Summary: El vampiro Edward Cullen sabe que su destino es reclamar a Bella Swan como suya.

Bella es una Darklighter, mitad demonio, mitad ángel, y ha jurado destruir al hombre que casi la mata. Si tiene éxito, tendrá que asumir su lado demoníaco y transformarse al mal.

La única manera que Edward tiene de salvarla, es acostarse con ella y absorber sus poderes oscuros.

Pero aunque ella se siente tentada después de tener una visión erótica compartida con él, Bella se resiste a sus encantos.

Edward tendrá que utilizar todo su poder de seducción para lograr que Bella se rinda a su destino y... a su deseo. Porque si él falla, ella morirá.

Mordida por el vampiro

Advertencias

Este Libro pertenece a la Bonnie Vanak, solo lo adapto a los personajes de Twilight. Twilight pertenece a S. Meyer, por tanto el nombre de los personajes en esta adaptación también. NADA DE ESTO ME PERTENECE y cambiando el conducto regular, como podrán ver, esta vez es un libro algo un poco más largo a lo que he realizado alguna vez y hace parte de una serie de cinco libros llamada Serie Los Antiguos, no sé si los adaptaré todos… Haré lo que pueda.

(Si alguien más lleva o llevo la adaptación de este libro, le pido encarecidamente que no arme una trifulca y mejor me envíe un correo)

[Si no les gusta, no es mi problema no armen líos, me estreso fácil]

{Contenido adulto, ¡es M de por dios!, si no son lo suficiente maduras como para llevar algo así, no lean, no es de mi interés su madurez mental y no estoy para soportar dramas}

La cuenta de GN, las reglas de GN…

-Sean bienvenidas, espero hayan leído lo anterior-

¡Enjoy it!

- Empieza la historia -

Capítulo 3

Una fresca brisa susurraba entre las palmeras que bordeaban Miami Ocean Drive. South Beach, a finales de octubre, estaba llena de gente que se movían por los cafés al aire libre, los bares y la playa.
Entre toda esa gente, se encontraba el hombre que había intentado matarla hacía cinco días, pensó Bella, cuando se sentó en un muro bajo que separaba la acera, de la playa de arena blanca. Vestida con una camiseta de color melocotón con cuello redondo y pantalones vaqueros, parecía igual que todos los demás. Solo que ella llevaba también un arsenal oculto; dos dagas enfundadas en los tobillos y una navaja en su bolsillo trasero. Pero su arma más poderosa era su lado demoníaco.
Bella sentía que dentro de ella, la oscuridad cada vez se hacía más fuerte. Había dejado los estudios y su trabajo a tiempo parcial, para ir a la caza de la cabeza de James Witherdale.
Notando la esencia del mal, se volvió. Una fría alegría la dominó. James Witherdale. El mismo traje de lana negro, camisa blanca y cabello blanco que sobresalía hacia arriba en pequeñas puntas. Sus uñas empezaron a alargarse y su labio superior se levantó, sintiendo sus dientes inferiores afilándose en pequeños puntos. Witherdale entró en una cafetería.

Cuando estaba a punto de seguirle, sintió dos manos sobre los hombros, forzándola a sentarse de nuevo. Ella era fuerte, pero la fuerza de esta persona era sorprendente. Bella se retorció tratando de soltarse.
— ¡Siéntate! — Ordenó una profunda voz de terciopelo.
Ella se sorprendió. Era la misma voz sensual que había oído en su sueño.
Bella se sentó.

— Quédate quieta.
El tono ronco tenía una convincente nota. Fue demasiado.
Nadie le diría que hacer de nuevo.
— Si no me sueltas, amigo, te morderé.
— Mi mordedura es mucho peor.

Bella sintió que unas manos calientes comenzaron a masajear sus hombros
tensos. Su toque ahuyentaba la luz negra, forzando al demonio a retirarse. Su corazón empezó a palpitar con un ritmo constante y tranquilizador, en lugar de latir como un martillo neumático. Estaba confusa. ¿Qué tipo de magia era esa?
El agarre disminuyó y ella se dio la vuelta.
El hombre era alto, delgado, musculoso y llevaba una camisa a rayas, azules
y blancas, que combinaba con un pantalón azul marino con pinzas. La raya de sus pantalones caía elegantemente sobre unos brillantes zapatos de cuero. La ropa elegante contrastaba con los rizos cobrizos que se deslizaban hasta sus anchos hombros. Pero fue el rostro lo que más la sorprendió. Los labios, las mejillas hundidas y la nariz recta, mostraban una herencia aristocrática. Unos ojos del color de las esmeraldas la traspasaron.
La confusión y la excitación se entrelazaron como serpientes.

