Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, como tampoco el nombre y la "trama" de este fanfic ^^

Pareja: Gaara & Hinata

Época: año 1832-1833

Narrador: Primera persona; Gaara.

"The_Phantom_of_the_Opera"

"Capitulo III"

"Aquel pasado que jamás podré olvidar II"

-¡Detente!-Dijo aquella mujer rubia.-Es suficiente. Te quiero aquí mañana a primera hora.- Y dicho esto mis ojos de la nada comenzaron a humedecerse. Estaba llorando, llorando de felicidad.

-¡Bien hecho Gaara-san!-Alabó Shizune. No podía responder, no lograba articular palabras. Y mis ojos no paraban de llorar.-Bueno, no es necesario que respondas. ¿Tienes en dónde pasar la noche?- Y de repente me petrifique, si volvía a dormir en la calle enloquecería y de seguro los ladrones del centro me estarían buscando.- Por tu expresión veo que no.-Yo solamente asentí.- Bien, no quiero que vuelvas a dormir en las calles de esta peligrosa ciudad, ven, sígueme.- Y dicho esto Shizune comenzó a caminar llegando hasta unas escaleras que bajaban. Los detalles de aquellas escaleras de piedra eran hermosos. Era sorprendente ver cuánto esfuerzo estaba puesto en tales cosas. Ni en la mansión de mi padre encontraba tales hermosuras. O ¿a caso era el hecho de estar cumpliendo mi sueño que ahora todo se me hacía hermoso? Bueno, no pude seguir pensando ya que llegamos hasta el final de las escaleras. Frente a mí había una pequeña balsa. Shizune subió.-Ven, sube.- Y sin dudar subí tras ella. Cogió entre sus manos una enorme vara de madres, larga y delgada, pero se veía firme, y comenzó a hundirla en el agua, así nos llevo a través de canales subterráneos. No sabía que decir. Era impresionante ver que bajo mis pies había un mundo de canales completamente escondido. Todo a mis ojos se hacía hermoso, a pesar de la suciedad y las telarañas que recorrían el lugar. De pronto Shizune se detuvo.- Ven Gaara-san, es por aquí.-Y comenzó a caminar. Bajé de la balsa y caminé tras ella mirando a mí alrededor. Todo era muy espacioso y estaba lleno de adornos de oro y plata, y de pronto sin darme cuenta choqué la espalda de Shizune.- Esta será tu habitación de ahora en adelante, Gaara-san.-Miré la enorme cama que frente a mi se encontraba.

-No puedo aceptarlo Shizune-sama.-Bajé mi cabeza.

-Si, si puedes. Este lugar está olvidado, Gaara-san. Es donde he guardado antiguas pertenencias del teatro, y es el lugar perfecto para que te quedes. Ya que sé que tu destino es quedarte en este teatro.-La miré dubitativo, pero no podía rechazar tal oferta de maternidad que me entregaba. Nunca supe lo que era tener una madre, y hasta ahora ella es lo que más se asemeja a una. Asentí y hecho esto ella se retiró.- No te preocupes, aquí tienes de todo vendré por ti mañana temprano. Asentí.

No podía creer lo que veían mis ojos. Todo era demasiado perfecto para ser de verdad. Tenía de todo en ese lugar, podía cantar con todas mis fuerzas y nadie me molestaría por hacer demasiado ruido. Esto definitivamente es un sueño hecho realidad. Esa noche no pude conciliar el sueño de toda la emoción que tenía, aún no lo podía creer, estaba aquí y ahora, y mi padre no podía hacer nada para cambiarlo, por fin lo había conseguido…

Por fin había logrado dormirme, pero se me hizo demasiado poco, porque a penas logré pegar pestañas, Shizune llego por mí. Perdí totalmente la noción del tiempo, ya era mi gran día, y para mi maldita suerte no había logrado dormir.

-¿Gaara-san estás listo?-Preguntó Shizune.

-Si, estoy con usted en un momento.- respondí mientras me ponía la camisa. Cuando terminé, caminé hacia Shizune.

-Luces bien Gaara-san. Vamos.-Y dicho esto subió a la balsa que frente a ella se encontraba.

