- Buenas noches, yo soy sora y esta chica a mi lado es mi querida hermana Nat, que quiere decirle algo, vamos Nat-neesan
- Pues yo… yo quiero pedir disculpas por haber tardado tanto en escribir.
- Bien dicho neechan, algo más que quieras agregar.
- Pues que esta historia, contendrá a Kanako un poco fuera de personaje y creo que eso sería todo.
- Bien, algo más, que esperamos y disfruten de este capítulo y recuerden los personajes de María Holic no me pertenecen sino a Minari Endo, mi neechan los tomo prestados para escribir este fic. Y… en 5
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- ¡Que empiece este capítulo ya! XD
Hoy queridos amigos, hermanos y familiares, nos hemos reunido aquí, para despedir a una gran mujer, que a pesar de todo el sufrimiento, maltrato y serios daños físicos y psicológicos pudo seguir adelante y convertirse en una persona de "bien", se preguntaran a quien me refiero pues es nada más y nada menos que a nuestra querida Miyamae Kanako, que después de haberse graduado de Ame no Kisaki y liberado del travesti más sádico que allá podido existir en la tierra, pero como bien dicen la paz no dura para siempre, y nuevamente tendrá que combatir – yo diría sufrir- a este muchacho tan cruel, así que…
¡NO TE DES POR VENCIDA MIYAMAE KANAKO!, les pido amablemente que guardemos un minuto de silencio, y demos inicio a esta historia.
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Una mujer de cabello azulado largo, se encuentra recostada en una cama con sábanas blancas, esperando a que cierta persona entre por la puerta y le diga la noticia que tanto espera escuchar.
- Buenos días Miyamae-san, hoy le he traído los resultados de su último análisis – dijo un hombre mayor de cabello canoso, con bata blanca, pero muy amable.
- ¿Enserio?, me alegro mucho, y que me dice doctor, ya estoy mejor.
- Si, estos últimos análisis nos revelan que su presión esta normal y cualquier otra anormalidad ha desaparecido, por lo que será dada de alta al medio día – la cara de Kanako era todo un poema, uno esperaría a que estuviera feliz de por fin salir del hospital, pero no para su desgracia el que le informen que su estado de salud ha mejorada, indica que debe presentarse a su trabajo he informar porque no ha asistido desde la semana pasada. – pero eso si señorita Miyamae, le daré unas ultimas indicaciones.
- ¿Cuáles indicaciones? – lo dijo un tanto nerviosa y preocupada
- No se preocupe no es nada malo, pero debe llevar a cabo estas medidas, para que su salud este completamente estable, le recetaré un medicamento para que duerma tranquilamente y estabilice mas su presión, le recomiendo que lleve una alimentación balanceada, además de beber muchos líquidos y también esto es muy, muy importante, trate de evitar situaciones estresantes o que le provoquen un gran shock, sino recaerá de nuevo, dígame, cree ¿poder seguir estas indicaciones?
-Sí, no se preocupe – el doctor asintió y salió de la habitación, deseándole a Kanako un buen día y entregándole un papel que sustenta su tiempo en el hospital. – rayos, ¿porque tiene que pasarme esto a mí?, es tan injusto – se levantó de la cama y de una mochila que tenía ahí, saco un vestido blanco que tenía algunas flores de color azul estampadas en la falda, entro en el baño, y se cambió la ropa, cepillo su cabello y lo dejo suelto, regreso a la habitación y empezó a recoger todas sus pertenencias – "querida madre en el cielo, tu querida Kanako se ha pasado todas las vacaciones en el hospital, y porque?, la razón es muy sencilla, el saber donde trabajare ahora, fue lo que provoco mi grave estado, por suerte los médicos pudieron ayudarme a tiempo y después de estar en cuidados intensivos, recibí los dulces y cálidos cuidados de Julie-sensei, que a pesar de estar a punto de casarse, se tomó un tiempo para cuidarme y hacerme compañía, en verdad que ella es un ángel, ese hombre con el que se caso es muy afortunado – Kanako observo su celular y en él una foto de Julie-sensei con su esposo – pero bueno, eso significa que ella no era para mí, pero aun así no desistiré mamá porque se, que allá afuera hay alguien para mí que me está esperando, pero sabes… en estos momentos me siento tan decepcionada y preocupada, de solo pensar que tendré que ir a esa escuela… me dan muchos escalofríos, mamá que crees que pueda hacer" – mientras Kanako estaba hablando con su madre, una enfermera entro a la habitación, indicándole que ya podía retirarse, ella se sorprendió, pues cuanto tiempo estuvo hablando con su madre, la enfermera le sonrió amablemente, provocando que Kanako se sonrojara, y en voz baja le agradeció por haberle avisado, tomo su mochila y salió de la habitación, bajo por las escaleras y llego a la recepción, le informaron que el pago ya había sido hecho, a nombre de Ishikawa Julie, la sorpresa de Kanako fue enorme, agradeció y se retiró, cuando salió le mando un mensaje a Julie-sensei, agradeciéndole por el favor y que se lo pagara tan pronto como le sea posible – bien… entonces ¡DEBO APRESURARME! – y como rayo salió corriendo, tropezando con algunas personas, hasta llegar a un pequeño edificio de apartamentos, ya que ella había rentado uno para vivir, pero no lo ocupaba mucho, ya que en la escuela había cuartos para los maestros, pero aun así ella tenía ahí todas sus pertenencias, saco la llave y abrió la puerta – cielos, corre Kanako, a ver que debo revisar primero, recibos, recibos, aquí están, perfecto todo pagado y cancelado ahora las maletas, todo guardado y tengo que llamarle a quien se llevara estas maletas, - marco el número y le informe a la persona encargada, que le dijo que pasaría dentro de 10 min – listo y ahora… o si los papeles, veamos que tenemos por aquí – de una gran caja saco algunos papeles, buscando lo que necesitaba, y en su empape ladero encontró una revista la abrió y ¡SPLASH!, un bonito tapiz de sangre alrededor – ajajaja, que chicas tan lindas en bikini, jujuju, preciosas… preciosas
- Alucinando de nuevo cerda pervertida
- ¡Kya!, m...mariya, yo… yo… me lo imagine – ella movió su cabeza en negación – jejeje, creo que me estoy imaginando cosas de nuevo, concéntrate Kanako… bien, aquí están – saco una carpeta verde que abrió y comenzó a hojear – no me falta nada, a guardarlo todo de nuevo, listo y ahora me voy, si espero a la persona que se llevara estas maletas perderé el tren.
