Disclaimer: Los personajes le pertenecen a la genial Suzanne Collins. Solo la historia es mía.
Capítulo 3: Katniss
Sigue caminando, sigue caminando… ¡No voltees! Por el amor de Dios no voltees. Ese era mi mantra, lo repetía una y otra vez en mi cabeza desde que salimos de mi casa. Sería sencillo no voltear si tan solo pudiera ignorar su mirada. El aire era fresco, no tan fuerte como para despeinarme peo lo suficiente como para que unos pocos mechones salgan de mi trenza y vuelen libremente. Tenía el pequeño paquete asegurado en mis manos, mi vista fija al frente… estaba casi oscureciendo, mejor apresuro el paso.
-Katniss, no es necesario que me acompañes…es tarde y es tu cumpleaños… deberías regresar… no es una fiesta de cumpleaños si la cumpleañera no está presente… además seguro tu mamá debe estar preocupada…o Prim o Gale o Madge o…- ¿cómo es posible que diga tantas palabras en tan poco tiempo? ¿No puede callarse y dejarme tranquila? De pronto, la realización de lo que verdaderamente Peeta quería decir me golpea como una tonelada de ladrillos. No habría problema en que lo acompañara a su casa, a menos que…
-Escucha, si te da avergüenza que te vean caminando con una chica de la Veta me lo hubieras dicho antes…- me detengo abruptamente, Peeta sigue mi gesto y también se detiene. Mi tono es duro, probablemente más duro de lo que originalmente tenía en mente pero no puedo evitar sentirme dolida. Creí que él de todas las personas no tendría problemas y no se preocuparía por esta ridícula división entre los comerciantes y la gente de la Veta, pero ya veo que no es así…
-¡¿Qué?! Katniss, nunca dije eso… -su cara muestra total asombro, sus cejas parecen haberse pedido entre los rizos que cubren su frente, sus ojos azules mostraban además de sorpresa… ¿qué es eso? Parecía ofendido. ¡NO! ¡No pretendía ofenderlo! Katniss, di algo para arreglar esta situación…- Mira, solo quería agradecerte. Te debo demasiado… -de pronto él me interrumpe.
-No me debes nada, Katniss –su tono es duro. Debo haberlo ofendido demasiado. Genial, ofendo a la persona a la que nunca debería ofender. Genial Katniss, lo estás haciendo genial… ¿no quieres pegarle para culminar tu magnífico comprotamiento? Como oyendo mis pensamientos, Peeta se relaja un poco, la postura de su cuerpo cambia visiblemente, pasa una mano por su cabello logrando solo enredarlo más y me mira con ojos de disculpa. Él no tiene nada por qué disculparse, la que está en falta soy yo.
Debo explicarme mejor para evitar malentendidos por lo que digo al instante -Por supuesto que sí, ni siquiera te he agradecido por el pan…seguro debes odiarme… -yo lo haría y de eso estoy segura. Creo que incluso sigo molesta conmigo misma por no haberme acercado al día siguiente a agradecerle, pero con qué cara podría haberlo hecho si él se veía lleno de moretones y marcas por los golpes que seguro su madre le había propinado…
-Espera, ¿qué? ¿Odiarte? Nunca podría odiarte, Katniss…y en cuanto al pan, ¿te refieres al que te di cuando éramos niños? –solo puedo asentir con mi cabeza, las palabras me fallan. Pero, de nuevo, nunca he sido buena con ellas así que es mejor que no las use– sé que te sientes en deuda conmigo…no me mires así…lo sé por cómo eres, nunca recibes nada sin dar algo a cambio.
