LES TRAIGO EL SEGUNDO CAPITULO DISFRÚTENLO ... LA HISTORIA SERA CONTADA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE MI PERSONAJE SI EN ALGÚN MOMENTO ME CONVIENE QUE NARRE OTRO PERSONAJE PONDRÉ EL NOMBRE DEL PERSONAJE ANTES EN NEGRITA
Capitulo
Mi mente se encontraba en trance intentando buscar alguna lógica a lo que acababa de suceder pero no podía comprender nada todo lo acontecido era absurdo ¿de qué podía Evelyn conocer a personas como estas? ¿Por qué buscaban a mi hermana?
-Lysandro será mejor que le digas a tu contactó que la entrega será en nuestra sede-escuche una voz femenina proveniente del asiento del conductor
-¡no seas pesada Airy ¡- alzo la voz el pelirrojo que se encontraba a mi derecha provocando que me sintiera incomoda al notar que rebuscaba algo en la chaqueta que llevaba puesta-ya conocemos lo poco que te gusta meterte en la boca del lobo- aclaro con un tono burlón sacando un cigarrillo que no tardo en encender infectando el aire del coche con ese olor repugnante que nunca he podido soportar
-deberías ser mas cortes Castiel tengo la sensación de que Airy está enfadada contigo- dijo el muchacho de ojos desiguales
-hoy no la hice nada, si está molesta será por tener que quedarse en el coche como le pediste tú
-cof… cof-no pude evitar toser por el humo del tabaco que no cesaba de inhalar cosa que atrajo la atención del pelirrojo que me observo de reojo con seriedad
-¿Qué pasa angelito?- poco después sentí expulsar una cantidad grande de humo en mi dirección- ¿te molesta algo?-cuestiono con una sonrisa en sus labios llamando la atención de las otras dos personas presente que esperaban mi respuesta, la chica conducía mirándome desde un espejo retrovisor mientras que el otro chico mandaba con su teléfono un mensaje
-el humo-la sonrisa del pelirrojo desapareció a medida que hablaba-no estoy acostumbrada a los cigarrillos-conteste para poco después mirar al suelo del coche
-jaja… creo que has perdido tu magia- dijo la chica de cabello violeta
-apaga el cigarrillo- ordeno desde mi izquierda el chico de cabello plateado con las puntas teñidas de negro
-¿estás de coña?-escuche desde mi derecha
-ya escuchaste a nuestra invitada por favor complace a la señorita y tira el cigarrillo- comento el sujeto de mi izquierda provocando que el pelirrojo hiciera lo que le ordenaron
-¡ntch!- el pelirrojo chasqueo la lengua disgustado
-no sé a quién habrá cabreado esta chica pero me cae bien-expreso la conductora con un tono amigable casi agradable y tranquilizador
-no deberías cogerle cariño, este angelito seguramente sea enviado a un prostíbulo en cuanto la entreguemos
-¡Castiel!-gritaron tanto la conductora como el chico de los ojos disparejos
-¿qué? Las chicas como ella no sirven para otras cosas –dijo con desprecio
Después de esa frase el coche se quedo en silencio los otros dos presentes no debatieron las conclusiones del pelirrojo dándome la sensación de que sentían pena por mí ¿será verdad? ¿Por eso es que buscaban a mi hermana? Las palabras descuidadas del pelirrojo me hicieron darme cuenta de que sería mi vida o eso pensé en todo el camino hacia donde me llevan, en el trayecto me di cuenta que no conocía las calles o los lugares por donde el coche se movía era como si me encontrara en una ciudad distinta, desde pequeña nunca había salido de las cercanías del puerto era algo que tanto mi hermana como yo teníamos prohibido por nuestra seguridad
Yo recordaba las calles de la ciudad donde me había criado dándome cuenta del porque la prohibición de mis padres, esa parte de la ciudad no era ni remotamente parecida de donde estaba acostumbrada a estar podían verse burdeles en cada esquina, gente siendo extorsionada o golpeada en plenas calles, pero lo que más me trastorno fue poder ver con mis propios ojos a los policías caminar por esas calles sin mover un dedo por los ciudadanos en problemas …daría igual que yo gritara que me habían secuestrado ese pensamiento inundo mi mente estaba condenada, el coche se detuvo en el instante que llegue a esa conclusión y en poco tiempo se abrieron ambas puertas de la parte trasera
