concéntrense y verán a que me refiero."- Explico el mayor a ambos peli azules.

El Trunks que portaba una camisa desmangada se sorprendió al detectar la maldad del ki luego de concentrarse unos segundos. Pero la reacción que tuvo su contraparte...

Era en pocas palabras, más extrema.

Tenía los puños tan apretados que hasta comenzaban a sangrar levemente, y en su mirada poseía una furia que el azabache nunca había visto en nadie más que Gohan cuando se transformó en SSJ2 por primera vez.

-"Black..."

Una simple palabra fue todo lo que necesito Gokú para saber que ocurría. Poco a poco, una furia similar a la de Trunks comenzó a hacerse visible en su semblante.

'Así que este Ki es de ese maldito...' Pensó apretando los dientes.

-"Trunks."- Llamo dirigiéndose al de camisa desmangada, que los miraba con una cara de confusión al ver que sus Mis estaban aumentando.

-"Ve a la corporación Capsula y quédate ahí con los demás. Nosotros nos haremos cargo de esto."- Dijo con una voz autoritaria poco característica de él. El más joven está listo para argumentar contra su orden, pero no pudo articular palabra alguna al ver lo serio que se mostraba.

- "Este no es un enemigo al que tu podrá derrotar. Déjanoslo a nosotros."- Reforzó el azabache.

Sudor recorrió su frente, pero asintió y se fue volando a su hogar, dejando solos a Gokú u el otro Trunks. -"No quería creerlo, pero en verdad mis sospechas se confirmaron."- Hablo nuevamente el puntiagudo luego de unos segundos de silencio, mientras que el Ki maligno se acercaba más y más. Sintió la mirada de su compañero a su lado:

-"Cuando viajamos en el tiempo con el señor Whis, él dijo que vendríamos al pasado para evitar que el Zamasu de este tiempo se revele, pero al parecer resulto que Black viajo mucho antes que nosotros a este lugar."

-"Pero... ¿no se supone que la destrucción de Zamasu de mi mundo pondría fin a Black de una vez por todas?"- Argumento Trunks.

Gokú solo se puso pensativo, en verdad le costaba comprender los asuntos de la ciencia. Sin embargo, algo hizo click en su mente. -"Espera un segundo. Si hay otro Trunks y posiblemente otra Mai en este tiempo... ¡eso quiere decir que en verdad estamos en el pasado en todos los sentidos!"- Exclamo con los ojos abiertos.

-"Eso significa que..."- Comenzó Trunks.

-"Que Black forma parte de los sucesos del pasado aunque haya venido de otra línea temporal."

Trunks se enfureció nuevamente -"entonces nos aseguraremos de exterminarlo de una vez por todas."- Sin más, ambos volaron a toda velocidad en dirección al Ki.

En otra parte del bosque, una figura vestida exactamente igual que Gokú, con sus mismas facciones, aunque un poco más delgado, caminaba observando sus alrededores con una expresión seria.

'Que extraño, cuando me dirigí al Planeta Supremo, no había nadie ahí. ¿Sera que los Kaio habrán caído en batalla?'

Una sonrisa malévola se dibujó en su rostro, 'Quizá este mundo sea el perfecto para mi plan.'

-"Así que tú eres Black."- Dijo una voz, o mejor dicho, su voz desde lo alto. El Kaio maligno alzo su mirada tan rápido que si el movimiento de su cabeza fuera más extremo, se hubiera lesionado el cuello. Y al ver de quien se trataba, sus ojos se abrieron como platos.

Frente a él se encontraba su viva imagen, aunque sin el potara verde, y a su lado estaba un joven de pelo azul que no reconocía en lo más mínimo. Aun así, el ver al azabache lo hizo quedarse helado.

-"¡Q-que estás haciendo tú al lado de ese mortal!"- Exclamo Black - "¿acaso viniste de alguna línea temporal en la que abandonaste el plan?"- Demando furtivamente. El otro arqueo una ceja -"¿de qué rayos estás hablando? Yo soy Gokú."- Dijo señalándose con su dedo índice.

