Glee no me pertenece, ni tampoco los personajes, ya quisiera yo ser dueña de Blaine, los Hummel-Hudson, etc., pero no, no me pertenecen, esto lo hago por diversión.
Oh si…AGRADESCO sus comentarios, en serio, así que no teman comentar niñ s
ADVERTENCIA:
Esta historia contendrá situaciones difíciles, mal lenguaje, violencia y por la naturaleza de nuestros personajes principales, una temática homosexual latente, si tienes problemas con cualquiera de estos temas, te recomiendo no sigas leyendo, igual si eres menor de edad no me hago responsable de traumas, yo he advertido que no es una historia apta para todo el público y sin más…iniciamos.
Cap. 2 "Fe"
El goteo incesante comenzó a taladrar su cabeza, no estaba seguro de donde se encontraba, ni cuánto tiempo había pasado, si era de día o de noche, solo sabía que el dolor en su cuerpo era tolerable, aun así no podía abrir los ojos, sentía los parpados pesados, como si en cada uno tuviese 5 toneladas de concreto.
Respiro hondo o al menos lo intento, ya que nuevamente las costillas le dolieron al intentar meter y sacar el aire, entonces paso saliva, sus labios se sentían secos al igual que su garganta, no recordaba bien que había pasado, no estaba seguro de cómo se habían torcido las cosas de tal forma que había terminado sentado contra la pared helada de algún edificio sin piso.
Su cerebro intento dar marcha forzada a sus memorias y pequeños flashazos le recordaban escenarios alternados.
Recordaba haber llegado a Nueva York, como sorpresa para Kurt, recordaba haber patinado sobre hielo, haber tenido una cena en compañía de él y Burt Hummel, recordaba los ojos azul cielo y en ocasiones verde grisáceo de Kurt, recordaba haber dormido en el sofá para no incomodar a nadie y recordaba haber sido prácticamente arrullado por el murmullo de la noche en aquel departamento, recordaba levantarse y empacar, bajar las escaleras con sus maletas y esperar el taxi que nunca llego.
Trato de humedecer sus labios con su propia saliva y descubrió que el labio que anteriormente se encontraba roto parecía estar mejor, aunque los sentía ligeramente partidos por la resequedad, entonces el goteo siguió con más fuerza en su cabeza y se preguntó cómo es que algo tan cotidiano podía estar haciendo eco en su cordura, entonces lo intento, movió los músculos de su rostro para movilizar sus parpados y poco a poco la escasa luz que parecía venir de una pequeña ventana cerrada con tablas viejas y clavos llenos oxidados le permitió notar un poco de su alrededor.
Era una habitación vacía, había un foco en el techo que no parecía haber sido encendido en mucho tiempo, entonces volvió a humedecer sus labios para girar la cabeza y notar más de su alrededor, se encontró sentado en el suelo terroso, con la espalda apoyada contra una pared que apenas tenía trozos de pintura, al parecer gris, movió nuevamente su rostro hacia el otro lado y noto una puerta que algún debió ser blanca, ahora se encontraba con los estragos del tiempo y algo de pintura de colores, entonces noto alrededor una vez más, realmente la pared tenia algunas palabras grafiteadas, no estaba seguro de que decían, no se sentía como para entender la forma en que las letras se distorsionaban en la pared desgastada.
-…Kurt…-jadeo e intento moverse o al menos pensó en hacerlo, ya que ahora mismo recordaba que había escuchado a alguien mencionar su nombre y el solo pensar que Kurt podría estar siendo torturado o estuviesen planeando algo contra él le comenzaba a hacer mella en la cabeza-…por dios… -frunció el ceño e intento ahora si mover su cuerpo, sintiéndolo terriblemente pesado y tintineante-… ¿Qué…es…eso? –murmuro moviendo sus ojos a sus brazos, no estaba vestido igual que como recordaba haberlo estado, su abrigo había desaparecido y solo llevaba la camisa negra con blanco a rayas y sus jeans negros, salvo que todo parecía terriblemente sucio, no le gustaba estar así pero no era el momento para ser quisquilloso, ya que al mover uno de sus brazos y volver a escuchar ese sonido llevo sus ojos más abajo, ahí donde estaba su muñeca estaba un brazalete oxidado, su mirada busco su otra muñeca para encontrarla igual, entonces busco fuerza dentro de su cuerpo y se movió, empujando su espalda contra la pared para apoyarse en algo y poder levantarse-
Unos minutos más y se encontraba completamente de pie contra la pared, entonces cerro los ojos y pudo escuchar el goteo nuevamente, sin saber exactamente de donde venía, no recordaba haber visto alguna toma de agua, así que comenzaba a creer que era producto de su cabeza, intento respirar hondo y logro algo mejor que la vez anterior, aun cuando el dolor en sus costillas era latente.
