Perdón, Tristeza y Amor

Hola mis queridos lectores. Helo aquí el tercer capítulo de esta historia, desde este capítulo hasta los siguientes ya serán más largos.

Que disfruten de la lectura.

ADVERTENCIA: Este capítulo contiene LEMON, asi que, si eres menor de edad o te apena las cosas explicitas les recomiendo salir de este fic o saltearse en el siguiente capítulo.


Capítulo 3: Miedo de Perderte

Levi's Pov:

Ya habían transcurrido 3 meses en que Galeel y yo somos novios. Al principio nadie se enteraba de lo nuestro, ya que para Galeel le avergonzaba de que los chicos o que las personas de Fairy Tail se enterarían de lo nuestro la reclamarían o la molestarían de nuestra relación en especial con Jade y Day, en fin todo había transcurrido a la perfección dentro del gremio simplemente éramos camaradas/amigos de batallas y apoyándonos uno con el otro después de que la defendí de las chicas; mientras que fuera de Fairy Tail éramos lo que somos, una pareja de novios enamorados que se amaban a su manera. Pero. Todo eso cambio cuando aquella molesta revista de la Magia Semanal se había enterado de lo nuestro, no sé cuándo o como ocurrió aquello cuando Galeel y yo nos estábamos besando en aquella fuente de la plaza que ocurrió a medianoche.

Aún recuerdo el momento en que nosotros dos cruzamos la puerta del gremio mientras que todas, pero todas las miradas de mis compañeros se centraron en nosotros; seguido por unos gritos y exclamaciones de felicitaciones por parte de ellos. Dejé escapar un suspiro relajado mientras observaba a Galeel compitiendo contra Nadja y Grey, me sentí un poco incómodo cuando todos los hombres comenzaron a decirle de piropos nefastos y corrientes a mi novia. ¿Acaso esto serian celos? Luego de unos minutos Earl detuvo la pelea de las chicas mientras que ellas, espantadas de él, accedieron a su petición. Sonreí de manera tierna cuando Galeel hizo un leve puchero y decía entre dientes en cuanto odiaba que mi compañero y amigo interrumpiera su pelea.

– Maldito sea ese Titán. – gruñó enfadada mientras se sentaba a un lado mío.

– No te enfades Galeel. – comenté tranquilamente mientras que ella me miró con esa mirada fingida de molestia y a la vez con esas mejillas sonrojadas.

– Claro que me enfado Grandulón. – respondió ella en un tono fingido de molestia. – Por culpa de ese tonto no pude terminar con Salamander y la Stripper helada.

– Jajaja.

– Por cierto… Levi. – la miré atentamente.

– ¿Si Galeel? – pregunté.

– ¿Q-Quisieras ir a una misión c-conmigo? – noté sus mejillas tornarse en un tono carmesí.

Hermosa. – pensé. Sin pensarlo dos veces tomé una de sus manos para después llevarla a mis labios ante de depositarle un beso le dije. – Todo lo que mi Dragona Slayer desee son órdenes para mí. – observé entrecerrado como su rostro fue decorado por aquel tono carmesí. – Adorable.

– N-No es p-para tanto que h-hagas eso Ratón de Biblioteca. – reí levemente mientras separaba su mano de mis labios.

– Jajaja, te ves linda cuando muestras esa parte tierna de ti Galeel.

– Cállate. – gruñó ella. Retiró rápidamente su mano mientras se dirigía a la tabla de misiones a tomar nuestra misión.

– Hola Levi. – me saludaron en ese momento Jade y Day.

– Hola. – les devolví el saludo.

– ¿Qué es lo que estás haciendo Levi? – preguntó Day.

– Estoy esperando a Galeel, ya que ella quiere hacer una misión. – volví a fijar mi mirada en mi novia mientras que ella mostraba aquella mirada indecisa por qué papel tomar.

– Mmm… ya veo. – afirmaron ellas.

– Levi. – habló Jade.

– ¿Si Jade? – la miré.

– No quiero que te lo tomes a mal de lo que quiero decirte. – me sentí algo incómodo en ese momento por el tono de voz seguro y serio por parte ella.

– ¿Qué es lo que quieres decirme Jade? – pregunté calmadamente.

– Levi es que… bueno… – la miré fijamente a mi compañera mientras que ella mostraba ahora una inseguridad en su voz y su mirar.

– Uff… yo mejor se lo digo Jade. – habló enseguida Day. – Levi creo que Galeel no es la persona indicada con la que deberías estar.

– ¿Qué? ¿Por qué no?

– Levi ¿Qué acaso no olvidaste lo que esa nos hizo a Jade, a mí y sobre todo a ti? – dijo ella.

– Eso quedó en el pasado Day. Galeel es otra persona ahora, ella ha cambiado. ¿Qué acaso no olvidan cuando ella recibió el ataque que Lexa me iba a lanzar?

– Si lo recordamos bien Levi… pero… aun pienso en que Galeel no es digna de un chico maravilloso, inteligente y buena onda como tú. – dijo Jade alagándome.

– ¿Por qué aún siguen pensando mal de Galeel? ella ha cambiado chicas. ¿Por qué ustedes se aferran en algo que ya es cosa del pasado? – pregunté ya algo cansado desde que ellas dos se enteraron de mi noviazgo con Galeel, siempre intentan en que Galeel se sienta mal cuando ella estaba en Phantom Lord.

