Notas de la traductora: Estoy encantada con la recepción que ha tenido esta traducción, pero quiero aclararles algo, lo he dicho y lo repito YO NO SOY LA AUTORA Solamente traduje, la autora original es Eternal Cosmos y es una excelente escritora en inglés, ella me permitió traducir y publicar esto, así que si lo agradecen, ¡sepan que es para ella! ¡Muchísimas gracias a todos por sus alertas, lecturas y mensajes! Espero disfruten mucho de este capítulo.

Esta historia no es mía pero yo la traduje con el permiso de la autora original, Eternal Cosmos, quien amablemente me permitió hacer esto, todos los créditos corresponden a ella, yo solamente traduje.

Notas originales de la autora Eternal Cosmos:

¡Hola a todos! Estoy feliz de saber que aún aman la historia; ¡conforme la historia avance se volverá más interesante!

Para aquellos que se lo estén preguntando, Harry IRÁ a Hogwarts. Pero solo a partir del Quinto Capítulo en adelante, ¡así que tendrán que ser pacientes! Pero no será un estudiante. Se que tiene que terminar su año escolar, pero con la cantidad de información que tiene en su cabeza, no creo que sea necesario que vaya a clases que no necesita. Y como sea, no ha venido a este nuevo mundo solo para ir a la escuela; tiene un trabajo que hacer. Aún así, ¡eso no significa que no impresionará voluntaria o involuntariamente a los otros!

El mundo sin Mí.

Capítulo 3: Encuentros Cercanos del Tipo Hooch

Ya era Viernes, 4 días después de su repentina aparición. La gente en Hogsmeade lucía un poco más tranquila al ver a un muchacho tan joven caminando por los alrededores como si el pequeño pueblo de brujos fuera completamente familiar para él aún y cuando el muchacho clamaba que él no era de ahí.

Cada vez que veían volar por los alrededores a una lechuza blanca, sabían que el muchacho no estaba lejos. Harry, al principio, no sabía en realidad qué hacer aquí y qué hacer con su vida. No podía simplemente entrar a Hogwarts así, en medio del año escolar.

Fuera de Hogsmeade estaba nevando, pero los magos residentes del pueblo habían optado por crear un escudo mágico que repelería la nieve. Desafortunadamente, aún así hacía mucho frío afuera así que Harry siempre portaba su nueva túnica de lienzo de dragón, con una bufanda cálida, la cual, por supuesto, no era la familiar de color rojo y dorado.

No hace mucho también había encontrado la perfecta idea de ocupar su tiempo y ser de utilidad. Rosmerta había tenido problemas administrando el bar solo con dos empleados, quienes estaban ahí solo para hacer la comida, así que Harry se las arregló para hacer que Rosmerta lo contratara en Las Tres Escobas. Para su gran alegría, ella pronto descubrió que James era un trabajador devoto y que hacía de su propio trabajo uno mucho más fácil.

Cuando entró al ocupado bar, James saludó a los clientes regulares que lo conocían, tras regresar de un encargo tardío. Rosmerta aceptó la bolsa con una agradecida, y muy cansada, sonrisa.

Las Tres Escobas estaba abarrotada de gente esta noche y tenía mucho que hacer por su cuenta. Le dirigió a James una mirada de cachorro perdido y el muchacho de cabello oscuro sonrió de forma juguetona y asintió, subiendo luego para cambiarse de ropa.

"Lo lamento James. Se que dije que sería tu día libre pero no soy capaz de administrarme sola esta noche. Desde que recibí esta nueva variedad de Cerveza de Mantequilla la gente parece nunca tener suficiente de ella," Explicó cuando James regresó con su ropa indicada para el trabajo, a la par que tomaba las órdenes de dos clientes al mismo tiempo.

Nagini había decidido quedarse en la habitación de arriba y sabía que si Harry estaba en problemas, no estaba muy lejos como para ayudar al muchacho.

