En todo hay algo bueno.
Capitulo 3 Valor.
-Esta noche no tienes muchos deberes- Le dije tratando de capear la tensa atmosfera de nuestro alrededor.
-Aja - Dijo asintiendo y mirándome extrañamente.
Aparque el coche al frente de su casa.
-¿Crees que me permitirá entrar otra vez?- Le pregunte refiriéndome a su padre.
-No le ha dado ninguna pataleta cuando has venido a buscarme para ir al instituto- Dijo cautelosa.
Cuando estuvimos en su habitación me recosté en su cama y miré hacía a fuera. Me concentré en mostrarme sereno y relajado aunque por dentro estaba pensando en lo que en estos momentos ya les estaría contado Alice a mi familia y ya comenzarían a tomar posiciones.
Bella se estaba poniendo más y más nerviosa recorría y daba vueltas por la alcoba. Encendió el ordenador y se dispuso a mandar un correo electrónico para su madre como era de costumbre. Se veía hermosa cuando se preocupaba de esa manera por cosas que no estaban bajo su control, su ansiedad era tanta que sin darse cuenta hacia sonar sus dedos sobre la mesa, a si que me levanté rápidamente y me acerque, ella no se dio cuenta hasta coloque mi mano sobre la suya.
-Parece que estás algo nerviosa hoy, ¿no? -Susurré.
Alzo la vista y sin darle tiempo a que reaccionara y le besé.
Sus labios al principio desconcertados, me devolvieron el beso con mayor intensidad mientras se inclinaba hacía mí quedando de frente y se apego envolviéndome con sus brazos en los que siempre me perdía. Su corazón no paraba de acelerarse con el solo roce de mis fríos labios ansiosos por ella ahora. Dentro de mí sentía como su calor me traspasaba, su aliento sabia exquisitamente, su boca no se separaba de la mía ni por un segundo. Su respiración se entrecortaba cada vez que exhalaba, sostuve su cabeza contra mi cara, mientras la otra se descendía por su espalda recorriendo el camino hasta su cintura.
Sin darme cuenta la tenía totalmente apegada contra mí, era una sensación excitante y completamente única.
De pronto se estremeció y mis manos la liberaron instintivamente. Era mi señal para apartarme aunque no quisiera, en esos instantes Bella se apresuraba a besarme intentando convencerme de que continuara con uno de sus mejores besos, siempre se superaba a sí misma, no podía negar que cada vez se me hacía más difícil tener la fuerza para apartarme, pero en esos momentos recurría a mis recuerdos cuando le rodeaba el peligro o cuando creía que jamás volvería a ver su mirada, sonreír y ruborizarse, los cuales me hacían reaccionar.
Y me aparte de Bella.
-Ay, Bella -Suspire.
Aquellos eran los placeres más grandes existentes para mí.
-Se supone que tendría que arrepentirme, pero no voy a hacerlo- Soltó.
-Y a mí tendría que sentarme mal que no estuvieras arrepentida, pero tampoco puedo. Quizá sea mejor que vaya a sentarme a la cama.
Bella se encontraba sumida en el mismo estado mío.
-Si lo crees necesario...
Sonreí y me devolví a la cama.
-Mándale recuerdos de mi parte a Renée.
-Sin problema.
Escribió y revisó el correo mientras intentaba calmarse al igual que yo pues ya era hora de hacer lo que debía.
Tenía que sacar a Bella de Forks a como diera lugar y esta era mi única posibilidad.
Me volví a levantar y fije mi vista en los boletos de avión que mis padres le habían regalado para su cumpleaños y en el esterio destruido que estaban en una caja de su armario. Ella estaba terminando y cuando se volvió para mirarme con el ceño fruncido por pensar que había leído su correo.
Bella se dio cuenta de que estaba observando yo.
¿Qué fue lo que le hiciste?
-No quería salir del salpicadero.
-¿Y por eso tuviste que torturarlo?
-Ya sabes lo mal que se me dan los cacharros. No le hice daño a conciencia.
Y mostrándome impresionado.
-¡Lo asesinaste!
-Si tú lo dices...
-Herirás sus sentimientos si llegan a verlo algún día, quizá haya sido una buena idea que no hayas podido salir de casa en todo este tiempo. He de reemplazarlo por otro antes de que se den cuenta.
