Holis! Disculpen el abandono pero estos últimos días se me ha hecho imposible subir capítulos nuevos, pero puesto que ya me desocupe eh aquí un nuevo capítulo de su servidora.(disculpen si los hago volver a leer el mismo cap pero me temo que no me gusto como me había quedado asi que los invito a leer como lo arregle).

Observaba a lo lejos las luces de aquel pueblo tan lejano que una vez había poblado con mi presencia, caminado sus calles probando sus olores, su calor, comprado en sus mercado y sonreído mil veces ante las caricias de la brisa en mi bakah alivianando así mi calor interno procreado por el arduo sol que ahora no afectaba mis escamas negras, frías como el hielo del Himalaya. Avanzábamos cada vez más rápido hacia la ciudad, mientras me invadían esos olores tan peculiares que ya conocía y curiosamente lo vi. Allí sentado en el medio de la plaza, jugando con sus hermanos, fumando divirtiéndose ni siquiera un ápice de tristeza se veía en esos ojos marrones oscuros que antes tan gloriosos me habían parecido. Decidí esperar al anoche ver como se regodeaba ya con otra pobre niñata me enfurecía pero el cálido tacto de mis demonios me tranquilizaba lentamente.

Se acercaba a ellos una hermosa mujer, no sabía quién era, pero, sin embargo se lleno mi corazón de gozo al verla, pensando un poco vi que era la mujer que me había vendido desde el vientre, a él.

Mi madre -susurre- los demonios comenzaron a gruñir entre sí descontrolándose un poco ante mis reacciones, los controle sin chistar nadie debía saber que me encontraba allí- aun no- me dije en voz baja y asi diciéndoles con la mirada que se mantuviesen en silencio.

Se acercaba a él sonriendo – que está pasando no debería estar con su toga de luto? – me pregunte, y note como minuciosamente le otorgaba su mano a mi ex marido y este le besaba sin chistar, descubriendo la mano de la misma.

No entendía que estaba pasando, acaso mi madre había echo mas que venderme a un tirano?- no, no podía ser asi- me dije en voz baja y me dispuse a acercarme un poco mas a donde se encontraban, para escuchar su alegre charla.

Avance lentamente entre los arbustos en mi forma de reptil dejando a mis demonios atrás como protección, y me dispuse a escuchar lo que decían.

Encontraron su cadáver – le decía a mi madre- no, aun se haya desaparecido entre la arenisca- como no pudieron haberlo encontrado lo emos dejado cerca de la zona de los captus y no ha habido tormentas de arena, no me estaras escondiendo algo, o si?- decía con todo tangente mi exmarido

Mi madre no tenia ni un apice de tristeza en su voz.. que estaba pasando aquí porque estaban tan preocupados por encontrar mi cadáver? – los veía expectante de una respuesta.

Sabes que te la di como un intercambio no para que la mataces Aleroci- dijo mi mama con enfado…

no tenia otra opción y lo sabes además no te negaste al conducir el vehiculo detrás de ella ni apisarle el golpe de "gracia"- burlonamente respondió.

Golpe de gracia… la mujer que conducía el auto que me perseguí- comenzaba a recordar, y a ver pequeños detalles que antes no había dotado en mi previa excistencia, mi madre me había vendido y ahora me había traicionado y ayudado a matarme? No no era posible – las lagrimas inundaban mis ojos y una ira incontrolable invadía mi corazón. Eso lo explicaba cada detalle, el porque Aleroci había sabido donde me disponía a uir un terrible error contarle a el ser que me vio venir al mundo lo que planeaba hacer, uno que me costo el mismísimo aliento.

Me arme de valor, tenia que acercarme encararlos. Asi que avance hacia ellos convirtiéndome en una hermosa mujer que escondia su rostro detrás de un bakah fúnebre.

Mis condolencias por la perdida de su hija – le dije a mi madre agachando mi cabeza como se acostumbraba a hacer en mi país- y a ud por la perdida de su esposa – dije en un tono de voz melodioso ya nada parecido al anterior mio que había sido ronco y osco.

No se debe la condolencia ni el llanto de nadie un ser insignificante como mi exmujer, señorita- dijo Aleroci muy seguro de si mismo, incluso con un apice de coqueteo en su voz. Mi madre solo le miro, podía notar la sonrisa que embosaban sus labios a través de su traslucido bakah.

Suspire, y le dije tranquilizándome – y ya encontraron su cadáver zamantha?- dije dirigiéndome a mi madre y asi notando su asombro ante el nombre de su juventud.

Co co como sabe que me llamo zamantha? –tartamudeo en un susurro-

Podía escuchar a mis demonios siseando sedientos de sangre detrás de los arbutos de la plaza central. Solo lo se- le respondi tangente haciendo que esta se levantara- temo que me debo ir- dijo diculpandose y dejándome con las palabras en la boca. Ya comenzaba a anochecer y Aleroci se ofreció a acompañarme a mi casa, imaginando las curvas que se escondían bajo mi bakah.

