Y aquí el tercer capítulo luego de ya... ¿dos años?...

En realidad no lo tenía pensado de esta manera, pero así salió...

DISCLAIMER: ¿De verdad es necesario poner de que no soy Rowling y que no gano absolutamente nada con esto?


Capítulo 3: Petunia Evans

¿Quieren saber acerca de mi vida?

En realidad no tengo mucho que decir, no porque no quiera, sino que en realidad hay muchas cosas de las que realmente me avergüenzo, cosas que no debí haber echo, y otras tantas que si.

En primer lugar, y que de la que cada día no he dejado de arrepentirme, es el haber decidido terminar con la relación de amistad que tenía con mi hermana menor, Lily. ¿Por qué? Supongo que a mis 13 años y a pesar de ser la hermana mayor, ella solía superarme en todo... y la llegada de la carta de Hogwarts para mi fue "la gota que colmó el vaso", tan molesta estaba que en algún momento llegué a pensar que todo había sido obra de ella, de ella y de Remus Lupin.
Llegué a pensar que ese Remus con el que Lily jugaba y del que hablaba tanto, había usado sus "poderes" para "quitármela", me tomó un tiempo aceptar de que él no tuvo nada que ver, pero... ¿Qué hacer con un error cometido durante mucho tiempo?. Debo admitirlo: soy una persona muy orgullosa, y aceptar que me había equivocado y decirle a Lily que durante todo el año no hacía mas que extrañarla, no estaba dentro de lo que estaba dispuesta a hacer. Así que el mismo día que acompañé a mis padres a dejarla en la estación del tren, fue en realidad un adiós definitivo.

¿Alguna vez llegué a odiarla? Lo dudo muchísimo.
Luego de ese adiós luché por consolarme a mi misma, tratando de conseguir otras amigas, buscando una especie de "reemplazo" a lo que yo misma había dejado ir. No sé si inconscientemente no me esforcé o si tal vez no conseguía hacer amigas tan cercanas, pero la realidad es que nunca encontré a alguien como ella. Que no se me mal interprete, que amigas tuve, pero ninguna como en su tiempo lo había sido ella.

Es increíble lo que un poco de orgullo puede ocasionar, que ahora a mis 19 años no han sido pocas las veces que he tratado de hablar con Lily, pero pareciera que al apenas vernos se activa esa parte de mi mente que se empeña en hacerme creer "Si ella quisiera hablar contigo hace tiempo que lo hubiera echo " o "Se burlará de ti, no pierdas el tiempo. ¿No ves lo contenta que está con su mejor amigo Remus el otro fenómeno?".
Fenómeno... ¿Qué se supone que es un fenómeno? Porque he de admitir que fue el único término que se me ocurrió para nombrar lo que era, es decir, una bruja en realidad. Que me ha llevado muchas veces a negar lo mucho que me hubiera gustado asistir con ella a ese tal Hogwarts del que con tantas ansias le habla a mis padres, que admirados, solo desean saber más.

A veces lo que hace todo tan difícil es que muchas veces le he dicho cosas que realmente no sentía, como si yo necesitara continuamente convencerme de que si las cosas están de esa manera es porque deben estarlo, pero dentro de mi cabeza hay una pequeña vocecita que me dice que mientras mas me tarde será peor, y que cuando me decida de repente ya será demasiado tarde.

Cuando Lily se fue el primer año a Hogwarts, recuerdo llegar a casa, sacar nuestro álbum de fotos y mirar y empezar a recordar cuando éramos niñas y parecíamos inseparables... pensar que por esas épocas ni se me ocurría que eso podía llegar a cambiar. Y sin darme cuenta eso llegó a convertirse en una pequeña tradición: sacar el álbum de vez en cuando y simplemente recordar.
Recuerdo especialmente una vez en que mi madre me encontró haciéndolo y me preguntó.- ¿De verdad la extrañas tanto?- Y esa fue la primera y única vez que lo admití y me permití derramar lágrimas por ello.

