—"Regocíjate, joven. Pues tu deseo será concedido"— Personaje Hablando.

—(El poder para conceder cualquier deseo)— Personaje Pensando.

{Con la actuación del héroe más guapo del mundo. ¡Kazuto_Sensei! ¡Ósea yo!}— Personaje Hablando por medio de telepatía.

—'¡Gandr!'— Técnica/Noble Phantasm/Hechizo de personaje.

Capitulo 3

¡Encuentro con una bella espadachín!

¡De camino a la iglesia!


Fate/Stay Night New Destiny Opening 1: Ideal White by Mashiro Ayano


0—

Luego de la extenuante batalla con Lancer nuestro joven héroe fue abordado por Tohsaka Rin, Archer y el Profesor Kazuto, quienes le borraron la memoria con la intención de mantenerlo alejado de los peligros.

Pero para su desgracia, otro enemigo oculto en las sombras aprovecho para atacar a Daisuke justo cuando estaba débil, iniciando otra pelea de vida o muerte para el pervertido.

Daisuke intentó defenderse pero las secuelas del combate anterior comenzaron a pasarle factura. Con una clara desventaja, el joven héroe parecía perdido hasta que una figura misteriosa apareció en su rescate.

¡La lucha por la supervivencia de Emiya Daisuke continua! ¡Esta vez con el apoyo de una misteriosa joven espadachín llamada Saber!

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—"Soy el Servant Saber… Te pregunto, ¿Eres mi Master?"— Pregunto la rubia manteniendo su mirada fija en el choqueado Daisuke, quien solo alcanzó a decir estupideces.

—"Uuuuhhhh… Qué bonita es… Mío gusto es el"— Murmuró el peliazul, aun estando embobado por la belleza de la chica frente a él. Tal vez no tenía un cuerpo tan exuberante como Matou Sakura, pero esta joven de verdad era toda una Bishoujo.

Por otro lado, la ahora denominada como Saber solo ladeo la cabeza en confusión al ver la expresión tonta en la cara del adolescente antes de volver a hablar —"Mi espada esta a tu servicio. Mi destino se encuentra en tus manos. Nuestro pacto esta sellado"— Dijo la rubia solo para ganar una mirada confundida por parte de Daisuke, sin embargo, no tuvieron tiempo para relajarse puesto que Saber tuvo que bloquear un par de dagas kunai que iban directo a la cabeza del joven.

—"Atacar por la espalda… ¿No tienes nada de honor, Assassin?"— Dijo la rubia para luego salir y encarar a la joven con máscara, la cual solo se mantuvo en silencio antes de contestar.

—"Mi Master me pidió resultados, el honor es algo trivial para mí"— Respondió la pelipúrpura con un tono carente de emociones.

Fue en ese preciso instante que Daisuke recobró el sentido y salió del almacén para asistir a la chica que le salvo la vida, solo para ser detenido por esta de forma tajante y con autoridad.

—"¡Quédese donde ésta, Master! ¡Se encuentra herido!"— Le ordeno la oji-verde a Daisuke usando un tono que le dio a entender al joven que no estaba dispuesta a discutir el tema, por lo cual solo se limitó a asentir y recostarse contra la pared de mala gana.

Después de cerciorarse de que el peli-azul no intervendría, Saber se lanzo hacia la asesina para atacar con un poderoso tajo descendente. El cual fue esquivado sin muchas dificultades por Assassin ya que dio un gran salto con el cual pasó por encima de Saber, para quedar a unos metros detrás de ella y arrojarle varios kunais dirigidos hacia los puntos vitales de la rubia desprevenida.

¡Swwooossh Swwoooshh! ¡CLANG!

Pero para la sorpresa de Assassin, Saber se las ingenió no solo para esquivar algunas de las dagas sin la necesidad de ver sino que también pudo bloquear las demás con un simple movimiento de su "arma", mandando a volar los proyectiles con relativa facilidad.

—"Impresionante…"— Fue todo lo que pudo decir el peliazul.

Saber por su parte se volteo para luego arrojarse contra la asesina para continuar con su riña. Usando sus dagas, Assassin se defendió de la embestida de Saber lo mejor que pudo pero la rubia demostró ser superior en el ámbito de la fuerza física ya que de un tajó arrojó a Assassin hasta una de las paredes de la casa de Daisuke, creando un cráter con la silueta de la joven enmascarada.

—"Aquí termina esto"— Declaro la rubia mientras se acercaba a Assassin.

En cuanto a la asesina, esta solo se reincorporó lentamente y dio un gran salto evadiendo así un tajo de Saber y aterrizó en el tejado de la gran casa. Por unos instantes parecía que la mujer de cabello púrpura iba a atacar pero de repente desvió su mirada al horizonte para luego desaparecer en un remolino de sombras, dejando el lugar.

Al no poder sentir la presencia de su contrincante, Saber solo dio un largo suspiro al tiempo en que relajaba su postura y luego caminar en dirección al oji-azul, quien seguía impresionado por la habilidad de combate de la rubia frente a él.

—"¿Se encuentra bien, Master?"— La preocupada Saber pregunto mientras se acercaba al joven.

Daisuke solo sacudió su cabeza frenéticamente para volver en sí e incorporarse —"Em…"— Pero cuando intentó hablar literalmente no pudo decir mucho. Era una de esas situaciones difíciles de procesar considerando que vio como una chica mucho más baja que él derrotar a alguien que casi lo mata, y para colmo de males la asesina desapareció del lugar en una nube de humo al más puro estilo de Naruto.

Sin embargo, no tuvo tiempo de hacer o decir nada ya que sintió un dolor agudo provenir de su cuerpo haciendo que cayera de rodillas sosteniéndose con su espada.

—"¡Master!"— Exclamo Saber con preocupación por el estado del peliazul.

—"Tranquila… Ghu… No es la gran cosa… Solo necesito un momento para recuperar el aliento"— Masculló el oji-verde entre quejidos mientras se levantaba con algo de dificultad —"Lo que realmente quiero saber es… ¡¿QUIÉN ERA AQUELLA SEXY ASESINA LUNATICA?! ¡¿QUIÉN CARAJO ERES TÚ?! ¡¿QUÉ CHINGADOS ESTA SUCEDIENDO?! ¡¿Y POR QUÉ ME DUELE TANTO LA CABEZA?!"— Grito Daisuke en un estado algo alarmado exigiendo un par de respuestas.

Saber por su parte se mostró un tanto desconcertada por el arrebató del peliazul pero decidió obedecer sus demandas —"Yo soy uno de los siete Servants invocados por el Santo Grial, pertenezco a la Clase Saber. Tú eres mi Master, uno de los magos participante en esta Guerra del Santo Grial. Y aquel enemigo que intentó tomar tu vida era otro Servant, Assassin para ser precisos"— Explico la rubia con calma ganando una mirada confundida por parte de su "Master".

—"Ok, eso explica… ¡Absolutamente nada!"— Declaro el oji-verde estando aún más confundido que antes por escuchar tales términos —"¡Necesito una explicación más detallada que esa, así que por favor empieza desde el inicio de todo!"— Exclamo Daisuke mientras agitaba sus brazos frenéticamente.

La belleza rubia asintió para luego aclarar su garganta y hablar—"Bueno, hace muchos siglos atrás en Bretaña el Rey Uther Pen-"— Sin embargo fue cortada por su Master, el cual estaba visiblemente más confundido que antes

—"¡NO TAN ATRÁS!"— Grito el oji-verde

—"¡O-Oh, por supuesto! ¡Pido disculpas!"— Al darse cuenta de que entendió mal el mensaje de su Master, Saber se sonrojó de la vergüenza pero se recobró rápidamente y prosiguió —"Desde hace muchos años, en esta ciudad se celebra una batalla a muerte en el cual siete magos se enfrentan entre sí, cada uno de ellos acompañado por un Servant perteneciente a las siete clases, y el par ganador recibirá una recompensa más allá de todo lo humanamente posible"— Explico la espadachín con seriedad.

Daisuke ladeo su cabeza mientras procesaba lo dicho por Saber para luego aplastar su puño en la palma de su otra mano en señal de compresión —"Oh, ya veo. ¿Entonces es como un torneo? ¿Y los Servants son algo así como Familiares o Espíritus Guardianes que pelean de lado a lado con su Master? ¿Cómo compañeros o ayudantes?"— Pregunto el oji-verde.

—"Esta en lo correcto, Master"— Contesto Saber.

—"Daisuke"—

—"¿Huh?"—

—"Mi nombre es Daisuke. Preferiría que usarás mi nombre en vez de ese seudónimo, me siento incomodo cuando me llamas así"— Dijo el peliazul con una sonrisa amable.

