Sus comentarios son mejor que ir a la playa. Esta vez me demoré menos, aqui tienen el tercer capítulo.
Edward Bennet estaba en una de esas fiestas que, por insistencia de sus amigos, últimamente frecuentaba. Llevaba rato sin hacer nada más que ver a su alrededor. Había ido acompañado de Will Lucas, amigo de la infancia e hijo de sus vecinos, y John Miller. Hacía media hora que Will se había puesto de pie y había ido a coquetear con una muchacha. John, por el otro lado seguía a su lado aunque, con los brazos apoyados en la mesa y la cabeza echada sobre ellos, se había quedado dormido después de varios tarros de cerveza. Entonces su mirada cayó en un chico pelirrojo que parecía tan perdido como incómodo en el lugar.
"¡Eh, Bingley! Siéntate un momento" exclamó Edward Bennet un tanto pasado de copas, señalando una silla vacía junto a él.
Charles Bingley se sentó aliviado de encontrar a alguien con quien conversar mientras acababa la fiesta a la que prácticamente lo habían obligado a ir
"¿Qué tal, Bingley?"
"No me quejo, Bennet" respondió él encogiéndose de hombros.
Todos en la universidad habían oído del más reciente fracaso amoroso de Charles Bingley: una actriz le había roto el corazón; al parecer un marqués del sur fue más veloz, y sin tantas flores y cartas apasionadas, aunque sí con más joyas y vestidos, se había ganado el corazón y la virtud de la deliciosa Massie Smith.
"¿Quieres un trago? Yo invito" Bingley dijo que sí y Edward llamó al mesero.
Momentos después un el mesero, que cojeaba un tanto, volvía con un vaso con brandy de la mejor calidad. Charles le dio un trago e hizo una mueca que evidenciaba lo que todos en Cambridge sabían: "ese chico, Bingley, no bebe licor fuerte".
Edward reflexionaba en estas cosas, mientras tenía la mirada fija en el pelirrojo junto a él.
"¿Sucede algo?" preguntó Bingley dejando el vaso en la mesa; Edward Bennet tenía fama de poseer una mirada penetrante a la que no se le escapaba nada.
"¿Por qué no somos amigos, Bingley?"
El pelirrojo lo miró confundido "Pensé que éramos amigos"
Edward sonrió "Me alaga el que me consideres tu amigo solo porque te saludo en la calle"
Bingley se ruborizó "Sabes que no soy muy exigente"
"Eso explica todos tus enamoramientos" pensó Edward pero no se atrevió a decirlo en voz alta. "Bueno" dijo esta vez para ambos "me honraría considerarte mi amigo. Tan solo mira: se suponía que venía con Lucas y Miller y ambos me abandonaron"
Bingley miró a John Miller quien seguía durmiendo e incluso roncaba. "¿Dónde está Will Lucas?"
"Se fue con una chica" contestó Edward tomando otro trago de su whiskey "Me pregunto qué dirían Sir William y Lady Lucas si se enteraran" murmuró para sí mientras dejaba el vaso vacío en la mesa.
"Me haría bien tener un amigo como tú" siguió diciendo Bennet, después de un silencio "empiezo a tener la mala costumbre de tomar más de lo que era normal… eso no le gustaría a mis hermanas. Casi puedo ver la desaprobación en los ojos de todas"
"¿Dijiste algo?" preguntó Bingley, pues el ruido del lugar no le había permitido oír gran parte de lo que había dicho Bennet.
Edward negó con la cabeza y pareció recomponerse de su súbita melancolía. "Oye, Pommeroy está organizando una cacería en la finca de su tío… ese viejo sordo y sinvergüenza. ¿Te ha invitado?"
"No…"
"¡Que lo cuelguen! ¡Pommeroy!" gritó al caballero en cuestión que estaba a unos metros de ellos, muy entretenido con una muchacha de sonrisas complacientes.
Hank Pommeroy se acercó a la mesa donde Bennet y Bingley estaban sentados, sin soltar la fina cintura de la muchacha que tanto le agradaba.
"¿Qué pasa, Bennet?" preguntó este obviamente molesto pues había estado a punto de convencer a la muchacha de ir a un lugar más privado.
"¿Por qué diablos no has invitado a Bingley a tu odiosa cacería? ¿Qué no sabes que es mi amigo íntimo?" Era notorio que el alcohol había alterado a Edward, por lo tanto Pommeroy disculpó a su amigo.
"El señor Bingley está más que invitado" dijo afirmando su agarre en la cintura de la muchacha, y mirando fijamente a Edward con una sonrisa arrogante en la cara. Luego dirigió su mirada al joven pelirrojo que parecía incómodo por la situación "Le pido disculpas, señor Bingley, por no haberlo invitado antes, espero que nos honre con su presencia"
"Será un placer" murmuró éste antes de tomar un trago de su brandy para ocultar su nerviosismo.
