Los juegos del avatar: En llamas. Capitulo 3: Gira de la Victoria.
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-señoras y señores del distrito 11, con ustedes los vencedores de los septuagésimos cuartos juegos del hambre. Korra y Mako.
Al escuchar eso, supuso qué la hora había llegado, tenía que hacer un intento por calmar su respiración e intentar dejar de temblar de esa manera tan violenta. En esos momentos no podía permitirse ver como una débil, no sabiendo que Amón estaría observándola. Lo único de que se alegraba era que Mako leería las tarjetas que Asami les había dado. Eso, en cierto modo le quitaba un peso de encima.
-sonrían-les ordeno Asami mientras los empujaba para que caminaran al frente en cuanto la puerta terminara de abrirse.
Tomo una gran bocanada de aire y sonrió lo mejor que pudo y tomo la mano del maestro fuego y comenzó a caminar. Tenía que dar su mejor esfuerzo si quería que todo saliera bien.
Una vez abiertas las puertas por completo, comenzaron a caminar por la parte frontal del edifico de justicia.
A Mako se le deslumbraron un poco los ojos debido al sol, pero cuando se acostumbro vio esa súper plataforma que construyen cada año hasta el fondo del escenario para las familias de los tributos muertos. Apretó con un poco de fuerza la mano de la avatar, sabía que para ella iba a ser muy duro. Y lo comprobó al ver que respiraba artificialmente y que su mano sudaba. Incluso pudo sentir su nerviosísimo, desde la mañana anterior la veía nerviosa e intranquila, tenía una vaga idea de lo que podía tratar, pero sentía que había algo más, algo que le estaba ocultando.
La avatar sintió un enorme hueco en el pecho al ver a las familias. Cuando vio la del chico no fue tan duro, pero en cuanto a los padres de Jinora, con esa cara de dolor, pensó que ella se derrumbaría. Pero eso no era algo que se pudiera permitir.
Mako se acercó el micrófono e hizo todo lo posible por decir lo poco que se había memorizado de las tarjetas de Asami. Se sentía como un tonto pero quería acabar con eso lo más rápido que se pudiera. Estaba por terminar, pero sabía que tenía que decir más que sólo palabras vacías y huecas. Por lo que miro rápidamente a Korra y dejo salir un suspiro.
-tanto Korra como yo sabemos que nada de lo que hagamos va a traer de vuelta a sus hijos... Pero al menos podemos cooperar con un mes de nuestras ganancias cada año hasta que alguno de los dos muera.
Korra, que hasta el momento se había quedado mirando la foto de Jinora, giró la cabeza y lo vio sorprendida.
-eso es lo mínimo que podemos hacer-concluyo el maestro fuego dando una pequeña sonrisa a la avatar.
Todos se quedaron mudos y comenzaron a aplaudir. Ese tipo de muestras de generosidad no era muy común, pero Mako lo había hecho.
La avatar sintió como él la jalaba para que fueran dentro del edificio de justicia. Aún tenía la imagen de la mamá de Jinora en su mente. Devastada, inconsolable, muerta en vida por la pérdida de su única hija. Inmediatamente se le vino a la mente su mamá, tal vez ella estaría mucho peor que aquella señora y lo mínimo que su mamá esperaría es que alguien le mencionará lo valiente que su hija había sido. Y ella al ser el avatar estaba doblemente obligada a hacerlo.
Korra volvió a mirar por encima de su hombro el pedestal de los padres de Jinora y se decidió a hacerlo.
Soltó la mano del maestro fuego y se acercó de nuevo al micrófono, tomo un poco de aire y las palabras le salieron mejor de lo que ella pensaba.
-tal vez no conocí mucho a ese enorme chico-dijo suavemente mirando a donde estaba la enorme foto de él-ni si quiera me moleste por preguntar su nombre. Pero...gracias a él, de alguna forma sigo con vida, él pudo haberme matado si hubiera querido. Pero en vez de eso, me ayudo y me gane una deuda que jamás voy a poder pagar.-hizo una larga pausa y su mirada se fue al piso, después de unos minutos, se armo de valor y miro el pedestal donde estaban los padres de Jinora, después vio su foto y sintió como sus ojos iban a explotar y como se quedaba sin voz- con la que más conviví fue con Jinora, ella...me curo cuando estaba herida y me ayudo todo lo que pudo. Cada día que pasa la recuerdo, la veo en los hermanos de Mako, me acuerdo de ella cuando una brisa pasa-dejo salir una risita nerviosa- incluso la recuerdo cuando veo a mi mentor hacer airé control. No saben cuánto me arrepiento de no haber hecho nada para salvarla, ella...aún tenía mucho que vivir, es decir, sólo tenía 10 años, de verdad, no saben cuanto lo siento.-por un momento la mirada azulada de la avatar se encontró con la verde de la madre de la pequeña maestra airé. Vio como aquella señora formaba una especie de sonrisa y le susurró un "gracias".