Tal gesto fue devuelto por la rubia, quien sonrió de vuelta —"Bien, entonces te llamaré Daisuke"— Dijo con amabilidad Saber antes de voltearse súbitamente y ponerse en guardia —"¡Un Servant enemigo se acerca! ¡Debo eliminarlo! ¡Ponte a cubierto, Daisuke!"— Declaro la oji-verde al tiempo en que se preparaba para marchar a la batalla

Daisuke solo la miro con un rostro perplejo ante semejante cambio de los acontecimientos —"¡O-Oi, espera un segundo! ¡No puedes simplemente saltar así y dejarme como si na- Y ya se fue"— Dijo el peliazul con una expresión en blanco mientras que una gotita de sudor bajaba por su nuca —(Para ser una chica tan linda es una cabeza dura, de eso no hay duda. Creo que mejor la detengo antes de que haga una locura, no quiero ni pensar en lo que pasaría si un transeúnte inocente la ve-¡Ghu! ¡Mi cabeza!)— Pensó Daisuke al tiempo en que comenzó a ser atacado por un dolor de cabeza agudo.

En ese momento Daisuke sacudió su cabeza en un intento por apaciguar el dolor, pero fue inútil y no pudo evitar ser bombardeado por un montón de imágenes. Y lo recordó. Daisuke, por razones desconocidas hasta para él, recobró las memorias de los eventos que sucedieron antes de que despertara en su casa.

Se había quedado hasta tarde para limpiar el Dojo del Club de Arquería por "petición" de Shinji.

Luego escuchó sonidos extraños desde fuera de las instalaciones del club y vio a los dos guerreros peleando en una batalla a muerte.

Su encuentro con Lancer y las palabras que éste dijo cuando lo vio.

—"Tch, mierda. Un testigo"—

Cuando recuperó sus memorias "perdidas", Daisuke abrió sus ojos en shock pensando en lo que podría pasar si Saber u otro Servant encontrara a un testigo inocente. La sola experiencia de lo que sufrió en su combate con el lancer azul fue más que suficiente para darse una idea.

—"¡Carajo, debo detenerla!"— Declaro el oji-verde al tiempo en que procedió a correr a toda marcha por el patio hasta que logró llegar al borde de la muralla ubicada enfrente de su casa para luego salir por la puerta ubicada en la misma.

Ya afuera pudo ver a Saber encarando al mismo sujeto de cabello blanco y ropa roja. Por la escena frente a él, noto que la rubia le había hecho una herida en el brazo del oji-gris, el cual sangraba un poco.

Pero además de eso, fue capaz de divisar a una persona que no fue capaz de identificar ya que estaba detrás del hombre de piel oscura. Eso basto para encender las alarmas en la cabeza de Daisuke.

—"¡Saber, ALTO!"— Exclamó el oji-verde mientras corría en dirección a su Servant, y sin que él se diera cuenta las marcas en su mano brillaron intensamente.

Saber, quien estaba a punto de asestar un golpe fatal en el abdomen del peli-blanco se detuvo en seco y volteó a ver con sorpresa a Daisuke —"¡¿M-Master, qué significa esto?! ¡Este hombre es un Servant enemigo!"— Declaro la rubia mientras luchaba por ser capaz de moverse.

—"¡Me importa una mierda, no puedes ir por la ciudad atacando a todos los que se te crucen en frente! ¡¿Qué acaso no te importa lo que le pueda pasar a la gente que quede en el fuego cruzado?!"— Refutó el peliazul con ira en su voz.

El arrebato de su Master hizo que la rubia se sobresaltará un poco antes de mirarlo con indignación —"¡Pero por supuesto que sí! ¡Yo jamás atacaría a una persona desarmada, y mucho menos alguien inocente!"— Grito la espadachín.

—"¿Hoh? ¿En serio? ¡¿Y qué me dices de esa persona detrás del pendejo al cual quisiste mutilar?!"— Exclamó Daisuke.

—(¿Pendejo?)— Repitió el peliblanco con un tic en su ceja derecha ante tal apodo.

—"¡Ese es su Master!"— Respondió Saber dándole una mirada molesta.

Esa revelación hizo que Daisuke detuviera su arremetida —"¿Are? ¿De verdad?"— Pregunto el ahora confundido peliazul.

Semejante pregunta hizo que a Saber y el oji-gris les dieran ganas de hacer un facepalm ante la ineptitud del mago frente a ellos —"¿Tú qué crees, idiota?"— Comento el peliblanco aportando un granito de arroz a la conversación.

Ahora el peliazul se sentía como un perfecto idiota, no solo cometió un error estúpido sino que aparentemente insultó a su propio Servant tachándola como alguien sin honor en el campo de batalla. No hace falta decir que quería que alguien interviniera para cortar la tensión del momento.

Y sus plegarías fueron concedidas —"Éste día se vuelve más y más entretenido"— Habló cierto Profesor de Química apareciendo al lado del peliblanco —"Jamás imaginé que fueras capas de 'recuperarte' del Neuralizador sino que hasta invocaste tú propio Servant, que una linda chica por cierto. ¡Mhmhmh! ¡Realmente eres un sujeto singular, Ero-shounen!"— Agregó Kazuto con una sonrisa presente en su rostro.

—"¡¿Kazuto_Sensei?!"—

Kazuto solo comenzó a reírse en voz baja antes de hablar —"Jeje, vaya. Esto se siente como…"— Pero se detuvo a media sentencia y adoptar una pose pensativa —"Diablos, olvide esa famosa palabra. ¡Oi, Archer! ¿Conoces aquellas palabras que se usan para definir la sensación que tiene una persona de experimentar la misma situación en más de una ocasión?"— Pregunto el pelirrojo.

—"Deja vú"— Contesto Archer.

—"¡Sí, lo que él dijo! ¡Esto es como un Deja vú!"— Dijo el Maestro de escuela.

Daisuke estaba a punto de meterse en la conversación pero entonces recordó que había una persona más en el lugar, más específicamente el Master de Archer, así que desvió su mirada y abrió sus ojos al ver que se trataba de Tohsaka Rin.

—"¡Tohsaka!"— Declaro el peliazul con shock.

Por su parte, la chica simplemente saludo al joven con una sonrisa —"Buenas noches, Emiya_Kun"— Lo saludo la oji-aqua con elegancia y tranquilidad, cosa que contrasto con la tensión del lugar.

—"¡Se los digo, esto es un deja vú!"— Repitió el pelirrojo solo para ser rotundamente ignorado.

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Unos Momentos Después.

Residencia Emiya.

Luego de llevarse la sorpresa de su vida, Daisuke decidió invitar a Rin, Kazuto y a Archer, a su casa para pudiesen explicarle la situación tan desfavorable en la que se encontraba, por petición del maestro de Química.

Hubo algo de escepticismo al principio y dudas sobre aceptar la oferta por parte de Rin, más que todo debido al endemoniado perro guardián de la residencia que despertó justo cuando estaban cerca de la entrada, pero luego de que Daisuke le diera un filete al enorme can éste les concedió la entrada al grupo de desconocidos, pero se mantenía cerca de su amo en caso de que la situación se tornara violenta.

Se encontraban sentados en la sala de estar de la casa esperando pacientemente a que Archer trajera un poco de té, por ordenes de la oji-aqua. El Servant peliblanco apareció a los pocos minutos y sirvió las tasas con la bebida a cada uno de los huéspedes con excepción de Kazuto y Saber, uno por que prefería el café colombiano y la otra porque no tenía sed.

Después de unos segundos de incomodo silencio, la pelinegra decidió hablar —"Bien, creo que debemos ir directo al punto"— Comento la chica mientras daba un sorbo de su té —"Emiya_Kun, has sido elegido como un Master en la Quinta Guerra del Santo Grial. Supongo que entiendes tu posición en todo esto, ¿verdad?"— Dijo Rin en espera de la respuesta de su compañero de clases.

Daisuke solo se rasco la nuca con timidez —"Jeje, bueno… Si te soy sincero, es la primera vez que escucho de la Guerra del Santo Grial"— Contestó el oji-verde ganando una mirada de reproche de la pelinegra que lo puso nervioso y rápidamente intentó calmar las cosas —"¡P-Pero no te preocupes! ¡Saber ya me puso al tanto de todo esto!"— Agregó Daisuke riendo de forma nerviosa pero al ver que Rin lo seguía mirando feo simplemente desvió la mirada hacia la pared.