Es verdad, simplemente no puedo, no me parece justo. Si tengo algo que ofrecer (y me aseguro de tener algo por más mínimo que sea) mejor lo doy a quien me da algo, así ambos nos beneficiamos. Concéntrate, Katniss, estamos hablando con Peeta…
-Te lo debo, Peeta. Solo dime qué necesitas y trataré de dártelo –sonrió de lado, sus ojos parecían brillar de diversión, no sé qué le ve de divertido a esta situación: Hay una chica frente a él que le dice que le dará lo que sea que él necesite con tal de pagar su deuda. Espera un momento…
-Katniss, relájate –puso sus manos en mis brazos, a la altura de mis hombros, no me había dado cuenta que mi cuerpo se había tensado hasta el momento en el que sentí su toque y mi cuerpo completo se relajó –no es nada de lo que puedes estar pensando… de hecho, no espero nada a cambio. Te lo vuelvo a repetir: no tienes por qué sentirte en deuda conmigo, el pan fue un regalo… y, ya sabes cómo es, un regalo no se paga, solo se recibe –la sonrisa que me ofrece es muy dulce, se parece a la que usa Prim cuando me quiere convencer de algo, el azul en sus ojos parecía derretirse, sentía que me hundía en ellos, su boca se seguía moviendo pero no lograba escuchar nada solo podía fijar mi vista en lo atrayentes que se veían sus labios… -¿está bien?
¡Demonios no oí lo que me dijo! -¿Qué? Lo siento, no te oí- debo bajar la cabeza para que no vea mi rubor. Estás actuando genial hasta ahora Katniss... tienes suerte que él siga aquí y no se haya ido gritando que estás loca y que eres la peor persona de Panem. Oigo una risa suave, como contenida y alzo la cabeza inmediatamente. ¿Se está burlando de mí? Mi rostro muestra el ceño fruncido característico de mi persona.
-Perdón, no me estoy burlando si es lo que piensas… es solo que… agachaste la cabeza como avergonzada. Katniss, no tienes nada por lo que avergonzarte, no te voy a morder ni nada por el estilo...- sorprendiéndome a mí misma, me río suavemente, incluso Peeta muestra asombro. Gale dice que solo sonrío cuando estoy en el bosque porque me siento en calma o con Prim. Sin embargo, aquí estaba yo… sonriendo frente a algo que había dicho Peeta Mellark. No logro entender el sentimiento de tranquilidad y casi de paz que sentía justo ahora… decido dejar mi análisis interno para después, ya quedé mal con Peeta una vez, no quiero volver a repetirlo por lo que decido prestar extra atención a lo que me dice –te decía que si estás tan mortificada por pagar una deuda inexistente, hay algo que puedo querer y que espero me puedas dar… -la sonrisa que me da en ese momento es tan tierna que podría ser rival a la que me da Prim cuando quiere salirse con la suya, no es hasta que veo sus hermosos ojos azules… ¿hermosos? ¿Qué me está pasando? Como sea, sus ojos parecían brillar más fuerte que el sol, en ellos mostraba esperanza. Lo miro como curiosidad, si dice que es algo que le puedo dar, entonces debo conseguirlo ahora mismo –quiero tu amistad… eso, ¿si tú lo permites?
¡¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO?! Creí, al inicio de esta conversación, que este chico… no, este hombre estaba preocupado por el qué dirán y que le importaba la diferencia entre la gente de la Veta y los comerciantes y resulta que ahora ¿quiere ser mi amigo? No lo entiendo. Peeta ha bajado la mirada y la ha fijado en sus zapatos mientras que sus pies juegan con una pequeña piedra que estaba en el suelo. Por mi mente hay una revolución… mis pensamientos son ensordecedores, siento evaluar los pros y contras de esta posible futura 'amistad'.
Concéntrate, Katniss, Peeta necesita una respuesta. Una amistad no es algo que yo, y hago énfasis en yo, brinde abiertamente a las personas. Ni siquiera a Gale, tuvieron que pasar años para que se forme la relación que tenemos ahora; sin embargo, a Peeta le debo más de lo que le podría pagar con algo material y lo único que me ha pedido es que le brinde mi amistad… no me va a matar ser amiga de él, no le veo nada de malo.