¡Era el mismo hombre de su sueño! Bella deseó tocarle, pasar sus manos sobre su piel, saborearlo. El hambre de venganza disminuyó, sustituido por el intenso calor sexual.
Maldita sea, eso no era lo que ella quería. Empujó su torso y encontró solo músculos sólidos. El hombre no se movió. Bella lo miró. La última vez que lo intentó, cuando Witherdale la había empujado en el horno, ella lo mandó volando a través del cuarto.

— ¿Quién diablos eres?
— Un vampiro.

Bella miró hacia el sol.

— Tomo unas píldoras que me ayudan a tolerar la luz solar.
— Así que eres un adicto.
— Es un hábito adictivo para que una criatura de poder oscuro pueda caminar bajo el sol.
— Supongo que ahora me dirás que estás bronceado. — Lo provocó Bella.
Él abrió los dos primeros botones de su camisa, revelando un triángulo intrigante de rizos comenzaron. El deseo sexual se agudizó. Bella estudió su piel, del mismo tono dorado que su rostro.

— Me bronceo con facilidad. Soy italiano. — Esos ojos oscuros brillaban con humor mientras se arreglaba la camisa.
— Pensaba que los vampiros brillaban bajo el sol. — Replicó ella.
— No brillamos desde los días en que las discotecas estaban llenas de luces y de bolas con espejos.
Esa burla casi la hizo sonreír. Su aspecto tan atrayente, hacía que su cuerpo zumbase como un cable eléctrico. La química entre ellos parecía mágica.

De pronto Bella recordó como Witherdale había silbado mientras preparaba su pira funeraria. No necesitaba un vampiro sexy. Tenía sus armas y su inteligencia.
— Encantada de conocerte, vampiro, pero tengo que irme.

Él la agarró del brazo fuertemente. — No vas a ir a ningún sitio, Bella.
El pánico se apoderó de su garganta. — ¿Cómo sabes mi nombre?
— Lo sé todo sobre ti. Sé lo que eres, dónde naciste y quienes eran tus padres...
También sé lo de tus poderes de Darklighter... — Sus ojos se oscurecieron. — Y lo que James Witherdale intentó hacerte.
Bella apretó los puños.
— ¿Qué quieres de mí? ¿O es que también eres como Witherdale y disfrutas torturando a los demás?

— Estoy aquí para salvarte la vida. — Le contestó en voz baja, sentándose a continuación. — Me llamo Edward Cullen y me ha enviado la Sociedad para evitar que mates a Witherdale.
Cada ser paranormal conocía esa Sociedad secreta. Utilizaban a los Antiguos más poderosos para restablecer el orden, cuando alguien se volvía malvado o amenazaba con exponer a los de su especie ante los seres humanos. Si los Antiguos menores eran como ametralladoras, Edward Cullen era una bomba nuclear. Una vez había matado a un grupo entero de werewolves cazadores de recompensas con sus propias manos. Los cazadores, ni siquiera lo habían arañado.
Sin embargo, cuando él tomó su mano, su toque fue suave. La luz blanca dentro de ella zumbaba, reconociendo su compasión, y terminó por extender su mano hacia él.

Su lado oscuro se erizó. Solamente cuando ella exponía su lado sentimental, las personas se aprovechaban de ella. Por eso la habían secuestrado.
Su lado diabólico era demasiado inteligente como para dejar que le hicieran daño de nuevo. Y ese siempre era su lado más fuerte, pensó ella.

Bella apartó su mano de la de él.
— Witherdale merece morir. No necesito que me salves. Vete a morder a un surfista y déjame en paz.
— No puedo Bella. Nuestros destinos están entrelazados. — Los ojos de Edward ardían con intención. —Tuviste una visión. Seremos amantes.
Un sudor frío recorrió su espalda.
— ¡Fue sólo un sueño!
— Sabes que no lo fue. — Dijo él suavemente. — Ven conmigo. No quiero verte morir, y... eso es lo que ocurrirá si matas a Witherdale.
La amenaza pendía entre ellos y Bella sabía que no podía enfrentarse a él, todavía tenía que explorar a fondo sus nuevos poderes.

¿Dejar a Witherdale sin castigo para que dañe a más inocentes?
Witherdale salió de la cafetería. Miró hacia el otro lado de la calle, la vio y sonrió. El miedo la recorrió, para mezclarse enseguida con una furia fría.
— ¡Vas a morir! — Susurró Bella.

