RECOMPOSICIÓN (traducción)
por Ladywolvesbayne
En alguna parte dije que esta historia iba a ser corta... y después me fui a la mierda, como suele pasarme. Disfruten mientras sea posible :P Mensaje para Fallen; muchas gracias por pasarte, me alegro de verte por aquí ^^ ojalá la historia esté a la altura de tus expectativas. Gracias por demostrarme que sigue habiendo fans de Halo en español ^^ Ahora sí, el episodio de hoy.
2. MÁSCARA REFLEJO
7 DE JUNIO, 2558
LOCACIÓN: UNSC INFINITY
8:47 PM hora estándar
Él no era del todo ingenuo, ella lo sabía. El Jefe era un hombre adulto de cierta edad, y a pesar de todo lo que había pasado, las mejoras químicas, el aislamiento, las iniquidades y el éxito, John no era ignorante ni tampoco estúpido. Los soldados a veces hablaban. Ella sabía que él tenía curiosidad acerca de ciertos temas y nunca se sintió avergonzado de hacer preguntas, incluso si se trataba de algo básico, algo que todo el mundo sabía. Era natural para él. Ella solía responder a estas preguntas cada vez que John expresaba su deseo de información; él siempre prestó atención a sus palabras con mucho cuidado, con respeto.
Sus respuestas eran preciosas para él.
Una respuesta en particular fue como explicar el arco iris a alguien nacido ciego. Fue difícil para ella también, ya que en realidad nunca había experimentado nada parecido y su consejo era meramente técnico, más que nada acerca de la mecánica, la química, la moral y los procedimientos. Era difícil ahora también, porque ella no tenía ninguna explicación para su existencia en el mundo de los seres vivos de carne y hueso. Esto era mucho más complicado que explicar la teoría de la reproducción humana.
El manejo de información solía para ser una de sus habilidades más prominentes, y sin embargo...
Entre ellos dos siempre hubo una intensidad implícita. Algún tipo de conexión. Todavía estaba allí, Cortana sintió una poderosa descarga de adrenalina cuando John la agarró por el brazo y la acompañó a la cubierta de los oficiales. Fue una sensación abrumadora. El Capitán Lasky decidió que permanecería encerrada bajo fuerte custodia hasta que algo tuviera sentido. Cortana lo miró, mientras caminaban (tenía problemas para mantenerse a la altura de sus zancadas) y más de una vez John le devolvió la mirada, pero no dijo nada. Nadie dijo nada. El perro marrón los siguió en silencio hasta el final, también el equipo Majestic con sus armas preparadas.
No hubo violencia alguna, sólo la fuerza serena de su poderosa mano, dedos entrelazadas alrededor de su brazo delgado. Ella se volvió plenamente consciente de su propia fragilidad, del tamaño real de esa mano. Pero no le dolía; John nunca la lastimaría.
Al menos algo seguía siendo igual.
7 DE JUNIO, 2558
LOCACIÓN: UNSC INFINITY
9:23 PM hora estándar
John se paró delante del espejo, en silencio. Cualquier persona que entrase a los baños colectivos de esa cubierta encontraría a un hombre muy alto mirando su propio reflejo con un rostro inexpresivo. Algunos tal vez saldrían tan rápido como entraron y buscarían otro baño, dejándolo solo con sus asuntos. John trató de concentrarse. No podía perder la cabeza por algo como esto, posiblemente una elaborada trampa de lo que quedaba del Covenant. O cualquier otra fuerza alienígena, si no era el Covenant. Ella podía ser una espía. Una asesina encubierta. Una bomba biológica u otro tipo retorcido de arma. Podían haberle lavado el cerebro, haberla chantajeado, incluso haberla contratado para algún trabajo sucio.
Era bella y perfecta, eso es cierto. Malditamente perfecta, casi demasiado.
¿Guerra psicológica? Vamos. El Covenant podría hacerlo mejor.
—Tu deber es proteger a las personas a bordo de esta nave. —John se dijo a sí mismo, en voz alta— Hasta que no pruebes lo contrario, ella es una amenaza.
Miró una vez más sus propios ojos, respirando lentamente.
