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¡Hola a todos! Antes que nada, muchas gracias por sus reviews! ¡Me ponen muy contenta! Tengo en cuenta todas las opiniones y sugerencias que escriben.

haide, también me encantaría conocer Venecia! Es un lugar hermoso. El encuentro entre Goku y Chichi sucederá antes de lo que imaginas ;). Hannah-asdfghkl me alegro mucho que te guste el fic! Sé que el otro tiene muchos seguidores y voy a continuarlo, no se preocupen. No quiero volver a dejarlos colgados. MIKASHIMOTA Z, foxqueen, Alice, muchas gracias por sus reviews! espero que les guste este nuevo capítulo tanto o más que el anterior! Mysterious Anon es genial que te guste este tipo de AU! Cuando la idea de este fic me vino a la cabeza supe que tenía que ponerme a escribir. Espero que te gusten los próximos capítulos también! Akane Kou tuve en cuenta tu sugerencia de hacer los capítulos más largos y creo que pude lograrlo con este, al menos un poco. Intentaré que los próximos también lo sean, incluso más. Espero volver a tomar pronto el ritmo de la escritura pues como dijiste, me ha pasado factura al pasar tanto tiempo.

El motivo por que cual me demoré un poco en actualizar fue porque tuve que asegurarme que el orden de los sucesos no resultasen confusos y que todo concuerde, tanto en este como en los próximos capítulos. Al leer comprenderán por qué.

En fin, no los retengo más ¡Espero que disfruten del capítulo! ¡Gracias por leer!


De vacaciones en Venecia

Capítulo 2: Turno nocturno

El ventilador del techo giraba haciendo un sonido mudo. La brisa que producía atravesaba la piel de los dos hombres que permanecían encerrados en la oficina. Podían verse las cenizas levemente encendidas y el cigarrillo apagado, aún desprendiendo humo, sobre el cenicero de vidrio.

Detrás del escritorio, un hombre alto, de gran musculatura y cabellos negros alborotados, se encontraba cómodamente recostado en su silla, con los brazos cruzados detrás de su cabeza y los pies sobre su escritorio.

Frente a él, otro hombre estaba sentado en una silla jugando cartas. Era de muy baja estatura pero también pronunciada musculatura. Ocultaba su calvicie con el gorro que formaba parte de su uniforme de policía.

—Oye Goku, ¿Recuerdas a la hermosa mesera que vimos en aquel restaurante? —preguntó el policía sin dejar de mirar su juego de cartas.

—¿Te refieres a aquella mujer rubia que casi mata a un cliente por no haberle dejado propina? —respondió el detective posando su vista en su viejo amigo.

—Si, exactamente ella… ¿Crees que si la invito a salir también corra la misma suerte que aquel tipo?

—Pues no lo sé, Krilin… pero no me gustaría terminar en el agua inconsciente. Debió dolerle mucho cuando se dio la cabeza con la góndola. Pobre sujeto...

—Si ¿Verdad? —rió el calvito, contagiando también a su amigo.

Ambos hombres rieron a carcajadas recordando aquel hecho anteriormente vivido, horas atrás. En ese mismo instante, la puerta se abrió de golpe dejando ver a un anciano calvo, que llevaba un traje marrón y lentes negros.

—¡Jefe! —gritaron ambos al unísono.

Goku se cayó al suelo y Krilin dio un salto hacia atrás poniéndose pálido, mientras las cartas volaban a su alrededor.

—¡Con que aquí estás, Krilin! ¿Qué estás haciendo aquí? ¡Ya deja de perder el tiempo y vuelve a tu trabajo, que hay de sobra! —ordenó el anciano.

—¡S-Sí Señor! —respondió nervioso el calvito con gorra dejando rápidamente el lugar.

—¡Siempre lo mismo! ¡Hum!

—Aww… eso me dolió… —decía el detective sobándose la cabeza.

—Goku ¿Aún sigues aquí? —preguntó el anciano notando al detective en el suelo. —¿Planeas quedarte hasta que anochezca? Creí que te habías ido hace horas…

—Je, je es que me quedé revisando unos papeles y bueno, luego llegó Krilin y aprovechamos para hablar —explicó poniéndose de pie.

—Con que Krilin ¿Eh? Ese muchacho siempre trata de evadir su trabajo. Anhela convertirse en detective pero a este paso nunca dejará de ser tan sólo un aprendiz —dijo acercándose a la ventana para apreciar la vista, aunque más bien parecía estar meditando—. Ciertamente no lo culpo. Sé que en temporada alta hay mucho trabajo, demasiado para mi gusto debo decir. Pero aún así, debemos atender nuestras responsabilidades.

—No me gustaría estar en su lugar… —comentó divertido el detective.

Los lentes del anciano brillaron repentinamente.

