Holi! Volvi con el capitulo 3. La verdad es que agradesco de todo corazon a todos los que leen y siguen mi historia, los aprecio mucho. Agradesco sus comentarios muchisimo, de verdad me ayudan a inspirarme. Bueno queria decir que hoy no hay comentario final ya que estoy algo apurada. Ademas planeaba subir este cap mucho antes como el Sabado pero lamentablemente en internet de mi casa se fuee y sufri mucho! ARGHHH! Estuve super aburrida pero luego me fui a la playa lalala. No se preocupen los demas capitulos los publicare rapido ya que tengo escrito hasta el capitulo 7. Bye! Cuidense, besos.
Disclaimer: Nada me pertenece todos los derechos reservados a Akira Toriyama.
NECESIDAD
Capitulo 3: Llegada
Bulma salió corriendo del lugar a toda prisa. Había presenciado toda la conversación entre su hermano y Vegeta. No podía dejar de sentirse mal. Las palabras "Ella es como una hermana para mi, solo eso" hacían eco en su cabeza. Todo esto le estaba afectando demasiado, trataba de reprimir sus lagrimas pero están salían de todas maneras. Nunca pensó sentirse de esta manera por nadie y menos nadie como él.
Vegeta siempre era frio y duro con ella, rara vez le prestaba algo a atención. Había llegado a la conclusión de que el solo se juntaba con ella era por Draco. Siempre trata de ser amigable con él, pero él la rechaza, como si no soportara su presencia, era algo que últimamente molestaba a Bulma. Antes por más que Vegeta la rechazará, ella le seguía insistiendo hasta que él se iba y no sabiendo porque, ella terminaba con una sonrisa en su cara. Pero eso ya no ocurría, ahora se daba cuenta que en realidad Vegeta no quería tener nada que ver con ella.
"…Como una hermana para mi, solo eso" Escuchó Bulma en su mente.
Pero claro era de esperarse. Había muchas causas por las cuales esta razón era muy lógica. ¿Como el príncipe y futuro rey de los Sayajins podría enamorarse de ella? Ella siendo incluso menor que él y más débil que él en todo sentido. Era una niña ante sus ojos y se encargaba de recordárselo cada vez que le fuera posible.
Bulma sabía que eso no era verdad, ella no era más una niña. Había cambiado mucho desde que llego a Vegetasei, dejando a lado sus rasgos de niña. Ahora físicamente lucia el cuerpo de una mujer completamente desarrollada, con grandes físicos atractivos que atraían a cualquier hombre.
Entrando a su cuarto, tiro la puerta, se dirigió hacia el espejo y empezó a observarse.
¿Dónde está la niña que ves? Se pregunto.
Cerró los ojos tratando de calmarse y evitar que las lagrimas volvieran a salir. Ella sabía que era hermosa y incluso estaba orgullosa de serlo. Sabía que vario hombres se morían por pasar una noche con ella, sabía que era una de las mujeres más atractivas de este planeta. ¿Por qué Vegeta no la veía así? De esa manera que ella veía que algunos soldados la miraban, en esa forma de deseo incontrolable.
Bulma se tiro en su cama, abrazando sus piernas. Cerrando los ojos pudo recordarlo; su mirada, su frente amplia, sus ojos negros, su nariz recta, su pelo negro, su torso, su bien esculpido cuerpo. Todo de él le parecía perfecto haciéndola sentir inferior, haciéndola sentir no digna de él, no lo suficientemente bonita para él. Era como si él fuera digno de algo muchísimo mejor.
Entre pensamiento y pensamiento las horas pasaron hasta que sintió sus parpados caer y se quedo dormida.
Al día siguiente Vegeta despertó muy agitado y hasta podía sentir sudor encima de el. Su rostro reflejaba miedo. Había tenido una pesadilla o mejor dicho había vuelto a tener esa pesadilla.
Cuando era niño, aproximadamente a los 13 o catorce años, se despertó llorando por esa misma pesadilla, era la primera vez que la presenciaba pero era tan real que sintió su alma salirse de su cuerpo.
Todo comenzaba viéndose al el mismo echado en una cama, atado de manos y pies. De pronto una luz se enciende y puede observar que el lugar cambia sorprendente mente hacia el lugar más preciado por su madre, el jardín real.
