CAPITULO 2: EL INUYOUKAI
Un hombre de semblante serio que tenia una larga y lacia melena plateada hacían acto de presencia en la oscura noche, traía una hakama blanca con una armadura y un obi amarillo en el que se encontraban un par de espadas, Rin se había quedado hipnotizada en aquellos profundos ojos ambar que parecía que la atravesaban, el hombre presente no parecía mayor a 23 años, ella ni si quiera se movia, estaba muy ocupada observándolo pero el ni si quiera se inmuto ante la mirada de ella; se acerco lentamente a ella como si tuviera todo el tiempo del mundo sacando su espada y colocándola en el cuello de ella, Rin comenzó a temblar mas de miedo que por otra cosa
-no lo preguntare otra vez, este es mi bosque y nadie, ni si quiera una débil humana deberá pisar este lugar o se enfrentara al filo de mi espada-decia, pero algo en ella lo hizo cambiar de parecer y en un momento guardo su espada-por tu vestimenta noto que no eres de por aquí, asi que no pierdas el tiempo y lárgate de mis dominios-
-yo… no… no puedo-el la miro de una forma fría y severa como si la estuviera torturando con la mirada-me rompi el pie-dijo ella algo ruborizada bajando la mirada para evitar la de el, y sin que se diera cuenta el ya la estaba cargando y la adentraba en el espeso y oscuro bosque
-aun siendo una simple humana, yo no dejaría a una mujer a su suerte, asi que en cuanto te curen el pie te iras de mis tierras-ahora que ella lo comenzaba a analizar mejor, el poseía unas marcas finas y como si parecieran dibujadas de un color morado y en su frente, un flequillo trataba de ocultar una luna azul "¿en donde me he metido?" se preguntaba asustada, pero aun asi su corazón comenzaba a latir por la emoción de sentir contacto con el, ¿Por qué?
Una hermosa Inuyoukai que al parecer ya tenia esperando un cachorro caminaba molesta y preocupada por el centro de un gran salón, parecía encontrarse en un hermoso castillo de paredes de mármol y piso de cerámica, con una estola que pasaba por sus hombros y un kimono que hacia notar el linaje y el nivel de poder que portaba. Tenia el seño fruncido y apretaba los dientes cuando escucho la gran puerta de la mas fina madera abrirse frente a sus ojos, ahí estaba su amado esposo, iba a correr hacia el emocionada cuando pudo ver lo que tenia entre sus brazos "una humana" detuvo su anterior carrera y lo miro con severidad.
-mi Señor, ¿puedo saber a que se debe el que traiga a esta criatura al palacio?-la manera en que le hablaba esa mujer dejaba asustada a Rin, "rayos, ¿Dónde estoy?"
-eso no es de tu incumbencia, ¡Hikaru!-hablo el Lord-cura el pie de esta humana y todas las heridas que presente, en cuanto me reporten su alivio la dejaran ir-dijo entregándole en los brazos a aquel sirviente a Rin.
-Si Lord Sesshomaru-dijo tomando a Rin y caminando hacia el interior de los pasillos para toparse con una habitación y asi llamo a su esposa para que la curara; Rin noto al instante el desagrado en el rostro de aquel joven llamado Hikaru, aun asi no dijo nada.
-Mi señor, tengo el derecho de saber el por qué ha traído a una humana a este palacio-
-Kirai, mis ordenes han sido claras, en cuanto esa humana se alivie se largara de mis dominios o morirá, asi que no debes de preocuparte-dijo sin un toque de empatía, lo dijo seriamente y con una frialdad que a cualquier otro habría dejado en shock-ve a descansar, nuestro cachorro nacerá en unas cuantas lunas-dijo retirándose y dejando a la molesta dama Kirai con los puños apretados
Rin se encontraba recostada en un futon solo observando la habitación y como una hermosa chica de ojos lavanda, con una estrella en la sien del lado derecho color turquesa, con cabellera negra azabache tal cual es la noche la tomaba con delicadeza y fue solo un segundo que le dolio cuando le acomodo de un solo movimiento el pie. Cuando acabo la mujer le sonrio y Rin le correspondio.