Hank Pommeroy se marchó y se dirigió, sin más demora, a concluir lo que tanto deseaba consumar. Bennet y Bingley quedaron en un momento de silencio.
"Creo que ya me voy" habló Bingley cuando su vaso de brandy estaba a la mitad.
"¿Vienes en coche?"
"No… digo, sí… Pete Musgrave pasó por mí, pero hace rato que no lo encuentro, precisamente, cuando me invitaste a sentarme contigo, estaba por recorrer el lugar por cuarta vez en su búsqueda, pero creo que habría sido tan infructífera como las primeras tres ocasiones"
"Bueno, no se diga más" dijo Edward poniéndose de pie y trastabillando un poco "Yo te llevo"
"¿Estás seguro?"
"Bastante seguro"
Bingley no pudo evitar sentirse aliviado al no tener que andar solo por las calles a esas horas.
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Mary se encontraba en un rincón de la biblioteca de su padre. Sus ojos leían con detenimiento la hoja de papel que tenía frente a sí; era una carta que había salido de Cambridge dos días atrás.
Llegó a la última línea, esa que siempre se despedía de ella con tanto afecto. Se puso de pie y limpió su falda, y salió de la biblioteca; lo mejor sería que ella no estuviera ahí para cuando su padre volviera de atender sus negocios.
"¿Qué tienes ahí, Mary?" preguntó Jane, quien, a pesar de que se encontraba bordando, había notado la carta en la mano de su hermana.
"Edward me escribió" mostró orgullosa la carta de su hermano.
Kitty, quien venía entrando a la habitación, tomo la carta de un manotazo, Mary estaba a punto de reclamarle, cuando la suave voz de Jane la detuvo.
"Siéntate junto a mí, Mary" pidió la mayor. La chica hizo caso y se sentó a los pies de su hermana a la vez que acomodaba los hilos dispersos en la canasta de Jane. "¿Qué dice el querido Edward?" preguntó Jane, como si no fuera consciente de que acababa de evitar una treta entre las dos menores.
"¡Irá a una cacería!" exclamo Kitty dando un brinquito de emoción, y con los ojos aun leyendo el resto de la carta.
"¡Kitty!" le reprendió Lizzy, mirándola severamente a la vez que atravesaba el cuarto y se dirigía a la ventana. La menor de todas, se ruborizó apenada y se disculpó. "Continúa, Mary" pidió Lizzy sentándose en el marco de la ventana.
Mary dirigió una última mirada molesta a Kitty y continuó "Edward irá a una cacería a Royston*..., uno de sus amigos la organiza… Dice que tratará de venir a vernos…"
La alegría de las hermanas mayores fue inmediata, (naturalmente Kitty no participó de ese sentimiento de sorpresa pues ella ya había terminado de leer la carta), hacía 4 meses desde la última vez que habían visto a su hermano y todas lo echaban de menos.
"…Si puede" terminó Mary, y la decepción fue notoria en el rostro de Lizzy y Jane.
"Bueno…" habló Jane rompiendo el silencio "Ya sea que Edward pueda venir o no, lo importante es que está bien y que en su corazón está el deseo de vernos"
"También menciona que tiene un nuevo verdadero amigo… ¿Cuál es su nombre, Kitty?"
La niña releyó velozmente la carta hasta dar con el nombre "¡Bingley!"
"Oh, sí, el señor Charles Bingley… Al parecer Edward está muy entusiasmado con el viaje a Royston"
"No me sorprende" intervino Elizabeth "Edward ama cazar"
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"Querida tía Margaret:
Muchas gracias por su carta de felicitaciones. ¿Puede creer que ya tengo doce años? Papá me ha regalado un poni. Mi hermano no pudo estar aquí el día de mi cumpleaños; y de hecho aún sigue en Londres, fue a atender unos asuntos de negocios por papá, pero él mismo (en la carta que me escribió para felicitarme) me dijo que lo lamentaba mucho y que nunca jamás volvería a suceder, y estoy segura de que así será, Fitzwilliam Darcy siempre cumple sus promesas. También me mandó 5 canciones que a mi parecer son muy avanzadas para mi capacidad, pero él asegura que soy suficientemente hábil para tocarlas.
No sabe cuántos deseos tengo de verla. Espero que pronto pueda ir a Hertfordshire y que esta vez nada se interponga en nuestros planes, o tal vez usted podría venir, podríamos hacer el paseo largo hasta el lago.
Debo irme, la señora Younge me llama.
Suya, Georgiana D."
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"¡Que me cuelguen por idiota!" exclamó Edward Bennet después de fallar su cuarto tiro. "¡Juro que tengo mejor puntería que esto!"
Charles Bingley no pudo evitar reír.
"Oh, vamos, Bingley, todos en Cambridge saben que mi puntería es muy buena… He salido de cacería desde los 4 años"
"¿En tu familia son muy aficionados a la caza?"
