"LA VENGANZA DE LUCIFER"
(Escrito por Federico Hernán Bravo)
CAPITULO TERCERO
LA CASA BLANCA, EN LA CIUDAD DE WASHINGTON DC, 01:06 pm...
A pesar de que Carter estuvo algunas veces en la Casa Blanca, jamás había entrado en el famoso Salón Oval.
No sabia cómo O'Neill había conseguido una audiencia con el Presidente. Cuando lo inquirió sobre tal cuestión, él solamente se limito a sonreírle y a susurrarle que "...Ese viejo pícaro me debe algunos favores".
Una puerta se abrió y rodeado por el Servicio Secreto de Seguridad, el Presidente entro en el despacho.
Presidente: Hola, Jack. Es un gusto volverte a ver- lo saludo, abrazándolo.
O'Neill: El gusto es mío, George.
Presidente: (mirando a Carter) ¿Y esta linda señorita es...?
Carter: Mayor Samantha Carter, de las Fuerzas Aéreas. Trabajaba para el SGC, como el Coronel O'Neill aquí presente, hasta la desafortunada destrucción del complejo.
O'Neill: Descanse, "Mayor"... No era necesario tanto protocolo.
Antes de que pudieran proseguir hablando, el Presidente hizo salir a todos los muchachos del Servicio de Seguridad. Una vez que quedaron los tres solos, se sentó en su silla y se limito a mirar a los recién llegados.
Presidente: Tengo entendido que el Proyecto Stargate sufrió un tremendo golpe y que las Fuerzas Armadas decidieron cancelarlo...
O'Neill: Si, en realidad uno de los nuestros fue tomado por un alienígena y saboteo las instalaciones... se trataba del Dr. Jackson.
Presidente: Si... Daniel Jackson... oí de él. Decían que era un gran tipo.
O'Neill: Fue el mejor. Murió en la explosión.
Presidente: Lo lamento.
El silencio invadió repentinamente al Salón Oval. O'Neill no sabia que le diría el Presidente cuando oyera lo que tenia que informarle.
Era una suerte que el mandatario supiera todo sobre el SG1 y sus aventuras en el espacio exterior. Eso facilitaba las cosas.
Presidente: ¿Y bien, Jack? Me pediste una reunión para discutir conmigo un tema delicado... ¿De que se trata?
O'Neill: (tragando saliva) George, ¿recuerdas a ese Goa'uld que tantos dolores de cabeza nos causo a todos? Ese Lucifer...
Presidente: ¿Cómo olvidarlo? Casi provoca la destrucción de nuestro planeta. Las perdidas de su ataque se contaron en millones de dólares... sin hablar de la destrucción de campos de sembrado y demás- hizo una pausa- ¿No estaba muerto?
O'Neill: Bueno... eso se pensaba. No fue así. Esta bien vivo y fue el responsable del atentado en el SGC... y ahora, planea un nuevo ataque a nuestro planeta.
Aquella declaración tomo por sorpresa al mandatario.
Presidente: ¿Un nuevo ataque? ¿Eso quiere decir...?
O'Neill: Que vendrá a nuestro mundo a destruirnos a todos.
Otra vez silencio. Carter observo que el Presidente empezó a sudar.
Presidente: Eso es malo... muy malo.
O'Neill: Con el debido respeto, George, es terrible. Tenemos que hacer algo.
El Coronel se paseo por la habitación, nervioso. Se detuvo frente a un busto de Abraham Lincoln, antes de seguir.
O'Neill: Propongo reabrir el Proyecto Stargate. Solo de esa forma, tendremos elementos para combatir la invasión que se viene.
Presidente: ¿Reabrir el Proyecto? Jack, es imposible. El Stargate quedo enterrado entre las ruinas del SGC. Según se, todavía hay miles de hombres trabajando entre los escombros y no esperan poder hallarlo hasta dentro de algunos años, a pesar de que van rápido.
Carter: (interrumpiendo) Señor, creo que tengo la solución a ese inconveniente.
Presidente: La escucho, Mayor.
Carter: Usemos el Stargate Beta.
El Stargate Beta. Cuando accidentalmente la Mayor y el Coronel regresaron a la Tierra, desde una misión, fueron transportados hacia una cueva helada en la Antartida. El causante fue ese segundo Stargate, abandonado por una antigua civilización. Después de que les rescataran, las Fuerzas Armadas se lo llevaron al "Área 51".