No has cambiado nada – le dije quitando el bakah de mi rostro puesto q la plaza ya se encontraba casi solo y una neblina densa descendia hacia nosotros. Ahogo un grito mirando hacia los lados sin creer lo que veian sus ojos y cometió el error que lo había condenado desde el principio oso levantar su mano para asi golpearme, lo esquive asi liverando la ira que me llenaba por dentro, clavando mis uñas llenas de veneno en su piel haciendo que le salieran pustulas asquerosas allí dond mi venen ejercía su efecto. Me miro con terror y tartamudeando me dijo - tttu pero si yo te eh dejado en el desierto desfallecida nadie pudo haberte rescatado no eres más que las misma imagen de la brujería una ramera bruja- dijo riéndose con el miedo fluyendo de su mirada. Podía notar las gotas de sudor correr por su rostro después de esperar todo el día al fin cobraría mi venganza lo tenía paralizado entre mis garras estaba rodeada de mis sirvientes pero no quería matarlo, quería que sufriera, si sufriría toda su vida y así sonriendo pose mis manos en su entre pierna, allí donde su sexo se escondía y clave mis uñas, solo se escucho un gran alarido de terror ligado con dolor, podía sentir llena de gozo como comenzaban a salir pustulas y reventar entre mis dedos, mientras el en shock gritaba en un mar de lagrimas.

Un carro comenzó a disminuir su velocidad y de el salieron los hermanos de mi ex marido corriendo hacia donde se encontraban los gritos, no dejarían que completara mi tarea, no podían verme allí, ni a mi, ni a mis demonios, dejaría ver mi procedencia, dejaría en evidencia a mi padre, asi que decidi marcharme, pero antes solte a aleroci que llacia en el suelo paralizado de dolor, agachándome un poco le dije con sarcasmo- volveré amo –

Solo tuve segundos para convertirme en serpiente ante los ojos de mi ex marido y encudriñarme entre los arboles mas cercanos viendo haci llegar a los hermanos de el quienes lo miraban aterrorizados, con repugananci, incapaces de ayudarle, puesto que sabían que algo oscuro se escondia tras sus pusculas sangrantes, entonces me regodee, me temian, los mismo que acabaron conmigo ahora me temian- sonreí sintiendo un alivio enorme dentro de mi-, asi que me deje caer a sus pies alzándome con mi tamaño descomunal de mamba constrictor, hubo susurros entre ellos, mirándome con vemencia y terror. Los maldigue sin pronunciar palabra alguna, por un minuto no reino ningún sonido en los alrededores nisiquiera los mosquitos osaban sumbar en las cercanías y me fui arrastrándome gloriosa por en medio de ellos, obvio se apartaron de un salto dejándome pasar, con solo aspirar el olor de mi veneno pequeñas pustulas comenzaron a salirles en sus pieles y a explosionar dejando su piel a carne viva, manchando asi sus costosos ropajes con la sagre putrefacta que ahora tenían dentro, atrayendo asi a las plagas mas horripilantes de el mundo y al mal augurio como mosquito a la sangre.

Con un regocijo que superaba cualquier placer mundano me fui arrastrando en mi forma reptil a mi antigua casa, la casa que había visto florecer mi niñez y adolescencia asomandome por uno de los ventanales podía apreciar como mi madre era servida por una de las servicio de mi difunto padre, y se llevaba a la boca su típica cena.

venid- invoque a mis demonios que rápidamente fueron saliendo de las tinieblas, de la mismísima tierra y los reptiles que se albergaban a los alrededores acudieron a mí, sabía que el desierto clamaba mi presencia pero aun no era el momento de volver a los arenales donde ahora llacia mi hogar. Solo esperaba, puesto que necesitaba que esta se fuera a dormir, observaba como se bañaba- típico en leche de cabra- peinaba sus lasios cabellos y se ponía su batola de seda indu – grr solo necesito que se vaya a dormir – me dije, en ese instante se hallara su perdición, ya no seria la misma, la despojaría de su adorada belleza, la que tanto la enurgellecia, le mostraría que era el dolor y como el calor del desierto podría volver de la piel un simple harapo y de los ojos solo cuencas vacias, le mostraría en lo que ella había colaborado en covertirme.

Esperad al anochecer, esperad que este en un sueño profundo y allí podréis comer, aliméntense de su belleza, de sus recuerdos, de su felicidad, de su sangre, recuérdenle porque hay que temerle a la oscuridad - así les ordene a mis demonios sentada en el alfeizar de la ventana de su habitación observando el espectáculo que se avecinaba…

Gracias por leerme espero les haya gustado y tranquilos aún falta mucho de la venganza de alisha dejen sus comentarios y si así quieren ayúdenme con ideas se les quiere besos….