-"Eso es imposible."- Musito aquel villano -"se supone que deberías estar muerto."

-"Ni yo mismo lo entiendo muy bien, pero eso no importa."- El azabache cerró los ojos y loa abrió al cabo de unos segundos.

-"¡lo que importa ahora es detenerte a toda costa!"- Tanto Trunks como Gokú se colocaron en sus respectivas poses de pelea, espalda a espalda -"Black"- Bramó el joven -"por todas la personas que has asesinado."

-"Y por todos los dioses y Kaio-samas que has exterminado."- Continúo Gokú.

-"¡Te derrotaremos aquí y ahora!"- Exclamaron ambos furiosos mientras se transformaban en Súper Saiya-jin Rage y Blue respectivamente. En un segundo ambos se lanzaron contra el kaio maligno para dar comienzo a la última batalla.

Al ver el peligro que se aproximaba, Black se transformó en Súper Saiya-jin y arremetió contra los dos.

La ironía de las cosas era en verdad palpable. Previamente, dos deidades luchando lado a lado eran las que juzgaban las acciones de un joven en las cuales el solo buscaba el bien y que la tierra se salvara cuando la historia dictaba injustamente lo contrario. En estos momentos, las cosas habían dado un giro de 180 grados. Ahora eran dos saiya-jin con un potencial de desafiar a los dioses quienes criticaban sin misericordia las acciones del otro.

'¿Súper Saiya-jin?' Hace tiempo que no lo observaba transformarse en ese estado. Al parecer fue hasta luego de su ardua pelea contra el señor Gokú que este adquirió la fase Rose.' Analizo Trunks esquivando un golpe de Black. Antes que el Kaio pudiera realizar otro movimiento, Gokú lo contramino con un tremendo golpe al estómago, lo cual ocasiono que escupiera sangre y lo mando de golpe a la superficie.

Sin perder el tiempo, Trunks voló a toda velocidad hacia donde se había estrellado Black, y nuevamente, logro esquivar un Kame hame ha oscuro que se dirigía hacia él.

-"No entiendo qué demonios está pasando aquí, pero no dejare que unas escorias como ustedes me detengan."- Dijo el falso saiya-jin escupiendo sangre de la boca con una mirada llena de furia. Extendió su brazo y formo su característica espada de Ki para atacar de nuevo al de cabellos dorados. Trunks se preparó para el ataque, pero en el último segundo Gokú apareció delate de él.

-¡CLANK!-

Black abrió los ojos al ver que Gokú había bloqueado su ataque sin ningún problema...con su propia espada de Ki, solo que esta era de un color azulado en vez de dorado.

-"¡C-como te atreves a imitar mi técnica, maldito saiya-jin!"

Gokú solo seguía con su mirada seria -"debería darte las gracias por eso, miserable. Al parecer este cuerpo recuerda las batallas que tuviste contra mi otro yo, y algunas de las técnicas. Solo tuve que guiarme por el instinto."- El azabache desapareció su espada, desbalanceando por unos instantes al villano, y lo tomo de la muñeca. Sin perder un segundo, se la quebró haciendo que el otro soltara un quejido muy audible de dolor.

Pero Gokú no le daría el lujo de recuperarse. Contrayendo su brazo izquierdo, le propino un gancho al hígado que hizo que el Kaio-shin se doblegara de la perdida de aire. Las palabras de Whis en uno de sus muchos entrenamientos resonaron en su mente.

'Existen peleas en las cuales un error significa no solo tu muerte, sino la de todos tus seres queridos.'

Gracias a una apertura muy notoria, logro conectarle una patada al estómago que lo mando lejos, destruyendo muchos árboles. Trunks siguió a Black en lo que Gokú se reincorporaba.

'No le des tiempo de pensar a tu enemigo.'

El guerrero de cabellos dorados conecto varios golpes al abdomen de su más vil enemigo, mientras que este intentaba defenderse inútilmente.

'No le des tiempo de respirar.'

Gokú uso su supervelocidad para seguir a Trunks, quien por su parte había contraminado a Black contra una roca luego de un fuerte gancho a la cara.