– Levi es por tu propio bien. No queremos que esa tipa te vuelva a hacer daño otra vez. Entre todas las chicas que hay en el gremio tuviste que escoger a esa chica que te hizo bastante daño tanto físico como en lo psicológico. – exclamó Day. En ese momento todo el gremio hizo una pausa a lo que estaban haciendo mientras que las miradas se centraban en nosotros. – Galeel no te merece Levi. Aunque tú digas que ella haya cambiado, todos sabemos lo que ella le hizo este gremio y a nosotros. – con eso ultimo ella junto a Jade se retiraron antes de que yo les dijera algo.

Pasé una mano sobre mi cabello mientras me masajeaba la nuca, me levanté de mi asiento e ignoraba las miradas de los presentes. Al llegar a la tabla de misiones pude notar como Galeel no quitaba su vista de la tabla, es más, ni siquiera se movía de su lugar. Sentí un vuelco en mi corazón cuando vi como su mirada carmesí no tenía aquel brillo que tanto me gustaba ver; su mirada estaba llena de arrepentimiento, tristeza y sobre todo dolor. Sin pensarlo dos veces tomé su mano haciéndola reaccionar, me miró fijamente mientras se mordía fuertemente su labio cuando ésta mostraba una mueca de dolor y tristeza.

Apreté su mano contra la mia mientras que ella me lo devolvía de la misma forma. Sonreí un poco ante esto. Desvié mi mirada con la de ella mientras que una hoja de recompensas me llamo la atención. Lo tomé rápidamente mientras que sonreí convencido cuando leí atentamente el título y los requisitos de la hoja.

– Tomemos esta misión Galeel. – le dije a mi novia mientras le mostraba la hoja.

– Levi yo creo que… – me acerqué a ella hasta quedar sentir a nuestras narices rozarse.

– No me digas que la Dragona Slayer de Hierro tiene miedo de hacer una misión.

– Gihihi. ¿Miedo? ¿Yo? Ya quisieras Ratón de Biblioteca. Galeel Redfox no le tiene miedo a nada ni siquiera de una tonta misión. – Galeel me arrebató la hoja de mis manos mientras que yo la miraba con cariño y felicidad como mi novia se acercaba a John Anthony.

– Hey camarero, el Grandulón y yo haremos esta misión. – ladeé mi cabeza por el comentario de mi novia, observé como John tomó el papel mientras anotaba en el cuaderno de misiones nuestros nombres.

– Buena suerte chicos. – dijo él.

– Gracias John. – agradecí. – ¿Nos vamos?

– Por supuesto, gihihi. – ella me tomó de la mano y me jaló fuera del gremio verla sonreír me hace sentir feliz. Espero que esa sonrisa jamás sea borrada de su rostro.

Galeel's Pov:

La misión en la que Levi y yo tomamos fue en detener los ataques de un monstruo que acechaba en la ciudad de Poliska, según lo que me dijo Levi es que esa ciudad era muy reconocida por su pesca y que además se encontraba a una o dos semanas de Magnolia. Me encontraba con la cabeza recostada en el regazo de mi novio mientras que él me acariciaba mi cabello, para llegar más rápido a la ciudad de Poliska tuvimos que usar el maldito tren. Maldita como odio en viajar en transporte.

– Ya falta poco para llegar Galeel, solamente faltan dos estaciones más y llegaremos antes de lo que cante un gallo.

– Cállate Ratón de Biblioteca… en este momento no quiero escuchar a nadie… – tuve que aguantarme para no pensar en el viaje del transporte y lo peor de todo en mi mareo.

– Lo siento. – sentí mi mirada dilatarse. – Si hubiera sabido que te mareabas en el transporte tal vez no hubiera escogido esta misión. – me acomodé quedando bocarriba para mirar el rostro del Grandulón, quien en ese momento mostraba arrepentimiento y culpa, sonreí de lado y llevé una mano sobre su mejilla para acariciarla.

– No es tu culpa. – dije mientras seguía acariciando gentilmente su mejilla. – Nunca me acostumbre a esto sabes. Ni siquiera cuando estuve en… – sentí un vuelco en mi corazón cuando iba a mencionar mi antiguo gremio y aún más cuando recordé aquel día.

– ¿Galeel?

– Lo siento. Es que aún no… aun no puedo superar lo que te hice Levi. – vi como él tomó mi mano para luego besarla. – Esa conversación que Jade y Day tuvieron contigo yo…

– Que las palabras que dijeron Jade y Day en el gremio no te afecten. El pasado siempre debe quedarse en el pasado Galeel. Yo ya te he perdonado Galeel, así que lo único que te pido es que tú te perdones a ti misma y dejes de culparte por algo que yo ya he olvidado y enterrado en el pasado. – mordí mi labio mientras sentía como mi corazón comenzaba a latirme rápidamente sintiendo que en cualquier momento saldría de mi pecho.

– Levi. – sonreí de lado cosa que a él siempre le gustaba ver de mí.

– Sabes una cosa más…

– ¿Qué?

– Que aquel día cuando me tomaste por sorpresa yo…

– ULTIMA PARADA A POLISKA. ULTIMA PARADA A POLISKA. – maldita sea la hora que el encargado de vociferar las estaciones haya interrumpido a Levi.

Ya me las pagara muy caro ese idiota. – pensé molesta.

– Vaya ni siquiera me había dado cuenta cómo pasa el viaje volando. – como por arte de magia mi enojo desapareció cuando vi la sonrisa divertida de Levi. – ¿Nos vamos Galeel?

