Nota: Coloqué la traducción de la canción "Wherever you are", si quieren escúchenla en hermosa, bueno sin más que decir el capítulo
CAPITULO 3: LOS CHOCOLATES
Pasamos a mi casa para cambiar nuestro uniforme y dejar aquellas pesadas además de molestas mochilas. Después salimos en su carro para ir directamente al centro comercial y comprar todo lo necesario para el viaje, aunque como era Sharon, lo más seguro es que iba a ser una muy larga tarde corriendo y comprando, ya que para mí mala suerte Sharon tenía una pequeña adicción… Las compras.
-Oye Alice referente a lo que pasó hoy con Glen, a lo mejor fue por los nervios del viaje-murmuró mientras le daba un sorbo a su botella de agua.
-Debe ser eso-sonreí.
-Bueno… ¿qué compramos primero?-preguntó mientras sus ojos se cubrían con un brillo algo aterrador.
- Mmmm creo que lo mejor sería comprar algo de comida-espeté.
Estuvimos caminando un rato hasta que Sharon se detuvo para después exclamar
-Oye Alice me permites un momento es que… tengo que hacer una llamada pero no hay buena recepción, espérame aquí por favor
-De acuerdo Sharon pero es que yo si tengo-le dije algo sorprendida por su actitud, decidí voltearme para preguntarle a donde había ido; sin embargo al voltear no vi rastro de ella.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-Sharon.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-
Odio mentirle a Alice, además de que lo hago fatal pero odio verla en ese estado tan opuesto a como ella siempre está. Corrí cuando la vi distraída hacia un pequeño puesto de golosinas variadas ya que ahí vendían los chocolates favoritos de mi hermanita.
-Espero que estos chocolates animen a Alice-sonreí
Al formarme pude escuchar unas voces que parecían estar hablando de mí
-Ya viste quien está detrás de nosotros-preguntó.
-Sí-en ese momento siento unos ligeros golpes en mi hombro- Hola Sharon
-Hola Gilbert, Oz ¿qué están haciendo aquí?-pregunté sorprendida
- Hey ¿apoco no te habías dado cuenta de que estábamos aquí?
-No-sonreí algo avergonzada por mi falta de atención- Cállense… Es que tengo varias cosas en la cabeza, ya saben el viaje es este lunes-reconocí.
-Sí, aunque no entiendo porque las mujeres se estresan por un viaje
-Pues hay que llevar muchas cosas para aprovechar al 100% estos viajes.
-Nunca entenderé el cerebro femenino
-Por fin algo en lo que ambos estamos de acuerdo Oz-sonreí con malicia
Oz intentó pensar en alguna manera para devolverme el golpe, más no le alcanzó el tiempo porque Gilbert interrumpió nuestra pequeña pelea.
-Oye Sharon ¿Alice no vino?-preguntó con una voz algo triste al ver que faltaba Alice- Me hubiera gustado que no hubieran tronado, solo él pudo romper aquella coraza-pensé.
-Waaaa-grité al recordar el motivo de mi huida- Sí, ella está, bueno digamos que escapé de ella. Me va a matar-reconocí mientras hacía un puchero algo dramático.- Pero le quería comprar sus chocolates favoritos.
-¿Qué le pasó? No me digas que hoy es un día especial para ella-preguntó algo sonrojado y preocupado, lo que causó una ligera risa de mi parte
- No, su cumple es hasta la próxima semana-le recordé
-Jajaja-rió Oz, sin molestarse en disimularlo.
-No le pasa nada, solo quería cómprale unos chocolates pero ya se me hizo tarde-sonreí.
-A bueno…Ten dale estos, en fin son los que le querías comprar-murmuró algo apenado.
-No sabía que a él también le gustaban-pensé- Gracias Gil, luego te compraré unos, oigan por cierto hablando de Alice… Hay que hacer algo especial para ella en su cumple, ya que vamos a estar fuera de la ciudad ¿les gustaría?
-Glen no le va a organizar algo espetó Gilbert celoso y demasiado molesto.
-No lo saben-murmuré esperando que ninguno me escuchara, aunque no tuve tanta suerte.
-¿Qué?-me preguntó Oz, igual en un susurro aprovechando que Gilbert se distraía al escuchar una melodía.