- Le dejare una nota con la señora Hibiki, para que venga por las maletas acá – bajo y toco a la puerta de la encargada del edificio.
- ¿Sí?, oh, pero si eres tu Kanako-chan, ¿dónde has estado niña?, me has tenido muy preocupada.
- Lo… lo siento mucho… yo
- Espero que no te hayas ido por allí con algún hombre…
- ¡WUAH!, jamás… n...nunca haría eso… jamás
- Lo juras Kanako-chan
- Si, lo juro, por nada del mundo haría eso.
- Me parece bien Kanako-chan, entonces que te trae por aquí?, tu casi nunca te quedas
- Sobre eso, vengo a decirle que me iré y debo dejar el edificio.
- ¿Porque? ¿Acaso no te gusta vivir aquí? – la voz de la anciana sonaba triste
- No… no para nada, me encanta vivir aquí, pero debo irme por mi trabajo.
- Ya veo, eres joven y debes hacer tu trabajo, aunque sea vieja lo comprendo, entonces los papeles que me enviaste hace una semana eran para regresar el departamento verdad – Kanako asintió – bien, tienes la llave Kanako-chan
- Si aquí tiene, por cierto vendrá una persona a recoger mis maletas, no sería mucha molestia que le indicara donde se encuentran.
- Para nada… me encantaría… ¡WUAH! – la pobre anciana se sorprendió por el fuerte abrazo que recibió de Kanako – ¿Kanako-chan?
- Yo te prometo venir a verte abuela Hibiki – la voz de Kanako se escuchaba algo cortada y retenía las ganas de querer llorar.
- Si, está bien, ten un buen viaje, mi pequeña Kanako-chan – ella asintió y termino el abrazo, tomo su mochila y se despidió de nuevo de la anciana – suerte Kanako-chan
- Gracias, abuela Hibiki, prometo venir a visitarte tan pronto pueda.
- Ella… es una dulce niña
Kanako, camino rápido y llego a la estación del tren compro su boleto y espero a que este llegara, pasaron 20 min y anunciaron que el tren llegaba a la plataforma, tomo su mochila y entro, busco un asiento cerca de la ventana, y el transporte comenzó a moverse, y cuando ella volteo a la ventanilla, vio a la anciana y a sus exalumnos que se despedían de ella, abrió la ventana y escucho como la despedían
- ¡HASTA LUEGO MIYAMAE-SENSEI!, VUELVA PRONTO, LA QUEREMOS, BUENA SUERTE – las lágrimas esta vez no se hicieron esperar y lloro, pero no sin antes dedicarles una última sonrisa y una promesa.
- Les promete que… ¡NOS VEREMOS PRONTO! – después de eso, el tren se perdió, pero no las palabras que se dijeron en ese momento.
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El viaje en el tren fue muy tranquilo, pero no para Kanako que aún seguía feliz y triste por tener que irse, pero muy feliz por haber encontrado a personas tan maravillosas, como las que le dedicaron una última despedida
- "Querida madre en el cielo… sabes el haber trabajado en esta ciudad, ha sido lo mejor que me ha pasado, tener alumnos tan maravillosos y conocer a estas personas tan amables, pero sobre todo el dedicarme a ser maestra… en verdad me encanta, mamá te estarás preguntando quien es la abuela Hibiki, bueno ella, es mi casera o mi ex casera, como sea ella es una persona muy dulce y bondadosa, sabes al principio cuando llegue creí que era alguien muy cruel e insensible, peor con el tiempo me di cuenta que no, ella me dijo que tiene hijos, pero que no la van a visitar y su esposo la engaño y huyo con una mujer más joven, y permíteme decir que, que hombre más tonto mira que dejar a alguien como la abuela Hibiki en verdad que es un tonto, eso solo confirma que en verdad los hombres son sucios, déspotas y tontos; como sea, dedicaba mis tiempos libres para ayudarle en el edificio, a tal grado que me tomo mucho cariño como yo a ella, por eso… es difícil despedirme de ella, pero como le prometí, en cuanto pueda vendré a visitarle, oye, crees que también deba traer a nuestra familia, ya que al fin y al cabo ella es como mi segunda madre. – volteo y por la ventanilla vio el cielo que se encontraba azul y completamente brillante, anunciando que sería un buen día, lástima que para ella no lo era – mamá, pronto llegare a esa escuela, en la que tú y papá se conocieron, a la que yo fui para encontrar a mi verdadero amor, sabes estoy preocupada… no se ni quien es el nuevo director, como debo presentarme, si se supone que debí hacerlo hace una semana, me siento muy nerviosa… que me recomiendas que haga, debo presentarme o debo huir, estos es muy difícil – el tren se detuvo y anuncio que ya habían llegado a su destino, por lo que todos los pasajeros comenzaron a bajar – ha llegado la hora, no me acobardare, he llegado muy lejos, y aunque será difícil lo lograre, protégeme mamá"
Kanako bajo del tren y comenzó a caminar, tomo un taxi y como hace tanto tiempo, recorrió el mismo camino, que cuando tenía 16 años, con la diferencia de que iría, no para encontrar a su verdadero amor, sino a trabajar; además de que ya sabía que era lo que podía depararle al apenas cruzar aquellas puertas, el camino se le hizo muy corto, pago y bajo del taxi, vio la misma reja que separa a la realidad con la maldad, volteo y vio la placa que indicaba el nombre de la escuela, respiro una última vez – su ultimo respiro de libertad – y entro a la escuela, comenzó a caminar y vio que en todo ese tiempo la escuela no había cambiado mucho, seguí siendo igual de esplendida y maravillosa, rápidamente localizo el edificio, donde se supone esta la escuela, entro y localizo las oficinas de los maestros, abrió la puerta y se dio cuenta de que había muchas caras nuevas, al parecer lo único que había cambiado eran los maestros – o eso creyó –
- Kanako… ¿eres tú? – escucho su nombre y volteo, encontrándose con su antigua maestra – cielos, no me lo puedo creer en verdad eres tu – dijo muy feliz, dándole un fuerte abrazo a Kanako, que le hizo sonrojar y querer más de ese abrazo
- Yo… no puedo… respirar… - la cara de Kanako se ponía morada y su nariz sangraba
- ¡Ay!, lo siento, perdón Kanako, mi dios, estas bien, hasta te está sangrando la nariz, ven siéntate aquí… con cuidado, ahora mismo te limpio esa sangre.