– Si. – me levanté rápidamente del regazo de mi novio, y vaya error que lo hice, pues en ese momento me dio un fuerte mareo.

– Woah cuidado, no debes levantarte de esa forma tan rápida Galeel cuando estés acostada. – informó él.

– Lo mantendré en cuenta. – dije mientras miraba al otro lado evitando mi vergüenza.

Cuando salimos del tren nos encaminamos a las afueras de la estación, debo admitir que este lugar de Poliska es un tanto parecido a Magnolia; aunque este lugar en vez de tener edificios antiguos era mucho más modernos.

Levi's Pov:

Según la información en que nos dieron las personas el monstruo que asechaba la ciudad solamente atacaba por las noches, casi a la medianoche, nos hospedamos Galeel y yo en un pequeño y humilde hostal que tenía una hermosa vista que mostraba el mar. Debido al largo viaje, Galeel decidió en tomar un descanso para recuperar las fuerzas que perdió en el tren. Me senté en una silla que se encontraba a un lado de la ventana mientras leía pacíficamente un libro que me había prestado Luke antes de irme. Después de unas horas el hambre comenzó por invadirme, justamente cuando iba a salir de la habitación escuché en ese momento la voz de mi novia llamándome.

– ¿Levi? ¿A dónde vas?

Se ve tierna cuando se levanta. – pensé cuando la vi tallarse sus ojos. – Voy a ir comer. ¿Quieres venir?

– Si. – respondió ella en un tono somnoliento. – Espera unos minutos.

– Tómate tu tiempo yo esperare. – dije mientras la observaba ponerse sus botas y su gabardina.

– Ya estoy lista.

– Vaya sólo te tomó por 5 segundos. – comenté divertido.

– Cállate Grandulón. – sentí un leve golpe en mi brazo izquierdo, sonreí tiernamente mientras pasaba mi brazo sobre sus hombros para luego salir de la habitación.

– ¿Qué se te apetece comer? – pregunté mientras pasábamos por los puestos de comida.

– Mmm… filete de ternera. – respondió Galeel mientras ponía esa cara de fascinación que tanto me gustaba ver en ella.

– Bien vamos entonces.

Fuimos a un pequeño restaurante que se encontraba por la entrada de la plaza. Era un lugar acogedor y bonito, e incluso tenía un toque antiguo como Magnolia. Galeel pidió una orden de filete de ternera acompañado por una papa al horno sazonado en especias silvestres y una crema de champiñones. Mientras que yo pedí el especial que era; una croqueta de pescado empanizado acompañado con una ensalada cesar y caldo de marisco. Al cabo de unos minutos la orden se nos fue entregada, Galeel y yo comenzamos a consumir nuestros alimentos al igual que también lo compartíamos uno con el otro. Noté en ese momento como algunas miradas de las personas nos observaban a mí y a mi novia mientras alcazaba a escuchar algunas conversaciones, por ejemplo; de cómo nosotros nos veíamos bien juntos, que somos la pareja más tierna y cariñosa, que somos una pareja opuesta que se atraen, y entre otras cosas más que hizo nos hizo sonrojar a mí y a Galeel.

Galeel's Pov:

Después de haber terminado de comer y de pagar (que en este caso fue Levi quien pagó las órdenes), decidimos en pasear por un rato en la plaza para despejarnos un poco, petición de mi novio por cierto. Me sentí incomoda de que las personas nos observaran con curiosidad y ternura a mí y a Levi. Nunca antes en toda mi vida había tenido una relación seria con alguien ni mucho menos con los idiotas de Phantom Lord, excepto Jude que la única razón por la que estaba con él era porque siempre me trato como su hermana mayor. Aun no puedo comprender por qué Levi accedió en ser mi novio, digo, no me arrepiento en lo absoluto… pero… después de lo que le hice a él, a las siamesas que tiene por amigas y a todo Fairy Tail, creo que él se merece a alguien más mejor que yo.

Después de lo que escuché por parte de esas dos tontas, la verdad fue cruel y dura, aunque Levi me diga que todo eso lo que le hice a él y al gremio es cosa del pasado y que además me haya perdonado, para mí, todo eso lo que hice siempre será un recuerdo doloroso, oscuro y tétrico que siempre me perseguirá por el resto de mi existencia. Estaba pos y en contra si seguir o no con esto de mi relación con Levi; si continuo con esto siempre veré esa sonrisa y aquel brillo intenso en su mirada que muestra felicidad, cariño y amor que siempre me ha estado dedicando estos meses de noviazgo… pero… si termino con él sé que ambos sufriremos y nos lastimaríamos por esto.

Pero. También pienso que Levi se merece a alguien mejor que yo… aunque las veces en las que él siempre me comenta que no lo soy, no puedo evitar sentir esta culpabilidad y arrepentimiento en mi corazón… Levi se merece una chica mejor que yo, aunque egoístamente no lo quiero así, será lo mejor para él. Ya está decidido hoy daré por terminado esta relación con el dolor de mi corazón… sólo espero que esto tampoco afecte nuestra amistad y nuestro compañerismo también.

– Levy. – lo llamé.

– ¿Si Galeel? – él me miró con esa mirada… esa mirada que mostraba ese brillo intenso de amor al igual que su sonrisa… Mavis, Metalicana denme fuerzas por favor.

– No, nada. ¡Idiota! ¡Eres una maldita idiota cobarde! – me auto-regañé a mí misma insultándome con la peores groserías existentes del mundo. – ¡¿Por qué no le dices de una buena vez que quieres terminar con él?! ¡Sólo díselo y ya está!

