Había una sido una noche de sueño. Placentera, las imágenes de los besos y caricias entre los dos habían sido recurrentes en su mente. Después de una confesión y de hacer el amor, Rin deseaba poder dormir entre los brazos de su novio, técnicamente solo eran amigos ya que Sousuke no le había pedido aun que salieran ¿Pero, como llamas al chico a quien le entregas tu virginidad y con el que compartes sentimientos?

Rin estiro su brazo buscando el calor del pelinegro, pero su tacto no hallaba nada. Lentamente fue abriendo sus ojos llevándose la sorpresa de estar solo en la cama. Trato de levantarse y un fuerte mareo le hacía difícil incorporarse, sin mencionar que su cadera le dolía mucho.

¡Rayos! Pensó, haciendo una mueca de dolor. Ayer solo había sido placer, pero hoy se sentía como si el monstro mas grande del mar lo hubiera atropellado.

Aparte del dolor y el mareo, su piel ardía fuertemente. Se llevo la mano a la frente para hallarla muy caliente. Tenía fiebre, como temía cogió un resfriado. Se reprocho por no haber sido más cuidadoso con la lluvia. Pese a todas las obligaciones que tenia por realizar el día de hoy su cuerpo no le acompañaba en aquella tarea.

-¿Qué debo hacer? –murmuro para sí mismo- Sousuke, Sousuke- llamo el pelirrojo- Sousuke, idiota donde estas, no se supone que cuando haces el amor debes despertar con tu amante- gritó molesto.

-Oh, ya has despertado- hablo saliendo del baño con un termómetro en sus manos.

El moreno había despertado con un calor horrible y un dolor de cabeza insoportable, así que no le quedo más remedio que dejar la cómoda cama e ir a tomar alguna medicina para el dolor. Observo el rostro de Rin y lo vio algo sonrojado ¿Tal vez estaba afiebrado como él? Realmente esperaba que no.

- ¿Cómo te sientes?-le consulto, preocupado por su salud.

-Me siento muy mal, me sentiría mejor si te hubiera encontrado a mi lado al despertar. -Rin hizo un puchero. –Sousuke, podrías darme una mano, por favor. Mi cuerpo pesa y me duele mucho la cabeza y la cadera. –se estaba comportando niño berrinchudo que solo quería que le mimaran -Además estoy sudado. Me gustaría tomar algo, en mi mochila creo que hay unas pastillas que Gou suele empacarme por si enfermo. ¿Cómo te sientes tu Sou? ¿La lluvia también te hizo daño?

-Lo siento, debí quedarme a tu lado- dijo bajando la cabeza avergonzado, tendría que adaptarse pronto a ese lado tan romántico de Rin o estaría en problemas.- Y perdón por ser tan rudo anoche...- Buen momento para sentirse avergonzado, cubrió su boca con una mano, como si eso le ayudara a quitar la pena. Ayer todo parecía tan mágico, que por poco creía que era un sueño, pero la realidad era maravillosa. El pelirrojo se había entregado a él, haciendo a Sousuke el hombre más feliz de la tierra.

- Solo tengo fiebre, nada de lo que te debas preocupar- busco los medicamento en la mochila de Rin, aunque el chico lo negara le gustaba ser mimado por su hermanita- Toma, iré por un poco de agua.

-Gracias-dijo dándole una cálida sonrisa. -Aunque no te encontrara a mi lado soñé contigo toda la noche y en... -calló avergonzado, su rostro se puso aun mas rojo de lo que estaba. -A pesar del dolor ayer todo fue maravilloso Sousuke. -Comentó el pelirrojo.

-Pero, ahora estas todo dolido... Me hace sentir culpable, por no ser más cuidadoso- le dijo mientras se sentaba a al lado de Rin y le entregaba el vaso de agua.

-No te preocupes, tal vez las actividades del club y el resfriado sean catalizadores del dolor, un baño de agua caliente me ayudara.-le explicaba, pues no quería que el chico se sintiera responsable de nada- Me baño y arreglo rápido; y nos vamos por el desayuno.

Rin con algo de esfuerzo se levanto para ir al baño, el mareo aun se adueño de su cuerpo por lo que tuvo que sostenerse de la pared para no caerse.

-Oye, Rin ¿Qué haces? ¿Pretendes que te deje levantar en el estado en que te encuentras?- cuestiono al pelirrojo que por poco perdía el equilibrio al intentar ir al baño- Vuelve a la cama, yo me encargare de todo. Solo descansa y recupérate.

-Rayos, hace mucho que no me daba un resfriado y este quiere torturarme de verdad. Necesito asearme, luego te prometo que volveré a la cama.- dijo sonriéndole al pelinegro, tratando de apaciguar el temor de este. -Sousuke te vez tan hermoso cuidándome. – le dijo desde la puerta del baño, logrando que este se avergonzara.