- Muchas gracias… este…
- Ejejeje, parece ser que no me recuerdas verdad, soy yo Miss Teddy Bear…
- ¡He!, eres… eres Miss… Teddy Bear…pero tu… te ves tan… – y antes de que pudiera terminar de hablar, ella sintió un aura maligna proveniente de la mujer enfrente suyo – tan… tan hermosa, como una delicada flor… lo siento mucho no te reconocí
- ¡Ojojo!, me haces sonrojar Kanako, al parecer el tratamiento que llevo está dando resultados.
- Si, tal parece que sí, ejejeje.
- Y dime Kanako… ¿Qué te trae de nuevo por aquí?, no me digas que aun debes una materia.
- No, para nada, vengo por otra razón.
- ¿Enserio?, me pregunto qué… espera, espera acaso eres tú la nueva profesora – Kanako asintió, recibiendo otro fuerte y cariñoso abrazo y un muy habitual sangrado nasal, asustando de nueva cuenta a su ex maestra – ¿estás bien?, te abrase demasiado fuerte
- N-no se preocupe, e-estoy bien, y-yo estoy bien, ya paso.
- En verdad me has dado una gran sorpresa Kanako, no, Miyamae-sensei, es un placer tenerla aquí de regreso.
- Ah, a mí también me alegra haber vuelto.
- Jajaja, no te pongas nerviosa Miyamae-sensei, ya verás cómo te llevaras muy bien con todos y con el director ni se diga.
- Si, el director… ¡¿QUE, DIRECTOR?!, "eso significa que Shizu-san fue la perdedora"
- Si, el director Shidou Shizu, acaso no lo sabias, desde que se graduó de la universidad se hace cargo de la escuela.
- S…shizu-san, es el director "ya caigo, quien perdió fue ese tonto de Mariya y la ganadora fue Shizu-san", el director… ¡WUA!, tengo que ver al director y explicarle de mi retraso, ¿dónde está?
- Tranquilízate, Miyamae-sensei, él no está aquí, fue a atender unos asuntos, y no estoy muy segura a qué hora llegara, pero que te parece si conversamos mientras llega.
- ¿Conversar? – la mujer enfrente suyo asintió – me parece una buena idea – Kanako volvió a sentarse en la silla, esperando las preguntas que le haría la mujer frente suyo.
- Bien, empecemos, déjame pensar, mmm… lo tengo, ¿ya tienes novio? – la cara de Kanako se puso roja – no lo puedo creer, lo tienes, ¿cómo se llama?, ¿es guapo?, ¿cuántos años tiene?, donde lo conociste…
- No… no te equivocas, yo no tengo novio, solo que… me sorprendió la pregunta.
- ¿Enserio?, yo ya me había hecho las ilusiones de conocerlo, pero ya que, entonces, dime en la universidad tenías pretendientes, ya sabes chicos que se murieran por ti.
- Am… bueno yo… creo que si – los ojos de su exsensei brillaban de la emoción, lo cual asustaba a Kanako – pero en realidad eran muy pocos "especialmente las dulces y delicadas doncellas, mi tiempo en la universidad fue tan cruel y deprimente" – por la mente de Kanako, pasaron los mejores momentos de la universidad, el encontrar varias declaraciones en su asiento, leerlas y tirarlas – después de saber que eran de hombres – correr por casi todo el campus huyendo de su "club de fans", reuniendo valor para declarársele a una chica, la cual ya tenía novio y por último, el día de la graduación recorrer 5 manzanas huyendo de quienes se querían despedir de ella, hasta perderlos en el centro, en fin toda una maravillosa vida universitaria – "de solo recordar eso, me dan escalofríos, huácala"
- Ocurre algo Miyamae-sensei, tu cara se está poniendo verde.
- Estoy bien, no se preocupe – Miss Teddy Bear solo sonrió a Kanako – este… me gustaría preguntarle algo – ella asintió, esperando la pregunta – pues… Shi…shizu-san es el director de Ame no Kisaki? – la cara de Kanako se puso roja, lo que no pasó desapercibido para Miss Teddy Bear, que le pareció divertido.