-tranquila, te curaras en unos cuantos días-dijo haciendo a un lado las hierbas que había usado y sus demás utensilios
-al parecer es la única a la que no le desagrado del todo-dijo Rin a modo de broma para luego suspirar con pesadez, había caído en cuenta de que no volveria a casa en unos cuantos días, probablemente habría muchos problemas y aun peor, sus padres se darían cuenta.
-para los Youkais no es fácil estar cerca de una humana, varios tienen ideas erroneas, entre ellos mi esposo-dijo y rio levemente-toma en cuenta que fue tu culpa, te metiste en los dominios del Lord del Oeste-
-¿youkais…?-dijo Rin -pero esos solo son mitos y leyendas, además fue un accidente que llegue aquí, me caí en un pozo y de la nada apareci aquí-dijo Rin
-veo por tu ropa que no eres de este lugar, escuche una vez a unos humanos hablar sobre una leyenda que había un pozo en el que si algo caia desaparcecia, y aparecia de nuevo después de un resplandor de luz; como sea, supongo que deberas esperar, ¿acaso asi es como llegaste aquí?-Rin solo asintió con la cabeza-ya veo, no te preocupes, quizá en cuanto tu pie se recupere podras regresar a tu hogar-"habla como si ya le hubiera pasado" pensó la castaña-ahora descansa-
A la mañana siguiente Kirai y Sesshomaru se encontraban dormidos en su futon, cuando el Lord cayó en cuenta de que hora era, se levanto y comenzó a asearse y cambiarse para seguir con los asuntos que le correspondían cuando comenzó a oir varias risas infantiles en el lado opuesto del palacio al que el se encontraba, entrecerró los ojos molesto "alguien morirá, les dije a mis sirvientes que sus hijos no podían estar mas que en el ala sur" caminaba a zancadas y con una mirada molesta pero aun asi guardaba su semblante serio. Al llegar se sorprendio al ver a un monton de niños youkais jugar con la humana que trajo al palacio el dia anterior.
-Vamos Rin, solo un juego mas-dijo un pequeño con las mismas cualidades de la mujer que la había atendido
-bueno, bueno; les mostrare uno que es de donde yo vengo-la joven castaña portaba un kimono naranja con un obi verde estilo princesa que no temia ensuciar-bien, yo contaré y ustedes deben esconderse, cuando yo termine de contar los buscare y en cuanto los encuentre a todos gano, a menos que uno de ustedes toque…-comenzo a mirar a todos lados y encontró un árbol de sakura-esto y que yo no lo vea gritara "salvación por mi y todos mis amigos" ¿de acuerdo?-todos los niños y niñas sonrieron; Rin pego los brazos al árbol y comenzo a contar y asi todos los niños se fueron a esconder mientras Sesshomaru los miraba de lejos "¿Quién se cree esa humana?" pensó fastidiado y comenzo a caminar hacia ella-noventa y ocho, noventa y nueve y cien, listos o…-cuando se dio la vuelta chocó con el pecho de Sesshomaru-yo, lo lamento-dijo ella y el se acerco peligrosamente a ella acorralándola con sus brazos en el árbol
-este es mi palacio, y los hijos de los sirvientes no pueden estar en este lugar, te aconsejo que se larguen de aquí-dijo muy cerca de su rostro con una voz mas que de regaño para ella era una sensual-¿entiendes?-Rin en un instante se puso roja y luego recordó a esa mujer que había visto, puso sus manos en el pecho de el para alejarlo y bajando la mirada, cuando él tomo su mentón para obligarla a mirarlo, estaba a punto de rozar sus labios con los de ella cuando
-¡SALVACION POR MI Y POR TODOS MIS AMIGOS!-eso la hizo despertar y apartar su mano para asi soltarse de su agarre, Sesshomaru no estaba seguro de que era lo que había pasado, solo le dio la espalda para seguir su andar hasta el interior del palacio, Rin había caído de rodillas al suelo por la sorpresa-¿estas bien Rin?-dijo el y al instante todos los pequeños comenzaron a rodearla preocupados
-no se preocupen, creo que me comenzó a doler el pie; sigan jugando, yo ire a descansar un rato-dijo tratando de tranquilizarlos regalándoles una sonrisa y caminando al interior del palacio.