En el baño Rin se quito la sabana con que se cubrió, ya que había dormido desnudo. Abrió la llave de la ducha y entro en ella.

El pobre de Sou no podía hacer nada en contra del testarudo de Rin, así que mientras el chico entro al baño, fue al comedor a buscar el desayuno de ambos, no sin antes avisar a su profesor titular que se ausentarían a clases; ni loco dejaría que su pelirrojo fuera a clases así y mucho menos lo dejaría solo.

Ya de regreso a su cuarto dejo el desayuno en el escritorio y cambio las sabanas de la cama de Rin, para que pudiera descansar cómodamente en sabanas limpias y sin el rastro de la actividad nocturna que estas tuvieron que presenciar.

-¿Sousuke qué es esto?- gritó a penas termino de bañarse y contemplarse en el espejo. -¡Estoy lleno de marcas! -exclamó inquieto mientras regresaba del baño con una toalla en sus caderas y otra secando su cabello - Tendré que usar el maquillaje de Gou, pero en la piscina se sale ¿Ahora qué haré? -se preguntaba mas para él que para su interlocutor -menos mal hoy no iré a clases pero en un solo día no creo que se desvanezcan -el rostro de angustia en el pelirrojo era evidente.

-Son la prueba de mi amor por ti, de que ahora me perteneces... ¿Por qué te molestas por ello? ¿Hice mal en hacerlo?- dijo serio, sabía que el chico habla sin pensar a veces, pero que le reclamara por aquello no le hiso gracia, realmente le había ofendido con su actitud.- ahí deje tu desayuno, puedes comerlo.-Y sin decir más se dispuso a dejar la habitación, molesto por los reglamos de Rin.

-Perdóname -dijo tomándolo de la mano. -No es que me arrepienta de haberme entregado a ti, solo que me preocupa que puedan decir en el club. Sé que te fastidian los chismes y no quiero que comiencen a hablar demás- el pelirrojo tenia la mirada caída y unas lagrimas comenzaban a salir de sus ojos. Se sentía culpable por haber causado que su Sou se sintiera mal por lo que dijo.

-Me da igual lo que digan, no me avergüenzo de mi relación contigo.-llevo la mano de Rin a su boca depositando un suave beso- No llores por eso -con su otra mano limpio las lagrimas que mojaban la mejilla del chico- Sabes cómo son los chicos, jamás dirían algo malo de ti, te quieren mucho.

-Sousuke -grito emocionado lanzándose a abrasar al más alto con tanta fuerza que terminaron ambos en el suelo, con Rin encima y la toalla que envolvía su cadera yacía a un lado en el suelo. El pelirrojo se hallaba ahora totalmente desnudo.

-Rin, no vuelvas a provocarme así, estás enfermo... Ten más cuidado- se incorporo quedando sentado en el piso, con el chico a horcajadas sobre él-Mejor recuéstate y descansa.

Debía ponerle limites a sus instintos, pues esa piel lo llamaba a probarla otra vez y no sería tan animal como para tocar a Rin estando enfermo.

Rin se sentía frustrado, no había hecho nada con el propósito de tentar a Sousuke, pero no negaría que la escena lo había estremecido. El deseaba un beso, los labios de su amante lo llamaban a gritos.

-Rin-senpai, Rin-senpai- se oyó al otro lado de la puerta.

Molesto al escuchar la voz de Nitori se levanto lo más rápido posible, abriendo el closet y sacando un pantalón de sudadera negro y una camiseta sin mangas del mismo color. Se las puso tan rápido que en su accionar casi se cae, el mareo lo atacaba de nuevo.

- ¡Nitori-senpai! Matsukoa-senpai, tal vez este desmayado deberíamos empujar la puerta.- dijo desde afuera cierto pelirrojo impulsivo. Rin se apresuro a la cama con la mala suerte de tropezar con un libro que había dejado en el suelo. Definitivamente no era su día, se llevaría un buen golpe. Apenas pudiera se metería a la cama y no saldría de ahí en buenas horas.

Sou alcanzo a sostener a Rin evitando la caída que se le aproximaba. Acuno perfectamente al chico en sus brazos. Sentir que el pelirrojo caía perfectamente entre ellos, le aceleraba el corazón.

-Momo-kun no podemos entrar así- le detenía en vano el chico de cabellos plateados. definitivamente le era muy difícil controlar a Momotarou

-¿Yamazaki -senpai, Matsukoa -senpai que están haciendo? Acaso ustedes... -No alcanzo a decir más el menor de los Mikoshiba, pues la mirada furiosa de Rin lo dejo petrificado.

