III

Año 783, futuro de Trunks.

"Hoy se cumplen tres años. Tres años de que mi vida cambió, tres años de sufrimiento y dolor. Mi corazón se detiene en ciertas ocasiones y ya no puedo más. Por más que trato, más me cuesta. He pasado horas y horas sin poder gritar, sin ver que mi esfuerzo valga la pena. ¿Y si acabo con mi vida? ¿Sería lo mejor? ¡Son 17 años así! Desde que recuerdo no he tenido un momento de felicidad, no la conozco. Sufrir, vivir, pelear, respirar, tratar de defender a las personas, sufrir, vivir y de nuevo volver a pelear. ¿Y yo? ¿A mí quien me defiende? ¿Quién se interesa en lo que siento? Hace tres años murió Gohan, mi maestro, amigo… mi hermano. Hoy sólo tengo a mi madre… si ella muere, ¿Qué me queda? Ya no puedo seguir, ¡no puedo! ¡no puedo! ¡noooooooooo!".

— ¡Trunks, despiértate!

El chico del cabello lila abrió los ojos súbitamente y encontró los brazos de Bulma. Se dejó consentir por ellos.

— Fue una pesadilla, cariño. Sólo una fea pesadilla, todo está bien, todo está bien.

— Mamá, fue terrible — dijo el chico susurrando — no quiero dormir de nuevo.

— ¿Quieres un té? Son las seis de la mañana ya, ven conmigo, cariño.

El único edificio de la zona que se mantenía en pie era el indicado para una reunión así de importante. La suerte de la ciudad, o de lo que quedaba de ella, estaba en manos de un grupo de importantes empresarios que creían que con dinero podían conseguir lo que quisieran.

— Oficial, ¿Está seguro que llegará? — preguntó el alcalde de la ciudad.

— Claro que sí. Ella dijo que estaría aquí a las 7 en punto de la mañana. Ya vendrá, señor.

— Son las 7:45 — añadió uno de los empresarios — esto empieza a desesperarme.

— No señor, aguarde. Ya conoce cómo son las mujeres — se defendió el oficial que comenzaba a ponerse nervioso.

— Si no llega, ¡usted sufrirá las consecuencias! — amenazó el alcalde…

Un sudor frío recorrió la frente del oficial cuando la voz de la secretaria de la oficina le devolvió el aliento.

— ¡Ya llegó!

— ¡Que pase ya! — ordenó el alcalde.

— Buenos días, señorita…

— Kalette — respondió fríamente ella — mientras caminaba en dirección hacia el gran ventanal que ofrecía una vista a la destruida localidad — Y bien, ¿Qué quieren?

— Le llamamos por el asunto de los androides, ya sabe usted que han destruí… — intentó explicar el alcalde cuando ella le interrumpió.

— Dejemos las cosas claras cuanto antes. Yo destruiré a esos androides. Pero aceptémoslo, no hay autoridad ya aquí. El miedo de la gente puede más que sus títulos y nadie los respetará en alguna situación de extrema emergencia. Hace 17 años tuve la oportunidad de pelear contra ellos junto con los mejores guerreros de este mundo. Ellos cayeron en la batalla, pero a mí me escondieron y me dijeron que huyera. Lo hice y por eso salvé mi vida. Hace tres años vi a uno de ellos, quizá sepan de quién se trata.

— Lo sabemos. Era Gohan. Precisamente hace tres años fue asesinado por los androides.

"Fue asesinado por los androides…" un nudo se hizo en la garganta de la chica. "No puede ser, es mi culpa, es mi culpa, yo no lo ayudé… Gohan está muerto…" Una lágrima bajó por la mejilla de la joven que quedó absorta en sus pensamientos.

—¿Le sucede algo, señorita Kalette?

Entonces volvió a la realidad, se limpió la mejilla y negó con la cabeza.

— Estoy bien.

— De acuerdo -añadió uno de los empresarios — La inversión de nuestras compañías, hablando con sinceridad, será de una cantidad muy jugosa y debe estar protegida. Nosotros le proporcionaremos lo que necesite, pero deberá trabajar en coordinación con una Corporación que le indiquemos. Pero a final de cuentas, usted deberá responder por todo este capital.

— No me diga — respondió ella sarcásticamente — ¿Adivine qué? ¡Le tengo noticias! En primer lugar, no me van a tratar como un proyecto gubernamental o empresarial, y en segundo; no necesito de cosas construidas por humanos. Voy a pelear contra los androides, pero no por defenderlos, sino porque es una venganza personal.

Un silencio perturbador en la sala. Los empresarios dudaban ya si debían confiar en esa joven pero arrogante mujer, a final de cuentas, ellos invertirían en alguna corporación que le permitiera a la joven entrenar adecuadamente y recibir equipo de calidad para hacerle frente a la terrible amenaza.

— Está loca, debemos mandar al ejército a que la aniquile — susurró uno de ellos.

Ella volteó hacia el autor de esas palabras y comenzó a levantarlo de su asiento y lo atrajo hacia donde estaba usando la telequinesia.

— ¿Así que me quiere aniquilar? ¿Por qué no lo hace con sus propias manos? — y diciendo esto, lo soltó para que se estrellara contra el suelo.

— Lo ven, inútiles. Ustedes no tienen ….

— ¡Señor alcalde! — gritó la secretaria interrumpiendo el discurso de la mujer — Los androides atacan la ciudad.

— Hagan soñar la alarma — ordenó el funcionario.

"Alerta Roja. Repito, Alerta Roja. Ataque de los Androides al sector 27 de la ciudad. Civiles a los refugios indicados".

