¡Hola! Aquí les traigo el siguiente capitulo. Espero les guste. Agradezco a las siguiente personas: Dark-Kuchiki17, Lilyy-Chaan, Luciaafromthesea, kia-kuchiki, lovetamaki1. Ojala las siga teniendo por aquí, durante los capítulos que están por venir.

Simbología

—dialogo

Cursiva: lo que piensa la protagonista

"" una exageración o una cita que se repite tal cual.

Disclaimer: Todos los personajes del Anime/Manga Bleach son propiedad de Tite Kubo, yo solo tome los personajes para adaptarlos a mi historia.

La historia es un mundo alterno.


Capitulo 3: Árbol de cerezos

Aunque fue corto el tiempo que nuestras miradas se cruzaron, me pareció, que aquel chico… había huido de mí.

Apenas nuestras miradas se habían encontrado, giro nuevamente su rostro hacia el frente y siguió su camino.

Tal vez… ya no me recuerde.

Era lo más probable, después de todo a quien había salvado era a Orihime y no a mí. ¿Por qué? ¿Por qué tenia este extraño sentimiento? Si tan solo la situación hubiera sido diferente y hubiera sido yo la que hubiera tenido aquel accidente, tal vez el…

Me hubiera salvado a mí...

Me reproche mentalmente casi al instante de haber formulado aquel "hubiera" en mi cabeza. Seguramente el verlo aquí había sido una simple coincidencia, y no el "destino".

Me niego a creer en esa tontería.

Finalmente aparte mi mirada de la espalda de aquel chico, di media vuelta y seguí mi camino en busca de aquella bendita maquina de sodas. Con todo este encuentro tan repentino se me había olvidado la sed que traía minutos antes.

La vi a lo lejos. Corrí un poco hasta llegar a ella. Pedí dos gaseosas de uva, introduje el dinero y retire los refrescos de la maquina.

En menos de cinco minutos ya estaba de vuelta con Orihime. Seguía sentada en la banca en la que la había dejado esperándome.

—Siento el retraso. No encontraba la maquina de sodas— Dije entregándole una gaseosa.

—Rukia-chan, ¿Te pasa algo? Luces decaída…— Dijo mientras tomaba el refresco.

¿Decaída?

—Pero que cosas dices Orihime, ¿Por qué iba a estar decaída? — Sonreí de lado, dando a entender que su observación no tenia sentido.

—Bueno, recién llegaste esa ha sido la impresión que me has dado— Dio un trago a su gaseosa— ¿Paso algo?

Orihime me conocía demasiado bien. Era lógico el que lo hiciera después de 12 años de amistad. Conocía todos y cada uno de mis gestos, se le daba con facilidad el percibir mis cambios de humor y ánimo. Ambas nos conocíamos tan bien como las palmas de nuestras manos.

En toda mi vida, nunca le había dicho una sola mentira. No me gustaba mentirle a ella ni a nadie, pero en especial a ella, era mi mejor amiga. Y no era por que no pudiera hacerlo, simplemente me sentaba realmente fatal ocultarle las cosas a las personas, lo consideraba un acto ruin y desconsiderado, por lo que nunca lo había hecho, hasta el día de hoy…

— ¿De verdad piensas que paso algo en una escuela en la que solo estamos tu y yo? — Arque mis cejas

Orihime, medito un poco y luego sonrió de manera tenue.

—Si, tienes razón. Perdóname, de verdad creí que te pasaba algo. Tus ojos… se veían tristes—Bajo la mirada— ¡Pero no me hagas caso! Si dices que estas bien te creeré.

Ahora mismo me sentía la peor amiga del mundo. Las últimas palabras de Orihime habían sido como un puñal clavándose en mi pecho. Le había omitido información que la hubiera hecho muy feliz. Pero por alguna razón, había sentido la necesidad de ocultarle que me había topado con el chico que la había salvado.

—Tranquila no pasa nada— Dije — Pero sabes Orihime, he estado pensando que ya es un poco tarde para que los estudiantes aun no hayan llegado. Que tipos tan impuntuales— Hable cambiando de tema.

—Oh, bueno. Seguramente deben estar en la ceremonia de bienvenida— Dio un trago a su gaseosa.