Harry asintió y colocó su expresión en una utilizada para los negocios. "No es problema para mi. No tenía nada que hacer esta noche de cualquier manera. Bien puedo ayudarte antes de que colapses."

Rosmerta le resopló pero dejó que entregara las órdenes a los clientes, cosa que hizo eficientemente.

"¿Es un nuevo empleado? Luce muy joven, ¿no lo crees?"

Rosmerta se sobresaltó ante la nueva voz y se giró para observar a uno de los profesores de Hogwarts. "¡Xiomara! ¡Me asustaste! De nuevo tienes problemas con los de primer año, ¿eh?"

La profesora hizo una mueca e hizo un puchero, tomando un gran trago de su Cerveza de Mantequilla. "Esa es otra forma de decirlo, sí."

No dio más detalles sobre el tema, así que Rosmerta la dejó ser y caminó hacia Harry, quien estaba transportando tres platos al mismo tiempo y buscaba a quién pertenecían esas órdenes. "¡Oye James! ¿Necesitas ayuda?" Rosmerta le preguntó, con un brillo de risa en sus ojos.

James giró sus ojos azules pero asintió de cualquier manera. Rosmerta señaló hacia los clientes correctos y la mirada del muchacho se congeló en el último cliente. Rosmerta agitó una mano frente a él y observó a la profesora. "Tiene unos ojos geniales, ¿no es así?" Ella dijo, refiriéndose a los ojos amarillos con forma de halcón de Xiomara.

Harry salió de su ensimismamiento y parpadeó, respondiendo con un lento "Sí. ¿Quién es ella? Nunca la he visto aquí antes." Fingió la mirada curiosa perfectamente. Interiormente, su corazón estaba latiendo como loco. Tan solo era un instructora de vuelo de primer año, pero Merlín, era bueno finalmente ver un rostro familiar de Hogwarts en Hogsmeade.

"Mm, probablemente la verás más seguido ya que ahora trabajas aquí. Su nombre es Xiomara Hooch y es la instructora de vuelo en Hogwarts- Se que estamos a mitad de semana pero solo viene aquí cuando los de primer año le dan un infierno durante sus clases. Le hace despejarse y olvidarse de los pequeños diablillos. Estoy segura de que tomará un par de Cervezas de Mantequilla más antes de regresar al castillo, siempre hace eso."

Rosmerta suspiró y negó con su cabeza. "Será mejor que entregues esas comidas antes de que se enfríen, James," le recordó.

El muchacho se sorprendió y se apresuró hacia una pareja que lucía impaciente. "¡Disculpen la demora!"

Les dirigió una mirada de disculpa y la bruja simplemente no pudo resistirse. "¡Está bien!" Dijo mientras su esposo hacía girar sus ojos hacia ella y comenzó a comer. "¡Cielos! ¡Eres un muchacho muy bien parecido! ¡Espero que estés aquí la última vez que vengamos!" Dijo con alegría.

Harry sonrió de lado y asintió. "Bueno, será un placer servirles de nuevo. Si me disculpan, tengo que entregar esta última orden. Solo llámenme si necesitan algo más."

Educadamente se excusó de la amable pareja y su corazón comenzó a golpear sus costillas nuevamente. '¡Maldita sea, Harry! ¡Solo es Hooch! ¡Supéralo!' Se pateó mentalmente y colocó el plato delante de la profesora que murmuraba, haciéndola brincar ante el repentino movimiento.

"¡Ah! ¡Lo lamento! ¡No vi que estabas ahí!" Xiomara enrojeció por la vergüenza y acercó el plato a sí misma.

Harry sonrió entre dientes. "¿Un día pesado?"

Hoock le dirigió una breve sonrisa y comenzó a comer.

El muchacho de cabello negro quería con desesperación sacarla de su mal humor y preguntarle sobre los habitantes de Hogwarts pero se vería muy sospechoso. Sabía que algunas personas en Hogsmeade aún no confiaban en él así que solo se dio la vuelta y entregó nuevas órdenes por las siguientes horas, claramente interesando en hablar un poco más con la instructora de vuelo una vez que el bar se hubiera despejado.

