Escuchame si me cuelgas como antes te mataré!! Te juro que te mataré Kouya!!
Uh…lo siento…fue un error de mi parte…no tienes que enojarte.
Está bien pero quiero hablar contigo – dijo adoptando algo de seriedad.
Uh?... hablar conmigo?
Si…ven a la azotea del edificio que tanto te gusta, estoy esperándote
De qué edificio estás hablando Yamato
Tú sabes a cual me refiero…ese que has estado frecuentando desde hace unos días…ese que no tiene ascensor – agregó muy a su pesar, ya que aún le dolían los pies por subir tantas escaleras.
Ah…si está bien… voy para allá
Ah si… y algo más quiero que traigas…
No pudo terminar la frase, la llamada había sido cortada.
- Ah… pero qué rayos le pasa… solo quería que trajera algo de comer…me muero de hambre – murmuró con voz deprimida mientras se sentaba a esperar y recordaba otro fragmento de la conversación que había escuchado entre Ritsu-sensei y Nagisa-sensei.
--------------------------------Flashback----------------------------
Lo ves? Si llegaran a amarse perderías el control de sus vidas…perderías a dos de tus aprendices de una vez – comentó Ritsu con voz seria mientras tecleaba rápidamente en su computadora.
Baka! Eso nunca sucederá! No puede pasar!! – se defendió la mujer claramente alterada.
Y…cómo puedes estar tan segura de eso Nagisa…
Baka! Porque Kouya es MIA!
------------------------------Fin Flashback-------------------------
Hm…gomen nasai Nagisa-sensei…pero Kouya…es solo mia…- murmuró sonriendo levemente.
Yamato?
Uh? – la Sacrifice se volteó hacia donde provenía la voz, su Fighter, Sakagami Kouya, estaba parada a su lado mirándola con cara de "yo sabía que estabas loca pero esto es demasiado".
Ah! Hola Kouya! – saludó Yamato mirándola fijamente y notando que tenía una caja de rosquillas en sus manos – rosquillas!!! Me leíse al mente Kouya!! – gritó alegremente mientras cogía la caja, la abría y empezaba a comerse su contenido.
Mientras Yamato comía, Kouya se sentó a su lado mirando al cielo vagamente, tanto que llamó la atención de su Sacrifice.
Te ocurre algo, Kouya?
La aludida dirigió su mirada hacia Yamato, la observó un momento antes de responder.
No… no ocurre nada, no te preocupes.
Estás segura? – preguntó mientras tragaba un trozo de rosquilla.
Más allá de eso… puedes decirme por qué me llamaste tan de repente?
Yamato se detuvo en seco.
Ah…eso… - murmuró mientras dejaba una rosquilla en la caja lentamente – primero que nada…por qué rayos me colgaste! – exigió mientras miraba seriamente a su Fighter, lo cual era raro en ella.
Te dije que había sido un error, Yamato.
Pues
no te creo…
Kouya se puso de pie.
Es problema tuyo si no me crees…- respondió mientras comenzaba a caminar.
Espera – intervino la Sacrifice mientras se levantaba rápidamente y tomaba del brazo a su Fighter.
Nani?
Me estás evitando?
Los ojos de Kouya se abrieron más de lo normal a causa de la sorpresa, pero luego fueron entrecerrados con suavidad.
No es cierto
Entonces por qué te vas…
Yamato la tenía bien sujeta, no quería que se fuera, menos si tenía la impresión de que le pasaba algo.
El sol se estaba ocultando ya, lo que le dio un tono rojizo al cielo y a los débiles rayos de luz que atravesaban el lugar.
Dime…qué te ocurre Kouya.
Yamato soltó la mano de su pareja, dejando que esta se volteara y la mirara, pasó un tiempo en silencio y luego…
Yamato… confías en mi… ¿verdad?
Por supuesto que si…
Kouya se acercó un poco a su Sacrifice y bajó la voz considerablemente.