—Que curioso que lo menciones, Goku. Justamente venía a preguntarte cómo va el caso del acosador ¿Has hecho algún progreso?

—Eh… bueno… je, je verá… no le he dedicado mucho tiempo a ese caso realmente… —dijo nervioso.

—¿Y a qué caso le has dedicado tu tiempo? —preguntó mirándolo con desconfianza.

—Pues… —el detective dudó, pero finalmente tomó coraje—, he estado revisando los archivos y

noté algo raro con la investigación del forense… —Roshi suspiró, ya se lo había visto venir—, y creo que habría qu-

—¡Goku! —lo interrumpió—¿¡Robaste de nuevo los archivos del caso 1023!?

—¡Pensaba devolverlos, Señor! —se defendió.

—¿¡Cuántas veces tengo que decírtelo muchacho tonto!? ¡Un día de estos te pescarán en el acto y ni siquiera yo podré salvarte! ¡Haces todo lo contrario a lo que uno te dice!

El detective bajó la vista arrepentido. El anciano notó su mirada triste y no pudo evitar sentir remordimiento.

—Escucha Goku… —dijo con calma—…sé que quieres encontrar al asesino de Gohan, pero debes entender que el caso ya está cerrado. No podemos hacer nada... Lo mejor es dejar que tu abuelo descanse en paz.

El detective más joven frunció el ceño y apretó sus puños con fuerza, pero ninguna palabra salió de su boca. Roshi lo observó atentamente. De manera amistosa le dio dos palmadas en su brazo para animarlo.

—Estoy seguro que Gohan está orgulloso de ti.

El peli-negro mantenía su vista fija en el suelo. Luego cerró sus ojos por un momento antes de volver a mirar al hombre que le había enseñado todo sobre su vocación.

—Pero yo no —finalmente dijo.

El sonido de la puerta los interrumpió. Esta se abrió lentamente revelando la figura de Krilin.

—Disculpe Jefe… pero Ten- es decir, el teniente Ten Shin Han lo necesita…

—¿Ten Shin Han? Me pregunto qué querrá ahora… —comentó poniendo una mano en su barbilla.

—Creo que es sobre el caso del asesino Tao Pai Pai. Parece que encontraron nueva evidencia de su último crimen.

—¿Nueva evidencia? Será mejor que vaya enseguida —dijo dirigiéndose hacia la puerta—. Goku… aquel que está pendiente del pasado termina no teniendo futuro. Ya deja de abrir viejas heridas… no le des más vueltas al asunto. —antes de salir se detuvo—¡Ah! Y Krilin…

—¿Si Señor? —preguntó sorprendido el policía que ya se había adentrado de nuevo en la oficina.

—¡No te hagas el idiota y sigue trabajando! ¡Mañana por la mañana quiero ver tu informe sobre mi escritorio! —le ordenó.

—¡Si Señor! —respondió bien erguido, el calvito. Cuando su jefe cerró la puerta, dejó escapar un largo suspiro—. Bien… ¿En qué estábamos?

—Krilin… si Roshi te ve de nuevo aquí se enojará mucho.

—No te preocupes. Ten Shin Han me dijo que el asunto que tenía que hablar con el jefe era muy importante y lo mantendría ocupado por bastante tiempo. Además, mi primer turno termina dentro de una hora. Para cuando Roshi regrese, yo ya no estaré aquí.

—Je, je si que te las ingenias amigo —comentó agarrando su abrigo del respaldo de la silla.

—Lo sé, soy muy bueno en ello —dijo orgulloso—. Por cierto Goku… tu… no estás ocupado esta noche… ¿Verdad?

—¿Uh? ¿Ocupado? Pues… no he tenido nueva información sobre ningún caso que esté siguiendo… así que… no, no tengo nada que hacer… pensaba ir a descansar ¿Por qué lo preguntas? —dijo mientras se ponía su abrigo.

—Pues verás… no me lo vas a creer, ¿Recuerdas al cliente que fue arrojado al agua por la hermosa mesera? ¡Resulta que vino a presentar una denuncia contra ese restaurante justamente por aquel incidente! ¡Si salgo para cuando comience mi segundo turno, llegaré para interrogarla antes de que se vaya a su casa! ¡Es la excusa perfecta para poder hablar con ella!

—Pero Krilin, a partir de media noche tú eres el único a cargo de las declaraciones y las denuncias. Si te vas no quedará nadie que las tome.

—Es por eso, Goku, que tú harás el trabajo por mí. —dijo tranquilamente.

—¿¡Qué!? ¡Espera un segundo Krilin! ¡Yo no tengo nada en contra de que te veas con la ragazza del restaurante, pero por nada del mundo volveré a suplantarte! ¡Además esa no es mi área! —dijo el detective sin gustarle para nada la idea.