Mako se enterneció al oírla hablar de esa forma, de algún modo ella había dicho lo que los dos sentían. En la multitud el maestro fuego logró ver como un señor de edad algo avanzada alzaba su mano y una llama le rodeaba esta.
-¡aún creemos en el avatar!-grito eufórico y alzó la mano más alto.
En ese momento korra entendió lo que había hecho, lo había arruinado todo.
La multitud pareció sentir la misma emoción que aquel señor y comenzaron a gritar muchas cosas que ella no logró entender, mientras que él seguía con la mano en alto sosteniéndole la mirada. Los igualitarios trataron de calmar a la multitud y sacaron bruscamente al señor de las filas.
En un impulso korra se bajó de donde estaba hasta las filas, juraría que había escuchado a Mako gritarle y por el rabillo del ojo vio como otros dos igualitarios se lo llevaban a dentro. Eso la tenia sin cuidado, ahora lo único que quería era llegar hasta ese señor e impedir algo horrible. Desgraciadamente dos igualitarios se le pusieron enfrente, impidiéndole el paso, la tomaron fuertemente de ambos brazos y se la llevaron a rastras a dentro del edificio.
Casi pensando en lo que iba a pasar, ella se volvió loca y comenzó a forcejear.
-¡no! ¡Por favor no lo lastimen! ¡Por favor no! ¡No tiene la culpa! ¡No, no, no!- grito con todas sus fuerzas mientras pataleaba más fuerte.
Nunca se dio cuenta de cuando la llevaron hasta la puerta y la metieron dentro del edificio. Lo único que vio antes de que la puerta se cerrará, fue a aquel hombre arrodillado, su mirada dorada se encontró con la de ella, después se escucho un balazo justo cuando estaban cerrando la puerta.
Una lágrima resbalo por su mejilla y se abalanzó contra los igualitarios. Mako quería calmarla pero también dos igualitarios lo tenían bien sujetos.
-¡Hijos de... ¡Son unos malditos enfermos! ¡Él no tenía la culpa malditos bastardos!-grito de nuevo korra.
Entonces, uno de ellos saco una especie de bastón que desprendía demasiada electricidad y se lo encargaron en el estomago, dejándola totalmente aturdida y con un dolor increíble en todo su cuerpo.
-¡malditos idiotas! ¡Déjenla!-grito Mako mientras seguía forcejeando con los otros dos. Si que sabían cómo tratar con un maestro, ya que lo tenían bien sujeto de las manos para que no intentara nada.
Korra no se dio por vencida y le proporciono un fuerte golpe en la mandíbula a uno y al otro un rodillazo en el estomago, entonces un tercero apareció y le dio una descarga aun más fuerte que la anterior, tirándola de rodillas en el suelo.
Tenzin y el resto del equipo llego a donde estaban ellos.
-¿Qué paso? Ya no pudimos ver nada después del discurso de Korra-dijo Asami preocupada.
-será mejor que la controle si no quiere que le bloquemos el chi-dijo el igualitario que estaba frente de korra.
-¿Qué fue lo que paso?-pregunto Tenzin a la defensiva.
-solo dejémoslo en que tiene que controlar mejor a la avatar si no quiere más alborotos y muertes.
Mako como pudo se soltó y afortunadamente detuvo a Korra por la cintura antes de que se fuera contra ellos de nuevo.
-¡son unos malditos bastardos! ¡Al igual que Amón!-grito la avatar con todas sus fuerzas.
Todos en la sala se quedaron callados ante lo que acababa de decir. Tenzin no sabía a que estaba jugando Korra, pero fuera lo que fuera no podía ser nada bueno.
Con todo ese silencio se pudo escuchar mejor el alboroto que había afuera gritos, insultos, rocas chochando contra algo, el fuego abrazador. Entonces su mentor supuso que las cosas estaban mal y lo mejor era sacarlos de ahí.