-Gracias, pero no me hace falta un chisme tan pijo.
Me acerque y tome los billetes.
Comencé con el plan - No es por ti por lo que voy a instalar uno nuevo. No es que disfrutaras mucho de tus regalos el año pasado.
Bella se quedo en silencio.
-¿Te das cuenta de que están a punto de caducar?
Los observó durante unos momentos.
-No. La verdad es que me había olvidado de ellos por completo.
Bien.
-Bueno, todavía queda algo de tiempo. Ya que te han liberado y no tenemos planes para este fin de semana, porque no quieres que vayamos al baile de graduación... - Le enseñe una gran sonrisa- ¿Por qué no celebramos de este modo tu libertad?
Se sorprendió.
-¿Yendo a Florida?- Preguntó
-Dijiste algo respecto a que tenías permiso para moverte dentro del territorio de Estados Unidos.
Me miro intrigada por mi actitud.
-¿Y bien nos vamos a ver a Renée o no?
-Charlie no me dejará jamás- Dijo tratando de preveer un obstáculo.
-No puede impedirte visitar a tu madre. Es ella quien tiene la custodia.
-Nadie tiene mi custodia. Ya soy adulta- Se defendió.
-Exactamente.
Va a resultar.
Bella cerró los ojos sacudió la cabeza y siguió dándole vueltas al asunto en su mente. Después de otro momento suspiró.
-No podemos ir este fin de semana- Dijo finalmente.
-¿Por qué no?
-No quiero tener otra pelea con Charlie. No tan pronto después de que me haya perdonado.
-Este fin de semana me parece perfecto - Insistí.
Ella sacudió la cabeza negando.
-En otra ocasión.
-Tú no has sido la única que ha pasado todo este tiempo atrapada en esta casa,¿sabes?- Intente otra estrategia.
-Tú puedes irte donde quieras – Me rebatió.
-El mundo exterior no me apetece sin ti.
Me miro y puso los ojos en blanco.
-Estoy hablando en serio.
-Pues vamos a tomarnos el mundo exterior poco a poco, ¿vale? Por ejemplo, podemos empezar yéndonos a Port Angeles a ver una película...
No iba a dejar escapar mi gran oportunidad.
-No importa. Ya hablaremos del asunto más tarde.
-No hay nada de qué hablar.
Esta vez fue ella la que se adelantó.
-Así que vale, tema nuevo ¿Qué fue lo que Alice vio esta mañana?
Estaba preparado para esa pregunta pero no pensé que la haría tan rápido.
Odiaba ocultarle las cosas pero era por su bien.
-Vio a Jasper en un lugar extraño, en algún lugar del sudoeste, cree ella, cerca de su... antigua familia, pero él no tenía intenciones conscientes de regresar – Solté- Eso la tiene preocupada.
-Oh…¿Y par qué no me lo has dicho antes?- Inquirió.
-No era consciente de que te hubieras dado cuenta –Contesté - De cualquier modo, tiene poca importancia.
Se quedo analizando mis palabras, por un segundo pensé que me había descubierto pero no fue así. Luego fimos a la cocina a hacer nuestros deberes, Bella se demoró mas que yo, quizás porque yo a estas alturas me los sabias de memoria, también preparamos la cena para ella y su padre.
Charlie llegó bien ya que había tenido una jornada tranquila pero interesante en el trabajo y mientras cenaban yo me ponía supuestamente a ver la televisión.
Tenía que pensar en como convencer a Charlie de dejar a Bella de ir a ver a su madre a Florida. Lo más viable era decir la verdad aunque eso me pondría en evidencia ante Bella tal vez pero eso lo arreglaría después.
Sentí que ya habían terminado y Bella empezaba a fregar los platos y me dispuse a ayudarle.
Charlie se levanto de la mesa satisfecho.
Este era el momento.
-Charlie -Le pregunte iniciando una simple conversación.
-¿Sí?
-¿Te ha dicho Bella que mis padres le regalaron por su cumpleaños unos billetes de avión, para que pudiera ir a ver a Renée?
Bella se sorprendió tanto que se le cayó el plato que estaba lavando.