– ¿Sucede algo Galeel? – sentí su mirada sobre de mi… por Mavis ¿Por qué tiene que ser tan difícil todo esto?

– No es nada Grandulón, enserio. – dije en un tono aburrido. Pero al parecer no me creyó.

– Algo tienes Galeel, lo sé, hay algo que te preocupa.

– No me pasa nada Levi, estoy bien. – rayos esto es más difícil de lo que pensé.

– Galeel… – en ese momento justamente me iba a decir algo, escuché un estallido no muy lejos de donde estábamos.

– ¡Cuidado! – grité mientras me abalanzaba al Grandulón justamente cuando uno de los edificios que se encontraba a un lado de nosotros explotó.

– ¡Es el monstruo! ¡Regresó! – gritaron toda la gente despavorida mientras que las mujeres gritaban como esas locas de la "Reina del Drama" de las cotorras latosas de Day y Jade.

– Gihihi. Justo a tiempo. – me dije a mi misma. – Vayamos a patear algunos traseros Levi. – al momento en que baje mi vista sentí todo mi cuerpo ponerse rígido a la vez que mi rostro estaba caliente.

Digamos que la situación es esta. Me encontraba encima de él y el peor de los casos es que en la posición en la que estábamos, o más bien yo me encontraba, era bastante comprometedora que podía dejar a uno con una imaginación no apta para menores. En fin. El punto aquí es… que además de estar encima del Grandulón en una posición comprometedora, mi pecho estaba a escasos centímetros cerca de su rostro; lo cual ya se encontraba bastante rojo como el cabello del Titán (N/A: Titán es la forma de expresarse como Titania la versión masculina de Erza)

– O-Oi Grandulón ¿Estás bien? – titubé.

– G-Galeel… ¿Podrías… quitarte de encima? ¿P-Por favor?

– S-Si cl-claro. – me quité de encima de él mientras sentía como rostro me ardía. – Rayos esto sí que es incómodo… pero… tampoco admito que estuvo nada mal. ¡Reacciona idiota estamos en una conspiración de batalla! S-Será mejor volver al trabajo Grandulón.

– S-Sí. – tartamudeó él. Mientras que ambos nos levantamos del suelo y corrimos hacia la dirección donde provenía el ataque de la bestia.

Normal's Pov:

Al llegar a las fueras de Poliska. Levi y Galeel se habían encontrado con una criatura que media casi 30 metros de altura; su cuerpo parecía como la de un lagarto con unas escamas afiladas y difíciles de penetrar, su cabeza o más bien dicho sus cabezas eran las de unas serpientes con unos pequeños cuernos en sus cabezas y unos afilados y puntiagudos dientes que podían penetrar hasta la cosa más dura e impenetrable que podría existir, y finalmente tenía una cola larga con unas especies de pues sobresaliendo de ella.

– Wow… esa cosa sí que es enorme. – dijo Levi mientras miraba sorprendido la enorme criatura.

– Gihihi. Por fin algo de diversión, ¿No es así Grandulón? – Galeel sonrió satisfecha mientras observaba emocionada a su novio, quien por supuesto éste asintió.

Eso parece. – pensó él sin quitar su mirada de encima de su novia.

– Bien, en ese caso andado, Ratón de Biblioteca. – al escuchar aquel apodo el Mago de Escritura Solida hizo un leve mohín mientras observaba a su novia aproximársele a la criatura.

– Tan talentosa y tan hermosa. – se dijo así mismo el joven de cabellera celeste.

La lucha contra la bestia no era nada sencilla, pues debido a las escamas del animal eran como un escudo impenetrable. Exhaustos y desesperados, en este caso para Galeel, la pareja ya se les acaba las ideas en como exterminar aquel mutante. El sudor, la tierra, los raspones y los leves moretones ya estaban visibles en sus cuerpos. Al momento en que la Redfox le iba a propinar una tremenda tunda con su ataque; rugido de metal de sombras, el mutante azotó su cola y embistiendo fuertemente a la Dragona Slayer. Esto hizo que al Mago de Escritura Solida le hirviera la sangre del coraje y de la rabia, corrió hacia donde estaba el monstruo e hizo aparecer con su magia un torbellino de fuego.

El enorme animal comenzó a emitir un fuerte y moleste chillido cuando éste recibió el ataque del peliceleste, la Redfox observó anonadada como su novio empezaba en atacar al mutante con el mismo ataque mientras que éste sufría fuertes quemaduras en sus lomos y a la vez que sus escamas cayeran dejando ver una segunda capa de piel más lisa. En ese momento ella escuchó la voz de su novio avisándole que atacara aquella parte de la anatomía del monstruo mientras que él lo distrajera. Sin tiempo que perder, la Dragona Slayer de Hierro empezó por atacar aquella zona afecta del monstruo haciendo que éste perdiera el equilibrio debido a las profundas y bizarras heridas.

Finalmente. Despues de unas horas de ardua y difícil pelea, la pareja habia vencido a la criatura. Sufrieron algunos rasguños, golpes, heridas y otras cosas más. Tuvieron que pasar esa misma noche en una pequeña clínica para atender sus heridas y, porque no, también descansar allí mismo. El doctor principal y a la vez dueño de ese lugar, los llevo a una habitación en donde habían dos camas de cada de ese lugar; Galeel era la que habia recibido más golpes y heridas, mientras que Levi sólo algunas pocas. El Mago de Escritura Solida le dio un vuelco en su corazón cuando vio la espalda completamente vendada de su novia, sintió un amargo sabor en su boca cuando recordó como ella habia recibido el feroz y bestial ataque de aquel mutante en vez de él.