-Mako, sígueme-ordeno su mentor.
-ya lo sabe, si no quiere más problemas será mejor que tenga controlada a esa niña- sentencio un igualitario. Tenzin solo se dio la vuelta y comenzó a caminar.
Sin pensarlo, el maestro fuego hizo todo lo posible por hacer que Korra caminara y no fuera a golpearlos de nuevo. Hizo un enorme esfuerzo por obligarla a subir los escalones. Finalmente llegaron a una especie de ático que estaba casi a oscuras.
-¿qué paso ahí afuera korra?
Como pudo, la avatar le contó todo lo que había pasado, se sentía tan impotente, tan culpable. Por su culpa habían matado a una persona inocente.
-no era mi intención que hirieran a nadie. Estaba pensando en Jinora y...
-eso lo entiendo, lo que no entiendo es porque esos malditos igualitarios se pusieron así de locos.
-es que...-korra quería confesarles todo, ya no podía más, y siendo prácticos, ellos eran los únicos que podía confiar, relativamente.- Amón fue a verme antes de la gira, por eso tarde tanto. Dijo que los distritos están esperando a que el avatar los guíe a la guerra. El me pido que los convenciera de que tener al avatar no va a cambiar las cosas, eso es lo que tenía que hacer, y ahora mis padres van a pagarlo-hizo una pausa y analizo los rostro perplejos de Mako y Tenzin- de verdad lo siento no quise empeorar las cosas.
- ¿por qué no dijiste nada korra?-pregunto Mako tratando de sonar tranquilo.
-estaba preocupada, no quise empeorar las cosas.
Tenzin se llevo dos dedos a la nariz y dejo salir un suspiro- lo hecho, hecho esta korra, ya no puedes hacer nada para reparar esto.
-¡eres mi mentor!-grito desesperada dejando salir las lagrimas- ¡se supone que me tienes que ayudar! ¡Por una vez en tu vida has tu trabajo y ayúdame a salir de esto!
-¿Qué quieres que haga? ¿Realmente crees que esto se va a terminar cuando regresen al doce? Creo que no te ha quedado claro Korra. Tú y Mako son mentores, cada año van a tener que ir a Ciudad República. Cada año van a hablar de su relación y van a estar pendientes de ello. ¿Quieres más ejemplos? ¿Sabías que había cámaras cerca cuando la besaste?- esta vez, se dirigió a Mako.
-no-dijo a la vez que negaba con la cabeza.
-lo vez Korra, antes Amón te tenia vigilada, pero ahora, con esto no te va a quitar el ojo de encima. Así que tú, por una vez en tu vida tendrás que obedecer. Dirás todo lo que las tarjetas digan, sonreirás y lucirás totalmente enamorada. ¿Crees que podrás hacer eso?
Ella asintió débilmente mientras limpiaba las lágrimas de sus mejillas.
El maestro aire le hizo un movimiento con la cabeza a Mako para que se acercara a ella. El pareció salir de su trance y fue hasta Korra y la abrazo de una forma protectora.
Tenzin miro por la ventana y vio como se llevaban el cuerpo inerte de ese señor. Después, miro como Korra se estaba conteniendo derrumbarse en los brazos de Mako. Ahora, lo único que esperaba era que Korra se comportara.
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El resto de la gira pareció ir bien, no se había hablo en lo sucedido en el 11.
Se supone que eso tendría que alegrarlo, pero solo lo preocupaba. Mako nunca había visto tan dócil y sumisa a Korra, tal parecía que si estaba dispuesta a cooperar. Ya que, en el distrito 10 había hecho justo lo que Tenzin y Asami le habían dicho, claro que Asami siempre le decía que sonriera más y que no leyera las tarjetas como un robot, aunque eso lo siguió haciendo en los demás distritos.
No sabía cuánto más iba a soportar korra, sentía que en cualquier momento iba a explotar, tal vez eso era lo que más lo tenía angustiado, no tenía ni idea de lo que podría hacer. En el distrito 4 una niña de la edad de Ikki le había dicho que se iba a presentar voluntaria cuanto tuviera la edad, para ser una vencedora como ella; en el dos pensó que iba a colapsar en cuanto vio a los padres de Iroh, también vencedores. El odio con la que la vieron era indescriptible y el no pudo hacer nada para ayudarla, ya que la misma Ursa le había pedido un día antes a Tenzin que si no quería que armara un alboroto, ella tendría que ser la que diera el discurso y las cosas se complicaron a un mas cuando un maestro tierra y una maestra agua hicieron la misma señal que el señor del once, solo que con su respectivo elementos. Como era obvio los igualitarios se los llevaron y ella hizo todo lo posible para que la voz no le saliera tan entrecortada y continuara leyendo.
