CAPITULO 2 CONOCIENDO A BELLA
BELLA POV
Estaba sentada en mi lugar favorito, mi hogar, un hermoso y antiguo roble, tan antiguo como mi propia vida, esa comparación tiene una explicación, soy una ninfa.
Las ninfas somos criaturas mágicas, las únicas que casi no existimos, fui la primera en nacer, después de mi solo hubo doce como yo, al menos tan puras como yo, las hadas, troles, sirenas, de todas las especies tienen una longevidad algo básica medio milenio máximo, al contrario que yo.
Tengo más de 3000 años y llevo más de 500 viviendo en este árbol, no quiere decir que no tenga una verdadera casa donde alojarme sino que prefiero vivir sola para poder tener algo de independencia.
Mi hermano Jasper, monarca de los reinos de las hadas y los Gnomos, me dejo alejarme, tras pelear entre nosotros durante casi un año, del palacio pero sin salir del bosque que es mi hogar.
Solo tengo una amiga, una joven vidente, la cual me pidió, el ser mi aprendiz. La enseño sobre remedios naturales, ritos del bosque y sobre todo como controlar sus visiones.
Soy muy poderosa, no hay magia que me afecte, normalmente, domino muchos rituales, poderes, elementos, soy metamórfica de nacimiento, es decir me puedo transformar en lo que desee de forma casi instantánea e indolora, soy parte de la esencia de la naturaleza, ella me ama y protege mientras que yo la curo y la respeto.
Estaba esperando a Alice Masen, desde hacia media hora, estaba aburrida de no hacer nada, entiéndalo soy un ser puro y virgen, apenas llevaba una camisa que cubría mis senos, tipo corsé, que paraba a 5 centímetros del ombligo y unos shorts provocativos, ambas piezas hechas con muda de serpiente, mostrándome tan natural como soy. Llevaba en mi cinturón una pequeña bolsa con materiales básicos y mi pelo que llegaba hasta las rodillas, estaba recogido en un moño trenzado-
Oí unos extraños sonidos, parecían pasos, lo raro, es que no parecían los gráciles y despreocupados pasos de Alice, sino unos más fuertes y varoniles. Me gire al escuchar un ronco jadeo.
Lo que vi me dejo anonadada y eso es raro en una ninfa conocemos a seres hermosos por naturaleza, pero este era como un dios griegos, con su cabello cobrizo y esas esmeraldas por ojos. Tenía unos pantalones largos marrones de un tono casi negro y una camisa que tenía los dos primeros botones desatados de un verde hierba excitante para mí.
Salte de forma grácil y rápida hacia el suelo, cayendo de pie, mi equilibrio era mejor que el de los gatos, y saltar de casi 3 metros de altura no es nada para mí. Sus ojos estaban abiertos como platos. ¿Tan raro es saltar de esa altura?
- ¿Quién eres tú?- tras el apareció una Alice algo sombría algo malo había pasado, a un ser querido suyo Y COMO QUE ME LLAMO ISABELLA LO VOY A SOLUCIONAS.
Los personajes no son míos sino de Stephenie Meyer, PERO LA HISTORIA SI