El guerrero se preparó para propinarle otro golpe, cuando observo en su campo de visión que Gokú se materializaba a su lado, pero esto no lo detuvo, mas al ver que Gokú también tenía la misma idea. Ambos conectaron los golpes en el abdomen del Kaio-shin, haciendo que este soltara grandes cantidades de sangre.

-"Te atreviste a robar mi cuerpo y asesinar a mi familia."- Dijo Gokú mientras ambos retractaban sus golpes, en lo que Black solo los miraba ya muy débil pero aun manteniendo su transformación.

-"Y eso jamás en la vida te lo perdonare."- Sentencio con una voz sumamente fría y enojada.

En un movimiento fugaz, tomo del uwagi a Black y lo lanzo hacia el cielo.

"¡Ahora Trunks!"- Exclamo mientras aumentaban su Ki. Gokú unió sus dos manos cargando su popular técnica, mientras que Trunks extendía sus manos y dos bolas de poder amarillo emanaban de sus palmas.

-"KA… ME"

-"RESPLANDOR..."

-"HA… ME"

-"¡FINAL! / ¡HAAAAAAAA!"- Exclamaron con todas sus fuerzas. Sus técnicas por separado ya de por si eran sumamente poderosas, más cuando habían puesto todo su poder en ellas, pero al combinarse y crear un poder de color blanco puro, era incomparable.

-"N- no puede ser..."- Dijo Black al ver como el inmenso poder se acercaba hacia él. Con las costillas destrozadas, fuertes hemorragias internas y quien sabe cuánto más daño en su cuerpo, no tenía la energía suficiente para quitarse de encima semejante ataque. Por lo que solo pudo contemplar sus últimos minutos de vida en completo shock al saberse derrotado por simple mortales.

-"¡SE SUPONE QUE YO SERÍA EL DIOS DEL NUEVO MUNDO!"- soltó con angustiosa agonía

El poder lo envolvió casi de inmediato.

-"¡MALDICIOOOOOOOON!"- Grito con todo su ser, mientras que su cuerpo se evaporaba sin quedar ningún rastro de él.

Zamasu, o mejor conocido como Gokú Black, había cesado de existir en este mundo y la historia había sido cambiada.

Como si fuese la naturaleza misma agradeciendo a ambos guerreros, quienes se habían a su forma base, una leve brisa acogedora los envolvió junto con el bosque, haciendo que ambos se relajaran mientras escuchaban los sonidos de las hojas de los arboles menearse de un lado hacia otro.

Todo había terminado.

De la nada, un gran destello se hizo presente enfrente de ambos guerreros, lo cual los tomo un poco por sorpresa, hasta que Gokú sintió un Ki familiar.

-"Bien hecho ustedes dos."-Escucharon a Whis hablar con una sonrisa. Tanto Gokú como Trunks hicieron una reverencia ante la presencia del ser divino -"¿no lo cree señor Bills?"

Fue entonces cuando ambos guerreros vieron al dios de la destrucción que se hacía más visible a medida el brillante destello se desvanecía. Los guerreros quedaron confundidos al ver que este no venía solo, sino también ¿acompañado de otro Whis?

-"Hmmph, tardaron mucho en acabar con él. Yo hubiera podido exterminarlo sin problemas."

-"Aun así, si no hubiese sido por la intervención de ellos dos, usted junto con los demás dioses de la destrucción hubieran muerto."- Dijo el Whis del pasado.

La cara de Bills era para reírse. Sus ojos estaban abiertos como platos y todo su rostro denotaba vergüenza.

-"Eres más molesto que mi propio asistente ¿sabes?"

-"Lo sé." Respondió el ángel como si no le importara.

Antes que la situación se saliera de control, Whis del futuro tosió para llamar la atención de los presentes. -"De cualquier forma, tanto Gokú como Trunks han hecho bastante con solo el hecho que hayan protegido a los Kaio de Zamasu. Lo menos que podemos hacer es concederles algún deseo, ¿no lo cree?"