Después de salir del cuarto de baño, John encontró una terminal de emergencia unida a una pared. Conectó el chip negro en el puerto de entrada, sólo para asegurarse. El mensaje de error apareció en azul claro por la pantalla, de manera intermitente, hasta que él ya no estuvo seguro de cómo sentirse acerca de ello.
7 DE JUNIO, 2558
LOCACIÓN: UNSC INFINITY
10:50 PM hora estándar
Tenía un hambre terrible y estaba preocupado, encima era tarde. Las diez de la noche era generalmente el fin del turno del Capitán Lasky, junto con el inicio del tercer turno regular en horario estándar terrestre de la Infinity. El equipo Majestic fue relevado y Carmesí tomó su lugar custodiando los cuarteles cerrados. La pregunta todavía estaba colgando en el aire, ya que nadie tenía una respuesta o solución adecuada. Ningún protocolo militar contemplaba un plan de acción en cuanto a la aparición repentina de una IA en un cuerpo humano, así de la nada.
El Jefe Maestro no era muy cooperativo tampoco; estaba parado lejos de la holo-mesa, en silencio. Su espalda era una vista impresionante. La perra, por otro lado, estaba sentada espalda con espalda con su amo y seguía con ojos muy atentos la actividad de la sala, como si custodiara celosamente la vida de John. Los ojos de Lasky se posaron unos instantes sobre la postura tensa del animal, admirando su confianza.
De verdad que era una criatura inmensa. Casi del tamaño de un león adulto.
—Tienes que enviar un mensaje a la Almirante Osman. —dijo Palmer, seria.
—Sí, debo hacerlo. —Lasky apretó los labios, preocupado— Pero temo que perdamos el control del asunto si lo reporto ahora. Cortana... quiero decir, ONI vendrá por ella y quizá no volveremos a verla, mucho menos obtendremos respuestas.
Él miró de reojo hacia el Jefe Maestro. Palmer entendió a qué se refería.
—Vamos a considerar los hechos. —la Comandante se puso de pie y caminó alrededor de la mesa, todavía en su armadura— Cortana es humana ahora. Tenemos procedimientos estándar para los presos. Debe permanecer aislada y tenemos que interrogarla, cada pieza de información que podamos conseguir sería inmensamente valiosa. Esa mujer podría saber dónde se esconde esa bruja de Halsey.
—Está amnésica, Sarah. —gruñó Lasky, cansado.
—Qué conveniente. Recuerda casi todo lo demás, sin embargo.
—Insinúas que está mintiendo.
La Comandante Palmer estaba al otro lado de la holo-mesa, se inclinó a través de la luz del proyector hacia el Capitán, seria.
—Quiero decir que está ocultando algo, por si acaso esto no es lo bastante misterioso. He oído hablar de IAs implantadas en cuerpos cibernéticos, procesos experimentales, pero nunca sobre una que realmente pudiera llegar a convertirse en un ser humano.
—El Compositor. —dijo John, de repente.
Palmer y Lasky miraron hacia él; el SPARTAN se había vuelto hacia ellos. Charley gimió e inclinó la cabeza para mirar a su amo con ojos preocupados. La callosa mano de John rozó levemente las orejas del animal.
—La Bibliotecaria dijo que el Compositor fue pensado para trascender los límites del mundo físico hacia las fuentes digitales y eventualmente el procedimiento inverso, transferir una conciencia digital a un estado físico. —continuó John. Dio unos pasos hacia la luz— También dijo que los intentos de dar cuerpos físicos a estas entidades digitales primitivas fallaron, pero el Didacta encontró la manera de usar el Compositor para crear a sus soldados. Vi un glifo Forerunner tatuado en la piel de Cortana, en su muñeca izquierda. Ya lo había visto antes, estoy seguro.
La Comandante Palmer pensó que estaba alucinando. Nunca había oído al Jefe Maestro hablar por tanto tiempo, jamás desde que lo conocía.
—Pero el Compositor fue destruido, junto con los demás.
—Y también destruyó lo que quedaba de Cortana en el proceso. Pero no sabemos cómo funciona esa tecnología, ya que los datos de la Dra. Tillson se perdieron con la estación Ivanoff, o cuántos Compositores los Forerunners construyeron originalmente.
Lasky tomó aire con rapidez, casi horrorizado:
—Halsey. El mensaje que ella le envió... ¿usted piensa que la Doctora encontró otro Compositor, Jefe?
