-Combatir, en una lucha que no termina, ¿qué sentido tiene eso para ustedes? ¿Por qué no desisten? Los humanos son patéticos- se escuchaba una voz firme y siniestra

-Pronto terminará, acabaremos con esto y volveremos a tomar lo que nos pertenece, solo debemos descansar un poco más, cuando lleguen acá estaremos listos- con seguridad y serenidad luego de decir unas palabras, tomó asiento y esperó a que llegara el momento oportuno…

Los caballeros peleaban sin lograr nada, esta batalla no podía ser muy larga si esto seguía así, por más santos que sean, los protectores de Atenea son mortales y se enfrentan a muertos vivientes, a dioses y a titanes, ¿Cuánto puede resistir un cuerpo humano luchas tan intensas?

Mientras la lucha continuaba Aioria pensaba en algún plan sin llegar a nada, Seiya atacaba, Caronte solo evitaba los ataques, pero… ¿porqué no atacar? Si tanto es su poder ¿qué espera? Seiya no se veía ni siquiera agotado, era más su deseo de acabar con el mal, que se separaba de su lado humano y sobrepasaba los límites, Aioria observaba y analizaba la situación, por más poder con el que se ataque, el caballero dorado sabe que no tienen opción de lastimar al espectro –atacar sin sentido, solo agotará nuestra energía, no parece tener puntos débiles en su defensa, si pudiésemos lanzar un tercer ataque desde otro ángulo acabaríamos con él pero ¿cómo?- mientras se mantenía al margen de la batalla dejando a Seiya luchar solo ¿qué podría hacer? ¿Cuál es la alternativa?...

La sangre caía en el piso, no era una herida mortal, pero si parecía grave, el dorado tenía un gesto reflejante de dolor en su rostro, su casco llevaba unos minutos en el suelo luego de ser arrebatado al recibir un golpe, su brazo izquierdo era un tormento, el dolor que le causaba era insoportable, Kanon se encontraba herido, se descuidó un poco, lo que bastó al espectro Rune para acertar dos golpes en el cuerpo de su enemigo, el poder de Kanon siempre ha sido impresionante entonces ¿por qué no se movía? ¿Porqué recibió los dos golpes sin siquiera intentar evitarlo? ¿Qué piensa Kanon, se habrá rendido? Esto no es normal, no en un caballero de Géminis, pero él agachó su cabeza, Rune de balrog le decía palabras sin sentido, solo quería provocarlo, el juez se reía del santo de Atenea y movía su látigo de un lado a otro acercándose al caballero dorado.

-Eres débil, te acabaré con un golpe más, tus ilusiones no me afectan ahora- acercándose a Kanon, con su vestimenta movida por el viento, levantando el látigo se preparaba Rune

-REENCARNACIÓN- Gritó Rune al lanzar su látigo a Kanon

-Ahora si morirás Kanoooon- Gritó Rune…

El camino se hacía largo Hyoga, Shiryu y Shun parecían preocupados, ¿qué pasaría ahora? ¿Quién más estará en su camino? ¿Llegarán a la puerta del Tártaro sin problemas? Mü y Aldebaran se mostraban callados, las piedras eran una constante en el camino, árboles sin hojas, lo que parecían lagunas estaban secas; a medida que avanzaban el paisaje era más tenebroso. El camino era largo y silencioso, nadie hablaba pues las palabras sobraban en ese ambiente tan tenso, de repente, lo que no sucedió con los enemigos pasados ocurría ahora, las cadenas de Andrómeda comenzaron a moverse percibiendo peligro, algo se acercaba, era algo diferente, un cosmos más allá del cosmos de un dios, las cadenas habían presenciado el poder de muchos dioses, pero ahora ¿por qué se movían tanto?

-Las cadenas, esto no es normal, el peligro nunca había sido similar, ni con Hades, ni con Zeus- preocupado mirando sus cadenas moverse y sin percibir el cosmos de algún rival Shun se preocupaba por lo que pudiese venir

-Shun ¿qué sucede?- Preocupado e intrigado preguntaba Hyoga a su amigo

-Las cadenas, maldición, ya está aquí- al hablar, sintió un presencia a su alrededor, entonces lo supo, Shun sabía que el enemigo se encontraba ahí, a su lado

-Impresionante, pero los he venido siguiendo desde que entraron al Hades y hasta ahora notan mi presencia, supongo que los otros cosmos ayudaban a esconderme, o será que me acerqué demasiado esta vez- decía una voz que se acercaba poco a poco a los caballeros y al titán Atlas.