-"¡DE NINGUN MANERA!"- Grito el Dios de la destrucción furioso.

-"Hmm, ¿y porque no?" Pregunto su asistente.

-"Nosotros los dioses no debemos andar concediendo deseos a los mortales."- Dijo de forma altanera y dándoles la espalda a los guerreros, quienes solo observaban con curiosidad la situación.

El ángel se puso su mano en su mejilla de forma dramática -"oh vaya, que se puede hacer. Al parecer tendré que decirle al señor Zeno que un dios se rehusó a ser agradecido por un favor, y dicho favor hasta fue tan importante que se deshizo de un aprendiz de Kaio-shin porque se revelaría tarde o temprano y no quería problemas."- Y por segunda vez ese día, Bills mostraba un rostro gracioso. Al ver que no podía hacer nada, Bills murmuro con una voz bajita.

-"¿Oh? ¿Qué fue lo que dijo?"- Pregunto su asistente colocando su mano en su oreja e inclinándose burlonamente hacia su dirección

-"¡Dije que está bien!"- Exclamo berrinchudo -"a ver, ¿y qué es lo que quieren ustedes dos?"

Gokú y Trunks se rascaron la nuca algo nervioso por la actitud del dios. Después de todo, un movimiento en falso y se convertirían en polvo cósmico. -"El hecho que el futuro ahora ha sido salvado es suficiente para mí." - Sonrió Trunks-"que dice usted señor Gokú?"- Pregunto al saiya-jin de sangre pura

Este solo estaba bastante pensativo sin decir nada, hasta que se le ocurrió una idea -"¡ya se!"- Dijo chocando su puño contra la palma de su otra mano. Las deidades lo miraron expectante.

-"Quiero que nos deje entrenar a Trunks, su contraparte y a mí en el hogar del señor Bills, por favor."- Dijo de manera muy humilde.

Mientras que el dios de la destrucción se sorprendió por la petición del azabache, ambos Whis sonrieron.

-"No suena mal."- Dijo el asistente del futuro. Bills se tomó su tiempo para pensarlo, y una sonrisa de lado se dibujó en su rostro -"aunque no conozca a la contraparte del mocoso, veo que tienen el potencial. Sin embargo, lo permitiré con dos condiciones."- Dijo levantando dos dedos para enfatizar su punto.

-"¿sí? ¿Y cuáles son?"- Pregunto Gokú, poniendo los brazos en jarra como lo haría su esposa.

-"Uno, nos invitaran a probar las diversas comidas que ofrece este planeta. Mi asistente del pasado me estuvo comentando muchísimo acerca de los manjares de aquí."

Whis solo rio.

-"Y dos..."- Su sonrisa de lado se ensancho -"cuando estén más acostumbrados a los resultados... tendremos una batalla. ¿Entendido?"

-"¡Sí!"- Exclamaron ambos y con más emoción cierto guerrero que no podía esperar para la revancha.

Luego que la conversación termino, Whis decidió volver al pasado mientras que ambas deidades de la línea de tiempo correspondiente volvieron a su hogar, con la promesa que iría en unos días para llevarlos y comenzar con el entrenamiento.

Trunks y Gokú volvieron a la corporación Capsula y una emotiva reunión se hizo presente, con los presentes dándose abrazos o saludos en el caso de los Kaio a excepción de cierto viejo que fue pulverizado por cierta mujer de cabellos azules debido a su actitud cuando quería un abrazo por parte de las femeninas.

Esa noche hubo una gran fiesta por parte de la científica para celebrar que el universo había sido salvado. Gokú aprovecho y presento al anciano Kaio con el maestro Roshi de ese tiempo, quien aun vivía junto Oolong, Puar y su tortuga (que también habían sido invitados). Sin más que decir, los ancianos parecían amigos que no se habían visto desde hace años, pero ambos tuvieron que enfrentar la ira de Bulma cuando sus conversaciones se tornaban...más adultas en caso del género femenino.

Cuando Gokú observo a un Ox Satán mucho más viejo, rápidamente se dirigió a espaldas de los demás y pregunto por su familia luego de contarle quien era. Para la desgracia del azabache, su suegro le comento que tanto Milk como Gohan habían fallecido.