Presidente: Es una idea excelente, Mayor Carter. La felicito por ser tan inteligente.
Carter: (ruborizada) Solo hago mi trabajo, Sr.
O'Neill: Entonces, ¿reabrirás el Proyecto Stargate, George?
Presidente: (después de meditar un largo rato en silencio) Haré más que eso. Por nuestros años de amistad, no solo reabriré el Proyecto... te pondré a cargo de él.
O'Neill: ¿Eh?
Presidente: Desde este momento, has sido ascendido a General, Jack.
O'Neill se quedo sin aliento. Aquello era lo ultimo que se esperaba.
Creía que el Presidente le devolvería el rango de Coronel... ¡pero no que lo ascendería a General!
Carter: (abrazándolo) ¡Felicitaciones, Jack! Perdón... General O'Neill.
O'Neill: Caray. Gracias, George.
Presidente: No me lo agradezcas. Se que el General Hammond lamentablemente no puede ayudarnos. Después de él, mi segundo hombre de confianza eres tú.
"Ahora viene la parte siguiente: debido a la inoperancia de la antigua Base, el nuevo equipo SG se instalara en el Área 51, que será reacondicionada para convertirse en un Cuartel de Operaciones."
"...Y el grupo que tú supervisaras, pasara a llamarse SG X".
Mientras oían todos los cambios que se proyectaban, Carter y O'Neill no dejaron de mirarse. Era una alegría inmensa, después de tantas preocupaciones, que ambos por fin pudieran demostrar sus sentimientos.
ÁREA 51, CUATRO HORAS DESPUES...
El helicóptero que les trasladaba los dejo en la pista de aterrizaje. Delante de ellos, se alzaba un conjunto de edificios y hangares, repletos de soldados y operarios que iba y venían, llevando cajas y demás materiales.
Se trataba de la famosa "Área 51", un complejo militar enclavado en Nevada. Hasta el día de hoy, era usado para investigaciones científicas poco ortodoxas y como centro de almacenamiento de "material" recogido durante las misiones SG.
Ahora, se convertiría en el nuevo Cuartel General de las fuerzas terrestres.
Un individuo mayor se acerco a recibir a la pareja de recién llegados. O'Neill también lo conocía...
General West: Hola, Jack. Tanto tiempo sin vernos...
O'Neill: La sorpresa es mía, General. ¿Qué hace aquí?
General West: Estoy de paso. Se me ordeno mostrarte las instalaciones a ti y a la Mayor Carter.
El General West había sido el encargado de la primera misión Stargate, cuando O'Neill y Jackson viajaron a Abydos, a luchar contra Ra. Después, fue depuesto por las Fuerzas Armadas y el control del SGC fue dado al General Hammond.
West llevo a O'Neill y a Carter a dar un paseo por las instalaciones. Tal y como anteriormente se dijera, el complejo estaba siendo aclimatado para poder funcionar como un Cuartel General.
Después de recorrer algunos pasillos atestados de oficinas y de revisar algunos hangares, el trío descendió mediante un ascensor al llamado "Nivel X", el corazón del Área 51.
Allí era adonde estaban los laboratorios de investigación, los galpones de almacenaje y la nueva "zona de embarque" donde el Stargate Beta había sido colocado.
Carter: ¡Este lugar es asombroso!
General West: Bueno, creo que no me queda más que hacer. Jack, te dejo el control de las instalaciones a ti. Buena suerte, General O'Neill.
Con un apretón de manos, ambos se despidieron.
Otra figura conocida se acerco. La pareja estuvo más que feliz de volverla a ver y más, después de todo este tiempo...
Teal'c: Hola, O'Neill. Me alegro de tu ascenso.
O'Neill: ¡Teal'c! ¿Dónde diablos te habías metido durante estas semanas?
Teal'c: Después de la ultima vez que nos vimos, me mandaron a trabajar aquí. Cuando me entere de que estaban planeando reabrir el Proyecto Stargate, solicite unirme.
Carter: (contenta) No podías faltar tú, por supuesto.
