Bueno aquí esta el capítulo tres que me ha salido bastante Lime! Super sour! Para hacer este capítulo me inspire en unas cuantas canciones cuyos nombres no me los sé pero me dieron ideas…¬.¬
Bueno espero les guste este capitulo… lean con cuidado en especial si no les gustan las escenas subidas de tono por que para escribir esto he tratado de medirme pero no pude UU.
Recuerden dejarme reviews que para mi son la mejor paga que me pueden dar… para mi valen más que un fajo de dólares XD
Editado: 02/18/2010 He intentado corregir todos los errores pero como no soy Dios facil por ahi se me han pasado algunos. Si los encuentran pasenme la voz!
Disturbing
Capítulo 3: Obsesion
Sentado en la parte de atrás del carro no podía ver al conductor ya que nos separaba una luna oscura. Era increíble que este tipo a pesar de todo aún no me daba la cara. El conducía el carro sin hablar al principio como esperando a que yo diera el primer paso. No le tenía tanto miedo como antes, me daba más confianza el hecho que fuera la única persona que me había hablado con sinceridad, hasta ahora no me mentía y eso contaba mucho para mí
"Si vamos a ser amigos sería bueno que por lo menos me mostrarás tu cara, no me gusta hablar con una espalda!"
"Tienes razón pero aún no quiero que sepas quien soy, dame un poco de tiempo para que conozcas mi rostro, eso lo hace más interesante. Además tu me conoces de vista… solo que nunca me prestaste atención".
"¿En verdad?" – eso despertaba mi curiosidad
"Hagamos una cosa. Mientras que llegamos a alguna parte trata de adivinar quien soy. Te prometo que esta tarde verás mi cara" – acepte el desafío.
"Tu tienes que ser alguien del colegio. Un profesor por que yo conozco al director y tu no eres él"
"Error. No, no soy de tu colegio"
"Eres el conserje?"
"Acertaste algo pero no soy el conserje de verdad. Ese día me viste disfrazado pero en si no me conoces de ahí"
"¿Eres de la calle? Osea… ¿solo te vi una vez o tuvimos un encuentro casual?" – estaba difícil averiguar de quien se trataba, no tenía ni la más remota idea de quien podría ser pero tenía razón en muchas cosas este encuentro se ponía interesante.
"Tuvimos dos encuentros casuales pero no soy de la calle exactamente. Me conoces de hace como ocho meses más o menos" – ¿ocho meses?… ¿que había hecho yo hace ocho meses? ¿De donde lo conocía? – "ya te dije bastante ahora subamos la apuesta. Si adivinas quien soy en tres turnos vamos a donde tu quieras a hacer lo que tu quieras. Yo pago"
"¿Y si tu ganas?"
"Si en tres turnos no adivinas yo escojo el lugar pero como tu no puedes pagar tendrás que hacerlo de otra forma"
"¿Como?"
"Cada vez que te equivoque tienes que sacarte la ropa. Como son tres respuestas las que me darás entonces por cada vez que te equivoques te sacaras… tres prendas. Aceptas?" – Si me sacaba tres prendas a la tercera pregunta ya casi no tendría nada que sacarme. El también podría hacerme algo que no quería hacer … ¿o si quería?
"¡Acepto!"
"Entonces empieza a darme las respuestas"
"Hace ocho meses era verano, en verano acostumbro a comer helados y me acuerdo de un heladero que me miraba raro… ¿eras tu?" – traté de ver su forma a través de la luna y meneo la cabeza.
"No me sorprende que la gente se quede mirándote. En verdad tu presencia llamaría la atención de cualquiera como yo. Pero esa respuesta es tu primer error. Sácate tres cosas. Si te sacas los dos zapatos valen como uno, igual las medias" – me imaginaba que diría algo así. Me resigne y me saque los zapatos, las medias y la pañoleta de mi cabeza. Hasta ahora no pasaba nada pero si quería ganar tendría que analizar mejor la situación.
"Ya. A ver. Hace ocho meses era verano… en verano hago muchas cosas pero nunca doy mucho detalle salvo que sea necesario. Si sabes tanto de mi entonces debes haber obtenido la información de alguna parte. Si sabes esas cosas entonces tu debes de trabajar en un lugar donde yo hice algo… ¿tu eres parte del instituto donde estudie algo en este verano?" – lo volví a mirar. La negación en su cabeza me hizo ver que ya solo me quedaba una oportunidad. Estacionó el carro en un parque y se dio vuelta para verme sacar la ropa. Me daba vergüenza.
"¿Como sé que no mientes sobre quien eres?"