"Oh sí… bueno en realidad solo papá, Catherine y yo"
Edward pasó a relatar la vez en que Catherine, en ese entonces de 6 años, lloró y pataleó hasta lograr que se le permitiera ir de cacería con su padre y hermano.
"Al principio tenía una puntería endemoniadamente mala, pero después de muchas burlas de mi parte, se esmeró en mejorar y ahora juro que tiene la mejor puntería que he visto en mi vida"
"No puedo creerlo… ¿qué edad tiene?" exclamó Bingley, recordando a sus propias hermanas quienes odiaban toda actividad que requiriera de salir al exterior.
"Catherine tiene 13 años… y 4 meses"
El asombro de Charles era grande "Tengo que verla disparar con mis propios ojos" dijo a la vez que jalaba el gatillo y fallaba por centímetros a su blanco.
"¿Por qué no vienes conmigo a Longbourn? Tengo planeado salir para allá mañana en cuanto salga el sol… Estaremos en Cambridge el domingo a la hora de la cena"
Bingley lo pensó un momento. Bennet jaló el gatillo de su escopeta y la bala dio justo en la presa.
"Sí, ¿por qué no? Iré contigo" dijo y Edward sonrió complacido ante la perspectiva de tener un compañero de viaje.
Después de aquel momento la cacería fue mejor para ambos y cuando se reunieron con los demás para volver a Landon Park se encontraban tan de buen humor como si en ningún momento hubieran fallado algún tiro.
Entraron a la casa con los demás caballeros, que en total formaban un grupo de 12, cuando un lacayo se acercó a Bingley con una carta en una charola de plata. Las risas disminuyeron pero no cesaron.
"Esto llegó para usted, hace apenas diez minutos, señor" informó el lacayo.
Bingley tomó la carta contrariado.
"¿Por qué no vamos y tomamos un refrigerio?" pidió Hank Pommeroy al resto de sus invitados.
Todos siguieron a su anfitrión, sin embargo, Edward se quedó.
"Deberías de ir antes de que los demás acaben con la comida, de seguro no es nada" dijo Charles rompiendo el cello y desdoblando la carta.
Edward siguió en su lugar, analizando a su amigo mientras éste leía la carta. Notó que esta era corta, y aunque estaba alejado como para poder leer qué decía, podía ver que la letra era apenas legible; y al notar cómo el color abandonaba la piel de su amigo y cómo éste se puso notoriamente turbado, supo que algo no andaba bien.
"¿Está todo bien, Bingley?" preguntó pero no obtuvo respuesta; pareció que ni si quiera había sido escuchado.
"De-debo mar-marcharme" balbuceó "Debo i-ir a-a Londres de inmedia-inmediato"
"¡Santo Dios, Bingley! ¿En qué puedo ayudarte? ¿Está todo bien? ¿Tus hermanas, tu padre?"
Bingley lo miró a los ojos, el dolor era notorio en ellos.
"Mi padre está muriendo"
Hubo un momento de silencio.
"Debes ir de inmediato…"
Charles miró a todos lados sin saber qué hacer primero.
"Charles, no puedes ir solo en el estado en que te encuentras... Permíteme ir contigo"
Bingley asintió vagamente, pero a Edward le dio la impresión de que apenas si le había oído. Y en poco más de media hora ambos estaban en sus caballos rumbo a Londres.
Longbourn tendría que esperar.
(*) Actualmente Royston es parte de Hertfordshire, sin embargo antes era parte de Cambridgeshire (ya que esta justo en el límite de ambos condados).
Dejé dos pistas respecto a cuanto tiempo ha pasado entre el capitulo anterior y este, pero por si las dudas: Ha pasado 1 año. O sea que en este capitulo Darcy tiene 23; Edward 20; Bingley 19; Jane 18; Lizzy 16; Mary 14; Kitty 13 y Gerogiana 12.
¿Qué les ha parecido este capítulo? ¿Qué piensan de la amistad entre Charles y Edward? Creo que es necesario aclarar el siguiente punto: Debido a la diferencia de edades entre Darcy y Bingley creo que ellos NO iniciaron su amistad DURANTE la universidad. Pero no se preocupen, ellos se conocerán pronto... recuerden que Georgiana menciona que Darcy está en Londres y Charles [y Edward] acaban de ir para allá por la muerte del sr. Bingley así que se encontrarán pronto.
Otro punto que quiero aclarar: NI DARCY NI GEORGIANA FUERON A LONGBOURN (como queda implícito en la carta de Georgiana: "Espero que pronto pueda ir a Hertfordshire y que esta vez nada se interponga en nuestros planes"). Georgiana enfermó de una gripe muy grave y Darcy canceló su visita a los familiares en el sur para estar al pendiente de su hermanita (ows :'3), además de que la señorita West fue a Pemberley para cuidar de su sobrina así que el deseo de verse fue apaciguado por un tiempo.
¡Infinitas gracias a quienes comentaron en el capítulo anterior!
¡Nos leemos pronto!
Lizzy, (Nan)