— ¿Eh? ¿Ceremonia… de bienvenida? — Cuestione confundida con un tic en mi ojo

—Si, ahora mismo tiene lugar en el auditorio—

—Orihime… y porque… mencionas ese… "insignificante" aviso hasta ahora— Dije conteniendo mi molestia.

—Bueno, no creí que seria necesario que fuéramos— Rio ligeramente.

Suspire con cansancio. Siempre era lo mismo, Orihime nos metía constantemente en problemas. Su actitud despreocupada y alegre me sacaba de quicio la mayor parte del tiempo. Pero jamás me enojaba con ella, me era completamente imposible el gritarle o reprocharle algo.

—Sera mejor que nos apuremos— Di un sorbo a mi botella y luego la arroje a un contenedor de basura— Vamos.

Después de caminar un rato, más aprisa que de costumbre, llegamos al auditorio. Al entrar gran parte de la población estudiantil ya estaba ocupando sus lugares aguardando a que el discurso de bienvenida por parte del director comenzara.

— ¡Rukia-chan! ¡Encontré lugares! — Grito Orihime señalando dos lugares disponibles en la primera fila.

Las miradas del alumnado en el auditorio, se posaron al instante en mí. Relaje mi cuerpo y deje que todo rastro de tensión o nerviosismo alguno se esfumaran del mismo. Mi hermano me había enseñado a controlar este tipo de situaciones, en donde se era el centro de atención de un momento a otro y no se sabía muy bien como reaccionar.

Camine por los pasillos que había entre las filas de sillas con total calma y seguridad.

— ¿Es realmente necesario que siempre armes tanto escandalo, Orihime?—Cuestione de brazos cruzados cuando estuve a un lado suyo.

Pero que sillas tan horribles.

Rio apenada.

—Lo siento

—Descuida, al parecer llegamos a tiempo— Tome asiento en aquellas sillas de tan mala calidad.

— Si, eso parece.

El repentino estruendo del micrófono cayó los cuchicheos del alumnado presente. Todas las miradas observaban el escenario, esperando a que el hombre que daría el discurso hiciera acto de presencia.

Finalmente un hombre de apariencia no muy joven pero tampoco no muy viejo, camino en el escenario hasta posicionarse en las orillas de este, quedando justo frente a nosotras. Acerco el micrófono a su boca y dio ligeros golpecitos al mismo comprobando que el sonido fuera bueno.

—Bienvenidos sean todos a la universidad de Tokio— Hablo finalmente dejando escuchar su voz madura y fuerte— Es posible que muchos de ustedes o mejor dicho, la mayoría, ya se hayan percatado de quien soy. Pero prefiero presentarme por mi mismo, mi nombre es Ukitake Joushiro y soy el director de esta institución académica, la universidad de Tokio— Los aplausos del alumnado se hicieron escuchar— Me complace mucho el estar aquí como cada año dando el discurso de bienvenida a todos aquellos estudiantes que tienen la dicha de ser admitidos en esta tan famosa y prestigiada institución. Espero que este lugar sea de su agrado, como lo ha sido para mí por muchos años, así como también espero que de esta generación, surjan nuevos talentos y promesas que sirvan de ayuda para la nación— Pauso— No me queda mas que desearles un muy buen comienzo de año a todos y decirles que aquí es donde comienza su historia —Nuevamente los aplausos se hicieron presentes.

—Este año un estudiante nos has sorprendido a todos con el más alto puntaje en su examen de admisión, Obteniendo 100 en todas las pruebas que realizo. Como es bien sabido, el estudiante con mayor puntuación debe dar un pequeño discurso. Llamo ante ustedes a Kurosaki Ichigo, el alumno que tuvo el puesto numero 1 en el examen de medicina.

— ¡Bah! Que tiene de emocionante un nerdo que obtuvo el primer lugar…— Masculle

La verdad era que en el fondo me lamentaba por no haber sido yo la que obtuviera el primer puesto en el examen de medina. Había obtenido el segundo lugar en la prueba. Me la había pasado estudiando durante todas las vacaciones de verano, a excepción de una semana, en la cual mis padres insistieron en que me tomara un descanso y me fuera con ellos de viaje a Europa. De no haber desperdiciado esa semana en cosas estúpidas como aprender francés, seguramente ahora seria yo quien estuviera haya arriba.

—Algo me dice que el primer lugar de medicina será un tipo regordete y con lentes— Sonreí de lado.