"Fácil, me verás cuando termine el juego. Ahora sácate lo que te corresponde" – el se veía muy seguro de si mismo… ¿quien podría ser? Hice lo que prometí y me saqué lo que me tocaba. Primero me saqué la casaca después el polo y por último el pantalón. Ya solo me quedaba mi boxer y tenía frío. Me empecé a poner nervioso. – "Y bien quien soy?" – no me daba por vencido. Tenía que pensar mejor la situación.
"Para saber tanto de mi alguien te tiene que haber dicho algo. Mi mamá no creo ella no es de comentar muchas cosas, mi madrastra tampoco lo que me deja a mi papá como principal sospechoso. Para que sea mi papá entonces tienes que conocerlo de dos partes. O eres de su trabajo o de algún club al que el pertenece. Pero papá solo le contaría esas cosas a sus amigos asi que tu debes ser de su club. ¿Adivine?" – lo mire y el se rió, ¿habría llegado a adivinar por fin?
"Me gusta tu capacidad de deducción y la verdad que casi adivinas pero te equivocaste" – ¿en que me equivoque? ¿Tendría que sacarme la ropa? ¿Me haría algo? – "Sácate la ropa… lo único que te queda" – sentí como me comía con la mirada pero cumplí con mi promesa, después de todo había sido mi palabra. Temblando me agache para sacarme el boxer, lo hice despacio esperando a que se desanimara pero no fue así. Cuando estuve completamente desnudo lo miré, me sentía avergonzado pero por lo menos ahora sabría quien era.
"Me gusta mucho tu piel, es tan blanca y suave, me gustaría tocarla…"
"¿Quien eres? Dímelo ya que acabo el juego" – la persona detrás de la luna miró hacia delante y presiono un botón, la luna empezó a bajar lentamente para revelarme la cara de…
"¿Tu no eres Noburo Saotome? ¿Tu no trabajas con papá en el mismo departamento?"
"Si. Por eso te dije que si me conocías" – Noburo Saotome era casi de la edad de mi papá, cuando lo conocí se veía una persona bastante seria. Pero que yo sepa él era algo más mayor que mi papá… por su cara debía tener como unos… cuarenta años mas o menos. Tenía algunas canas pero no muchas, unas cuantas arrugas marcaban su rostro en la frente en especial. – "¿Desilusionado?"
"No… gracias por decirme todas esas cosas… no me gusta que la gente hable a mis espaldas." – deje de mirarlo y empecé a buscar mi ropa para sentirme más cómodo.
"¡Espera! Yo gané. Aún no te he dicho si te puedes poner la ropa. Quédate ahí sentado" – se bajo del carro y entro a la parte trasera del carro, junto a mi. Yo me corrí al otro lado del carro. Sentí una extraña sensación, como electricidad recorrer todo mi cuerpo y cierto aire frío que me paro todos los pelos de punta. – "No te voy a hacer nada, solo quiero acariciar tu piel. Me gusta lo suave que eres" – no sabía si permitirle eso o no. Me daba cosa sentir su mano acariciando mi espalda para luego abrazarme con fuerza y frotarme contra él. Solo me toco, no hizo nada más, luego me vistió el mismo y los dos nos quedamos sentados.
"¿Te puedo preguntar algo?" – el asintió – "¿en verdad te metiste en mi computadora?" – Volvió a asentir – "¿Por que me haces todo esto? ¿Por que yo? ¿Por que me atropellaste? ¿Por que me amenazabas con matar a mi hermano?"
"Que yo recuerde en ningún momento dije que mataría a tu hermano, yo solo dije que algo malo podría pasarle. Te atropelle por que si no lo hacía nunca me darías suficiente atención, a tu hermano lo use de excusa para que cumplieras conmigo y supieras que conmigo no se juega. Y tu… bueno desde que vi tu foto en el escritorio de tu papá pense que eras un chico muy bonito. Quería conocerte más… íntimamente, ahora te conozco muy bien, por todas partes y se lo que te gusta" – me comenzó a dar miedo pero creo que solo fue una impresión. Ya se hacía tarde y me llevo hasta mi casa.
Durante el camino hablamos de mis cosas de colegio ya que no entendía casi nada de lo de su trabajo. De mis cursos, de mis amigos, de mi hermano, de lo que me gustaba, lo que no. Cuando estacionó su carro al frente de la casa papá aún no había llegado así que nos quedamos hablando un rato más.
"Ahora que entres a tu casa descansa. Yo te voy a llamar a tu cuarto, tengo tu número así que espera mi llamada alrededor de las once de la noche. Quiero que antes de esa hora cierres tu puerta con seguro y procura contestar rápido para que nadie más conteste. ¿Entendido? Además mañana iré a recogerte al colegio después de la quinta hora así que te espero afuera."
"¿Que te hace pensar que voy a hacer eso?"
"Lo harás… te va a gustar. ¡Ahora vete!" – Me di media vuelta y abrí la puerta para bajarme del carro cuando su brazo me volvió a jalar hacia adentro.
