Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto. La imagen de sus respectivos autores. Lo único mío es la historia.
Diciembre, el mes de SAKURA HARUNO en Tumblr.
31 días de MultiSaku para todos los gustos.
Reto de menos 1000 palabras para poder cumplir el cometido.
Para mis queridos lectores, para mis queridos Sakufans, para mi querida Churro.
3 de diciembre.
¡Shannarō!
Día 3: Manos curativas
Pone el bote de popcorns en la mesa del centro mientras busca las sandalias en alguna parte debajo del sillón. Antes de siquiera acercarse a la puerta intenta comprobar la hora que es. Está un poco fastidiada de la interrupción a su película, pero sabiendo que faltaban siete minutos para las doce de la noche, ahora se encuentra más confundida que molesta.
No esperaba a nadie esa noche, por lo que escuchar el timbre sonar es extraño. No del extraño emocionante por saber de quien se trataba, sino del extraño escalofriante que inicia una película de terror. Las luces tintinean como si fuera un juego, sonríe, debía ser una jodida broma.
Un toque y después resuena la madera cuando alguien se aleja. Sakura lo medita y niega.
No, ni loca. Que se joda el maldito. No abriría esa puerta. Esperaría a que pasaran cinco minutos para que sus sentidos se relajaran y pudiera volver a disfrutar de su película, seguramente se trataba de uno de esos mocosos de los departamentos aledaños. Nunca se habían metido con ella, pero había escuchado bastantes quejas de su pésimo comportamiento. Le quieren gastar un susto, pero no lo van a lograr.
Espera, sin embargo, ya no ocurre nada. Piensa después que incluso pudo ser un fallo eléctrico casual y un técnico que ha ido a repararlo. No sabe, cuando una persona siente temor se le ocurren demasiadas cosas para dar una explicación razonable. Porque eso es ella, una mujer sumamente razonable.
Pasan unos cinco minutos de descanso mental que aprovecha para ir al baño y regresa con un vaso de agua a su cómodo sillón, pone play a la película y la calma vuelve. Tiene el placer de ver tres minutos completos de película sin interrupciones hasta que ocurre otra vez. El timbre suena y alguien se aleja.
—Con un demonio.
Se levanta para observar por la mirilla, por supuesto, no hay nadie. Está indecisa entre llamar a la policía o ir ella misma a inspeccionar. En las películas de terror esa suele ser una mala idea.
—No es una película de terror —se convence a sí misma. Se siente absurda.
Siente que los nervios van a matarla cuando, a tan sólo instantes de haberse alejado de la mirilla, el timbre vuelve a sonar.
La piel se le eriza y su nuca se llena de escalofríos, esa sensación de supervivencia la inunda y la paranoia invade su apartamento. No dispuesta a arriesgarse, se da la vuelta para acercarse al teléfono de la cocina y llamar a la policía.
Lo busca, pero no está, el teléfono ha desaparecido. Mira hacia un lado. La ventana está abierta.
No le da tiempo ni siquiera para pensar en correr hacia cualquier parte cuando una mano se estrella contra su boca. Grita y se revuelve como una serpiente, pero esa persona es increíblemente fuerte.
—¡Jodida loca! —gruñen tras ella.
La puerta se abre sin mucho esfuerzo y aparece otro hombre inmenso y aterrador. Va a morir, está claro. Sin embargo, Sakura Haruno no moriría sin antes haber luchado.
Se calma para que el hombre que la sujeta baje su guardia y le mete un codazo en las costillas que lo hace soltarla de inmediato. Intenta correr hacia la puerta, pero el otro hombre que parecía distraído buscando algo de comer en la nevera le jala de los cabellos y la tira de un sentón.
—Maldita, ¡no te metas conmigo!
El primer hombre la patea tan fuerte en el hombro que siente que se le ha dislocado. Llora de dolor y de miedo, su cara se vuelve una mueca de terror.
—¡Por favor, no me hagan daño!
—¡Ya no eres tan valiente! ¿no? Zorra. ¡Debiste pensarlo antes de pegarme infeliz!
—Deja de gritar Hidan, harás que los vecinos vengan.
—¡Me importa una mierda quien venga! ¡Los mataré a todos y serán sacrificio para Jashin!
Hidan sujeta del mentón a Sakura para zarandearla desde esa posición, la mira con adrenalina inyectada en la cara, los ojos bien abiertos y una sonrisa que prometía una insana diversión. El otro sujeto les da la espalda, pero no se aleja.
—¿Te divertiste mujerzuela? ¿Fue divertido enterrar tus manos en las entrañas de mi hermano Jashin?
Le escupe en medio de la cara y su saliva espesa escurre sobre sus labios hasta su mentón, Hidan no tiene suficiente y le vuelve a escupir. Sakura tiembla aterrada. No lo ha podido reconocer desde un principio, pero ahora recuerda quién es.
—¡No fue así, yo hice todo lo que pude! ¡Pero ya no había nada que hacer para salvarlo!
—Que perra, ¿no se supone que eres tú una de las mejores médicos del jodido hospital? ¿Cómo mierda no pudiste salvar a una persona? Una cosa niñita, sólo una maldita cosa tenías que hacer.
Sakura no sabe si realmente está furioso por no haber podido salvar a su hermano de la muerte o simplemente se está burlando medianamente irritado. De cualquier manera, expande sus ojos cuando el sujeto saca una navaja y le muestra una mueca desquiciada.
—Vamos a ver, haremos una pequeña incisión… ¡aquí! —exclama y la apuñala en una pierna.
Sakura grita desesperada, llena de dolor. Implora por su vida mientras sigue gritando y se agita entre el amarre del otro hombre que ha regresado para sujetarla. A Hidan no se le ocurre nada mejor que escribir su propio nombre en aquella carne. Lame su pierna cubierta de sangre y restriega su cara en ella, cubriéndose también. Su expresión vuelve a cambiar y parece que se excita.
—Tu sangre… sabe bien.
Y chupa directamente de la herida.
—Apresúrate y mátala. Esta fastidiándome sostenerla.
—¡Déjame en paz tú también maldito!
La puerta vuelve a ser azotada y un par de hombres uniformados llegan. Los vecinos han hecho su parte, los gritos desgarradores habían inundado todo el piso de departamentos. La policía había actuado rápidamente pero ella lo sintió a eternidad.
Sakura llora y aprieta su pierna que arde, limpia su cara escupida y se deja abrazar por alguien que ha ido a verle. Hidan y el otro hombre han corrido hacia la ventana y han saltado, desapareciendo con la noche. No lo soporta más y se desmaya.
.
—¿Por qué la dejaste con vida?
Hidan se limpia el rostro lleno de sangre con un trozo de tela que arrancó de la falda de esa mujer. Lo dobla como puede y lo guarda en su bolsillo.
—Se me ocurrió otra manera de divertirme con ella. No creas que la he perdonado. Jamás olvidaré que dejó morir a mi hermano Jashin.
Su compañero exhala acostumbrado a sus arranques maniáticos. Mientras siga ayudándolo a conseguir dinero sin pedirle un centavo a cambio, todo le da igual.
—Tal vez no hubiera pasado nada si no lo hubieras apuñalado en primer lugar.
—¡Que te calles maldito!
Sakura y Hidan.
Fin.
~STRIFEMACHINE~
Gracias por sus comentarios y favoritos, voy a contestarlos muy pronto. Siempre he querido hacer un fic sado HidaSaku, pero siento que a la gente no le va a gustar, sin embargo, no veo a Hidan comportándose de otra manera. Gracias por leer.