—Tal vez.
—Si alguien puede ejecutar un truco como ese, es esa vieja bruja. Tiene sentido. Me hace temblar al pensar en lo que ella o los rebeldes del Covenant pueden hacer si ponen sus manos en una de esas cosas... —resopló Palmer— Pero si Cortana se fusionó a sí misma con la matriz del Compositor antes de la explosión, tal vez encontró la manera de escapar.
—¿Y si ella es uno de los fragmentos deteriorados de Cortana? —preguntó Lasky, aún preocupado. Su mirada se volvió hacia el Jefe— ¿Sabe lo que significa este glifo?
—No, señor. Pero lo voy a averiguar.
Los tres se miraron, los ojos de John eran los únicos que seguían serenos. Incluso Charley estaba nerviosa, la perra podía sentir fácilmente la electricidad en el aire. Sólo había un curso lógico de acción después de estas declaraciones:
—Capitán, me gustaría llevar a cabo los interrogatorios. —pidió John, con frialdad, como de costumbre— Tengo conocimiento cercano del sujeto.
—Lo que significa que usted está comprometido. —escupió Palmer, a la defensiva.
—¿Está seguro, Jefe? —Lasky la interrumpió, sorprendido— Porque la Comandante Palmer puede...
—Estoy seguro, señor.
Todo quedaba en manos del Capitán, ahora. Como si tuviera elección, de todos modos.
8 DE JUNIO, 2558
LOCACIÓN: UNSC INFINITY
06:00 AM hora estándar
—Todo es tan lento. —dijo, su mirada azul se perdió más allá de la ventana. La sala de interrogatorios tenía una vista impresionante a una bodega de carga muy activa, donde pequeñas figuras vestidas con armaduras o uniformes se movían como hormigas furiosas— Me siento algo incómoda, ¿sabes? Tengo frío y estoy cansada y hambrienta. Desesperada, triste, enojada. Ser humana es una molestia; se siente como si todo tardara una Eternidad en suceder. Incluso dormir. Todavía no he descifrado cómo dormir apropiadamente. Lo que me pasó fue más allá de simplemente curar mi degradación, esto es...
—Te puedo conseguir algo de comer.
Se volvió y se enfrentó a él, un poco más aliviada.
—¿Harías eso por mí, Jefe? Sería genial.
John estaba en servicio, investido en su armadura. Dejó el casco sobre la mesa, justo en la esquina, como una especie de advertencia. Estaba armado. Cortana ya no llevaba una bata de laboratorio, alguien le había provisto de un uniforme de entrenamiento de la UNSC: pantalón azul oscuro y una sudadera azul con capucha que le iba un poco grande, calzado deportivo. Las sombras de fatiga debajo de sus ojos eran todo un espectáculo.
John pidió a Roland por algo de desayunar. A través de las cámaras, el Capitán Lasky y la Comandante Palmer estaban monitoreando la conversación, desde el puente. Unos minutos más tarde, John recibió una bandeja con té caliente y algunas barras de cereal altas en carbohidratos, y dejó todo sobre la mesa.
Ella se sentó ante la comida, él se quedó de pie. No había una gigantesca perra marrón en esa ocasión.
—Te ves como la mierda, Jefe. Ese bronceado no te sienta para nada.
John arqueó ligeramente una ceja:
—¿Quieres un espejo con eso?
—Casi me olvidaba de lo dolorosamente flojo que puedes ser cuando estás tratando de ser gracioso. —ella sonrió.
Cortana intentó apoderarse de la bebida, pero el plástico estaba caliente. Siseó por lo bajo y miró de mala manera al vaso durante unos segundos. Luego deslizó sus manos dentro de las mangas de la sudadera y volvió a intentarlo, esta vez saboreando el té en pequeños sorbos.
Aprendía rápido.
—Entonces, ¿quién va a ser el policía malo? Déjame adivinar: la Comandante Palmer, ¿verdad?
—Ningún policía malo, sólo yo.
—Eso ya es bastante malo. Bueno, dispara. —Cortana lo miró a los ojos, desafiante.
Se puso a comer una barra de carbohidratos en lo que él juntó las manos a la espalda.
—¿Qué te pasó después de que detoné la bomba dentro de la Mantle's Approach?
