Nota: Este capítulo ocurre paralelo al prólogo
El Sol… fuente primigenia de energía de los planetas.
Y el origen del brillo de todas las estrellas.
Sin el Sol no hay resplandor
Sin el Sol no hay poder
Sin el… no hay vida
Quien gobierna el Sol. Lo gobierna todo
- Reina Eleanor (Madre de Endimión) – (1)
Sailor Plut abrió la antigua puerta de par en par, dentro solo se podía apreciar la oscuridad total, dio un paso al interior del cuarto e inmediatamente todo se iluminó revelando el contenido celosamente guardado por la Sailor del tiempo.
Aquel lugar, era el templo sede del tiempo que gobernaba el universo entero, desde ahí se podía acceder a cualquier lugar de cualquier época conocida, su estructura era circular, en señal de que el tiempo no tenia principio ni fin. Y estratégicamente colocadas varias puertas se alzaban dando la forma al recinto.
Plut alzó su báculo y al centro empezó a formar la imagen del sistema solar, pudiéndose ver todos los planetas que giraban alrededor del sol. La Sailor del tiempo se acercó a la imagen y fijo su vista en su planeta guardián
Una de las funciones de ella desde centurias, era vigilar que nadie atravesara la puerta del tiempo y cambiara el curso de la historia de la tierra y de la luna, misión la cual, reconocía avergonzadamente había fallado. Y la segunda, advertir a todas las Sailors Scouts de la llegada de extraños al sistema solar.
Entrecerró los ojos al reconocer una nave que se desplazaba a gran velocidad en el espacio, pasando su planeta guardián sin ningún problema.
A una orden mental la imagen se amplificó y reveló la forma de la nave. Los ojos de Plut se abrieron de la sorpresa.
Reconocía la insignia de los visitantes.
Cerró los ojos por unos segundos y se aferró con fuerza a su báculo.
Ella creía conocer lo que fue, lo que es y lo que será del planeta tierra y de su luna.
Pero…
Desde que había permitido a su protegida del siglo XXX viajar al siglo XXI, todo, absolutamente todo en el siglo XXI se estaba alterando de manera tan drástica que temía por el futuro de la tierra, y mucho mas, por el futuro de Tokio de Cristal.
Abrió los ojos y su tiara de Sailor cambió de forma y el símbolo de su planeta protector Plutón brilló en su frente con el color morado, el color del cambio.
- "Sailor Urano, Sailor Neptuno, Sailor Saturn… despierten"
Plut dio media vuelta y abandonó el recinto, cerrándose las dos enormes puertas detrás suyo, caminó por el corredor del tiempo, confundiéndose entre la niebla y maldiciendo el día que accedió a los deseos de los reyes de Tokio de Cristal de entregarle la llave del tiempo a la Pequeña Dama.
Rei acercó las manos al fuego del ritual.
- "Que los espíritus desaparezcan…"– Susurró y junto las palmas a manera de rezo, concentrando su vista en las llamas que crepitaban sin cesar -
Esa tarde – pensó - se había divertido mucho en el centro comercial en compañía de sus amigas, muy a pesar de las constantes tonterías de Serena.
Sonrió para sí misma.
Serena, de entre todas, era su mejor amiga. Rei estaba conciente de que siempre la regañaba a veces por cosas sin importancia, pero lo hacía por que quería que madurara, que fuera mas centrada para el futuro que le esperaba como Reina.
La Neo Reina de Tokio de Cristal.
Y por que quería que madurara para él…
La Sailor del Fuego sacudió la cabeza y se mordió el labio.
¿Es que nunca podría olvidarlo?
Cerró los ojos con fuerza e inhaló relajándose. No era el momento de pensar tonterías. Tenía que practicar la predicción del futuro. En un par de meses, cuando terminara la preparatoria, ella tomaría oficialmente las riendas del Templo Hikawa, que hasta ese momento podría decirse las llevaba su abuelo.
Echó otro leño al fuego ritual y se concentró en lo que las llamas pudieran decir. Todas las energías positivas y negativas empezaron a arremolinarse entorno a ella, su cabello se agitó y las llamas rasgaron el aire, creciendo considerablemente.
Reí se impresionó, el fuego empezó a formar un remolino y deslumbró las imágenes de lo quepodría llegar a ser…
Una galaxia… una hermosa e impresiónate Vía Láctea cuyo brillo se empezó a apagar lenta y dolorosamente hasta extinguirse en el más de los fríos silencios. Una luz… que emergió de una semilla estelar que descansaba tranquilamente en la mano de su dueño… y a su lado más semillas estelares doradas… Personas riendo. Personas invocando sus poderes. Un mundo en Guerra. Tierra. Luna. Caos. Destrucción. Muerte.