Eran alrededor de las diez de la noche cuando la gente comenzó a regresar a casa para una buena noche de sueño. Rosmerta liberó a James del trabajo con una gran sonrisa; el negocio había sido particularmente bueno el día de hoy.

El muchacho de cabello negro le pidió al cocinero que le diera dos Cervezas de Mantequilla y se dirigió hacia una melancólica Xiomara Hooch, quien estaba sentada en una esquina, sola. La profesora saltó en su sitio cuando una botella de Cerveza de Mantequilla fue colocada frente a ella, y aun más se sorprendió cuando el joven ayudante de Rosmerta se sentó frente a ella, dando un trago a su propia bebida.

Harry sonrió de lado y le guiñó el ojo para aligerar la tensión. "Es por cuenta de la casa, pero para ti es la última de la noche. Pensé que estabas en una desesperada necesidad de algo de compañía para animarte."

Hooch asintió con agradecimiento y bebió un trago. "Gracias. Me disculpo por mi rudeza de hace rato, pero ultimamente he estado teniendo algo de problemas en mis clases en Hogwarts. Por cierto, mi nombre es Xiomara Hooch."

Harry estrechó su mano por encima de la mesa. "Es un placer. Rosmerta me contó sobre su dilema. Mi nombre es James Evans. Así que, ¿qué tipo de problemas está teniendo?" preguntó con curiosidad. No sabía si su Hooch había tenido estos episodios de depresión así que quería saber qué podría haberla molestado de tal forma.

La mujer de ojos de halcón suspiró sonoramente y bebió otro trago a su bebida. "Bueno, probablemente sabrás ya que soy una profesora en Hogwarts; soy la instructora de vuelo y les enseño a los de primer año cómo volar correctamente en una escoba. Siempre he tenido problemas en los años anteriores pero los niños a los que enseño ahora no saben nada sobre volar. Oh, algunos de ellos saben, pero no de la forma que quiero que sepan. No saben de qué hablo cuando les pido que comprendan la belleza del volar." Hooch lucía avergonzada. "No estoy hablando con nada de sentido, ¿verdad?"

Harry negó con su cabeza. "Oh no, entiendo perfectamente lo que quiere decir. Yo amo volar, así que no está hablando con un ignorante en la materia. Amo la sensación de volar, de flotar por encima de las nubes y después caer en picada a toda velocidad para luego levantar la escoba en el último segundo antes de estrellarme contra el suelo. Girar y retorcerme con el viento y dejarme caer en una caída libre y luego elevarme nuevamente con velocidad, es como una experiencia estimulante y una vez que lo pruebas no puedes detenerte. Eres libre de ir a donde quieras, te olvidas de tus problemas y solo – sientes – el aire chocando contra tu cabello…"

Mientras más hablaba, sus ojos soñadores se cerraban cada vez más y se balanceó suavemente en su silla, como si en verdad estuviera en una escoba, olvidándolo todo a su alrededor. Tenía una expresión tan alegre y apasionada en su rostro que tocó a Xiomara hasta la médula.

Cuando el muchacho terminó, ella se quedó muda por un momento y Harry finalmente abrió sus ojos, sonrojándose ante la mirada cautivada que la profesora le dirigía.

"Yo… yo nunca había escuchado a alguien hablar sobre el volar de forma tan apasionante…" susurró finalmente.