No fue consiente de cuánto tiempo estuvo así, solo de pie tratando de no caerse y de recolectar fuerza para cada una de sus extremidades, sabia estaba encadenado, pero no quería quedarse sin luchar, no, ya no, desde que conoció a Kurt le había predicado coraje, cuando realmente el que necesitaba coraje para enfrentar al mundo era él.
Relamió su labio inferior, para después abrir nuevamente sus parpados y dar un paso, quedándose quieto unos segundos para asegurarse de que su equilibrio no estaba afectado del otro, después, otro paso, y otro más, podía escuchar las cadenas atrás de su cuerpo, pero aun así siguió, hasta que logro recorrer casi la mitad de la habitación, fue ahí donde el las cadenas dieron su límite y el pelinegro movió sus ojos hacia atrás, ahí estaban, tensas completamente, pero sobre todo firmemente afianzadas a la pared.
Frunció el ceño antes de intentar jalarlas cadenas y vencerlas, una y otra…y otra vez, gruñendo cada vez más fuerte, hasta que se dio cuenta que sus cuerdas vocales no estaban tan dañadas como creía, solo estaban entumidas.
¿Hacía cuanto no hablaba? …o ¿Hacia cuanto no paraba de gritar?
No estaba seguro, recordaba haber peleado, peleo cuando le atacaron al pie del edificio donde vivían Kurt y Rachel, lucho cuando le inmovilizaron los brazos y volvió a luchar cuando despertó y se encontró por primera vez en una sala con muebles viejos, cuando un par de hombres comenzaron a jugar a lanzarle pequeñas canicas al rostro y al cuerpo, recordó luchar cuando apareció un hombre sin mascara que se presentó ante él como si fuera el mejor hombre del mundo, lucho cuando le dijo que todos los insultos que conocía y lucho una vez más cuando le tomo del cabello para escupirle la cara.
Entonces en algún punto de esa masa de recuerdos escucho un sonido, algo ajeno a las cadenas tensarse y destensarse cada que hacia fuerza para zafarse, algo diferente al goteo que en ese momento le pareció amortiguado por algo que venía atrás de aquella puerta, puerta que se abrió de golpe y mostro a un hombre que no conocía pero que le miraba como si él si lo hiciera.