Los murmullos de la parte trasera comenzaron a escucharse en el auditorio.

—Es muy guapo

— ¡Pero que cuerpo que tiene!

— ¿Haz visto ese par de ojos? ¡Son hermosos! ¡Y creo que me ha mirado!

Apreté mi mandíbula con impaciencia.

¿Por qué tardas tanto primer puesto? Déjame ver la maravilla de la que todas hablan…

—Rukia-chan… es el…— Hablo Orihime de forma pausada— Es el chico que me salvo…

Situé mi mirada en la dirección a donde Orihime miraba. Allí estaba el, subiendo las escaleras del escenario con una mirada segura, decidida e imponente.

¿Por qué? ¿Por qué ha tenido que aparecer tan pronto?

La mirada grisácea de Orihime había tomado un brillo intenso y vivo. Me costaba el aceptar que su interés por el fuera tan profundo. Y lo que aun más me costaba creer, era que yo… me sintiera tan molesta por verla en ese estado.

—Rukia-chan, esta era la intuición de la que te hablaba— Despego su mirada de aquel chico y me miro— Ha sido el destino el que ha querido que vuelva a verlo— Sonrió de forma sincera— Estoy segura de ello…

Destino…

Volví mi atención a aquel chico, quien ya estaba frente a toda la masa de estudiantes. Nos observaba con atención y seriedad. Tomo el micrófono de manos del director, a quien saludo y dijo algo que no logramos escuchar.

—Mi nombre es Kurosaki Ichigo— Dejo escuchar su tan esperada voz por todo el alumnado femenino, quien al instante emitió un "kya" de emoción— No soy muy bueno hablando, así que iré directo al grano—Dio un golpe al podio, sorprendiendo a todos— ¡Si piensan que por haber obtenido el primer lugar en el examen de admisión a medicina seré el típico "sabelotodo" que ayuda a los idiotas a estudiar o que conteste cada estúpida duda que tengan!— Pauso— ¡Pues están equivocados!— Exclamo.

Las personas presentes se habían quedado boquiabiertas ante la tan repentina actitud del chico. Inclusive yo, lo miraba incrédula y sorprendida. ¿Quién hubiera imaginado que el chico que había obtenido el puesto numero uno seria de esta manera?

Mire a Orihime de reojo, quien lo miraba de manera atenta y a la expectativa. No parresia sorprendida, más bien parecía emocionada.

—No vengo aquí a ser amigo de nadie. No necesito a idiotas detrás mio. No me molesten con sus problemas estúpidos. Y por ultimo, no me hablen. — Sentencio con una mirada dura— Eso es todo.

Entrego el micrófono al director, quien lo miraba incrédulo. Camino a paso rápido por el escenario hasta llegar a las escaleras.

Fue hay cuando nuevamente, nuestras mirada se cruzaron por unos pocos segundos.

—Nuestras miradas… se cruzaron— Dijo Orihime— ¡Rukia-chan! ¡Esto tiene que ser obra del destino!

Me había equivocado, quien había cruzado mirada con el, había sido Orihime y no yo.

Tal vez deba comenzar a creer en ti… destino

— ¿De verdad? Vaya… ¡Eso es genial Orihime! — Fingí emoción en mi voz.

—Rukia-chan, ¡Tienes que ayudarme! Quiero darle las gracias por lo que hizo por mi de forma apropiada— Tomo mis manos entre las suyas— ¿Me ayudaras?

Este era el tipo de persona que era yo. Luchaba por darle a Orihime cualquier cosa que pidiera y la hiciera feliz, aun si eso no me parecía del todo.

Este era el precio que debía pagar por haberle mentido. El dichoso destino había hecho de las suyas, aun cuando yo había querido impedirlo.

Me despojaría de los sentimientos que habían querido comenzado a surgir dentro mí. Había sido egoísta y pagaría por ello.

Después de todo, no habrá un nosotros… Kurosaki Ichigo.

—Sabes que lo hare— Forcé una sonrisa

— ¡Eres la mejor Rukia-chan! — Exclamo sofocándome con su pecho.

—S-si, y-yo también… te quiero Orihime… p-pero por favor… deja-me respirar— Hable con dificultad.

— ¡Ah! ¡Lo siento! —Se disculpo apenada.