Otra de las cosas que debo admitir, y de la que me avergüenzo, es que en el fondo siempre sentí un poco de envidia de ella, que además de ser menor y superarme en todo, con el paso de los años llegué a cansarme de escuchar como todos decían lo linda y lo bonita que era, y lo que mejoraba con el paso de los años, que se parecía mucho a mi madre con ese largo cabello rojo con unas pequeñas ondas al final y esos ojos verdes esmeralda lo suficientemente grandes y expresivos como para que todo el mundo quedara maravillado. En cambio, yo me parezco a mi padre: Tengo el cabello marrón y algo que podía definirse como rizado y siempre despeinado, además de unos ojos marrones claros que sorprendentemente sólo cambian a un tono medio verdoso cuando lloro.
Tampoco se piense que mis padres tenía algún tipo de preferencia, a pesar de que yo solía afirmarlo constantemente, sino que en ocasiones al escuchar expresiones como: "Pero tu también, Petunia". Llegué a preguntarme si era tan necesario el que me lo recordaran.

Algo gracioso acerca de mi familia, es como el amor que tiene mi padre por las flores, y por la naturaleza en general, se vio reflejado en nuestros nombres. No sé si sea del todo cierto, pero mi madre dice que al tener una de esas típicas discusiones de pareja acerca del nombre que se le debería poner a los hijos, mi padre, desesperado, la llevó a un pequeño huerto que había en la parte trasera de la casa, le vendó los ojos y le dijo que caminara y que cuando deseara, cogiera una flor y que ese sería el nombre y no habría lugar a discusión. Y así una petunia fue la elegida.
Para Lily, el proceso fue el mismo, y un lirio el elegido.
"Mis pequeñas flores", solía decirnos mi padre cada vez que llegaba a casa del trabajo y nosotras corríamos a abrazarlo.
Sería tonto decir que no extraño esos tiempos, porque en realidad los extraño demasiado, aún mas de lo que me cuesta aceptar. Tiempos lejanos en los que solía recibir un ramo de petunias cada cumpleaños y me entristecía cuando se marchitaban. - Algún día yo podré hacer que nunca se marchiten -. Me dijo una vez Lily al ver como yo resignada botaba un ramo - Y así nunca tendrás que volver a botarlas, y estarán siempre lindas como tú, Pet .-

¿Fenómeno?

Tal vez fue la única amiga que alguna vez tuve. Y mi única hermana.


Lo sé, es excesivamente corto (demasiado para ser actualizad recién luego de dos años)

De verdad me gustaría decir que estoy completamente "de vuelta", pero no sé cuando tiempo pasará antes de que ponga el siguente, pero si les interesa saber, voy a poner todo de mi parte e intentar continuarlo, porque viéndolo así... no me gustan las historias inconclusas (que ya suficiente tenemos con JK, y sus benditos 19 años después) . Siento mucho haber dejado pasar tanto tiempo.

Hace dos años sabía exactamente lo que quería escribir, como lo escribiría y como terminaría. Lo tenía guardado en un archivo de mi computadora. ¿Quieren un consejo? No confien en las máquinas U-U. Este capítulo era completamente diferente, y pienso seguir lo que tenía pensado solo que... este seria un capítulo intermedio (a pesar de que personalmente considere que no tiene nada que ver con lo que sigue)

Estoy algo contenta con este capítulo (aunque me pareció que se centraba mucho en Lily, pero bueno...), y definitivamente detesto el primero... se me hace tonto y estoy pensando seriamente en reescribirlo (pero aún no estoy del todo segura)

¡Dejen reviews y me dicen que les pareció!, ya saben... se aceptan sugerencias, críticas y todo eso.

Finalmente, quiero agradecer a BlancEspirit que me hizo plantearme seriamente un ¿Por qué no continuar? y que quizá por ahí todavia había alguien que se acordaba de mi xD, y bueno... aquí me tienen.