- Hola niño bonito –dijo el hombre de al menos 1.90, ojos verdes y cabello rubio entre cano quien se quitó sus guantes y los guardo en el bolsillo de su desgastada chaqueta – valla…alguien tiene la suficiente fuerza como para moverse…-torció los labios en una sonrisa ladina y justo Blaine pensó en decir algo cuando otro hombre llego, a este lo recordaba, si, era aquel que le había insultado, aquel que en algún momento, por alguna razón había nombrado a Kurt-
- ¿No habías dicho que estaba listo? –pregunto el hombre de alrededor 1.70, complexión delgada, piel blanca y ojos del algún color que no noto, porque estaban enmarcados por una gruesas gafas negras- ¡Dijiste que estaba listo! –gruño con aire desesperado antes de mover su rostro al pelinegro encadenado- …corre la voz de que vale 2 dólares...volveré en la noche y quiero encontrarlo sin fuerza…destruido y…
- No, lo hare –dijo el otro hombro con cara de asco- te dije, nada de porquerías mariconas, te tolero solo porque me estas pagando buena pasta, pero definitivamente no voy a hacerla de padrote de un maricon ¿entiendes? –dijo antes de dar un paso hacia el pelinegro quien le miro ferozmente, pese a que obviamente las tenia de perder- No voy a darte el gusto –dijo mirando directamente al Blaine antes de soltar un puñetazo contra su rostro y tumbarlo al suelo-…veras…-dijo mirando de reojo al hombre de lentes mientras se arremangaba la chaqueta- puedo molerlo a golpes miles de veces, de hecho tomando en cuenta que tuvimos que curarlo para moverlo de lugar debería decir que todo mi trabajo se fue al diablo solo por tu …-camino hacia Blaine quien se había llevado instintivamente las manos a rostro por el golpe recibido- maldito miedo ¡¿Quién carajos crees que iba a saber que teníamos a esta mierda en ese lugar?! –pregunto mientras comenzaba a patear las costillas de Blaine-
- La policía lo está buscando –gruño el hombre de anteojos- ¡Hay anuncios pegados en todos lados!, esa misma tarde me detuvo un policía para preguntarme si había escuchado o visto algo raro en el barrio –rodo los ojos antes de sacar un cigarrillo y prenderlo – tuvimos que movernos y tuvimos que curarlo para moverlo, no podíamos solo trasladarlo en el auto de esa manera, ¿Dónde quedaron tus amigos y su estúpida Van? –pregunto antes de dar una calada al cigarrillo mientras el otro seguía pateando al pelinegro-
- Hey, hey …-se detuvo el hombre entre cano antes de agacharse para tomar los risos sueltos y desordenados de Blaine, tal vez hasta ese momento el pelinegro había sido consiente que no quedaba resto alguno de gel sobre sus cabellos- Mis amigos estaban de visita, no iban a quedarse demasiado por el dinero que les diste, mucho menos iban a dejar que les ensuciáramos su van con la sangre sucia de este marica –dijo antes de golpear a puño cerrado el rostro de Blaine, una y otra y otra vez, hasta que la sangre corrió por sus nudillos- no sabes el asco que me da mancharme con este tipo –dijo soltándolo de golpe, logrando que el cuerpo de Blaine cayera cual peso muerto en el piso-
- Lo quiero muerto para mañana en la noche, no puedo empezar el 2013 con la idea de que sigue respirando –dijo el hombre de anteojos antes de caminar a la puerta y tomar una palanca de acero- tengo que terminar el balance general, así que volveré hasta entrada la noche y quiero encontrar su cuerpo destrozado –dijo lanzándole la palanca al otro quien la tomo al vuelo-
- ¡Hey , tengo que cosas que hacer!, no puedo si quiera golpearlo más por esta noche –dijo antes de jugar con la palanca – tengo una cita con una buena mujer –sonrió de forma torcida- mañana podría traer a unos amigos… y podría ver que se nos ocurre –dijo antes de tomar la palanca de acero con ambas manos por unos segundos en posición horizontal- pensé haberte dicho que nada de armas, pelear es un deporte que se debe hacer limpiamente –dijo el hombre entrecano antes de escuchar como Blaine comenzaba a escupir sangre-
- Y yo pensé que habías dicho que te daba asco tocar a un homosexual –dijo cruzándose de brazos para dejar el cigarrillo en sus labios- solo pensé en facilitarte la tarea, al final no me importa como lo hagas mientras que para las doce campanadas de mañana esa escoria deje de arruinarle la vida de otros con su sola existencia –entonces el hombre de gafas miro el reloj debajo de la manga de su saco color plomo y limpio uno de sus zapatos contra una de sus piernas- cuando termines todo encárgate de dejar alguna identificación, por si le desfiguran el rostro, quiero que le den por muerto sin necesidad de exámenes ni nada, pero sé que si sigues golpeándole así el rostro terminaras …-sonrió de lado con el cigarrillo en los labios- irreconocible