Cuando voltee a verlo recibí un beso violento que abrió mi boca y hurgaba con su lengua. Me derretí a su contacto pero no me atreví a responder. Cuando rompió el beso me puse rojo y me bajé más rápido del carro. Entré corriendo a mi casa y me encerré en mi cuarto. Noburo Saotome me hacía sentir sorprendentemente muy bien… me agradaba mucho su compañía. El era como un gran… amigo. Muy comprensivo y hasta gracioso.
Mis papás llegaron más tarde, preferí no decirle nada a papá de lo que me había pasado. Conforme se acercaban las once me ponía nervioso. Me eché en mi cama pero antes me encerré en mi cuarto. Me puse a leer un libro haciendo tiempo, arreglé mis cajones, revise mis tareas, limpie la computadora hasta que por fin sonó.
"¿Noburo san?"
"Kouji kun… sabía que contestarías. A esta hora no hago nada en mi casa por eso te dije que te llamaría. ¿Has hecho tus tareas para recompensarte?"
"Si las hice pero no sabía que me recompensarías por eso" – no se por que pero me sentía desesperado por saber que era lo que me iba a decir o dar. Sentía mariposas en mi estómago… nunca las había sentido.
"¿Estas en tu cama?"
"Si"
"Relájate entonces que ahora empiezo" – me eché e inconscientemente cerré mis ojos. – "Ahora me estoy echando a tu lado, puedo sentirte temblando de nervios" – ¿como lo sabía? – "Te saco toda tu ropa lentamente y te acaricio suavemente. Puedo oir tu respiración profunda que me pide que avance más… me siento encima de tus piernas y te muerdo el cuello, paso mi lengua por tu pecho…¿la sientes?" - La voz suave de Nobu me hacía sentir todo lo que me decía, respiraba y hacía lo que el decía –
"Si, lo siento…" – al parecer mi imaginación era activa por que con los ojos cerrados podía vivir lo que Noburo me estaba narrando.
"Bien… mis manos recorren tus piernas y las abren poco a poco. Miro tu erección y la frotó con la mía. Ahora tus gemidos se hacen más fuertes y me pides más. Y yo te doy más. Alzó tus piernas para ver mejor la situación, en esa posición comienzo la pasar mi lengua por entre tus piernas hasta llegar a ese lugar. Paso mi lengua alrededor de tu entrada y la lamo con dureza. Mis dedos deciden jugar contigo y se van metiendo uno a uno por ahí. Como se que te gusta esa sensación me decido por fin a introducir mi miembro en tu entrada, es muy pequeña pero yo se que tu me lo pides así que con cuidado la meto, pero solo alcanzo a meter la punta por que tus gritos de dolor mezclados con placer me detienen…" – si, eso dolía mucho, ya lo había experimentado. – "Pero tu quieres algo de mi. Prefieres dejar la penetración para después y ahora eres tu quien se arrodilla ante mi. Me miras con esos ojos hermosos de color azul y abres tu boca para darme placer. Con tus manos empujas mi miembro hasta el fondo de tu garganta y me das masajes con tu lengua, ese cosquilleo me causa placer pero tu sigues. Tu quieres probar mi sabor por eso lo succionas con fuerza hasta que por fin sientes tu boca llena de un líquido agrio pero dulce a tus sentidos, me dejas complacido y te lo tragas…"
"¿Kouji? ¿Quien era quien llamo por teléfono? Solo oí una vez la timbrada." – me puse nervioso y le colgué a Nobu, el también había escuchado a mi papá y había colgado desde su línea.
"Era número equivocado papá. ¡Déjame dormir por favor!" – le conteste en el acto a la vez que me cubría con la frazada de mi cama.
"Esta bien pero mañana quiero hablar contigo y… ¡abre esta puerta, sabes que no me gusta que le pongas seguro a las puertas!" - me paré y le saqué el seguro. Me metí a mi cama a pensar en lo que me había susurrado al oído Nobu, todo eso era malo pero en práctica me hacía sentir muy bien, corazón saltaba, mi cuerpo temblaba… me sentía lleno.
Toda la noche soñé con sus manos, me gustaba como acariciaban mi piel, la hacía con la dureza adecuada… me gustaba eso.
xoxox
Fue difícil librarme de los ojos de Takuya y de mi hermano. No les había dirigido la palabra desde el día de ayer pero eso no me importaba ahora, lo único que quería era salir de ahí y poder ver a Noburo. Salí corriendo del colegio sin que ningún adulto se diera cuenta, el carro de Nobu estaba cuadrado al frente, era el mismo carro de lunas polarizadas de ayer. La puerta del asiento delantero se abrió y yo pase.