Esto era lo correcto. Después de todo, Orihime tenia mas posibilidades que yo. Ella era alta, delgada, tenia un cuerpo envidiable, ojos grises, piel blanca, cabello naranja largo, voz gentil y dulce, y una personalidad de lo mas agradable, en pocas palabras, ella era hermosa. Seguramente el no tardaría en fijarse en ella, si no es que ya lo había hecho.

Después de aquella tan "inusual" bienvenida, todos los estudiantes pasaron a sus salones. Orihime y yo tuvimos que separarnos, ya que ella iba a la Facultad de Artes y yo iba a la Facultad de Medicina. Por supuesto, antes de tomar caminos diferentes, me había hecho prometerle que haría todo lo posible para hacerme amiga de Kurosaki Ichigo y así después presentárselo.

Ella siguió a su grupo y yo seguí al mio. Éramos guiados por una superiora de quinto semestre, quien se había presentado como Nemu.

—Aquí es su aula— Detuvo su andar frente a un salón grande y en buenas condiciones. A decir verdad, las instalaciones habían sido mas de lo que esperaba.

Aula 18.

Entre después de que toda la bola de estudiantes que tenia por compañeros, había entrado.

Irónicamente, había quedado un lugar vacío justo al lado del amor platónico de Orihime. Me maldije internamente, ¿Qué acaso el destino no ha tenido suficiente de mí?

Tome asiento en aquel lugar vacío y coloque mi barbilla sobre mi mano, mirando en dirección contraria a la de aquel chico peli naranja.

Los chicos del salón, comenzaban a conocerse entre si, haciendo sus presentaciones con las personas que tenían cerca. Desde mi punto de vista, todas eran personas ordinarias y simples a primera vista. No había nadie con quien me apeteciera entablar una conversación. Ni siquiera con el amor platónico de Orihime, quien tenia una mirada de "háblame y te mato" por el momento me seria imposible acércame a él, mas cuando todas las chicas del salón lo observaban con tanto afán.

¿Cómo le estará yendo Orihime? Seguro que ella no tiene que pasar por esto.

—Vaya, Vaya. Pero que ruido hay en este salón— Dijo una mujer entrando al salón, quien portaba una bata blanca. —Me alegra el ver a un grupo tan comunicativo.

Todos guardaron silencio.

—Bien, mi nombre es Unohana Retsu. Seré su profesora de Anatomía, espero que nos llevemos bien— Sonrió gentilmente— Se que no es muy común a nivel profesional lo que estoy apunto de pedirles, pero como profesora, me gusta conocer a cada uno de mis alumnos, así que les voy a pedir que cada uno pase al frente del salón, diga su nombre, edad, y pasatiempos, porque entro aquí y que es lo que espera. Bien, empecemos.

El primer alumno de la fila del lado derecho pasó al frente. Mi lugar estaba en la última fila del lado izquierdo, por lo que seria de las últimas.

Mis observaciones habían resultado certeras, la mayoría de los hay presentes, eran personas simples, con apellidos ordinarios y vidas ordinarias. Hasta el momento, no había nadie rescatable, nadie que llamara mi atención, salvo una persona, cuyo turno estaba próximo.

—Bien, el siguiente— Dijo la doctora Unohana

El chico peli naranja se levanto de su silla, y camino hasta el frente del salón. Rasco su cabeza y frunció su ceño con fastidio.

—Kurosaki Ichigo, 19 años, me gusta pasar tiempo con mi familia y amigos, estoy aquí porque esto es lo que he perseguido desde niño, ser medico y espero alcanzar esa meta.

Finalizo y volvió a su asiento.

Vaya, si que sabe ser concreto…

Los alumnos siguieron pasando hasta que llego mi turno. Me levante de mi lugar y camine hasta el frente.

—Mi nombre es Kuchiki Rukia— Los cuchicheos no se hicieron esperar, por lo que continúe hablando para hacerlos callar— Tengo 18 años. Estoy aquí por que es una carrera que me resulta interesante desde cualquier punto de vista. Y espero no solo llegar a ser medico, si no ser la mejor.

Al terminar de hablar, pase fugazmente mi mirada por el chico peli naranja. Una extraña sensación de calor y nerviosismo recorrió mi cuerpo al encontrar su mirada sobre mí. Ciertamente había pasado mucho tiempo desde que me había encontrado con una mirada tan imponente que me pusiera tan nerviosa.

Tranquila, es normal que te mire, estas al frente.