- ¡Aww!, Miyamae-sensei, no sabía que tuvieras esos sentimientos por el director Shizu. – el tono en que hablo fue de total picardía.
- No, no te equivocas… yo solo… este… me sorprendí
- ¿Enserio?, solo sorpresa – Kanako asintió, aun roja de la vergüenza – bueno si tú lo dices, por cierto no tiene novia y está disponible ahora así que…
- Pero… porque me dices eso, yo… yo no tengo esos sentimientos por el "aunque quizás, esta sea la oportunidad que esperaba".
- Si, si lo que digas, solo te estaba informando, por cierto, cual fue la razón por la que no llegaste hace una semana.
- Es que me hospitalizaron y hace algunas horas que me dieron de alta y…
- ¡¿QUE?!, p- pero ¿te sientes bien?, ¿Qué fue lo que te paso?
- Pues, es que el día de la graduación de la escuela donde estaba trabando sufrí un desafortunado incidente, que pudo dejarme en coma, pero gracias a la intervención tan a tiempo que los doctores mi hicieron pude recuperarme.
- ¡¿QUE?!, un… un coma, entonces deberías recostarte, tengo, tengo que llevarte a la enfermería y…
- Tranquila, ya estoy bien, el médico me receto unas pastillas y que comiera saludablemente, además de otras indicaciones, y pues ya me encuentro mejor, digo sino, todavía estuviera en el hospital "sana y salva, sin tener que venir a firmar mi sentencia de muerte, además estaría rodeada de todos esos bellos ángeles vestidos de blanco, que dedican sus vidas para cuidar y velar por los enfermos, si unos bellos y seductores ángeles, que solo quieren ver si estás bien, y usan esos lindos trajes blancos cortos y ajustados que se asientan perfecto en su…" – SPLASH, y la nariz de Kanako se convirtió en un volcán en erupción y cayo de la silla, quedando inconsciente, asustando a su exsensei y compañera de trabajo que gritaba "MIYAMAE-SENSEI, ¿QUE TE PASA?, DESPIERTA", media hora más tarde Kanako regresaba caminando con la ayuda de Miss Teddy Bear a la sala de profesores.
- Por eso te dije, que debías recostarte, segura que no te quieres quedar un rato más en la enfermería.
- Muy segura, quiero hablar personalmente con Shizu-san sobre mi retraso.
- Entiendo, sabes, hay algo que me he estado preguntando desde que llegaste.
- Si, que es lo que pasa.
- Bueno… es que según yo recuerdo, tú querías ser escritora de manga, pero no lo eres, podrías explicarme, ¿cuál fue la razón de tu repentino cambio?
- A bueno vera… descubrí que el ser escritora de manga no es lo mío – si no era lo suyo, además que en el tiempo que comenzó a estudiar para ser una escritora de manga, cada vez que intentaba hacer uno sufría constantes desmayos y cuando ayudo en una editorial, hecho a perder más de 4000 ejemplares, y porque, pues porque la inocente Kanako-chan vio una escena yuri de uno de estos ejemplares, sumándole ver a la asistente abrazada de la editora en jefe, eso sí que destruyo sus defensas y 4000 ejemplares de manga - y pues… no soy muy buena dibujando, así que creo que eso no era para mí.
- Entiendo, me alegro que cambiaras de decisión, pero ¿porque?, acaso es ¿porque tu padre es profesor?
- No, mi padre no tiene nada que ver en mi decisión.
- Entonces, hay alguna otra razón – Kanako asintió – me la dirás.
- Si, pues am… vera, después de darme cuenta que mi sueño de ser escritora de manga no se logró, decidí ir a la universidad y ver algunas carreras y pues, entre todo y todo me di cuenta del gran trabajo que los profesores hacen por sus alumnos, todo el empeño y dedicación que dan para que ellos mejoren día con día, me di cuenta que ser profesor es algo más que solo pararse enfrente de una clase y explicar el tema, sino que es apoyar a tus alumnos, ayudarlos cuando no entiendan algo y que confíen en ti plenamente. – solo eso y también que vio a una maestra consolando a una alumna la cual estaba embarazada y su novio no se haría responsable de ello, pero Kanako lo malinterpreto, creyendo que sería esta la manera en la que podría encontrar el verdadero amor, pero aun así descubrió que el ser profesora realmente le divertía y agradaba, aunque sus intenciones no fueran tan puras – las palabras de Kanako llegaron al corazón de su profesora que comenzó a llorar y asfixiar a Kanako de nuevo.
- Miyamae-sensei, jamás c-creí q-que pensaras eso, tú en- en verdad te has convertido en una persona maravillosa, estoy segura, que enamoraras a Shizu.
- ¿QUE?, pero yo…
- Me enorgulleces demasiado, ven debemos armar un plan y…
- ¡Buenos días director Shidou! – las palabras de Miss Teddy Bear fueron interrumpidas – muy a tiempo a favor de Kanako – por un saludo dirigido a Shizu, quien caminaba por la sala de profesores saludando a todos.
En su lugar Kanako se hacía cada vez más pequeña, por la vergüenza y miedo de encarar a Shizu.
- Buenos días director Shizu.
- Buenos días Kumagi-sensei, disculpen alguno me tiene información sobre la nueva profesora ya lleva una semana de retraso y las clases comienzan dentro de 8 días. – casi todos negaron, excepto Miss Teddy Bear, que ella había llegado hace dos horas – ¿enserio?, me parece perfecto, tráela a mi oficina por favor.