"Hola Nobu. ¿A donde vamos hoy?" – le pregunte mientras me abrochaba el cinturón de seguridad.
"Es una sorpresa pero tenemos que ir rápido para llegar. Estamos a dos horas de camino tanto de ida como de regreso"
"Dos horas…" empece a hacer cálculos mentales. En dos horas serían casi las cuatro de la tarde, si nos quedábamos ahí una hora serían las cinco y dos horas más las siete… a las siete llegaban mis papas a casa y si no estaba ahí se enojarían conmigo. – "Pero…"
"Por tus papas no te preocupes. Hay bastante trabajo en la oficina y si calculo eso acabara como a las siete de trabajar. Mientras recoje a tu mamá y van a tu casa serán las ocho. ¡Llegaras una hora antes que ellos!"
Eso era un buen cálculo pero aún me quedaba la duda de adonde me llevaba. No me respondió nada de eso, solo íbamos en silencio, las mariposas empezaban a flotar de nuevo en mi estómago, mis pies se movían sin sentido y sin darme cuenta me estaba mordiendo las uñas. Las dos horas me dieron tiempo para leer y hasta dormir un poco. Cuando abrí mis ojos estabamos en una carretera llena de árboles…
"Ya estamos por llegar. Este es mi lugar favorito, aquí vengo cada vez que quiero pensar, solo traigo aquí a personas muy importantes, ¡por eso te traigo a ti!" – que lindo era Nobu, me ponía rojo con solo oír eso. El carro avanzó hasta su destino final… era un mirador. Desde esa colina se podía ver la ciudad y el atardecer… los colores del cielo eran bellos. Habían varios carros estacionados igual que nosotros, todos con lunas oscuras. Sentí su mano sobre mi pierna.
"Kouji… quiero decirte algo" – lo mire esperando a que continuara – "Quiero disculparme contigo por lo que te hice sufrir al principio, no fue mi total intención, solo quería que me hicieras caso"
"Lo sé, me lo dijiste ayer" – le sonreí para que no se sintiera mal, para mi era asunto olvidado.
"En ese caso… como te dije desde que vi tu foto me gustaste mucho. Y se que soy bastante mayor para ti, te cuadruplico la edad pero siento que te quiero demasiado… me gustas mucho… te amo…" – no podía creer lo que escuchaba. Ese hombre estaba vaciando su corazón ante mí y yo no podía hacerlo. Yo no lo odiaba, pero tampoco sabía si lo quería como el si lo hacía conmigo.
"¿Perdon? Yo.. yo no sé que decir… tu me gustas mucho Nobu san pero… no sé"
"Para estas cosas no tienes que saber solo dejarte llevar Kouji. Solo te pido una respuesta. Si no sientes nada entonces dímelo y nos vamos ahora" – yo no me quería ir, tampoco quería hacerlo sentir mal, era feo hacer sentir no querida a una persona… tenía que hacer algo y entonces se me vino a la mente.
Me aproveche de mi estatura y me pare dentro del carro. Pase mis piernas entre las suyas y me senté en el. Lo besé como el me había besado ayer y con los mismos movimientos que me había relatado la noche anterior me deslicé delante de él pero me golpee la cabeza contra el timón del carro. Me dolió pero hice como si nada. Le baje el cierre del pantalón y me di de cara contra su miembro grueso y largo. Lo metí en mi boca antes de echarme para atrás y succionarlo. Con mi lengua le daba masajes, podía oír su satisfacción. Sentí como mi boca se llenaba de algo que salía por mis labios, sin saber que había pasado exactamente me lo tragué. Su sabor en verdad era medio ácido pero no era tan malo. No se cuanto tiempo hice eso pero no creo que hay sido menos de cinco minutos. Al terminar me alcé por entre sus piernas y me senté en sus faldas limpiándome la cara con el revés de mi mano.
"Aprendes rápido mi amor."
"Quería saber que se sentía. Me dio curiosidad ayer. ¿Estuvo bien?" – tenía miedo de haberlo hecho mal pero el me sonrió y me beso en los labio y luego en el cuello, me sentía demasiado bien. – "¿Entonces te gusto?"
"Me encantó. ¿Supongo entonces que tu respuesta es si? ¿Quieres estar conmigo? ¿Quieres ser mi pequeño novio?"
"Si… te quiero mucho" – lo amaba… debía ser por eso que me sentía tan nervioso a su lado. ¿Que más podía ser? Nobu presiono un botón y los asientos se hicieron para atrás. Sus manos se perdían en mi polo y me lo sacaban, mis manos abrían de nuevo su pantalón y desabrochaban sus botones de la camisa. En menos de un minuto estábamos desnudos uno frente al otro. Me asuste cuando vi las verdaderas dimensiones de su miembro, era muy grande y me daba miedo que me lo metiera.