La pelinegra continuó observando con reproche al peliazul por unos segundos que parecieron una eternidad para Daisuke hasta que suspiró resignada —"Hah… Y yo pensaba que no eras un novato de tercera"— Comento ella negando con la cabeza —"Dime, ¿sabes crear una Barrera Mágica?"— Pregunto de repente la chica haciendo que Daisuke la mirase raro.

—"Uhhh… ¿No?"— Respondió el peliazul sin estar muy seguro de su propia respuesta.

—"¿Sabes algo de magia curativa?"— Volvió a preguntar Rin, esta vez con una mirada de reproche.

—"Meh… Más o menos"— Contestó Daisuke con algo de pena.

—"¿'Más o menos'? ¿Cómo que 'más o menos'? ¿Qué es eso de 'más o menos'? No me convences"— Refutó el pelirrojo con una mirada perpleja en su rostro.

Pero desgraciadamente fue ignorado… Otra vez.

Rin solo continuo con su interrogatorio —"¿Al menos conoces tu afinidad elemental? ¿O sabes siquiera como crear tu propio camino?"— Pregunto la pelinegra perdiendo la poca paciencia que tenía.

—"E-Em… ¿Tal vez?"—

—"¡¿ACASO SABES HACER ALGO ÚTIL?!"— Para éste punto, la chica ya no podía contener más su molestia ante la ineptitud aparente de su compañero.

—"Bueno, puedo usar el poder y los hechizos de la Cresta Mágica de mi padre. Él me enseño las bases de la Taumaturgia, uno que otro hechizo y algo Alquimia pero nada concreto. Todas mis habilidades las desarrollé por mi cuenta"— Reveló el oji-verde con total sinceridad y orgullo en su voz.

Por unos segundos incómodos, la oji-aqua lo miró casi como si intentase fulminarlo con la mirada pero luego suspiro en resignación —"Vaya. Eres todo un novato, ¿Eh?"— Comento la chica negando con la cabeza, echando por el retrete toda la confianza del Daisuke.

—"¡O-Oi! ¡Puede que no tenga una educación tan avanzada como otros magos, pero eso no significa que no pueda patear algunos traseros!"— Exclamó el peliazul con indignación.

—"Tiene razón en eso. Digo, no sé tú, pero el Ero_Shounen es fuerte. Mira que pelear contra un Servant de alto nivel y sobrevivir"— Dijo Kazuto adoptando una pose pensativa —(Sin embargo, hay algo fuera de lugar con Daisuke… La cantidad de Praná que tiene es inmensa… Además de eso, es muy inestable y parece estar restringida… ¿Podrá ser…)— Pensó con cierta preocupación el pelirrojo al tiempo en que observaba disimuladamente a Daisuke de arriba hacia abajo.

—"De cualquier forma, hay cosas más urgentes de las cuales preocuparnos"— Dijo Rin captando la atención de Daisuke —"Emiya_Kun, siendo un Master, debo suponer que al menos tienes conocimiento de las 7 Clases de Servant en esta Guerra"— Comento la pelinegra con seriedad.

—"Hah… Siguen repitiendo eso. Santo Grial esto, Santo Grial aquello y Bla bla bla. Pero nadie me ha dicho QUÉ es exactamente, y si bien la explicación que recibí de Saber me ayudo un poco a entender mejor todo esto, aún hay muchas cosas que desconozco"— Se quejó el oji-verde rascándose la cabeza con molestia.

Antes de que la oji-aqua pudiese responder, el maestro de escuela intervino —"Eso te lo puedo decir yo, si gustas…"— Empezó el pelirrojo llamando la atención de todos los presentes debido a la gravedad de su tono y su expresión seria —"Es un ritual conocido como la Guerra del Santo Grial. En el cual siete magos son seleccionados como Master, recibiendo en el dorso de sus muñecas o en otra parte de su cuerpo un conjunto de estigmas conocidos como Reijus o Sellos de Comando"— Explico Kazuto haciendo que Daisuke mirase el tatuaje de su mano con curiosidad —"Cada mago invoca un ser espiritual conocido como Servant, el cual viene a ser una figura reconocida por la humanidad y cuyas hazañas están grabadas en leyendas, mitos, historias y demás a lo largo y ancho del planeta"— Continuo el oji-magenta.

—"Espera, entonces Saber, el tipo con la lanza y el tipo de rojo… ¿Son héroes del pasado? ¿Gente como el Rey Arturo o Heracles?"— Pregunto el oji-verde con impresión escrita en su rostro. Y sin que él o los demás lo notasen, Saber se tensó un poco al escuchar el nombre del rey británico.

Rin asintió ante sus palabras y decidió continuar en donde su profesor se quedó —"Sí. Verás, los Servants son traídos a nuestro mundo por el poder del Santo Grial y a cada uno le es asignado un Master, quienes se encargan de invocarlos. Cada par competirá entre sí en una batalla a muerte en la cual el vencedor será considerado merecedor de obtener el Grial"— Declaro la oji-aqua calmadamente.

—"Pero si los Servant son espíritus que en cierta forma pueden actuar libremente… ¿Qué les impide traicionar a sus Masters?"— Pregunto inocentemente el peliazul ganando una mirada de reproche de la rubia, por lo cual se excusó rápidamente —"¡D-Digo, estoy seguro que Saber es honorable y todo eso pero los demás me preocupan! ¿Qué pasa si invocas a un sujeto que le falta un tornillo?"— Dijo el oji-verde logrando que su compañera de cabello rubio se calmara.

—"Allí es donde los Sellos de Comando entran en acción"— Reveló Kazuto con una pequeña sonrisa en su rostro —"Esos estigmas no son simple decoración como aparentan. Cada uno de ellos son empleados por los Masters para "comandar" a sus Servants, siendo estas órdenes absolutas e irrevocables. Con ellos puedes hacer que ellos cumplan determinadas tareas, incluso aquellas que parecerían imposibles. Por ejemplo: Si te encuentras en un apuro y tu Servant está al otro lado de la ciudad puedes usar un Sello de Comando para "Ordenarle" que aparezca a tu lado, haciendo posible milagros como la teletransportación instantánea; O bien podrías ordenarles realizar hazañas increíbles que por métodos tradicionales no podrían lograr"— Explico el pelirrojo sorprendiendo mucho a Daisuke —"Pero ten cuidado, porque los Sellos de Comando son herramientas de uso limitado, siendo 3 en total. Así que asegúrate de usar solo dos, o en tu caso uno, ya que utilizaste uno de tus Sellos para una estupidez cuando lo único que debiste hacer era retener a Saber"— Concluyó el Maestro de Química con una mirada severa dirigida al oji-verde.

Luego de procesar lo que su Maestro de clases le dijo, Daisuke comenzó a sentir el peso de las miradas de todos en la habitación ya que él malgastó uno de los Sellos en una tontería, justo como lo dijo el pelirrojo —"*Cough*… Em, no pueden culparme. En ese momento me había asustado por lo que pasó con el tipo en mallas azules… Errr, Lancer"— Se excuso el peliazul desviando la mirada.

Creyendo que ya había mucha seriedad en el ambiente, el pelirrojo volvió a su ser juvenil y bromista —"Mah, Mah. No te estreses, Ero_Shounen"— Comento el Profesor mientras se levantaba de su asiento para luego bostezar de cansancio —"En fin, con todo esto aclarado. Supongo que mi trabajo aquí terminó. Los veré mañana para el examen sorpresa"— Dijo Kazuto dispuesto a irse del lugar, solo para ser abordado por Rin.

—"¡Momento, tú no te vas a ningún lado! ¡Aún tienes mucho que explicarme!"— Exclamo la pelinegra sujetando el hombro derecho de su profesor.

Sin embargo, el pelirrojo ni se inmutó por el tono de la chica y en lugar de hacerla a un lado le dio una sonrisa zorruna —"Eso tendrá que esperar hasta mañana. ¡KAZUTO_SENSEI SE VA, PAZ!"— Declaró el oji-magenta desapareciendo en un remolino de llamas y rayos dorados.

—"¡Ugh! ¡Cretino idiota!"— Se quejó la chica con ira para luego mirar al peliazul con una expresión seria y fría que le heló la sangre —"¡No. Hables!"— Declaro la chica.

—"¡H-Hai!"— Exclamó Daisuke con miedo.

Luego de que la pelinegra se calmará un poco le hizo una seña a Archer y éste se desvaneció en partículas de luz junto a una ligera neblina azul, desapareciendo de la vista de todos.

—"Vaya, tengo que aprender ese truco"— Comento inocentemente Daisuke maravillado por la forma en cómo los Servants se desvanecían como fantasmas.