-Astreo, que haces aquí ¿cómo escapaste?- intrigado y en posición de lucha viendo hacia la profundidad a su izquierda se encontraba Atlas

-La puerta está abierta Atlas, si los demás no han salido es por esperar a recuperarse- La voz se aproximaba, el tamaño de su cuerpo era normal, igual que el de los caballeros, llegaba a la mitad de Atlas en altura, era Astreo el titán padre de los vientos

-Abierta, así que Cronos y los demás pueden salir en cualquier momento- preocupado mientras miraba al suelo pensante hablaba Atlas

-¿Porqué tan preocupado Atlas? Acaso no te interesa un nuevo reinado de los titanes- riendo mientras miraba fijo a los ojos de aquel titán gigante

-Astreo, sabes que soy más poderoso ¿Porqué me retas?- Seguro, furioso, y a la vez algo alterado preguntaba Atlas a Astreo

-jajaja demuéstralo- retando al titán gigante habló Astreo

-Así que los otros titanes pueden salir cuando quieran, Atlas ¿cuál es tu idea? Es evidente que no quieres gobernar a los humanos con los demás titanes, de ser así no atacarías a Astreo- confundido y esperando una respuesta lógica se dirigió Mü a Atlas

-Jajaja mortal, mataré a todos los titanes y gobernaré en la tierra y los humanos me obedecerán- riendo con pensamientos de esclavizar en su mente contestaba Atlas

-humanos… así que te interesa ser el líder de los humanos, patético- metiéndose en la conversación interrumpió Astreo

-Además como planeas derrotarnos, aún sin todo mi poder acabaré con tigo Atlas- Levantando su mano y acercándose a Atlas se encontraba el titán de los vientos y las estrellas

Astreo vestía una armadura blanca, con diseños dorados, los diseños representaban el viento, su casco rodeaba su rostro y se dibujaba una cruz en el centro de su frente su cabello café punteado hacia la derecha sobresalía, su capa que cubría la espalda de la armadura se ondeaba con el viento, el cosmos que comenzaba a liberar era impresionante, Atlas el gigante con una armadura azul algunos diseños dorados representaban los continentes, su casco también rodeaba su rostro y tenía una figura dorada con forma de estrella en su frente su cabello celeste punteado hacia la derecha pero más corto que el de Astreo también sobresalía de su casco, el gigante sacó un escudo tan grande como Astreo de color azul con aros dorados rodeándole, ambos titanes emanaban un cosmos impresionante y los caballeros se mantenían al margen la gran batalla estaba a punto de comenzar, Astreo levantó su mano contra Atlas y gritó…

La sangre cayó, ¿era el final? Luego de tantos golpes lanzados, uno solo de él afectó a ambos, el león había caído la sangre en el suelo lo demostraba, ¿de dónde pudo sacar tanto poder un espectro que antes era tan débil? El Pegaso también se encontraba herido postrado ante el espectro, Caronte se acercó confiado con su remo en su mano derecha

-Cortaré sus cabezas y se las daré a nuestro nuevo dios- levantando el remo sobre el cuello de Seiya se preparó Caronte. De repente Seiya agarra el remo del espectro con gran fuerza

-Ahora Aioria termina con esto- gritó Seiya

-PLASMA RELAMPAGO- al levantarse Aioria concentró su cosmos en el ataque y lo dirigió con gran fuerza hacia el guardián de la laguna Estigia, destrozando su armadura y acabando con él por completo

-¿Terminó?- se preguntaba Seiya

-Parece que esta vez no se levantará más- herido y agotado con la esperanza de haber acabado le decía Aioria a Seiya…

El látigo intentó golpearlo y juzgarlo Kanon permitió que el latigo envolviera su brazo izquierdo soportando el dolor, y Rune se confió sin embargo el ataque no había hecho efecto pues todo continuaba igual

-Es tu fin maldito caballero- con una sonrisa diabólica y una mirada fría con sed de matar amenazaba Rune al caballero de Géminis

-Cuando ataques, asegúrate de herir a tu rival- mientras sostenía el látigo de Rune y se levantaba le dijo Kanon al epectro

-C… ¿Cómo puedes estar de pie?- confundido y asustado estaba Rune con un caballero inmortal a su frente

-Es hora de terminar con tigo- dijo Kanon

-OTRA DIMENSIÓN- mientras apuntaba con su mano derecha a Rune y terminaba con la batalla

-veremos si eres capaz de volver, estás acabado- afirmó al final Kanon…

Los caballeros retrocedieron expectantes de lo que pudiese ocurrir con la batalla entre los titanes, el gigantesco cosmos de ambos era impresionante sin embargo antes de comenzar la pelea el cosmos de Astreo aumentó significativamente.

-Así que esos dos han sido derrotados, supongo que los atrasé lo suficiente, cuando lleguen aquí habré acabado con todos ustedes- En tono algo burlista habló Atlas

-Como lo supuse, tu reviviste a esos dos tipos y les diste de tu poder, impresionante Astreo, quiere decir que ves a los caballeros de Atenea como una amenaza, pero seré yo quien acabe con tigo maldito- se dirigió retando a Astreo el gran Atlas

Astreo levantó sus manos y luego apuntó a Atlas

-BRISA TITÁNICA- De repente la brisa salió de las manos de Astreo con gran potencia como si de un huracán se tratase dirigido a Atlas, pero Atlas interpuso su escudo en el ataque cubriéndose del mismo, la gran potencia del viento movió a Atlas dos metros atrás, pero él no sufrió daño alguno

-Pretendes herirme con ataques tan débiles Astreo, mejor piensa de nuevo antes de enfrentarme- Decía al levantar su escudo con su brazo derecho y concentraba su cosmos en su mano derecha

-ESCUDO DE PENITENCIA- Gritó Atlas dirigiendo su ataque con potencia al titán de la armadura blanca, se escuchó un lamento de dolor, y alguien cayó de rodillas…

Continuará…