- Si director Shizu, vamos Miyamae-sensei – Kanako estaba completamente encorvada, en cuento escucho la voz de Shizu, se agacho rápidamente, no quería que la viera ni que la reconociera, su cuerpo temblaba, pero ¿porque?, acaso los nervios, la emoción o simplemente el miedo de ver a la hermana gemela de su ex verdugo personal, de lo único que estaba segura, era que su corazón latía muy, muy rápido – me escuchas, Miyamae-sensei?
- ¡AH!, ¿qué?, ¿cómo?
- Te dije, que te llevare con el director Shizu, ven vamos, debemos apresurarnos.
- Si, ya voy – se levantó rápido, recogió su mochila y siguió de cerca a Miss Teddy Bear, caminando muy despacio, sin ver al frente
- Listo, aquí es Miyamae-sensei.
- He, ya… tan pronto… que… ¿qué debo hacer?, aun no estoy lista yo… - los nerviosos murmullos de Kanako fueron interrumpidos, cuando sintió un ligero apretón en su hombro - ¿Miss Teddy Bear?
- Tranquila Kanako-chan, confía plenamente en tus capacidades, todo estará bien – las palabras de Miss Teddy Bear, tranquilizaron a Kanako – además, debes esperar a que Shizu te conozca y veras como caerá rendido ante tus encantos. – dijo, guiñándole un ojo y levantando su dedo pulgar en aprobación.
- No, espera Miss Ted…
- Director Shizu, ya traje a la señorita.
- Muchas gracias Kumagi-sensei, ya puedes retirarte – ella asintió e hizo pasar a Kanako, que tenía la mirada baja, solo escucho un pequeño susurro de Miss Teddy Bear de "éxito" y el sonido de la puerta al cerrarse. – bien, señorita, no este parada y siéntese por favor – ella solo asintió, y camino despacio hasta llegar a una silla que se encontraba delante del escritorio - antes que nada permítame presentarme mi nombre es Shidou Shizu director de Ame no Kisaki y Mihoshi no Mori
- Es un gusto conocerlo.
- Hechas las presentaciones, vayamos directo al asunto que nos concierne, podría explicarme ¿cuál fue o es la razón por la que se presenta hasta hoy?, porque he de suponer que existe alguna explicación para su retardada llegada, no es cierto.
- Estuve en el hospital por un largo tiempo, y apenas hoy me dieron de alta.
- Puede comprobarlo – Kanako saco unos documentos y se los entregó a Shizu - ¿Qué es esto?
- Documentos que comprueban lo que le estoy diciendo, también va incluida una carta del médico – el quedo muy sorprendido, al parecer esta mujer no era tan tonta.
- Se los daré a leer a mi asistente, para que confirme lo que me dijo – Kanako se sintió un poco aliviada, al parecer aun no la reconocía, pero eso no duro ni 15 segundos - ¡RINDOU!, verifica la validez de estos documentos y la carta del médico.
- A la orden Shizu-sama – hablo el mayordomo que salió de quien sabe dónde, provocando que Kanako comenzara a temblar e hiperventilarse.
- Por cierto, sabes ¿dónde está la carpeta de la señorita? – hablo serio Shizu, entregándole los documentos que había recibido de Kanako.
- Están en esa mesa, debajo del montón de carpetas y recibos.
- Podrías dármelos, tu estas más cerca – el mayordomo asintió, y de un rápido movimiento saco la carpeta del montón de papeles, Shizu bufo por lo bajo y Kanako se sorprendió, como era posible que de un solo jalón sacara una carpeta y sin tirar nada, pero luego volvió en sí y recordé que tanto Matsurika como el, son capaces de hacer hazañas realmente sorprendentes – muchas gracias, ya puedes retirarte.
- Si, nos vemos luego Shizu-sama – comenzó a retirarse, pero apenas paso al lado de Kanako se detuvo, tomo su mano y la beso, tal acción no pasó desapercibida para Shizu que solo puso mala cara y Kanako que se sonrojo y sintió como la urticaria estaba subiendo – es un gusto el tener a tan encantadora señorita en Ame no Kisaki, permítame presentarme soy Shinoji Rindou asistente personal de Shizu-sama, si quiere cuando termine su entrevista con Shizu-sama personalmente le mostrare la escuela.
- Rindou, necesito que termines la tarea que te pedí, así que, por favor deja de molestar a la señorita. – la tensión en el ambiente se notaba demasiado, además de una Kanako que estaba hecha piedra y que su piel comenzaba a picar por la urticaria.
- Si, ya me retiro Shizu-sama, hasta luego señorita nos veremos más tarde – Kanako seguía sin moverse, hasta que escucho el sonido de la puerta cerrándose, pero su atención se vio llamada por un pequeño susurro de Shizu, que escucho perfectamente o acaso solo eran alucinaciones suyas.
- Estúpido Rindou, es un mujeriego, acaso no le basto besar a la cerda-yuri.
- Disculpe, ¿Qué fue lo que dijo?
- Si podría explicarme la razón de su cambio, no estaba satisfecha con su trabajo – pregunto serio, provocando que Kanako se tensara y comenzara a tartamudear.
- B-bueno… es un poco… algo difícil de explicarle…
- ¿Enserio?, pues yo comprendo rápido, así que vamos explíquelo ahora.
- "Shizu-san… ¿desde cuándo es tan grosera?" como apenas comenzaba a trabajar no buscaba un lugar fijo "además que los profesores me acosaban" por lo que no podía adaptarme bien, además buscaba un trabajo que quedara más cerca de mi familia.
- Así que sus constantes cambios fueron más por cuestiones personales que laborales.
- Si podría decirse que esa fue la razón, aunque la mayoría fueron porque requerían a profesores que no tuvieran una plaza fija, así que solo eran para sustituir a algún maestro, le he de confesar que el primer cambio que pedí fue a la escuela de la que me fui, ya que era la que se encontraba más cerca de mi casa.
