Dedicado con mucho cariño a JustDanny.
Culpabilidad
Esa mañana, la profesora Mcgonagall entrega los resultados de la prueba teórica que tuvo lugar la semana anterior. Se mueve por entre los diferentes pupitres al tiempo que entrega el pergamino de dicha prueba y hace un breve comentario. Si el comentario es positivo, la profesora menea la cabeza de un lado al otro y esboza una pequeña sonrisa. De lo contrario, chasquea la lengua y dice que hay que poner más empeño para la próxima. Narcissa Black se muerde el labio inferior, pero no ante la expectación de la calificación que pueda obtener. No es cuestión de soberbia pero Transformaciones no es una asignatura que le cueste demasiado. De todos modos, no quiere que nadie descubra su pequeño secreto.
Desde hace mucho tiempo se mantiene la creencia de que todo slytherin que se considere tal y se respete a sí mismo, no puede dudar ante la pregunta de cuál es su asignatura preferida en Hogwarts. Como el profesor encargado de impartir Pociones es el jefe de la casa Slytherin, la respuesta es tan clara como el agua. Jamás de los jamases, bajo ningún concepto, un estudiante de Salazar puede preferir una clase diferente a la anteriormente mencionada. Y a veces, solamente a veces, Narcissa tiene el pensamiento que quizás no es una verdadera slytherin como le aseguró el Sombrero Seleccionador. Es decir, ¿qué otra explicación existe para el hecho que le guste tanto Transformaciones?
Sabe que no existe ningún impedimento para disfrutar de la clase, a pesar que la profesora Mcgonagall sea la jefa de la casa Gryffindor —los rivales de la suya desde los comienzos de Hogwarts— pero encima que no le guste la clase del profesor Slughorn es algo así como un ultraje al escudo que porta en el uniforme. Pero, ¿es su culpa verse atrapada por el modo de enseñar de la profesora Mcgonagall y babear sobre su libro de Pociones por causa del aburrimiento? Y ahí radica su tan temible secreto. Que a un estudiante no le guste la clase de Pociones no es algo escandaloso, ni siquiera su hermana Andrómeda es capaz de realizar ciertas pociones complejas, pero preferir Transformaciones es un horror.
¡Horror!
Contiene la respiración cuando observa a la profesora Mcgonagall acercarse hasta su lugar. La mujer tiene una expresión neutral. Sus facciones permanecen serenas, y continúan estándolo cuando se encuentra frente a ella. Sus labios se estiran a la izquierda. Le deposita el pergamino, y los ojos juveniles danzan por éste hasta que se encuentran con la calificación.
—Bien.
Ella cuchichea con el resto de sus compañeros sobre los resultados de la prueba, pero nunca deja que observen el suyo. Consigue respirar aliviada cuando la clase termina y los alumnos inundan los pasillos con su habitual ajetreo. Narcissa se apresura a guardar sus pertenecías, y antes de partir echa un vistazo al escritorio.
Profesora y alumna comparten una mirada discreta, pero cargada de significado. La sonrisa elocuente de la profesora Mcgonagall parece decir Será nuestro pequeño secreto. Y Narcissa sabe que lo será.