Intente tranquilizarme mentalmente. Nunca antes me había puesto tan tensa por la mirada de una persona. Camine hasta mi lugar y tome asiento.

Enseguida paso al frente el chico que se sentaba detrás de mí, cuya presencia acababa de notar.

Me sorprendí ligeramente al notar que era el chico de lentes de esta mañana.

—Mi nombre es Ishida Uryuu, tengo 19 años y mi pasatiempo es leer. Estoy aquí por que debo seguir con el hospital de mi familia y espero pasar mi estadía aquí con tranquilidad.

Termino y volvió a su lugar.

Las presentaciones terminaron después de 3 alumnos más. Después de mi presentación, la mayoría de mis compañeros me miraban curiosos, incluso podía percibir en algunos la intención de dirigirme la palabra.

—Bueno, ahora que ya nos conocemos un poco mas entre todos, formen equipos por parejas. Para la siguiente clase que será mañana, necesito que cualquier equipo de forma voluntaria, me exponga los temas del libro de la pagina 6 a la pagina 15. — El timbre que daba por finalizada la clase sonó— Estúdienlos bien y prepárense para la clase de mañana, nos vemos.

¿E-equipos? ¿Ya tan pronto?

— ¡K-kurosaki-san! ¡Formemos equipo juntos! —Exclamo tímida una chica.

—Paso

Ni siquiera la había mirado al hablarle

—Kuchiki-san, nos volvemos a ver— Saludo Ishida Uryuu

—Así lo es, Uryuu— Dije al chico de lentes, quien estaba de pie aun lado mio.

—Es una sorpresa tenerte como compañera, espero y nos llevemos bien— Subió sus gafas.

—Hmm— Musite a modo de afirmación.

—Por cierto, Kuchiki-san, ¿Ya has formado equipo con alguien? —Cuestiono mirando con una sonrisa burlona en su rostro a Kurosaki Ichigo.

— ¿Eh? No, aun no—

—Entonces, ¿Te gustaría formar equipo conmigo, Kuchiki-san? — Pregunto alzando su voz. Varios compañeros posaron su atención en nosotros, incluyendo a Kurosaki Ichigo.

—No veo el por que no. Formemos equipo, Uryuu— Acepte.

No podía rechazar su ofrecimiento, Ishida Uryuu parecía un chico serio e inteligente. Seguramente formar equipo con el seria interesante.

—Bien, te veré al término de las clases para ponernos de acuerdo sobre el trabajo, ¿Te parece Kuchiki-san? — Cuestiono.

—Me parece bien. —Dije

—De acuerdo— Dijo— Cualquier cosa estoy detrás de ti Kuchiki-san, nos vemos— Volvió a su lugar.

Las clases siguieron su curso. Debes en cuando cruzaba palabra con Ishida Uryuu, sobre cosas de la escuela o los maestros. Parecía un chico responsable y organizado. Llevaba una agenda consigo en donde anotaba las tareas y datos importantes.

Era un chico agradable, aunque al parecer no era el tipo de persona que riera o mostrara una sonrisa con frecuencia.

Comenzaba a preguntarme si de verdad mantenía una amistad con Kurosaki Ichigo. Desde que habíamos entrado al salón no los había vuelto a ver dirigirse la palabra. Más bien parecía que fueran extraños, inclusive podía percibir cierto aire de competencia entre ellos.

—Uryuu, ¿Eres cercano a Kurosaki Ichigo? — Pregunte girando mi cuerpo sobre el pupitre.

—Lo conozco de hace algún tiempo— Contesto detetiendo su lectura— ¿Por qué la pregunta Kuchiki-san?

—Pensé que eran amigos cercanos— Dije

—Jamás seria amigo de un idiota como ese— Dijo y volvió a la lectura de su libro

Reí ligeramente.

—Ya veo

El primer día de clases llego a su fin. Aguarde por Uryuu fuera del salón, recargada en la pared. Al parecer se estaba tomando su tiempo, ya llevaba esperándolo cerca de 5 minutos y no aparecía.

Asome mi cabeza por el marco de la puerta y note que mantenía una especie de conversación con Kurosaki Ichigo.

— ¿Estas seguro de esto Kurosaki? Creo que deberías esperar un poco más— Dijo Uryuu

—No, tengo que verla en cuanto antes. Ya no quiero cargar con esto— Hablo Kurosaki viendo por la ventana.