- Eso quiere decir que los otros no fueron porque los pidió, sino porque así lo decidieron, no cree que ahora resulta muy conveniente estar tan cerca de su casa o quizás exista alguna otra razón.
- No, no para nada, solo quería estar más cerca de mi padre y mis hermanas, pero me doy cuenta de que eso no es algo muy sano, ya soy una mujer adulta y debo responsabilizarme yo misma de mis decisiones.
- Eso significa, que volverá a pedir un cambio, pero lo hará para regresar a la escuela donde estaba.
- Si… - Kanako noto como Shizu fruncía el ceño – pero… eso no quiere decir que no me esforzare al máximo en mi trabajo, claro si usted me permite retomar las labores que debí iniciar hace una semana.
- De acuerdo, confiare en usted, en este expediente que me entrego mi asistente puedo ver que a pesar de que sus trabajos como profesora han sido cortos, ha impartido correctamente su profesión, además de que en el anterior duro tres años completos e hizo un trabajo impecable con sus estudiantes, además de esta carta de recomendación por parte de su profesor de la universidad y el director de la escuela donde trabajo por primera vez, por lo que me doy cuenta de que será un verdadero placer tenerla con nosotros – Kanako se sorprendió muchísimo, y as cuando Shizu le ofreció su mano para darle la bienvenida y ella la acepto gustosa, recibiendo un ligero apretón de manos, pero ella noto algo raro, que prefirió ignorar – aunque quizás sea poco el tiempo que este aquí, espero mucho de usted señorita.
- Muchas gracias director Shizu, y no se preocupe ya que en verdad me esforzare.
- No hay de que señorita, disculpe mi descortesía, pero en todo este momento no le he preguntado por su nombre – la piel de Kanako se puso blanca, más que la piel de una gallina, durante toda la conversación no menciono su nombre, ni un indicio, ahora que haría – creo que me concentre demasiado en buscar cual fue la situación de su falta y el desempeño que ha llevado que me salte por completo su nombre, pero ahora mismo rectificare ese error – Kanako gritaba mentalmente, rogándole a cualquier dios o entidad divina que evitara esto, pero era imposible – lo encontré… Miyamae Kanako… ¡jajaja!, parece que mi asistente cometió un error y revolvió los papeles con los documentos de los estudiantes de hace tiempo, iré yo mismo a buscar el que necesito…
- No hay ningún error… ese es mi nombre – dijo Kanako, que levanto un poco más la cara viendo directo a los ojos de Shizu – me alegra volver a verte Shizu-san – Kanako le sonrió, pero se sentía nerviosa, Shizu no decía nada y más porque parecía conmocionado por la noticia – estas sorprendida Shi…
- ¡¿QUE CLASE DE BROMA DE MAL GUSTO ES ESTA, CERDA?! no se supone que tú te largaste hace 10 años
- Shi… shizu-san…
- ¡Arg!, ese maldito de Rindou lo sabía, por eso se comportó tan estúpido, pero en cuanto lo vea me las pagara.
- Shizu-san, ¿estás bien? – pregunto muy preocupada Kanako, llamando la atención de la persona en cuestión.
- Je, me doy cuenta de que sigues siendo una tonta sin cerebro, acaso aun no me reconoces – hablo de manera prepotente y socarrona, causando un escalofrió en Kanako.
- C…claro que se quién eres…, tu eres Shizu-san, la hermana menor de Mariya
- ¡AJAJAJA! – soltó una gran carcajada que asusto a Kanako, así que decidió hacer otra cosa que sabía que no podía fallar – Kanako-chan… es cruel de tu parte que no te acuerdes de mí, no se supone que tú y yo somos las mejores amigas – Kanako retrocedió cinco pasos, esa voz, jamás olvidaría esa voz.
- Ma… mari… ¡MARIYA!
- ¡Yey!, me alegra que te acuerdes de mis Kanako-chan – ella volvió a retroceder 5 pasos más, ya que el rodeaba el escritorio y comenzaba a acercarse a la pobre chica, volvió a hablar pero regresando a su habitual tono de voz – tardaste mucho en darte cuenta, pero que podía esperar de una pervertida cerda de tan lento aprendizaje.
- ¿Por qué eres tú el director?, ¿Qué haces aquí?, se supone que la directora es Shizu-san
- Se nota que sigues siendo una tonta, vamos usa tu cerebro un poco, piensa cual era la razón por la que ella era Shizu y yo era Mariya, estoy segura que hasta una idiota como tu sabe cómo relacionar las cosas.
Recordar, ni ella recordaba que rayos hacía allí, sus piernas comenzaban a temblar y respiraba apresuradamente y comenzaba a perder la conciencia y su urticaria se estaba haciendo presente, si la situación iba de mal en peor y no favoreció el que, Shizu se acercara a Kanako, mientras ella estaba distraída. – dime Kanako-chan – el comenzó a usar su dulce tono de niña buena – acaso no me extrañaste durante todo este tiempo, porque yo… yo te he extrañado – eso último se lo susurro al oído con su tono normal de manera seductora, lo cual crispo a Kanako y que su urticaria fuera de mal en peor, su corazón latía mucho y la cercanía con Shizu no era favorable – escúchame bien… quiero que te largues ahora mismo de Ame no Kisaki y no vuelvas jamás, porque si te vuelvo a ver, lo que te hice no será comparado a lo que te puedo hacer ahora – las palabras de Shizu fueron como miles de lanzas que atravesaron a Kanako y su mirada, esos ojos de color rojo transmitían el más puro odio y desprecio que ella pudo conocer – o acaso quieres que te viole cerda pervertida - nuevamente un susurro descarado al oído de Kanako junto con un mordisco a su lóbulo, lo único que se oyó en la oficina del director fue un fuerte grito y la caída de algo muy fuerte, asustando al personal y llamando la atención de Miss Teddy Bear, que entro rápidamente a la oficina del director, encontrando a Kanako desmayada y desangrada junto con un preocupado director que buscaba el que volviera a reaccionar.