— Ahí tiene la oportunidad, señorita Kalette, destruya a …

— ¡Ya se ha ido! — contestó un empresario rico y poderoso, el señor Misami — Ni siquiera pudimos decirle con qué empresa trabajaría…

Ella voló rápidamente hacia donde estaban los androides. La noticia de la muerte de Gohan la había perturbado tanto, que la furia de la venganza latía en su corazón.

"Gohan, Yamcha, Krillin, Ten Shin Han, Chaos, ¡Piccoro!, ¡Vegeta!", siete vidas me deben, siete vidas que se las cobraré a precio de oro".

En tanto, los androides detectaron la presencia de un ser poderoso que se acercaba a ellos. No había duda, era Trunks. El saiyayin era la única persona que podía tener ese nivel de pelea. Cuál fue su sorpresa al ver que ante ellos aparecía la chica de aquella ocasión, la que se había atrevido a humillar a C-17.

— Es la chica de aquélla vez- gritó C-18.

— ¿La basura inorgánica tiene memoria? — los retó ella parándose frente a ellos.

C-18 se enfadó y se preparó para luchar.

— Esto no se convertirá en una lucha vulgar de mujeres. Hazte a un lado C-18, yo pelearé con ella, me las va a pagar por haberme humillado.

La joven, enfadada con la discusión de los androides se burló de ellos.

— Me avisan cuando terminen. Alargan su tiempo de vida, asquerosas latas.

— ¡Cállate, maldita! — gritó C-18 mientras se abalanzaba sobre la joven saiya. C-17 se interpuso y le ordenó a su hermana que dejara la pelea. Él era quien debía combatir contra la altanera mujer que lo había derrotado en ocasión anterior.

Los largos brazos de la saiya iniciaron el ataque. Ella comenzó a conectar una serie de golpes a C-17, quien no se defendía. El androide cayó en el suelo y antes de que se levantara, la chica le lanzó un poderoso Big Bang Attack. El ataque debilitó al androide, pero sus fuerzas no decayeron y se levantó para sorprender a su rival con un golpe en el estómago. Ella no resistió y esta vez fue quien cayó al suelo.

Derribada, la chica se convirtió en Súper Saiyayin y lanzó a C-17 hacia un edificio, con tal fuerza, que lo que quedaba de la construcción se vino abajo y casi cae sobre un joven que oculto, observaba la batalla.

— ¡Ten cuidado! — gritó la saiya.

Pero esta atención para el desconocido muchacho le costó caro. C-17 aprovechó para lanzarle un ataque que la tumbó definitivamente en el suelo de nueva cuenta. Esta vez ya no se levantó.

Desde los escombros que estuvieron a punto de caerle encima, Trunks observaba la pelea. Su estado mental no le permitía participar en ella. Simplemente, no podría.

— Vamos, levántate, por favor, levántate — susurraba.

De pronto, ella volvió a elevar su ki y a convertirse en Súper Saiyayin.

"Ese ki… es Súper Saiyarin… ¡Debe ser Shadow!" pensó para sí Trunks. El joven vio como ella volvía a luchar con todas sus fuerzas y de nuevo, C-17 se quedaba sin capacidad de respuesta. Como pudo, el androide se zafó del ataque y comenzó a reunir energía, tanta, como para destruir lo que quedaba de la ciudad.

— ¡No, C-17! No seas estúpido. No destruyas la ciudad, no tenemos diversión y vas a cometer esta idiotez.

— No te pongas paranoica, C-18. Hay más ciudades por aquí cerca, siempre habrá humanos tontos para divertirnos.

Tanto Trunks como la saiyayin se alarmaron al ver la energía en manos del androide. Entonces, C-18 se percató de la presencia del joven de cabello lila y voló hacia él para sujetarlo por la espalda. Tampoco esta vez pudo zafarse.

— ¡Suéltame! — gritó Trunks, llamando nuevamente la atención de la joven quien volteó para ver qué sucedía.

Eso fue lo que aprovechó C-17 para enviar el ataque a la chica que había bajado la guardia, y que pesar del grito de advertencia de Trunks, no pudo hacer nada.

— Se acabó, preciosa — celebró C-17 tras su efectivo ataque.

— ¡Idiota! - reclamó C-18 quien soltando a Trunks, voló hacia su hermano — Eres un egoísta. No te lo perdonaré — añadió ella quien emprendió el vuelo dispuesta a retirarse.

Una débil saiyayin se levantó entre los escombros y balbuceando, retó a los androides.

— Falta algo más que ese ataque tan mediocre para derrotarme — espetó ella.

C-17 se volvió hacia ella y decidió rematarla. Con saña, golpeo a la guerrera, en el estómago, en las piernas, en la cara…

Trunks no pudo soportar más y desenfundando la espada, se lanzó contra el androide, que para defenderse, dejó a la chica.

— Esto no es contigo, imbécil.

— Yo peleo por ella - sentenció Trunks.

El joven saiyayin obtuvo fuerzas y peleó por instinto. Buscó tener un momento para poder escapar de ahí con la chica herida y con un Masenko, envió a su rival hacia los escombros.

Entonces, Trunks voló hacia la chica desmayada y la tomó en sus brazos. C-17, entre los escombros, no conseguí salir, dándole tiempo a los jóvenes para huir. El joven saiyayin, con sus ojos azules brillando como nunca, emprendió la huída a Capsule Corp.

— Nos volveremos a ver, malditos. Cuando la raza saiyayin surja de nuevo.

* Shadow utilizaría las corporaciones para entrenar. Si quería vencer a los androides, ella había puesto como condición algunos instrumentos o lugares donde entrenar y elevar su poder rápidamente. Naturalmente, sólo Capsule Corp podría hacer eso ;).

* Trunks por fin se encontró con una "vieja amiga" de los Guerreros en el pasado, ¿Qué pasará? ¿El joven saiyayin podrá aclarar todas sus dudas?

*Gracias por leerme :D Espero sus comentarios!