—No lo sé. Mi primer recuerdo es un techo gris, sucio, estaba desnuda en una cama incómoda. —bebió más té, mordió otra barra de cereal— Una mujer llamada Cecilia Preston, médica, me estaba examinando. Ella me hizo preguntas. Me asusté. Cuando se las arregló para calmarme, la Dra. Preston dijo que probablemente fui atacada y dejada por muerta, que tenía amnesia. Ella y su equipo me encontraron cerca de New Phoenix hace unas dos semanas estándar. Estaba herida. No podían encontrarme en la base de datos pero dieron con una muestra de ADN similar, por supuesto, y luego hice la cosa más loca que alguna vez he intentado: traté de convencer a estas personas acerca de mi identidad. Todo lo que sabía es que tenía que volver a ti, Jefe, incluso mencioné a la Dra. Halsey e insistí en que le pidieran que confirmara mi historia, estaba desesperada. Entonces, me dijeron que Halsey es una fugitiva de la UNSC.
Pequeñas agujas frías hormiguearon en la piel de John cuando oyó que había sido herida.
—Eso es correcto. —él asintió.
—Creo que la vi. —su voz salió como un susurro— A la Dra. Halsey, quiero decir. O tal vez fue un engaño. La Dra. Preston dijo que tuve fiebre durante unos días, que mi cuerpo estaba luchando contra alguna infección.
John apretó un poco los puños. La simple idea de que Palmer estuviera en lo cierto acerca de la información que esta Cortana podría proporcionarles...
—¿Cómo llegaste aquí?
—Escapé. La Dra. Preston no se creyó mi historia y quería entregarme a las autoridades porque no tenía identificación. Así que robé una terminal portátil, hice un poco de hackeo de alto nivel e inventé una identidad falsa para subir a la Infinity. Cuando te encontré, ya sabía a dónde ir. —se encogió de hombros, empujando en su boca lo último de la barra de carbohidratos. Después de una larga pausa de masticar en silencio, Cortana bajó la mirada a la superficie blanca y brillante de la mesa— Quería volver contigo, tú eres el único que me puede ayudar... pero parece que ha pasado mucho tiempo.
—Ya veremos acerca de eso. Eres una prisionera de la UNSC, ahora.
—Por lo tanto, no voy a salir de esta celda pronto.
—Precisamente.
—Bueno, gracias, Jefe; eso fue muy reconfortante. —ella rodó los ojos, irritada.
—Hasta el momento, es sólo tu palabra contra cualquier otra cosa.
—Hey, yo también estoy tratando de encontrarle sentido a esto. Bien, enciérrame si es necesario, no me importa. Conozco el protocolo y la ley. —ella se alzó de la silla, su voz tenía un tinte de rabia. John se mantuvo firme en una postura mucho más amenazante que la de ella, mirándola a los ojos. Entonces Cortana soltó un suspiro tembloroso y se sentó de nuevo, dejando caer los hombros— Sé que dudas de mí, tienes todo el derecho a hacerlo. Si yo aún estuviera en ese chip, te aconsejaría que no confíes en mí tampoco.
—¿Por qué? —él se inclinó, curioso.
—Sé lo que estás pensando. Y también sabes la respuesta.
Durante unos segundos se quedaron en silencio, mirándose.
—Estás de acuerdo con ser encerrada. —dijo John, con calma.
—No es como si la UNSC me fuera a otorgar un indulto real* y premiarme con unas vacaciones pagadas en una isla tropical por mis servicios pasados. —ella se rió entre dientes, fue una risa triste de todos modos— Tengo miedo, Jefe; el miedo se siente más real cuando eres humano. Lo entiendo mejor.
John deseaba decirle a Cortana que no tenía nada qué temer mientras estuviera a bordo de la Infinity, pero sabía muy bien que no era su lugar hacer tal promesa. Mucho menos cuando todavía estaban en una base de "posible amenaza".
—Y también te entiendo a ti. —ella siguió hablando, en voz baja.
—¿Qué quieres decir?
La tristeza se apoderó de su rostro, sus profundos ojos azules se tiñeron con una nota oscura de pesar.
—Leí tu expediente. Trabajaste tan duro para dejarme ir, que ahora no sabes qué hacer con la idea de tenerme de vuelta.