El policía frunció el ceño y se cruzó de brazos.

—¡Lo lamento por ti, mi querido Holmes, pero lo harás! ¿O acaso olvidaste el favor que te hice el día de la revisión física?

Al oír eso, el hombre más alto palideció.

—Pero esta bien… supongo que puedo recordarle al jefe Roshi que uno de los detectives no asistió a la revisión ese día… es más, también puedo decirle qué es lo que fue a hacer en realidad…

—¡No, Krilin! ¡Por favor, te lo ruego! ¡No lo hagas! —suplicó acercándose a su amigo.

—¡Bien, entonces me suplantarás!

—¡Oh, vamos Krilin, no me hagas esto! ¡La última vez estuve como dos horas tomándole la declaración a un tartamudo! ¡No pienso volver a hacerlo! ¡Además odio ese trabajo!

—¿Más que a las inyecciones y al castigo que te impondrá el jefe cuando le diga que estuviste hurgando en los archivos, pero esta vez de su oficina?

Goku tragó con dificultad el nudo que tenía en su garganta y luego bajó su vista en señal de derrota. Ante ese acto el policía sonrió ¡Tenía la victoria asegurada!

—Está bien… tú ganas… —dijo para nada contento—¡Pero será la última vez que lo haga!

—No te preocupes, a esa hora ya no viene casi nadie. —dijo felizmente recogiendo las cartas.

El detective suspiró. Esa iba a ser una larga noche...


Unas seis horas después...

Procedió metódicamente. Con calma, como siempre lo hacía. Terminó de verter el líquido, y se incorporó quitándose los guantes. Retrocedió dos pasos para contemplar su obra. Magnífica. Observó su reloj, casi media noche. Todo iba según lo planeado, como siempre, impecable y sin errores. Cuando se dispuso a guardar los elementos en la bolsa sintió la vibración de su celular. Inconscientemente dejó escapar un gruñido. No era momento para que lo molestasen.

«En 10 minutos, ya sabes dónde.» leyó en el mensaje.

Se enfureció. ¡Nadie debía interrumpir aquel momento! ¡Su momento!. Se encargaría de ajustar cuentas más tarde, pero ahora y muy a su pesar, debía apresurarse. Rápidamente se colocó un nuevo par de guantes y comenzó a guardar los elementos restantes. ¡Odiaba tener que proceder de aquella forma! ¡La improvisación era un acto mundano! Se sentía sucio... ¡Su magnífica obra estaba manchada! Su pulso y su respiración se aceleraron ante ese pensamiento. Notó la luz de una ventana por sobre su cabeza ¡Eso no debía suceder!. Sin perder tiempo, tomó la bolsa y se adentró hasta el fondo del callejón. Comenzó a trepar hacia un techo. Era la mejor ruta de escape en caso de que llegase la policía... de esa forma no podrían seguirlo tan fácilmente.

Con agilidad y destreza atravesó gran parte de la ciudad. A lo lejos, pudo oír las sirenas de las patrullas. Era momento de descender hasta el suelo. A continuación, se deshizo de la evidencia tal como había planificado. Todo limpio. Ahora, sólo restaba dirigirse a la zona señalada.

—¿Si? Pues espero que los soluciones pronto "señorita ocupada", porque Venecia es hermosa y todo, pero yo me aburro estando sola…

La vió moverse en cámara lenta. Su cabello caía como una cascada negra y profunda mientras se mecía sobre su espalda. Su seductora piel de color marfil, tan suave y frágil como la porcelana, le pedía fervientemente que la desnudara. Aquellos ardientes y tentadores labios reclamaban los suyos con desesperación. Todo... ¡Todo en su lujurioso cuerpo lo llamaba a gritos! ¡Podía sentirlo!

Comenzó a seguirla. Ella no lo notó puesto que se encontraba en un punto que lo mantenía imperceptible a sus sentidos. La observó dar cada paso, imaginando todas las cosas que podría hacerle a aquel perfecto cuerpo. Una sonrisa siniestra se dibujó en su rostro. Si... podría convertirla en una obra magnífica...

De repente, descubrió que había terminado con su conversación telefónica. Debía irse, un asunto más urgente lo reclamaba. Pero no la dejaría ir, la encontraría como sea. Con gran velocidad, corrió hasta ella y fácilmente le arrebató su bolso de mano. Eso sería un comienzo. Continuó a toda prisa y dobló en una esquina sin detenerse.

—¡Maldito desgraciado! ¡Vuelve aquí! ¡No huyas! —La oyó gritar a la distancia.

Sonrió de nuevo. Si... definitivamente la convertiría en su obra maestra.


A media noche...

Ingresó a la comisaría y se dirigió hacia la oficina de Krilin, dispuesto a cumplir con el trabajo que debería realizar su amigo. Saludó a algunos colegas en el camino.