Nobu me echo en su asiento y me levantó una pierna poniéndola alrededor de su cintura ahora sus dedos jugueteaban dentro de mi sacándome unos gemidos de placer. Sentía como su erección chocaba contra la mía. Su dientes mordisqueaban mi cuello. Cuando me relaje sentí como intentaba entrar en mi. Esta vez lo sentí diferente, me pareció más fuerte que la vez pasada, no lo podía aguantar y se me escaparon un par de lágrimas.
"¿Que paso?"
"¿Estas seguro que esto fue lo que me metiste la vez pasada? ¡Me duele mucho más!"
"La vez pasada no te lo llegue a meter. No quería dejar marcas en ti, use un consolador que es una imitación del pene para las mujeres"
"Pero me duele mucho"
"Esta bien. En ese caso tendremos que hacerlo en varios días. Para que entre entero por lo menos tenemos que hacerlo toda la semana. ¿Estas dispuesto?"
"Si, te quiero mucho Nobu. Te amo"
"Yo también. Por eso ya tengo un plan. Mañana le dirás a tus papas que iras a la casa de un amigo… llámame Ryo Kamiya. Diles que vienes a mi casa a hacer una tarea… no, tu hermano no me conoce, dile que me conociste hace poco y que te prestaré unos libros. Llegarás a tu casa antes que ellos así que no sospecharan gran cosa."
"Suena bien Nobu…koibito" – me sentía raro diciéndole koibito a Nobu pero era lo propio. El era el primero en mi vida así que de alguna manera también estábamos más unidos que nunca. No me gustaba mentir pero por Nobu lo haría. Tenía que lograr que entrara en mi, quería sentirlo totalmente.
Nobu vio el reloj y ya era hora de regresar, yo no quería ponerme la ropa así que me quede así, total tenía como dos horas para vestirme. Nobu manejaba muy bien el carro y le pedí que me enseñara. Me senté en sus piernas y a propósito me frotaba en él, le arqueaba mi cuerpo y frotaba mi cara contra la suya, le mordía la oreja y con mis pies le frotaba las piernas. Por momentos sentía como si su miembro quisiera romper el pantalón y atacarme violentamente pero no lo hizo. En las semáforos rojos sus manos eran las únicas que jugaban conmigo hurgando mi entrada y sacándome gemidos. Ya estaba cerca de mi casa y no quería vestirme, no quería bajar del carro. Me di vuelta al timón e intenté enroscarme a su cintura para así no tener que bajar.
Me frotaba con todas mis fuerzas contra su cuerpo tratando de excitarlo y así no me dejara bajar del carro pero ya era la hora y me terminé vistiendo. No podía esperar hasta mañana, ya quería que fuera mañana.
Cuando entre a la casa recién me di cuenta lo cansado que estaba. Subí y me tomé una ducha, lave mi ropa para eliminar evidencia como me lo había explicado Nobu, tener un novio eran más responsabilidades. Traté de hacer mi tarea por que no tenía hambre… no podía permitirme engordar, si engordaba de repente ya no le agradaría más a Nobu y me dejaría. Las tareas… me golpeaba la cabeza cada vez que me distraía y es que el miembro de Nobu era muy grueso… ¿en verdad me iba a doler toda una semana si me entraba de golpe? De repente era solo cosa de adaptarme a él. Necesitaba practicar de repente ¿pero con que? No había nada parecido a un consolador en mi casa. Lo más parecido al miembro de Nobu en mi casa era un pepino de la refrigeradora pero no podía hacerlo con un pepino… eso ya era demasiado raro. Ya iba a agarrar el pepino por que estaba desesperado por sentir el toque de Nobu cuando llegaron mis papas.
"Hola Kouji. ¿Como estas hijo?"
"¡Bien mamá! ¡Mejor que nunca!"
"Que bien, eso le enseñara a tu papá que no te pasa nada"
"Hola hijo"
"¡Hola papá!"
"Ve a mi estudio, tenemos que hablar seriamente ahora" – me extraño la manera de papá para decirme eso, sonaba preocupado. Los dos fuimos al estudio – "Kouji… no se que te pasa últimamente. No estas prestando atención en clases, te peleas con tus amigos, no le hablas a tu hermano, le dices cosas raras a tu madre, te escapas de clases y dices que no te pasa nada. El Kouji, mi Kouji no haría esas cosas jamás. Pareciera que ese golpe que te dio el carro arruino tu cerebro. ¿Podrías decirme si tienes algún problema o que te pasa?"
"Tenía un problema pero ya esta solucionado. Ya no tengo ningún problema y estoy feliz, más feliz que nunca. Me pelee con mis amigos y con mi hermano por lo mismo que no entienden cuando les digo las cosas. Yo puedo resolver solo mis problemas, el golpe no me dejo inválido, tampoco arruino mi cerebro, estoy bien"
"¿Y las clases? ¿Por que no asistes?"