Sol
El fuego dejó de arremolinarse y se expandió hacia arriba destruyendo el techo del templo, quemando todo a su paso.
- "¡Ahhh!" – Rei gritó cuando una llama la alcanzó, quemando su mano. Se incorporó lo más rápido que pudo mirando atónita las llamas que no querían extinguirse -
- "¡¡Rei!!" – Gritó alguien abriendo rápidamente la puerta quedaba a la habitación – "Te escuché gritar ¿Qué…¡Se quema!" -
- "¡Nicolás!" –
- "¡¡Rápido, sal de aquí!!" –
- "Pero…" –
- "¡Vamos!" – La tomó de la mano obligándola a salir – "¡Yo iré por agua, tu llama a los bomberos, deprisa!" – Nicolás corrió por un manguera y Reí miró una vez mas las llamas -
- "¿Qué es lo que va a pasar?" –
Ni ella y mucho menos Nicolás se percataron como en ese preciso momento en su frente empezó a brillar con el color de la sangre el símbolo de Marte
Estiró los brazos detrás de su cabeza y miró la hora.
4:25 am
El amanecer se encontraba próximo, y ella seguía estudiando. Una sensación de alegría la invadió, pronto muy pronto iría en busca de su destino y de su gran sueño: Ser doctora, y ayudar a las personas.
Una vocación que traía de su madre.
Amy se levantó de la cama, donde se pasó toda la noche leyendo libros de medicina, que por cierto, compró en el nuevo centro comercial, ayudada por Darien.
Encendió su lap top y se conectó a Internet. No tenía sueño y tal vez – caviló – con un poco de suerte encontraría algún artículo científico interesante por ahí.
Abrió su correo y revisó todos sus nuevos mail's. Con sorpresa encontró uno, de una persona con la que ya había perdido contacto por más de tres años. Lo abrió y leyó el contenido emocionada… se tuvo que tapar la boca para no pegar un grito de emoción y despertar a su madre que dormía en el cuarto de junto.
¡¡Richard regresaba a Tokio en 2 días!!
- "Richard…" – Amy sintió que le saltaba el corazón de la alegría -
Él había sido uno de los poseedores del cristal arco iris y su rival en calificaciones en la secundaria, pero un poco más allá de eso, Richard había sido para Amy, su primer amor. Aquel con el que aprendió a no tenerle miedo a los sentimientos. Y dejarse ser feliz.
Afortunadamente – o tristemente – Los padres de Richard consiguieron irse a vivir a Inglaterra a las pocas semanas que ella y él se hicieran novios. Y después de su partida tuvieron contacto vía mail, hasta que finalmente se distanciaron por completo. (2)
Amy leyó en el correo, Richard regresaba a Tokio a resolver asuntos pendientes. O eso era lo que escuetamente había escrito. Y que si ella podía ser tan amable en ir a recibirlo al aeropuerto a las dos de la tarde, que además tenía un regalo para ella.
Mercury asintió y respondió el mail con una pequeña frase
"Ahí estaré. Te voy a estar esperando"
Envió el mensaje sintiéndose extrañamente muy contenta.
La marca de su planeta protector mercurio comenzó a brillar con el azul de las mareas. Amy se llevó su mano a su frente, y luego a su pecho.
Un fuerte frió recorrió en ese instante todo su cuerpo.
Lita escuchó la campanilla del horno cocina y dejó de leer su revista, se paró rápidamente y abrió la puerta de la estufa revisando los pastelillos
- "Listo" – Dijo para si, orgullosa de su postre. Agarró un trapo y con mucho cuidado dejó la charola encima de la mesa donde estaba leyendo para esperar a que los pastelillos se enfriaran –
Lita se sentó frente a su postre y pensó en la persona a la que estaban destinados.
Andrew
El mismo que atendía el Crown Center. Júpiter se recargo en el respaldo de la silla mirando el techo de su casa, unos días antes ella había ido al restaurante que administraba él y lo notó bastante deprimido
- "¿Que tienes Andrew? No pareces el de costumbre" – Preguntó Lita sentándose en la barra – "Te vez triste" -
- "Lo estoy" – Respondió el castaño sentado justo al lado de Lita suspirando cansado –
- "Y… ¿Se puede saber por que?" – Preguntó mirando a otro lado, pero él no dijo nada – "Perdóname, debo estarte molestando, son cosas de las que no quieres hablar…" – Dudó – "Será mejor que me vaya, tengo tarea" –
Lita se levantó pero él la detuvo suavemente del brazo
- "Leika y yo terminamos" – Sentenció –
Leika era la novia de Andrew, ella se había ido de viaje dos años atrás, mantenían comunicación constantemente pero de un día para otro… ella dejo de llamar y justamente el día que Lita hablara con Andrew, ella acababa de terminar con él. (3)
O eso fue lo que Lita entendió con las pocas palabras que dijo Andrew.