-¿Bella? – Le preguntó con asombro en la voz.
Y mientras recogía el plato del suelo con expresión ausente.
-Ah, si, es verdad- Dijo en tono despreocupado.
-No, jamás lo mencionó.
-Ya.
-¿Hay alguna razón por la que hayas sacado el tema ahora? Me preguntó Charlie contrariado.
-Están a punto de caducar. Creo que Esme podría sentirse herida si Bella no hace uso de su regalo..., aunque ella no ha dicho nada del tema.
Bella me miro por primera vez después del inicio de la charla.
-Probablemente sea una buena idea que vayas a visitar a tu madre, Bella. A ella le va a encantar. Sin embargo, me sorprende que no me dijeras nada de esto- Le dijo su padre.
-Se me olvidó – Dijo apresurada.
- ¿Porque esta tan nerviosa?- Se pregunto Charlie -Se te olvidó que te habían regalado unos billetes de avión?
-Aja - Dijo distraídamente
-Creo haberte oído decir que están a punto de caducar, Edward –Me miro y continuó Charlie- ¿Cuántos billetes le regalaron tus padres?
-Uno para ella..., y otro para mí.
Los platos volvieron a sonar. Esta vez en el fregadero.
- No, no no.- Pensó su padre.
-¡De eso ni hablar! - Bramó Charlie.
-¿Por qué? —Pregunte con mi voz más inocente- Acabas de decir que sería una gran idea que fuera a ver a su madre.
Charlie se dirigió a Bella
-¡No te vas a ir a ninguna parte con él, señorita!
Bella se dio vuelta un poco furiosa.
-No soy una niña, papá- Se defendió- Además, ya no estoy castigada, ¿recuerdas?
-Oh, ya lo creo que sí. Desde ahora mismo.
-Pero ¿por qué?
-Porque yo lo digo.
-¿Voy a tener que recordarte que ya tengo la mayoría de edad legal, Charlie?
-¡Mientras estés en mi casa, cumplirás mis normas!
En ese momento me arrepentí de haber actuado así.
Bella continuó -Si tú lo quieres así... ¿Deseas que me mude esta noche o me vas a dar algunos días para que pueda llevarme todas mis cosas?
A Charlie se le subieron los colores al rostro.
-Yo he asumido sin quejarme todos los errores que he cometido, papá, pero no voy a pagar por tus prejuicios. Tú ya sabes que yo sé que tengo todo el derecho de ver a mamá este fin de semana. Dime con franqueza si tendrías alguna objeción al plan si me fuera con Alice o Ángela.
-Son chicas –Bramó afirmó.
-¿Te molestaría si me llevara a Jacob?
Ja… que gran ejemplo. Agr. El hombre lobo. Algo dentro de mi se estremeció.
-Sí -Salto su padre - También me molestaría. Aunque los tres sabíamos que no era verdad.
-Eres un maldito mentiroso, papá.
Me limite a seguir en silencio. De todos modos ninguno de ellos me prestaba atención.
-Bella...
-No es como si me fuera a Las Vegas para convertirme en corista o algo parecido. Sólo voy a ver a mamá. Ella tiene tanta autoridad sobre mí como tú. ¿O es que cuestionas la capacidad de mamá para cuidar de mí?
-Creo que preferirás que no le mencione esto- Le amenazó Bella.
-Ni se te ocurra. Esta situación no me hace nada feliz, Bella.
-No tienes motivos para enfadarte.
Y empezando a moverse por la cocina ella dijo:
-He hecho las tareas, tu cena, he lavado los platos y no estoy castigada, así que me voy. Volveré antes de las diez y media.
-¿Adonde vas?.
-No estoy segura- Me miro a mi primero y después a su padre- Aunque de todos modos estaremos en un radio de poco más de tres kilómetros, ¿vale?
Charlie gruño y prefirió alejarse de la línea de fuego y se dirigió a la sala.
-¿Vamos a salir? –Pregunté aliviado y en tono aliviado.
Se volvió Hacia mí y me fulminó con los ojos.
-Sí, quiero tener contigo unas palabritas a solas.
A quien no le gustaría tener algunas palabritas con Edward a solas xD
Espero que les haya gustado.
Nos vemos en el próximo capi.
Cami.