- No sé cómo un puto afeminado como tu puede ser tan diabólico jajajaja –volvió a jugar con la palanca de acero para tomarla con una sola mano – entonces vámonos, mañana ambos tenemos mucho que hacer…y quiero una paga extra por el tiempo perdido y la ofensa a mi moral y religión por haber ido con un puto a que reparan mucho de mi trabajo ¿trato? –pregunto balanceando la palanca de acero cerca de una de las piernas de Blaine mientras este aun adolorido de las costillas y el rostro intentaba buscar algo de fuerza en su cuerpo para moverse, sentía el objeto balancearse demasiado cerca-
- Trato…-dijo el hombre de traje sastre y gafas, logrando con eso que el mayor entre cano golpease con tal fuerza una de las rodillas de Blaine que el grito de dolor hizo un eco estridente entre las cuatro paredes en las que se encontraba encadenado- vendré mañana después de las 12 campanadas…-dijo y giro sobre sus talones para ir hacia la puerta-
- entonces será pasado mañana –sonrió con tono burlón antes de elevar una vez más la palanca de acero para volver a golpear la misma rodilla del pelinegro, quien comenzó a derramar lágrimas de impotencia, dolor y coraje- …muy bien niño bonito… -dijo mirando al pelinegro en el suelo tratando doblándose para tomar la pierna lastimada- debo ir a una cita y necesitare bañarme, pero tú , yo y unos amigos , tendremos un encuentro…digamos…-aventó la palanca a una esquina, esa que seguramente el pelinegro no podría alcanzar- interesante…-sonrió con aire sádico antes de colocarse en cuclillas para tomarle uno de sus mechones rizados- si no me dieras tanto asco, sodomita de mierda, estaría vendiendo tu puto trasero como quiere el otro cabrón…-le dijo con antes de jalar más sus cabellos logrando que Blaine se quejara nuevamente – ohhh… ¿estas llorando princesa? –dijo con fingida ternura antes de soltarle de golpe, logrando que la cabeza de Blaine diera con el polvoso suelo- tienes toooooooooda la noche para descansar ricitos, así que… disfrútala, porque mañana…-se levantó para acomodarse las mangas de su chaqueta- mañana será otro día –canturreo mientras caminaba hacia la puerta, cerrándola tras él para después pasar lo que parecía una por la cerradura-
Entonces…todo fue silencio una vez más, y en algún momento, entre el dolor y el llanto escucho a lo lejos, tal vez afuera del lugar un golpeteo que supuso seria como el goteo que había estado en su cabeza cuando despertó.
Tenía que salir, tenía que escapar de alguna forma y no sabía cómo podría lograrlo, no podía simplemente irse, no había forma y su cuerpo no respondía, una vez más el dolor estaba calándole el rostro, las costillas y ahora como nueva adquisición una de sus rodillas.
Paso saliva y con dificultad trato de girarse, el estar de cara contra el suelo le parecía aún más denigrante que todo lo que ya le había pasado, sin embargo al menos ahora tenía un poco más claro un par de cosas, primero que nada esos hombres debían estar completamente seguros de que no podría salir, de que estaba incomunicado, como para mostrar sus rostros, y segundo, tal vez lo más importante, es que querían matarlo, no era un decir, no era una amenaza al aire de alguien que está molesto, no , realmente le veían muerto para cuando terminase el día de mañana.
-…ma…ñana…-susurro con pesar antes de volver a inter moverse, ahora apoyando las palmas de sus manos contra el piso, tratando de que estas fueran lo suficientemente estables como para permitir al menos sentarse-…31…de…-un esfuerzo más, cerro sus ojos, frunció su ceño y pudo sostener parte de su cuerpo con el apoyo de sus palmas, para con un movimiento, algo torpe y apresurado poder sentarse de medio lado, manteniendo su rodilla dañada contra el suelo- diciem…bre…- apenas lo dijo y no pudo si no romper en llanto nuevamente, el dolor era demasiado, estaba seguro que con trabajo podría levantarse en pie, seguro lo lograba pero no tenía idea de cómo saldría de ahí-
Ya antes había lidiado con homofóbicos, ya antes había sido golpeado e incluso mandado al hospital, pero esto, todo esto pasaba los límites de lo que creyó que podría pasarle a él, estaba orgulloso de ser gay, tal vez no estaba tan orgulloso de todas sus decisiones, pero definitivamente no creía haber hecho algo tan malo a la vida como para que tuviera que lidiar con todo ese dolor, y quería ser fuerte, física, pero sobre todo mentalmente, porque quería salir de ahí, porque quería vivir, porque …quería volver a ver a su familia, a sus amigos de Glee Club, a los nuevos y a los graduados.