Parpadeo y siento que debí haber abierto mis ojos más de lo normal porque siento que me pican un poco cuando los cierro. Es una suerte que Peeta no haya podido ver mi expresión antes ni ahora que sigue mirando a la piedra como si fuera lo más interesante del mundo. Cuadro los hombros, estoy decidida así que aclaro mi garganta como para llamar su atención. Peeta parece saltar algo asustado, ¿si no le he hecho nada como puedo haberlo asustado?, alza la vista y la fija en mis ojos, los suyos parecen suplicantes… ¿en serio cree que le negaré lo único que me ha pedido?
-Lo permitiría… quiero decir, lo permito– no he acabado la frase cuando siento que unos brazos me rodean, es Peeta. No sé qué es más desconcertante: el hecho que Peeta me abrace y yo no lo haya impedido o el hecho que me siento segura y en total paz, una paz que no he vuelto a sentir desde que mi papá murió. Algo incómoda trato de devolverle el abrazo poniendo mis brazos alrededor de su cintura ya que los suyos están al nivel de mis hombros. Siento inmediatamente que Peeta se tensa y rompe el abrazo. Por un momento creo que se arrepintió y ahora que lo pensó mejor, desea cambiar su decisión. Antes que empiece a decirle que está bien si ha cambiado de parecer, él me dice –Ehm… perdón, Katniss, no pensaba con claridad, sé que no eres una persona de abrazos… o de contacto físico… no sé qué me pasó, pero te prometo que no se va a volver a repetir.
Ahora entiendo… Peeta cree que me molestó su abrazo. No podía estar más equivocado. Por supuesto que no le iba a decir lo que sentí con ese gesto porque, para empezar, ni siquiera lo sabía yo. Este es el momento en el que debía responderle algo, de lo contrario Peeta llegaría a una conclusión en el que él sería el culpable incluso cuando no lo es… para ser sinceros, Peeta nunca es el culpable de nada.
-Está bien, no me molestó el abrazo si es lo que te preocupa. Pero tienes razón: no soy una persona de contacto físico…y… bueno… de hecho… -suspiré, si íbamos a empezar una amistad debemos ser sinceros, de esa manera se puede empezar a confiar en el otro- no soy buena haciendo amigos.
Peeta rie bajito, no sé si estaba incómodo o contenía su verdadera risa. Mi vista está en mis manos así que me armo de valor y lo veo a los ojos esperando saber qué piensa verdaderamente de esto. Su imagen era… era… sin palabras. Su cara entera brillaba, sus ojos no lo había visto nunca antes tan azules, la sonrisa que tenía en ese momento creo que podría partir su rostro en dos de lo grande que era. Al fin pude pagarle por el pan a Peeta Mellark, ahora mi conciencia está en paz…
-Verás, Katniss, para que una amistad funcione, las personas deben confiarse entre ellas cosas personales- no me gusta cómo suena eso, no conozco del todo a Peeta Mellark, ¿cómo le puedo contar mis cosas personales a alguien que no conozco?
-Cosas personales…- no me di cuenta que lo había dicho en voz alta hasta que Peeta me ve y asiente con la cabeza. Instintivamente frunzo el ceño.
-Tranquila, no te preguntaré nada sumamente complejo o que te haga sentir incómoda. Si por algún motivo no quieres contestar alguna pregunta o no quieres hablar de algún tema en particular, me lo dices con toda confianza y cambiamos de tema o de pregunta- me dice con una pequeña sonrisa.
-Está bien, tú empieza entonces- le digo mientras en mi mente me preparo para la ronda de preguntas que se viene. Pongo un rostro impasible para que no vea mi nerviosismo, Peeta por su lado no puede contener que sus emociones se vean reflejadas, está temblando como si se tratara de una hoja. ¿En serio doy tanto miedo? Gale me había mencionado antes que llego a ser muy intimidante para las personas que no me conocen, nunca creí que tanto hasta ahora que veo cómo Peeta pasa la parte trasera de su mano por su frente en un gesto que creo que él pretendía que fuera discreto pero que solo logró mostrar que estaba sudando.