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En una cama blanca, se encuentra recostada Miyamae Kanako, con una venda en su cabeza y con dos tapones de papel higiénico en su nariz, la mujer en cuestión comenzó a moverse en la cama y abrir lentamente sus parpados para acostumbrarse a la luz que despedía la lámpara de la habitación, comenzó a levantarse lentamente sosteniendo su cabeza y viendo que tenía una venda, después se fijó que en la nariz tenía un poco de papel higiénico y se lo quito, aun se encontraba algo mareada y trato de hacer algo de memoria, pero aún estaban muy borrosos sus recuerdos.
- "dios santo, pero ¿qué fue lo que me paso?, no recuerdo nada"
- "lo que paso fue que te desmayaste cerda pervertida" – Kanako salto en la cama y volteo por todos lados buscando a quien le había a hablado.
- Q… quien… ¿Quién esta ahí?
- No busques por todos lados pervertida, estoy enfrente de ti – Kanako vio al frente pero solo vio una cortina – deberás que eres una inútil – la persona en cuestión retiro la cortina, revelando su verdadera identidad, y sorprendiendo a Kanako que tomo la cobija y se cubrió con ella completamente para hacerse bolita en la cama y no tener que verlo.
- Q… ¿qué haces aquí?, l… lárgate…
- Y, ¿porque debería hacerlo?, tú no eres mi jefe.
- No me importa lárgate, quiero estar sola.
- Así es como le pagas a la persona que te trajo hasta aquí, al director de Ame no Kisaki.
- No me importa que seas el director… solo vete o sino yo…
- Sino tu que – hablo en tono serio – ¿qué harás?, nada porque tú, no eres nadie así que… - pero sus palabras se vieron interrumpidas por un montón de gritos que venían de afuera y por el estrepitoso sonido de la puerta siendo abierta - ¿Qué rayos estás haciendo aquí?
- Vine porque me dijeron que Kana-chan está aquí. – esa voz, Kanako conocía perfectamente esa voz, la cual hizo que se levantara y quitara rápidamente las cobijas de encima. – k… kana-chan?, no lo puedo creer eres tú.
- Ma… mariya-chan – Kanako quedo estupefacta y más por el abrazo que recibió de la hermana menor de su verdugo personal.
- Kana-chan, estoy tan feliz de volver a verte, ha pasado tanto tiempo, acaso Shizu te trato mal o te hizo alguna grosería.
- Pues… - y Kanako recordó lo que Shizu le hizo antes de desmayarse, haciendo que se sonrojara y desviara la mirada – no… no como crees… él no me hizo nada…
- Solo le mordió la oreja – dijo molesto Rindou, que entraba al lado de Matsurika.
- ¡¿QUE HIZO QUE?! – y en ese momento Mariya soltó a Kanako, para ir a tener una plática con su hermano – Shizu, explícame eso de que le mordiste la oreja Kana-chan.
- Y si lo hice que tiene de malo.
- Que no debes estar haciendo eso a la pervertida yuri, además de que eres el director de esta escuela, estúpido.
- Tú cállate maldita infeliz y no te metas en mis asuntos.
- Yo me meto donde se me da la gana y tú no eres nadie para recriminármelo Shizu-sama – dijo fríamente Matsurika – es interesante volver a verla por aquí Kanako-sama.
- Si… es bueno verte de nuevo Matsurika, este podría alguien explicarme que hago de nuevo en la enfermería.
- Lo que paso Kanako-sama, es que este pervertido incurrió al acoso sexual y tu como odias a los hombres no resististe la presión y te desmayaste por los efectos de la urticaria y por el alto nivel de pervertidés al que recurres tu nariz comenzó a sangrar – explico Matsurika, mientras sostenía Mariya de querer golpear a su hermano – bueno me llevo de aquí a Mariya-sama antes de que cometa un crimen, nuevamente le doy la bienvenida Kanako-sama, espero que esta vez use un poco más su cerebro antes de tomar una decisión, con su permiso – y así Matsurika salió, llevándose consigo a una inconsciente Mariya.
- ¡Tch!… esas dos solo vienen a causar problemas – Shizu dirigió su mirada de nuevo a Kanako, que se encontraba hecha piedra y temblando por estar en esa situación y más sola en una habitación con dos hombre – escúchame bien cerda, quiero que te largues ahora mismo de mi escuela, no sé cómo hiciste para que te dieran todas esas cartas de recomendación o que hablaran tan bien en tu currÍculum, ahora que veo quien era de verdad, no permitiré que alguien como tu entre de nuevo y avergüence a la escuela de mi abuela me has entendido.
- No me iré…
- ¿Qué dijiste? – pregunto molesto
- Que no me iré, ya te dije que me quedare y hare mi mejor esfuerzo para no decepcio…
- ¡NO!, quiero que ahora mismo te largues…
- No puedes hacer eso Shizu-sama – hablo Rindou, que tenía una batalla de miradas contra Shizu.
- Ah si… y según tu ¿porque no puedo echarle de aquí?
- Porque tú me mandaste que comprobará la verificabilidad de los documentos que te entrego, lo cuales son 100 % validos.