Y ella, tratando de animarlo prometió llevarle el domingo a su departamento unos pastelillos que sabía a él le gustaban.
Ese era uno de los tantos motivos por los que saliera con las chicas al centro comercial. Necesitaba comprar ingredientes.
Las mejillas de Lita se sonrojaron al comparar a Andrew con su añorado 'superior'.
No. Su superior y Andrew no eran iguales. Andrew era distinto, era más sensible y tranquilo. Una persona sumamente más centrada. Tan centrada que nunca se fijaría en ella. Ya había intentado conquistarlo una vez, cuando lo conoció, presentado por Serena, en la secundaria.
¿Cuánto tiempo de eso?
¡4 años!
Y nada. Él siempre salía con chicas más maduras y bonitas.
Y así siempre sería. Pero para Lita, él era una persona muy especial, compartían gustos similares, a los dos les gustaba la gastronomía, el sueño de él era tener un restaurante propio y el sueño de ella una pastelería.
Lita tomó la revista que estaba leyendo, justamente en la página que ojeaba estaba la publicidad de una escuela de gastronomía, una de las mejores hasta donde ella tenía entendimiento y confirmó una vez más lo que quería hacer cuando terminara la preparatoria: Estudiar Gastronomía y ser la mejor. Y algún día…
Miró la hora y se volvió a levantar dispuesta a irse a dormir, aunque fuera unas pocas horas cuando la marca de su planeta protector Júpiter comenzó a brillar en su frente como el verde de los robles. Lita se llevó ambas manos a su cara.
¿Por qué de pronto tenía tan mal presentimiento?
Mina dio un brinco y siguió bailando al ritmo de la música.
Artemis por enésima vez en esa noche, se escondió debajo de las cobijas de la cama de su dueña, pero fue inútil, no podía dormir
- "Mina" – Dijo con voz lúgubre debajo de las sábana – "Por favor… quiero dormir" – Venus, dejando de cantar levantó la cobija con cara enojada -
- "¿Pero qué estas diciendo Artemis?" – Preguntó con un micrófono en mano – "¡No puedo dejar de practicar, las audiciones son en un mes!" – Soltó la cobija y regresó al stereo poniendo otro disco de vocalización que comprara en el centro comercial y comenzó de nuevo a practicar ejercicios de calentamiento de voz –
Venus sabía desde hacia mucho lo que quería hacer de su vida. A ella le gustaban las cámaras, los artistas y ¡La música!. Así que ella sería una cantante aunque se le fuera el alma en ello.
Tres meses atrás se abrieron los exámenes de admisión para la Real Academia de Arte, una de las más prestigiadas en todo Japón, academia que tenia entre sus estudiantes solo a los hijos de artistas o bien, gente con excesiva cantidad de dinero podía pagar las colegiaturas y entrar ahí, pero, el director de la academia, que parecía no estar tan de acuerdo con eso, habría un puñado de becas para la población en general cada 5 años.
Por eso Mina al enterrarse, no dudó ni un segundo en inscribirse para concursar y empezó a practicar, practicar y practicar. Para suplicio de Artemis que casi todas las noches era lo mismo. No se lograba explicar como los padres de Mina podían dormir tan tranquilos. (4)
Mina terminó sus ejercicios, y tomó mucho aire. Se sentía contenta consigo misma, sabía que esta vez si estaba progresando y por sus propios méritos. Recordó como dos años atrás perseguía incansablemente al grupo Three-Lights para ser su asistente, y así, según ella mezclarse entre la farándula y poder sobresalir. Pero nunca sobresaldría si no era buena en lo que quería.
- "Seiya, Yaten, Taiki…" – Murmuró recordándolos ¿Cómo estarían¿En que planeta lejano se encontrarían? –
Caminó hasta su ventana y abrió las cortinas, la noche se notaba tranquila. Y a juzgar por lo tarde que era, ya muy pronto amanecería. Miró las estrellas y pestañeó extrañada, una de las estrellas se estaba moviendo a gran velocidad deteniéndose de pronto en un punto en el cielo, confundiéndose con otra estrella más.
El signo de Venus, su planeta protector, resplandeció en su frente como el amarillo del amanecer.