-Bueno, empecemos con algo básico. ¿Cuál es tu color favorito? –bueno, esa era una pregunta fácil. Suelto la respiración que no sabía que estaba conteniendo. No sé qué estaba pensando, no es como si él me fuera a preguntar qué pienso sobre el régimen de Snow ni nada por el estilo. Puedo con esta pregunta.
-Verde- le digo inmediatamente, es algo obvio. Los bosques están llenos de ese color, por lo que no me sorprende cuando Peeta sonríe de lado y me dice.
-Bueno no puedo decir que me sorprende- me rio un poco, automáticamente mi mano vuela a mi boca para tapar mi sonrisa sorprendiéndome a mí misma. Lo educado es que le pregunte por el suyo y eso es lo que hago.
-Naranja- me dice con una pequeña sonrisa casi tímida. En mi mente surge la imagen de Effie de hace dos años, la peluca que ella usaba ara esa cosecha era in naranja intenso. Frunzo el ceño, no entiendo por qué le podría gustar un color tan fuerte.
-¿Naranja? ¿Cómo el pelo de Effie?- su cara automáticamente se transforma en disgusto, esa fue mi reacción cuando visualicé su color favorito, creo que no era ese por la cara que pone Peeta.
-Un poco más apagado. Más como… una puesta de sol- me dice. Ahora sí lo comprendo, visualizo en mi mente una puesta de sol y puedo ver por qué le gusta ese color, es precioso.
Luego sigue un silencio incómodo por ambas partes, ninguno sabía cómo continuar con la pequeña conversación. Ya que estaba un poco más oscuro y en las calles no tenemos luz, de hecho solo una calle tiene luz en la calle y está en sector del pueblo, la Veta en la noche siempre está en penumbras, solo las pocas luces que irradian las velas dentro de las casas hace que se pueda ver que hay gente viviendo ahí y no es un pueblo fantasma. Peeta propone que nos apuremos o caerá la noche totalmente así que ambos apresuramos el paso.
Al llegar a la casa de Peeta, inmediatamente como si se tratara de un acuerdo implícito vamos a la puerta trasera, Peeta abre la puerta luego de verificar que no haya nadie adentro (más específicamente, que no esté su mamá adentro), se para en el marco de la puerta y vuelve a verme.
-Gracias por acompañarme, Katniss. No tenías por qué – me dice sinceramente.
-No es problema- recuerdo entonces el paquete que llevo en las manos y se lo entrego –es para tu familia, no es mucho pero al menos es algo…- de nuevo veo su rostro sorprendido, ¿esperaba acaso que no le diera nada?
-No, Katniss, no es necesario. Tenemos comida, no lo aceptaré– tenemos comida… ya sé que sí tienen así como todas las familia de comerciantes, pero esto no era caridad, mi familia sí tenía comida. Por segunda vez en el día, veo el verdadero significado de lo que Peeta me dice.
-Yo también tengo comida, Peeta. Ya no soy una niña de once años que está a punto de morir por hambre, no necesitas darme esto. De hecho, yo te lo estoy dando. Si tanto te importa que no muera de hambre, te lo aseguro, no moriré. En cuanto a la comida, puedes verlo como… como… -genial, he dado el discurso más largo frente a Peeta y no puedo finalizarlo.
-¿Un gesto amable entre amigos?- dice Peeta sonriendo divertido. Espero que no se esté burlando o no me hago responsable de mis actos, solo consigo asentir y pongo mi rostro impasible para que no vea que me ha afectado su burla, mis ojos, sin embargo, le mandan dagas. Peeta se da cuenta de lo último y con una tos que le sirve para disimular una risa, se compone y su expresión se vuelve seria- Katniss, no me refería a eso. Debes dejar de leer entrelineas lo que te digo, no pretendo ofenderte de ninguna forma.