Respiro hondo y volvió a intentarlo, arrastrándose sentado de lado como estaba para llegar a la pared, antes había podido levantarse con la ayuda de esta y no creía que fuese posible hacerlo de otra forma, no en ese momento.
Tenía muchas cosas por las que vivir, quería, realmente quería entrar a NYADA, no solo por Kurt, si no por el mismo, quería seguir afirmando los lazos con Sam, con Cooper, quería recobrar a sus padres , tenía una promesa, una muy importante, había dicho que estaría al pendiente de Burt Hummel, ese hombre que no solo era el padre de su ex novio, si no que de alguna forma le había abierto los brazos y le aceptaba como era, ese maravilloso hombre que no merecía todas las enfermedades que había tenido y la que ahora estaba haciendo mella en su salud.
Llego a la pared y lo intento, con todo su ahínco, con toda su fe en sí mismo, se levantaría porque tenía que vivir, porque tenía mucho que hacer, porque… ahora más que nunca quería luchar, luchar por ser mejor, luchar por terminar la prepa, por entrar a NYADA, pero sobre todo, luchar por recuperar a Kurt, por recuperar esas sonrisas, esas miradas.
La rodilla topo contra la pared logrando que volviese a gruñir de dolor, pero continuo, aun cuando nuevamente derramaba un par de lágrimas por el dolor en su cuerpo, aun cuando descubrió que su labio se había vuelto a abrir y que de hecho también sangraba de la nariz, el sabor ferroso llego a su boca cuando volvió a respirar hondo, costándole más dolor por las costillas que ahora estaba seguro tenia rotas, al menos un par.
-…¿Hooooola? –una voz resonó en su cabeza y sus ojos se apurar a revisar el lugar, estaba de pie, lo había logrado, pero se encontraba solo, realmente solo, no había nadie más ahí, así que Blaine supuso que su cabeza estaba comenzando a tener problemas por tanto golpe-
Cerro los ojos debía concentrarse, en serio debía hacerlo, ya estaba de pie, ahora solo tenía que pensar alguna forma de salir, alguna forma de soltarse o de…algo, no estaba seguro aun de que, solo sabía que debía haber una forma.
- ¿Hoooola? –la voz volvió a escucharse logrando que Blaine volviese a abrir sus ojos para volver a escanear el lugar, pero estaba solo, realmente estaba solo, sin embargo estaba seguro de haberlo oído, era una voz cantarina pero preocupada- hoooola hoooola ¿está bien?...-pregunto y Blaine tuvo una subida de adrenalina tal que le hizo despegar su cuerpo de la pared, aquella voz venia de la pequeña ventana tapada con tablas- ¿está muerto? –pregunto y Blaine apuro más su paso, notando que tenía que arrastras un poco su pie para no lastimarse más de lo que ya estaba, al menos eso creía- creo que está muerto –escucho la voz más baja, casi con pena –
- espera…-salió por fin su voz y se encontró más ronco y más desesperado de lo que creía- espera… no…no estoy muerto –dijo cuándo las cadenas se tensaron mostrando así el límite de ellas, sin embargo al haberse movido hacia un lado y no derecho podía llegar a la ventana, a la superficie de las tablas y palparlas, para después golpearlas con una de sus manos- ¿Hola?...¿Ho…la?...por favor… no me dejes…
- ¡Hola! –se escuchó de otro lado y la voz cantarina volvió con bríos- señor…hola… ¿está bien? –pregunto agregando una nota preocupada sus palabras- …hace rato lo escuche gritar, muy, muy feo…estaba jugando aquí cerca…-dijo y entonces fue que Blaine pudo descifrar que se trataba de una niña- ¿está bien?¿le duele mucho?