No hablaron esa noche por dos obvias razones; la primera fue porque estaban cansados despues de esa pelea, y la segunda porque estaban perdidos en sus pensamientos por los acontecimientos y más porque pensaron que uno de ellos dos moriría esa noche. Ya en la mañana siguiente, a la pareja le habían dado de alta e incluso, como por arte de magia, sus heridas se habían sanado en un santiamén. Regresaron al hotel aun sin decirse nada, al meditar toda esa noche de ayer Galeel decidió en hacer lo correcto aunque sería la decisión más difícil y dolorosa para ambos.

– Levi…

– Vaya hasta que el silencio por fin se rompe. – dijo él de una manera graciosa. Galeel lo observó fijamente mientras que una mirada cansada y decidida se notaba en ellos. – Perdón, quería romper la tensión desde anoche.

– Lo sé. Estar en silencio desde anoche ya comenzaba a molestarme. – respondió ella. – Levi… tenemos que hablar.

– Sabes ya me está dando hambre, ¿Qué tal si almorzamos algo? Podemos comer en el buffet si quieres. – justamente cuando el McGarden iba a seguir hablando, la Redfox lo interrumpió en ese instante.

– Levi. Ya no puedo más con esto, y por eso, que yo quiero terminar esto.

Un balde de agua fría era lo que sintió Levi al escuchar esa confesión de su novia, un puñal en el corazón era lo que sentía también. El McGarden sintió que su alma se le salía de su cuerpo y a la vez que habia sentido que el tiempo se habia congelado. Observándola fijamente, la Redfox tenía un porte seguro pero a la vez se podía notar que sus piernas comenzaron a temblarle; y a la vez su mirada le delataba cosas que ella no se atrevería a decir.

– Jajaja, muy buena. Muy buena broma Galeel, por un momento caigo. – rió el Mago de Escritura Solida.

– ¿Quién dice que lo fue? – preguntó con seriedad y en un tono débil la Dragona Slayer.

– Galeel, por favor deja de estar jugando. – respondió el McGarden mientras se acercó a su novia para despues colocar sus manos en sus hombros. – Sé que tú eres demasiado bromista para que yo caiga en ellas. Anda di que solamente estabas jugando y que era una broma. – una sonrisa forzada apareció en sus labios mientras apretaba

– ¡No es ninguna broma! ¡Estoy hablando enserio Levi! ¡Esto no puede continuar asi! – gritó Galeel mientras intentaba por no derramar ni una sola lagrima.

– ¿Por qué? ¿Por qué quieres terminar Galeel? ¿Acaso hice algo que te hizo daño? – preguntó con una voz temblorosa Levi mientras que sus ya comenzaban a notarse las lágrimas.

– No. – negó la Redfox ya al calmada pero con una voz débil. – Tú serias incapaz de hacerme daño. – comentó ella.

– Entonces… ¿Por qué quieres terminar nuestra relación?

– Porque sí.

– Esa no es una respuesta. – dijo el McGarden en un tono serio.

– Para mí si lo es. – contestó ella.

– Galeel… por favor… por favor dime la razón por esta separación. – suplicó el peliceleste. La Dragona Slayer tragó con dificultad saliva mientras que un nudo en su garganta se le empezaba a formarle.

– Levi… no que sigas lastimándote debido a mi culpa.

– ¿Acaso me estás diciendo que soy débil? – alzó un poco la voz el Mago de Escritura Solida.

– No estoy diciendo que eres débil Levi. Lo que trato de decir es que no quiero que por un descuido mío salgas herido.

– De eso se trata Galeel. De eso trata en todas las misiones que se realizan, si por la razón salimos heridos es para volvernos más fuertes en la próxima pelea. Tú siempre lo has dicho, ¿Recuerdas? – Levi miró atentamente a la chica mientras que ella ladeaba y se pasaba sus manos por su cabello desesperadamente. – Galeel. No porque salimos heridos en la batalla de anoche quieras terminar nuestra relación, es algo normal.

– Y por ese error casi te pierdo. – confesó ya con una voz quebrada, las lágrimas no tardaron en salir de los ojos de la Redfox mientras que Levi con un gesto gentil y cariñoso comenzó por quitárselas.

– Más bien… fue al revés. Yo casi te pierdo esa noche.

Sin pensarlo dos veces la Dragona Slayer aprisionó sus labios junto con los de Levi, haciendo que él le correspondiera rápidamente. Ella rodeó su cuello con sus brazos mientras que él la rodeaba en su cintura. A los pocos minutos la pareja se separó debido a que sus pulmones les exigía oxígeno, con sus respiraciones entrecortadas y sus mejillas sonrojadas ambos se miraron perdiéndose en la vista del otro, Levi junto su frente con la de ella mientras le acariciaba gentil y suavemente una de sus mejillas con su pulgar retirándole una traviesa lagrima que habia escapado de uno de sus ojos.

El McGarden nuevamente junto sus labios con los de su novia, el chico se estremeció cuando la Redfox impulsó más beso y a la vez que ella le mordía juguetonamente su labio inferior. El Mago de Escritura Solida se dejó llevar por el beso haciendo que él lo tornara apasionadamente, Levi acorraló a Galeel en una de las paredes de la habitación mientras continuaba besándola. Aquel beso se tornó más pasional y con deseo, cosa que para ella no pudo evitar soltar un gemido ahogado de placer, no supieron por cuanto tiempo estuvieron asi, besándose, hasta que sus pulmones comenzaron a exigirles oxígeno. Ambos amantes se separaron mientras respiraban con dificultad y tratando de recuperar el aliento.