-Sousuke, gracias. El resfriado me tiene demasiado mareado -dijo el pelirrojo metiéndose a la cama y tapándose todo lo que podía, tratando de disimular el sonrojo causado por hallarse en aquellos brazos que tanto amaba y a la vez la molestia causada por la intromisión de sus kohais.

-No seas grosero, Momo-kun. Rin-senpai está enfermo y Sousuke-senpai también, debemos dejarlos descansar tranquilos- le regañaban el más pequeño.- Lo siento mucho, pero estábamos preocupados por ustedes y hemos venido a ver si podemos ayudarles en algo.

-No te preocupes Nitori, es Rin es que esta más delicado.- le respondió con una sonrisa cortes, apreciaba que ellos se preocuparan por el estado de salud de ambos.

- Les agradezco mucho la preocupación, solo es un mal resfriado, con un poco de descanso seguro mañana estaré mejor.-dijo tratando de calmarse, la intensa mirada de momo sobre él lo exasperaba. Su estomago gruño con fuerza avergonzándolo mas.

-Espero que se recuperen pronto. Por el club no se preocupe, Rin-senpai, entre todos nos encargaremos de mantener el orden y que el entrenamiento vaya sin problemas.

Sin duda el chico de ojos azules era muy noble, quizás era un joven muy puro para su edad.

-Gracias Nitori. - el chico tiburón se sentó alcanzando la bandeja que Sousuke le había traído antes.

- Matsukoa-senpai eso se ve delicioso, me regala una galleta. –hablo su kohai menos conservador.

- No.

- Pero es solo una - argumento el más bajo.

- No fueron hechas por Gou - contraataco rin sin piedad.

- No importa, las que ella prepara son diferentes. -contesto tomando una galleta.

- Oye esas me las trajo, Sou. -renegó el mayor - ¿Cómo es que conoces las galletas de mi hermana?

-Mi hermano me comparte las que ella le hornea-el rostro de Rin se convirtió en un poema. Su lado de hermano celoso salió a flote, reflejándose en la mirada enfurruñada con la cual observaba al chico.

-Te he dicho que con Kou no te metas, no es para ti- interrumpió el pelinegro, para él Kou era como la hermana que nunca había tenido, y la defendería de chicos tan tontos como Momotarou.

-Yamazaki-senpai no se ponga así, es cierto que es una chica muy bella y me deslumbro, pero ella es la novia de mi hermano. Además yo encontré a una persona maravillosa de la que estoy totalmente enamorado. - Momo observaba fijamente a Nitori mientras sus ojos brillaban con una intensidad que no tenia igual.

El corazón del pequeño dio un vuelco con la mirada que Momo le dedico, además había provocado que sus mejillas se sonrojaran ¿Era eso una confección?... ¡Dios, no sabía qué hacer! Se sentía muy avergonzado frente a sus sempais.

-Bien entonces nosotros no les quitaremos más tiempo, por favor descansen- dijo el paliplata tomando del brazo al impulsivo de momo. Y le murmura al oído-No tomes las cosas de los demás, es de mala educación.- y casi arrastrándolo lo saco de la habitación, intentando por todos los medio ocultar su rostro de la vista de todos.

-Pero Nitori -senpai, aun hay tiempo de ir a clases, yo quería preguntar a Matsukoa-senpai por esas marcas que tiene el cuello -dijo el chico al salir por la puerta haciendo que tanto el peli plata como sus mayores se sonrojaran a más no poder.

Rin los observo en silencio totalmente consternado por lo que acaba de pasar. Su hermana era novia de su ex-capitan y no lo sabía, Momo se había enamorado de Aichiro o eso había dado a entender y esas marcas por las que había peleado con Sousuke habían llamado la atención de aquel remolino andante llamado Momotarou.

-Hasta que se fueron. Pobre Nitori, la tiene difícil con ese huracán como compañero de cuarto- comento aliviado de estar a solas por fin- ¿Necesitas algo más? Puedo ir a buscarlo al comedor .

-Lo que quiero no está en el comedor, me gustaría un beso de buenos días. -respondió Rin.

Dejo escapar una risita antes de tocar eso labios con un tierno beso.

- Desayunemos ahora, después te sigo besando todo lo que quieras.


El tercer capi! Realmente espero que les guste y nos digan que les parece el fic *-* hay tan poco SouRin :( con lo canon que son XDD

Bueno, como habrán notado les dimos comienzo al MomoAi 3 que cosita mas tierna *3* Caba vez me enamora mas de este fic... tal ves solo sea yo y mi amiga la que pensemos que es hermoso XDD Vamos! dennos su opinon TT_TT que nos falta el aire sin ella ;_;

En fin, muchas gracias por leer hasta aquí, ya pronto publicare el próximo capi *-*/ ... Besos