Lo único que le alegraba era que ya solo le faltaba un distrito y la estúpida fiesta en la casa del presidente, después de eso ambos podrían regresar a casa y olvidarse de eso hasta que fuera el vasallaje de los 25.
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-estamos agradecidos con Ciudad República por colmarnos de su generosidad y dejarnos a ambos vencedores-leía Korra con su voz de robot, Mako apretó mas fuerte el agarre que tenía en su cintura- gracias a los juegos logre entender la importancia de lo que significa sobrevivir y comprendí mejor la generosidad de nuestro amado presidente. Ciudad República hoy, Ciudad República mañana, Ciudad República siempre.- concluyo, entonces el maestro fuego la jalo para ir dentro del edificio.
En cuento dieron la vuelta, empezaron a escuchar los gritos inconformes de las personas inmediatamente sintió como ella se tensaba en su brazo, por lo que apresuro el paso.
Ya casi estaban dentro del edificio, hasta que ella se dio vuelta bruscamente y camino rápidamente hasta el micrófono.
El momento que a Mako le aterraba había llegado, algo se había roto (o regenerado) dentro de ella, ya que volvió a ver esa seguridad que siempre tenía, cargada con una furia incontrolada.
Tomo su brazo y trato de llevar serla de nuevo a dentro, pero ella le quito su brazo rápidamente.
-¡¿realmente quieren saber lo que pienso?!- grito entre sínica y divertida, entonces como por arte de magia todos guardaron silencio, ni siquiera los igualitarios hicieron algo- ¡estoy harta de esta maldita gira! ¡Estoy harta de ser una vencedora! ¡Odió hablar que Ciudad República como si fuera lo mejor que hay en este mundo! ¡Estoy harta de ver como mandan niños a los juegos! ¡Odia tener que hacerle caso a ese imbécil que tenemos como presidente para que no maten a los que amo! ¡Al diablo con esto!
Mako iba a sufrir un ataque de nervios si no paraba a Korra pronto. Había hablado de más, había hecho justo lo que no tenía que hacer.
-¿saben qué? ¡Los juegos del hambre, junto con Amón, junto con todos sus estúpidos igualitarios, y sus reglas y junto con Ciudad República! ¡Se pueden ir mucho a la chinga...
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Hizo una mueca y dejo salir un quejido en cuanto sintió lo frío del hielo que Mako le coloco en el labio.
-¡no puedes pegarle así! ¡Eres un salvaje Tenzin!-grito de nuevo Asami. Llevaban bastante tiempo gritando en la sala de junto.
Lo cierto era que Korra no se arrepentía de nada, bien había válido la pena. No le importo que Tenzin la quitara del micrófono a jalones, ni mucho menos que le diera la paliza de su vida en el palacio de justicia del uno, ni menos que en todo el camino de regreso al tren le recordará que era una irresponsable y egoísta.
-¡eso era lo mínimo que se merecía Asami! ¡¿Acaso no te das cuenta de lo que acaba de provocar?! ¡Amón va a estar furioso!-gritó el maestro airé.
-¡ya sé lo que su impulsividad implica!-se escucho una pausa- ¡pero no era para que la agarrarás a golpes!
Mako dejo salir un suspiro y se quedo examinando el brazo de korra, que tenía toda la mano de Tenzin marcada, su labio estaba hinchado y se estaba poniendo morado y su ojo estaba igual o peor.
-¡Tenzin espera! ¡¿A dónde vas?! ¡No, Tenzin!- tal parecía que Asami quería evitar que el maestro airé fuera a donde estaban ellos. Lamentablemente no pudo impedirlo.
Ya que entró hecho una furia a la habitación y vio a Korra con tanto odió que asustaría a cualquiera, pero korra le mantenía la mirada.
-¡¿te das cuenta de lo que acabas de hacer?! ¡Sólo tenías una maldita tarea korra! ¡Sólo una! ¡Es increíble que no puedas hacer nada bien! ¡¿Tan difícil es seguir órdenes?! ¡Íbamos perfectamente pero gracias a ti todo se arruino!-le grito.