"Así es exactamente como me siento, excepto que nunca podría describir la sensación tal y como tu lo has hecho. Desearía que mis estudiantes pudieran comprender eso. Los de primer año están o asustados o quieren presumir, y muy a menudo terminan en la enfermería por sus descuidos. Los de segundo año y hasta séptimo solo quieren jugar Quidditch de forma ruda y muchas veces son demasiado competitivos; sobre todo las casas de Slytherin y Gryffindor. Esas dos casas nunca se llevarán bien, juro que nacieron para odiarse mutuamente. El Director, Albus Dumbledore ha intentado por muchos años el reunirlos pero sin éxito. Lo que no ayuda es la rivalidad entre dos estudiantes de séptimo año de las casas de Gryffindor y Slytherin: Ronald Weasley y Draco Malfoy. Desde el primer día han estado queriendo matarse entre ellos debido al odio que hay entre sus familias." Xiomara colocó una mano delante de su boca. "Estoy balbuceando, discúlpame."

Harry negó con su cabeza de nuevo, pero sus manos, que ahora estaban ocultas bajo la mesa, estaban temblando. 'Entonces Ron está aquí. Gracias a Dios. No me importa mucho por Malfoy pero parece que todos los que conocí en mi otra dimensión están aquí. Y sobre esa enemistad de Gryffindor/Slytherin…'

Harry casi tuvo que reprimir una oscura sonrisa para que no apareciera en su rostro. Voldemort, sin saberlo, no solo había transferido parte de su poder a él cuando bebé, si no también algo de su herencia, haciendo a Harry el heredero de Gryffindor Y Slytherin. No era el heredero directo de Slytherin, por supuesto, pero en cierta forma Tom Riddle fue como un segundo 'padre' para él. En una extraña, retorcida y muy mala forma.

"No estás parloteando. No me importa en lo absoluto. Es mejor dejar que salgan tus emociones que dejarlas dentro. Y como sea, este castillo como que me da curiosidad. Pero ese no es el punto. ¿Qué piensas hacer con tus alumnos de primer año?"

Hooch se encogió de hombros. "Aún no lo se. Dime James, ¿cuándo fue la última vez que volaste?"

Jack le dirigió una mirada y una sonrisa tristes. "Hace ya algún tiempo. Hace mucho tiempo, en realidad, y lo extraño terriblemente. No puedo volar realmente en el área de la aldea y está nevando mucho afuera de la barrera mágica. Ya no vuelo tanto como me gustaría hacerlo." Nuevamente adquirió su mirada soñadora y Hooch sonrió, con sus ojos mostrando una renovada chispa.

"¿Sabes? Quizá podríamos tener un pequeño partido, ¿qué tal un uno contra uno algún día? Estoy segura de que a Albus, nuestro Director, no le importará para nada que te invite. ¿Qué sabes sobre el Quidditch?" Preguntó dirigiéndole una mirada astuta.

Harry le comprendió rápidamente y sonrió de vuelta con un brillo misterioso en sus ojos azules. "Se lo suficiente, eso es todo lo que NECESITAS saber."

Ella se recostó en su asiento, habiendo olvidado ya su mal humor. "¿Ahh? ¿Es cierto eso? ¿Qué posición?"

"Se me dijo que habría sido un buen golpeador… pero que probablemente había nacido con una Snitch Dorada en mis manos, así que eso no deja en duda qué posición jugaba."

Xiomara silbó. "Un Buscador, ¿eh? Me pregunto qué tan bueno eres. Los buenos Buscadores que en verdad sepan usar una escoba son raros en Hogwarts. Lo mejor que tenemos ahora es el estudiante de séptimo año de Slytherin, Draco Malfoy, pero en verdad no entiende la belleza de lo que es volar. Todo lo que quiere es destruir al equipo de Gryffindor desde que Oliver Word, el mejor capitán que Gryffindor ha tenido en mucho tiempo, se graduó hace un par de años. A la actual Buscadora de Gryffindor, Ginny Weasley, la hermana mejor del capitán del equipo, Ron Weasley, no le está yendo muy bien desde que el padre de Malfoy," dijo con una especie de molesta expresión facial, "le compró las nuevas Nimbus 2004 al equipo completo de Slytherin. … Otra vez estoy parloteando, debe ser la Cerveza de Mantequilla."