El McGarden observó fijamente aquella mirada carmesí de su amada, quien mostraba un brillo intenso de lujuria y deseo. Ante el dominio de su lado salvaje, la Redfox se abalanzó una vez más a los labios de su amante haciendo que él soltará un gruñido de deseo y pasión; cosa que para ella le excitó a flor de piel. Ante la ceguedad de la lujuria y pasión, Levi acostó a Galeel sobre la cama, aprisionándola contra su cuerpo; la chica soltó un jadeo de sorpresa y de placer al sentir en ese momento los besos húmedos de su novio sobre su cuello. Ella aferró sus manos en los brazos de él mientras que sentía unas ansias por arrancarle la playera en cualquier momento.

El Mago de Escritura Solida dejó escapar un gruñido de placer cuando sintió las caderas de su amada chocar contra las de él.

– Galeel. Gruñó él mientras aferraba sus caderas contra las de ella.

– Levi. – jadeó ella.

El McGarden siseó al sentir las uñas de la chica rasgándole en ese momento la playera, que ya se encontraban detrás de su espalda, hasta arañar su blanca piel. El muchacho de cabellera celeste masajeo con alfo de brusquedad el seno izquierdo de la pelinegra a través de su vestimenta de ella; Galeel soltó un gemido de placer, que luego fue callado por un beso Levi. Una oleada de lujuria habia arrastrado a ambos amantes, ante la desesperación de ella por tocarle, aún más, la piel de su amado; la Redfox desgarró bestialmente la playera de él hasta dejarlo semidesnudo, esto hizo que a la Dragona Slayer de Hierro se excitara y lo besara apasionada y salvajemente.

Levi tampoco se habia quedado atrás, con sus manos tomó los bordes de la blusa de ella y casi de una lenta, y tortuosa para ella, empezara por quitársela; al sentir esas curvas tentativas y perfectas, para que él despues comenzara a besar lentamente su plano estomago hasta que finalmente le quitará la blusa a ella. La Redfox comenzó a ronronear y a jadear el nombre de su novio cuando él comenzó a masajear y besar los senos de ella, ni siquiera se habia dado cuenta cuando él le habia quitado su sostén. La pelinegra aferró sus manos en la cabeza del McGarden y a la vez que sus dedos empezaron a enredarse entre los mechones celestes de él.,

En ese momento, Levi metió dentro de su boca el erecto y rosado pezón izquierdo de ella; haciendo que la Dragona Slayer dejara escapar un fuerte y sonoro gemido erótico y de placer. El McGarden sonrió triunfante en sus adentro mientras continuaba en brindarle placer a su amada, con su mano libre comenzó a desabrochar el pantalón de ella mientras escuchó como sus gemidos iban aumentando; fue en ese momento en que la Redfox chilló de placer y de sorpresa cuando la mano de Levi la habia metido dentro del pantalón junto con las bragas de ella, para despues sentir las eróticas caricias entre sus sensibles labios vaginales. Levi gruñó en ese momento a la vez que se habia separado del pecho de su novia, el peliceleste comenzó a jadear con dificultad y a la vez que soltaba leves gemidos de placer.

Galeel lo estaba masturbando.

Ella habia aprovechado el momento en que él estuviera distraído en masturbarla y masajearle sus senos, y asi, a que ella le masturbara aquel erecto pene. Levi nombró el nombre de su novia en un tono ronco mientras que él comenzaba a quitarle finalmente sus pantalones junto con sus bragas, en ese momento Galeel jadeó el nombre de él cuando sintió el frío aire golpeando su íntima anatomía; el Mago de Escritura Solida comenzó a besar lentamente una de las piernas de la Redfox mientras que ella observaba con lujuria y deseo a su novio quien no dejaba de besar su pierna. Una vez que él llegó a la mitad del glúteo de ella, éste comenzó a besar y lamer eróticamente la entrepierna haciendo que a la pelinegra dejara escapar un jadeo de sorpresa y de placer.

En ese momento, Galeel, dejó escapar un chillido erótico. El joven de cabellera celeste empezó por lamerle aquellos labios vaginales vírgenes de la chica haciendo que la Dragona Slayer gimiera el nombre de su novio mientras que ella aferraba sus manos en la cabeza del McGarden. Lamida tras lamida, el Mago de Escritura Solida se aferró a los muslos de su novia y asi brindarle aquel exquisito placer oral; Galeel dio pequeñas embestidas mientras sentía como la lengua de su novio jugaba con aquel botón erecto, la Redfox dejó escapar un chillido de placer cuando Levi comenzó a succionar, lamer y morder cuidadosamente su clítoris.

Una sensación placentera comenzó por invadirle el vientre de la Dragona Slayer seguido por una fuerte explosión, que hizo que ella liberara un grito de lujuria y placer cuando la lengua de Levi habia tocado aquel punto "G" de la chica; que habia llegado al clímax. La chica sentía fuertes espasmos cuando sintió por primera vez en su vida tener un orgasmo, su respiración estaba acelerada, su mente estaba en blanco, su mirada nublada por la lujuria, el deseo y el placer. Galeel observó con algo de dificultad a su novio; al verlo allí entre sus piernas mientras bebía aquel néctar de su intimidad, nuevamente, aquella sensación en su vientre comenzó a invadirla.