Era de noche y pudo ver una sombra a lo largo de los arbustos, era su madre que corría desesperadamente. Luego pudo ver otra sombra caminar lentamente hacia ella. Luego su madre tropezaba haciendo que la otra persona gane ventaja. Luego de esto Vegeta trata de liberarse para ayudar a su madre sin embargo es imposible. Logra visualizar a la otra persona, era un monstro que a pesar de su pequeño tamaño y un rostro no demasiado amenazante, causo miedo al príncipe sayajin. En su mirada se veía maldad pura.
Luego se uno segundos rio y desapareció. El príncipe se sorprendió y empezó a gritarle su madre de que huyera pero esta no parecía escucharle.
De la nada el monstruo aparecía detrás de su madre y le clavaba los chachos por su cuello tirándola hacia un arbusto.
Vegeta se estremeció al recordad esto pero estaba sorprendido a la vez, pues su sueño había sido algo diferente, algo había cambiado.
En vez de que fuera su madre la persona que huía, era Bulma
Ella era la que el monstro perseguía y al final mataba. Vegeta se quedo pensando un momento y reviviendo las horribles escenas anteriores. Lo que más le molestaba era que en su sueño el no podía hacer absolutamente nada para salvarla, nada.
No entendía por qué había vuelto a tener esta pesadilla pues hace 7 años que no la había soñado. Este frecuente sueño había empezado cuando el tenia 13 años, siendo muy constante incluso llego a tenerle miedo a dormir. Finalmente desapareció cuando tenía 16 años pero ahora había vuelto cambiado su aspecto.
Cuando era niño uno de los consejeros de su padre le explico que solo era una pesadilla, nada de eso tenía por qué ocurrir, sin embargo también le menciono que normalmente en las pesadilla cuando se presencia la muerte de una persona, esa persona debe tener un fuerte vinculo con él o debe ser muy preciada para la persona que ah tenido la pesadilla. En ese momento Vegeta había llegado a la conclusión que su madre, Anfrala, era la persona de más importancia para el puesto que era su madre y la amaba. Pero ahora Bulma había sido la persona en su pesadilla haciendo que el futuro rey se sintiera confundido, ¿En verdad le importaba mucho la niña? ¿En decir, enserió?
Sacudió su cabeza en forma de negación pero no pudo evitar recordar cómo se sintió cuando ese ser la mataba. Sintió rabia al igual que con su madre pues no podía hacer nada por protegerla y una angustia en su pecho al saber que la perdía.
Tenía que admitir que algo le estaba sucediendo con ella, por gusto no iba a suceder esto. Pero tenía el presentimiento que era más que solo eso.
Luego de largas horas de montar en caballo, Bulma se encontraba tranquila. Había decidido dejar en pensar en eso y dejar que las cosas solo sucedan y ocurran a su antojo pues no tenía ánimos para sufrir por eso.
Entrando al castillo se encamino en búsqueda de Anfrala tenía ganas de hablar con ella, siempre era la solución a todas sus respuestas, había sustituido en cierta forma a su madre, pero no era igual.
"Guardia, ¿sabe usted dónde está la Reina?"dijo con cortesía al guardia parado en la puerta principal.
"Pues a esta hora, my lady, La reina debe estar en el jardín real "indico con una sonrisa junto con una reverencia "¿Desea que la mande a llamar?" pregunto de inmediato.
"No" respondió Bulma a su pregunta "No es necesario, yo misma iré a buscarla" dijo saliendo por el pasillo.
Sin decir nada mas el guardia volvió a su lugar y Bulma se dirigió hacia la salida del castillo. Una vez dentro del jardín real se encamino a buscar a Anfrala, encontrándola cerca del lago cogiendo una gran cantidad de flores.
"Mi reina, déjeme ayudarla con eso" se ofreció Bulma al verla cargar con eso. "Oh, muchas gracias Bulma, pero no es necesario, puedo con esto" dijo poniendo las flores en una amplia maseta."¡Pero qué lindas!" dijo Bulma al ver con más detalle las flores. "Que bueno que te gusten, a mi me encantan" dijo la reina sonriéndole "Además huelen de maravilla" añadió después.
"Por cierto Bulma" comenzó a decir Anfrala " ¿Qué te trae por aquí?"
"Bueno, mi reina yo quería hablarle sobre… su hijo" dijo algo nerviosa al final.
"¿Vegeta?" pregunto la reina confundida "¿Qué sucede con él? ¿Qué hiso esta vez?" inquirió algo inquita.