— ¿Crees que te recordara? Tal vez ya te haya olvidado—

—Puede que me haya olvidado. Pero yo aun la recuerdo. Con eso me basta— Sonaba seguro de si mismo— Tengo que buscarla.

¿De que… están hablando?

—Muy bien, te veré luego. Nos vemos Kurosaki— Se despidió Uryuu— Suerte con la chica.

¿Suerte con la chica? Sera posible que estén hablando de…

— ¿Kuchiki-san? —

Me sobresalte ante el repentino llamado de Uryuu.

— ¡Ah! Uryuu, te estaba esperando—Dije disimulando mi sorpresa.

—Perdona la tardanza. Ahora mismo estaba hablando con Kurosaki y me he tardado mas de lo previsto— Se disculpo.

—No te preocupes, no espere tanto— Dije— Por cierto, ¿Ya has pensado en algo para la exposición de mañana?

— ¿No creerás que me pase todo el día en Babilonia o si? — Bromeo—Claro que ya he pensado en algo Kuchiki-san. Te cuento mientras caminamos.

—Te escucho— Dije siguiendo su paso.

—Bueno, dado el escaso tiempo con el que contamos, propongo que ambos leamos todos los temas a exponer. De esa manera los dos dominaremos los contenidos y solo será cosa de turnarnos al hablar— Dijo

—Suena sencillo— Dije pensativa.

—Y lo es. Seguramente muchos harán lo mismo— Suspiro— Dime Kuchiki-san, ¿Qué tan buena eres hablando?

—Bueno, no es por vanagloriarme a mi misma pero, soy bastante buena— Sonreí

—Eso es justo lo que esperaba— Acomodo sus gafas— La única forma de diferenciarnos de los demás, es dando una mejor exposición, y estoy seguro de que tu y yo, daremos una de calidad— Formo una media sonrisa apenas notoria— Cuento contigo Kuchiki-san.

—Déjalo en mis manos, Uryuu— Sonreí con seguridad.

—Bien, me encargare de las diapositivas. Te veo mañana Kuchiki-san— Se despidió y tomo una dirección diferente.

Me despedí igualmente y partí hacia la facultad de artes. Buscaría a Orihime para volver juntas a casa.

Después de merodear por la escuela en busca del salón de Orihime, finalmente di con el. Eche un ojo dentro del salón, pero ella no estaba.

¿Dónde te habrás metido Orihime?

— ¿Has visto a la pareja de chicos peli naranjas que estaban platicando debajo del árbol de cerezos? ¡Se veían tan bien juntos!

— ¡Lo se! ¡Que envidia me han dado!

Me acerque al par de chicas que conversaban en voz alta en los bebederos. Al verme tomaron una actitud cohibida y dejaron de hablar.

—Disculpen, la pareja de la que hablan, ¿En que árbol de cerezos estaba? Es que soy fotógrafa y bueno… me encantaría capturar el momento— Sonreí fingidamente.

— ¡Oh! Reconocerás el árbol con facilidad. Es el mas grande de todos los cerezos que están en el jardín— Respondió una de las chicas— Espero que logres tomar una buena foto.

—Vaya, gracias— Dije— Adiós.

No había mentido del todo, era una fotógrafa aficionada, pero a fin de cuentas lo era.

Partí rumbo al jardín de cerezos. La chica tenia razón, se podía distinguir uno de los arboles con gran facilidad. Tenia mayor tamaño y eso lo hacia sobresalir de entre todos los demás.

—No sé que decirte…— Escuche la voz de Orihime. Podía percibir en ella el nerviosismo y alegría

Me acerque un poco mas, escondiéndome detrás de unos de los troncos de un árbol. Desde hay podía ver la escena con claridad y desde todos los ángulos posibles.

—No tienes que decir nada— Dijo Kurosaki Ichigo

—Estoy tan feliz… Kurosaki-kun— Lagrimas comenzaron a correr por el rostro de Orihime.

¿Qué… esta pasando aquí? De alguna forma esto luce como… una confesión.


¡No me odien! Les aseguro que todo esto tiene una explicación (: lo verán en el siguiente si continúan leyendo ;D

Esto es todo por hoy, ¡No olviden dejar su review al terminar de leer! ¡Cuídense, chau! n.n