Harry sonrió entre dientes pero mentalmente sintió desprecio. 'El viejo Malfoy sigue vivito y coleando aquí, ya veo. Probablemente aún esté dentro del ministerio. La mayoría de ellos deben estar corruptos ya que Voldemort aún está vivo. Eso será un infierno de problemas que tendré aquí…'

Ensanchó su sonrisa cuando Hooch le preguntó si quería jugar uno contra uno con ella solo por diversión, por supuesto.

Harry entró en pánico internamente. ¿Estaba listo para regresar a Hogwarts? ¿Justo después de que la batalla final estuviera frescamente incrustada en su mente?

'Creo que no.'

No era capaz de eliminar por completo su nerviosismo. No quería hacer el tonto y apretar a alguien en un abrazo cuando ellos no sabían nada sobre él aquí. Y ya que quería que la atención de Tom fuera dirigida a él en lugar de a Hogwarts, lo mejor era mantenerse lo más lejos posible por el momento.

"Lo lamento pero no puedo. No en este momento, al menos. Aún hay muchas cosas que tengo que hacer aquí y…"

Hooch le dirigió una mirada decepcionada, pero asintió comprensivamente. "Oh. Está bien. Pero si quieres jugar alguna vez solo ven a Hogwarts y pregunta por mí, estoy segura de que no habrá ningún problema."

Entre todo, se estaba haciendo muy tarde. Hooch bostezó fuertemente y Harry pensó que esa era su señal para que regresara al castillo. "¿Quieres que te acompañe de regreso? Me parece que luces algo inestable."

La maestra negó con su cabeza y pareció estar perfectamente consciente, si no es que tan solo un poco cansada, aún y cuando había bebido un buen número de Cervezas de Mantequilla. "Nah, estaré bien," Quitó importancia al tema con un movimiento de su mano, pero Harry no iba a dejarla regresar a Hogwarts sola, especialmente a esta hora, afuera en la oscuridad y caminando un sendero de vuelta a Hogwarts con el Bosque Prohibido bordeando el camino. Si Voldemort iba a atacar, como Harry había escuchado que hizo muchísimas veces, ¡el Niño-que-vivió-Nuevamente estaría ahí para brindarle una pelea infernal!

"Rosmerta, regresaré pronto. Solo voy a escoltar a Madam Hooch de vuelta a Hogwarts."

La dueña del bar asintió, mientras limpiaba la mesa. "¡Qué considerado de tu parte, James! Pero ten cuidado en el camino. La nieve está muy espesa afuera."

Harry asintió y omitió decir la segunda razón en voz alta: Los seguidores de Voldemort estaban por todos lados.

Xiomara se puso su capa de invierno y esperó a que James regresara del segundo piso con ropas más cálidas. Regresó con una lechuza blanca colocada sobre su hombro y, sin saberlo las dos mujeres, una enorme Cobra oculta bajo su túnica de lienzo de dragón. "Estoy listo, ¡andando!"

El viento helado los atacó tan pronto como cruzaron la barrera mágica. La nieve era profunda así que Hooch invocó un encantamiento de peso pluma tanto en ella como en el muchacho que le agradeció.

El camino de vuelta al castillo fue silencioso y algunas veces Harry descubrió a Hooch lanzándole miradas furtivas. No le importó al principio pero comenzó a molestarlo luego de unos buenos quince minutos.

Sin siquiera mirarla le preguntó; "¿Hay algo en mi cara?" Era una forma educada de pedirle que dejara de hacer eso.

La profesora se sonrojó más – la temperatura helada no ayudaba en absoluto – y dirigió su vista a otra parte. "Lamento eso. Pero conforme te seguía observando no pude evitar notar que te pareces mucho a uno de los profesores en Hogwarts. Se que es tonto…"

Harry tropezó en la nieve y apenas y pudo mantener el equilibrio antes de caer con su rostro en lo profundo de la gruesa y helada capa blanca que cubría el suelo.