Una vez allí, se sorprendió de encontrar el lugar casi desierto, pero no le dio importancia. Supuso que estaba de suerte.

«Aún hay tiempo para ordenar comida, ¡Aprovecharé que no hay nadie!» sonrió observando su reloj. Se acercó al teléfono y a continuación marcó un número que tenía muy bien memorizado.

—Restaurante Chino —habló una mujer al otro lado de la línea.

Al detective le fascinaba la comida oriental. Estaba acostumbrado. Su abuelo se la preparaba siempre de niño y era casi una tradición. Pero desde que había muerto, no tuvo más opción que ir a este tipo de restaurantes para poder degustarla. No es que se mostrara reacio a la comida italiana, todos los días la comía ¡Y le encantaba! Bueno, hasta ahora no había comida que le desagradase… pero siempre que tenía una oportunidad, se daba ese gusto.

—Buenas noches. Me gustaría ordenar comida a la comisaría principal —dijo alegre.

—Bien, ¿Tiene número de cliente o es la primera vez que ordena en este lugar? —preguntó la mujer oriental.

—Si, mi número de cliente es 0924.

—0924… aquí está, Son Goku... ¡Son Goku! —dijo sorprendida—¿U-Usted es S-Son Goku? —preguntó asustada al reconocer el nombre del único cliente que lograba agotar a sus cocineros.

—Si —contestó con calma.

—Oh… ¿V-Va a ordenar lo de siempre, señor?

—Si.

—B-Bien… la comida estará allí en cuarenta minutos —informó la mujer.

—De acuerdo ¿Vendrá Mai? —preguntó.

—No señor, hoy no está de turno. Otra chica le llevará el pedido.

—Oh, bien… addio. —saludó antes de colgar.

El detective se encontraba solo en aquella parte de la comisaría, a excepción de un policía que en ese momento se mantenía ocupado con varios informes. No había trabajo que realizar. Para su suerte, todo estaba tranquilo. Demasiado, quizás.

«Vaya, esto si que es aburrido... Krilin tenía razón, a estas horas no viene nadie.» pensó mientras se recostaba sobre la silla y apoyaba sus negros zapatos sobre el escritorio de su amigo.

Posó su vista en un portarretratos que se encontraba allí. En la fotografía pudo verse a sí mismo junto a Krilin, pero más jóvenes. Sonrió ante el recuerdo. Por aquel entonces eran tan sólo unos iniciados en el departamento. Ambos soñaban con convertirse en detectives. Él lo logró primero, pero los motivos que lo empujaron a progresar tan rápido no eran precisamente felices. Su sonrisa se borró. Recordó aquella noche en que todo cambió para él. Nunca lo olvidaría...

Sacudió su cabeza. No era momento de pensar en ello. Su jefe tenía razón, era lo mejor. No había mucho que pudiera hacer, después de todo. El caso llevaba cerrado varios años ya y parecía que continuaría así a pesar de sus intentos.

Dejó escapar un largo suspiro. Tenía hambre y el gruñido de su estómago se lo recordaba constantemente. Reemplazó sus pensamientos anteriores por unos que incluyesen comida. Ya se le hacía agua la boca con sólo imaginar la diversa y abundante cantidad de platillos frente a él. Con la tranquilidad del lugar y con aquellas deliciosas imágenes en su mente, no pasó mucho tiempo hasta que se quedó completamente dormido y con una sonrisa dibujada en sus labios.


Media hora después…

Pac Pac Pac (retumbó el seco sonido del vidrio al ser golpeado)

Goku se despertó sobresaltado.

—¿Eh? ¿Qué… Qué pasó? —preguntó desorientado y somnoliento.

—¡Detective Son!

El detective posó su vista en la puerta de la oficina. A través del vidrio de la misma, pudo ver al otro policía llamándolo mientras sostenía el tubo del teléfono pegado a su oreja.

—Parece que hay alguien en la puerta —dijo señalando la entrada principal— ¿Podría echarle un vistazo? Yo estoy ocupado con una llamada.

Goku se refregó un ojo mientras el policía se retiraba. Observó su reloj. «00:27 a.m.»

Dio un largo bostezo y estiró sus brazos mientras se dirigía hacia la puerta principal. Podía oír el golpeteo insistente.

—Si, espere un momento… —dijo a unos pasos de distancia.

Al abrir la puerta se encontró con una hermosa mujer morena y de piel pálida. Por algún motivo se frotaba suavemente el brazo. Cuando ella lo vio, repentinamente detuvo aquel movimiento. La observó detenidamente hasta que el aroma captó su atención.

—¡Oh! ¡Ya llegó la comida! —dijo sonriendo abiertamente a la muchacha.

Continuará.


Significados en español

Ragazza: mujer joven

Addio: Adiós