- "¡Artemis!" – Lo llamó Mina sobresaltada –
- "¿Qué?" – Pregunto entre saliendo de las cobijas y miró a su dueña alertándose – "¡Mina!" -
- "¡¿Qué esta pasando?!" –
Artemis no supo responder
Serena bostezó y casi se cayó en las escaleras cuando subió a su habitación, para su fortuna alcanzó a detenerse justo a tiempo, evitando, de paso, que se le cayera el pedazo de pastel que traía en su mano derecha, sonrió pícaramente y se fue hasta su habitación. Su fiel gata Luna dormía placidamente encima de su colcha. La princesa se sentó en el tocador y se comió un gran pedazo del pastel de chocolate que prepara su madre esa tarde.
En el tocador, al lado de ella, ella había puesto el peluche que Darien le regalara en la tarde, Serena quiso tomarlo pero estaba segura que lo mancharía, así que solo lo observó y miró de reojo su anillo de compromiso.
Desde hacia dos años que estaba comprometida con su querido Darien Chiba.
- "Darien…" –
Serena tomó entre sus manos una de las fotografías que tenia de ellos dos juntos, estaba en un marco de plata, y pensó en él.
Serena sabía que Darien no era la persona más expresiva de todas y que le costaba mucho demostrar sus sentimientos hacia ella en público.
Y eso a veces le molestaba.
Pero, con el tiempo, aprendió a conocerlo mejor, supo que Darien fue una persona muy solitaria desde su niñez, la muerte de sus padres, lo afectó tanto que se encerró en si mismo y aprendió como no expresar sus emociones a los demás.
Serena dejó el marco en su lugar.
Y siempre fue así… hasta que se conocieron. Alguna vez Darien le confesó que la única familia que le quedaba era ella… y era siempre en esos momentos… cuando estaban solos era que él podía decir sus más preciados sentimientos, diciendo cuanto la adoraba y cuanto quería pasar su vida con ella.
Serena sonrió, recordando todas las cosas en las que él le ayudaba, desde los problemas con sus materias en la escuela, sobre todo con las matemáticas, hasta ver la vida de una manera distinta, más madura y centrada.
Serena aprendió con Darien que los príncipes si existen, que si te rescatan, no de las garras de un dragón, pero si de las garras de la soledad del alma. La más dolorosa.
Estaban destinados a estar juntos desde el pasado, el presente y el futuro… (5)
Serena desvió su atención al espejo del tocador. ¿Ella Reina?. Si, alguna vez había soñado con eso, pero cuando era niña, cuando uno en su imaginación uno juega a ser rey… pero… ahora sabía el futuro que le aguardaba al lado de Endimión.
A veces, incluso, llegaba a pensar que nunca debió saber el futuro que le deparaba. No podía evitar sentir miedo, miedo por que no se sentía preparada para algo así y miedo por saber que su manera de ser no era la más correcta para la realeza.
Pero al lado del miedo, también tenia la esperanza, si su homologa del futuro al parecer lo había echo bien. Y si la Reina y ella eran las mismas, entonces…
Serena sacudió la cabeza a veces en verdad su cabeza daba de vueltas en ideas raras
La princesa terminó con su aperitivo nocturno, degustándolo felizmente, miró la hora
4:24 am
¡Pero que tarde era!
Ese domingo tenía planes para salir con Darien e ir al cine, además… que ella quería hablar con él, para decirle que tenia que conocer a su familia.
Su madre Ikuko, perspicaz, le recordó que tenía que presentarle su novio a su padre.
Serena no supo si reír o llorar, conociendo a su padre… era seguro que mataría a su prometido antes de él pudiera decir algo en su defensa.
Luna seguía profundamente dormida.
Serena se levantó justo cuando la marca de la luna creciente, signo de su realeza empezó a brillar fuertemente, iluminando toda su habitación de un fuerte color dorado
- "¡Luna¡Luna, despierta!" –
La gata cerró los ojos con fuerza
- "Serena apaga la luz, estoy durmiendo" –
- "¡Pero Luna!" – Serena removió a su consejera, obligándola a despertar – "¡DESPIERTA!" –
- "¡Ahh!" – Luna pegó un brinco con el gritó – "¡¿Qué rayos es lo que te pa…?!" – Luna dejó de hablar cuando vio la marca de Serena destellar intermitentemente –
- "¡Luna ¿Que es esto¡No puedo hacer que pare!" – Serena se cubrió con ambas manos su marca, pero de entre sus manos se escapaban destellos de luz – "¡Ayúdame Luna!" –
Pero Luna no respondió. Ese era un aviso, no le cabía duda. ¿Pero de que?
Darien observó las estrellas desde el balcón de su departamento.
