Capítulo 2: ¿Las coincidencias existen?
Edward POV
Estábamos preparando lo último que necesitábamos para trasladarnos a Massachusetts , una vez en el aeropuerto Jasper se dirigió al mesón a hablar con la secretaria para poder abordar, Emmet estaba mirando el tablero de los vuelos mirando las llegadas de los aviones, cuando de repente lo escuché decir que nuestro vuelo venia con 10 minutos de adelanto, Jasper caminó rápidamente hacia nosotros, tomamos las maletas y nos dirigimos a abordar el vuelo, No entendía porque estaba tan ansioso, iba a Boston, habíamos pedido el traslado a la ciudad para poder estar cerca de nuestros padres, Carlisle, mi padre había sido trasladado al hospital de de dicha ciudad como médico en jefe y mamá incondicionalmente siempre estaría con él.
Subimos al avión y Emmet sin si quiera esperar a buscar su asiento comenzó a ligar con la azafata, Jasper lo miraba entre atónito y divertido y yo me reía sin parar. Un rato más tarde Emmet volvió con una sonrisa de oreja a oreja y un papelito con lo que supusimos que era el número de teléfono de la azafata.
Unas horas más tarde estábamos llegando al aeropuerto de Massachusetts y cuando bajamos había una recepción de la universidad de nuestra nueva universidad, la mujer que fue a buscarnos tenía un letrero con nuestro apellido, me dio un poco de vergüenza, pero sin más que hacer avanzamos y Emmet salió con sus comentarios fuera de lugar...
-Es mucho pedir una secretaria joven y con mini falda… ¿tienen que enviar a una bibliotecaria del siglo pasado?
-Emmet, cállate.
-¿Los hermanos Cullen? - Preguntó la mujer de edad avanzada
-Así es, soy Edward – dije estrechándole la mano
-Jasper, y el grandote es nuestro hermano Emmet – El aludido estrechó la mano de la mujer y le sonrió con cara burlona, pero ella no la notó.
Tómanos las maletas, nos dirigimos hacia la van y nos pusimos en marcha hacia el campus, específicamente a la residencial, El viaje fue algo pesado y largo como es obvio, pero no dejó de ser agradable gracias al paisaje.
Cuando llegamos a la residencial de la universidad nos enseñaron nuestra habitación y nos dejaron acomodar nuestras cosas. Era una verdadera casa, habían sillones de cuero negro, una mesita en el centro y en un extremo un televisor de buenas proporciones. A un lado estaba la cocina estilo americana y en un pequeño pasillo 3 habitaciones y el baño.
-¡Wow! Estos cuartos son enormes, y hay tres habitaciones aquí… ¡Yo quiero la de en medio! – Exclamó Emmet cual niño pequeño en su primera casa del árbol.
-A mí me da igual – Dijo Jasper fingiendo desinterés, pero en cuanto Emmet se descuidó, corrió velozmente hasta el cuarto del medio se encerró en él; Emmet lo siguió comenzó a golpear la puerta fuertemente al más puro estilo de Pedro Picapiedra, mientras descargaba una serie de improperios para Jasper, a lo que él contestaba con más insultos y risas… eran un chiste, me quedé bastante tiempo mirándolos y riéndome de ambos, tiempo después Jasper salió de la habitación y se la dejó a Emmet, ya que solo había hecho aquello para jugarle una broma a nuestro inocentón hermano.
-Vamos par de ametralladoras de insultos terminemos de desempacar y ordenar y vamos a dar una vuelta por el campus.
-¡Señor, si señor!
Corearon Emm y Jazz al más puro estilo militar, ante lo cual puse los ojos en blanco y me fui a la habitación de la derecha que había adoptado como mía.
Dos horas y unos cuantos insultos a modo de broma después, habíamos terminado de ordenar nuestras cosas y salimos de la habitación para recorrer el campus y si que era enorme, era mucho más grande que nuestra universidad en California, estábamos impacientes, Jasper cursaba su último año de filosofía y teología, Emmet también estaba en su último año pero de arquitectura y yo, en mi penúltimo año de medicina.
Cuando pasábamos por los estacionamientos vimos BMW rojo, y sobre él tres muchachas que reían entusiasmadas mientras cargaban lo que suponíamos eran sus compras de víveres.
-¡Vaya! –Emmet soltó un silbido impresionado - ¡Dios! Si que está buena la rubia…
-Emmet, ¿No puedes decir nada más caballeroso? – Preguntó Jazz arqueando la ceja.
-Tú eres el que está estudiando filosofía, yo me limito a decir las cosas directamente, sin metáforas ni nada de esas cursilerías.
-Para una chica es más agradable que le digas cosas más agradables que un "está buena" Emmet. - Se defendió Jasper.
-¡Ja! – bufó mi gran hermano… pero yo estaba intrigado mirando a la de cabello castaño largo ¿por qué me parecía familiar? Había algo en su cara que me hacia recordar a alguien, el mismo color de cabello, posiblemente la misma contextura, era muy hermosa… Pero, me sacaron de mi sueño las enormes manos de Emmet que me movía como si estuviese inconsciente.
-¡Hey! ¿Qué ocurre pequeño hermano?- La voz de Emm llegó a mis oidos, pero no presté mayor atención.
-Oh… -Parpadeé unas cuantas veces- no es nada, me quedé pensando… la chica mediana me recuerda mucho a alguien que conocí.
-Hum… - Fue todo lo que Emmet logró decir mientras miraba con cara de confusión a Jasper.
-¿Si quieres les hablamos?- Agregó Jazz
-N…no, no es necesario, probablemente las veamos nuevamente, vamos a seguir recorriendo el campus.
-Como tú quieras.
Después de eso, no pude dejar de pensar en la joven, se parecía tanto a lo que posiblemente pudiese ser ahora… No, era demasiada coincidencia, nada más, ella no podría estar estudiando aquí también, ¿o las coincidencias existen? Porque de hacerlo esta sería la más grande –y hermosa- de ellas.
Seguimos caminando por los jardines y conociendo las instalaciones hasta que llegó la hora de cenar, preparamos… mejor dicho preparé tortilla de queso, mis hermanos no movían un músculo para cocinar, si yo no estuviese ellos se alimentarían de pizza, pan y cerveza y una vez estando lista la cena, nos sentamos a comer, al parecer estaba buena porque Emmet no abrió la boca para nada durante toda la noche, era una buena manera de mantenerlo con la boca cerrada.
Cuando terminamos, Jasper recogió los trastos, los fregó y Emmet los secó. Por mi parte me fui a sentar a uno de los sofás de la sala y encendí la televisión. Estaban dando una película "Frágiles" así que estuvimos entretenidos con el suspenso y unos cuantos gritos de sorpresa de Emmet hasta más o menos las media noche y una vez acabada la película nos fuimos en silencio a nuestras habitaciones, nos dimos las buenas noches y a dormir se ah dicho. Antes de dormirme no pude evitar pensar por gran rato en la muchacha de esa tarde y en lo mucho que me recordaba a mi pequeña amiga de la infancia, no habia cambiado mis sentimientos, o si, lo habían hecho se habian fortalecido, pese a que habia tendo 2 novias durante mi adolescencia, no dejaba de recordala a ella... Estuve asi hasta que al fin me venció el cansancioy no supe del mundo hasta que me desperté al otro día a eso de las 10 Am, para mi primera clase en esa universidad.