Ella le dirigió una mirada de duda pero recuperó su andar y continuó el trayecto como si no hubiera pasado nada, así que ella dejó ir el tema.

"¿En serio? Qué curioso, en verdad. Pero no tengo ningún familiar así que es imposible que pudiera estar relacionado con quien sea en quien estés pensando," dijo restándole importancia.

Ella le dirigió una mirada de lástima pero la ignoró; odiaba cuando la gente le tenía lástima. Su mente seguía gritando '¡SIRIUS ESTÁ EN HOGWARTS!' Pero había muy poco que pudiera hacer justo ahora, recordando que tenía que permanecer lejos por la seguridad de todos. Era su plan el derrotar a Voldemort – otra vez- y entonces salir a la luz.

El camino llegaba a su fin y Harry ahora podía ver Hogwarts, apenas visible, por la nieve que caía y la oscuridad a su alrededor que dificultaba el ver. Hooch se detuvo y lo observó con una sonrisa agradecida. "Puedo caminar el resto del camino por mi cuenta. Fue muy lindo de tu parte el acompañarme hasta aquí, pero ahora eres tú quien está muy lejos de Hogsmeade."

Harry le dio una sonrisa tranquilizadora y acarició a su lechuza. "Estaré bien, y de todos modos tengo algo de compañía. Solo ten cuidado en el resto del camino."

Ella asintió. "¡Gracias James! ¡Eres un muchacho muy amable! ¡Espero verte pronto! ¡Y recuerda! ¡Me debes una partida de Quidditch!"

Él sonrió entre dientes ante su forma juguetona de hablar, se despidió y se dio la vuelta. Hooch lo observó a la par que desaparecía en la oscuridad y regresó al castillo sin ningún problema.

"¿Nuevamente fuiste a Hogsmeade?"

La instructora de vuelo jadeó y brincó debido a la sorpresa, su mano se movió para finalmente descansar sobre su pecho. "¡Severus Snape! ¡No vuelvas a hacer eso jamás si no quieres que Poppy me examine por culpa de un ataque al corazón!"

Ella observó con enojo al Jefe de la Casa de Slytherin y casi hizo un puchero cuando vio que no surtía efecto alguno en el profesor de Pociones. "Lo juro, Severus, el que andes acechando va a hacerme caer en San Mungo un día de estos," murmuró mientras se quitaba la capa de invierno. Rápidamente lanzó un hechizo para secar en él antes de que mojara el suelo; ella sabía cómo podía ponerse Argus Filch cuando se trataba de la limpieza.

Snape observó a su alrededor con aburrimiento cuando ella bufó. "Algún día harás que te asesinen por ir a Hogsmeade sola por la noche."

Xiomara pareció sorprendida y luego le dirigió una sonrisa burlona. "Vaya Severus, ¡no sabía que te importara!"

El maestro de Pociones no mordió el anzuelo para nada, siendo conocido por su impasibilidad, y se burló de ella. "Difícilmente. Solo hacía referencia a tu comportamiento, el cual es intrigantemente comparable al típico comportamiento temerario de un Gryffindor." Con esas últimas palabras, caminó alejándose con un hondeo de su capa para merodear en corredores más importantes, dejando a Hooch atrás, haciendo girar sus ojos ante SU típico comportamiento de Slytherin.

"¡Ah! ¡Y solo para que te lo sepas, no estaba sola!" Dijo en voz alta, pero no supo si le había escuchado o si le había importado a la par que él daba vuelta a una esquina y desaparecía por otro pasillo.

Ella sacudió su cabeza con un desesperado suspiro y regresó a su habitación para dormir un poco.

Harry sabía por experiencia que nada ni nadie iba a sorprenderlo en su camino de vuelta. Sus sentidos indicaban que no había ningún peligro y su cicatriz no le dolía. Había descubierto, durante una experiencia que tuvo que hacer luego de llegar aquí, que sí estaba conectado con el Voldemort de este mundo. Había levantado la pared mental permanente que había puesto en su mente, por solo un minuto y tuvo que cerrar el enlace cuando su cabeza comenzó a dolerle horrorosamente.