Un hombre de mediana edad irrumpió bruscamente, llevando una valija y un grupo de papeles a modo de legajo. Entretenido leyéndolos, no vio por donde caminaba y termino atropellando a O'Neill.
O'Neill: (molesto) ¡Fíjese por donde va!
Hombre: Caray, l-lo siento mucho- se disculpó, mientras comenzaba a levantar todos sus papeles y a meterlos en la valija.
Carter, compadecida de aquel sujeto, le dio una mano.
Carter: Tenga más cuidado la próxima vez, señor- sugirió.
Hombre: Le aseguro que lo tendré, señorita. A propósito, ¿podrían ayudarme a localizar al... General O'Neill?
O'Neill: Soy yo. ¿Quién es usted?
Hombre: (entusiasmado) Soy el Profesor James Stokman... me envía el Presidente, en reemplazo del Dr. Daniel Jackson. Es un gusto conocerlo- le tendió una mano a Jack.
O'Neill lo miro de arriba abajo y esbozo una mueca de desagrado.
O'Neill: Escúcheme bien, Stokman. Nadie puede reemplazar a Jackson, ¿entendido?
Dicho esto, se alejo acompañado de Teal'c. Carter, que era un poco más comprensible, se quedo con el nuevo egiptólogo y lingüista que el grupo tendría.
Carter: No le preste atención al General, James. Esta todavía "sensible" por la perdida de nuestro amigo y compañero. Es un gusto conocerlo, soy la Mayor Samantha Carter.
Stokman: El gusto es mío. Francamente hablando, no estoy exactamente para reemplazar al Dr. Jackson. Estoy al tanto de todas sus aventuras en el SG1 y de que ha sido un colaborador invaluable para todos. Mi humilde posición es solamente la de asistirlos durante estas horas criticas, con eso de la invasión alienígena que dicen que llegara pronto.
A Carter la caía bien James. Le hacia acordar a Daniel, en cierta forma, ya que como él, llevaba un par de anteojos y el cabello algo largo.
Esperaba tener más tiempo para conocerlo, pero como estaban dadas las cosas, tiempo era lo que no parecía haber en lo más mínimo...
SALA DE REUNION DEL AREA 51, UN RATO DESPUES...
Sentados delante de una mesa redonda, el General O'Neill, la Mayor Carter, Teal'c y el Prof. Stokman discutían los puntos a seguir ahora que el SG X estaba conformado...
O'Neill: Lo primero que debemos hacer ahora que el Stargate Beta ya esta funcional, es contactar a todos nuestros aliados interplanetarios. Si ha de venirse una guerra, tenemos que contar con su ayuda.
Carter: Ya han sido enviados mensajes a los Tok'ra y a los Tollan, comunicándoles todo lo acontecido y el solicitado pedido de ayuda. Es de esperarse una respuesta favorable, General.
O'Neill: Bien. Por parte de los Asgards, Thor me confirmo personalmente que nos apoyarían.
Stokman: (interrumpiendo) Si me permite, General, yo creo que deberíamos consultar a los Nox, también. Serán de mucha utilidad.
O'Neill: Mire, Stokman... el que da las ordenes en este equipo, soy yo.
Stokman: ... Me doy perfecta cuenta, señor, pero le repito que los Nox nos serán de mucha utilidad. Gracias a sus poderes ilusorios, podríamos ocultar a nuestros soldados y burlar al enemigo.
O'Neill ya iba a cantar las cuarenta nuevamente al egiptólogo, cuando Carter decidió apoyar la idea.
Carter: Me parece una idea excelente. Podríamos llevarla a practica, ¿no General?
O'Neill sonrió. Era obvio que la Mayor ayudaría a aquel sujeto. Al igual que él, lo debió haber encontrado parecido al difunto Daniel.
O'Neill: Esta bien. Contacten a los Nox, y háganlo de prisa... no se por que, pero tengo la sensación de que estamos en la cuenta regresiva.
LA ORBITA TERRESTRE, EN ESE MISMO MOMENTO...
La flota invasora de Lucifer ya había llegado a su destino.
Una vez más, el Goa'uld contemplo aquel azulado globo flotando en el espacio que tantos disgustos le causo en el pasado.
Ahora, podía mirarlo desde los ojos de su nuevo cuerpo anfitrión, un hombre de complexión fornida, elegido entre los miles de esclavos humanos que tenia a su disposición.