Dentro de mí sabía que lo que él decía era cierto, pero no soy buena con las relaciones sociales. Susurro un 'lo siento' y él contesta con un 'no hay problema'. Incomodidad, eso es lo primero que se me viene a la cabeza en esta situación, Peeta mira a cualquier otro lado menos a mí y yo hago lo mismo, ninguno tiene nada que decir. Ambos coincidimos cuando fijamos la mirada en el otro.
-Bueno… supongo que te veré luego- me dice sonrojándose un poco.
-Claro, nos vemos- le digo también algo abochornada, en seguida giro para dirigirme a mi casa y empiezo a andar. Para esto el cielo estaba oscuro peo me sabía el camino de memoria por lo que no creo que haya problema. Vuelvo la vista atrás y veo que Peeta sigue en la puerta de su casa con una sonrisa tonta, en sus manos tiene el paquete que le di y ¿me parece o eso es baba? No lo puedo confirmar del todo porque él se da cuenta que lo observo, sacude la cabeza con brusquedad, se pone totalmente rojo y entra a su casa cerrando la puerta inmediatamente luego de despedirse con un gesto con la mano que yo respondo inmediatamente.
Espero haber tomado una buena decisión permitiendo esta amistad.
Llegué a casa sin problemas, los Hawthornes ya se habían ido porque al parecer tardé demasiado. Mamá insiste en que ella lavará los tratos y mañana limpiaremos, nos nada a Prim y a mí a nuestro cuarto a dormir. Prima la abraza y le da un beso de buenas noches luego se va a al cuarto; yo me acerco y la abrazo, le susurro un 'gracias por regresar con nosotras' a lo que ella me responde con un 'prometo no volver a irme' y sigo la dirección que Prim tomó hace un rato.
Prim y yo estamos sendas en la cama, ella me está ayudando a deshacer la trenza complicada que hizo mamá.
-Entonces… ¿qué tal tu camino con Peeta?- ambas estábamos frente al espejo del pequeño tocador que teníamos, así que con solo alzar la mirada puedo ver su sonrisa pícara.
-No sé de qué estás hablando, Prim. Solo lo acompañé a su casa, punto- hago un doble esfuerzo por mantener mi cara impasible, no soy buena mintiendo y espero que por lo menos esta vez mi hermanita me crea.
-Katniss, creo que ya te he mencionado lo mala actriz que eres. Te quiero, hermana, pero apestas de mentirosa- ambas estallamos en carcajadas, le hago cosquillas a Prim lo que nos hace reír incluso más, casi sin aire me pide que me detenga que se retracta y que soy la mejor actriz de Panem.
Por un momento nos quedamos con una sonrisa en el rostro y no decimos nada, Prim vuelve a su tarea de deshacer mi peinado mientras yo me hundo en mis pensamientos y vuelvo a recrear en mi mente los suceso de esta tarde, para ser más específica, vuelvo a recrear mi conversación con Peeta.
Siento que Prim me abraza e instintivamente le devuelvo el gesto –Katniss, sabes que puedes contarme lo que sea, ¿qué te tiene preocupada?- su rostro muestra preocupación.
Decido responderle con la verdad, le cuento toda mi conversación con Peeta, claro que obviando algunos detalles como lo que pasó con el pan de cuando éramos niños…
-Ahora no sé qué hacer, Prim. No soy de las personas que son fáciles de hacer amigos. Es más, creo que asusto a Peeta- para mi sorpresa Prim se ríe, no le veo lo gracioso, para mí era algo serio. Lo único que me ha pedido Peeta Mellark a cambio de haberme salvado la vida es mi amistad, no lo puedo arruinar.
-Lo lamento, Katniss. No me burlo de ti- me dice una vez que paró de reír y tomó aire –es solo que a veces no notas lo que es obvio para las demás personas- ahora Prim estaba hablando sinsentidos.