—"¿Para qué? ¿Para que puedas espiarnos a nosotras las chicas sin que nos demos cuenta?"— Fue la pregunta hecha por Rin, quien miraba al oji-verde con una mirada que detonaba sospecha provocando que el pervertido sudase a mares ya que fue descubierto con mucha facilidad, pero para su fortuna Rin cambió el tema de conversación —"En fin, dime algo Saber"— Dijo la oji-aqua llamando la atención de la rubia —"Según tengo entendido, Emiya_Kun no es exactamente un Master competente ya que por lo visto no fuiste invocada correctamente, ¿Es correcto?"— Cuestionó Rin a la Servant.

Saber simplemente asintió —"Sí, es correcto. A pesar de la inmensa cantidad de praná que estoy recibiendo de Daisuke, me veo incapaz de usar mis capacidades al 100% a causa de su mala invocación"— Explico la oji-verde con calma y sin el menor rastro de ansiedad en su voz.

—"Vaya, me sorprende que seas tan honesta conmigo"— Dijo la pelinegra un tanto asombra por la honestidad de Saber.

—"Si ya conoces todas mis cartas, entonces es inútil tratar de esconderlas"— Refutó Saber asombrando un poco a Daisuke por lo calmada que estaba al revelar sus debilidades así como así —"Siendo sincera, prefiero que una enemiga como tu se enteré de esto, ya que te tomaste la molestia de explicarle a mi Master su situación en la guerra"— Agregó la rubia.

—"Oh, entonces no solo es hermosa sino que tiene estilo"— Murmuró Rin con algo de celos por el Servant del pervertido, y posteriormente lo expresó de forma abierta —"¡Argh! ¡De veras que tengo envidia! ¡Si yo fuera tu Master, entonces ya habríamos ganado esto!"— Exclamó la pelinegra quejándose de una forma un tanto infantil.

En cuanto a Daisuke, él no pudo evitar sentir como su orgullo era pisoteado una y otra vez por las palabras de su compañera y no pudo tolerarlo más —"¡Oi, ¿A qué te refieres con eso?! ¡¿Dices que no soy digno de ser el Master de Saber?!"— Grito el peliazul encabronado con Rin por obvias razones, y en menor medida con Saber por no decir nada para defenderlo.

Pero su tono autoritario le valió madres a la pelinegra porque de inmediato dijo lo que pensaba —"¡Eso es exactamente lo que estoy diciendo, Baka!"— Exclamó Rin sin pensarlo dos veces haciendo que Daisuke comenzará a temblar de furia, y si uno miraba con atención podría notar que su cuerpo comenzaba a ser rodeado por una tenue y casi imperceptible aura verde.

Saber notó eso de inmediato y decidió intervenir ya que no le gustaba que la chica insultase a su Master de esa forma —"Ya es suficiente, Rin"— Dijo la rubia con un tono autoritario.

La pelinegra entendió la amenaza indirecta de Saber y se aclaró la garganta para hablar—"Ven conmigo, Emiya_Kun. Debemos ir a verlo a ÉL"— Dijo Rin escupiendo la última parte con odio.

—"Um, ¿Y quién es "él" exactamente?"— Pregunto el peliazul con curiosidad, olvidando por un momento su enojo.

—"El Supervisor de la Guerra. Si quieres saber más sobre la Guerra del Santo Grial, entonces él es a quien debes ver"— Respondió la pelinegra.

—"Ok, ¿Y donde vive ese sujeto?"— Volvió a preguntar Daisuke queriendo ahondar en el tema.

Luego de un par de segundos de silencio, Rin habló —"Se encuentra en la iglesia de Shinto"— Dijo ella para luego proceder a dirigirse a la puerta, no sin antes voltear a ver a Daisuke —"Date prisa, no tengo toda la noche"— Agregó la chica, a lo que el oji-verde asintió un tanto inseguro de si debería confiar o no en la pelinegra, después de todo ella intentó borrarle la memoria.

0—

Algún Tiempo Después.

El grupo se encontraba caminando por la calle con tranquilidad dirigiéndose a su destino. Los dos jóvenes se encontraban usando abrigos para protegerse del frío por el invierno.

Rin usaba un abrigo rojo de manga larga abotonado acompañado de una bufanda naranja alrededor de su cuello.

Daisuke por otra parte, se encontraba usando sus ropas casuales pues su vestimenta anterior se había vuelto un desastre luego de tantas batallas. Usaba una chaqueta oscura desabotonada acompañada de una camiseta gris de manga corta y una bufanda verde alrededor de su cuello, un pantalón largo de color gris azulado y un par de zapatos deportivos grises con suela blanca.

—"¿En serio le pusiste eso a Saber? ¿No tenías otra cosa para ella?"— Pregunto de repente la oji-aqua mirando con reproche a Daisuke.

El peliazul desvió la mirada con un ligero sonrojo de vergüenza —"No me mires de esa forma, Tohsaka. Es que no tengo ropa para chicas en mi casa, y no ayudó mucho el hecho de que Saber se reusó a quitarse su armadura"— Contesto el oji-verde rascándose la parte trasera de su cabeza.

El porqué estaba discutiendo sobre el atuendo de la rubia era realmente simple… Estaba usando un gran impermeable amarilla con capucha mientras caminaba a justo detrás de los dos jóvenes.

Todo esto se remontó al momento en el que iban a salir de la residencia Emiya. El peliazul las detuvo diciendo que Saber debía usar algo que la hiciera ver menos llamativa pero su Servant le dijo que no iría a terreno desconocido desarmada, y así comenzó una acalorada discusión que parecía no tener fin hasta que la rubia accedió de mala gana a usar el conjunto que traía en estos momentos.

—"De cualquier forma, es muy tarde para retroceder. Ya estamos cerca"— Comentó Rin sin tener intenciones de discutir por algo tan trivial como el atuendo de un Servant.

Fue en ese momento que Daisuke divisó la iglesia de Shinto no muy lejos de donde estaban. Si bien parecía una simple iglesia católica había algo en ella que le puso los pelos de punta al peliazul.

—"Entonces… El Supervisor de la Guerra es un cura"— Comento Daisuke tratando de iniciar una conversación.

Ese comentario le valió una mirada irritada de Rin —"Pues Duh, claro que sí"— Dijo ella con cara de pocos amigos.

Tanto el tono como la expresión enojada de su compañera no pasaron desapercibidos por el oji-verde, quien quería saber porque —"Pareces algo molesta, Tohsaka. ¿Acaso debo preocuparme?"— Pregunto Daisuke con cautela.

Rin dio un suspiro largo y cansado antes de responder —"Ese hombre es un dolor de cabeza para mí. No te dejes engañar por su habito, porque es un Falso Sacerdote hecho y derecho"— Contesto la pelinegra expresando sus inquietudes sobre el Supervisor.

—"¿Falso Sacerdote?"— Repitió el oji-verde sin comprender bien ese título.

—"Él solía ser el aprendiz de mi padre, por lo que es un mago de alto nivel. Y cuando mi padre murió, él se volvió mi Tutor Legal"— Explico la oji-aqua con seriedad.

La revelación de que el Supervisor fuese el Tutor Legal de Rin sorprendió a Daisuke, y más aún sabiendo que era un practicante de la magia —"E-Espera, déjame ver si entendí. ¿Estás diciendo que ese sacerdote es un magus como nosotros?"— Preguntó el peliazul muy sorprendido por esa información.

—"No es como nosotros, él es un aprendiz de alto nivel que conoce varias disciplinas. Se podría decir que es nuestro sempai"— Contesto la oji-aqua con enojo, estaba claro que decir que el cura los superaba era un golpe para su orgullo y el hecho de que el tipo le desagradara no lo mejoraba.

—"Wow, y pensar que hay tantos magi en la ciudad"— Dijo con impresión el peliazul.

—"Hm, no te sorprendas tanto. Después de todo, en nuestra propia escuela hay otros dos"— Reveló Rin con seriedad.

—"¿En serio? ¿Y quiénes son?"— Pregunto Daisuke algo emocionado por conocer a otros compañeros magos.

—"Descúbrelo por ti mismo"— Contesto la pelinegra con una sonrisa maliciosa.

No paso mucho tiempo hasta que finalmente llegaron al terreno de la Iglesia de Shinto. Pero en cuanto se dispusieron a entrar en los terrenos de la iglesia, la rubia espadachín se detuvo en seco llamando la atención del peliazul.

—"¿Saber? ¿No nos acompañaras?"— Pregunto el Master novicio extrañado.

Saber negó con la cabeza —"Si no es problema, prefiero esperar desde aquí"— Contestó la oji-verde.

—"¿Huh? ¿Por qué no vendrás? ¿Acaso es un lugar peligroso para los Servants?"— Volvió a preguntar Daisuke, esta vez acercándose a su Servant.