De nuevo, todo su enojo se acumulo y ya no pensaba con claridad, se dejaba llevar por su instinto. Por lo que se levantó del sillón y quedo a escasos centímetros de su mentor.
-¡ya cállate! ¡Tú no tienes ni idea por los que estoy pasando! ¡No lo pude soportar, tenía que decirles que...
-¡¿qué iniciarán una guerra que no vamos a poder ganar?! -completó la frase. El tono que estaba usando era totalmente opuesto a su mentor.
-yo no...-trato de defenderse, pero simplemente el maestro airé no la dejaba.
-¡¿Qué?! ¡¿Tu no quería hacerlo?! ¡Pues ya es muy tarde korra! ¡Eres una irresponsable, una impulsiva, una egoísta que no piensa en las consecuencias de sus actos! ¡No sólo estas tu metida en esto! ¡Tu familia y la de Mako también lo están!
-¿quisieras dejara de repetírtelo?- lo interrumpió ella dándole un empujón- ¡ya sé lo que puede pasar! ¡Pero no lo pude soportar! ¡Todos esperan que el avatar venga a salvarlos! ¡Y evidentemente yo no soy ese avatar!
-¡por supuesto que no lo eres! ¡Para ser la mitad de lo que era el Avatar Aang te falta mucho!
-¡yo no pedí ser el maldito avatar! ¡Entiende de una maldita vez eso!
-¡pues no estarías en este problema si no hubieras hecho semejantes imprudencias! ¡Si estás en esta situación es sólo culpa tuya! ¡No tienes por qué llevarte a los demás contigo!
La avatar quería darle un puñetazo en la cara, él no entendía nada por lo que ella estaba pasando.
-¡tú no entiendes nada!-lo acuso- no entiendes como se siente saber que pueden matar en cualquier momento a los que más amas ¿de verdad crees que me la estoy pasando bien? No he dejado de pensar en mis padres ni en Meelo, ni en Bolín e Ikki desde que Amón fue a hablar con migo.
-¡es justamente por eso que no entiendo tu actitud korra! Si tanto los amaras no harías tantas tonterías. Nos costó mucho trabajo convencerlo de que te habían puesto veneno de polillas-avispa en el agua para que digieras tanta sarta de estupideces. ¿Ahora que se supone que inventemos por las estupideces que acabas de decir? ¡Mañana vamos a verlo en persona! ¿Qué le vas a decir?
-¡que me niego a seguir cooperando y que si los distritos quieren iniciar una guerra que lo hagan! ¡No me importa!
-escúchame bien korra, yo sé lo que es estar en una guerra y que te despedacen emocional y físicamente y si no la ganamos con un avatar que tenía el mejor entrenamiento espiritual y físico dudo mucho que la podríamos ganar con un avatar que es un irresponsable, egoísta e impulsivo.
Todos guardaron silencio en la habitación, Mako tomo la mano de la avatar para que no se le fuera encima a su mentor.
-mas te vale que te comportes por 5 míseras horas, y que no hagas nada estúpido ¿crees que tu estúpido cerebro pueda hacer eso?-hablo en tono hiriente después de unos minutos interminables.
-ya te dije que no voy a seguir haciendo lo que ese bastardo quiera, así que no cuentes con ello.
-perfecto, haz lo que se te venga en gana. Solo espero que cuando regreses al doce no sea como una huérfana.
Mako fue lo suficientemente rápido para tomarla de la cintura y evitar que se le fuera encima a su mentor.
-¡eres un maldito bastardo bueno para nada!-le grito con todas su fuerzas.
Una lagrima traicionera rodo por su mejilla y sentía como temblaba violentamente.
Muy a su pesar, el tenia razón, y solo esperaba que sus imprudencias no trajeran consecuencias tan devastadoras.
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Continuara…
¡Hola gente hermosa!
Espero que le guste este capítulo, porque sinceramente no sabía qué hacer y en lo personal siento que esto no tiene ni pies ni cabeza. Me esforcé todo lo que pude, lo juro.
También les quería decir que se que está muy cambiado al libro o a la película, pero creo que no tiene mucho sentido si lo pongo tal cual está en el libro, por eso decidí cambiarle algunas cosillas.
Lo sé, tal vez en estos dos capítulos no ha habido mucho Makorra, pero en el siguiente me voy a desquitar :3
Gracias por sus reviews, esas cositas me ponen de un feliz que no se imagian.
Besos y abrazos.
Atte. Isabella.