-…no…no estoy bien…¿Qué hora es? –pregunto Blaine aun desorientado, tenía rato creyendo que era de noche, suponiendo por la poca luz que apenas se podía filtrar por la ventana y cuando habían abierto la puerta, que afuera la noche ya habría caído, pero de ser así ¿Qué haría una niña jugando fuera de un edificio como ese?-…estoy un poco lastimado …¿tu estas bien?- no quiso pensarlo pero tal vez aquella ventana daba a otro cuarto igual, tal vez esa niña estaba secuestrada o algo aun peor-
- Soy Maggy…-dijo antes de que Blaine escuchara como algo se movía entre las tablas pero no tenía idea de que se trataba- mi papa cuida aquí –dijo y por un momento Blaine dudo, aquello podía ser muy malo o muy bueno- yo estoy bien, papa me deja jugar por aquí cuando encuentra ratas en la casa y como les tengo miedo …-Blaine volvió a escuchar aquel sonido, era como si algo raspase las tablas- pueees me saca un rato para matarlas…humm creo que… son las 10 de la noche ¿Cómo se llama?
-…Blaine… -murmuro-…Blaine…Ander..son –no estaba seguro, el pelinegro no quería pedirle ayuda y meterla en problemas, no sabía si el padre de aquella niña estaba enterado de lo que pasaba o solo era un hombre que cuidaba el lugar sin preguntar nada-
- ¿Qué edad tiene señor Anderson? –le escucho preguntar antes de ver como una tirita de plástico salía de una de las tablas- mire… una bandita, espero le sirva, papa me las da cuando me lastimo, espero no se haya arruinado, pero hay muy pocos hoyitos y rajaditas por donde pasarle cosas- dijo y entonces Blaine tomo la bandita, jalándola para encontrarse con que pese a que se había destrozado podría usarla, claro, estaba seguro que no le ayudaría gran cosa, pero apreciaba la intención-
-…17…-dijo mientras trata de despegar con sus torpes dedos la parte de plástico para después ponérsela en uno de los dedos, había una herida en varios, pero en uno parecía haber una cortada, así que ahí usaría aquel regalo- …gracias…Maggy
- de nada…humm 17, yo tenía un hermano de 10, pero se ahogó hace unos años aquí en el muelle- dijo con un deje triste- desde entonces mama se molesta mucho cuando me alejo –dijo antes de que Blaine escuchara que la niña golpeaba suavemente las maderas- yo tengo 8 años, Andy se ahogó cuando yo tenía 6 –conto antes de dejar de golpear la tabla- …no eres un señor…-dijo de pronto como si hubiera sido toda una revelación- oye…¿quieres ayuda?-
- ¿Podrías llamar a la policía?...-pregunto muy suavemente antes de escuchar como la niña parecía meditar las cosas-…Maggy estoy bastante lastimado y …quisiera volver a mi casa-dijo tratando de no escucharse tan adolorido, no quería asustar a la pequeña, aunque tampoco quería desperdiciar esa oportunidad-
- taaal vez….es que papa dice que no debo fisgonear…-dijo la niña y supo que lo más seguro era que su padre solo fuese encargado de las llaves o algo así, tal vez estaba en algún almacén en alguna parte de los muelles de Nueva York, no estaba seguro si seguía en la gran ciudad-
-…¿podrías entonces llamarle a un amigo mío?-pregunto sin saber si aquello sería realmente posible, pero arriesgándose a cualquier cosa, después de todo tenía cerca de 24 horas de vida-
- Si, eso puedo hacerlo, pero sería hasta mañana después de la escuela –dijo de mejor humor y Blaine se preguntó si para mañana en la tarde estaría aún con vida- …hummm aunque… podría intentar hacerlo antes de irme a la escuela, mama se va temprano a trabajar y papa está muy ocupado revisando los almacenes antes de llevarle a que tome mi autobús –dijo de buena gana y Blaine sintió que el cielo se abría sobre su cabeza-
-…si… eso me encantaría –dijo y apenas fue consciente de que como unos pasos ligeros se alejaban, logrando que una angustia latente se formara en su garganta, con el temor de que la niña no volviera por el número que debía marcar, sin embargo la esperanza volvió a su cuerpo cuando esos pasos volvieron y escucho un golpecito contra la madera- Traje mi cuaderno –dijo con voz agitada- ahora el número y nombre y…humm ¡ya, ya, el mensaje! Jejejeje –una risa jovial le hizo sonreír apenas-
-…Kurt Hummel…-murmuro-..el número es…1….419….555…-Blaine escucho como algo raspaba papel y agradeció que la niña estuviese tomando nota de cada cosa que decía- ..01…01...