—"No, nada de eso. Simplemente no me siento cómoda en este lugar en especifico"— Dijo de belleza rubia negando con la cabeza pero al ver la preocupación en el rostro de su Master ella despejó sus dudas —"No tienes de que preocuparte, Daisuke. Estaré aquí si me necesitas"— Agregó Saber con una sonrisa cálida que hizo que Daisuke se sonrojase ligeramente.

—(Vaya que tiene una bonita sonrisa-¡Ghu! ¡No! ¡Resérvate eso para Sakura_San, idiota! ¡Ver a otra chica de esa forma se podría considerarse traición!... Aunque, Sakura_San no es mi novia y Saber es un buena opción. Sí, no es tan 'Dotada' como Sakura_San pero eso no cambia el hecho de que tiene un cuerpo firme y tonificado y su rostro es-¡ARGH! ¡No! ¡No sucumbas a la irresistible tentación! ¡Contrólate hombre!)— Se dijo así mismo Daisuke dándose bofetadas mentales pero no pudo evitar que su sonrojo se esparciera en su rostro.

Pero el momento entre los dos se vio interrumpido por una Rin algo impaciente y ligeramente… ¿Celosa? —"Oye, Emiye_Kun. Te recuerdo que no tengo toda la noche, ¿Vas a entrar o no?"— Dijo ella con un tono enojado haciendo que el peliazul saliese de su estupor.

—"¿Eh? ¡Oh, sí!... Ya voy"— Dijo Daisuke volviendo en sí.

Con algo de dudas, decidió dejar a su Servant sola en la calle mientras que se adentró en el interior de la casa de Dios. Ya adentro, el oji-verde pudo observar que las luces estaban apagadas teniendo solo un par de candelabros encendidos, además de que no había una sola alma en el lugar a excepción del Padre, quien se encontraba en el altar leyendo su biblia.

El sacerdote en cuestión era un hombre alto de cabello castaño que le llegaba casi hasta sus hombros con ojos del mismo color, tenía una piel ligeramente bronceada y una constitución tonificada. Su ropa era el atuendo clásico de un sacerdote, un hábito junto a un traje negro y con un rosario de madera colgando de su cuello.

Antes de que alguno de los dos jóvenes pudiera hablar, el sacerdote se les adelantó, dejando el libro en un estante para luego dirigirse a ellos —"No contestas a ninguna de mis repetidas llamadas, y ahora vienes aquí con un curioso invitado"— Comento el hombre con una sonrisa algo engañosa, según Daisuke —"¿Acaso es él el Séptimo Master, Rin?"— Pregunto el padre con curiosidad.

Rin por su parte no parecía tener ganas de hablar con esa persona, así que el peliazul dio un paso al frente. Pero como ninguno de los dos contestó la pregunta del pelicastaño, éste asumió que sus suposiciones eran correctas y se presento.

—"Yo soy Kotomine Kirei. ¿Cuál es tu nombre, Séptimo Master?"— Pregunto el ahora conocido como Kirei dirigiéndose al Master novicio.

Por unos segundos, el oji-verde se quedo callado debido a un mal presentimiento pero al final opto por responder —"Soy Emiya Daisuke"— Contestó el peliazul presentándose.

Los ojos de Kirei se abrieron ligeramente al escuchar el apellido del joven —"Emiya..."— Repitió el pelicastaño algo sorprendido pero luego soltó una pequeña casi inexistente risa haciendo que Daisuke entrecerrará sus ojos con sospecha y algo de enojo pues no le veía el chiste a su apellido.

—"¡Oi, Falso Sacerdote! No vine aquí para que te burles, así que cállate"— Gruño el oji-verde haciendo que Rin se riera en voz baja por lo irrespetuoso que fue con el "Falso Sacerdote".

Kirei no pareció captar la amenaza sutil o simplemente lo ignoró, pues no perdió su sonrisa condescendiente y prosiguió —"Mis disculpas, joven. Dime, ¿Eres el Master de Saber?"— Pregunto el sacerdote de Shinto asiendo una pequeña reverencia para disculparse.

—(Esa disculpa es tan falsa como tu sonrisa. Ahora veo porque a Tohsaka no le agrada el tipo)— Dijo Daisuke en sus adentros para luego contestar pues no quería ser descortés en una iglesia, al menos no tanto —"Hice un pacto con Saber. Sin embargo, no se casi nada sobre todo este asunto de la Guerra del Santo Grial y en lo personal no tengo deseos de involucrarme en esto. Mejor elijan a otro Master"— Reveló el oji-verde con sus manos en sus bolsillos.

—"Ya veo… Eso es un problema"— Dijo Kirei con seriedad.

—"Sí, por eso lo traje a éste lugar. Para que puedas explicarle las cosas desde cero"— Dijo la oji-aqua explicándole la situación al sacerdote, quien volvió a sonreír ante eso.

—"¿Hoh? Está bien, lo haré. Después de todo, es la primera vez que confías en mí para algo"— Comento el oji-marrón haciendo que la chica desviara su mirada pues no parecía estar muy cómoda con lo antes mencionado por él.

Por otro lado, el oji-verde se mantenía al margen del pequeño intercambio de palabras entre el sacerdote y su compañera de clases puesto que estaba observando al pelicastaño con cautela —(Éste tipo me pone los pelos de punta. Pero su nombre me suena… Kotomine Kirei… Creo que Kiritsugu lo mencionó una vez, ahora que lo pienso)— Pensó el peliazul pero tuvo que salir de sus pensamientos cuando vio como Kirei se acercaba lentamente a ellos.

—"Emiya Daisuke, ser Master no es algo que puedas encargarle a otro, y una vez que lo eres, no puedes dejar de serlo"— Dijo Kirei mientras caminaba por el pasillo de la iglesia hasta que se detuvo a poco menos de un metro del peliazul —"Ser un Master es un prueba. Nadie te librará de esa carga hasta que el Santo Grial sea conseguido. Emiya Daisuke, esta batalla en la que estás involucrado se llama la Guerra del Santo Grial"— Explico el sacerdote ganándose una mirada enojada de Daisuke.

—"Más bien la llamaría la Guerra de la Santa Estupidez Mágica, una matanza sin sentido"— Masculló el oji-verde recordando como quisieron matarlo no una sino dos veces en un mismo día por ser un Master.

—"Es un ritual para escoger a la persona más apropiada para obtener el Santo Grial"— Replicó con calma Kirei para luego dirigirse a una de las ventanas e inspeccionar el exterior con vago interés.

—"Hablando de eso, tengo una duda"— Dijo Daisuke relajándose un poco —"Cuando dices 'Santo Grial', ¿Te refieres al Santo Grial que tiene la sangre de Jesús o es que no se les ocurrió un nombre mejor que ese?"— Pregunto el oji-verde.

—"El Grial que aparece en esta ciudad es verdadero. Como prueba, eres testigo del milagro de la aparición de lo Servants. Un Grial tan poderoso que puede otorgarle fuerza ilimitada a su poseedor. La autenticidad de las cosas quedaría invalidada frente a esa verdad"— Respondió el sacerdote antes de voltearse y mirar a los ojos al adolescente.

La respuesta del pelicastaño fue algo vaga para el joven pero prosiguió —"Entonces, ¿Por qué demonios existe la Guerra del Santo Grial? Si es algo tan increíble y asombroso entonces podría repartirse entre todos, ¿no?"— Dijo Daisuke expresando sus dudas.

—"Es una opinión válida, pero solo una persona puede hacerse con el Santo Grial. No es algo nosotros hayamos decidido, lo decidió el Santo Grial mismo"— Dijo Kirei calmadamente.

Eso sorprendió bastante a Daisuke —"¿Eh? ¿El Santo Grial lo decidió? ¿Es que acaso tiene mente propia?"— Pregunto el oji-verde un tanto confundido.

El sacerdote se rió en voz baja por la ingenuidad de su invitado antes de continuar con su explicación —"Podría decirse que sí. El Santo Grial se encarga de todo. Hace que todos peleen para poder elegir a un único propietario. Eso es la Guerra del Santo Grial"— Dijo el oji-marrón.

El peliazul estaba impresionado e inconscientemente le dio un pequeño vistazo a su Sellos de Comando y luego encarar al sacerdote —"No logro entenderlo. Aunque solo deba elegirse a uno, no me parece correcto que otros tengan que masacrarse así mismos solo por eso"— Comentó el oji-verde sintiendo repulsión, odio y molestia al imaginarse el baño de sangre que era todo el asunto.