En el puente, el Capitán Lasky entrecerró los ojos al oír esas palabras y luego levantó las cejas cuando vio al mismísimo Jefe Maestro dar un pequeño paso atrás dentro de la habitación. De pie junto a él, Palmer exhaló un "oh" casi en silencio y eso fue todo. Lasky se cruzó de brazos, con determinación:
—Roland, corta el video. —ordenó.
La pantalla quedó en blanco, con un logotipo animado de la UNSC.
—¿Qué estás haciendo, Tom? —siseó Palmer.
—Lo que está pasando allí dentro ahora mismo no es asunto nuestro.
—¿Y qué pasa con el resto, Capitán? —ella apoyó sus poderosos puños blindados sobre la holo-mesa. Estaba bastante enojada— Creí que para eso eran los interrogatorios, para conseguir información.
—Él lo reportará todo. El Jefe sabe muy bien a quién es leal.
La Comandante Palmer pensó en preguntarle qué tan seguro estaba de esa declaración, pero trató de calmarse. Roland podía haber interrumpido la alimentación de las pantallas pero las cámaras seguían grabando, echaría un vistazo al video más tarde, sola. Ella no era tan suave de corazón como Lasky.
—Creo que tengo un plan, Sarah. —continuó él— ¿Me apoyarías un poco?
Palmer sacudió la cabeza con incredulidad, pero aún así ...
Tom era un buen hombre. Y como Capitán no era malo, tampoco.
—Bien. Voy a traer a esta Dra. Cecilia Preston y a su equipo para interrogarlos también.
10 DE JUNIO, 2558
LOCACIÓN: UNSC INFINITY
5:54 AM hora estándar (48 horas después del interrogatorio)
—El informe médico destaca un desequilibrio hormonal leve, como el de una adolescente... lo que explicaría sus cambios de humor repentinos. Todos ustedes han visto las imágenes. —recitó Lasky, mirando la pantalla. Señaló unos gráficos con colores vibrantes— La actividad cerebral también es un poco irregular aquí, indica que podría ser zurda. El perfil biológico está en perfecto estado, nada parece mal con su cuerpo o las funciones cognitivas, anotó 192 en las pruebas de coeficiente intelectual. Es una mujer sana no tan promedio a mitad de sus veintes. Por otra parte, Cortana no era humana para empezar así que creo que podemos esperar que ella sea algo especial.
Madsen resopló.
—Tal vez está en sus días especiales del mes. —comentó, bajito.
DeMarco sonrió y Tedra puso los ojos en blanco. Thorne se aclaró la garganta.
—Tal vez su cuerpo todavía se está adaptando, ajustándose por sí mismo. Al igual que sucedió con nosotros durante las primeras etapas del programa SPARTAN. —comentó Tedra— Como usted ha dicho, señor, esta situación es única. Lo entendemos.
—Es bueno ver que alguien se toma esto en serio, Grant. Gracias. —dijo el Capitán— Majestic, su tarea es simple: mantener los ojos bien abiertos y la boca cerrada. Cortana no está autorizada a caminar libremente, pero después de cuarenta y ocho horas la ley establece que no podemos mantenerla bajo custodia sin una denuncia. Sin embargo, un informe oficial puede atraer atención no deseada. Pocas personas saben acerca de esto y vamos a seguir así por un tiempo, hasta que se demuestre mi punto o me estalle en la cara. Su Comandante no está de acuerdo conmigo, pero me dio permiso para asignarles esta misión y desde luego, sólo yo soy absolutamente responsable de lo que pase.
—¿Qué pasa si alguien la reconoce, señor? —preguntó Hoya, preocupado.
—Lo reportarán. Esta misión es de la mayor importancia.
—Usted quiere ver cómo se desempeña. —observó Thorne, serio— ¿Cuál es su posición oficial sobre el asunto, Capitán?
—No confío en esta Cortana encarnada y el Jefe Maestro tampoco. Van a seguir detrás de la pista, espero informes diarios de cada uno de ustedes, ¿ha quedado claro?
—¡Como el cristal, señor! —un coro de voces fuertes hizo eco.
—Excelente. Ahora salgan de mis habitaciones, Majestic. Pueden irse.