-¿De qué hablas, patito?
-Uh-uh, no me corresponde decírtelo- sigo sin entender a lo que se refería, pero seguro que me lo dirá más adelante si es importante por lo que lo dejo pasar. Con una sonrisa radiante, Prim acaba de cepillar mi cabello luego de liberarlo de las trenzas y me volteo para verla frente a frente –sin embargo, puedo ayudarte con esto de tu amistad con Peeta Mellark si es importante para ti. De esa manera ya no lo asustas más- veo cómo Prim hace lo imposible por no reírse, es gracioso el rostro que pone, sus labios tiemblan como caricatura porque intenta contener la risa.
-Adelante, ríete- espero hasta que acabe de reírse y que se componga para continuar –muy bien, adelante, maestra Prim. Dime qué debo saber para iniciar una buena amistad.
-Que Dios nos ayude, Katniss, si tengo éxito con tu relación, escribiré un libro… hasta podría poner un pequeño consultorio: ¿Cómo volver a una persona sociable? Sería un éxito si te tengo como caso ejemplar, te lo aseguro- no me gusta cómo Prim dijo 'relación', fue como si implicara más que una amistad cuando no lo hace. Peeta y yo solo somos amigos y así se va a quedar.
-Para las bromas. Prim, y empieza- me acomodo mejor en la cama y me dejo ayudar por mi hermanita quien en esta materia tiene más conocimiento que yo –te escucho.
*Asoma la cabeza por una esquina*
Hola, para empezar mil millones de disculpaaaaas! *Pone ojitos del gato de Shrek* Ha sido una semana complicada: adivinen quién tiene su primer trabajo? Y quién ha ido a una discoteca por primera vez? Y quién ya tiene CASI todos los regalos comprados? *bailecito de emoción*
Les prometo que el siguiente capítulo lo subiré pronto, me gustaría saber qué esperan en esta historia y qué les parece el nuevo título (creí que no tenía mucho sentido poner un título en inglés cuando la historia está en español pero es un título de prueba, lo que significa que puedo cambiarlo pero quiero saber si tienen alguna idea de cuál podría ser porque por lo general suelo poner el título al final de lo que escribo…) así que feel free de escribirme. Anyway, no los voy a aburrir con mis cosas así que como de costumbre, un enorme agradecimiento a quienes le dieron favorite y/o follow a esta historia, espero que les guste. Muchas gracias a: Ady Mellar87, Helene Mcfly, arabullet, Gabrielaolvera313, jhosann92, yeyuperez, Laurisandre75, paulabana1, samantha136, Launigsiae, Mellarck's y Palitha.
Respuesta a los comentarios:
ViiickyHerrera: Mil graciaaaaaaaas, qué bien que te guste! Lamento no haber actualizado tan pronto, espero que no se vuelva a repetir, trataré de actualizar por lo menos una vez por semana. Gracias por tu review :)
Montzeziitas: Muchas gracias por tu review. No lo arruinaron! También espero que Katniss lo descubra pronto, pero creo que al menos han dado un paso en la dirección correcta, veremos cómo les va ;)
Claubell1806: Graciaaaaas, me encanta que te guste la historia. También soy una gran fan de ese ship! En cuanto a los días específicos creo que serán los sábados, si no es en la tarde, en la noche o a más tardar los domingos :)
Ady Mellark87: Gracias por tu review. TODOS amamos a Peeta! Ese hombre es perfecto! Saludos y cuídate tú también :)
Nicole: Me encantan tus reviews, me alegras el día! No te preocupes por tu pequeño error, aunque pensé que era spam, luego me tranquilicé XD Yo tampoco soy paciente y lamento la demora, trataré que no se repita. Nos leemos :)
Muchas gracias por su apoyo, nos leemos pronto. Ah! Y si tienen Tumblr síganme, estoy como imafangirliwillalwaysbeone.
Nos leemos pronto,
Tamy.