Justo en ese momento Rin, quien se había quedado en silencio durante toda la conversación, decidió intervenir —"Un momento, lo de que deban matarse entre sí es un malentendido, Emiya_Kun"— Comento ella llamando la atención de los dos hombres.

—"Es un batalla a muerte"— Refutó Kirei con seriedad solo para ganarse una mirada fulminante de la pelinegra.

—"¡Tú cállate, Kirei!"— Exclamó la oji-aqua enojada antes de dirigirse al joven Master —"Verás, el Santo Grial de esta ciudad es espiritual y al serlo, es imposible para nosotros tocarlo siquiera. ¿Entiendes lo que eso significa?"— Dijo Rin dando una explicación más detallada del Santo Grial.

Daisuke pareció captar el mensaje —"Entonces eso quiere decir que…"— Pero en cuanto quiso hablar fue interrumpido por la joven.

—"Exacto. La Guerra del Santo Grial consiste en hacer que los otros Servants se retiren con excepción al tuyo, claro está. Por eso no hay ninguna regla que diga que se deban matar a los otros Master"— Explicó Rin haciendo que el peliazul se relajara por ese detalle.

Kirei por otra parte, decidió hablarle al Séptimo Master —"Emiya Daisuke, te haré un pregunta. ¿Crees que puedes derrotar a tu Servant?"— Preguntó el Sacerdote.

La pregunta de Kirei tomó por sorpresa al oji-verde, quien no sabía cómo responder a eso pero aún así decidió contestar la pregunta —"B-Bueno, en lo personal no me gusta pelear contra una chica, menos si es una chica hermosa como Saber. P-Pero si esto a mi 100% y con una buena estrategia, tal vez pueda-¡ITEI!"— Pero antes de que pudiera completar la oración recibió un golpe de karate en la cabeza por parte de Rin.

—"¡Era una pregunta retórica, Baka!"— Grito la chica enojada por la torpeza del pelizaul.

—"¡¿Y yo como iba a saber eso?! ¡El tipo esta tan serio que no se me pasó por la cabeza!"— Grito el oji-verde sobándose el chichote recién formado en su cabeza.

Al ver la interacción de ambos jóvenes, Kirei no pudo evitar reír un poco. Aclaró la garganta para llamar la atención de los jóvenes Master y volvió a hablar —"Incluso un Servant tendría dificultades para derrotar a otro Servant. Entonces, ¿Cuál es la mejor alternativa? Es simple. Por muy poderoso que sea un Servant, si su Master desaparece, él o ella también desaparecerá"— Explicó Kirei dando puntos válidos por lo cual es mejor derrotar al Master.

—"En otras palabras, es más sencillo acabar con el Master"— Dijo el oji-verde sin gustarle esa ni un poco.

—"Exactamente, joven Master"— Afirmó el sacerdote.

En ese momento un escenario posible llegó a la mente del pelizaul —"¿Pero qué pasa si el Servant es derrotado antes? Según lo que me has dicho, solo ellos pueden tocar el Santo Grial. Entonces el Master pierde su valor si ya no tiene a su Servant, ¿no?"— Preguntó Daisuke con curiosidad y con esperanza de poder evitar una posible matanza.

Sin embargo, cuando el sacerdote negó con la cabeza ante esa idea las esperanzas del joven fueron tiradas por la borda —"Te equivocas. Mientras tengas tus Hechizos de Comando, seguirás siendo un Master. Por ejemplo, si hubiese un Servant que perdió a su Master, aún tendrías oportunidad si haces un pacto con él o ella. Por eso mismo los Masters matan a otros Masters"— Explicó el pelicastaño desechando la idea menos violenta de Daisuke.

No queriendo involucrarse más en esa locura, el oji-verde extendió su brazo donde tenía sus Sellos de Comando —"¿Y qué pasa si uso todos mi Hechizos de Comando aquí y ahora?"— Preguntó Daisuke con una mirada solemne aunque ya se imaginaba la respuesta.

En cuanto a Rin, ella abrió sus ojos en horror al darse cuenta de adonde quería llegar el peliazul —"¡E-Espera, no intentes nada apresurado!"— Exclamo la chica queriendo evitar que su compañero hiciera una estupidez… Otra vez.

El sacerdote por su parte contestó la pregunta sin rodeos —"En efecto, perderías tus privilegios como Master. Aunque no creo que haya ningún magus que use los poderosos Sellos de Comando inútilmente"— Respondió Kirei para luego mirar en reproche al peliazul —"Y si lo hubiera, sería algo peor que un novato. Simplemente sería un idiota o un cobarde. ¿Lo entiendes ahora?"— Agregó el sacerdote riendo de forma arrogante ganando una mirada de furia por parte del joven —"Bien, volvamos al principio, Emiya Daisuke. Si decides renunciar a tus privilegios de Master, lo único que tienes que hacer es usar todos tus Sellos de Comando y romper tu pacto con Saber. Y si lo haces, garantizaré tu seguridad hasta terminé la Guerra del Santo Grial"— Concluyó Kirei colmándole la paciencia al Master novato.

—"¡¿Por qué demonios tengo que confiarte mi seguridad?!"— Exclamó Daisuke con furia soltando de forma inconsciente un aura verdosa que quebró ligeramente el suelo donde estaba parado, asuntando un poco a Rin y sorprendiendo levemente a Kirei.

No obstante, el despliegue del peliazul no fue suficiente para intimidarlo ya que continuó hablando con calma —"A mí me enviaron para supervisar la Guerra del Santo Grial que se repite. Proteger a los magus que dejan de ser Master es la máxima prioridad del Supervisor"— Declaro el pelicastaño.

—"¿'Qué se repite'? ¡¿Quieres decir que esta locura se ha estado celebrando desde hace tiempo?!"— Pregunto Daisuke con sorpresa y temor.

En un inicio el sacerdote guardó silencio y simplemente se dirigió al altar de la iglesia para luego responder —"Esta es la quinta. La última fue hace 10 años, así que es el ciclo más corto hasta ahora"— Dijo Kirei asombrando al peliazul.

—"¿Entonces esto ya paso 4 veces?"— Inquirió el oji-verde.

—"Sí. Las repetidas Guerras del Santo Grial llegaron a peligrosos extremos. Los Master se dejaron llevar por su ambición y se dedicaron a matar indiscriminadamente"— Explico el sacerdote.

No hace falta ser un genio para darse cuenta de que el peliazul estaba impactado por esa noticia —"¿Mataron de forma indiscriminada? ¡¿Y qué pasaría si el ganador resulta ser un sujeto horrible?!"— Pregunto Daisuke temiendo lo peor.

—"Nosotros no tenemos el poder para frenar al Master elegido por el Santo Grial. No en vano es un grial que concede cualquier deseo"— Dijo el pelicastaño de forma impasible poniendo aún más nervioso al oji-verde —"Si eso no te gusta, solo has de ganar, Emiya Daisuke. Si tu ganas, como mínimo no caerá en manos de un monstruo, ¿no?"— Agregó Kirei dándole una alternativa poco atractiva a Daisuke.

—"Yo… No lo sé. La mera idea de tener que asesinar personas me revuelve el estomago"— Dijo el oji-verde sin muchas ganas de participar en semejante acto como el asesinato.

Su respuesta hizo que el oji-marrón sonriera con malicia —"¿Hoh? Entonces, no te importa lo que haga quien gane el Santo Grial, ni los desastres que puedan ocurrir, ¿no?"— Comento Kirei provocando al joven.

—"Eso no es lo que dije"— Masculló Daisuke mientras apretaba sus dientes con enojo apenas contenido.

—"Si no tienes razones para luchar, está bien. Entonces, tampoco te interesará lo que pasó hace 10 años, ¿no?"— Dijo el sacerdote llamando la atención de magus de ojos verdes.

—"¿'Lo que pasó hace 10 años'?"—

—"Exacto. Al final de la Guerra del Santo Grial de hace 10 años, un Master inapropiado tocó el Santo Grial. No conozco lo que deseaba ese Master. Lo único que conocemos son las cicatrices que dejó aquel desastre"— Declaro Kirei.

La revelación de Kirei fue como una bofetada para el estudiante pues su expresión palideció y en su rostro se vio reflejado el horror —"E-Espera un momento, ¿No te refieres a…"— Ni siquiera pudo terminar la oración pues su miedo se lo impedía. Comenzó a recordar los eventos desatados hace 10 años, su mente solo le mostró un infierno, llamas que consumían todo a su paso y un agujero oscuro en el cielo junto a una estructura aterradora.

—"Exacto. El incendió de Shinto del que sigue sin saberse el origen es una de las cicatrices de la Guerra del Santo Grial"— Reveló el sacerdote causando que el peliazul casi colapsará en el suelo por el shock pero fue capaz de sujetarse de uno de los bancos de la iglesia.

