Sentirte.
Por: Liien-Barbariitha
"Aprender del ayer ayuda nuestro futuro."
Disclaimer: nada de esto me pertenece solo la historia que la quiero dedicar a mí amiga, Pamela Riffarachy… Mariposa, te quiero muchísimo y recuerda nunca dejar de volar…
Capitulo 2
El día de ayer fue en ciertas palabras… doloroso, descubrir que tu padre murió y tu mamá está lejos, muy lejos y no se preocupo lo suficiente para venir a verte es doloroso, pero a cambio estaba con Esme que me contaba muchas anécdotas de cuando yo era más joven, pero no es lo mismo a que te lo cuente tu madre o padre. Eso sin contar que no te quisieron decir ningún tipo de información, ni siquiera se el nombre de mi propia madre.
Para cuando me vine a dar cuenta ya estábamos en camino a la casa de mis suegros, pasaríamos con ellos una temporada hasta que me recuperara lo suficiente como para valerme por mi misma y no es que no lo hiciera pero una pierna enyesada no es muy bueno para una persona que tiene dos pies izquierdos, o eso me dijeron.
El día que llegamos lo que hice fue dormir mayormente pero en la noche me despertó el hambre, ,e extraño que Edward no estuviera al lado mío, cuando normalmente no se despegaba de mi, bueno tenía que entender que no podía estar al lado mío todo el santo día y que el también tendría cosas que hacer, pensé en quedarme en la cama hasta que regresara pero un ruido proveniente de mi estomago me hizo cambiar de opinión, así que decidí ir a la cocina a ver que había quedado de la cena, cuando salí de mi habitación que quedaba en la planta baja para mayor comodidad no pude evitar maravillarme nuevamente por la casa "Vacacional" de los Cullen; era una gran casa de tres plantas cuya estructura frontal era toda de vidrio en vez de paredes, dándole la vista al gran bosque que tiene al frente, bueno que rodea la casa en realidad.
Cuando iba llegando al pasillo que da a la cocina escuche parte de lo que parecía una acalorada discusión.
-Jacob no pude evitarlo… ¡Debiste encontrarla tu para que vieras como me siento!-
-Ed… amigo te entiendo pero no lo apoyo… ¡Le robas parte de su vida!- dijo una voz que no reconocí de nada.
-Técnicamente la dejamos para que la viviera y la destrozaron mas allá de lo que cualquier humano soportaría- dijo Alice con un toque de tristeza. Aunque esperen ¿Cómo que cualquier humano? Debí pensarlo en voz alta ya que se quedaron callados de repente y Carlisle apareció en mi campo de visión dandome cuenta que me había escondido detrás de una de las paredes.
-Oh Bella, ¿Qué haces de pie?- me dijo con un asomo de sonrisa y algo de preocupación en la voz.
-Es… Es que tengo un poco de hambre y bueno… iba… a…-
-¿A la cocina? Ven te acompaño…- dijo llevándome en brazos prácticamente cuando cruzamos la salita para entrar en la cocina estaba toda la familia reunida en torno a un hombre alto de piel canela un poco oscura y pelo negro corto, el hombre me daba la espalda así que no le pude ver el rostro, pero al terminar de entrar en la salita se volteo completamente donde pude apreciar un rostro simétrico con lindos ojos negros tan oscuros como su cabello.
-¡Belly-Boo!- Grito prácticamente el joven corriendo a donde yo estaba y alzándome en un gran abrazo que me dejo sin aire, a lo lejos pude escuchar varias risas provenientes de mi nueva familia.
-Por… favor… respirar…-dije en susurros un poco divertida pero asustada ya que no tenía ni idea de quién era este tipo y porque me trataba con tanta familiaridad.
-Chucho ya basta que la dejas sin aire…- escuche la voz de Rosalie con un poco de desdén que me causo curiosidad. Cuando el fortachón me bajo y pude agarrar un poco de aire pude preguntarle quien era.