Lucifer: (a sus guardias) Inicien etapa-2...
Siguiendo el plan trazado por su amo con antelación, la flota invasora comenzó a descender en el planeta, dirigiéndose hacia la parte sur.
BUENOS AIRES, ARGENTINA, EN SUDAMERICA...
Como de costumbre, la ciudad de Buenos Aires estaba atestada de gente que iba y venia, totalmente abocada a sus quehaceres.
Un hombre hablaba por un celular con su esposa, mientras caminaba por una de las tantas aceras de la ciudad, cuando la súbita aparición de la flota de naves alienígenas en el cielo lo dejo mudo...
No tardaron en enmudecer cientos de personas más, en todos los rincones de la urbe, al contemplar la misma imagen. Al silencio, le siguió una tremenda y dramática escena de pánico general.
Las naves se colocaron en posición y desde la principal, salió vomitada toda una escuadrilla de Planeadores de la Muerte, manejados por soldados Goa'ulds que no dudaron en abrir fuego.
Casas, automóviles, edificios, gente... todo desaparecía en un mar de gritos y de estruendos provocados por los rayos de energía destructores.
El ejercito local no tardo en hacer acto de presencia, pero el armamento superior de los aliens le dejo en jaque.
En solo cuestión de horas, Buenos Aires se había convertido en un páramo de desolación y de miseria, como ocurriera en el lejano planeta Tollan, cuando Lucifer los ataco por primera vez.
Lucifer: Inicien etapa-3...
La "etapa-3" consistía en aterrizar las naves nodriza. Una a una, se acoplaron a la principal (como una especie de puzzle gigante) y descendieron, aplastando las ruinas de los edificios aniquilados.
La visión de la nave ya en tierra era realmente grotesca. Era como un plato invertido lleno de protuberancias piramidales.
Desde allí, el maléfico Lord Goa'uld planeaba dar el golpe final al resto del planeta...
AREA 51, DESPUES DE INCIADA LA INVASIÓN...
Sentados nuevamente delante de la mesa en la Sala de Reuniones, el SG X contemplaba un mapamundi con la zona correspondiente a la Argentina marcada en rojo.
Junto a ellos, estaban los representantes elegidos de los aliados interplanetarios de la Tierra, traídos por el Stargate Beta: Thor, de los Asgard; Kendrel, de los Tollan, Jacob/Selmak, junto con Anise/Freya, de los Tok'ra y la representante de los Nox, Ilay.
Todos estaban preocupados con la situación actual y comprendían que debían de moverse cuanto antes.
O'Neill: Buenos Aires, Argentina... los últimos reportes indican que esa ciudad del sur del planeta ya no existe. Al parecer, Lucifer la destruyo y se instalo sobre ella.
Carter: Debe estar planeando usar ese lugar como punto para largar un ataque demoledor al resto de nuestro mundo.
O'Neill: Eso es lo que debemos evitar, caballeros- se volvió hacia los representantes alienígenas.
Jacob/Selmak: Tenemos que atacar su cuartel de manera que jaqueemos toda posibilidad de represalias contra más gente inocente.
Anise/Freya: Los Tok'ra construimos un dispositivo explosivo a base de Naqquadah capaz de pulverizar el metal más resistente sin dejar rastros. Puede ser utilizado para destruir a Lucifer y a sus fuerzas.
Teal'c: Pero, ¿y sus consecuencias sobre la Tierra? Detonar Naqquadah a modo de explosivo podría destruirnos a todos.
Kendrel: No si la potencia del arma es rebajada. Los Tollan podemos encargarnos de eso.
O'Neill: También tenemos que ocuparnos del rescate de los sobrevivientes que quedaron entre las ruinas...
Thor: Los Asgard no solo aportaremos nuestras naves para la batalla, sino que las usaremos para teleportar a esa pobre gente y sacarla sana y salva.
Ilay: Los Nox usaremos nuestros poderes de ilusión para preservar a las naves que rescaten gente. Así el enemigo no podrá evitarlo...
O'Neill: Bien, gente, entonces todo esta cuidadosamente planeado. Sin más, vamos de una buena vez a la batalla. ¡A romperle la cara a ese bastardo de Lucifer!
CONTINUARA...