-¡Vamos angelito!- una mano agarro mi brazo derecho sacándome con brusquedad del coche
-Castiel se mas delicado
-si… si…me adelanto- antes de poder mirar mi entorno para determinar donde me encontraba comencé a subir unas escaleras a duras penas
-No deberías ir tan rápido-escuche la voz femenina desde el coche que detuvo los pasos del pelirrojo y los míos poniéndole por fin cara a la conductora del vehículo que tenia flequillo el cual terminaba por encima de sus ojos de un color azul marinó, de piel clara comparable a un hermosa taza de porcelana –por ahí vienen el dúo lameculos de Vicktor- dijo dese la puerta del conductor señalando la parte trasera del coche ocasionando que todos los presentes miráramos hacia ese lugar por donde dos chicos muy parecidos entre sí de unos 20 años se acercaban, uno de cabello negro con ojos azules vestido con un traje negro , el otro de cabello azul y ojos rosados el cual llevaba un traje mucho más llamativo que su compañero
-prepararos tengo un mal presentimiento-comento el sujeto que se llamaba Lysandro
- odio cuando dices eso- expresó la muchacha de cabello violeta colocando en sus manos un par de puños americanos con dagas a los lados
-espero no estorbes angelito-me dijo el pelirrojo bajando los pocos escalones que aviamos subido, colocándome a su lado poco después sin soltar o aflojar por un instante mi brazo derecho, en poco tiempo se colocaron a mi izquierda la chica de cabello violeta y detrás de mí el joven de cabello plateado con las puntas ennegrecidas
No tardaron mucho en llegar a nuestra posición los dos desconocidos que me observaron examinándome cosa que no pude evitar imitar pues no les conocía de nada y jamás les había visto con Evelyn y eso que conozco a todas sus amistades o eso pienso
-¿Quién es esta?-cuestiono el chico de cabello azul con una expresión de desconcierto en su rostro
-vuestro pedido-comento el pelirrojo arrojándome hacia el pelinegro que me agarro de los hombros al tiempo que chocaba con su torso del cual me aleje poco después quedando de espaldas a mis secuestradores y al cargo del chico de cabello azul que comenzó a examinarme de nuevo
-ella no es Evelyn-al escuchar eso de la boca del joven de ojos azules quede sorprendida, nunca nadie aparte de nuestros padres avía conseguido distinguir a Evelyn de mi
-Esta señorita es idéntica a la de la foto que recibimos de referencia-aclaro el muchacho llamado Lysandro
-en eso tienen razón hermano-dijo el joven de cabello azul sonriéndome con amabilidad tranquilizándome un poco
-¡¿eso qué más da?!- escuche un suspiro poco después-no nos sirve-dijo a su compañero el pelinegro de ojos azules
-en ese caso-diciendo esto el chico de ojos rosados saco de su chaqueta un objeto plateado con filo que coloco con rapidez en mi garganta
Ese final sería perfecto para mí pensé derramando un par de lagrimas por ocasionar la muerte de ese anciano y lo estúpida que fui al pensar que podría sustituir a Evelyn para que estuviera a salvo
- ¿Qué crees que haces? – escuche decir al pelinegro bastante molesto sin poder saber a quién se refería pues me encontraba mirando a su acompañante de ojos rosados que miraba hacia mi espalda con una expresión seria ¿Qué estaba pasando?
Esos segundos que trascurrieron hasta que escuche al responsable de que mi vida fuera salvada fueron eternos, aterradores, confusos; en ese momento no quería morir pero más adelante me daría cuenta que sería mejor que hubieran rajado mi cuello ese maldito día