Al sentir la mirada de su novia sobre de él, Levi se separó de su intimidad; al verla allí, recostada, desnuda, hiperventilando, sudando y mirándolo con un brillo intenso de lujuria y deseo; era una imagen erótica envidiablemente perfecta. El McGarden se posicionó en ella mientras que la Dragona Slayer habría más sus piernas, para que asi, el Mago de Escritura Solida pudiera acomodarse mejor; se quitó sus pantalones junto con su ropa interior, la chica tragó grueso, casi atragantándose con su propia saliva al momento en que ella sintió otra vez esa sensación en su vientre junto con su intimidad la habia invadido. Era enorme.

– Galeel… – la chica lo observó fijamente mientras que él se encontraba encima de ella observándola con cariño, deseo y amor. – ¿Estas segura de que quieres continuar?

– Si… – asintió ella.

– No habrá vuelta atrás, aun puedes de cambiar de opinión. – dijo él mientras acariciaba la mejilla de su novia a la vez que sus dedos se perdían entre algunos mechones del cabello de ella. – No te obligar a nada que no quieras hacer.

– Yo quiero esto. Y no me estas obligando a nada Levi. – una sonrisa sincera decoró los labios de ella, haciendo que también contagiara al peliceleste.

– Te amo.

– Yo también te amo.

Levi la observó atentamente mientras que con una de sus manos acarició gentilmente la mejilla de ella hasta que sus dedos se perdieron entre los cabellos de ésta. En ese momento, él fundió sus labios con los de ella en un profundo beso. Galeel dejó escapar un jadeo ahogado cuando sintió aquel miembro erecto rozándole su intimidad. La chica rodeó sus brazos alrededor del cuello de su novio mientras que sus dedos acariciaban y se enredaban entre los mechones celestes de él, a la vez que ella habia profundizado el beso. El McGarden gruñó ante eso a la vez cuando él tomó una de las piernas de su novia y despues colocarlo sobre uno de sus hombros, ambos gimieron cuando sintieron sus intimidades rozándose uno con el otro.

El peliceleste gruño de placer cuando metió poco a poco su miembro dentro de la vagina de su novia. Galeel no pudo contener más un fuerte y sonoro gemido erótico de placer cuando ella sintió el pene de su novio adentrarse profundamente dentro de ella. Al sentir aquella delgada barrera de la virginidad con la punta de su pene, el McGarden sintió en ese momento un miedo de hacerle daño a la chica; siempre se prometió asi mismo que él nunca la lastimaría aun asi si se tratara de hacerle el amor a ella. La Redfox al sentir el cuerpo de su novio tensarse y a la vez que se detuvo, lo miró fijamente y cuando ella observó aquellos ojos cafés claros llenos de miedo y preocupación, supo lo que estaba pasando.

– Todo está bien. No tengas miedo.

Al escuchar la tranquilidad y sedosa voz de Galeel. El miedo de Levi desapareció en un instante.

– Te dolerá. – avisó el McGarden a su novia.

– Lo sé. Despues de todo… e-es mi primera v-vez. – confesó la Redfox en un tono avergonzado mientras que sus mejillas se coloraban.

Levi respiró profundamente y sin pensarlo ya dos veces impulsó todo su miembro hasta desgarrar aquella fina y delgada barrera. Galeel dio un fuerte y sonoro grito de dolor y de placer, a la vez que ella abrazo por debajo de los brazos de su novio hasta que sus uñas comenzaron a arañarle la espalda, dejándole unas marcas largas y rojizas con un toque de sangre. Al momento en que la Redfox hizo eso, el McGarden soltó un ronco y erótico gemido. El Mago de Escritura Solida beso aquellas lágrimas que habían escapado de los ojos de su novia mientras que ella comenzó a mover sus caderas contra las de él. Ambos amantes comenzaron a moverse rítmicamente mientras que poco a poco el peliceleste empezó a embestir a su novia cuando ésta ya se lo pedía.

El joven observó a la pelinegra con aquellos ojos cafés que mostraban pasión, cariño y amor. Entre tanto. Galeel lo observo con deseo, pasión, lujuria y a la vez con un brillo intenso de calidez; la chica colocó sus manos en las mejillas de su novio mientras que sus pulgares acariciaban cuidadosamente sus pómulos, evitando que las uñas de ella cortaran o marcaran la suave y blanca piel de su amado Mago de Escritora Solida. Los gemidos de la Dragona Slayer empezaron a incrementarse cuando las embestidas, y los movimientos rápidos y bruscos de su novio comenzaron aumentarse, esto hizo que a Galeel dejara escapar fuertes gritos de placer y lujuria, y a la vez que liberaba ese apetito sexual junto con su novio.

– ¡Levi!... ah… más, no te detengas.

– Galeel… por Mavis; eres perfecta y hermosa…déjame demostrarte cuanto te amo.

– ¡Si! – gritó ella cuando sintió como uno de los dedos de Levi le habia masajeado el clítoris.

Cegados por el amor, la lujuria y la pasión ambos amantes fundieron sus cuerpos, sus almas y sus corazones en uno solo. Una fuerte y profunda embestida ocasionó que a Galeel llegará por segunda vez al clímax y, a la vez, que sintiera como la punta del miembro de su amante tocará aquel punto "G". Levi no dejaba de seguir embistiéndola y, a la vez, que él comenzará a succionar uno de los pezones de ella mientras que el otro lo pellizcaba gentilmente; la Redfox al sentir una fuerte corriente de excitación en su vientre y en su cuerpo, impulsó su pecho hacia el rostro de su novio cuando ella sintió otra fuerte y placentera embestida de él.