Unos días después se pudo anunciar a todos los sirvientes que se haría una fiesta en honor al primogénito del Lord del Oeste, era una celebración en la que se invitaba a los señores de los tres vientos, jefes militares, ladys y la familia de cada Youkai en el lugar; Rin lo único que buscaba era ir a casa pero no se lo permitían ya que su pie aun no había sanado del todo. Arimi, la Youkai que la había atendido le había dicho que como invitada y aunque a los Lords no les agradara era su obligación que siendo ella una invitada fuera a aquella celebración.
Ya era el dia en el que tenia que ser la bienvenida a los Lords de los tres vientos que quedaban y Arimi con la que había simpatizado desde un principio le dio un Kimono azul celeste con adornos plateados y un obi color verde aqua con un leve maquillaje y su cabello un poco ondulado y con una peineta plateada la dejo lista para asistir.
-me siento como una muñeca de juguete-dijo Rin un poco molesta por todo el teatro que le hizo pasar
-valio la pena, lo que yo daría por ser también invitada y usar elegantes kimonos, peinetas de plata, de los maquillajes y esencias mas finas-dijo soñadora dando vueltas por la habitación
-creo que estas exagerando-dijo Rin aun algo irritada
-piensa lo que quieras, que debes de salir ya-Arimi la empujo a la fuerza escuchando las quejas y objeciones de Rin; empujándola al salón principal vio como ya muchos demonios estaban allí, algunos viéndola con repulsión, incomodidad, con ojo critico y otros sorprendidos, atino a sonreir y tratando de imitar el frívolo caminar de su profesora Kagura avanzo por la habitación, había una música suave que para ella era aburrida y monótona. Por la gran puerta entro Lady Kirai y el Lord Sesshomaru recibiendo las reverencias de respeto de los invitados.
La fiesta trascurrio aburrida para ella sentada en lo mas alejado de allí cuando un joven de cabello avellana y ojos gricaseos con unas marcas onduladas desde su yugular hasta abarcar la mitad de sus mejillas de un color violeta.
-¿se divierte señorita?-le dijo, ella le dio media sonrisa
-no mucho que digamos-dijo la castaña, el le tendio la manopara que se levantara y ella lo hizo, el joven acerco sus labios a su mano besándola haciendo que las mejillas de la chica se tornaran de un tono carmesí
-soy Aoi, hijo del lord del Norte y Lady Sukime-le sonrio radiante dejando ver un par de sus colmillos-pertenezco al clan de los neko-youkais, ¿me concedería el honor de saber su nombre?-
-soy Rin Suosu, vengo de Tokyo-sonrio
-nunca había conocido esas tierras-ella se sintió nerviosa por un momento "será por que aun no existe" pensó-desea bailar-ella asintió y se traslado con el al centro del salón, de lejos se divisaba a Sesshomaru mirando esa escena algo molesto, Lady Kirai hizo que la música parara para que pudiera hablar
-atencion, quisiera darle el honor a nuestra invitada humana-lo ultimo lo dijo con algo de repugnancia-de que nos tocara una canción conmemorando esta celebración-todos la miraban como si la pusieran a prueba, se puso un poco nerviosa pero con firmeza se acerco a una esquina donde había varios instrumentos que solo había visto en su libro de historia, tomo uno de cuerdas parecido a una guitarra y pensando unos segundos recordó una canción que le gustaba y le recordaba a su familia cuando estaba completa; pero tamgbien cuando ya no lo estaba.
Una canción triste sobre un chico que perdió a un ser muy querido para el y pedia ir con esa persona para no quedarse solo. Los Youkais presentes quedaron atonitos por la fluidez con la que cantaba y expresaba la canción y sin evitarlo comenzaron a aplaudir. La fiesta transcurrio ahora con Rin pas integrada entre los invitados lo que no sabia era que aquel Youkai de cabello platinado no le quitaba los ojos de encima.