—"¡¿Emiya_Kun?!"— Exclamo la preocupada Rin al ver el estado del joven magus, pero éste solo le hizo una seña para que se relajará.

Luego de reincorporarse con ligera dificultad, el oji-verde respiro hondo para calmarse y luego volver a hablar —"Dijiste que esta era la quinta guerra. Entonces, ¿Hay personas que consiguieron el Santo Grial?"— Pregunto un Daisuke más calmado.

—"Hay un hombre que tuvo el original en sus manos por un tiempo"— Respondió Kirei.

—"¿Qué paso con él?"— Volvió a preguntar el oji-verde con curiosidad.

—"Nada"— La respuesta de Kirei dejó confundido a Daisuke pero antes de que pudiera volver a hablar, el sacerdote se le adelantó —"Aquel Santo Grial no estaba completo. Fue el resultado del sentimentalismo de un hombre estúpido. Hacer que el Grial aparezca es fácil. Si se reúnen los siete Servants, con el tiempo aparecerá. Tal y como dice Rin, no hay necesidad de matar a los otros Masters, pero si no lo haces, el Santo Grial no estará completo"— Explico el pelicastaño dando un pequeña pausa para luego continuar —"El Santo Grial escoge a un individuo con la capacidad de obtenerlo por sí mismo. Por lo tanto, un hombre que evitó la pelea no pudo conseguirlo"— Agregó Kirei.

Rin solo bufó por la explicación —"En otras palabras, es inútil obtener el Santo Grial sin haber acabado con los otros Master. El primero en obtenerlo la vez anterior debió ser un ingenuo"— Dijo ella expresando su desagrado.

El pelicastaño asintió ante las palabras de la joven antes de dirigirse a Daisuke —"Aquí acaba nuestra conversación. Decide si participarás o no en la Guerra del Santo Grial, Emiya Daisuke"— Dijo el Supervisor dando por concluido la conversación.

Por varios segundos el peliazul se quedó callado. Se encontraba debatiendo en su mente si debería pelear o no. Por un lado, no tenía intenciones de formar parte de una masacre pero su sentido del deber le decía algo diferente. Estaba divido y sin saber qué decisión tomar pero finalmente dio su respuesta

—"… Voy a participar. Seré el Séptimo Master"— Dijo solemnemente Daisuke con una mirada decidida.

El sacerdote sonrió ante eso —"Muy bien, entonces está decidido. Emiya Daisuke, eres oficialmente un participante en la Quinta Guerra del Santo Grial"— Declaró Kirei.

0—

20 minutos después.

Luego de haberse declarado oficialmente como Master de Saber ante el Supervisor de la guerra, Daisuke y Rin fueron inmediatamente a la salida del complejo siendo acompañados por Kirei como escolta.

Ya en el exterior ambos jóvenes caminaron hacia el portón donde los esperaba la espadachín de cabello dorado. Sin embargo, fueron detenidos por Kirei, quien les dio unas breves palabras de aliento.

—"Regocíjate, joven. Pues tu deseo será concedido"— Declaro el pelicastaño confundiendo un poco a Daisuke, quien volteó a verlo —"Ya he visto esa mirada en tu rostro. Deseas reencontrarte con una persona. Pero la pregunta es quien, ¿Acaso será algún familiar o conocido tuyo?"— Agregó Kirei ganando una mirada irritada del oji-verde.

—"No tengo idea de lo que estás hablando, Kotomine_San"— Replicó con frialdad el peliazul para luego seguir su camino sin notar que Kirei lo miro con interés oculto y sonriendo como una serpiente.

Por otro lado, la oji-aqua escuchó la pequeña charla con algo de curiosidad pero decidió no preguntarle a su compañero puesto que, por lo visto, era un tema delicado para él.

Durante la breve caminata los dos estuvieron en silenció hasta que llegaron hasta donde la Servant femenina se encontraba. Ésta, al notar la presencia de los dos magi, inmediatamente bajo su capucha y habló.

—"Daisuke, ¿Ya acabaron de hablar?"— Pregunto Saber queriendo conocer los detalles.

—"Mm"— Daisuke solo asintió con la cabeza pasando de largo a la rubia.

No conforme con esa respuesta, la rubia ahondó más —"Entonces…"— Inquirió ella esperando una respuesta.

—"He decidido pelear como Master"— Respondió el peliazul volteando a ver a su Servant —"Saber, ¿Me aceptas como tu Master?"— Preguntó él con esperanza de ser aceptado por la rubia.

La oji-verde estaba satisfecha por la respuesta pero también pensaba que su Master era un tanto tonto por hacerle esa pregunta —"No tengo nada que aceptar. Fuiste mi Master desde el principio. Juré que sería tu espada"— Respondió Saber sonriéndole a su Master con amabilidad.

—"Ya veo, pues entonces… Daré mi mejor esfuerzo, pero… Tengo una petición que hacerte"— Comentó Daisuke llamando la atención de las dos chicas, en especial de Saber —"Si vamos a luchar, seremos un equipo. Compañeros de armas luchando lado a lado, de otra forma no estaré tranquilo conmigo mismo si te dejó ir al peligro sin nadie que te apoye"— Dijo con convicción el peliazul ganando miradas de sorpresa por parte de Saber y Rin.

La Servant no sabía cómo responder ante esa solicitud pues no se lo esperaba —"Daisuke… ¿Estás diciendo que quieres luchar contra otros Servants?"— Pregunto la rubia lentamente tratando de entender lo que el oji-verde quería.

—"Por supuesto"— Respondió Daisuke solo para que la rubia lo mirara con reproche mesclado con enojo, siendo acompañada por Rin —"¡O-Oi! ¿Qué pasa con esas miradas?"— Pregunto el oji-verde con nerviosismo.

—"¡Absolutamente no! ¡Me niego! ¡No permitiré que se ponga en riesgo solo por mí!"— Exclamo Saber con una mirada enojada.

—"Realmente eres un novato de tercera, ¿eh?"— Fue lo que dijo la pelinegra, quien solo negaba con la cabeza.

—"¡Oi, no permitiré que me digan lo que puedo o no puedo hacer! ¡Saber, este es el trato! ¡Si no aceptas, entonces usaré uno de los Sellos de Comando para obligarte!"— Declaró el ahora enojado Daisuke levantando su mano donde residían los estigmas.

La amenaza del peliazul no le agradó a Saber en lo más mínimo pero antes de que pudiera objetar miró los ojos de Daisuke y allí lo entendió. Frente a ella estaba un joven que estaba decidido a apoyar a sus aliados en el campo de batalla independientemente de que ellos lo quisieran o no. Había un fuego en sus ojos que brillaba con intensidad.

—"… Muy bien, aceptaré el trato"— Dijo Saber haciendo que el peliazul sonriera en victoria —"¡Pero! ¡Si nos topamos con un oponente muy peligroso, quiero que me lo dejes a mí! ¡¿Soy clara?!"— Agregó rápidamente la caballero dejando muy en claro sus demandas.

—"¡Jej No haré promesas, Saber. Pero lo intentaré. Juro no decepcionarte"— Declaro Daisuke sonriendo ampliamente para luego extenderle la mano a la rubia —"Entonces, ¿compañeros?"— Pregunto el oji-verde suavizando su mirada pero eso paso a convertirse en una expresión confusa al ver como la Servant se quedó observando su mano —"Uhhh… No me digas, ¿Acaso el apretón de manos es un ofensa para ti?"— Pregunto un tanto nervioso, no queriendo hacer enojar a su Servant por un malentendido.

Sin embargo, se alivió cuando la rubia negó con la cabeza —"Para nada. Es solo que fue repentino y me sorprendió"— Respondió la oji-verde antes de estirar su brazo y darle la mano al peliazul —"Volveré a jurarlo. Mientras tengas los Sellos de Comando, yo seré tu espada. Cuento contigo, Daisuke"— Dijo Saber con una sonrisa de satisfacción que fue compartida por el oji-verde.

Pasaron unos segundos y ellos seguían tomados de las manos. Eso provocó que los el peliazul se sonrojase un poco ya que por un instante quedó perdido en la mirada de la espadachín.

En ese momento, Rin intervino para cortar de una vez el momento entre Master y Servant —"Ejem. Si ya terminaron de verse a los ojos como tortolos, sugiero que nos movamos de inmediato"— Dijo la chica con un tono que detonaba molestia para luego darle una mirada de disgusto a Daisuke y darle un "¡Hmp!", y luego comenzar a caminar.