– Galeel… ah… voy a correrme. – dijo él advirtiéndola.

– Hazlo… córrete en mí. – dijo ella mientras abrazaba a su novio y evitarlo verlo debido a la vergüenza que sentía en esos momentos.

Un escalofrió de adrenalina le recorrió por la espalda de Levi y a la vez que un placentero cosquilleo empezó por aparecer en su vientre. Galeel empezó a mover sus caderas con los de él sintiendo aquel exquisito vaivén junto con la deliciosa sensación de como su clítoris rozaba contra el miembro de él. Levi cerró su mano con la de ella mientras la observaba con placer y amor, aquellos ojos carmesí inundados en un mar de lujuria, deseo y amor no dejaron de observar al McGarden mientras que él la seguía embistiéndola salvaje y placenteramente.

En ese momento, un fuerte gemido animalístico se escuchó en toda la habitación; Levi habia llegado al tan deseado clímax junto con su pareja, a la vez que él se había corrido dentro de ella, tal como ella misma se lo había pedido. El McGarden cayó exhausto encima de la Redfox, su rostro se encontraba entre los senos de la chica mientras que ella acariciaba los cabellos de su novio con cariño.

– Te amo Galeel… por favor no me dejes. – suplicó Levi mientras abrazaba alrededor de la cintura de su novia.

– Levi…

– Dame una oportunidad. Dame la oportunidad para demostrarte que nuestra relación puede ser duradera y hermosa. – Galeel sintió que el aliento se detuvo mientras que su corazón se le habia acelerado por aquella declaración del Mago de Escritura Solida.

– No. – murmuró ella.

Levi la miró con dolor mientras que poco a poco su mirada se tornó una de tristeza a la vez que la ocultaba detrás de su cabello, en ese momento ella colocó sus manos en las mejillas de él, haciendo que al muchacho de cabellera celeste la observara entre tristeza y confusión.

– No te voy a dar la oportunidad… porque ya me lo demostraste. – una sonrisa cálida y hermosa decoró los labios de la Redfox.

– Eso quiere decir que… – la Dragona Slayer asintió. – Gracias Galeel. Por darme la oportunidad de amarte. Te amo.

– Yo también te amo Levi.

El McGarden se colocó a un lado de su novia mientras que ella se acurrucaba a su pecho. En ese momento una leve risa escapó de los labios del McGarden, ocasionando que la Redfox se enojara y a la vez se apenara.

– ¿De qué te ríes grandulón? – preguntó extrañada Galeel mientras observaba fijamente a su pareja.

– Jeje, nada solamente estoy feliz. – respondió él.

– ¿Por qué lo dices?

– Sólo que me alegro de que yo sea tu primera vez.

– Ah, con que era sólo eso. – ella apoyó sus brazos en el pecho de su novio mientras colocaba su mentón sobre de éstos.

– Si. Yo siempre pensé que tu… bueno… eres la chica más hermosa y sexy que todo chico quisiera tener… y… ummm… apuesto a que fuiste la chica más deseada de tu antiguo gremio.

– Gihihi. Pues la verdad es que sí. Fui antiguamente la chica más deseada. – confesó Galeel mientras miraba juguetonamente a su novio. – Pero sinceramente nadie, absolutamente nadie me llama la atención.

– ¿Y eso? – arqueó una ceja Levi.

– Porque. La verdad yo quería entregarme a la persona quien sería mi pareja. – una sonrisa cálida y orgullo apareció en los del McGarden. – Metalicana me contó que cuando un dragón escoge a su pareja es porque será para toda la vida. Un dragón sólo tiene y se enamora una vez de su pareja.

– ¿Eso quiere que yo?

– Si. Desde ahora en adelante eres mío y de nadie más.

– Bien. Si yo soy tuyo. – en ese momento Levi se colocó una vez más encima de Galeel haciendo que ella dejará escapar un chillido de sorpresa. – Entonces tú también eres mia y nadie más. Es más. No dejaré que nada ni nadie te separé de mí.

– Idiota. Esa mi línea. – dijo ella en un tono seductor mientras que ambos se miraron intensamente uno al otro.

– ¿Quieres comenzar el segundo round?

– Porque no.

Nuevamente el McGarden y la Redfox hicieron por segunda vez el amor que solamente esas cuatro paredes de la habitación eran los únicos testigos de la pasión y del amor que se tenían uno del otro. Esa misma tarde, una vez que se les dio la recompensa; la joven pareja de enamorados regresaron a Magnolia, y cuando ellos dos pisaron las puertas de Fairy Tail fueron recibidos por la "cálida" y grata bienvenida de sus compañeros; y más para Galeel ya que Nada comenzó a pelear contra ella y Grey. Levi no dejaba de observarla, en especial cuando ella lo veía con aquella mirada intensa de felicidad y amor. Despues de todo; ella ya habia marcado al McGarden como su pareja antes de que comenzará el tercer round.


Bueno aquí damos fin al tercer capítulo. Espero que lo que hayan disfrutado, tanto como lo he hecho yo; si tengo alguna falta de ortografía hagánmelo saber.

Acepto cualquier tipo de sugerencias, criticas, comentarios o lo que ustedes quieran dejarme.

Nos leemos en el siguiente capítulo.

Atte.: Queen-Werempire.