- Y eso que… no me importa que los documentos sean…
- "…en este expediente que me entrego mi asistente puedo ver que a pesar de que sus trabajos como profesora han sido cortos, ha impartido correctamente su profesión, además de que en el anterior duro tres años completos e hizo un trabajo impecable con sus estudiantes, además de esta carta de recomendación por parte de su profesor de la universidad y el director de la escuela donde trabajo por primera vez, por lo que me doy cuenta de que será un verdadero placer tenerla con nosotros…" – se escuchó la voz de Shizu, lo cual le dejo muy sorprendido – sería interesante que la asamblea escuchara esta grabación y viera estos documentos con el impecable trabajo de Kanako-sama, dígame que es lo que ellos pensaran si tú la despides, si despides a una profesora tan responsable y calificada a pesar de no tener tanto tiempo en la profesión.
- Jajaja… te crees muy listo y dime que si digo que esa grabación es falsa y…
- También tome un video, además de otro en el que estas acosando de manera nada decente a Kanako-sama, en estos momentos tengo copias de cada uno listas para ser enviadas a los responsables de la asamblea, entonces que pensaran del director Shidou – Shizu sonrió y dio unos cuantos aplausos.
- Bien, bien… has jugado tus cartas correctamente, y no tengo nada más que decir, esta vez me ganaste, entonces admitiré a esta cerda como la nueva profesora, pero eso sí quiero que me escuches claramente, porque esta será la última advertencia y no habrá vuelta atrás – Kanako trago duro, viendo a su ex verdugo – acepto que trabajas aquí, pero si tu aceptas, la estancia que pases en Ame no Kisaki no será agradable, lo que paso hace 10 años no se comparara con lo que te pasara ahora, así que si entiendes esto, debes decidir quieres quedarte o prefieres largarte como una vil rata – las palabras de Shizu asustaron mucho a Kanako, era obvio que prefería huir antes de tener que quedarse en ese horrible lugar, pero ya no era la misma persona de hace 10 años, ahora era una adulta hecha, pero no tan derecha, y ella no quería echarse para atrás tan pronto, le demostraría que podía vencerlo en su propio juego aunque le costara su salud mental de nuevo.
- Yo… para mi será un placer trabajar aquí director Shizu – dijo Kanako que lo vio directo a los ojos, el solo se alejó y comenzó a acercarse a la puerta, y antes de salir volteo a ver a la chica peli azul, dirigiéndole una de sus falsas sonrisas y hablando en su tono de niña buena – si a pesar de los años aún puede fingir ser una dulce mujer
- Será un gusto tenerte aquí Kanako-chan, espero que volvamos a divertirnos como siempre – y así salió de la habitación, dejando a una Kanako atemorizada y temblando por la decisión que acababa de tomar.
- ¿Kanako-sama? – la voz del mayordomo la saco de su temor, para entrar en uno peor, levantando lentamente su cabeza para ver que él estaba cerca, pero no tan cerca, manteniendo una prudente distancia entre los dos.
- Si… ¿que suce…sucede… Rindou-san?
- Puedes confiar en mí, no te preocupes, yo me encargare personalmente de Shizu-sama.
- ¿Encargarte de Shizu?, a que te refi…
- Yo te protegeré – dijo tomando la mano de Kanako, lo cual provoco que le diera urticaria y saltara nuevamente, alejándose de Rindou – jajaja… aun sigues con esa fobia, ajajaja… ni aunque pasen 1000 años cambiara, bueno Kanako-sama me retiro, usted debe descansar y reponer su energía, así que duerma y yo volveré a ver como se encuentra – el comenzó a caminar hacia la puerta, la abrió y se despidió de Kanako con un simple movimiento de mano, ahora por fin sola, se dejó caer en la cama viendo el techo.
- ¡DIOS MIO, PERO QUE HE HECHO!, dios si me estas escuchando ayúdame, que necesito un milagro, "querida madre en el cielo, por fin llegue de nuevo a Ame no Kisaki, al principió entre nerviosa y con un poco de miedo, pero encontré a Miss Teddy Bear, lo cual me alegro mucho, y aún más el saber que Shizu-san es el director de Ame no Kisaki, pero la cruda realidad es que era Mariya quien ahora volvió a ser Shizu, dios que hare ahora, esta vez el me pondrá no solo castigos porque me comporte extrañamente, sino porque solo desea hacerme sufrir, esta vez yo sola he firmado mi sentencia de muerte, lo más extraño es que R… ri…rindou-san, dijo que confié en el, que me protegerá, que rayos significa esto, mamá si en verdad existe un dios todo poderoso dile que me eche una mano y se apiade de esta alma que ya sufrió mucho " – Kanako cayo dormida, preocupada de que haría a partir de ahora, como se salvaría de su demonio personal.
- Nee-chan, me sorprendes, esta vez sí escribiste mucho y yo que pensé que eras una… inut…
- Ya cállate, me tarde mucho en escribirlo y eso es todo lo que tienes que decir… no repsetas mi duro trabajo.
- Claro que lo hago, es solo que, ahora fue un tanto interesante, que fue lo que pusiste.
- Como sea ya está y ahora comenzara la verdadera aventura de Kanako.
- Si, ahora si Kanako-chan, vivirá su verdadero reto, claro si es que puede sobrevivir, en fin, queridos lectores, que les pareció este capítulo y sean honestos, las críticas constructivas siempre son bien recibidas.
- Sip, así es, agradecemos los comentarios de : nnovas, May-chi, ashira23, maraleja92, gloria, Phan Villegas, James Birdsong, bebaah, Kenat-sama y laidyx, que por cierto respondiendo a su pregunta de si a Rindou le gusta Kanako o solo por molestar a Mariya, digamos que son las dos cosas aunque más la segunda que la primera.