11 DE JUNIO, 2558
LOCACIÓN: UNSC INFINITY
08:15 PM hora estándar (al día siguiente)
Después de tres días en la estación Red Tusk, en medio de ese desierto polvoriento, John estaba un poco gruñón. La arena fue una molestia sobre todo porque se metía en todas las partes mecánicas en las que se podía filtrar y arruinaba instrumentos, motores y armas. La arena del desierto que era exasperante, casi como si fuera inteligente. Por otro lado, los civiles podían ser muy desorganizados cuando no estaban acostumbrados a la presencia militar o quizás era por el creciente peligro de las gigantescas criaturas insectoides de saliva ácida. La UNSC dio apoyo y, por supuesto, la misión del Jefe Maestro era llevarse al equipo Carmesí para encontrar el nido de las criaturas y limpiarlo.
No fue difícil ni tomó mucho tiempo. No hubo víctimas, excepto tal vez cincuenta bichos y varios metros cuadrados de huevos pegajosos. John pasó dos días rastreando la ubicación, ya que los instrumentos se volvieron locos y los únicos sensores disponibles eran las narices mejoradas de los perros. Ni siquiera Sigrid, la AI muda que compartía con el equipo Majestic, funcionaba al cien por ciento.
Bueno, una incursión a la manera de la vieja escuela, para variar. Charley y los otros siete agentes K-9 se divirtieron.
Buscando aflojarse un poco, John se dirigió a la bahía SPARTAN de la Infinity.
Él la vio desde aproximadamente veinte metros de distancia. Incluso sin el matiz azulado alrededor de su silueta, la habría reconocido en cualquier parte: Cortana. Su corazón se aceleró un poco cuando se dio cuenta de que no estaba encerrada. Sigrid señaló en silencio que su pulso se había disparado con un destello de palabras blancas en su HUD, él no le hizo caso. Cortana y el SPARTAN Thorne estaban teniendo una charla, él señalaba varias direcciones a través del corredor y las intersecciones mientras hablaba. Estaban justo en su camino, John se iba a cruzar con ellos inevitablemente.
Y no es que no lo quisiera, tampoco. La curiosidad se abrió dentro de él.
Cortana ya no se veía tan frágil o cansada, pero la sudadera con capucha era al menos un talle más grande que lo apropiado para sus medidas. Ahora llevaba botas, como cualquier otro soldado. Parecía bastante inofensiva. Su instinto le insistió en no tomarla a la ligera.
A la mera visión del otro SPARTAN, Thorne se detuvo y saludó:
—Jefe Maestro, señor. Buenas noches.
John respondió el saludo y asintió.
—Descanse, SPARTAN. Buenas noches.
Cortana sonrió, con las manos entrelazadas con cuidado sobre su vientre.
—Hola, Jefe.
—¿Por qué no estás bajo vigilancia? —ladró John, no pudo evitarlo.
—Vaya, tocada y hundida. —tosió ella, incómoda— Ya te dije que conozco la ley. El Capitán Lasky no me podía mantener encerrada por más de cuarenta y ocho horas. Dijo que soy libre de visitar algunas cubiertas si estoy acompañada por alguien del equipo Majestic o... bueno, por ti. Mi habilitación es limitada.
—Sigrid, abre un canal. Conéctame con el Capitán Lasky.
Cortana se mordió el labio inferior previniéndose de decir algo que pudieran lamentar, pero esperó pacientemente. Thorne repente encontró algo interesante debajo de sus uñas. Fue desagradable de ver al Jefe tan distante, casi enfadado, a pesar de que ella entendía su posición y trataba de cooperar. Cortana todavía estaba bajo libertad condicional, después de todo.
RECEPTOR NO DISPONIBLE, le informó Sigrid a través del HUD.
John volvió a gruñir.
—Eh... yo debería irme, ya llego tarde para la cena. —Thorne se aclaró la garganta y dio unos pasos hacia atrás. Saludó de nuevo, por si acaso.
John saludó de vuelta, despidiéndolo.
—¿Los SPARTANS tienen pesadillas? —preguntó Cortana— Porque creo que acabas de asustarlo para el resto de su vida.
—Sígueme.
Ella puso los ojos en blanco.
—¿Qué pasó con por favor y gracias? Tengo hambre y escuché que esta noche sirven espaguetis reales. Quiero probar.