"Si voy a clases. El día que fui con mamá era por que tenía que hablar con ella, otro día tampoco fui a las últimas clases del día por que al igual que hoy no me sentía bien. Me dolía la cabeza y preferí venir a casa. ¡Si me preguntaras en vez de mirarme como si hiciera algo malo se ahorrarían varias preocupaciones innecesarias!" – era verdad, nada les costaba preguntarme, yo les contestaría de todas formas… aunque no con toda la verdad… lo de Nobu no podía salir a la luz al menos hasta que cumpliera la mayoría de edad y para eso faltaban como once años más.
"Bueno si me dices eso me tranquilizas un poco. Pero si tuvieras algún problema, por pequeño que sea, dímelo por favor, quiero saber de ti"
"Si papá, no te preocupes, serás el primero en saber. ¿Me puedo ir a mi cuarto?"
"Ve hijo… ¿te vas a comer ese pepino?"
"No, es para una ensalada pero mejor lo dejo en la cocina" – cambie de opinión, prefería practicar con Nobu. – "Papá, mañana me voy a la casa de un amigo para que me presté unos libros. No se cuanto demore así que no se preocupen."
"Ya pero si demoras llama antes para no preocuparnos mucho" – me fui a mi cuarto, no había sospechas ahora de ningún tipo. Mañana sería un día tan fabuloso como el de hoy.
xoxox
Para tratar de aflojar sospechas decidí volver con los chicos. Ya se me había pasado el enojo con ellos y me perdonaron muy rápido. Todos éramos amigos de nuevo, papá volvía a confiar en mi, en el colegio los profesores me volvían a tratar normal y después de clases vería a Nobu. Salí del colegio. Takuya y Jumpei tenían deportes hasta tarde y Kouichi tenía que salir con mamá, Tomoki se quedó jugando con Shinta el hermano menor de Takuya y Izumi tenía que estar con sus amigas, nadie podía verme subir al carro de Nobu.
"Hola Nobu… ¿a donde vamos hoy?"
"¿Quieres conocer mi casa?" – era lo que más quería – "Veo que si. Ahora te enseño donde es. Mañana no te podré ir a recoger así que tu irás solo y me esperarás adentro. Toma" – me dio una cajita – "Es la copia de mi llave, es para que vayas cada vez que quieras y te llame. Puedes usar todo lo que quieras, incluso pedir pizza." – Nobu era un sueño hecho realidad. Su casa era bastante grande para ser soltero, estaba muy bien decorada. Tenía un bar en la sala y un comedor bien grande, una pantalla gigante para ver películas, muchas películas, una nevera llena de helados y golosinas. Sus sillones se veían muy cómodos. – "Mira, yo siempre dejo plata aquí, si tienes hambre y no te gusta lo que hay para comer puedes comprarte lo que quieras. ¿Quieres ir a ver arriba?"
"Si…" – deje mi casaca encima del sillón y subí para ve que más tenía. Tenía varios cuartos en el segundo piso, todos eran dormitorios aunque había uno que no pude ver. El cuarto donde dormía Nobu era el más grande de todos. Su cama estaba al medio de la recámara y era redonda llena de cojines, al costado tenía un tocador con perfumes de hombre, tenía el ropero más grande que había visto en mi vida y lo que más me llamó la atención era su computadora. Tenía un montón de artefactos conectados, se veía que tenía los últimos adelantos tecnológicos, su casa era un paraíso. Pero había algo más.
El cuarto de Nobu tenía un baño con jacuzzi. – "¡Me encanta tu casa Nobu, es perfecta!"
"Me alegra que te sientas cómodo aquí. ¿Podemos empezar?" – no lo hice esperar mucho ya que era algo que yo quería. Lo empuje contra la cama y me saqué mi ropa, se la iba tirando en la cara hasta que me quede desnudo luego salté encima de él y me colgué de su cuello. El se paró conmigo colgando y se comenzó a sacar la camisa, yo me movía frotándome siempre contra él como si fuera un gatito que buscaba amor. Cuando el terminó sin ropa me tiro contra la cama, otra vez vi su miembro pero traté de no asustarme esta vez, me sentía listo.
El se frotó algo con los dedos y luego intentó introducirlos dentro de mi. Otra vez me dolió en el alma pero me mordía la lengua para no asustarlo con mis gritos. Me acordé de algo que una vez me dijo papá. Yo me había hecho una herida en la rodilla y me la tenían que desinfectar. Me ardía que me echaran algo pero cuanto más dilataba la situación más me dolía. Si apresuraba esto de repente no me dolería tanto.