-Ohhhh… Belly me ofendes… ¿no te acuerdas de el amor de tu vida? ¿Con el que le ponías cachos al Emoboy?- me dijo con una gran sonrisa coreado por las carcajadas de todo en especial de Emmet pero Edward estaba totalmente serio, yo por mi parte no pude evitar sonrojarme y ver a otro lado.
-Ojala pudiera recordar mi boda por lo menos…- dije en voz baja esperando que no se escuchara pero nuevamente falle.
-Tranquila Belly-Boo… pronto… Mientras tanto… un placer señora…-dijo haciendo una reverencia y besando mi mano- Jacob Black a tus servicios-
Cuando iba a contestar el ruido de mi estomago se hizo presente otra vez y me volví a sonrojar ya que todos estallaron en carcajadas.
Después de la cena, en la que comimos solamente Edward, Jake y yo nos sentamos en la sala a que todos me contaran historias de mi vida, algunas eran totalmente hilarantes y no podía dejar de reírme o avergonzarme en ciertas partes, Ed en cambio se veía pensativo al igual que Jacob.
A las doce más o menos de la noche solté mi tercer bostezo y Edward dijo que ya era hora de que durmiera, así que me levanto en brazos y me llevo a la habitación.
-Vale… Esteee… ¿Quieres que duerma contigo?- me pregunto un poco tímido.
-Ehhh… Si tu quieres…- le dije en un murmullo.
El me regalo esa sonrisa torcida que eh llegado a querer y me acostó en la cama matrimonial y me arropo con las colchas, luego dio la vuelta y se acostó en el otro extremo de la cama, inconscientemente me acerque más a él y el debió entender la indirecta ya que me abrazo contra su pecho.
-Buenas noches agápi̱ (*)- me dijo con una sonrisa.
-Buenas noches…-conteste yo con una sonrisa al sentir familiar esa palabra.
La mañana siguiente trajo bastantes actividades como ayudar a Esme en el desayuno, a Alice a comprar en línea ya que Carlisle le prohibió que me llevara a algún centro comercial mientras tuviera el yeso, a Jasper a organizar sus libros de la guerra civil, a Emmet con sus videojuegos, a Rosalie con sus cosméticos, toda la familia Cullen se esforzaban por hacerme sentir bien y a gusto con ellos, pero dentro de mi sentía que olvidaba algo importante aunque no sabía que era.
Los días pasaban y con la rutina fue que empezó a notar las diferencias, nunca había visto a ninguno con excepción de Edward y Jacob (que vivía prácticamente en la casa) comer, su piel era mucho más fría que la mía, y desaparecían cada cierto tiempo por uno o dos días, mas cuando había días soleados.
Pensé que me estaba volviendo loca pero veía las diferencias y algo dentro de mí me decía que era normal y que estaba acostumbrada.
Todo marchaba bien hasta que un día las cosas cambiaron, y no sabía el por qué, mi familia, que ya había empezado a quererla como tal, se portaba extraña como si les preocupara algo, las ocasionales salidas a la playa la Push con Jake se cancelaron y prácticamente no salía de la casa, mi esposo si antes me cuidaba ahora no dejaba que ni el aire me tocara, tal vez exageraba pero no podía evitar sentirme así; no tuve oportunidad de hablar con Edward ya que esa noche apareció con un muy malherido Jacob.
-¿Qué le paso?- pregunto Carlisle que apareció no sé de donde con un maletín de primeros auxilios.
No supe que paso ya que Emmet por pedido de Edward y contra mi voluntad me llevo a mi habitación.
Bueno… Este es el capitulo de esta semana… creo que para el sábado subiré otro en agradeciemiento por sus comentarios y sus favoritos y alertas, me gustaría que dejaran un comentario de que les pareció para saber si hago bien la historia, a los que dejan un comentario anónimo les invito que me dejen un correo al cual contestarles.
Los capítulos serán cada vez mas largos lo prometo, a medida que nos adentremos en la historia, respecto a sus preguntas creo que aquí resolvieron unas cuantas dudas…!
Cuidense mucho y besos…!
Liien…!