- Kurttt ¿es con doble T o con una T?...-pregunto la niña y Blaine pudo escuchar como golpeaba el lápiz o la pluma contra las maderas- ¿Hummel se escribe con J o con H?
- Una T –dijo con suavidad- Hummel se escribe con H, pero se pronuncia como si fuese J –explico, aunque imaginaba que la niña no tenía dudas de cómo se pronunciaba el apellido del castaño, solo esperaba que pudiese comunicarse con él-…el mensaje…-murmuro sin saber bien qué clase de mensaje podría darle, tenía que ser claro y simple para evitar malos entendidos-…dile que estoy vivo y necesito ayuda…-dijo antes de caer en la cuenta de algo-…¿puedes darle la dirección de dónde encontrarme?
-…humm espera…-dijo la niña y Blaine escucho aun el rasgar en el papel- Blaine Anderson está vivo y quiere ayuuuuda –repitió la niña y entonces se calló unos segundos- este… si, puedo decirle donde estamos –dijo antes de callarse una vez más- …¿oyes?...aaah es mi mama –dijo y Blaine escucho más movimiento del otro lado- debo irme, debo irme, mama se pone muy nerviosa si me llama y no voy –dijo apresurada y Blaine escucho como algo se cerraba, no estaba seguro si era una bolsa o una mochila- llamare en la mañana, si no en la tarde…este… toma…-dijo y Blaine escucho ruido entre las tablas y por otra lado, diferente a donde había aparecido la bandita, vio una envoltura metálica- es un caramelo, te lo regalo, ya, bye, bye, debo irme, nocheeeeees –dijo y no termino de hablar cuando Blaine supo que la niña estaba alejándose de ahí-
Y así como vino el sonido paro y el pelinegro supo que nuevamente estaba solo, aun así…había una luz, una esperanza y la tomo como tomo el pequeño caramelo que la niña había logrado filtrar entre las tablas, entonces dejo de tensar las cadenas para regresar con cuidado hacia la pared para terminar sentándose mientras desenvolvía aquel dulce que descubrió era de fresa.
¿Hacia cuanto no comía?
No estaba seguro, no recordaba mucho desde su secuestro, pero definitivamente no había sido consciente de que su estómago estaba vacío hasta que sintió sobre su lengua el dulzoso sabor artificial.
Quería vivir, debía vivir y todo dependía de si la pequeña Maggy podía encontrar a Kurt y que este le creyera, algo en todo eso debía salir bien, algo debía de estar a su favor; cerro sus ojos y disfruto de aquel dulce en su boca, aun cuando su labio dolía, aun cuando sentía que su rostro comenzaba a inflamarse, aun cuando no podía encontrar la forma en que su rodilla y sus costillas no le dolieran, su cabello estaba todo desordenado, su ropa estaba completamente sucia y estaba seguro de que se veía mucho peor de lo que imaginaba.
Mantuvo sus ojos cerrados cuando la somnolencia le callo cual manto conciliador y mientras tanto su inconciencia le regalaba flashazos de un futuro que no tenía asegurado, la sonrisa Kurt, la mirada aliviada del Señor Hummel, los abrazos de sus amigos del Glee club, incluso se imaginó a sí mismo en el hospital, preparándose para volver a su vida normal, preparándose para continuar fuera de todo lo que estaba viviendo, listo para dejar atrás el dolor, la suciedad y la impotencia, pero sobre todo , la humillación.