Entonces… creerás que si necesito tu ayuda no dudaré en pedírtela.
Yamato igualó el tono de su voz al de su Fighter.
No tengo más remedio que creerlo, pero no me gusta que me ocultes cosas.
No te oculto nada Yamato, sólo algunas sensaciones.
Sensaciones?
Así es, pero, no quiero que te preocupes, cuando esté lista te contaré lo que me pasa ¿está bien?
Estaré esperando ese momento Kouya, porque me preocupas…de verdad…aunque no siempre te lo demuestre, yo—
Interrumpida. Un abrazo fue el culpable, un abrazo, siempre había pensado en qué podía ayudarle a Kouya un abrazo si no tenía sentido del tacto, que pena le daba al pensar que cuando perdieron las orejas, no sintió nada…la verdad es que ella tampoco disfrutaba completamente del sentido del tacto pero, pudo sentir algo, en cambio…
Kouya…
No recibió respuesta por los que decidió corresponder el abrazo, estaba oscuro, no podía ver nada ya que una gran nube tapaba a la luna, que era la única fuente de luz que podría ayudarle, ni siquiera veía a la persona que estaba abrazando.
Sintió movimientos, Kouya se estaba moviendo, se estaba acercando, la estaba besando.
Se sorprendió notablemente, generalmente era ella quien besaba a Kouya porque se supone que era la única que necesitaba aquella indescriptible sensación, pero ahora era diferente, por qué…acaso…¿ya no era la única? No… Kouya era Zero…no podía ser…no podía ser…¿o si podía ser? Sería tan afortunada para disfrutar el hecho de que Kouya pudiera responder al tacto? Sin duda… lo averiguaría pero mientras tanto, disfrutaría de las caricias, que estaban naciendo entre ellas ahora.
¿Qué había pasado anoche? Eso se preguntaba Yamato sentada su asiento de la sala de clases, miraba por la ventana con la mirada perdida, intentando que se le ocurrieran razones por la cual su Fighter hubiera reaccionado haciendo eso…estaba confundida por segunda vez en su vida y por segunda vez no sabía como enfrentar la situación.
Después del beso en la azotea todo había sido confuso…no recordaba muy bien que había pasado, solo recordaba una frase pronunciada con la voz más suave que había escuchado: "¿Sabes Yamato?La muerte está tan segura de su triunfo…que nos da toda una vida de ventaja…"
Ciertamente tenía sentido…pero…la vida entonces nos era entregada por lástima…si era así… la muerte solo jugaba con nosotros, en fin, la cosa es que después de eso no recordaba más…solo algunas escenas, caricias, susurros, murmullos, toques, luego, se había dormido y al amanecer había ocurrido lo más extraño de todo, primero que nada, había despertado en la mismísima azotea, se sentía entumecida y como no si en la noche había llovido, estaba totalmente empapada, pero en un fugaz recuerdo todo lo que había pasado se hizo presente y miró a su alrededor para buscar a su acompañante y ahí estaba, sentada, con las piernas flexionadas hacia su pecho, mirando al frente.
------------------------Flash Back----------------------------
Ubicada en la escena antes descrita Yamato miraba a su pareja con curiosidad y hasta un poco de preocupación, al momento en que iba a hablarle, comenzó a llover de nuevo por lo que la escena se hizo más dramática todavía. Se sentó al lado de su pareja, la miró un momento y como notó que no hacía ningún movimiento decidió tomar la iniciativa.
Kouya? Estás bien?- preguntó en voz baja.
Yamato…
Dime…
Tener sentido del tacto…es…bueno verdad?
Kouya…
Sabes? Me pregunto cómo será sentir un abrazo, te envidio mucho en ese sentido…
Yamato no pudo evitar sentir lástima, se le hizo un nudo en la garganta, se sintió totalmente inútil, no podía hacer nada al respecto, ni siquiera podía abrazarla para darle apoyo, nada…nada. La abrazó más fuerte.