Gruñendo, ella sintió que sus dientes se afilaban y las garras le volvían a brotar de los dedos. Bella se moría de ganas de destrozar, romper y dañar. Igual que él la había destrozado.
La gente la miraba, abría mucho los ojos y se echaba a correr. Algunos hacían comentarios sobre que debían estar haciendo una sesión de fotos de Halloween.
Witherdale miró el tráfico como si fuese a cruzar la calle. Bella se intentó levantar, pero Edward agarró su muñeca con fuerza.
— Hazle daño y cualquier dolor que le causes, tú lo sentirás dos veces.
— Merecerá la pena. — Contestó Bella agarrando la navaja.

Edward masculló un juramento en un idioma que Bella reconoció que era latín.
Su madre le había hablado en latín con fluidez. Su dulce y angelical madre.
Bella siempre había pensado que de los dos, su padre era el que había tenido el verdadero poder.
— Mira a la derecha. — Le dijo Edward. — Hay dos cazadores de recompensas de la Sociedad esperando a que ataques a Witherdale. Si lo haces, serán libres de derramar tu sangre. No te mataran. Apenas podrás herirles pero en cambio, ellos pueden hacerte mucho daño. Y puede que ni siquiera esperen si han visto que tus poderes ya se han manifestado.

Edward miró mordazmente sus largas garras grises. El terror serpenteaba en el corazón de Bella, mientras los cazadores se adelantaban. Los cazadores nunca se rendían. Les encantaba jugar y atormentar a su presa, antes de llevarla viva o muerta a la Sociedad.
Como sus padres, a los que llevaron muertos.

Edward extendió la mano. —Ven conmigo.
La oscuridad gritó y vociferó, mientras la luz blanca la calmaba y la llenaba de sentido común. Ella no podía enfrentarse a Witherdale allí, delante de todo el mundo.
El vampiro le ofrecía una seguridad lejos de los cazadores de recompensas. Edward podía ser más peligroso que ellos, pero por ahora, ella aprovecharía la oportunidad que le ofrecía.
Guardando sus garras, Bella le agarró la mano a Edward.
Cuando se levantó, los dos cazadores se acercaron, con unas expresiones salvajes y llenas de malas intenciones.
— ¡Maldición! — Susurró Edward.
Bella se quedó paralizada, cuando él la rodeó con sus brazos y cubrió su boca con la suya.


Ladys! Ladys! Lo prometido cumplido, aquí estamos. Como les dije cuando 50 personas visiten cada capítulo publicaré uno nuevo.

La verdad no se que deducir de las estadísticas, lo único que podría decir es que los resultados no son concluyentes ya que hay dos factores que afectan en la toma de los datos:

1. Al actualizar tan seguido la publicación no se refresca, por lo tanto queda debajo de todas las historias actualizadas y probablemente algunas chicas no lo ven.

2. Las lectoras fantasma (like me) que no dejan huella ni se enteran de las actualizaciones y dados los Follow, Review y Favorite puedo decir que afecta mucho.

3. La historia no es lo suficiente buena o interesante para que la sigan, lo cual es un poco triste para mi y por lo tanto tome la decisión de esperar al capitulo 4 hacer algo al respecto ya que habrán mas datos.

Datos analizados:

Reviews 3 Followers 6 Favorites 4

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Break down by Chapter

Chapter 1 - Views 150 - Visitors 112

Chapter 2 - Views 56 - Visitors 50

Se que todo eso debe verse tonto y aburrido pero para mi tiene un poco de sentido, soy algo así como una mujer de ciencia (Química) y aunque no es mi especialidad es algo que me gusto hacer debido a que mi mas grande dolor de cabeza es sentirme ignorada en algo que me gusta hacer.

Adaptar no es algo estúpido, no fácil, aunque no muy difícil es mas bien complejo. Quienes adaptamos queremos encontrar historias que llamen al publico a participar de la lectura, debemos leer una y mil veces para corregir gramática y ortografía que son errores muy comunes en las traducciones tipo que encontramos en internet. Adicional a esto debemos tener cuidado con nombrar a los personajes, seria raro que James pasara de ser James a ser no se... ¿Felix?, caracterizar a los personajes ( ¿Bella rubia? ) y también darle el sentido correcto a algunas expresiones que sinceramente al no contextualizar no tienen sentido. No es que me queje de todooo eso, de hecho me gusta, ya que cuando leo un libro sin importar como sean los personajes siempre me imagino a Edward y Bella como sus personajes, no se si será un problema... pero a mi me causa un noseque.

"Escritoras" critiquen si quieren.

No siendo mas...

Recuerden, la regla de las 50 visitas sigue en pie so... ya saben, si quieren capitulo difundan esta historia. Cuenta la gente, no los vistos.

las quiero y besos,

GN

Ps. Gracias a todas las lectoras a las que siguen la historia o mi cuenta y en especial a estas 3:

annabelle15

Paty Limon

tary masen cullen

¡Gracias por los Review!