Cuando llegamos a las escaleras de piedras comencé a sentir una presión en mi estomago. Por Dios, la tensión me está matando. Comencé a respirar lentamente para poder relajarme, y cuando llegamos hasta el final de mi recorrido nos topamos con un grupo numeroso de bailarinas. Y en ese momento colapsé, me híper ventilé, pero gracias al cielo que Shizune se encontraba conmigo.

-Gaara-san ¿te sientes bien?-Dijo mientras me echaba viento con su mano.

-Si… ya me siento mejor, son sólo los nervios.-Y dicho esto solté una pequeña risa.

Me levanté algo mareado pero seguimos caminando hasta llegar a un salón enorme, con escaleras que conducían casi al cielo. Subimos por una de las escaleras hasta llegar a un umbral enorme, en este un escenario gigante con plateas por doquier y asientos por todo el sector. Este era, sin duda, este será mi escenario.

-Bien, por fin llegaron.- Dijo Tsunade-sama saliendo por un costado del escenario.-Gaara, ven, quiero que subas y conozcas a unas personas.-Y dicho esto caminé hasta aquel escenario. Subí y quede frente a Tsunade-sama.- Bien chicos, pasen.-Y dicho esto entraron tres jóvenes, uno de ellos pelirrojo como yo, otro rubio con el cabello demasiado largo para mi gusto, y al final una chica de cabellos cortos y azules como el cielo.-Bien chicos, por fin encontré la pieza que nos hacía falta. Gaara ellos son Sasori, Deidara y Konan, desde hoy en adelante ustedes serán un equipo, cualquier duda que tengan, resuélvanlo entre ustedes ¿quedo claro?-Los cuatro respondimos al mismo tiempo.-Bien, me retiro.-Y dicho esto se marchó junto a Shizune.-Ah, casi lo olvido, tienen tres días para ensayar, la obra que debutará a los cuatro es este viernes.-Me sorprendió de sobremanera el que dijera eso, eso quiere decir… ¡que estoy dentro!

-Hola.-Dijo el tal… Sasori extendiéndome su mano para saludarme. La estreché sin problemas.-Mucho gusto, soy Akasuna no Sasori.

-¡Hola!-Saltó aquella mujer por en cima del chico rubio para saludarme.-Me llamo Konan, y ¿tú?-Dijo mientras tomaba una de mis manos entre las suyas.

Me sorprendió aquel saludo tan eufórico por parte de aquella mujer, así que respondí mientras agitaba mi brazo de arriba abajo.-Soy… Sabaku no Gaara, encantado.- Al pronunciar mi nombre los tres quedaron estáticos.- ¿Sucede algo malo?

-¿En verdad eres el Sabaku no perdido?-Preguntó Deidara.

-Emm… si ¿Hay algún problema?

-¡Eres genial!-Gritó Konan.

-No seas tan exagerada, Konan. No hay nada malo Gaara-san, es que toda persona que quiera se cantante te admira.

-¿Y eso por qué sería?

-¿A caso no es obvio?-Dijo por fin Deidara.- Todo joven noble que tiene el destino asegurado, pero que sueñe con ser músico, te admira.

-Deidara es, o mejor dicho, lo era, un noble como tú, Gaara-san, y cuando se entero que tú huiste de casa por tu amor a la música, Deidara no lo pensó dos veces y huyó, a pesar de perder su herencia y sus privilegios como noble.

-Vaya… no sabía que era tan conocido… Es admirable lo que hiciste Deidara, es una decisión muy difícil de tomar.

-Bien, como ya no necesitamos mas presentaciones ¿qué me dicen si practicamos?

Nos llevó casi todo lo que restaba de ese día poder hacer los planes de qué haríamos. A mi parecer la obra quedaría hermosa, pero eso había que verlo mas adelante.

Continuará.

No saben cuánto lamento la tardanza… Agradezco a todas las personas que me dejaron sus reviews, saludos a todas ellas y éste capitulo está dedicado cien por ciento a ellas. Trataré de escribir un poco mas rápido, pero qué se le puede hacer cuando no hay inspiración xd