Voldemort estaba bastante vivo en este lugar, de eso no había duda, pero él no tenía idea de que había un Harry Potter – con vida – en algún lugar que era capaz de ver a través de sus ojos (los cuales aún eran azules en lugar del color rojo sangre que Harry estaba acostumbrado a ver, ya que Riddle estaba vivo aquí).

Harry sintió que algo se movía por su costado y Nagini sacó su cabeza por su manga izquierda; siendo una serpiente no le gustaba el frío pero estaba comenzando a sentirse sola allá abajo mientras su amo hablaba con Hedwig. "Cassi tropezasste en el ssuelo hace un momento, amo. ¿Ocurrió algo malo? Cassi ssalí de mi esscondite en esse momento."

Harry observó a Nagini y suspiró suavemente. "No te preocupess Nagini. SSolo me había ssorprendido por algo que dijo la professora. Te hablé de SSiriuss Black hace un tiempo, y te dije que lo extrañaba muchíssimo dessde que murió en mi mundo. Bueno, al parecer, él ess un maesstro en Hogwartss."

El muchacho sonrió con tristeza, no siendo capaz de decir nada más. La cobra comprendió y permaneció en silencio, deslizándose de vuelta dentro de la manga para enredarse en la cintura de Harry como un gesto de consuelo.

Rosmerta dejó escapar un gran suspiro de alivio cuando James regresó. "¡Finalmente! ¡Comenzaba a preocuparme! Espero que tengas pensado tener una buena noche de sueño porque es fin de semana de Hogsmeade para los estudiantes de Hogwarts. Las Tres Escobas estará llena nuevamente el día de mañana." Entonces ella se marchó a su cama, muerta de cansancio por el día y la preocupación que el muchacho le había dado hasta que cruzó por la puerta.

Harry caminó de regreso a su habitación y cayó en su cama con un gruñido. "¡Maldita sea! No pensé en los fines de semana de Hogsmeade…"

Hedwig voló de vuelta al escritorio de Harry y Nagini se enrolló en un círculo apretado a los pies de su cama.

Harry se agitó y dio de vueltas durante toda la noche, incapaz de dormir pacíficamente. Las pesadillas de sus padres muriendo, Sirius cayendo a través del velo, Lupin corriendo frente a él para protegerlo del Avada Kedavra y sus amigos muriendo lo perseguían y sin importar qué tan fuerte fuera su habilidad de la Oclumancia, simplemente no pudo dormir.

La Pócima para Dormir que tomó no era para nada lo suficientemente fuerte para detener las pesadillas y era en momentos como este en los que Harry pensaba sobre el profesor de Pociones de una muy buena manera. Por suerte, había un fuerte hechizo Silenciador alrededor de su habitación porque estaba seguro de que iba a tener la garganta irritada y adolorida y un dolor de cabeza del infierno al día siguiente.

Continuará…

Notas originales de la autora Eternal Cosmos:

En el próximo capítulo: Es fin de semana en Hogsmeade. Harry no se siente bien por culpa de sus pesadillas, lo cual da como resultado un angustioso momento al tener que ir a San Mungo. Draco Malfoy, Crabe, Goyle y otros jóvenes y fácilmente asustadizos estudiantes le echan el ojo al nuevo ayudante misterioso y de apariencia oscura de Rosmerta.

¿Les gustó este capítulo? Entonces ¡Dejen Review! ¡Gracias!

¡Los amo a todos!

Eternal Cosmos

Notas de la traductora: Y esta fue la continuación de El mundo sin mi, mil gracias a todos por sus alertas, reviews y comentarios, ¡mil gracias en serio! Me da muchísimo gusto ver la buena recepción que ha tenido esta traducción ^^ nos seguimos leyendo!