—Vamos a comer juntos. No te vas a separar de mí.
Cortana abrió la boca para protestar pero, en cambio, levantó las cejas.
Su frecuencia cardíaca también aumentó un poco; una pequeña sonrisa se trazó en su cara, sus profundos ojos azules se iluminaron. John ya estaba en camino hacia el ascensor y ella lo siguió de inmediato, tratando de mantener el ritmo de sus pasos agigantados.
Unos minutos más tarde, Cortana paseó por la plataforma mientras los técnicos y los sistemas automátios desacoplaban piezas de la armadura de John una tras otra. Ella observó todo el proceso con mucho interés, a pesar de que ya lo había monitoreado muchas veces antes en su forma de IA... este era otro tipo de experiencia. Pieza por pieza él fue liberado del peso de la MJOLNIR y finalmente sólo quedó el hombre, alto y de hombros anchos, y ella volvió a sonreír. John quizá quería responder esa sonrisa de alguna manera, pero no lo hizo.
Cortana se concentró en los rieles y los brazos robóticos, pensando que el sistema podría recibir de buen grado algunos retoques. Era bueno saber que sin importar qué proceso la había vuelto una entidad sólida, éste no le había quitado sus habilidades más preciadas.
Cuando por fin se sentó ante la mesa de acero pulido con su bandeja, Cortana se tomó unos minutos para observar el lío atractivo de tiritas de color amarillo con salsa roja. Así que, espaguetis. Parecía sabroso. Incluso fue lo bastante afortunada como para recibir una albóndiga deforme con la ración. El olor era seductor, eso sí. Tenedor de plástico en mano, la joven tomó un pequeño bocado.
Las sensaciones explotaron dentro de su boca. Ella gimió de placer.
—¡Esto es tan bueno! —murmuró Cortana, asombrada— El sabor, la textura, es...
Al otro lado de la estrecha mesa, John estaba comiendo sin mucho preámbulo. Ni siquiera saboreaba la comida. Bueno, estaba prestándole más atención a la mujer que a su propia bandeja; era muy difícil no mirar a Cortana cuando hacía esas caras tan curiosas, emocionada con algo tan simple.
Sintió la urgencia de sonreír, otra vez.
Casi lo hizo.
—Tan delicioso. —ella seguía murmurando, detrás de cada bocado.
—¿Qué voy a hacer contigo? —dijo John, la mayoría de su ración ya había desaparecido.
La joven levantó la cabeza hacia él, con el tenedor de plástico descuidadamente metido en la boca. Era la expresión más inocente del mundo. Algo caliente se deslizó debajo de la piel del SPARTAN. Algo agradable. Ella lucía... segura. Relajada. Cómoda con su presencia. Y feliz.
¿Por qué no podía sentirse feliz él también?
Cortana dejó el tenedor a un lado y deslizó su mano sobre la mesa, mostrando su muñeca izquierda. El glifo Forerunner llamó la atención de John de inmediato, una vez más. Él frunció el ceño, su rostro de pronto adoptó una expresión sombría.
—Bueno, podrías empezar con esto. —sugirió Cortana.
—Lo he visto antes, pero no sé lo que significa.
—Por supuesto que lo has visto antes. Los dos lo hemos visto, estaba en el núcleo del Compositor. Es un número, Jefe. El número tres.
CONTINUARÁ
*Cortana se refiere a los indultos reales que la Corona Británica le ofrecía a los piratas, en el siglo XVIII.
Sí, ya sé, me eché un moco clásico acá. El Compositor. HA-HA.
A este punto, se podría pensar que ya está todo resuelto y el misterio revelado, pero no olvidemos que Lasky, Palmer y el Jefe sólo están teorizando sobre lo que posiblemente sucedió. Esto es apenas el despegue. Alguien más tiene la verdad, y vamos a llegar a su debido tiempo. No más spoilers, que soy una mala persona. Me alegro de que haya fans de Halo en español con quiénes compartir, seguiremos acá subiendo capítulo a capítulo mientras dure todo esto, estoy que no duermo de las ganas de ver de qué se trata el próximo juego ^^
Muchas gracias por pasar, no olviden dejar su granito de arena o un saludito! Nos vemos el sábado que viene.