El Master y Servant rápidamente se separaron con un leve sonrojo en sus mejillas, sobretodo el joven por la declaración de Rin aunque también estaba confundido por su reacción pero decidió dejarla ser.

Comenzaron a dejar los terrenos de la iglesia y caminaron por un sendero en la calle que pasaba cerca del cementerio que había cerca de la base de operaciones del Supervisor, lugar al que Saber observaba con recelo como si sospechará del edificio.

Luego de un par de minutos la oji-aqua se detuvo repentinamente para la confusión de sus acompañantes.

—"¿Tohsaka?"— Pregunto Daisuke intrigado por la acción de Rin.

—"Lo siento pero tendrás que volver solo a partir de aquí. Te traje aquí porque aún no eras mi enemigo. Pero ahora eres otro Master"— Confeso la oji-aqua con seriedad.

La declaración de la chica solo extrañó al peliazul —"¿Eh? Pero si no tengo intenciones de luchar contra ti, Tohsaka"— Comentó el oji-verde ladeando ligeramente la cabeza por la actitud de la joven.

—"Hah… Sabía que dirías eso. ¿Y ahora qué sentido tiene haberte traído en primer lugar?"— Murmuró para sí misma la pelinegra negando con la cabeza por la actitud despreocupada del peliazul.

En ese instante la voz del Servant de la chica hizo acto en escena —"Rin…"— Dijo Archer mientras se materializaba. Tenía los brazos cruzados y se mostraba algo inquieto.

—"¿Qué quieres, Archer?"— Preguntó la pelinegra.

—"Si hay un enemigo fácil de derrotar, es mejor atacar sin reservas"— Dijo el peliblanco mientras observaba a su Master con reproche.

—"Eso ya lo sé. No es necesario que me lo digas"— Masculló la chica con enojo.

—"Si lo sabes, demuéstralo con tus actos. ¿O es qué aún piensas apiadarte de él?"— Replicó Archer con seriedad refiriéndose al oji-verde, pero como no recibió respuesta decidió continuar —"Hm. No lo creo, pero no será que…"— Pero no pudo completar su oración a causa de su Master.

—"¡N-No es nada de eso!"— Exclamó la chica con un pequeño sonrojó en sus mejillas queriendo que su Servant se callará —"Lo que pasa es que… Aún le debo un favor. Hasta que no se lo devuelva, no podré pelear a gusto"— Explicó la joven recibiendo un mirada de reproche por parte del oji-gris.

—"Hmp. Que complicada eres. Pues llámame cuando se lo devuelvas"— Dijo Archer para luego desaparecer de la vista de todos como un fantasma.

Estando levemente curioso por la conversación de Rin y Archer, el oji-verde quiso despejar sus dudas —"Oi, Tohsaka. ¿A qué te referías con 'favor'?"— Pregunto Daisuke.

Rin suspiró con pesadez antes de contestar —"Paraste a Saber con uno de tus Sellos de Comando, y si no lo hubieras hecho tal vez no estaría aquí. Así que si no me contengo un poco, entonces las cosas estarán desequilibradas"— Declaro la pelinegra mordiéndose el labio inferior.

—"¿Hm?... Te preocupas por cosas extrañas, Tohsaka"— Comentó el oji-verde.

—"Eso lo sé, pero ¿Qué quieres que haga? No me gusta deberle nada a nadie"— Dijo la chica para luego darle la espalda al dúo de espadachines.

—"¡Jej! ¡Parece que mis suposiciones eran correctas! ¡Jajaj! ¡Realmente eres una buena persona, Rin!"— Exclamó el peliazul riéndose algo fuerte.

Ese comentario le valió una mirada enojada por parte de Rin, quien estaba un sonrojada porque el joven uso su primer nombre en lugar de su apellido —"¡N-No digas estupideces! ¡No tengo intenciones de contenerme por mucho que me halagues! ¡Y además, no te he dado permiso de usar mi primer nombre, Baka!"— Exclamó la chica inflando ligeramente sus mejillas semi-coloradas.

—"Lo entiendo. Pero preferiría que no nos convirtiéramos en enemigos. Me agrada la gente como tú"— Dijo oji-verde sonriéndole cálidamente a Rin.

Al escuchar esa declaración del peliazul y luego de ver su sonrisa sincera, Rin no pudo evitar perder la compostura y sonrojarse con mayor intensidad al tiempo en que sentía como un sentimiento cálido la invadía, pero no quería admitirlo así que le dio la espalda a Daisuke.

—"¡Y-Ya déjate de tonterías, Emiya_Kun!"— Grito la oji-aqua con las mejillas completamente rojas.

—"Ok, entonces nos vemos mañana. Debo estudiar para el examen sorpresa de Kazuto_Sensei"— Dijo el oji-verde despidiéndose de su compañera de clases.

Pero justo cuando él y Saber se disponían a retirar a su casa, una nueva presencia alertó a los tres, una presencia peligrosa los encontró y estaba justo detrás de ellos.

Saber y Daisuke de inmediato invocaron sus respectivas armas, y se pusieron en el frente para encarar la nueva amenaza. Mientras que Rin se mantuvo detrás de los dos espadachines tanto por su seguridad como para poder estudiar a éste nuevo enemigo.

A varios metros de distancia de ellos se encontraba un pequeña niña que no parecía ser mayor de 10 años, tenía un largo cabello blanco como la nieve y un par de ojos rojos como un par de rubíes, su piel era blanca y era de constitución delgada. Estaba vestida con un abrigo púrpura que cubría casi todo su cuerpo y estaba acompañado de un gorro del mismo color junto a una bufanda blanca, y traía un par de zapatos de vestir marrones.

Pero la aparición de la joven no era lo que los alertó, sino la cosa que estaba a su lado.

Junto a ella estaba un gigantesco hombre quien tenía un largo cabello despeinado de color negro y unos ojos heterocromicos, siendo el izquierdo dorado y el derecho de color rojo sangre, su piel eran oscuros y su cuerpo poseía enormes músculos, en sus brazos tenía un par de extrañas protuberancias similar a una espinas que salían justo de sus codos además de tener un rostro salvaje muy parecido al de una bestia con dientes afilados. Su única vestimenta un pantalón/falda de combate de guerrero antiguo y un par de brazaletes metálicos en sus muñecas. Lo más resaltable de esa bestia con forma humana era que tenía una espada-hacha antigua de gran tamaño, mucho más grande que la propia niña que lo acompañaba.

—"¿Ya acabaron de hablar?"— Pregunto la niña dándoles una sonrisa algo aterradora a los jóvenes.

Ninguno contesto la pregunta de la oji-roja ya que estaban más concentrados en el gigantesco ser a su lado. Y Rin fue capaz de identificarlo ya que abrió sus ojos en shock en el momento en que sus ojos se posaron en él.

—"¡¿B-Berserker?!"— Exclamó la oji-aqua con miedo.

Por otro lado, Daisuke pudo percibir el poder irradiar de aquel ser gigante y de inmediato supo que sería una batalla cuesta arriba si el aura intimidante del monstruo era algún indicador. Y no ayudaba mucho el hecho de que posiblemente se tratase de un Servant-¡No! ¡Esa cosa tenía que ser un Servant! ¡Ningún humano era como eso!

Ante una situación como ésta, el oji-verde solo pudo decir unas palabras.

—"Hah… Realmente no es mi día, ¿eh?"—

0—

Luego de sobrevivir a otro enfrentamiento con el Servant Assassin y de reunirse con el Supervisor de la Guerra del Santo Grial, nuestros héroes se encontrado con un nuevo enemigo.

¿Quiénes son estas personas frente a ellos? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿Acaso Daisuke podrá contra ellos?

¡Lo descubriremos en el próximo capítulo de Fate/Stay Night New Destiny!

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Fate/Stay Night New Destiny Ending 1: Believe By Kalafina


Fin del Capítulo 3

¡Y aquí les traigo un nuevo capítulo de mi historia de Fate/Stay Night!

Sé que no tuvo mucho acción como el capitulo anterior pero déjenme decirles que no ese no era el punto del mismo. Aquí vimos como Daisuke conoce a Kotomine Kirei y se vuelve oficialmente un Master de la Quinta Guerra del Santo Grial, además de su primer contacto con Illya y Berserker.

Agradezco a todos aquellos que se han tomado la molestia de ver mi historia, ya que es mi primera vez escribiendo un Fanfic sobre una obra de fantasía oscura como ésta.

También quiero dar agradecimientos a los lectores que siguen mis historia como Last Harukei, Josef Bican, Ben56, Crash Barecode

A todos los lectores les diré en las legendarias palabras de Atlas: "Comenten, ¿Quieren?"

¡Si más que añadir me despido!