El dolor que sintió Gokú al escuchar eso fue tremendo, pero el mayor le consoló, afirmando que Milk hubiese querido que siguiera adelante. Agradecido y con nuevas fuerzas, ambos volvieron a la fiesta, la cual se tornó mucho más animada.

Después de todo, era lo menos que podía hacer.

IV

5 años después

Muchas cosas habían cambiado desde ese entonces, afortunadamente, fue para bien. Luego de la amenaza de Black y Zamasu, el futuro vivió en un periodo de paz donde ningún enemigo que amenazará al universo había aparecido. Los seres humanos nunca se dieron cuenta del peligro que habían pasado y siguieron con sus vidas como si nada, aunque algunos afirmaron ver un gigantesco destello de color blanco salir disparado al espacio, pero pocas personas creyeron semejante afirmación.

Trunks y Mai, quienes habían viajado con el saiya-jin Son Gokú, acordaron ser honestos con sus sentimientos y contrajeron matrimonio, dos años después, tuvieron un hijo al que bautizaron como Gohan, en honor al maestro fallecido del guerrero. El peliazul tambien se dejó crecer el cabello para evitar alguna confusión y para que los demás supieran que, a pesar de que ya existía un Trunks en este tiempo, ambos tomarían rumbos diferentes.

Y así fue, ya que la contraparte del guerrero peli azul decidió dirigir la Corporación Capsula junto con su madre. Al no conocer a la Mai de este tiempo y al ser una persona bastante tranquila, el hasta ahora no ha estado envuelto en alguna relación, decidiendo dedicarse a su trabajo y al entrenamiento que había propuesto Gokú junto con su otro yo en el planeta de Bills.

Por otra parte, los Kaio volvieron a su hogar para poder seguir observando al planeta tierra, eternamente agradecidos con los guerreros por haberles salvado la vida de una muerte inminente. Sin embargo, el anciano Kaio decidía tomarse unas vacaciones para visitar al Maestro Roshi, quien se volvió su aliado oficial en la "búsqueda trascendental de chicas" o algo así, con Oolong acompañándolos. Como ustedes sabrán, nunca tuvieron éxito alguno, pero hasta ahora no se han dado por vencidos.

Y finalmente Gokú, el guerrero legendario quien había revivido gracias a un deseo de su contraparte del pasado, volvió una última vez a la montaña Paozu para hacer unas lapidas para su familia, en honor a ellos y a la vez simbolizando un último adiós. Para su sorpresa, unas lágrimas brotaron de sus ojos mientras se alejaba del lugar que una vez fue su hogar. Como ya estaba acostumbrado a la naturaleza, decidió hacer uno nuevo en otro bosque cercano a la ciudad donde estaba la famosa corporación, y hasta ahora, ha permanecido solo en compañía de la flora y fauna que rodeaban el lugar, pero no dejo que esto le afectara en lo más mínimo. Después de todo, ahora vivía con el nuevo propósito de proteger la tierra junto con los demás hasta sus últimos días.

Hogar del dios de la destrucción Bills

"¡HAAAA!" Exclamo el Trunks de cabello largo intentando propinarle un golpe a su oponente. El vestía su suéter verde parecido al que le regalo su madre en el pasado. Aparte de su cabello largo, que mantenía en una coleta baja, su musculatura se había aumentado considerablemente, pero lo que más llamaba la atención era su cabello que estaba en fase de súper saiya-jin...pero de color azul brillante y con un aura del mismo color rodeándole.

Su oponente, Son Gokú, logro bloquear el golpe aunque con algo de dificultad debido a la fuerza detrás de este. Este aun vestía las ropas oscuras de hace 5 años, aunque su apariencia había cambiado un poco ya que ahora había recuperado su masa muscular, haciendo que la camisa manga larga le quedara algo pegada.

Gokú se encontraba en fase de ¡Súper Saiya-jin Azul al igual que Trunks, pero su estilo de cabello era levemente diferente a antes! Era incluso más puntiagudo y ya no tenía tantos mechones en su frente a excepción de uno bastante pronunciado en su frente y unos cuantos a los lados.