Los días iban pasando y ambos comenzaban a sentir algo profundo hacia el otro; Rin ya se había ganado la confianza de casi todos en el palacio al cabo de tres días, sin embargo evitaba a toda costa a Sesshomaru y a Kirai. Rin ahora estaba caminando por el pasillo cuando sin darse cuenta se encontraba frente a Kirai, se puso mas palida que de costumbre y vio como se acercaba hacia ella, la inspeccionaba con la mirada y daba vueltas alrededor de ella como si la analizara.
-no se cual es el alboroto, todos aquí se han puesto asi por una simple humana, simplemente no lo entiendo; pero ya que te quedaras aquí un tiempo, me agradaría conocerte-cuando la dama le regalo una sonrisa, a Rin esta le emociono y correspondio asintiendo con la cabeza y caminaron por el pasillo iniciando una platica de mujeres.
Congeniaron al instante; sin embargo Sesshomaru y ella comenzaban a tener algo de química, por lo que en ocasiones el Lord se escapaba a su habitación y pensando que ella no sabia nada la observaba dormir. La siguiente noche en la que Rin se encontraba en aquella época (que ya sabia era la de singoku), Sesshomaru volvió a su habitación y la miro dormir de nuevo, el esperaba que ella no se fuera; Sesshomaru se encontraba sentado junto a su futon dispuesto a besarla como en noches anteriores cuando vio que ella abria lentamente los ojos.
-¿Por qué haces esto?-cuestiono ella-tu hijo nacerá en poco tiempo y tu esposa es hermosa, ¿Por qué perder el tiempo conmigo?-ella estaba molesta por el hecho de que tuviera hijo y esposa, pero no podía evitar sentir algo hacia el. Aquel inuyoukai no respondio, solo no paro y la beso
-porque no quiero que te vallas-dijo acariciando su mejilla y besándola de nuevo, esta vez ella correspondio al beso.
-perdone mi intomision pero, mi señor… ¿acaso tiene alguna relación firme con esa humana?-decia un inuyoukai de cabellera pelirroja y ojos marron
-Kaly, no digas tonterías, por supuesto que no tengo ninguna relación con ella-por alguna obra de Kami, Rin se encontraba caminando por esos pasillos cuando escucho la voz de Sesshomaru y se detuvo a escuchar tras la pared-esa humana no podría ser mas que una concubina de este palacio, no tengo otra idea por la cual estar con ella-ella apretó los puños y fue corriendo a la habitación que le concedieron y colocándose de nuevo su traje salio corriendo de aquel lugar ya con su pie sanado. Sesshomaru sintió su aroma desvanecerse, "¿Cómo no note que estaba escuchando?"; pero ya era tarde, aun siendo un rápido youkai ella ya se encontraba a un metro de el pozo lista para saltar, en un segundo ya salto al interior de este tratandod e contener sus lagrimas; al pisar el suelo de el pozo cubrió sus ojos con sus manos para contener el dolor y humillación, miro hacia arriba y noto que el anterior cielo de la mañana se encontraba sustituido por un techo de madera roto que dejaba ver las estrellas del cielo.
Al salir del pozo se coloco su pasamontañas y mascarilla y hecho a correr nuevamente
Entro nuevamente con agilidad por su ventana y vio todo intacto, como lo había dejado antes de irse, vio su reloj y eran las 4:30 de la mañana, el calendario, seguía siendo el mismo dia; se quito la ropa para después ducharse y ponerse el uniforme escolar, esta vez termino la tarea y dormito unas cuantas horas, cuando despertó ya era hora de ir a la escuela, se preparo y despidiéndose de sus padres y su hermano de 18 años salio rumbo a la escuela "como un sueño" miro su pie vendado "pero fue realidad" una lagrima resbalo por su mejilla y otra lagrima luchaba por salir de su otro ojo, frunciendo los labios para no gritar y llorar y cuando vio a lo lejos a sus amigas se limpio las lagrimas y sonrio; todas fueron juntas a clase, sin embargo ella seguía hundida en sus pensamientos y tristeza
"no dejare que ningún otro hombre me vuelva a usar como lo hiciste tu Sesshomaru, algún dia lo vas a pagar"
No es gran cosa pero espero que les haya gustado, y mas gracias por leer
atte. CaocHatsune