"No nada, es que bueno yo solo…" dijo un suspiro y continuo "Quería preguntarle ¿Por qué el es así? Me refiero a que normalmente sea solitario y no se abra a nadie." Dijo ruborizándose y agachándose la cabeza. A Anfrala le sorprendió mucho su pregunta, pero luego rio al analizarla.
Desde que Draco y Bulma habían llegado a sus manos los quiso como a sus propios hijos, y como a sus hijos los conocía perfectamente. Siempre llego a sospechar de los sentimientos de Bulma por Vegeta, pero temía que su hijo le rompiera el corazón algún día. Era verdad Vegeta no se abría a nadie, ni siquiera con ella. Parecía que no conociera de los sentimientos o no sabe cómo expresarlos.
Sin embargo, siempre hay un recuerdo en la mente de Anfrala que ronda por su cabeza. Un recuerdo en el cual su hijo mostraba estar consciente de su sentimiento al máximo. Incluso llego a sospechar de que tuviera algunos sentimientos hacia su hermana, claro que estaría bien, para ella, ya que en realidad no son hermanos. No obstante el rey no concordaba con eso.
Fue cuando el príncipe Vegeta tenía 15 años. Bulma había salido a recorrer los bosques sola, montando a Breña. Sin embargo se hiso tarde y ella no aparecía. El rey se alarmo y mando a buscar a sus guardias a la niña pero no tuvieron éxito. El príncipe al enterarse de esto salió montado en su caballo en búsqueda de Bulma y no paró hasta encontrarla. Ni siquiera su propio hermano se había pasado la noche entera buscándola, pero el sí y la encontró. Bulma había caído de Breña pues se había tropezado con unas ramas y ella cayo golpeándose contra unas rocas. Vegeta la llevo montado hacia el castillo y en frente de todos al cargo en brazos y la llevo hacia su habitación, ordeno que nadie más que el médico entrase a verla. Quedándose toda la noche entera cuidándola. Luego él se retiro en la mañana y Bulma despertó en la tarde y nunca se llego a enterar de lo ocurrido.
La reina sonrió ante el recuerdo y le respondió a Bulma "Bueno la verdad es que ni siquiera yo, que soy su madre, se porque mi hijo actúa de esa manera a veces. Creo que heredo el mal carácter de su padre." Las dos rieron ante al comentario "Pero sé que en el fondo tiene uno de los mejores corazones, por supuesto que heredo en mío" dijo riendo con orgullo. "Pero no lo juzgues, además la reciente muerte de Naran le afecto mucho, sabes que era muy especial para el"
Bulma asintió y trato de cambiar el tema de conversación.
Conversaron toda la tarde hasta que Bulma se despidió y agradeciendo salió en búsqueda de su hermano, necesitaba hablar con él. En el camino tuvo que pasar por el salón de conferencia del rey. Al verla pasar el rey la llamo.
"Bulma" dijo en forma de saludo el rey Vegeta. "Mi rey" dijo haciendo una reverencia. "¿Qué sucede?" pregunto amigable. "Solo quería hacerte recordar que dentro de un día será la ceremonia" luego se acerco un poco más a ella y procedió "Tienes que ser escoltada, espero que ya hayas escogido quien será tu pareja" luego de esto Bulma asintió y volvió a dirigirse con su hermano.
Se apresuro el paso tratando de buscar a su hermano, pero no lo encontraba. Corrió hacia su habitación y estaba vacía. Sin más remedio se dirigió hacia la habitación de Vegeta.
Toco la puerta dos veces y luego escucho su voz "¿Quién es?" sonaba algo aburrido."Soy yo Bulma" dijo algo tímida. Luego de uno segundos de silencio el abrió la puerta. Estaba solo en unos shorts y con el torso descubierto. Ella se ruborizo al verlo así y no pudo evitar bajar la mirada. Luego lo miro y vio que parecía algo nervioso ¿Por qué será? Se pregunto. El cerró la puerta detrás de el quedando un poco más cerca de ella. "¿No me dejaras pasar?" "No será necesario, dime qué quieres y ya" "¿Dónde está mi hermano?" pregunto molesta ante su actitud. "En la sala de entrenamientos número 16" dijo seriamente. "Bien, gracias" dijo Bulma de la misma manera retirándose del lugar. Luego de eso Vegeta suspiro aliviado, era mejor que se fuera.