En un abrir y cerrar de ojos, Trunks fue golpeado en su abdomen por la rodilla de Gokú, lo cual lo mando unos metros lejos del antes que fuera detenido por su otro yo, quien vestía su típica camisa desmangada y pantalones. Al igual que su contraparte, este tenía el cabello erizado en forma de Súper Saiya-jin, pero de color azul.

-"¿Estas bien, hermano?"-Pregunto el guerrero atrapando al de cabello largo, y este respondió con un pulgar arriba. Luego de años, ambos Trunks se volvieron cercanos al punto que se nombraban como si fuesen hermanos.

-"Bien, eso será todo por ahora."- Hablo Gokú volviendo a su estado base.

Ambos guerreros asintieron antes de volver a sus formas normales

-"Me tienen sorprendido. Ambos me han forzado a usar mi nivel más reciente, la fase 2 del Súper Saiya-jin Azul."- Les felicito el azabache acercándose a ellos.

Le sonrieron de vuelta, orgullosos por los progresos del entrenamiento en el hogar de Bills.

Ahora eran incluso más capaces de defender la tierra a toda costa.

-"Por cierto, señor Gokú, tengo una pregunta que hacerle."- Dijo el peli azul de cabellos largos.

-"Dime."

-"¿Porque sigue usando esas ropas? Digo, es que siempre lo había visto con su Gi naranja desde que lo conocí y me parece un poco extraño."

El semblante de Gokú se tornó serio y bajo la mirada, lo que causo confusión en el peli azul. Las veces que el saiya-jin mostraba ese tipo de semblante era porque estaba pensando en algo serio.

-"Veras Trunks..." Comenzó a decir con voz baja.

'Quizá no debí preguntarle eso. A lo mejor cause un mal recuerdo en él.'

Pasaron unos segundos de silencio incomodo, en el cual ninguno de los tres guerreros hizo algún sonido.

-"La razón por las cuales uso estas ropas..."- Volvió a decir Gokú. De la nada, su cara seria se tornó su típica sonrisa rascándose la parte trasera de la cabeza. -"¡¿Pues es porque son más cómodas que mi otro traje de batalla, y no creen que se miran geniales?!"- Exclamo con emoción.

Se cayeron de espaldas, mientras que el azabache solo daba una carcajada.

...

En un futuro que estaba destinado a la destrucción, este fue salvado gracias a la intromisión de una deidad y dos grandes guerreros provenientes de un mundo completamente extinto.

Ambos guerreros, quienes al principio fueron terribles enemigos, tuvieron la dicha de una nueva oportunidad en la vida. Uno de ellos al haber sido injustamente asesinado por un dios vil y despiadado que solo buscaba la destrucción de la humanidad, fue revivido nuevamente como el guerrero legendario que con gusto daría su vida por la tierra y el universo. El otro, al haber sufrido tanto en su mundo, pero manteniéndose fuerte hasta el final, logro captar la atención de las deidades, y le concedieron la manera en que el, junto a su familia pudieran vivir en un nuevo tiempo en paz.

Juntos le dieron la bienvenida al tercero, que a pesar de ser menos experimentado en las peleas, no se mostraría débil ante cualquier adversidad futura que quisiese pasarse de listo e invadir el universo. Esta vez estarían preparados, entrenando más allá de lo imaginable con el único fin de proteger a sus seres queridos.

Los tres serian imparables, considerados los campeones de su universo, quienes ahora residirán en el mundo que les había sido dado.

Un mundo que nació gracias a una segunda oportunidad.

Si, un mundo en el cual su historia se encontraba en rumbo hacia un destino lleno de esperanza.

Fin


¡Y eso es todo! A pesar que apesto escribiendo en español, en verdad me divertí haciendo este fin.

Si tienen preguntas, con gusto las responderé vía PM de la mejor manera.

¡Por ahora, nos vemos! No se olviden de dejar un review porfa.

Vc1500, out!