Intenté ponerme encima de él pero no me dejo. El prefería estar encima y tomarme de las manos para que no me pudiera defender. Así me mordía el cuello y su boca iba bajando poco a poco por mi pecho mordisqueándome y jalándome la piel. Me dolía un poco pero era un dolor soportable y hasta cierto punto adictivo. Cuando se aburrió de eso me volteó y echado levantó mi cadera. Estaba asustado. Empezó otra vez con sus dedos, los metía con fuerza tanta que tuve que agarrar una almohada para morderla.
"Voy a entrar" – cuando me dijo eso me puse mas nervioso. El entró despacio y yo sentía como si me partieran en dos, dio dos embestidas y salió. Era ahora o nunca pensé y cuando lo sentí volver a entrar apresure el acto y con algo de fuerza yo mismo forcé la entrada en mí. Me dolió demasiado mi atrevimiento. Sentía como su pene me partía en dos, sentía algo húmedo entre mis piernas, dudaba que fuera mi Nobu. El se separó de mí y me miró enojado.
"¿Que has hecho?"
"No sé" – las lágrimas se me caían de los ojos. Abrí mis piernas para mirar que pasaba y vi que me salía sangre. Me asuste casi tanto como me asuste cuando vi a Nobu por primera vez.
"¡Eres un tonto!" – Nobu no podía ocultar su enojo – "¡Eso no se hace tendré que castigarte ahora!" – ¿castigarme? No sabía que haría Nobu conmigo hasta que me volteo y me empezó a dar de nalgadas, pero las nalgadas que me daba no hacían que dejara de sangrar. Cuando termino mi castigo me paró y me llevo al baño para limpiarme la herida. – "No vamos a poder jugar hasta dentro de un tiempo por tus sonseras. Esa herida tiene que cerrar. ¡Ahora tu papá se dará cuenta!"
"Lo siento… Nobu… perdóname, no quise… es que te quería mucho, quería…" – era verdad pero también mi papá se daría cuenta. Nobu me dejo de hablar y me alcanzó algo largo y algodonado.
"Ponte eso en la ropa interior. Lo usan las mujeres pero te ayudará a que no manches tu ropa. Sería bueno que delante de tu familia fingieras una caída para que no te digan nada a la hora que cojees frente a ellos. Tienes que tener cuidado que no te descubran por que sino sabrán lo que hacemos y nunca más te volveré a ver" – me daba miedo la idea de no volverlo a ver más, de no sentir sus caricias recorrer mi cuerpo. Presté atención a sus instrucciones y no me quedó más remedio que vestirme e ir a mi casa. – "Espera. Tomate estas cada vez que sientas dolor, son analgésicos" – Nobu me alcanzó un vaso con agua y me tomé una pastilla.
Llegué a mi casa y no había nadie. Intenté practicar mi caminata e inventé dentro de la casa para que nadie sospechara nada de Nobu. Tuve suerte esta vez y no paso nada relevante, todos creyeron mi historia sin ninguna duda. Nobu me perdono completamente al día siguiente y tuvimos que ingeniarnos para no abrir mi herida. A la semana volvimos a intentar y esta vez por fin lo sentí dentro de mi… por completo. Ahora si estábamos más que unidos. Yo iba todos los dias a su casa a verlo, siempre hacíamos el amor en su cuarto, a veces en los cuartos de los invitados de Nobu, otras veces en la sala, en sus carros, en la cocina, en el baño, en la piscina, en el desván. Yo nunca me cansaba, siempre quería más, cada vez más fuerte, me había acostumbrado por completo a sus movimientos y a las pastillas por que a veces Nobu se emocionaba mucho y lo hacía con mucha fuerza..
A veces mientras estabamos teniendo sexo Nobu recibía llamadas de mi papá por que necesitaba algo de la oficina. Nobu salía corriendo y me dejaba echado en la cama esperándolo. Si no demoraba cuando llegaba seguíamos donde nos habíamos quedado pero si se demoraba mucho me bañaba y me iba a mi casa a esperar el día siguiente.
Hoy fue algo parecido. Llegue a su casa y me fui de frente a su cuarto. El ya estaba ahí pero sentado en la computadora. Me acerqué a él y le empecé a dar masajes en el cuello tratando de separarlo de la máquina pero no me hacía caso.