Esa noche no tenía sueño.
Su mente se encontraba pensando en cosas más importantes que el dormir, como la visión que tuviera en la tarde del sábado.
- "Esa es nuestra ley…" – Repitió. No, por más que tratada de recordar donde fue que viera esos extraños gravados, no podía hacerlo.
Su mente se encontraba completamente en blanco, cada vez que creía poder visualizar una imagen mas completa de aquellos círculos, un velo caía sobre sus recuerdos, impidiéndole ver mas allá.
Tal vez, se dijo, todo fue el producto de su imaginación y que realidad en la tienda de antigüedades no pasó nada.
Levantó la cabeza, y miró la luna que esa noche parecía brillar con más intensidad que la noche anterior que también la observara.
Darien pensó en Serena, lo más probable es que a esa hora se encontrara durmiendo, y la imaginó acostada en su cama, completamente despreocupada de sus problemas. Darien rió por lo bajo, después de tanto tiempo de conocerla, seguía sin entender como Serena lograba dar la importancia exacta a todas las dificultades que se le presentaban y tener su alma tan en paz.
Recordó como dentro de unos meses ella terminaría la preparatoria, y en acuerdo mutuo se casarían. Soñó como sería su vida a su lado, ambos estaban concientes que sus estilos de vida chocaban irremediablemente, pero ambos habían aprendido a balancear estas diferencias, logrando por ejemplo que Serena aprendiera a ser 'un poco' mas ordenada en su cuarto y que él en cambio comenzara a desordenar un poco sus cosas.
Él sabía que seria difícil pero a la vez le emocionaba comenzar una nueva vida al lado de Serena Tsukino.
Una luz en el cielo llamó su atención
- "¿Una estrella fugaz?" – Se preguntó mirando una luz viajar por el cielo pero que se detuvo abruptamente en un punto fijo muy cerca de la luna. Darien inmediatamente se puso en alerta, aquello no era para nada normal –
Observó con más atención la supuesta estrella, pero durante varios minutos nada pasó… hasta que una intensa luz emergió y se proyectó sobre todo Japón.
Darien a penas tuvo tiempo de alcanzar a cerrar los ojos, cuando todo de un momento a otro desapareció entre un torrente de luz.
Este capítulo me gustó mucho, mucho, como me quedó ya que empiezo a indagar en las personalidades de cada una de las sailors, lo que quieren y sueñan. Sueños… que muchos de ellos jamás se harán…
(1) La idea es muy sencilla. Espero estén de acuerdo conmigo que el Sol es la fuente de calor y de vida. Los planetas y la luna, brillan por que reflejan la luz del sol, además sin este no habría vida en el sistema solar. Por eso lo tomo el centro de la historia.
Y de la Reina Eleanor y el Rey Leander aparecerán mas adelante y se sabrán mas detalles de cómo era el reino de la tierra antes de la llegada de Berly.
(2) Que yo sepa, luego de la primera temporada, Richard no vuelva a salir en la serie, así que quise poner un 'por que' a eso. Y bueno, a mi se me hacia tan linda pareja Richard y Amy, que quise ponerles una historia.
(3) Andrew, no conozco mucha información al respecto de él, así que tengo que improvisar. Él trabaja en el restaurante Crown, pero es empleado.Aclaro bien este punto para que tenga sentido lo que esta en la historia. Andrew si tenía una novia que se va de viaje, pero no recuerdo a donde, y tampoco recuerdo el capítulo. Sorry por esta información incompleta, si alguien lo sabe por favor avíseme y corregir esa parte.
Por otro lado. ¿Lita y Andrew? Para mi no es tan descabellado :p en el Live Action Sailor Moon si quedan juntos.
Ahora, en general…Nicolás, Richard y Andrew… esos hombres me simpatizaban mucho en la serie, y quiero retomarlos, ellos tienen su transcendencia dentro la historia. No se si mucha o poca. Ustedes juzgarán en su momento:p
(4) Nunca se menciona nada acerca de la familia de Mina en la serie, o no lo recuerdo, pero aquí si existen y van a salir en algún momento.
(5) Trato de entender por que a Serena le gusta Darien. Y como esta historia se retoma cuando termina la serie, ellos dos son pareja.
¡Pero!
Seiya aparecerá muy muy pronto y volverá a la tierra, poniendo en duda si Darien es lo mejor para Serena. ¡Ya verán por que!
El próximo capítulo ¡Por fin! Podemos saber que pasa después del prólogo. Se van a saber quienes con los enemigos (ya deben intuirlo).
¡Y se empezara a revelar un poco del pasado del príncipe Endimión!
¡Hasta la próxima!