Draco golpeo al robot destruyéndolo de un solo golpe, se había vuelto increíblemente fuerte y estaba orgulloso de eso. Claro que hasta ahora no llegaba a superar a Vegeta y no entendía por qué. El era incluso mayor que él y aun así lo superaba. Lo envidiaba un poco aunque nunca lo digiera. Otro robot volvió a atacarlo con cuatro golpes que el logro esquivar muy fácilmente y luego procedió a golpear lo que se suponía que era su estomago haciendo que el robot cayera destruyéndose de inmediato. Con una sonrisa decidió poner fin a su entrenamiento.
"¡Draco!" escucho a lo lejos. Reconoció sin duda alguna que se trataba de su hermana "Hermana, ¿Qué te trae por aquí?" dijo riendo. "Escúchame necesito preguntarte algo urgente" dijo ella algo nerviosa. "¿Que sucede?"
La sala entro en un silencio pues Bulma no respondió hasta luego de unos segundos " ¿Crees que Vegeta quiera ser mi pareja en la ceremonia?"Draco abrió ampliamente los ojos muy sorprendido viendo la sonrisa de esperanza de su hermana no pudo evitar estallar en carcajadas haciendo que Bulma se molestara y empezara a pegarle. "¡IDIOTA!" dijo ella dándole golpes en el pecho.
"No, no creo que Vegeta quiera" dijo calmándose un poco de su ataque desenfrenado de risa "Ambos sabemos cómo es el, además no creo que sepa bailar" Draco observo la cara que puso su hermana luego de eso. Parecía que ya esperaba esa respuesta, lucia desilusionada.
" ¿Te acuerdas de Antuannet?"Bulma asintió algo temerosa por dentro "Llego hace un día, lo mas probable es que se encuentre con Vegeta"
Entonces Bulma entendió, Vegeta no le había querido abrir las puertas de su habitación por eso, estaba con ella. Por eso lucia nervioso. Lo entendió todo. Su apariencia, se imagino lo peor. Pobre ilusa, pensó ¿Cómo el hubiera aceptado ser su pareja? Si tenía a una belleza como Antuannet Forne, heredera al trono de Fornesei colgando de la palma de su mano. Además era mucho más bella que ella, rubia, ojos grises, alta, ¿Qué más podía pedir? Era digno de él.
"Bueno, ya que" dijo tratando de aparentar que no importaba, y comenzó a salir de lugar. Draco observo con pena a su hermana, pero luego recordó una noticia que tal vez la animaría y antes de que ella llegar a salir por la puerta el grito "¡Raditz también llego ayer!" Luego de eso pudo observar que ella se giro y le sonrió, sabía que eso la había alegrado. La vio irse corriendo de emoción.
"Vete" espeto Vegeta luego de cerrar la puerta cuando Bulma se fue.
"¡Eh dicho que largo!" dijo al ver que su acompañante no le hacía caso. La mujer bostezo riendo un poco "¡Wow Vegeta!" comenzó a decirte mientras se colocaba su bra "Tengo bastantes años conociéndote y hasta ahora no logro comprenderte. Primero me llamas me dice que me deseas y luego me tiras como si nada"
Vegeta rio ante su comentario con mala gana "Yo te ofrezco una noche sin compromiso y tu siempre aceptas, ¿Por qué te sorprendes?" dijo levantando una ceja.
Antuannet se levanto una vez ya completamente vestida y se detuvo cuando estuvo a punto de salir en la puerta "A veces eres muy malo ¿sabes?" dijo riendo "Ahora entiendo porque ella no te quiere"
"¡Cállate!" dijo cerrándole la puerta en la cara.
Vegeta suspiro dejándose caer junto a la puerta, nuevamente lo había hecho. Se había acostado con alguien para olvidarla. Pero estaba vez se dio cuenta que cada vez que lo hacia la recordaba mas y mas, había llegado incluso a imaginar que era ella la mujer con la cual se estaba acostando. Tenía que reprimir esos pensamientos, no podía pensar en ella de esa manera. Pero era inevitable, muchas veces se imaginaba como seria tocarla, sentirla, besarla, y tenerla dentro de ella, que fuera solo suya al igual que él sea solo suyo.
Se levanto tratando de olvidarse de lo ocurrido hace unos momentos y se hecho en la cama. Suspiro y dejo que el sueño lo venciera.