"Tu papá quiere que le pase este trabajo. Lo acabo, se lo mando y jugamos" – Nobu demoraba demasiado, más que otras veces. Comenzaba a aburrirme. Me saqué la ropa y me puse una de sus camisas y me senté en sus piernas… nada. Me deslicé por sus piernas para bajarle el pantalón, me metí su miembro en la boca y con fuerza se lo empecé a lamer… solo le saqué líquidos y unos gemidos. Mi última carta fue volver a sentarme en sus piernas y bloquear su visión de la pantalla con mi cuerpo. Hice a un lado el teclado para apoyarme. Levanté mis piernas en el aire y se las puse en la cara… ahora si tuve una respuesta. Me encantaba sentir su lengua lamerme por dentro, me daba una sensación de cosquillas y placer, a pesar que su lengua se movía dentro de mi yo también me movía para estimularme más. El archivo se paso a mi papá y Nobu me tiro contra la cama. Su boca parecía haberse estado conteniendo por que me mordía muy fuerte, sus dientes jalaban mis tetillas y las succionaban con hambre. Su erección se dirigía directamente hasta mi entrada y se abría paso con fuerza… cada vez más rápido, más fuerte, entraba y salía constantemente… me encantaba… lo amaba demasiado.
En mi casa me dolía mi entrada pero no me importaba, era algo a lo que estaba acostumbrado, el dolor me excitaba y Nobu lo sabía ahora. Mis pastillas estaban por acabarse, tendría que pedirle más a Nobu o agarrarme las que tenía papá en el botiquín.
Pero hubo un problema ya que nada es perfecto. En la noche dos días después Nobu me llamo para contarme que viajaría por una semana. Yo tendría que vivir sin él una semana completa… por una parte me moría del dolor pero por otra me daba algo de tiempo para dedicarle a mis estudios que se habían ido en picada desde que estaba con Nobu. Lo más probable era que papá me iba a matar al ver la libreta de notas y por ende estaría castigado todas las vacaciones. Por otra parte las vacaciones no serían igual por que ya no tendría excusa para salir y ver a Nobu, el colegio había sido mi excusa perfecta.
Toda la semana me la pase hablando con los profesores viendo la manera de hacer algo para que me aprobaran pero fue inútil. Mi libreta que siempre había ostentado las mejores calificaciones estaba por los suelos. Me daba miedo volver a casa y dársela a papá. Si papá veía estas calificaciones no me iba a querer más, su orgullo siempre era presumirme con sus amigos. Me sentía tan mal por eso que decidí ir después de clases a la vacía casa de Nobu para despedirme de ella al menos por un tiempo. Cuando volví a casa mamá me dijo que mi papá me esperaba en el estudio de nuevo… el ya sabía que hoy tendría las notas para dárselas.
"Pasa hijo. ¡Dame la libreta de notas!" – me daba miedo pero nada ganaba reteniéndola, se la acerqué. – "Ya se que estas jalado así que estudiaras todas las vacaciones sin descanso"
"¿Podré salir a respirar un poco de aire puro?" – su cara estaba muy seria, era obvio que estaba decepcionado de mí.
"Eso depende de otra persona…" – No comprendía lo que papá me quería decir – "No te dije nada por que esperaba que tu lo hicieras. La profesora ya me había advertido de esto Kouji así que ya tome medidas para esto. Tu mamá tiene que viajar a China para ver a su tía y yo tengo demasiado trabajo por que uno de mis compañeros esta de vacaciones… afortunadamente esta persona sabe bastante de Lenguaje y Matemáticas que son los cursos donde peor has salido y se ha ofrecido a nivelarte. Esto no es un premio Kouji pero en vista que el esta de vacaciones te irás con él a las montañas. Cuando regreses quiero ver que sepas lo que no has sabido en todo este bimestre."
"Eso significa que por lo menos respiraré aire puro. Prometo estudiar papá" – intenté acercarme a él para ver si podía robarle un abrazo y tantear si todavía me quería.
"¡Que bien por que soy un profesor exigente!" – esa voz… voltee mi cabeza para ver si mis oídos no me habían engañado.
"¡Llegaste! Kouji te presentó a mi compañero de trabajo y ahora tu profesor… Noburo Saotome. Espero te portes bien con él, le he dado permiso para que te castigue si no te comportas de la manera debida" – traté de disimular mi felicidad… esto era lo mejor que me había pasado desde que salía con él.
"Ya verás que transformare a tu hijo en una máquina del saber. Lo amansaré hasta dejarlo hecho una sedita. ¡No lo vas a reconocer cuando lo veas por esa puerta!"
"Kouji ve a tu cuarto y has la maleta. Empaca ropa abrigadora por que mañana vendré a recogerte. Trae todos tus libros por que te haré estudiar todo el día" – no perdí más el tiempo y me despedí de los dos. Empaqué mis cosas y me eché en la cama a esperar a que fuera el día siguiente en que Nobú vendría a recogerme. Desde que estaba con él siempre había soñado con pasar juntos la noche, en mis sueños más locos había pensado pasar una semana entera con él… valía la pena dejar de estudiar un poco de vez en cuando…
TBC
Que les pareció? Este es uno delos capítulos más grandes que he hecho nn Heheheh Kouji esta algo loco, yo si creo que el golpe que le dio el carro le afectó la cabeza ¬.¬