-Glen no va a ir al viaje-le revelé
-Eso lo decide todo, cuenta con nosotros -me guiñó el ojo mientras le hacía un ligero gesto a Gilbert, el cual no había escuchado nuestra plática y se nos quedó viendo con cara de locos.
-Bueno chicos me retiro, no quiero que Alice me asesine-sonreí
-Adiós Sharon-
-Nos vemos-gritó Oz
Salí corriendo con todas mis fuerzas, pero había olvidado en que parte del enorme centro comercial la había dejado por la idea que se me había ocurrido con ayuda Oz, me sonrojé por mi torpeza, aunque por suerte pude recordarlo. Sin perder más tiempo, guardé la caja en mi bolsa y me dirigí hacia mi pequeña amiga.
-Solo espero que no me quiera matar-suspiré
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-Alice.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-
-Sharon ya se tardó demasiado por una tonta llamada, ella sabe perfectamente que odio que me dejen sola. En fin-suspiré
Todo parecía demasiado calmado en la hermosa Plaza, a pesar de ser viernes, me asomé en la zona de comida para ver si encontraba a Sharon, sin suerte, vi varias caras familiares pero a ninguna pelinaranja.
Empecé a levantarme de mi asiento para dirigirme por algo de carne. Cuando escuché una vieja canción que me había dedicado Gilbert, sin poder evitarlo cerré mis ojos y comencé a cantarla en mi mente.
Te lo estoy diciendo,
suavemente lo susurro
Esta noche, esta noche
Tú eres mi ángel.
Te amo tanto.
Ambos nos hemos vuelto uno
Esta noche, esta noche
Solamente diré que
Donde quiera que estés
siempre te haré sonreír
Donde quiera que estés
siempre estaré a tu lado
Y sin importar que digas
al pensar en ti, surgen estos sentimientos
Te prometo un "por siempre", ahora.
Mi mente empezó a viajar en mis recuerdos, pero por alguna razón en mi pecho se formaban demasiadas emociones para poder entenderlas, aunque en su mayoría eran de anhelo, esperanza, ternura, tristeza, enojo y sobre todo miedo por no haber hecho lo correcto hace algún tiempo, me sentía como si huyera de algo, y eso era algo que siempre había odiado.
-Vamos Alice, solo estás así por los nervios del viaje, no estar con tu madre y la melancolía por escuchar aquella canción. Son demasiados sentimientos para un solo instante-levanté mi rostro salí de mis pensamientos para escuchar mi parte favorita de la canción, que por suerte éstas eran las últimas estrofas de la canción.
El día que nos conocimos
es uno de los recuerdos que más atesoro con cariño
Y el día de hoy,
será nuestro segundo recuerdo más preciado.
Para poder amar sinceramente a una persona
y para poder volverme una persona dulce y sincera
Mantendré por siempre el amor
que existe en el fondo de mi corazón.
Donde quiera que estés
siempre te haré sonreír
Donde quiera que estés
siempre estaré a tu lado
Y sin importar que digas
al pensar en ti, surgen estos sentimientos
Te prometo un "por siempre ", ahora
Sin poder evitarlo, corrí al baño para refrescarme la cara y evitar llorar, que era lo que normalmente hacía cuando no sabía que hacer referente a mis sentimientos. Nunca volvería a ser lastimada por alguien, no como hace algunos años. Yo jamás volvería a llorar por un chico, es más preferiría dejar de comer toda la carne del mundo que sufrir por mis malditas hormonas.
Cuando estuve más calmada salí del baño, mis ojos cambiaron de estar llenos de melancolía por unos más relajados.
-Eso es-sonreí- B-Rabbit no llora por algo como eso.
Volví a mi asiento con la esperanza de que mi amiga hubiera terminado esa estúpida llamada. Por suerte había sido así.
-¿Alice dónde estás?-empezó a exclamar
Por venganza decidí espantarla.
-Aquí-grité antes de picarla en sus costados
-Waaaa-gritó provocando que soltara una buena carcajada- Eso no fue lindo de tu parte-me regañó haciendo un puchero
-Debiste ver tu cara-dije entre risas
-Cállate-me sonrió fingiendo un ligero enfado.
-Ya, está bien…-murmuré antes de calmarme-¿Por qué tardaste tanto?-la cuestioné cuando dejé de reír.
-Bueno…yo
